Blogia

LA TECLA CON CAFÉ

Nueva modalidad hotelera en La Habana

Nueva modalidad hotelera en La Habana


martes, 04 de junio de 2019
12:22:41 a.m.
 

El turismo en Cuba se diversifica e impone a los destinos la necesidad de adaptarse y crear nuevas modalidades que hagan frente a su empuje. 

En la céntrica barriada del Vedado habanero, en una edificación que data del año 1930 y que fue transformada con fines hoteleros, abrió sus puertas oficialmente el Hostel Vedado Azul, operado por la cadena Isla Azul. 

La novedosa instalación cuenta con 20 habitaciones, 17 de ellas equipadas con literas y las 3 restantes con camas matrimoniales. Dispuestas en una, dos o tres literas por habitación, la capacidad total del hostel asciente a 63 huéspedes. 

 

El precio diario por la cama es de 10 pesos convertibles (CUC), y de 15 CUC para quienes opten por la variante de cama y desayuno en este hostel, el primero de su tipo que abre en Cuba. 

Esta modalidad es muy común en Europa, donde existen más de 31 mil instalaciones de este tipo, y ya el sector privado cubano había experimentado con este tipo de hospedaje. Ahora Isla Azul, que este año celebra el 25 aniversario de su fundación, abre esta primera opción en La Habana para posteriormente extender la experiencia a otros polos turísticos del país, como Varadero. 

(Fuente: excelenciascuba)

 

 

Contaminación y migración: nueva expo del pintor cubano Silvio Martínez Cabrera

Contaminación y migración: nueva expo del pintor cubano Silvio Martínez Cabrera

 

lunes, 03 de junio de 2019
3:46:24 p.m. 

El día  5 de junio de 2019, será inaugurada en el Memorial José Martí, La Habana, la muestra Bajo el mar... no todo es azul, del artista de la plástica Silvio Martínez Cabrera, cubano residente en Colombia. 

El tema central de la muestra está relacionado directamente con la contaminación del medio ambiente, específicamente el mar, vinculado con la migración.

Las obras están elaboradas en óleo y una de ellas con virutas de madera, las que permanecerán exhibiéndose al público durante un mes y medio a partir de la fecha de inauguración de la exposición. 

  

  

Otros lugares  donde permanecen expuestas obras de este artista graduado de la Escuela Nacional de Diseño (La Habana, 1973) son los museos Nacional de Bellas Artes de Cuba, y de Historia de Pinar; Galería HATOR, Gijón, España, y Eduardo Amaral Neto-Galería, Lisboa, Portugal. Además coleccionistas privados en Brasil, Colombia, Canadá, Francia, Alemania, Portugal, Argentina, EU, Costa Rica y Cuba.

(Fuente: nacionyemigracion)

El conflicto Cuba-EE.UU. desde el umbral del siglo XXI (II Parte, final)

El conflicto Cuba-EE.UU. desde el umbral del siglo XXI (II Parte, final)

 

sábado, 01 de junio de 2019
7:36:24 a.m.

Por el Dr. C. Esteban Morales Domínguez*


La agresividad de la Política

 

En lo que a la agresividad se refiere, esta ha sido una constante, excepto dentro de la administración de James Carter en general, aunque del resto de las administraciones, incluso hasta hoy, ninguna ha logrado superar la agresividad desplegada por las administraciones de Einsehower y Kennedy.[18] 

 

Incluso, con posterioridad a los años sesenta, el factor militar ha estado como “Espada de Damocles” pendiente sobre Cuba, pero no se ha concretado en una invasión, aunque los más criminales sabotajes contra bienes y personas han sido contenidos permanentes de la agresividad desplegada. Como para confirmar que el compromiso de no invadir a Cuba, no ha significado que no haya sido constantemente agredida.

Si cada administración ha tratado siempre de imprimir su sello en la política hacia Cuba, casi todas las administraciones han mantenido la agresividad como factor permanente de ese sello.

Dentro de esa constante, la importancia de la administración Carter es que resulto un precedente importante para cualquier perspectiva de negociación del conflicto entre Cuba y Estados Unidos.

Durante la administración Reagan también, paradójicamente, a pesar de su agresividad, se negociaron dos de los asuntos más importantes; migración y el conflicto en África Austral. Pero Reagan no fue más allá de los aspectos puntuales de interés según el momento, incluso, tomándose el trabajo de aclarar, que tales negociaciones no representaban nada más allá en cuanto a las relaciones entre ambos países.[19]

Sin embargo, el período de Carter, más allá de los aspectos negociados, representó un punto de inflexión en el conflicto. Se negociaron asuntos particulares, pero a diferencia del período de Reagan, también se trabajó por mejorar el contexto político y en particular de confianza, dentro del cual se negociaba.[20]

La experiencia de las negociaciones entre los dos países evidenciaba que se puede llegar a ciertos acuerdos en asuntos puntuales, pero si el contexto político que rodea esas negociaciones es negativo y no es superado, los acuerdos finalmente se afectan. Razón por la cual, solo sobrevive hasta hoy, de los acuerdos de 1977, el del establecimiento de las Oficinas de Intereses, firmado el 1 de mayo de 1977 y puesto en practica el 1 de septiembre del mismo año.

Sin dudas, en 1977, durante la administración Carter, se tenía una comprensión bastante precisa de cómo podrían arreglarse las cosas entre los dos países. [21]

                           

Junto a la negociación de asuntos puntuales de la agenda; aguas territoriales, pesca y otros, se daban también pasos moderados y recíprocos, cuya importancia consideramos era la creación de un clima de confianza y distensión.

La administración Carter representó la excepción, al desplegar una política dirigida a cambiar el sentido de las relaciones entre ambos países. Las conversaciones celebradas entre ambos gobiernos durante su mandato, en los años 1977 a 1980, evidenciaron el interés de ambas partes por encontrar puntos de coincidencia estratégicos, mientras se realizaban negociaciones puntuales sobre todo aquello en lo que se podía avanzar.[22]

Pero aunque esa administración represento un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países. No obstante, los condicionamientos que trataba de imponer Estados Unidos relativos a la actividad internacional de Cuba, finalmente dieron al traste con la posibilidad de continuar avanzando en un mejoramiento de las relaciones. [23]

Hasta ahora, esa fue la única administración norteamericana durante la cual hubiese sido posible mejorar las relaciones entre ambos países. Pero esa posibilidad quedó frustrada. [24]

El foco de la política

Si observamos sintéticamente hacia donde ha mirado la política norteamericana sobre Cuba, a lo largo de estos casi cincuenta años de confrontación entre ambos países, nos podemos percatar de que el foco de esa política ha variado según diferentes períodos históricos.

Durante todo el periodo colonial, la actividad de Estados Unidos se concentro en dos aspectos fundamentales:

1) Evitar a toda costa que Cuba pudiera pasar a otras manos .Debía mantenerse bajo el control de España.

2) Acosar España para que le vendiera la Isla o le concediera la Autonomía.
De 1953 a 1959, para todo el periodo, Estados Unidos se concentró en la dinámica interna de la sociedad cubana. Hasta diciembre de 1958, mientras más avanzaba la lucha de las fuerzas revolucionarias contra la dictadura de Fulgencio Batista, haciendo evidente su triunfo, mas la administración de Einsenhower incrementaba el apoyo a la dictadura.

Cuba no representaba, desde el punto de vista de su política exterior ningún interés para la administración de turno. Podemos percatarnos que tal política se desplegó en dos períodos fundamentales; a) un primer período dentro del cual se trató de penetrar al moviendo revolucionario con agentes de la CIA, que mantuvieran al tanto a la administración norteamericana de lo que estaba sucediendo, mientras se apoyaba a la dictadura , y b) un segundo período en el que habiéndose percatado de que Batista no podría resistir el empuje de las fuerzas revolucionarias, la administración se concentró en la búsqueda de una “alternativa plausible”, que le permitiera sustituir a Batista por una junta cívico–militar, dar un golpe de Estado o realizar una invasión militar. [25] 

  

De 1959 a 1965, periodo en que las administraciones de Einsenhower, (1953-1961), John F. Kennedy (1961-1963) y el primer período de Lindon B. Jhonson (1963-1969), se concentraron en la situación interna de Cuba. 

Particularmente Einsenhower, lo hizo bajo el principio básico de que “…si no le había sido posible frustrar la toma del poder por parte de las fuerzas revolucionaria, al menos impedirían que esas fuerzas se consolidaran en el poder…”, para lo cual esa administración se concentró en desplegar todas las acciones imaginables para lograr sus objetivos. [26]

Dentro de ese período, y ya bajo la administración de J.F. Kennedy, se continuaron profundizando las acciones internas, la ejecución de la invasión de Girón, el Plan Mangosta, las bandas contra revolucionarias, junto a la crisis de octubre, que fue el resultado del interés y despliegue de todas las acciones dirigidas a invadir a Cuba en gran escala.

Tales acciones contra revolucionarias internas se prolongaron con posterioridad al asesinato de Kennedy, hasta la derrota de la contrarrevolución interna en 1965.

El foco de la política norteamericana hacia la dinámica interna cubana, se comportaba como una cuestión de prioridad, lo cual no quiere decir que no se prestara para entonces, atención por parte de Estados Unidos, al impacto externo que la revolución cubana podía tener, especialmente en América Latina. Razón por la cual, por medio del llamado libro blanco, particularmente, fue desplegada una ardua y agresiva campaña, dirigida a proclamar a Cuba como incompatible con el sistema interamericano y expulsarla de la OEA en 1962, justificándolo con la incompatibilidad entre su régimen marxista-leninista y el sistema interamericano.

Sin embargo, todo ello actuaba como un complemento de la agresividad, pues lo fundamental, el carácter agresivo de esa política, estaba en la actividad contrarrevolucionaria armada interna, cuyo objetivo fundamental era aplastar sangrientamente el régimen revolucionario de Cuba.

De 1965-1986. Durante estos años que abarcan la parte final de la administración de Lyndon Jonson (1963-1969) hasta el comienzo de los dos últimos años de la administración de Ronald Reagan (1981–1988), es decir, hasta 1986, el activismo revolucionario externo de la revolución cubana, determinó que la política norteamericana, sin dejar de prestar atención a los asuntos internos de Cuba, se concentrara fundamentalmente en su presencia internacional. Las administraciones de Nixon (1969-1974) Ford (1974-1977) y Carter (1977-1981), fueron particularmente agresivas, en cuanto a seguir muy de cerca el activismo internacional de Cuba.

Prestando mayor atención a este foco externo de la política. Aunque Carter combino esa agresividad, con la busqueda de un modo de entenderse con Cuba.

La participación del Che en Bolivia, y la de Cuba en África, esta ultima reforzada a partir de 1975, la ayuda cubana a los movimientos de revolucionarios en Centro América y su activismo en el Movimiento de los Países no Alineados y el Grupo de los 77, determinaron que el foco de la política en esos años se concentrara en la presencia internacional de Cuba. La Isla, a partir de comienzo de los años setenta, avanzaba, incluso económicamente y su situación interna no tenia atractivos particulares para tratar de desestabilizarla desde dentro.


Comenzaron así los condicionamientos que se le exigían a Cuba para tener buenas relaciones con Estados Unidos, consistente en:

  • Romper sus conexiones con la URSS.[27]
  • Dejar de ayudar a los movimientos revolucionarios en general y en Centro América en particular.
  • Retirar sus tropas de África.

Por supuesto, que tales condicionamientos representaban también un aceptación tácita de que la revolución cubana era un proceso que presentaba un alto nivel de consolidación en lo interno, por lo que los esfuerzos fundamentales para derrocarla, se consideraba había que realizarlo en el plano de su accionar internacional.

Tales condicionamientos de la política, han perseguido siempre a Cuba en sus relaciones con Estados Unidos, aunque fueron particularmente agudos a partir de la segunda etapa de la participación de Cuba en África.

