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LA TECLA CON CAFÉ

Cafetal adentro

O YARA O MADRID... ¡ABDALA!

O YARA O MADRID... ¡ABDALA!

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

Septiembre de 1868. El telégrafo trae desde el otro la del  Atlántico noticias que desesperan a Lersundi, en la segunda etapa de su mandato como Capitán General  de la Isla. Cólera, aflicción y enfermedad, degeneran en arrebatos de furia lo que, sumado a su inhabilidad como gobernador,  favorecen la extensión de la lucha, iniciada con el alzamiento de Céspedes, el 10 de Octubre.

 

Martí cumplirá pronto 16 años y ya piensa en sumarse a la guerra. Secretamente, en los pasillos del Instituto, reparte un periódico manuscrito con un apasionado soneto salido de su pluma. Don Mariano y Doña Leonor, andan asombrados pues, con frecuencia, escuchan en boca de su hijo las palabras libertad e igualdad.

Sin llegar a comprender la verdadera situación de Cuba, Lersundi regresa a España y lo releva el General Dulce, quien arriba a La Habana el 4 de enero de 1869. Su salud flaquea, lo cual no  impide sus propósitos conciliadores.

 «Unión, fraternidad, olvido por lo pasado y esperanza en el porvenir», proclama en su mensaje por el Día de Reyes. El día 9 firmaría un importantísimo decreto proclamando libertad de pensamiento escrito, sin juicios ni censuras. Dulce «abría la puerta a vientos furiosos», como dijera un historiador de entones.

Más de 60 periódicos comenzaron a publicarse. Martí solicita permiso para imprimir, según sus propias palabras, un« semanario democrático cosmopolita.»

Apenas 10 días después aparece su primer trabajo político en el único número de El Diablo Cojuelo, periódico que edita Fermín Valdés Domínguez en la imprenta librería El Iris, radicada en Obispo No. 20 y 22.

«Esta dichosa libertad de imprenta -dice Martí- que por lo esperada y negada y ahora concedida, llueve sobre mojado, permite que Ud. hable por los codos de cuanto se le antoje, menos de lo que pica; pero también permite que vaya Ud. al juzgado o a la fiscalía, y de la fiscalía o el juzgado lo zambullan a usted en el morro, por lo que dijo o quiso decir. Y a Dios gracias, que en estos tiempos dulces hay distancia y no poca de su casa al Morro.»

Ya la revolución de Yara ha prendido en el Camagüey. Bien claro lo ha gritado Ignacio Agramonte: ¡Independencia o Muerte!

Para disfrazar un poco lo que ha escrito y no revelar del todo a quienes ataca en el artículo O Yara o Madrid,  Martí -sin que deje de comprenderse contra quienes las emprende - cambia las vocales a algunos apellidos.

El 21 de enero, durante la representación de Perro huevero en el teatro Villanueva, se han dado vivas a Cuba y muera España. Los ánimos juveniles circulan exaltados y toda La Habana  yace vigilada por regulares y voluntarios. La madre anda muy preocupada porque Pepe llega tarde en la noche, y ya éste le ha confesado al padre la idea de editar otro periódico, que también saldrá del taller tipográfico de la calle Obispo, el 23 de enero.

Con entusiasmo ambos amigos revisan una y otra vez las pruebas de galeras con sus propios artículos. La alegría les invade el alma...

-Nos haremos un retrato, incita Martí a Fermín.

-¡Pues a vestirnos para la ocasión!, responde  el entrañable amigo.

Para la historia queda la postal: casaca oscura; pantalón claro, casi cubriendo los zapatos negros, el cuello de pajarita, el cabello peinado hacia atrás y la mocedad sin cólera en los ojos soñadores y nítidos.

Es en uno de esos viajes al la imprenta que el impresor le ha objetado al joven Pepe su poema Abdala:

-¿No creen ustedes demasiado temerarios esos versos? Sin las últimas estrofas de este poema nada habría que temer...

Y las lee:

La vida de los nobles, madre mía, / Es luchar y morir por acatarla /    Y si es preciso, con su propio acero / Rasgarse por salvarla las entrañas! / Mas, me siento morir: en mi agonía / (A todos) no vengáis a turbar mi triste calma, / Silencio... Quiero oír... Oh me parece / Que la enemiga hueste derrotada, / Huye por la llanura... oíd!... silencio!  / Ya los miro correr... A los cobardes / Los valientes guerreros se abalanzan... / Nubia venció! muero feliz: la muerte /    Poco me importa, pues logré salvarla... / Oh qué dulce es morir, cuando se muere / Luchando audaz por defender la patria!

Fermín, algo molesto, replica:

-Yo entiendo que esto debe dejarse tal como está. Es el primer trabajo político de mi amigo, en un periódico fundado y dirigido por él.

¿Qué Nubia en el poema es Cuba? ¿Qué Abdala, tal vez el propio Martí? quien refleja en él la contradicción entre su deber de lealtad para con los padres españoles y su obligación para con la patria cubana? Quién lo lea, aún a la distancia de 140 años, entenderá por qué un pueblo toma las armas  para defenderlo de quienes lo atacan y oprimen.

No obstante el mal rato que les ha hecho pasar el suspicaz impresor, los corazones de Martí y Fermín repican de alegría. Abrazados abandonan El Iris, y atraviesan la calle Obispo haciendo caso omiso  a quitrinis, volantas y muchachas, rumbo a la retreta de la Plaza de Armas.

Ya tienen periódico, y se llama Patria Libre.

 

 

 

 

 

 

UNA MUJER HECHA CANCIÓN

UNA MUJER HECHA CANCIÓN

Por Mercedes Rodríguez García

 

Ningún pretexto mejor para contar la historia de una canción antológica cubana que el Festival de Trovadores Longina, evento anual que acoge en Santa Clara,  capital de Villa Clara, a talentosos intérpretes y compositores del género provenientes de toda Cuba, y algún que otro invitado extranjero. <br /><br />

http://www.vanguardia.co.cu/tema-cultura



 

Nadie duda acerca de la identidad de Longina O’Farril, una criollísima y escultural morena a quien Manuel Corona inmortalizó convertida en canción.

Sin embargo pocos conocen que de pequeños Julio Antonio  Mella y su hermano, Cecilio, permanecieron bajo el cuidado de la nana Longina O’Farril,  como aseveran Adys Cupull  y Froilán González.

Según los investigadores  Longina determinó mucho en el carácter templado, los sentimientos y la férrea voluntad de Julio Antonio. «Fue ella quien le enseñó a conversar en español y el gusto por las comidas criollas y la música cubana, e influyó en el hábito de efectuar paseos por la orilla del mar, mientras lo estimulaba a que aprendiera a nadar y a escalar la colina del Castillo del Morro.»

TOMÓ EL PAPEL Y PUSO LOS VERSOS

Acerca de cómo se conocieron la seductora mulata y Corona existen diferentes versiones. Según contó la propia Longina, tal suceso tuvo lugar en la casa de otra grande de la trova, María Teresa Vera: "Ella nos presentó, y un rato después Corona me dijo que iba a escribir la canción. La verdad es que yo no pensé que fuera a hacerlo, pero en ese momento tomó el papel y puso los versos". Y luego, según cuenta Josefina Ortega, se encontraron otra vez en el solar Las Maravillas donde vivía la Vera. «Habíamos ido a felicitarla por su santo, el 15 de octubre de 1918.»