Coincidentemente con el conflicto en Centro América, el liderazgo cubano en el Movimiento de los Países No Alineados y el fortalecimiento de la colaboración con la Unión Soviética. [28]

De 1986 al 2008. El comienzo de la segunda mitad de los años ochenta, marcó un período nuevo en la confrontación entre Cuba y Estados Unidos.[29] Acontecimientos tales como:

  

  • El paulatino proceso de derrumbe del campo socialista y la caída de la URSS en 1991.
  • La crisis económica cubana, que comenzando oficialmente en 1989, ya había venido avanzando desde 1987, a partir de las dificultades que comenzaban a manifestarse en el intercambio económico externo de la Isla, especialmente con el Campo Socialista y la URSS en particular.
  • Las causas 1 y 2 por corrupción y narcotráfico, que estallaron en medio de la crisis económica de 1989.
  • Las múltiples dificultades socioeconómicas internas que afectaron seriamente el nivel de vida de la población cubana.
  • La combinación entre las llamadas causas 1 y 2 y la situación provocada por la crisis económica interna, en particular, producían una valoración en las esferas de la política de Estados Unidos hacia Cuba, que no daban oportunidad ninguna de que la Isla lograría sobrevivir a tal situación. Se consideraba en las esferas políticas de la administración (concluía su mandato Ronald Reagan y comenzaba George Bush padre) que en Cuba habían dos crisis internas, que se retroalimentaban mutuamente, una crisis económica considerada como irreversible y una crisis en la esfera política, que tocaba a los más altos niveles del poder en la Isla.

A partir de entonces, se concebía que el momento por el que Cuba atravesaba, fuera el más idóneo de los últimos 30 años, para producir el derrocamiento de la Revolución.

Entonces, la negativa dinámica interna de la sociedad cubana comenzó a ser el pivote sobre el cual comenzaron a girar casi todas las acciones de la política norteamericana, apoyándose esta en las medidas siguientes:

  • Reducir a su mínima expresión la posibilidad de que Cuba hallara nuevos socios y mercados en el entorno internacional. Impidiendo a toda costa su reinserción económica internacional.
  • Aprobar la llamada Ley Torricelli, en 1992, que al mismo tiempo que eliminaba el comercio de Cuba con filiales de empresas norteamericanas en terceros países, logrado durante los años ochenta, proveía los pasos, mecanismos e instrumentos para hacer avanzar la llamada “Subversión pacífica interna”. [30]
  • Se desataba una feroz campaña dirigida a demostrar que las más altas autoridades cubanas estaban enroladas en el narcotráfico, tratando de demeritar totalmente las fuertes medidas tomadas por el gobierno y el liderazgo político de la Revolución. [31]
  • Ajustar la política norteamericana a la situación de emergencia que significaba el potencial derrumbe de la revolución cubana, fenómeno que debía producirse bajo el modelo de la Rumania de Ceacescu. [32]
  • Mientras que la Ley Torricelli llegó en 1992 para frustrar el comercio internacional de Cuba, el paquete legislativo de la llamada Ley Helms Burton, tenía como objetivo esencial, frenar toda posibilidad de que Cuba articulase e hiciera avanzar las relaciones con el capital extranjero. [33]
  • Al mismo tiempo, se adoptaban las medidas necesarias para revitalizar a la contrarrevolución interna, bajo el modelo de la llamada “subversión pacífica interna”. Los temas de derechos humanos, democracia y economía de mercado, tomaban un papel central en las exigencias que se hacían y aún se hacen a Cuba.
  • Con el advenimiento de la administraron de George Bush- hijo, y el derribo de las Torres Gemelas del World Trade Center, Cuba pasaba a formar parte del grupo de los 60 “rincones oscuros del mundo”, acusada de participar en el terrorismo y por tanto, objeto de la mas agresiva estrategia desatada por la política norteamericana., que solo recuerdan la agresión a Vietnam o la Crisis de Octubre.
  • En el 2004, la denominada Comisión Powell producía el “Documento” que orientaba como debía producirse la transición de la Isla, viéndose este posteriormente reforzado por la intervención de Condolizza Rice. Otros intentos ya se habían hecho. Pero estos documentos cuentan con un denominado “Anexo Secreto” y con la intención de acelerar el llamado Proceso de la Transición de Cuba hacia el pluripartidismo, la democracia liberal y la economía de mercado, bajo una estrategia de “Cambio de Reginmen” en Cuba.[34]

A partir de entonces, se ha adueñado y fortalecido dentro de la política norteamericana una visión, que pone los asuntos de la dinámica interna de la sociedad Cubana en el centro de las acciones, mecanismos e instrumentos para derrocar a la revolución.

Existe entonces un inventario de asuntos, tal vez cambiante hacia el futuro, sin los cuales el conflicto entre Cuba y Estados Unidos se nos haría hoy incomprensible. Tales asuntos a nuestro entender son: los siguientes:

1) El papel determinante que la dinámica interna de la sociedad cubana continuará desempeñando en la política de Estados Unidos contra Cuba.

2) La insistencia de Estados Unidos por perseguir la proyección externa de la política cubana, donde quiera y de cualquier signo con que ésta sea desplegada por el liderazgo político de La Isla, junto a la continua actividad de Estados Unidos por desprestigiar a la [35] revolución cubana. [36]

3) La continúa actividad encaminada a la eliminación física del máximo líder de la revolución cubana.

4) El continúo trabajo de los formuladores de política hacia Cuba, dentro de las administraciones norteamericanas, por mantener a nivel de instrumentos, de todos los dispositivos e instituciones, una matriz agresiva, única, de política para tratar a Cuba. Promovida también a nivel internacional, en correspondencia con el proceso de internacionalización del conflicto entre ambos países.

5) El accionar para endurecer continuamente la política de bloqueo contra Cuba, por medio de la persecución de los viajes, las sanciones y multas financieras, los obstáculos a las inversiones y de las relaciones comerciales. Es cierto que la Helms-Burton quito al Presidente la potestad de manejar la política de bloqueo, trasladándola al congreso; pero, la administración puede tomar medidas punitivas, como ha tenido lugar con el endurecimiento de las condiciones del comercio, la restricción a las remesas y los viajes en ambas direcciones.

6) La continúa alianza entre las administraciones norteamericanas y los sectores de la derecha cubano-americana, por hacer del congreso de los Estados Unidos, un instrumento de permanente legislación contra Cuba.

7) El permanente interés por profundizar el carácter transnacional de la agresividad económica contra Cuba.

 8) El continuo accionar de las administraciones norteamericanas por mantener y fortalecer a los sectores de extrema derecha de la llamada comunidad cubana en Estados Unidos, brindándoles todas las facilidades que les permitan, siempre agredir a la revolución cubana, tanto dentro de los Estados Unidos, como en el extranjero, conectándolos con la llamada disidencia interna en Cuba.

9) Mantener una permanente actividad de propaganda contra la revolución cubana, principalmente desde los dispositivos de mal llamadas Radio Martí y TV Martí.

 10) Estados Unidos se esfuerza continuamente por mantener una coordinación ideológica y política con sus aliados, especialmente los europeos, que más allá de las discrepancias respecto a la política hacia Cuba, existente en el campo económico, los mantenga articulados a una estrategia política para subvertir a Cuba. Reforzando este mecanismo con la articulación de una política contra Cuba, dentro de la cual un grupo de ex países socialistas, que liderados ahora por los Checos mantenga una perenne labor de hostigamiento contra Cuba a nivel internacional. [37]

La revolución cubana, lucha y tendrá que continuar luchando contra todos los escenarios anteriormente esbozados, tomando en consideración además, que Estados Unidos se ha propuesto restaurar su hegemonía y sobre todo, recuperar los espacios perdidos en su histórico traspatio, y que Cuba ocupa un espacio destacado dentro de esa estrategia agresiva.

Algo han cambiado las cosas desde que comenzó este conflicto, pero la agresividad continua, aunque la maquinaria no haa a logrado funcionar como Estados Unidos la diseño. Cuba se ha defendido.  Estados Unidos diseño política contra Cuba para un mundo, que si cambiaba a Cuba no le daría tiempo a sobrevivir para verlo. Pero resulta que hoy, es Estados Unidos el que está aislado con su política hacia la Isla. Cuba, por su parte, avanza, incrementando su capacidad de defenderse de manera integral. [38]

 No obstante, hoy la permanente tozudez de Estados Unidos por armarse, mantener la llamada guerra contra el terrorismo y haber activado recientemente la Cuarta Flota, para que se pasee por los mares del hemisferio, son el síntoma más evidente de cuáles son las intenciones de la extrema derecha norteamericana hacia el futuro inmediato. Esperamos que los desafíos que tienen ante sí, que son muchos y disímiles, los haga reflexionar acerca de la necesidad de rectificar el rumbo.

Al ganar la presidencia en el 2008, el candidato demócrata Barak Obama, se abre una nueva incógnita, acerca de cómo este podrá manejar la política hacia Cuba. [39]

Citas:

[19] Se trata solo de asuntos puntuales, que no representaron nada para el mejoramiento de las relaciones entre ambos países, las que eran particularmente tensas entonces. Siendo ese un momento en que se percibió como cercana la posibilidad de una invasión a Cuba.
[20] No obstante desde 1977 Fidel Castro tenia la preocupación de que las realidades políticas de Estados Unidos, a pesar de la actitud de Carter, impedirían normalizar las relaciones entre ambos países. 
[21] Ver: Memorando, Robert Pastor, a Zbigniew Brzesisnky, Consejo de Seguridad Nacional, 8 de marzo de 1977, Washington DC.
[22] Cuba y Estados Unidos negociaron hasta el mismo año de 1980.Ver: Conversaciones, entre Petter Tarnoff y Fidel Castro, 16 y 17 de enero de 1980.Dpto. de Estado Washington DC.
[23] Ver: Memo, Brezezinsky al Presidente Carter, Titulado: La URSS y Etiopia…31 de marzo de 1978, Anexo Clave, Washington D.
[24] Ver: Memo, 19 de marzo de 1977.Washington DC.
[25] Desde siempre Estados Unidos le “saco las castañas del fuego “a las elites políticas en Cuba, de aquí la confianza que siempre tuvieron de que en Cuba no podría ocurrir nada, que cuestionara el poder de Estados Unidos de mediar siempre de una manera exitosa.
[26] Ver. Cuba Socialista, No. 25, pp. 3-6
[27] Esta exigencia era una falacia basaba en la apreciación de que Cuba era u satélite de la URSS, usándola para desacreditar a Cuba. Sin embargo, ellos sabían que Cuba tenía una política exterior propia.Ver: Nota Confidencial. Memorando de Análisis Presidencial, NSC-6, 23 de mayo de 1978, firmado por Zbiniew Brzezinsky, punto 5.
[28] A Estados Unidos le preocupaba especialmente la colaboración militar entre Cuba y la URSS en Africa.
[29] Para ampliar ver: Revista Economía y Desararollo ¾, La Habana, Cuba 1996, pp. 91-111.
[30] El comercio de Cuba con las Filiales no representaba no mas de un 15 %, pero se trataba de productos que o llegaban tarde, o no era posible obtenerlos en el mercado socialista. Se dice que la llamada Ley Torricelli encerraba el eclecticismo, de que al mismo tiempo que eliminaba el comercio, inducía medidas de acercamiento que permitieran desplegar el llamado Carril II.
[31] Las fuertes medidas adoptadas por Cuba contra ante el fenómeno del narcotráfico, con el fusilamiento de altos oficiales de las FAR y del MININT eran demeritadas; Se acusaba a los lideres de la Revolución de estar enrolados en el delito y se desataba una fuerte campaña dirigida a desacreditar a Cuba.
[32] El derrumbe debía sobrevenir y se llenaron los hoteles de periodistas que lo esperaban. Rumania era el modelo que se avizoraba; el periodista norteamericano-argentino, Andrés Openhaimer, publicaba entonces, “La Hora final de Castro “.
[33] Pero la llamada Helms-Burton llegaba mas bajo el síndrome del temor de que en 1996 ya la economía cubana había salido de la crisis económica, comenzaban a llegar las inversiones extranjeras y había que frenar a toda costa el proceso de reinserción económica de Cuba .De aquí que las amenazas contenidas en el capítulo del Trafico, para sancionar a los potenciales inversionistas y la amenaza de negar las visas a los empresarios extranjeros que negociaran con Cuba, formaban el contenido esencial de esta ley, especialmente promovida por la derecha cubano-americana y alentada su firma, dentro de la administración Clinton, a partir de la provocación que trajo como consecuencia el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate  el 24 de febrero de 1996.
[34] Con tales medidas, la agresividad de la política norteamericana hacia Cuba ha retornaba a los peores momentos que es posible recordar y la Isla volvia a estar amenazada de sufrir una agresión militar por parte de Estados Unidos.
[35] A diferencia de lo que ocurrió en otras administraciones, la actual de geor5ge Bush- hijo, no permite la más mínima disidencia respecto a la política hacia Cuba, habiendo logrando crear un dispositivo dentro del cual todos actúan en la misma dirección contra la Isla. 
[36] La política norteamericana no ve con buenos ojos la labor humanitaria de Cuba en el mundo, comportándose ante ella, prácticamente, como algo amenazante para la hegemonía de Estados Unidos. De aquí los múltiples obstáculos que pone para que Cuba pueda desplegar esa labor.
[37] Los aliados de Estados Unidos, no lo siguen en la política de o tener relaciones economizas con Cuba. Esos son los casos particulares de Canadá, Inglaterra y otros, pero si comparten la estrategia norteamericana de hostigar a Cuba para hacerla cumplir los condicionamientos en terminas dé derechos humanos, pluripartidismo y las llamadas elecciones libres.
[38] Los procesos que tiene lugar en América Latina han venido en auxilio de Cuba, que ya no esta sola. Estados Unidos tiene que emplear sus fuerzas en muchas direcciones, ya no las puede concentrar todas en Cuba.  

[39] Ver del Autor, Dossier La Jiribilla, diciembre del 2008.

* Esteban Miguel Morales Domínguez. Miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Economista y Politólogo, Doctor en Ciencias Económicas, e Investigador en la Universidad de La Habana. Profesor de Economía Política de la Facultad de Economía. Licenciado en Economía. 

Ver I Parte:  El conflicto Cuba-EE.UU. desde el umbral del siglo XXI (I Parte)

Whitman: el lado oscuro del poeta farsante más aclamado


viernes, 31 de mayo de 2019
5:17:51 a.m. 

Whitman, "un pequeño dios que actúa de Poeta, un gran poeta que actúa de Dios", tuvo una vida de altibajos que se narran en su nueva biografía.

Es probable que Walt Whitman sea el poeta más importante y que mejor representa la imagen de Estados Unidos. Su poema más famoso, ¡Oh, Capitán, mi Capitán! —mundialmente conocido por la excelente actuación de Robin Williams subido en un pupitre escolar en El club de los poetas muertos— es una dedicatoria a su querido Abraham Lincoln una vez asesinado: "Mi Capitán no contesta, están sus labios pálidos e inertes". 

Este mes de mayo se cumplen 200 años del nacimiento de Walt Whitman y el escritor y crítico literario Toni Montesinos publica de la mano de la editorial Ariel El dios más poderoso, un exhaustivo análisis sobre la vida del poeta y las facetas más desconocidas de su marcada personalidad. Entre todas ellas, Montesinos comienza destacando lo que él denominará el precursor del "autobombo".

La obra que más caracteriza a Whitman fue Hojas de hierba, un poemario que contrastaba por su exaltación a lo material frente a la poesía idealista y simbolista de la época. Fue un hombre perfeccionista que a menudo pecó de inseguro, lo cual le llevó a corregir continuamente sus poemas ya publicados. "El autor había depositado demasiada fe en sus Hojas para que no constituyera un verdadero punto de inflexión en la literatura norteamericana", escribe Montesinos. Asimismo, el académico y crítico literario Jerome Loving publicó en la biografía sobre Walt Whitman que "¿quién entendía los méritos y deméritos de Hojas de hierba mejor que su autor?", haciendo alusión a si eran lícitos o no sus estrategias publicitarias. 


Utilizó su cargo de periodista y sus contactos para dar voz de forma anónima —o firmando con otros nombres— a su propia obra y su figura como intelectual. "Todos los poetas americanos establecidos ignoran laboriosamente a Whitman", llegó a escribir sobre sí mismo y sin firmar con su nombre en 1876. También se escudó en el anonimato para escribir cómo Whitman fue el único escritor que acudió al entierro de Edgar Allan Poe. 

La difícil consolidación del poeta venía de lejos. Había nacido en una familia humilde y cambió de trabajo y vivienda numerosas veces. Una vez iniciada la Guerra de Secesión Whitman intentó vender el poema Mil ochocientos sesenta y uno por 20 dólares al medio cultural Atlantic Monthly, fundado por el filósofo Ralph Waldo Emerson, pero fue rechazado.

El poeta neoyorquino siempre se consideró admirador de Abraham Lincoln, tanto que incluso le llevó a mentir sobre el día en el que fue asesinado. Tal y como menciona el libro, mintió "sobre el hecho de que lo conocía personalmente y que estuvo en el teatro donde lo asesinaron". Lo más probable es que el presidente de los Estados Unidos apenas supiera de la existencia de Whitman.

Fiel seguidor de la pseudociencia

El interés por la ciencia por parte del poeta estadounidense llegó en su edad adulta, cuando comenzó a interesarse por las teorías de los frenólogos. La frenología es una teoría médica del siglo XIX según la cual la personalidad, instintos y demás características de un individuo pueden ser analizados según la forma del cráneo.

 

A Whitman le interesaban los cerebros y los cráneos: "Pensaba que podían revelarlo todo acerca de un hombre". De esta manera, tras su fallecimiento en en 1892, su cerebro fue enviado a la Sociedad Antropométrica Americana para que fuera pesado y medido. Fue allí donde a uno de los trabajadores del laboratorio se le resbaló el cerebro. "Se desparramó por todas partes y ahí terminó la historia. El cerebro del poeta más grande de América fue barrido y arrojado a la basura". 

No cabe duda que, pese a su trágico final y las artimañas que llevó a cabo para promocionar su propia vida, buscó contar la historia desde una perspectiva de lo más natural. "Whitman intentó atraer a cualquier ser humano diciéndole que todo cuanto hiciera o pensara era importante, que lo que era válido para un hombre norteamericano, lo era también para el resto del mundo".

“Canto a mí mismo” de Walt Whitman
(Traducción de Jorge Luis Borges)
 
Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.
 
Indolente y ocioso convido a mi alma,
Me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.
 
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire,
Nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
Yo ahora, a los treinta y siete años de mi edad y con salud perfecta, comienzo,
Y espero no cesar hasta mi muerte.
 
Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
Soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarme de riesgos,
Naturaleza sin freno con elemental energía.
 
Creo en ti, mi alma, el otro que soy no se rebajará ante ti,
Y tú no te rebajarás ante él.
 
Tiéndete en el pasto conmigo, desembaraza tu garganta,
No son palabras, ni música, ni versos lo que preciso, ni hábitos, ni
discursos ni aun los mejores,
Sólo quiero el arrullo, el susurro de tu voz suave.
 
Recuerdo cómo nos acostamos una mañana transparente de estío,
Cómo apoyaste la cabeza sobre mis caderas y la volviste a mí dulcemente,
Y abriste mi camisa sobre el pecho y hundiste tu lengua hasta tocar mi corazón desnudo,
Y te estiraste hasta tocarme la barba, y luego hasta tocarme los pies.
 
Velozmente se irguieron y me rodearon el conocimiento y la paz que
trascienden todas las discusiones de la tierra,
Y desde entonces sé que la mano de Dios ha sido prometida a la mía,
Y sé que el espíritu de Dios es hermano del mío,
Y que todos los hombres que han nacido son mis hermanos, y las
mujeres mis hermanas y mis amantes,
Y que el sostén de la creación es el amor,
Y que son innumerables las hojas rígidas o que se curvan en los campos,
Y las negras hormigas en las grietas bajo las hojas,
 
Y las mohosas costras del seto, las piedras hacinadas, el saúco, la
candelaria y la cizaña.
 
Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Los goces del cielo están conmigo y los tormentos del infierno están conmigo,
Los primeros los injerto y los multiplico en mi ser, los últimos los
traduzco a un nuevo idioma.
 
Soy el poeta de la mujer no menos que el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande ser mujer como ser hombre,
Y digo que nada es mayor que ser la madre de los hombres.
Entono el canto de la exaltación o de la soberbia,
Ya estamos hartos de plegarias y de zalanderías,
Muestro que el tamaño no es más que crecimiento.
¿Has dejado atrás a los otros? ¿Eres el presidente?
Es una bagatela, cada uno de los otros te alcanzará y seguirá adelante.
Soy el que camina con la tierra y creciente noche,
Llamo a la tierra y al mar que abraza la noche.
Abrázame, noche de senos desnudos, abrázame, noche magnética y fecunda,
Noche de los vientos del sur, noche de las estrellas grandes y escasas,
Noche serena que me llama, loca y desnuda noche de estío.
 
Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran
para que yo no las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares
Sonríe, porque llega tu amante.
 
Pródiga me has dado tu amor, te doy pues mi amor,
Mi apasionado amor indecible.
 
Walt Whitman, un cosmos, de Manhattan el hijo,
Turbulento, carnal, sensual, comiendo, bebiendo, engendrando,
Ni sentimental, ni sintiéndome superior a otros hombres y mujeres,
ni alejado de ellos,
No menos modesto que inmodesto.
 
¡Arrancad los cerrojos de las puertas!
¡Arrancad las puertas de los goznes!
 
El que degrada a otro me degrada,
Y todo lo que se dice o se hace vuelve a mí al fin.
A través de mí surge y surge la voluntad creadora, a través de mí, el
torrente y el índice.
Digo el primordial santo y seña, hago el signo de la democracia,
¡Por Dios! No aceptaré nada que no sea ofrecido a los demás
en iguales condiciones.
 
Muchas voces largo tiempo calladas brotan de mí,
Voces de las interminables generaciones de prisioneros y de esclavos,
 
Voces de los enfermos y de los inconsolables, de los ladrones y de los enanos,
Voces de ciclos de preparación y de crecimiento,
De los hilos que unen a las estrellas, y de los vientres, y de la
simiente paterna,
Y del derecho de aquellos a quienes oprimen los otros,
De los deformes, triviales, simples, tontos y despreciados,
De neblina en el aire, de escarabajos arrastrando bolas de estiércol.
Brotan de mí voces prohibidas,
Voces del sexo y del apetito, voces veladas y yo aparto el velo,
Voces indecentes clarificadas y transfiguradas por mí.
Yo me cubro la boca con la mano,
Me conservo tan puro en las entrañas como en la cabeza y en el corazón,
La cópula no es para mí más vergonzosa que la muerte.
 
Creo en la carne y en los apetitos,
Ver, oír, tocar, son milagros, y cada parte de mí es un milagro.
 
Divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco y me toca,
El aroma de estas axilas es más fino que las plegarias,
Esta cabeza es más que las iglesias, las biblias y todos los credos.
 