Todo parece indicar que esta vez no fue un encuentro casual el que los unió a los dos, pues  Corona se presentó para entregarle a su musa la canción que ella le inspirara. María Teresa la cantó enseguida, improvisadamente. Después sería su más grande intérprete.

Pero en el mundo de la bohemia las oportunidades y emociones sobran y los amoríos abundan. Así que otras versiones refieren el encuentro en el cuartucho de Corona cuando  Armando André, director del periódico El Día se la presentó con el  deliberado  propósito de  que  éste le  dedicara   una  canción. Ya era asunto de corrillos la relación amorosa entre el veterano  de la  Guerra  de  Independencia y la

Exmanejadora.

 

Todavía hay quien se pregunta si el bardo se enamoró de Longina, a quien, hechizado por su belleza, comparó con «una santa diosa, Longina seductora cual flor primaveral».

LA MENTE DICHOSA DE CORONA

El que llegaran a establecer una relación amorosa resulta más discutible, pues no siempre la musa llega producto de un legítimo y abrasador romance, de una decepción, o de cualquier otra realidad, como  apunta Rosendo Rosell,  sino también de «un estado anímico propicio que supo y pudo entretejer una mente dichosa, aunque en verdad es lógico pensar que los mejores temas brotan del corazón que anhela, admira, o sufre...».

En una crónica publicada en 1950 en el El Nacional, de Caracas, Nicolás Guillén narra cuando conoció a Longina. «Era hace 30 años una mujer de cuerpo flexible, negra, de altos senos y ojos relampagueantes. Hoy ha engordado, naturalmente, y la mirada brilla menos, pues los años no pasan en vano. Pero todavía da pruebas de que fue lo que fue (...)»

Fue a causa de la muerte de su cantor, que la mulata Longina adquirió súbita actualidad. Escribe Guillén lo que contó entonces la «flor angelical»:

«A la una de la mañana  tocaron a mi puerta para darme la noticia de la muerte de Manuel, y eso me hizo una horrible impresión. Estaba y estaré agradecida a él. Corona ha muerto, pero la mujer que le inspiró una de sus mejores canciones está viva y lo recordará sin cesar. En cierto modo él me inmortalizó. Hubiera querido estar a su lado en el instante en que lanzó su último suspiro. Yo sabía que se hallaba enfermo, tuberculoso, y sabía también que no se cuidaba, que se había entregado a la bebida, sin importarle su estado físico. Puedo decir que Corona se suicidó, porque si se hubiera cuidado un poco habría vivido algún tiempo más...»

-¿Para qué quiero vivir unos cuantos días más, dándome cuenta de todo? El alcohol al menos me hace creerme bien y me permite compartir el tiempo que me queda con aquellos amigos y amigas de mi juventud-,  contestaba invariablemente el viejo trovador cuando alguien le pedía que abandonara «el trago».

Meses atrás Guillén lo había encontrado en uno de los cafetuchos situados frente a la Estación Terminal. Al respecto escribe:

«No hablaba con él hacía años, cuando la terrible enfermedad no había estragado su cuerpo.». Lo vio  «flaco, flaquísimo, los ojos hundidos, el mentón en proa, la voz cavernosa.»

-¿No te acuerdas de mí?-, le preguntó el músico.

-Claro que me acuerdo, tú eres Corona...

-Yo soy Corona, pero me muero. Mírame cómo estoy.

Entonces Guillén lo invitó a una copa, que bebió ávida, con mano temblorosa.

-Un día quiero verte. Me gustaría cantarte las viejas cosas. Yo soy el autor de Santa Cecilia y de Longina... ¿No te acuerdas?

La bohemia artística de la convulsa capital cubana de principios de siglo, lo devoró. En ella creció, creó, compuso, recorriendo bares, cafés y teatros. Su canción Mercedes lo elevó en 1908 a la popularidad. Después vendrían muchas otras: Santa Cecilia, Las flores del Edén, Aurora... Hasta llegar a Longina, su más inmortal composición.

LA MUERTE EN SOLITARIO Y POBRE

Al entierro de Manuel Corona solo asistió un puñado de amigos, los fieles de siempre: Sindo Garay, Rosendo Ruiz, Tata Villegas, Gonzalo Roig (que despidió el duelo), Pancho Majagua ...

Poco antes de morir, el 9 de enero de 1950,  en un cuarto oscuro del cabaret Jaruquito, cuenta Guillén que «el infeliz trovador había expresado su último deseo: café y guitarras.»

Ya la vida no le daba para aguardiente y rones.

Aunque  entre Manuel Corona  y  la bella  mujer de piel oscura  y  cuerpo  escultural  no  existió romance alguno,  Longina  O’Farril  quiso  que  al morir sus  restos fueran  llevados junto  a  la tumba  del compositor  que la hizo  famosa.

Su deseo  no fue  cumplido  hasta  el  año 1989,  cuando se unieron ambos restos en el cementerio  de Caibarién, localidad costera del norte villaclareño, tierra natal de uno de los cuatro grandes de la trova cubana.

 

 

NUEVOS PARA EL EQUIPO DE OBAMA

NUEVOS PARA EL EQUIPO DE OBAMA

Barack Obama presidente electo de Estados Unidos, continúa eligiendo a los componentes de su equipo de gobierno. Como secretario de Educación escogió al director del sistema educativo de Chicago, Arne Duncan, amigo suyo desde la infancia, y se filtra que planea nombrar al ex gobernador de Iowa, Tom Vilsack, como secretario de Agricultura de su Administración. Duncan, quien se graduó junto a Obama en Harvard y es un amigo de largo tiempo del futuro mandatario, se ha ganado una sólida reputación al mando del tercer mayor distrito de escuelas públicas del país, enfrentando problemas que incluyen la calidad de los maestros y el deterioro de las escuelas.