Si algo hay que yo venero más que las otras cosas, ese algo es la
extensión de mi cuerpo y cada una de sus partes,
Traslúcida arcilla de mi cuerpo, ¡tú lo serás!
Sombreados bordes y bases, ¡vosotros lo seréis!
Firme reja viril, ¡tú lo serás!
Tú, mi rica sangre, tú líquido lechoso, pálido extracto de mi vida.
Pecho que oprimes otros pechos, ¡tú lo serás!
¡Cerebro serán tus circunvoluciones ocultas!
Raíz lavada del junco oloroso, becada medrosa, nido recatado de los
huevos gemelos, ¡vosotros lo seréis!
Heno mezclado y revuelto de la cabeza, barba, cejas, ¡vosotros lo seréis!
Savia que goteas del arce, fibra del noble trigo, ¡vosotros lo seréis!
Sol generoso, ¡tú lo serás!
Nubes que ilumináis y oscurecéis mi rostro, ¡vosotros lo seréis!
Sudorosos arroyos y rocíos, ¡vosotros lo seréis!
Vientos que me rozáis, frotando contra mí vuestros genitales,
¡vosotros lo seréis!
Amplios campos musculares, ramas de encina, amoroso holgazán de
mi sendero tortuoso ¡vosotros lo seréis!
Manos que he tomado, rostros que he besado, mortal a quien toqué
alguna vez, ¡vosotros lo seréis!
 
Estoy enamorado de mí, hay tantas cosas en mí que son tan deliciosas,
Cada momento y todo lo que ocurre me llena de alegría,
No sé cómo se doblan mis tobillos, ni la causa del más leve de mis deseos,
Ni de la amistad que suscito, ni de las amistades que me devuelven.
 
Al subir por las escaleras me detengo a reflexionar si no estoy soñando,
La madreselva en la ventana me satisface más que la metafísica de los libros.
 
¡Contemplar el amanecer!
La escasa luz que va borrando las sombras inmensas y diáfanas,
El sabor del aire es grato a mi paladar.
 
Retoños del cambiante mundo ascienden silenciosos en un juego
inocente, fresco sudor,
Oblicuamente errando por todos lados.
 
Algo invisible está proyectando libidinosos dardos,
Torrentes de brillante zumo inundan el cielo.
 
La tierra por el cielo invadida, la cotidiana consumación de su boda,
El desafío del oriente sobre mi cabeza,
La burla mordaz: ¡Ya veremos quién es el amo!
 
Creo que una hoja de hierba no es menos que el camino recorrido por las estrellas,
Y que la hormiga es perfecta, y que también lo son el grano de
arena y el huevo del zorzal,
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas,
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo,
Y que la menor articulación de mi mano puede humillar a todas las máquinas,
Y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a todas las estatuas,
Y que un ratón es un milagro capaz de confundir a millones de incrédulos.
 
Siento que en mi ser se incorporan el gneis, el carbón, el musgo de
largos filamentos, las frutas, los granos, las raíces comestibles,
Y que estoy hecho de cuadrúpedos y de pájaros,
Y que puedo recuperar cuanto he dejado atrás,
Pero que puedo hacerlo volver cuando se me antoje.
 
En vano la timidez o la prisa,
En vano las rocas incandescentes arrojan sobre mí su antiguo calor,
En vano el mastodonte se oculta detrás del polvo de sus huesos,
En vano los objetos se alejan leguas y leguas y toman muchas formas,
En vano el mar se oculta en las cavernas donde tienen su guarida los monstruos,
En vano el buitre tiene por morada el cielo,
En vano la serpiente se desliza entre las lianas y los troncos,
En vano el alce busca las honduras recónditas de la selva,
En vano el cuervo marino tiende el vuelo hacia el norte,
hacia el Labrador,
Lo sigo velozmente, trepo al nido que está en la grieta del peñasco.
¿Quién es este salvaje amistoso y gárrulo?
¿Espera la civilización, o la ha dejado atrás y la ha dominado?
¿Es un hombre del sudoeste y ha sido criado a la intemperie? ¿Es un canadiense?
¿Viene de las tierras del Mississippi, de Iowa, de Oregon, de California?
¿De la montaña, de las praderas, de los bosques, o un marino del mar?
Dondequiera que vaya, los hombres y las mujeres lo desean y lo aceptan,
Quieren que los quiera, que los toque, que les hable, que se quede con ellos.
 
Obra sin ley, como los copos de nieve, sus palabras son simples
como la hierba, el pelo despeinado, risas e ingenuidad.
Lento el andar, comunes las facciones, emanando sencillez y modestia,
Brotan de un modo nuevo desde las puntas de los dedos,
Flotan en el aire con el olor de su cuerpo o de su aliento, salen de
la mirada de sus ojos.
 
Me ha tocado en suerte, lo sé, lo mejor del tiempo y del espacio;
nunca he sido medido y no seré medido jamás.
 
El viaje que emprendo es eterno (¡que todos me oigan!).
Mis signos son un capote contra la lluvia, fuertes zapatos y un
bastón cortado en el bosque,
En mi silla no sestean los amigos,
No tengo cátedra ni iglesia ni filosofía,
No llevo a ningún hombre a una mesa puesta, a la biblioteca, a la bolsa,
Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre,
Mi brazo izquierdo ciñe tu cintura,
Mi derecha señala los continentes y el gran camino.
 
Ni yo ni ningún otro puede andar por ti ese camino,
Eres tú quien debe andarlo.
 
No queda lejos, está a tu alcance,
Quizá estabas en él desde que naciste y no lo has sabido,
Quizá esté en todas partes, en mar y en tierra.
 
Échate tus prendas al hombro, hijo mío, y yo traeré las mías y apresurémonos;
Ciudades prodigiosas y naciones libres nos saldrán al paso.
 
Si te cansas, dame las dos cargas y apoya tu mano en mi cadera,
Y a su debido tiempo me devolverás el mismo servicio,
Porque ya emprendida la marcha nunca descansaremos.
 
Esta mañana, antes del alba, subí a una colina para mirar el cielo poblado,
Y le dije a mi alma: cuando abarquemos esos mundos, y el
conocimiento y el goce que encierran, ¿estaremos al fin hartos y satisfechos?
Y mi alma dijo: No, una vez alcanzados esos mundos proseguiremos el camino.
Tú también me interrogas y yo te escucho,
Contesto que no puedo contestar, tú mismo debes encontrar la respuesta.
Siéntate un momento, hijo mío,
Aquí tienes pan para comer y leche para que bebas,
Pero después de haber dormido y haber cambiado de ropa te beso
con el beso del adiós y te abro la puerta para que salgas.
 
Demasiado tiempo has perdido en sueños deleznables,
Ahora te quito la venda de los ojos,
Debes acostumbrarte al brillo de la luz y de cada momento de tu vida.
Demasiado tiempo has vadeado, asido a una tabla en la orilla,
Ahora quiero que seas un nadador, que te arrojes al mar, que
reaparezcas, que me hagas una seña, que grites y que agites el
agua con tus cabellos.
 
Dije que el alma no es más que el cuerpo,
Y dije que el cuerpo no es más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo,
Quien camina una milla sin amor, se dirige a su propio funeral
envuelto en su propia mortaja;
Y yo y tú, sin tener un centavo, podemos comprar lo más precioso de la tierra,
Y la mirada de unos ojos o una arveja en su vaina confunden la
sabiduría de todos los tiempos,
Y no hay oficio ni profesión en los cuales el joven que los sigue no
pueda ser un héroe,
Y no hay cosa tan frágil que no sea el eje de las ruedas del universo,
 
Y digo a cualquier hombre o mujer: que tu alma esté serena y en
paz ante millones de universos.
Y digo a la Humanidad: No hagas preguntas sobre Dios,
Porque yo que pregunto tantas cosas, no hago preguntas sobre Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi seguridad ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no lo comprendo en lo más mínimo,
Ni comprendo cómo pueda existir algo más prodigioso que yo mismo.
¿Por qué desearía yo ver a Dios mejor que en este día?
Algo veo de Dios en cada hora de las veinticuatro y en cada uno de sus minutos,
En el rostro de los hombres y de las mujeres veo a Dios, y en mi propio rostro en el espejo;
Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una,
Y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya,
Otras llegarán puntualmente.

(Fuente: elespañol/Julen Berrueta)

Bebé más pequeña del mundo ya está en casa

Bebé más pequeña del mundo ya está en casa


jueves, 30 de mayo de 2019
6:34:13 a.m. 
 

El hospital le dio de alta este jueves (30.05.2019), cinco meses después de permanecer en cuidados intensivos. Ya pesaba 2,26 kg (al nacer pesó 245 gramos) y medía 40 cm. 

La bebé, identificada como Saybie nació en diciembre de 2018 en el Sharp Mary Birch Hospital for Women & Newborns, la maternidad más grande de California, ubicada en San Diego. 

Su peso al nacer —equivalente al de una manzana grande— fue 7 gramos menos que el del bebé que hasta entonces tenía el récord, nacido en Alemania. 

Saybie nació por una cesárea de emergencia, a las 23 semanas y tres días de gestación. (Un embarazo promedio dura 40 y el feto se considera viable entre las 24 y 26 semanas de embarazo). 

"Le dijeron a mi esposo que tendría una hora con ella y que luego moriría. Pero esa hora se convirtió en dos, y esas dos en un día, y luego en una semana", contó la madre en un video divulgado por el hospital. 

Su nacimiento se produce en medio del álgido debate sobre el aborto en Estados Unidos, con varios estados aprobando leyes que prohíben la interrupción del embarazo después de las seis semanas desafiando la sentencia de la Corte Suprema Roe vs Wade de 1973, que garantiza a las estadounidenses el derecho a abortar mientras el feto no se considere viable. 

(Fuente: afp)

 

 

 

El conflicto Cuba-EE.UU. desde el umbral del siglo XXI (I Parte)

El conflicto Cuba-EE.UU. desde el umbral del siglo XXI  (I Parte)


martes, 28 de mayo de 2019
5:09:58 p.m.  

Por el Dr. C. Esteban Morales Domínguez*

El conflicto entre Cuba y Estados Unidos no comenzó en 1959, como particularmente muchos ideólogos de ese país pretenden hacernos creer.
Ese conflicto comenzó desde el siglo XIX (1805-1823), cuando las administraciones norteamericanas comenzaron a formular políticas para poner en cautiverio preventivo a la nación que un día emergería de la entonces colonia de España. [1]

Es de sobra conocido que desde esa época Estados Unidos ya había diseñado la política a seguir con Cuba. Esta última tenía como núcleo esencial apoderarse de la Isla, conjuntamente con la Isla de Pinos y demás cayos e islas adyacentes, haciendo de ellas una extensión del territorio continental de la emergente nación norteamericana. Cuba, según la concepción geográfica de las elites de poder norteamericanas de la época, era el resultado de la sedimentación de las arenas del Mississippi.

  

Tales ideas estuvieron siempre presentes, con muy limitadas excepciones, formaron parte del pensamiento de los Padres Fundadores de la nación norteamericana, por lo cual la lucha que Cuba ha tenido que librar por más de 200 años para llegar a ser una nación independiente, no ha sido entonces solo contra una clase política o un conjunto de administraciones, sino más que ello, contra una cultura política dominante, dentro de la cual, el archipiélago cubano, siempre aparece como parte del territorio continental de la nación norteamericana .Por lo cual, resulta entonces aparecer como legitimo todo lo que se haga por recuperarla. 

Mientras Estados Unidos no lograra cumplir con las aspiraciones expresadas en la llamada “Doctrina de la Fruta Madura”, como corolario complementario de tal teoría, Cuba debía permanecer en las manos de España y ese principio primó en lo adelante en el comportamiento de ese país respecto a La Isla, guiando la actitud de los políticos norteamericanos, dentro de los acontecimientos que tuvieron lugar en Cuba durante todo el período colonial.

A organizar esta política se dedicaron casi todas las administraciones norteamericanas, desde Thomas Jefferson (1801- 1809), hasta William Mc Kinley (1897-1901) y Teodoro Roosevelt (1901-1909), que fueron los que finalmente lograron coronarla, con el tirunfo de apoderarse de la Isla.[2] Mientras ello no tuvo lugar. ¿Qué hicieron entonces las administraciones norteamericanas durante el periodo colonial? 