A continuación las personas que Obama ha elegido para puestos clave. Muchos están sujetos al veto y confirmación del Senado antes de la asunción.
SECRETARIA DE ESTADO. Hillary Clinton, senadora por Nueva York y ex rival demócrata de Obama en la carrera a la candidatura presidencial, fue nominada para el máximo puesto diplomático.
La decisión es considerada como un intento de reconstruir la deteriorada reputación de Estados Unidos en el exterior. Colaboradores de Obama dijeron que el presidente electo admira la ética de trabajo de Clinton y cree que el poder de la ex primera dama lo ayudará a mejorar la posición del país en el mundo.
SECRETARIO DE DEFENSA. El actual secretario de Defensa Robert Gates, nombrado por el presidente George W. Bush a fines del 2006, es considerado una voz moderada en el equipo de seguridad nacional republicano y representa una importante señal de continuidad.
Obama había dicho previamente que planeaba incluir a republicanos a su gabinete, y el funcionario de 65 años fue elogiado por miembros de ambos partidos desde que asumió el mando del Pentágono en reemplazo de Donald Rumsfeld.
SECRETARIO DEL TESORO. Timothy Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, fue elegido para el departamento del Tesoro, con lo cual se convirtió en la figura fundamental de Obama para enfrentar la crisis económica. Geithner lideró los esfuerzos para estabilizar los mercados financieros y argumentó que los bancos cruciales para el sistema financiero mundial debían operar bajo un estricto marco regulatorio.
SEGURIDAD NACIONAL. Janet Napolitano, gobernadora demócrata por Arizona, fue nombrada para encabezar el departamento de seguridad interior, una agencia en expansión formada para reforzar la defensa civil después de los ataques del 11 de septiembre.
CONSEJO ECONOMICO NACIONAL. Lawrence Summers, de 53 años, fue elegido para encabezar el consejo. Summers fue secretario del Tesoro en el último año y medio del Gobierno de Clinton y asesor de Obama durante varios meses, en los cuales ayudó al presidente electo a planear su reacción ante el derrumbe financiero.
ASESOR SEGURIDAD NACIONAL. El general marino retirado James Jones, ex comandante de la OTAN, fue nombrado asesor de Seguridad Nacional. James es muy respetado entre demócratas y republicanos y se ha resistido a alinearse con alguno de los dos partidos. Pero ha sido muy crítico del manejo de la guerra de Irak por parte del Gobierno de George W. Bush.
FISCAL GENERAL. Eric Holder, ex funcionario del departamento de Justicia del Gobierno de Bill Clinton, estará a cargo del departamento de Justicia. Holder, que fue vicefiscal general en el Gobierno de Bill Clinton, fue asesor legal de la campaña de Obama y ayudó a elegir a su candidato a vicepresidente.
SECRETARIO DE ENERGIA. Steven Chu, director del laboratorio nacional Lawrence Berkeley, quien compartió el premio Nobel de Física en 1997, fue nominado el lunes por Obama como secretario de energía.
Chu fue un temprano partidario de encontrar soluciones científicas al cambio climático y llevó al laboratorio Lawrence Berkeley a convertirse en el líder mundial en investigaciones sobre fuentes de energía renovable y alternativa.
SECRETARIO DEL INTERIOR. El senador por Colorado Ken Salazar, quien una vez ejerció como abogado ecologista, fue nombrado como jefe del Departamento del Interior.
Hijo de estadounidenses descendientes de mexicanos, es uno de los dos hispanos en el gabinete de Obama. Será un miembro clave de su equipo energético que supervisará el arriendo de tierras federales para la perforación en busca de petróleo y gas.
SECRETARIO DE COMERCIO. El gobernador por Nuevo México Bill Richardson, de 61 años, ex embajador de la ONU y secretario de Energía del Gobierno de Clinton, fue partidario de Obama desde que abandonó sus propias ambiciones presidenciales. Richardson también es de origen hispano.
COORDINADOR DE ENERGIA Y MEDIOAMBIENTE. Carol Browner, la ex jefa de la Agencia de Protección Medioambiental, fue designada para ocupar el nuevo cargo de coordinar las políticas de la Casa Blanca con energía, clima y temas medioambientales. Se espera que el nuevo cargo encabece una política sobre cambio climático.
AGENCIA DE PROTECCION MEDIOAMBIENTAL. Lisa Jackson ha integrado el departamento de Protección Medioambiental en Nueva Jersey y fue designada para que ocupe un puesto similar bajo la administración de Obama. Jackson trabajó en EPA por 16 años en los cuarteles centrales de Washington y Nueva York.
SECRETARIO DE VIVIENDA Y DESARROLLO URBANO. Shaun Donovan, jefe del departamento de vivienda de Nueva York, fue nominado por Obama para dirigir la cartera a cargo de brindar una vivienda asequible a todos los estadounidenses. Donovan, quien estudió en Harvard, trabajó en el Departamento bajo el Gobierno del ex presidente Bill Clinton y ha centrado su carrera principalmente en temas de viviendas sociales.
SECRETARIO DE SALUD Y SERVICIOS HUMANOS. Tom Daschle, apoyo clave de Obama y ex líder del Senado, fue elegido como secretario de Salud y Servicios Humanos. La elección de alto perfil indica que la promesa de extender la cobertura de salud a los 46 millones de estadounidenses que no tienen este beneficio será una prioridad para Obama.
SECRETARIO DE AGRICULTURA.Tom Vilsack, ex gobernador de Iowa, uno de los estados agrícolas más grandes del país, fue seleccionado por Obama como secretario de Agricultura.
Vilsack respalda normas más estrictas para subsidios agrícolas y la nueva generación de biocombustibles. Uno de sus mayores logros como gobernador fue proporcionar más agronegocios de alta tecnología a Iowa.
SECRETARIO DE TRANSPORTE. Al representante Ray LaHood, un republicano, se le ofreció el cargo de secretario de Transporte, dijo el miércoles un demócrata de alto rango a Reuters. LaHood proviene del estado de Illinois, igual que Obama, y mantiene contactos con el presidente electo. Se espera que LaHood acepte el cargo en el gabinete, dijo un funcionario demócrata.
COMISION DE VALORES (SEC). La experimentada reguladora de los mercados financieros Mary Schapiro fue elegida por Obama para liderar la Comisión de Valores (SEC, por su sigla en inglés), dijo el miércoles un demócrata de alto rango.
Schapiro actualmente lidera la Autoridad de Regulación de la Industria Financiera, el mayor regulador no gubernamental de todas las firmas de valores que hacen negocios con el público estadounidense.
Schapiro es una ex comisionada de la SEC y ex presidenta de la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities.

Kapuscinski y yo.

Kapuscinski y yo.

Por Mercedes Rodríguez García

"Para ejercer el periodismo ante todo hay que ser buena persona", afirmó en una oportunidad el periodista polaco R. Kapuscinski.

Periodista de prosa vívida y atrayente, supo denunciar el empobrecimiento que ha sufrido el periodismo en su evolución histórica: “de ejercicio de búsqueda de la verdad, ha pasado en demasiadas ocasiones a instrumento de poder político, y finalmente se ha convertido en espectáculo al servicio de un negocio”, dijo en una oportunidad.

Y el planteamiento rotundo se afianza hoy como nunca, cuando al frente de los medios no suele haber periodistas, sino hombres de negocios, sean de uno u otro tipo, incluso, administradores. Los que pagan o controlan el poder, mandan. Diría el digno polaco. Entonces, no os asombréis de que la información se haya separado de la cultura y de los más caros intereses sociales.

Siempre admiré a Ryszard Kapuscinski, porque a través de sus crónicas hizo visible infinidad de acontecimientos políticos en esas naciones acuñadas terceras del planeta Tierra.

Prácticamente desconocido en Cuba, siempre hago espacio en mis clases de Periodismo Impreso para hablar de él, grande para mí junto a ese otro monstruo de la entrevista llamado Oriana Fallaci

Como pocos de su generación R. Kapuscinski utilizó los recursos de la literatura para hacer mejor periodismo, y en sus crónicas supo combinar el relato de los grandes acontecimientos -revoluciones, independencias, dictaduras, guerras- con las vidas pequeñas y cotidianas de las personas que las atraviesan. Sus obras, traducidas a 30 idiomas, vendieron más de un millón de ejemplares en el mundo.

Hace unos días terminé de leer el libro “Los cínicos no sirven para este oficio”, texto que recoge dos encuentros y una entrevista con R. K., celebradas en 1994 y 1999. Kapuscinski muestra con sencillez su modo de entender y hacer el periodismo, y lo hace con la autoridad de quien ha tratado de vivir lo que aconseja durante largos años de ejercicio profesional.

“Las malas personas no pueden ser buenos periodistas”, dice. Y nos ofrece una consideración que hará sonreír a más de uno, pero que es preciso recordar hoy: para ejercer el periodismo ante todo hay que ser buena persona. “Si se es buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”.

A su juicio, la capacidad de sacrificio y formación permanente constituyen elementos indispensables para el buen periodismo. "En el periodismo, la actualización y el estudio constantes son la conditio sine qua non. Nuestro trabajo consiste en investigar y describir el mundo contemporáneo, que está en un cambio continuo, profundo, dinámico y revolucionario. Día tras día, tenemos que estar pendientes de todo esto y en condiciones de prever el futuro. En periodismo, nada que pueda aprenderse, sobra. Aunque el recién fallecido colega Eduardo Dimas, saber mucho en periodismo es un peligro. Yo, por lo menos, asumo los riesgos de lo que digo, escribo y hago. Allá los que no son buenas personas y cancanean. Nada como la verdad. Aunque moleste e incomode, aunque nos haga sangrar o llorar. Por eso es necesario estudiar y aprender constantemente, para que no nos engañen y por extensión, tampoco engañar nosotros. Siempre habrá quienes no nos lean, a quienes no les guste lo que escribimos, incluso, quienes no entiendan —o no quieran entender— lo que escribimos.

Por si acaso, sigo el consejo de Kapuscinski, quien recomendaba al periodista paciencia y trabajar duro: "los lectores acaban reconociendo la calidad de nuestro trabajo y asociándola con nuestro nombre. Son ellos los que deciden, no el director"…

Pero, desgraciadamente, los directores, dominan el espacio.

 

 

Barack Obama: MÁS DE UN OSCAR SIN REMAKE

Barack Obama: MÁS DE UN OSCAR  SIN REMAKE

 

 

MÁS DE UN OSCAR SIN REMAKE

Por Mercedes Rodríguez García

 

Si de premios cinematográficos se trata habrá que otorgarle un Oscar a la superproducción Elecciones en los EE.UU 2008, rodada por entero en esa nación, con la participación de 136 millones de extras provenientes de sus 50 estados y a un costo superior a los mil millones de dólares.

Por supuesto, la estatuilla dorada de mejor actor correspondería a Barack Obama, quien desarrolló una sorprendente y meteórica carrera que lo llevó a la Casa Blanca, escenario donde transcurrirá una segunda parte del film, luego de la premiere que abarrotó y desbordó el lunetario internacional, el pasado 4 de noviembre.

Muy a lo Hollywood, cierto. Mas, digna de elogios por la metódica, sistemática y perseverante labor de este actor negro de ascendencia musulmana, factores determinantes para el éxito desde que se presentara —a mediados de 1980— al casting de la política entre un tropel de aspirantes al rol de Presidente. Su carisma, juventud, facilidad oratoria y, sobre todo, sus promesas, ganaron carta de crédito para sucesivas victorias. Además, los rivales aspirantes mostraron fallos estratégicos como falta de cohesión y débil desempeño ante lo inmenso, heterogéneo y complejo de los múltiples escenarios.

Lo cierto: ahora lo encontramos disfrutando del éxito, gracias también al respaldo de la clase dominante; a Joe Biden, su compañero de fórmula y experto en política exterior, y, sobre todo, a la coyuntura por la que atraviesa el imperio con 760 mil empleos perdidos, 482 mil millones de dólares de déficit fiscal y serios quebrantos generalizados a nivel de la economía doméstica, la salud y la educación.

Formidable guión y excelente dramaturgia. Elogios para la música que irrumpió en la barriada de Harlem, en pleno Nueva York, y otras de Georgia y Nueva Orleans. Magnífica la fotografía de primera plana en casi todos los periódicos del mundo. En suma, un buen diseño de campaña y, por supuesto, caritativos patrocinadores. Estupenda promoción por la radio, y en niveles de sobresaturación por la TV, psicotrópico que no puede faltarle a los estadounidenses, sean negros, blancos, nativos, latinos o judíos, históricamente condicionados por la publicidad.

Porque si algo ha demostrado Obama desde el casting primario hasta el capítulo final de esta primera parte, resulta la capacidad de asumir riesgos, cualidad imprescindible para continuar adelante hasta el 20 de enero cuando ocupe la silla presidencial, bien calientica por el extenso y belicoso anidamiento de su predecesor G.W.Bush, aún a tiempo de tejer ardides y traquimallas, y ejecutar maquiaveladas de conjunto con un grupo de actores rabiosos y envidiosos, ni siquiera mencionados por actuaciones secundarias notables.

Así que el actor Barak Obama no deberá abandonar el entrenamiento ni cegarse por el rotundo éxito de la primera parte del film, que bien pudiera constituir motivo para un largo culebrón, de esos donde los televidentes deciden — también por encuestas— si incorporar un nuevo personaje, eliminar a alguno por antipático o malvado, y hasta desviar el curso de la trama de acuerdo con la psicología social y gustos condicionados por la llamada industria cultural estandarizada y banal, pero de factura impecable.

Quien vive de ilusiones muere de desengaños, enuncia la conocida sentencia que llama a cautela, a encender la luz larga y a usar prismáticos de ahora en adelante.

¿Abandonará Bush la Casa Blanca como mansa avecilla? De asumir la presidencia, ¿podrá Obama cumplir sus promesas en medio de la recesión económica y la crisis financiera que amenazan las bases del propio sistema?

La anterior coyuntura le garantizó la victoria. Su ofrecimiento de levantar la economía del bienestar socio-económico de la nación, constituirá el mayor reto, su batalla de las Termópilas (del griego Thermopylai, «puertas calientes»).

La paradoja que le aseguró el éxito puede también llevarlo al fracaso, y personalmente, no creo que un cambio de partido —o de presidente— vaya a resolver en corto ni mediano plazos los grandes problemas que atraviesan los Estados Unidos, luego del fracaso de la política republicana. Por lo tanto, tal vez necesite de un segundo mandato. Y Obama a penas comienza a caminar por los inseguros corredores del Senado, aunque lleva casco protector con rayos infrarrojos. Sin duda ha demostrado vitalidad y suspicacia suficientes.

¿Recaerá en sus manos y la de su vicepresidente el fin de la guerra en Irak o de un bien planeado cambio de fichas: sacar tropas de acá para mandarlas a allá? ¿Arreglará su agenda sometida al bipartidismo los panoramas nacional e internacional capaces de sumir en el caos a la humanidad?

Ya afirmó que será implacable con los enemigos. ¿Quiénes son ellos? ¿Dónde están? ¿Cuáles clasifican entre los amigos? Él lo sabe todo, o casi todo. Nadie llega a la White House sin un proyecto de gobierno. La suerte está echada.