 

a) Trataron de comprar la Isla de Cuba a España en no menos de seis ocasiones. 

 b) Desarrollaron una política hacia Cuba, dirigida a sustituir a España en las relaciones económicas con la Isla, de modo que ésta pasó a tener una relación neocolonial con Estados Unidos, antes de dejar de ser colonia de España. 

 c) Se opusieron denodadamente a que Cuba quedara enrolada en los procesos independentistas de América Latina. Recordemos los frustrados esfuerzos de Simón Bolívar en 1826. [3] 

 d) Después de formular la política de la “fruta madura, con su corolario correspondiente, diseñaron la “Doctrina Monroe”: “América para los americanos”. A modo de afianzar su posición frente a las intenciones de Inglaterra especialmente. 

 e) Colaboraron abiertamente con España para evitar los intentos de los independentistas cubanos desde el territorio de los Estados Unidos, denunciando las actividades de los patriotas y frustrando expediciones, entre otros. 

 f) Presionaron sobre España para que ésta concediera la autonomía a Cuba. Como un modo de crear las condiciones internas en la Isla, para su posterior anexión. 

 g) Una vez iniciada la Guerra de Independencia en Cuba, desconocieron sistemáticamente a las instituciones independentistas en Cuba; el Ejército libertador, la Asamblea, etc. A tal punto llego ese desconocimiento, que prefirieron donar el dinero para el licenciamiento del Ejército Libertador, antes que reconocer a la Isla concediéndole un empréstito. 

 h) Inventaron el incidente de la voladura del acorazado Maine para intervenir en la Guerra Cubano-Española. Pues todo parece indicar que se trato de un autogolpe, o al menos obra de un descuido irresponsable y programado. 

 i) Manipularon la llamada Resolución Conjunta, aprobada por el Congreso norteamericano, convirtiéndola en un simple instrumento de intervención. [4] 

  j) Se inventaron una guerra que les permitió tratar a sus colaboradores, el Ejército Libertador, como enemigos y a los españoles, autonomistas y burócratas de la administración colonial, como aliados. A las tropas cubanas que colaboraron no les seria permitido entrar en Santiago de Cuba, que después se enterarían de esa infamia. 

k) El Tratado de Paris, por medio del cual España abandonaba a Cuba, se firmo sin la presencia de los Patriotas Cubanos.

l) Engañaron, manipularon, extorsionaron y se aprovecharon de las debilidades, sobre todo, filo anexionista de gente como Tomás Estrada Palma, Gonzalo de Quesada y otros, para finalmente licenciar al Ejército Libertador y disolver el Partido Revolucionario Cubano. Estrada palma, cobro el favor, accediendo a la presidencia de la Isla, a pesar de ser ciudadano norteamericano. 

m) Finalmente, implantarían la funesta Enmienda Platt, imponiendo el tipo de relaciones que debían existir con la Isla.

Los Estados Unidos sin embargo, no lograron anexarse a Cuba; la tozudez de España de no venderles la Isla todas las veces que se lo propusieron y las consecuencias que dejaron tres guerras de independencia en la conciencia y el cuerpo de la nación, le impidieron lograr que Cuba pasara a ocupar un lugar similar al de Puerto Rico.

Comienza a modificarse el escenario

Resultó algo diferente, cuando Estados Unidos formulaba su política para arrebatarle La Isla a España, a cuando a partir de 1898 tomó el control de Cuba, diseñando una república conveniente a sus intereses, a lo que tuvo lugar a partir de 1959, cuando una revolución nacional liberadora, agraria y antiimperialista tomó el poder en Cuba, comenzando a variar el modelo de república y de relaciones, que Estados Unidos había diseñado y aplicado por más de 60 años. 


Ahora se trataba de que la república comenzaba a remodelarse así misma a partir de una voluntad popular interna, en la que por demás, Estados Unidos no sólo perdía su capacidad de influir en los destinos políticos de la Isla, sino que perdía claramente la capacidad de facturar en Washington los asuntos importantes, e incluso, no importantes de la vida nacional cubana. Tratándose entonces de algo mucho más allá de lo que las elites políticas de ese país estaban en condiciones de entender y sobre todo de aceptar.

Estados Unidos frente a la Revolución Triunfante

Comenzaba un período nuevo para Cuba en sus relaciones con Estados Unidos. La revolución cubana triunfó en 1959,  al final del segundo mandato de la administración de Dwight E. Einsenhower (1953-1961). Todos los instrumentos de la Guerra Fría, inaugurada por el famoso memorando NSC-68 de George F. Kennan, las reminiscencias de la llamada “Doctrina Truman” y otros legados recibidos por la administración Eisenhower, matizaron el panorama político de la época.[5]

Einsenhower había apoyado al régimen del dictador Fulgencio Batista, desde que asumió la jefatura de Estados Unidos en 1953; por lo cual, no estaba en condiciones de entenderse con la Cuba que emergía a partir de enero de 1959.

Es por ello, que el advenimiento del triunfo revolucionario no conllevó un nuevo diseño de la política norteamericana hacia Cuba, sino su total continuidad; dado que el equipo presidencial que había fracasado tratando de hallar una alternativa para frustrar la toma del poder por las fuerzas revolucionarias, era el mismo que tenía entonces que entenderse con la Cuba de Fidel Castro.

Eso explica que la política agresiva desplegada en 1958, para sustituir al Dictador Fulgencio Batista, por un “candidato plausible”, ahora se empleaba con la pretensión de eliminar al máximo líder de la revolución Cubana; y que el núcleo rector de tal política fuera entonces, “si no pudimos evitar que tomaran el poder, al menos podemos evitar que lo consoliden”.[6]

Luego, la actividad contrarrevolucionaria de Estados Unidos contra Cuba había comenzado antes del triunfo de la revolución cubana y entre 1959-1961, se caracterizó por el diseño y puesta en práctica de un conjunto concepciones y acciones, entonces dirigidas a evitar a toda costa la consolidación de la toma del poder político por parte de las fuerzas revolucionarias en Cuba.

Tales pretensiones políticas y acciones agresivas, abarcaron un espectro tan amplio que, casi 50 años después, prácticamente no hay nada nuevo que diseñar o poner en práctica para agredir a Cuba, que ya no haya sido puesto en práctica por la administración de Einsenhower en esos años [7].

Es decir, la esencia de la matriz política que las administraciones norteamericanas, han continuado aplicando contra Cuba hasta hoy (excepto en la administración deJames Carter) surgió con la administración de Dwight E. Einsenhower [8].

La política de Kennedy

Hacia el comienzo de la administración de J.F. Kennedy, ya se puso de manifiesto que con Cuba nada cambiaría. Durante la campaña, el nuevo presidente, había calificado a los contrarrevolucionarios como “luchadores por la libertad”, pidiendo apoyo para ellos y asumiendo los planes de invasión heredados de Einsenhower.

La CIA entonces asumió un astuto juego para liderar los planes de invasión y enrolar a Kennedy lo más posible en ellos, tratando de que el presidente se viese finalmente obligado a lanzar los Marines contra Cuba. A su vez, el 3 de enero de 1961, el gobierno norteamericano rompía relaciones con la Isla, lo cual era una aspiración también heredada de la administración anterior.

Kennedy, no solo siguió las acciones diseñadas por su antecesor, sino que también aporto el llamado “libro blanco”, donde se situaba a Cuba como un “satélite de la URSS”, como “revolución traicionada” y “peligro presente en el hemisferio”, continuando junto a ello la política de sabotajes, ataques piratas y planes de asesinatos de los líderes de la revolución. [9]

La invasión de Girón, a pesar del factor sorpresa, finalmente fue un rotundo fracaso para la administración de Kennedy; acontecimiento que le permitió al presidente comprobar que sus preocupaciones respecto a las instituciones de su gobierno no eran infundadas, y hasta que punto había sido mal asesorado, e incluso engañado, por sus colaboradores más cercanos.

Girón fue una derrota de Estados Unidos en su confrontación con la revolución cubana, un descalabro para el aparato institucional, en particular el de defensa, agravado esto por la visión idílica que Kennedy tenía de la CIA. La estructura de poder vertical no funcionó, como tampoco funciono la intención del presidente de que el Pentágono fiscalizara la preparación de la invasión, por haber sido esto siempre obstruido por la CIA.

Entonces, si el plan de la invasión de Girón había sido asumido por el presidente como una herencia, la derrota se convertía en una fuerte humillación personal, de la cual Kennedy sentía que debía desquitarse. [10]

La dirección cubana, como resultado del descalabro sufrido por Kennedy, estuvo siempre consciente de que algo muy serio y en gran escala se preparaba contra Cuba; que los preparativos avanzaban y que las fechas de una posible invasión armada, apoyándose en el ejército norteamericano, coincidían con los días finales del mes de octubre de 1962.En esta ocasión, la sorpresa de Girón no funciono, Cuba se preparaba para lo que sabia se avecinaba. [11]

La llamada entonces “Operación Mangosta”, el plan subversivo más grande puesto en marcha contra Cuba, después de Girón, funcionaba como un instrumento de ablandamiento, que debía preparar las condiciones para la operación en gran escala. [12]

Por tanto, consideramos, que no haber estado precedidos de esos peligros mortales que se cernían sobre la Isla, los cohetes nucleares de alcance medio, nunca habrían emergido como una alternativa para la defensa para Cuba. Ni aún con la aspiración de buscar el equilibrio estratégico; pues el precio a pagar por el peligro de los cohetes en Cuba, solo era asimilable sobre la base de que ellos sirvieran para equilibrar el poderío nuclear estratégico del campo Socialista con el de Estados Unidos, pero al mismo tiempo, para desempeñar un fuerte papel disuasivo – defensivo, frente a las entonces claras y comprobadas intenciones de Estados Unidos de invadir a Cuba en gran escala. [13]

Lo que comúnmente se le llama Crisis de los Misiles, entonces, no comenzó ni duró el tiempo que los cohetes permanecieron en Cuba, al decir de Robert Kennedy 13 dias, sino que se prolongo mas allá, y fue la consecuencia de la acumulación de todos los actos de agresión que Estados Unidos había desplegado contra Cuba.

Constituyó un error moral, ético y político estratégico de la Dirección Soviética, dejar a Cuba al margen de la negociación con Estados Unidos, para la retirada de los cohetes. De no haberlo hecho así, ello hubiera servido a la URSS para fortalecer su posición frente a Estados Unidos.

Además de lograr quedar bien con su aliado estratégico, aunque fuera un País pequeño, tal y como correspondía a las relaciones entre Cuba y la URSS, y a la confianza que la dirección cubana había depositado en ellos. Como si fuera poco, habría sido posible vencer a Estados Unidos en la confrontación política producida por la crisis. [14] Dado que tanto políticamente, como moralmente, cuba tenía el pleno derecho a contar con las armas necesarias para su defensa, aunque se tratara de cohetes nucleares, y estuviesen a noventa millas del territorio de estados unidos.

De haber prevalecido la concepción cubana, esgrimida desde el principio, por Fidel castro, tanto respecto a la instalación de los cohetes, de no hacerlo en secreto, como sobre los términos y el momento en que debió negociarse su retirada, la conclusión de la crisis de octubre hubiese servido de base para resultados de fondo en el desenvolvimiento ulterior de la confrontación Cuba-Estados Unidos. [15] Evitando así que Kennedy sacara el mayor provecho de esa confrontación.

Los indicios de que percepciones se tenían sobre la conclusión y los acontecimientos políticos que llevaron a la crisis de octubre, no podemos definirlos en su totalidad. Sin embargo, todo parece indicar que J.F Kennedy era lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que él no había sido el triunfador en esa crisis, sino que Kruschov era el que la había perdido.