Pues sí, allá lo tenemos, en medio de un período de transición, con el Oscar de mejor actor principal radiante en su diestra erguida. Menos mal que no se trata de un remake, sino de la ópera prima del primer presidente negro en más de dos siglos. Sin embargo, no olvidemos algo puramente cinematográfico.

Para rodar de manera segura un fragmento de película de 30 segundos, el equipo puede emplear horas y horas colocando focos, ubicando cámaras y repitiendo tomas para obtener los efectos deseados. Una escena es rodada con diferentes cámaras situadas a varias alturas y desde diversos ángulos; las diferentes perspectivas se unen después para que el espectador encuentre… continuidad entre el movimiento y la acción de los personajes.

Y me vienen a la mente algunas de los filmes verdaderos agraciados con la codiciada estatuilla: Casablanca, El político, El mayor espectáculo del mundo, El cazador, Bailando con lobos, Una mente maravillosa, Crash…

¿Simple asociación de ideas? Sin demasiadas aprensiones esperemos, que del lado de acá sobra paciencia, inteligencia y resistencia, y al no ser por la Paloma ciclónica que nos mantiene en vilo, las cosas transcurren Sin novedad en el frente.

¿Obama o Mc Cain? De lo Disney a lo Vegas City

¿Obama o Mc Cain? De lo Disney a lo Vegas City

Por Mercedes Rodríguez García.

 

Como un globo inflado con hidrógeno la pregunta flota en casi todos los ambientes: ¿Quién será el vencedor en las elecciones  presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica el próximo martes 4 de noviembre, el republicano John Mc Cain o el demócrata Barak Obama?

 

Si usted ha seguido de cerca la actual campaña electoral desde las primarias en enero,  pudo percatarse de que sobre  las estadísticas generadas por las  grandes encuestadoras descansan los pronósticos, y estos —según los analistas— indican que el puño. del primer candidato negro  en más de dos siglos de la poderosa nación, toca las puertas de la Casa Blanca. La cuestión es que los votos abran y la coyuntura de última hora lo deje entrar.

 

Y manejo la incertidumbre porque, sencillamente, en el país  poblado por 301 millones, 139 mil  950  seres humanos, el 83,4 % son blancos  y solo el  12.4 %, negros o afronorteamerianos, como ellos mismos prefieren llamarse. Clasifica como asiáticos el 3.3 % y como nativos americanos, el  0.8 %. En materia de religión, los porcientos también hablan: protestantes,  58 %; católicos,  26 %; judíos,  2 %; otros,  6 % y sin filiación alguna, 8 %.

 

Así que en el país de las maravillas cualquier cosa puede suceder y desviar el curso de los acontecimientos. Desde la aparición de un anuncio publicitario promoviendo el champú que usa Mc Cain para abrillantar las canas y frenar la calvicie, hasta renovados instintos sureños a lo kuklos, fanatismos religiosos, psicópatas, francotiradores a sueldo con armas de adecuado alcance y calibre, sin descartar una descarga eléctrica «descarriada» sobre la cabeza del elegido por designios de la Naturaleza.

 

Entonces, a solo 24 horas del gran día, no seré yo —desde mi humilde puesto de redactora-reportera de prensa— quien se achicharre respondiendo de modo tajante a los tantos vecinos, colegas, estudiantes y conocidos que me abordan a diario solicitándome un rotundo parecer. Demasiada exigencia en medio de tanta confusión in situ  y «a little bit further on», como diría en inglés mi querido locutor Machín de la Peña. 

 

¡Ni que yo fuera Nostradamus!, autor de las Centurias astrológicas,  famosa colección de profecías que describe  acontecimientos ocurridos desde mediados del siglo XVI hasta el fin del mundo, el cual según sus predicciones tendrá lugar en 3797.

 

De modo que casi siempre me limito a dar un juicio, un parecer, una lucecita.  Porque, afirmar este o aquel  en medio del actual panorama incierto estadounidense, no lo han hecho ni los expertos  de esa acuarela de nacionalidades, razas, religiones y tendencias, donde los estados claves para atrapar sufragios  resultan campos de batalla bombardeados por las cámaras de TV.

 

Porque,  a contrapelo de la crisis financiera que conmueve a la gran nación, el dinero para los espectáculos electoreros no ha faltado, mucho menos, el que respaldó las transmisiones en vivo de los cuatro debates establecidos para que los contendientes impresionaran con su compostura, agilidad mental y gracia, pero además, desataran su lengua, furia, bajas pasiones, verdades, medias verdades, mentiras, promesas y más promesas, a una audiencia  cuya auténtica disputa transcurre  a nivel de la cocina, gasolineras, mercados, empleos, etc., sin excluir a quienes lideran las empresas pilares del sector hipotecario y a otros que aseguran que ya Osama Bin Laden yace acorralado en un punto fronterizo entre Afganistán y Paquistán.

 

El tema, espléndido para especular, también da pie para decenas de interrogantes que por supuesto no pienso escribir, pues repetiría algunas de las que ya han publicado colegas de dentro y fuera de esta islita que en casi medio siglo no ha ganado mucho respecto al partido que ocupe la silla presidencial, ya sea republicano o demócrata. Claro, sé que muchos compatriotas tan aficionados a la política internacional como al béisbol, apuestan por Obama.

 

Digo yo: lo nuevo no siempre es lo bueno. Pero en este caso pudiera venirnos mejor que el añejo Mc Cain, siempre engolado en su traje azul y considerado, además, con un clon del actual presidente George W. Bush, de quien solo hemos recibido mandarreazos  y más mandarreazos pero que, como dice una canción pop algo verdulera de los ochenta: «Me quedé con ganas».

 

Mas, no se trata solo de Cuba. Desgraciadamente, de lo que sucede y suceda en los Estados Unidos de Norteamérica —donde no se vislumbra una solución a corto plazo con relación a la crisis financiera, pero también estructural—, dependerán los destinos de la humanidad, desde hace rato sometida a los designios guerreristas de la gran potencia, amén de los desastres naturales, violentos cambios climáticos, contaminación ambiental, hambrunas, plagas y pandemias apocalípticos. Y aunque un mundo mejor es posible, el Planeta arde por los cuatro puntos cardinales.

 

Así que ojalá Nostradamus haya acertado en su profecía del fin del mundo, y  errado en sus cálculos astronómicos y matemáticos los sabios indígenas creadores del calendario solar Maya, más preciso que el que hoy utilizamos y que sitúa el fin del mundo para dentro de cuatro años.

 

Respecto a los Estados Unidos hay que pensar en todo, porque en medio del torbellino financiero actual  ya aconteció lo impensable, cuando el 24 de septiembre la Cámara de Representantes rechazó la aprobación de un plan de rescate económico por 700 mil millones de dólares, propuesto por  Bush.

 

De hoy en adelante, el mundo espera a la puerta del salón de parto. Solo que en el ultrasonido a la madre no pudo precisarse el sexo de la criatura. Al menos esta campaña electoral  no ha sido nada aburrida por lo fascinante que resultó el cachumbambé en que estuvieron montados todo el tiempo los contendientes.