Pensamos que J.F. Kennedy fue lo suficientemente agudo como para percatarse, poco tiempo antes de ser asesinado, que las experiencias de la confrontación con Cuba, habían sido lo suficientemente aleccionadoras como para tratar de buscar un nuevo modo de entenderse con La Isla.

Habían transcurrido casi cinco años de ardua, agresiva y peligrosa confrontación entre ambos países. Los ingentes esfuerzos de Einsenhower por derrocar a la revolución desde la cuna; las bandas contra revolucionarias operando dentro de Cuba, la invasión de Girón, la feroz campaña internacional por desacreditar a Cuba y excluirla del hemisferio, el feroz bloqueo económico, la Operación Mangosta y la crisis de octubre, no habían sido suficientes. Casi todo había sido probado para destruir a la revolución cubana. ¿Qué más se podía hacer, sino tratar de explorar la posibilidad de convivir con un país socialista a noventa millas de las costas de Estados Unidos?

Al parecer, eso pensaba J.F. Kennedy cuando envió al periodista Jean Daniel a conversar con Fidel Castro. Entrevista que se estaba celebrando en La Habana, precisamente, el fatídico momento del 22 de noviembre de 1963, en que como resultado de una conspiración, J.F. Kennedy era asesinado en Dallas.


¿Buscaba entonces Kennedy, realmente, un nuevo modo de entenderse con Cuba, aceptando la existencia de la revolución cubana, o exploraba entonces sobre el modo de fraguar una nueva estrategia política contra Cuba, sin dejar de lado el objetivo esencial de derrocar a la Revolución? Sobre ese particular, no tenemos una reflexión por parte de Fidel Castro, y ya el presidente Kennedy no nos lo podrá esclarecer.Tal vez la desclasificación de los documentos de su asesinato nos aporten algo en el futuro. [16]

No obstante, lo cierto es que el gesto de Kennedy quedó como un antecedente, de lo que otra administración demócrata, la de James Carter (1977-1981), retomaría más tarde.

Sin dudas, los años 1959-1963, dejaron un conjunto de acontecimientos que marcaron pautas insoslayables para el análisis de la confrontación entre Cuba y Estados Unidos. Pareciendo, como si la muerte de Kennedy hubiese truncado la posibilidad de comenzar una etapa nueva, que finalmente, por razones obvias, no sabemos lo que pudo haber producido. [17]

Sintetizar lo que ocurrió después, no puede entrar en el breve espacio de que disponemos para este ensayo. Sin embargo, cinco parámetros básicos o constantes históricas, nos ayudaran a comprender, al menos de modo general, que fue lo que tuvo lugar. Estas constantes, a mi entender, son las siguientes:

1) La agresividad, ha sido siempre la constante fundamental del conflicto entre ambos países.

2) Cada administración norteamericana ha querido siempre imprimir su sello en la política hacia Cuba.

3) El foco de la política (interno o externo) siempre ha sido un factor importante al momento de determinar el tipo de medidas e instrumentos utilizados dentro de la confrontación.

4) Siempre que Estados Unidos ha tenido algo de su interés a negociar con Cuba, se rompe el bloqueo ideológico y ambos van a la mesa de negociaciones.

5) Siempre que la extrema derecha de la llamada Comunidad Cubana, considera o percibe que se está produciendo algún acercamiento entre ambos países, actúa para eliminar toda posibilidad de mejoramiento de las relaciones.

En la segunda parte y final nos referiremos sintéticamente a algunas de estas constantes.

Citas:

[1] Se conoce que desde los años del comienzo de Estados Unidos como nación, cuando aun eran solo 13 colonias en la Costa este, ya se producían incursiones que trataban de ocupar territorio en la Isla.
[2] Tal vez con la excepción de Abraham Lincoln, sobre el cual, se desconoce que personalmente haya sostenido tal actitud respecto a Cuba. 
[3] Se conoce de los esfuerzos del Libertador Simón Bolívar, al calor del Congreso de 1826 por enrolar a Cuba en los procesos de la Independencia Latinoamericana.
[4] El 19 de abril de 1898; pero en ella, mientras se consignaba la entrada de las tropas norteamericanas, sin embargo, no decían cuando se irían. Lo cual la convirtió en un instrumento de manipulación casi perfecto.
[5] Para ampliar sobre este aspecto, ver: Carlos Alzogaray, “Crónica de un Fracaso Imperial “, Editorial Ciencias Sociales, 2000, pp.47-69.
[6] Eisenhowrer se caracterizo siempre por el aquello de “Gatica Maria Ramos, la que tira la piedra y esconde la mano”. Siempre interesado en tener la posibilidad de desmentir si se le acusaba de algo De el se conoce el termino de las llamadas “razones plausibles”.
[7] Para ampliar ver: Esteban Morales, Revista Cuba Socialista No. 25, 2002, pp.4-6.La invasión por Playa Girón, fue diseñada por la administración de Eisenhower; Kennedy la recibió como herencia.
[8] En el breve espacio de que disponemos, solo podremos caracterizar a muy grandes rasgos tal continuidad de política, según las administraciones .Sintetizando los aspectos más relevantes.
[9] Para ampliar, ver Esteban Morales, Cuba Socialista No. 25, pp. 9-10.
[10] Para ampliar, ver Esteban Morales, Cuba Socialista No. 25, pp. 12-13-
[11] Para ampliar sobre esto ver: Esteban Morales “Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre” .Revista Contracorriente No. 20, 2004.
[12] Para ampliar, ver Esteban Morales, Cuba Socialista No. 25, pp. 15-20
[13] Para ampliar, ver Esteban Morales, Cuba Socialista No. 25, pp. 24-26
[14] Para ampliar Ver: Esteban Morales: ¿Crisis de los Misiles o crisis de octubre? Revista Contracorriente No. 20, La Habana, Cuba, 2004, pp.20-24
[15] Para ampliar Ver: Esteban Morales, “Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre “, Revista Contracorriente No. 20, 2004, La Habana, Cuba, pp.20-22.
[16] Fidel Castro ha hablado sobre este asunto .Incluso tuve la oportunidad de participar junto a Senador George .Macgover, y los profesores Fred Holbord y Richard Wallace en una conversación en 1985, en la que el jefe de la Revolución se refirió a la Crisis de octubre, a una insistencia de sus interlocutores, pero no dijo nada al respecto. Fidel Castro siempre ha tratado con mucho respecto a J.F.Kennedy. Para ampliar ver: Ignacio Ramonet. “Cien Horas con Fidel “. Tercera Edición. Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2006, pp.307-329.
[17] Cualquier análisis del Conflicto Cuba- Estados Unidos se hace incomprensible sino se va a esos tumultuosos e iniciales años.


En sus 120 años, con Lydia Cabrera

En sus 120 años, con Lydia Cabrera

 

domingo, 26 de mayo de 2019
07:12:26 am. 

Por Paquita Armas Fonseca

El etnólogo Miguel Barnet situó a Lydia Cabrera entre las escritoras cubanas más importantes de la historia literaria del país, cuando abrió el panel Aniversario 120 del natalicio de Lydia Cabrera, en el Centro Cultural Dulce María Loynaz. 

El también Presidente de la Uneac señaló que la autora de El monte —suerte de Biblia en las religiones africanas— pertenece a Cuba, a pesar de ella misma, porque luego de padecer silencio, a raíz de su decisión de vivir en Estados Unidos, sus libros han sido leídos y bebidos por los habitantes de esta Isla. 

Prueba de la avidez por las piezas de la reconocida etnóloga es que su libro El monte fue presentado en el contexto del panel, y muchas personas se quedaron sin poderlo comprar. Eso es lo común. En el panel estuvo presente Frank Pérez Álvarez, sociólogo, editor e investigador que esbozó la vida de Lydia y con emoción contó cómo sus últimas palabras fueron “Habana, Habana”. 

Natalia Bolívar Aróstegui, autora de Los Orishas en Cuba, con la magia que pone a sus conferencias contó cómo de la mano de Isabel, su nana negra, se adentró en las religiones africanas, especialmente en el amor y el vínculo con la naturaleza. 

Siendo una adolescente, le pidió a su padre que hablara con Raimundo Cabrera, padre de Lydia, para que la responsable de una de las salas del Museo de Bellas Artes, dedicada a África, le permitiera trabajar estudiando esa zona del tronco de nuestra nacionalidad e impartir conferencias.

La investigadora y pintora contó múltiples anécdotas suyas con la escritora de los casi míticos Cuentos negros de Cuba, que denotan la exigencia de la segunda y la audacia de la primera. Siempre he pensado que Natalia es la continuadora de Lydia. En el panel, Barnet dijo algo similar y él es un experto. Entonces, para los lectores este texto de Natalia, que aportará mejores argumentos que yo.

Lidia, su influencia en las artes

En mayo de 1900 nace Lydia, son los inicios de un siglo lleno de madurez precoz, de hombres y mujeres tocados por el genio de la fértil savia de la tierra. Hija de Raimundo Cabrera, [i] figura pública de las letras, abogado, independentista, hombre comprensivo, de quien fue su constante compañía, en los paseos, las tertulias y en las comidas ofrecidas en su casa, que se volverían centro de importantes impactos sociales, y entre sus visitantes se podía encontrar a Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Juan Gualberto Gómez, Leopoldo Romañach, el pintor que la anima a pintar. 

Con esa manía suya de anticiparse, a los 14 años, junto a su hermana Emma y burlando la vigilancia a que toda buena familia cubana sometía a sus hijos, Lydia estudia en la escuela de artes de San Alejandro y en sus ratos libres escribe, bajo el seudónimo de Nena, en la revista Cuba y América, conocida entonces en los medios literarios y políticos por su sagacidad. 

A los 23 años, monta el taller de confección de muebles de estilo Alyds, donde no solo diseña, dibuja y crea los anuncios periodísticos del taller, sino también impregna su elegancia, belleza y exigencias en el mobiliario y decoración.

A los 27, viaja a París y se instala en un pequeño estudio cerca del pintor Utrillo, y recibe clases en la Escuela de Bellas Artes y en la de El Louvre; además realiza investigaciones sobre el arte y la religión de Japón y la India. Allí se reencuentra con Teresa de la Parra, fina escritora por los derechos de la mujer en Venezuela, su país de origen, y esa afinidad y recreación del mundo interior, de confesiones secretas, las lleva a mantener una vida intelectual activa, siendo sus amigos del anecdotario literario Pablo Neruda, Francis de Miomandre, Pierre Verger, Alfred Metraux, Roger Bastide, Aimé Cesaire, Wifredo Lam, Paul Valéry, Rudyard Kipling, Miguel Ángel Asturias, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, José María Chacón y Calvo y, muy especialmente, Federico García Lorca, quien dedica a Lydia y a su simpática negrita Carmela Bejarano, su poema La casada infiel.[ii] 

En 1932, a Teresa de la Parra le diagnostican tuberculosis, enfermedad que años más tarde provocaría su desaparición física. Lydia vive tres años en un sanatorio en Suiza acompañándola en su dolencia. Para entretenerla durante el padecimiento, mirando las aguas del Sena, Lydia trabaja lo místico de la narrativa negra y le dedica los cuentos de la narración primitiva de sus nanas negras, con la ingenuidad de los ingenuos, y así, a la sombra de espíritus ancestrales, nacen en francés sus Cuentos Negros de Cuba, dedicados a Teresa. Sobre estos cuentos, más tarde, escribiría su amiga Gabriela Mistral: 

“(…) yo le he tenido a usted, desde que conocí su escritura, un aprecio literario definitivo y vertical. En lo que toca a la persona, creo que la conozco poco todavía. Hay una hoja suya —lo cubano— que no me sé, que me queda un poco como material por masticar”. [iii]

Después de 11 años, regresa a Cuba en 1938 y conoce a María Teresa de Rojas, mujer de recia personalidad, intérprete también de la historia de las añejadas piedras en construcciones coloniales, y juntas restauran el Palacio de Pedroso y la iglesia de Santa María del Rosario, conocida entonces como la catedral de los montes cubanos.

Ambas se mudan a la Quinta de San José y se enfrascan en la remodelación de esta maravilla del siglo XVIII, con sus paredes de murmullos de viejas familias, sus jardines de yerbas aromáticas y curativas. Esta quinta les dará el descanso y la privacidad para sus incursiones en la historia.

En 1943, Lydia traduce Retorno al país natal de Aimé Césaire con ilustraciones de su querido amigo Wifredo Lam, mientras continúa recorriendo la intrincada madeja de las culturas religiosas en Matanzas, Trinidad y La Habana para legarnos, entre 1949 y 1958, sus libros ¿Por qué?…; Cuentos Negros de Cuba; Refranes de negros viejos; Anagó y El Monte, llamado la Biblia de los religiosos y estudiosos del tema, y del que Gastón Baquero, en su columna Panorama, escribe el artículo Conocimiento del monte cubano: la raíz y la cumbre de la isla [iv], donde anota: 

(…) En otras palabras, El Monte, como lo ha radiografiado y humanizado Lydia Cabrera, es una de las materias primas esenciales para el condimento futuro de nuestros libros cubanos verdaderos. 

(…) Lo que Lydia Cabrera ha llevado a cabo en forma impecable, en forma casi tan apasionante como la de una buena novela, es transmitirnos la vitalidad concedida o reconocida por nuestros antepasados al monte.

 (…) Es una cantera de materia prima para seguir adelante, después del conocimiento verdadero, hacia la poetización de la realidad. Nuestros artistas, nuestros hombres cultos, olvidan a veces que una cultura comienza siempre por no poseer puntos oscuros en derredor. Las inmediaciones tienen que ser conocidas a fondo, para lanzarse entonces hacia otras lejanías.

Quien deja detrás zonas inexploradas, las tendrá siempre delante. A veces sabemos mucho de lo que se sabe en otros sitios, de lo que otros saben, pero muy poco de lo que está ocurriendo a pocos metros de nosotros; de lo que está ocurriendo en el alma de las gentes, en las costumbres del pueblo, en la concepción que de la naturaleza tienen los nuestros más apegados a la tierra y al monte. Y este desconocimiento de lo inmediato ciega para el verdadero conocimiento de lo lejano. Porque en tanto no se haya asimilado un hombre su contorno, su raíz, no está en condiciones de intentar la dificilísima comprensión de otras raíces y otros contornos.


Una criolla laboriosa, culta de universal cultura y celosa por ello de la íntima cultura de su tierra, ha producido un libro necesario, útil a los intereses del espíritu. Gracias a Lydia Cabrera, el monte sagrado, la planta hechizante, la fórmula ritual, los misterios de viejas concepciones, vienen a nuestra mano. En el lento proceso de ascensión de la sensibilidad cubana hacia su propia expresión nacional pura, y por ende universal genuina, este libro nos acompaña con un paso firme y decisivo.

En 1955, como parte del Patronato, es llamada para montar las salas Afrocubanas en el Museo Nacional, Palacio de Bellas Artes, asesorada por sus informantes, entre ellos el gran músico y compositor Odilio Urfé y el Niño Santos Ramírez, fundador de la comparsa El Alacrán, que tanta alegría brindó en los carnavales al pueblo cubano, y también con el gigante de impronta universal, su cuñado, don Fernando Ortiz. Las colecciones mezcladas que ellos brindan, nos mostraron el colorido característico de las profundas raíces místicas del pueblo cubano.

En 1956 se reúne con los etnólogos Alfred Métraux, Pierre Verger y Roger Bastide, y con el antropólogo William Bascom, en amplias y variadas tertulias a la orilla de la laguna sagrada de San Joaquín de Ibáñez, en Pedro Betancourt. Inmersa en la cosmogonía de la música y amparada por su gran amiga Josefina Tarafa, organiza la procesión hasta el ojo de agua que fluye en la laguna de las tierras del central Cuba, propiedad de la familia Tarafa, y en ese santuario natural de orishas lucumíes, de vodues ararás y de mpungus congos, con la ayuda del ingeniero Benito Bolle y del ayudante y sonidista Oduardo Zapullo, graban los toques, cantos y rezos que luego formarán los 14 discos de la colección Música de los cultos africanos en Cuba, parte hoy de nuestro tesoro cultural, por ser una de las joyas más preciadas de la etnología musical. De esta investigación en terreno nace además su libro La laguna sagrada de San Joaquín, con fotografías de Josefina Tarafa y dedicado a Lino Novás-Calvo, publicado años más tarde, en Madrid.

Lydia trabaja incansablemente y por esa época publica varios títulos, entre ellos, La sociedad secreta abakuá narrada por viejos adeptos, catalogado por Luis Gutiérrez Delgado: [v]

Hace ya algún tiempo que doy vueltas a un libro, en el ansia de escribir sobre él, pero identificado con el espíritu poético que es el trasunto de sus páginas. En la obra se mezclan la ciencia de la etnología con ritos, hábitos y formas de vida, de lo que resulta tanto una obra de arte, como una seria valoración sociológica de factores que han influido poderosamente en la idiosincrasia del cubano.

En 1960, decide, junto con María Teresa de Rojas, salir al exilio, dejar la quinta San José y se acoge a la hospitalidad de nuevas tierras.

 En 1962 recibe el reconocimiento de la Bollingen Foundation, y en 1964 retoma su fina intuición de artista plástica, los pinceles y colores cobran aliento en su vida espiritual; pinta animales, recuerdos y nacen las piedras sagradas de colores alegóricos, pinta miniaturas con sus nerviosos y sensibles dedos, que reflejan todo el universo de su riqueza intelectual. En 1970 publica su obra Otan Iyebiyé, mística carga de las piedras preciosas.

 

Junto a María Teresa, y a solicitud de su amiga de infancia Amalia Bacardí, hija del ilustre patriota Emilio Bacardí, viaja en 1971 a España para ocuparse de la edición, impresión y corrección de pruebas de la obra de este gran hombre de la generación del 68. Allí publica varios de sus títulos y escribe artículos para La Enciclopedia de Cuba.

En 1977, el Congreso de la Literatura Afro-americana, celebrado en las universidades de la Florida y de Auburn, es dedicado a su obra, y en su discurso de homenaje, el profesor Manuel Ballestero, de la universidad de Madrid, dijo:

“(…) Quizás la parte más difícil del trabajo del antropólogo sea, no el de conocer objetiva y pragmáticamente las cosas que observa, sino el olvidar su propia mentalidad, sus propios prejuicios e incluso, forzándolo, su propio subconsciente para sentir como las gentes a las que estudia. Este es el gran triunfo de Lydia Cabrera…”.

La obra de Lydia ha influenciado notablemente en las artes cubanas, no solo en la literatura, la poesía, el teatro y el cine. Con golpes de ojos profundos Lydia no ha perdonado ni siquiera a la plástica. En abril de 1922, Lydia presenta una exposición de sus obras en el Salón de Bellas Artes, auspiciado por la Asociación de Pintores y Escultores. En ella reverberan las imágenes promulgando sonoridades, una especie de visión abstracta, acto para captar voces ancestrales y transmutarlas con el poderoso pincel que baila. Así la tenemos en las verbenas ofrecidas en la Villa de Guanabacoa, en las espirituosas aguas de la marinería reglana y en las añejadas piedras de Trinidad. Como reseña a esta exposición, el periodista L. Gómez Wangüemert, con elogios destaca su originalidad:

“(…) hay que confesar que la novedad y el interés de sus cuadros se debe en gran parte a esa manera de trabajar. Su atrevimiento la lleva a abordar los temas más difíciles con una simplicidad de medios que asusta y desconcierta…”.

En ese mismo año, junto a Alicia Longoria, funda la Asociación Cubana de Arte Retrospectivo cuyo propósito, según sus estatutos, era conservar, proteger y preservar los objetos de la tradición artística en Cuba, como abanicos, encajes, bordados, telas, indumentaria, joyas, mobiliario, etc., que muestren la sensibilidad estética del pueblo y cultive el amor por las artes y la tradición artesanal del país. Con el propósito de impedir la demolición del Convento de Santa Clara, realiza una gran exposición de abanicos en uno de los locales titulada La Habana Antigua, donde expuso valiosos objetos pertenecientes a las familias más aristócratas de Cuba.

Desde sus comienzos en San Alejandro le une una fuerte amistad con grandes artistas, entre ellos el maestro Leopoldo Romañach, Víctor Manuel, Amelia Peláez y Cundo Bermúdez. A pesar de las diferencias que los separan, tanto racial como social, pero lanzados en un reto de referencias espirituales, dos grandes en sus construcciones: Wifredo Lam en la plástica y ella en los acentos veraces de la palabra escrita, desde el comienzo surgió una profunda simpatía intelectual y emocional. Ambos se explican, se entienden, se complementan, se afanan con honradez y severidad en su obra. La obra de Lam es la recreación máxima de cubanismo y Lydia es una de las primeras en adivinarlo, por ello lo acoge, le apoya económicamente y lo presenta por primera vez al público cubano en un artículo que aparece en el Diario de la Marina, donde escribe: [vi]

“(…) Wifredo Lam no ha cumplido aún 40 años. Su increíble capacidad de trabajo y su temple obliga a esperar de él grandes cosas… sus cuadros figuran en las colecciones más exclusivas de Europa y América, y su nombre, que ya pertenece a una elevada categoría de artista, es imperdonable se silencie por más tiempo en Cuba, su propia tierra”.

Otros inmersos en su baño de aguas fecundas con el panteón afrocubano, inspirados por su amistad, son René Portocarrero y Carlos Enríquez. El primero, iluminador de catedrales, de interiores del Cerro, pintor de paleta mágica en los medios puntos traslucidos y fuerte mano en lo de acentuar los colores primarios para rendir honores a sus ancestrales orishas, nfumbes e Iremes; el segundo, Carlos Enríquez, hombre de sólida lealtad juvenil, de carácter rebelde y apasionado, que supo en sus lienzos captar la belleza de su tierra, expresar como nadie los sentimientos más profundos del alma criolla.

Lydia Cabrera nació con el don de la narración. Desde muy temprana edad, mostrando los exquisitos rasgos que la caracterizaban, comenzó su encanto, emprendedor y fructífero, por el arte y las letras, cualidad que mantuvo hasta su desaparición física. Espacio y tiempo engendraron la fuerza del minucioso entramado de su literatura, en la constante búsqueda de su impetuoso afán del conocimiento de las raíces africanas, cimientos tan imbricados en la cultura cubana, en la poética del espacio, y es tal su influjo fecundo que otros intelectuales se dan a la tarea de crear en nuestra narrativa una obra en la que el negro es uno de los protagonistas principales.

Lydia Cabrera, a través de su obra nos descubre los tesoros de nuestra oralidad. Con su vasta y fértil investigación, nos muestra la verdadera herencia africana, de la que es depositaria nuestro país. Lydia con su investigación penetró y viajó por las raíces de su tierra para conocer los misterios que en ella se encerraban, para dar vida y valor al alma de los sabios, ocultos a los ojos extraños, y para mostrar las múltiples maneras con que ellos expresan sus sentimientos. Al respecto María Zambrano anotó:

“Tuvo que ir muy lejos porque ha tenido que adentrarse en su infancia. La raza de la piel oscura es la nodriza verdadera de la blanca, de todos los blancos en sentido legendario. Lo ha sido de hecho desde la esclavitud y verdadera libertad del liberto de esta Isla de Cuba donde las gentes de más clara estirpe fueron criados por la vieja aya de piel reluciente, cuyos dichos, relatos y canciones mecieron, despertando y adurmiendo a un tiempo, su infancia. Y así la venturosa ‘edad de oro’ de la vida de cada uno se confunde en la misma lejanía con ‘el tiempo aquel’ de la fábula, ¡felices los que tuvieron pedagogía fabulosa!…

“Memoria, fiel enamorada que ha proseguido su viaje a través de las zonas diversas en que cosas y seres danzan”.[vii]

Interpretó Lydia al negro africano, con su fantasía animista, que trasmitía después a sus descendientes criollos, cubanos, poniendo un “compañero” en cada ser, en cada animal, en cada árbol, en cada montaña; en cada objeto que le rodeaba. Y a cada uno lo personificó gestualmente; además de reconocerle sus fuerzas patentes lo dotó de su potencia misteriosa y así convive con todos ellos. En las incontenibles efusiones de su emoción habla, canta, dialoga gesticulando con esos seres invisibles que le acompañan, y con la rebosante locuacidad que lo caracteriza.