Pero dejemos ese gran parque de diversiones a los Disney que es EE.UU. y esperemos la contienda final en el cuadrilátero a lo Vegas City: en la esquina roja, Mc Cain son su vice ovejita, Sarah Palin; en la azul, el negro musulmán convertido al cristiano, Barak Obama y su vice pastor blanco, Joe Biden.

 

Paciencia. Que los árbitros decidan por puntos aritméticos o por nocaut.  Pero no descartemos que el combate pueda terminar con puntos suspensivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El bloqueo no es un invento cubano

El bloqueo no es un invento cubano

Por: Mercedes Rodríguez García

El tiempo corre de prisa, pero los hechos dejan cicatrices indelebles. Lo que ayer fue noticia, hoy, ante la proximidad de una nueva votación contra el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos a Cuba en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), adquiere relevancia. Lo ocurrido hace dos años a un niño cubano, dicho en boca de su profesor de Pintura, Jorge Jorge González, constituye una gran verdad.


EL 5 de junio de 2006 el acto de entrega de premios a los ganadores del XV Concurso Internacional Infantil sobre el Medio Ambiente, convocado por las Naciones Unidas, constituyó la noticia del día para las principales agencias internacionales de prensa.nEn horas de la tarde de aquel día las máximas autoridades del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entregaron las placas metálicas acreditativas a los triunfadores del más importante certamen de su tipo en el mundo.

Desde temprano en la mañana el Palacio de las Naciones de Argel acogía la alegría de los triunfadores, entre estos, un cubano en representación de América Latina y el Caribe, quien asistió acompañado de su profesor de Dibujo.
Los triunfadores no podían sentir mayor felicidad. Además de la placa metálica acreditativa, recibirían otros obsequios: una camiseta con el dibujo ganador de cada niña o niño, materiales de Dibujo de excelente calidad y una cámara digital fotográfica de la firma Nikon, de Japón. Todo bello y cuidadosamente empacado. Mas, ¡sorpresa! En el estuche del cubanito faltaba la cámara prometida…

—Profe, ¿y mi cámara? ¿Por qué todos los niños tienen la cámara y a mí no me dieron ninguna? ¿Mi premio no es igual al de ellos? ¿No tengo derecho a mi cámara?


Aquella noche en la habitación del hotel niño y profesor lloraron, y no de tristeza, sino de rabia e impotencia. La cámara nueva le permitiría atrapar imágenes pa¬ra el recuerdo. Aún le quedaba tiempo antes de regresar a su Patria. Lindos el barrio antiguo y sus estrechas y tortuosas calles, el fabuloso puerto, los vendedores de alfombras, los nuevos amigos… En su corta vida, de por sí azarosa, al tener que luchar contra la hemofilia, una enfermedad hereditaria e incurable hasta hoy, no había sufrido tamaña decepción.

LA VERDAD SALE A FLOTE

Cuatro meses después de la premia¬ción, Ana Auki, reportera de la agencia de prensa japonesa Jijispress, dio a conocer el suceso en boca de Jorge Jorge González, quien no desfalleció en averiguar el porqué de la discriminación, en la que, de alguna manera —pen¬só desde los primeros momentos—, debió tomar parte el Gobierno norteamericano.
En el titular la denuncia queda explícita:

«Empresa japonesa Nikon humilla a niño cubano.» Claro, la gran prensa capitalista pasó por alto la entrevista, aun cuando el representante en Argelia de la firma nipona expresó sin ambages que «debido al embargo, ellos no podían entregar la cámara al niño cubano, pues esta poseía componentes de los Estados Unidos.»


Por eso, Jorge Jorge González respondió con la fuerza del corazón, pero también, de las ideas.


«Nuestro niño no es un terrorista, no pone bombas en ningún lugar. […] Nuestro niño aún no conoce la maldad que abunda en este mundo, porque desde que nació, solo ha tenido amor a su alrededor en la escuela, en los hospitales que visita con frecuencia y en su barrio, donde se mueve sin temor a las drogas, a que lo rapten para quitarle algunos de sus órganos o tema por su vida porque un delincuente común lo asesine…»


¿Cómo entender que una empresa de tanto prestigio por la calidad indiscutible de sus productos, pueda plegarse a las maniobras del Gobierno norteamericano contra el pueblo de Cuba y despojar a un niño de su derecho a sentirse en igualdad de condiciones con el resto de los ganadores?


¿Cómo entender que para poder realizar el viaje a Argelia el Gobierno de Cuba entregara al profesor responsable un lote de medicamentos, cuyo costo superaba los 4 mil 500 U.S.D, y ello, de manera totalmente gratuita, mucho más que el premio en metálico y el costo de la estancia en la capital del país africano?


¿Cómo entender que, en gesto más humano que de desagravio, el presidente Fidel Castro le regalara, luego, una cámara fotográfica similar al niño a quien una poderosa firma se la negara?

MI ESTIMADO JORGE JORGE…

Así inicié mi mensaje a este hombre coordinador del proyecto «Coloreando mi barrio», según él mismo define, «una especie de remanso de paz, no un simple taller de Pintura donde niñas y niños son capaces de hacer, desde sus ideas maravillosas, un mundo mejor.»


Una jornada completa de trabajo en la Redacción, frente al ordenador, y decenas de palabras, frases y oraciones en el explorador de Google, me fueron llevando a numerosas páginas personales, hasta que la «bloguera» Rosa Báez, bibliotecaria de profesión, me facilita los datos para llegar a él.


El tiempo corre de prisa —le explico—, pero los hechos dejan cicatrices indelebles. Por eso, ante la proximidad de una nueva votación contra el bloqueo a Cuba en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), le hago algunas preguntas. Con concisión las responde. Versiono:


—¿Cómo ve la historia a través del prisma de los años, no tantos, verdad?

—La historia de la cámara Nikon la veo igual que hace dos años: como una injusticia cruel contra un niño. Volvería a luchar de nuevo con la misma intensidad que lo hice entonces para que la verdad se conozca en todo el planeta.


—¿Cómo ha evolucionado la salud del niño?


—En estos momentos se halla estabilizado. Mantengo contactos permanentes con el Instituto de Hematología y continúan atendiéndolo como es debido, aunque ya no asiste al taller. 


—Los Estados Unidos, en este caso, a través de una poderosa transnacional, utilizó como blanco humillante al hoy joven Raysel…


—Lo del bloqueo no es un invento cubano, como no se cansan de repetir los enemigos. Constituye una verdad inobjetable, capaz de ensañarse contra un niño, un talento, sin importar las consecuencias sicológicas del acto en sí.


—¿Qué lección o experiencia sacó del caso?


—Un profesor como yo, cuando sucede algo semejante, no puede menos que sentir desprecio ante tales acciones y comprender por qué es necesario defender nuestro socialismo, ese mismo que no repara en gastos para salvarle día a día su vida con medicamentos para controlar la hemofilia hereditaria que padece…


—¿Y lo de la cámara que le regaló Fidel?