Uno de los personajes que más influyó en la labor de Lydia fue José Antonio Ramos, quién, bajo la impronta de la época, escribe en 1936 Caniquí, obra que es un estudio de la psiconeurosis, una reconstrucción histórica colonial y el resumen de la vida de un esclavo trinitario.

Con el tiempo, Lydia se convirtió en pintora, historiadora, socióloga, etnóloga, antropóloga, psicóloga y filósofa, escrutaba los mensajes enigmáticos, intentando una comprensión del hombre en la sociedad y la religión. Su interpretación de la oralidad sitúa sus relatos mitológicos en el origen del camino del alma hasta el espíritu, en una marcha incontrolable del ser humano. Su narrativa es pura y, ante las críticas, declaró:

“Ha sido mi propósito ofrecer a los especialistas, con toda modestia y la mayor fidelidad, un material que no ha pasado por el filtro peligroso de la interpretación, y de enfrentarlos con los documentos vivos que he tenido la suerte de encontrar”. [viii]


Es fundamental esa erudición de espiritualidad en dos sabios de nuestra cultura mestiza: don Fernando Ortiz y Lydia Cabrera, que nacen y se reciclan en la poética de la imagen del negro y su rítmica, que han penetrado todas las manifestaciones del arte. Cuba se convirtió en patrón de la literatura oral, pero también de la escrita por negros, mulatos y blancos influidos desde muy temprano por las tradiciones de los esclavos y sus descendientes.

Su libro El Monte, definido por Enrique Labrador Ruiz [ix] como “profundo y misterioso”, ha sido el gran abrevadero de muchos intelectuales cubanos, tales son los casos de Samuel Feijóo con su obra El negro en la literatura folklórica de Cuba, y Gastón Baquero, una de nuestras voces mayores, con visos de posibilidad afirmativa y factor integrador de nacionalidad, en homenaje a Lydia Cabrera dedica su adaptación de poemas africanos: [x]

(…) En la obra de Lydia Cabrera hemos aprendido muchos cubanos a respetar y a comprender el aporte profundo, en el territorio del espíritu, de la cultura africana que algunos subdesarrollados mentales insistían en presentar como pura barbarie, negación de lo cristiano y abjuración de lo europeo y civilizado. Gracias a Lydia Cabrera sabemos hoy que lo cubano no es antiafricano como no es antiespañol. Los antis desaparecieron quemados por nuestro sol, desde el mismo siglo XVI, al borde del sepulcro de los indios. Y allí se dio el Fénix. Nació, en el crisol tenaz que fundía sangres y concepciones del universo, el nuevo hombre propio de la Isla, el cubano, aquel que por debajo de los diversos colores de su piel, tiene un alma común, una misma maravillosa manera mágica de recibir en su alma el peso del mundo….

Por su parte Boggs, profesor emérito de la Universidad de Miami, al referirse a su narrativa en Los animales en el folklore y la magia de Cuba, escribió:

“(…) ¿Qué son estos cuentos: recopilación de folklorista o creación de artista? Son en parte ambas cosas. Ella se identifica con sus informantes y absorbe sus materiales. No archiva sus datos en el diario de sus conquistas. Los rehace a su manera, imprimiendo en ella su propia personalidad, su ingenio agudo, cierto rasgo picaresco y malicioso, satírico y gracioso, ajustándolos al estilo de ella, con juego de palabras, metáforas, repetición, ritmo y rima, y hasta con uno que otro reflejo de tendencias corrientes entre los literatos de la época…”. [xi]

En este dominio del reino de las imaginaciones venidas del África, se destacan en la literatura grandes nombres como el de Lino Novás-Calvo, Rómulo Lachatañeré, Teodoro Díaz Fabelo, Ramón Guirao, entre tantos otros poetas que llegan al infinito, que divinizan lo inanimado, que avivan la naturaleza, que trasmutan la realidad de la mitología explorando todas las posibilidades del género; junto a ellos está nuestra Lydia Cabrera, a quien le debe tanto el estudio de la identidad nacional pues desfosiliza con gran maestría estas narraciones orales.

Ella, con el poder de quién preside una totalizadora oración ritual, imanta de posibilidades en su literatura a generaciones más jóvenes, tal es el caso de Miguel Barnet en Biografía de un cimarrón, o de Reynaldo González en Contradanzas y latigazos, en ambos casos, la palabra piensa, abraza al lector con indagaciones hasta alcanzar el disfrute. Además de ellos, existen otros lúcidos desmitificadores de esa oscura olla, en la que se recocinaban blancos y negros, donde “ambos aportaban y recibían, transformándose sometidos a una mezcla sintetizadora”. [xii]

Lydia Cabrera es una persona anticipada a su época, de imaginería poderosa, dueña de una sutileza de criatura fundacional, alguien que existe en un tiempo sin límites o en los dominios de una cosmogonía de orden fabuloso; es capaz de trascender y potenciar en nuestros días la creación de artistas como Eugenio Hernández, Armando Suárez del Villar y Roberto Blanco en el teatro; Sergio Giral, Manuel Octavio Gómez, Tomás Gutiérrez Alea y Humberto Solás, en el cine, como a tantos otros creadores y artistas de las artes escénicas cubanas.

Tiene razón Gastón Baquero cuando escribe: [xiii]

(…) la obra de esta mujer estudiosa, sencillísima, trabajadora en silencio, es, en el fondo y en la forma, una obra de auténtica poesía, de genuina creación. Tan de creación es su trabajo, que a primera vista parece simple recopilación mecánica de palabras, de costumbres, de narraciones populares. No se ve la mano de la autora. Y no es habitual advertir lo que de maestría hay en eso que pueda seguir pareciendo anónimo y absolutamente popular, de sabor puro, no mistificado, lo que en realidad ha pasado, y está recreado, a través de un escritor culto. Lo típico de un gran arte es que no se vea cómo está hecho.

El prodigio logrado por un León Frobenius al confeccionar El Decamerón negro lo ha logrado también, a la perfección, Lydia Cabrera al saber quitarse de en medio de lo que narra, confeccionándolo con tal sello de espontaneidad que el lector no ve nunca a la autora, sino que cree estar escuchando real y directamente la voz de una cultura africana, de un grupo humano poderosamente personalizado y auténtico, o de una conseja popular venida de la noche de los tiempos. En realidad, todo eso que disfruta es debido al arte dificilísimo de “impresionar a otros”, ser otros a fondo, que es el secreto de las grandes obras y de los grandes escritores.

El 19 de septiembre de 1991, a los 92 años y en el silencio de sus mpungus, orishas, nfumbis, con el olor del mar Caribe y el recuerdo de su Isla amada, se abandona en el sueño de la eternidad nuestra querida Lydia Cabrera.

Y Severo Sarduy nos da pruebas de lo divinal en fraterno maridaje de lo criollo con lo africano al escribir:

Aparece junto al río: Rumor de pulseras de oro./Un venado cruza el coro/ En el ámbar del estío/ ¡Espejos para el hastío!/ De la miel, la brilladera./ Girasol en la sopera/ Mulata de rompe y raja/ El sándalo la agasaja/ Lo dice Lydia Cabrera. [xiv] 

Notas:

[i] Raimundo Cabrera Bosch (1852-1923) Escritor, periodista y abogado. Miembro de la Academia Cubana de la Historia, fundador de la revista Cuba y América; miembro de la Sociedad Económica Amigos del País.

[ii] García Lorca, Federico. Lorca por Lorca. Ediciones Huracán, La Habana, 1974. Pp. 186-187.

[iii]Siete cartas de Gabriela Mistral a Lydia Cabrera. Peninsular Printing Inc. Miami, Florida, 1980. Pág. 19

[iv] Diario de la Marina, 10 de agosto de 1955.

[v] Diario de la Marina, abril de 1959, “Un libro en la mano”.

[vi] Cabrera, Lydia. Páginas sueltas. Ediciones Universal, Miami, 1994. Pág. 60. En prólogo de Isabel Castellanos.

[vii] Zambrano, María. “Lydia Cabrera, poeta de la metamorfosis”. Revista Orígenes, La Habana, 1950, Año VII, No. 25.

[viii] Cabrera, Lydia. El Monte. Ediciones Universal, Col. Chicherekú, Miami, Florida, 1992. Pág. 8.

[ix] Bolívar Natalia y Natalia del Río. Lydia Cabrera en su laguna sagrada. Editorial Oriente, 2000. Pág. 155.

[x] Baquero, Gastón. Homenaje a Lydia Cabrera. Ediciones Universal, Miami, Florida, 1978. Pág. 14

[xi] Ibidem, Pág. 15

[xii] González, Reynaldo. Contradanzas y latigazos. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1983.

[xiii] Cabrera, Lydia. Páginas sueltas. Ediciones Universal, Miami, Florida, 1994. Pág. 60.

[xiv] Sarduy, Severo. Ochún. Tomado de: Un testigo perenne y delatado, precedido de un testigo fugaz y disfrazado. Ediciones Hiperón S.L., Madrid. s/f.

(Tomado de La Jiribilla/Cubadebate)

ONU pide acabar con la discriminación racial

ONU pide acabar con la discriminación racial


domingo, 26 de mayo de 2019
6:49:57 a.m. 

El secretario general de la ONU, António Guterres, convocó a renovar el compromiso para acabar con la discriminación racial y mantenerse unidos contra las manifestaciones de odio y el terrorismo de los intolerantes. 

Al intervenir en una sesión de la Asamblea General con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, advirtió que el discurso de odio se hace parte de la vida cotidiana y se propaga a través de los medios de comunicación y las redes sociales.

Por eso es tan importante continuar unidos en la lucha contra el odio racial y religioso, y el extremismo violento, añadió.

También llamó a trabajar arduamente para reparar las divisiones que polarizan y, por otra parte, hacer de la diversidad un éxito.

Guterres enfatizó en la necesidad de prevenir la violencia y defender las vidas de las personas: estamos conectados por nuestra humanidad y debemos velar por el bienestar de todos.

¿Por qué tantos individuos se ven tentados ahora por los mensajes de intolerancia? se cuestionó y destacó la importacia de abordar las causas raigales y desmantelar los engañosos conceptos de superioridad racial.

La presidenta de la Asamblea General de la ONU en su 73 período de sesiones, María Fernanda Espinosa, alertó sobre el alarmante incremento de atentados contra judíos, musulmanes, cristianos y otras comunidades religiosas.

Asimismo, se refirió a la discriminación que sufren los migrantes y pidió hacer mucho más en su protección.

Los desafíos que enfrentamos demandan la colaboración de todos y aunque tenemos las herramientas para luchar contra la discrimación, no hemos logrado acabar con ese flagelo, subrayó.

Espinosa se sumó al llamado del máximo representante de la ONU de luchar contra las ideologías supremacistas y las manifestaciones de odio y discriminación.

La Asamblea General de la ONU realiza este lunes una reunión conmemorativa con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.

Tal fecha es celebrada cada 21 de marzo, pues en ese día de 1960 la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes del apartheid en Sharpeville, Sudáfrica.

(Fuente: Wanafrica)