—El gesto de Fidel Castro de entregarle a nombre del pueblo de Cuba una cámara similar a la que le negaron en Argelia, sirvió para demostrar que no aceptamos imposiciones de nadie, que somos un país libre e independiente.
«Le repito, un profesor como yo, que a veces solo tiene como pago por su trabajo la sonrisa de una niña o un niño cuando le decimos lo hermoso que ha pintado, no puede pensar en riquezas materiales que, al fin y al cabo, a la hora de convertirnos en polvo, no se irán con nosotros, sino que pasarán a otras manos y a otras y a otras, demostrándonos que lo único verdaderamente nuestro es ese poquito de felicidad que podemos ofrecer a otros y, de paso, nos damos a nosotros mismos… ¿Puede sacarse una experiencia mayor?»


—Ahora creo oportuno repetirle la pregunta que por entonces le hizo una colega extranjera. ¿Cómo se mantienen el arte y la cultura de un país bloqueado?


—Se mantienen mucho mejor que en un país no bloqueado, porque obliga a ser más creativo, a buscar soluciones inimaginables en un contexto económicamente restringido. 


—Leí sobre un nuevo documental que reitera el tema del bloqueo a Cuba y donde Ud. interviene. ¿Cierto?


—Sí, se trata de un documental realizado por Jorge Sosa Chacón, de los Servicios Informativos de la TV. cubana. Se transmitirá próximamente, antes de la votación en Naciones Unidas. Solo conozco la parte en la que hablo y que fue filmada en el taller.


—¿Piensa que pudiera repetirse caso semejante?


Ojalá no suceda. Se trata de una política que también impide el libre intercambio entre estudiantes cubanos y norteamericanos por la negativa a otorgar visas. Cuánto podríamos hacer estableciendo intercambios entre proyectos similares de ambos países, que los alumnos se escribieran, compartieran sus dibujos y sus sueños sin que lo impida ese odio brutal que las administraciones norteamericanas sienten hacia la Revolución cubana.


—Consecutivamente, desde el 2000, sus vecinos lo han elegido como delegado del Poder Popular. ¿No le resta ello tiempo para dedicarse a sus chicos del taller, a su superación, por ejemplo?


—Yo disfruto y amo lo que hago, y no sin esfuerzos, porque problemas, sobran. Si quisiera sacar otro título, ahí está el plan de la Universidad a distancia, pero también podría hacer una maestría, un doctorado… Sí, nos han faltado mercados repletos de perfumes de París, de agencias de autos de último modelo, de tiendas con comidas sofisticadas para perros, gatos y otras mascotas. Lo que no me ha faltado jamás en estos años es la felicidad de ayudar a conseguir la felicidad de los demás, y pienso que eso solo lo puede lograr un ser humano en medio de una revolución verdadera.


La Física en Cuba antes de 1959

La Física en Cuba antes de 1959

Por Lorgio Batard Martínez


La Física en Cuba al igual que la Matemática y la Química, estuvo sumamente desatendida tanto en la etapa colonial como republicana, al punto de que prácticamente no había investigaciones científicas en estos campos antes del triunfo de la revolución. En el presente trabajo se muestran los principales hechos relacionados con la Física antes del triunfo de la Revolución, tanto en el ámbito de la investigación como en el de la enseñanza.

La era de la llamada Física Clásica comenzó con Galileo, quien murió en 1642, el mismo año en que nació Isaac Newton, continuador y superador de su obra. Las Leyes de la Mecánica y la Gravitación Universal abrieron un nuevo campo en la investigación y experimentación científica de la Física. Iba quedando atrás el atraso secular de la Edad Media, para entrar en una nueva etapa de florecimiento cultural, iniciada en la Matemática del siglo XVI, y en el caso de la Física en el siglo XVII.

La Física en la etapa colonial

Nunca el gobierno colonial español se interesó por el estudio y el avance de la ciencia en Cuba; las excepciones aisladas en este campo se debieron al esfuerzo de ilustres cubanos. Tal fue el caso del Padre Juan Chacón, varias veces Rector de la Universidad, quien en 1761 quiso reformar la enseñanza de la Física y la Matemática, reclamando al gobierno español la autorización para el establecimiento de una Cátedra de Física Experimental, que era como se denominaba entonces a la Física Clásica, y dos de Matemáticas Superiores.

A pesar de haber sido aceptada la propuesta por el claustro universitario, la solicitud tenía que ser sometida a la aprobación del gobierno monárquico de Madrid. Finalmente, el 25 de noviembre de 1767, es decir, 6 años después, una Real Cédula de Carlos III denegó la autorización en lo relacionado con la Física y dio el permiso para que se creara una sola Cátedra de Matemática.

Esta negativa no amilanó al destacado intelectual cubano. Los datos históricos revelan que Chacón hizo adquirir, no sin grandes esfuerzos, unos pocos aparatos para la experimentación en el campo de la Física y se declaró a favor de que se diera alguna atención a la enseñanza de la Física Clásica en el marco de la Cátedra de Filosofía, aunque siempre preocupado por una posible sanción de la Corona, al violar lo establecido en la Real Cédula. Lo más importante es destacar que fue precisamente un cubano el que presentó esta lucha frontal por la enseñanza de la Física en Cuba. El progreso científico le estaba vedado a Cuba 50 años después de la muerte de Newton y cuando la mayoría de las naciones europeas, las trece colonias norteamericanas y alguna que otra colonia española, como México, ya transitaban por este camino.

Mientras que en la Universidad se ponían obstáculos oficiales a la enseñanza de la Física, por el esfuerzo e iniciativa de un insigne santiaguero, el obispo Echeverría, se establecía que en el benemérito Real Seminario de San Carlos y San Ambrosio, la enseñanza de la Filosofía debía abarcar tres disciplinas: la Lógica, la Metafísica y la Física Experimental. Sin embargo, las limitaciones para el ingreso eran tantas, que esta posibilidad de estudio de la Física Clásica solamente llegaba a un sector muy reducido de la juventud habanera.

Para tener una idea precisa del atraso existente en el país basta con señalar que en 1799 dos redactores del importante Papel Periódico de La Habana, confesaban públicamente que no sabían lo que era un metro, cuando en la mayoría de los países de Europa ya se trabajaba con las ventajas del sistema métrico decimal.

En este significativo avance del Seminario de San Carlos estuvo presente la influencia decisiva del trío de sabios de la primera mitad del siglo XIX: Varela, Luz y Caballero y Saco, quienes en su lucha contra el escolasticismo imperante, echaron sobre sus hombros la colosal tarea de enseñar una Física Experimental de avanzada, que estuviera a la altura de los adelantos científicos del mundo y de los planes de estudio de las principales universidades europeas. Es admirable que con el esfuerzo de ellos y el de otros cubanos notables como Domingo del Monte, se consiguieron modernos aparatos en Londres, París, Madrid y otras capitales del mundo desarrollado, con destino al gabinete de Física Experimental del Seminario.

Estos dignos cubanos, que no eran ricos, aprovechaban las ocasiones de sus viajes por el mundo para luchar por el desarrollo de una cultura científica cubana, a pesar de la hostilidad permanente del gobierno español.

Es notable, por ejemplo, que el Padre Félix Varela llegó incluso a fabricar algunos equipos con sus propias manos. Entre los primeros escritos sobre Física en Cuba estuvieron el Tratado elemental publicado por José Antonio Saco en 1823, que incluía temas tales como meteorología, electricidad y un estudio químico de los gases; y el Estudio sobre el magnetismo terrestre de José de la Luz y Caballero, que tuvo un gran impacto en la comunidad científica nacional. También Félix Varela en sus Lecciones de Filosofía, dedicaba los dos últimos tomos al estudio de la Física clásica.

En su Colección de papeles Saco señalaba que ya en el curso 1823-24, en el período de exámenes, los alumnos del Seminario de San Carlos tuvieron que realizar exámenes de Física y de Electricidad, haciendo énfasis en esta diferenciación.

Con la secularización de la Universidad de La Habana en 1840 se incluyó un profesor de Física Clásica en los estudios de alto nivel, aunque las lecciones de Física se siguieron impartiendo dentro de la Facultad de Filosofía.

Así la Universidad de La Habana comenzaba a recuperar su papel protagónico en la enseñanza de las Ciencias, pues el Seminario de San Carlos, por las persecuciones políticas de la época, decaía notablemente.

Mientras tanto el otro Seminario importante del país, el San Basilio Magno de Santiago de Cuba, enseñaba Física desde los albores del siglo XIX, pero sólo en un nivel secundario elemental.

Por esta época los avances en la navegación a vapor, así como la construcción en Cuba del primer ferrocarril iberoamericano, que se inauguró en 1837, crearon la necesidad de que existiera en Cuba una especie de técnicos en mecánica, que requerían ciertos conocimientos de Física Clásica y como no podían matricular en los centros de enseñanza superior, se formaban de manera autodidacta o recurrían a profesores particulares.

Algunos de éstos llegaron a tener cierto renombre como el profesor Eugenio de la Plaza, quien por varios años a partir de 1804 impartió clases de Física Clásica en su propia casa, situada en la calle Acosta número 77 en la ciudad de La Habana.

Se comprendió entonces el enorme beneficio que había representado para el desarrollo de la economía y el progreso de Cuba, el que hombres como el Obispo Espada, Luz y Caballero, y el Padre Varela, hubieran logrado, en lucha abierta con el oscurantismo reinante, que los cubanos conocieran Mecánica, Electricidad, Hidráulica y otras ramas de la Ciencia.

Con estos antecedentes históricos, las novedades científicas del siglo XIX, como el telégrafo, creado por Samuel Morse en 1836; la ley de conservación de la energía, presentada por primera vez en 1847 por el físico alemán Herman Ludwig Von Helmholtz; la dinamita inventada por Alfredo Nobel en Clerk Maxwell, desarrollados con la mayor exquisitez matemática entre los años 1864 y 1873; o la invención del teléfono por Alexander Bell en 1875; no eran ajenas a los científicos cubanos de la época, la mayoría de los cuales eran miembros ilustres de la Academia de Ciencias Médicas, Física y Naturales de La Habana. Incluso uno de estos hombres de ciencias cubanos, el ingeniero E. Carvajal, fue consultado por el inventor Tomás Alva Edison cuando preparaba su bombilla eléctrica. También el ilustre cubano Enrique H. Touceda hizo notables aportes a la industria del acero en Estados Unidos desde su cátedra en el Rensselaer Polytechnic Institute.

El ansia de libertad del pueblo cubano, volcado en la heroica guerra independentista iniciaba en 1868, mermó considerablemente la matrícula en la enseñanza superior e interrumpió este incipiente progreso en el desarrollo de las Ciencias. Aunque después de 1868 hubo algunos progresos en campos como la Medicina, la Ingeniería Civil, la Meteorología y la Agronomía, entre otros, esa no fue la suerte de las Ciencias Físicas.

LA FÍSICA EN LA SEUDORREPÚBLICA

Si el gobierno español constituyó un freno constante al desarrollo de las Ciencias en Cuba, la intervención norteamericana y los gobiernos títeres de la seudorrepública, mantuvieron esta desfavorable situación.

Los grandes descubrimientos de las postrimerías del siglo XIX, como los rayos X, la radioactividad, la aviación, la radio, la refrigeración, los descubrimientos en mecánica cuántica y la teoría de la relatividad, no lograron sensibilizar a los gobernantes de turno, que estaban más interesados en desfalcar el fondo público que en crear un clima favorable para elevar la cultura del pueblo.

En esta etapa de oro, de los inicios de la Física Cuántica y Relativista, prácticamente no había Físicos en Cuba. Solamente destellos aislados aparecieron en el oscuro firmamento de las Ciencias Físicas cubanas de la primera mitad del siglo XIX. Por ejemplo, es sorprendente conocer que un cubano natural de Cárdenas, el ingeniero Bermúdez Caldewel, figuró entre los especialistas norteamericanos, italianos y daneses que construyeron los primeros artefactos nucleares. Sin embargo, posteriormente fue a prestar sus servicios en las investigaciones nucleares de Brasil. También es notable el caso del profesor cubano Alonso Roca, quien, tras varios años de estudio en cuestiones nucleares, abandonó nuestro país para radicarse en Washington como consultor en temas científicos de las Organización de Estados Americanos.

Mientras que Argentina, Brasil, Chile, México y Venezuela, ya contaban con Centros de Investigación para utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, en los años 50 del siglo pasado, destacados físicos cubanos como el ingeniero Bermúdez o el profesor Alonso Roca, tenían que ofertar sus conocimientos en otras latitudes, ante el lamentable estado de la ciencia cubana de la época.

Ni siquiera después de renovada la enseñanza universitaria con el denominado “Plan Varona”, la enseñanza de la Física recibió la atención debida por parte de las autoridades educacionales de la república mediatizada.

En 1923 ingresa al claustro de la Universidad de La Habana, como profesor interino, el Doctor Manuel Francisco Gran Gilledo. De origen humilde, trabajó como obrero de la construcción para poder realizar sus estudios de nivel medio en la Escuela de Artes y Oficios. En la Universidad de La Habana se graduó de Arquitecto (1918), Ingeniero Civil (1918), Doctor en Ciencias Físico-Matemáticas (1922) y Doctor en Ciencias Físico-Químicas (1925).

Manuel Francisco Gran Guilledo (1893-1962).

Nació en El Cano (La Habana), el 28 de octubre de 1893. Fue la figura cimera de la Física en Cuba en la primer mitad del siglo XX. En 1925 ya había ganado por oposición el nombramiento de Profesor Auxiliar, y dos años después ya era Profesor Titular.
Entre 1923 y 1956 ejerció la docencia de los cursos básicos de física en las carreras de Ciencias Físico-Matemáticas, Ciencias Físico-Químicas e Ingeniería de la Universidad de La Habana. Publicó en imprenta y en mimeógrafo gran parte del material de estudio para sus cursos universitarios de Física Superior, que se estabilizaron hacia 1929. Entre los manuales de física, matemática y otros que publicó con fines docentes, se destaca su obra titulada Elementos de Física General y Experimental, en dos tomos (1939-1940), reeditados posteriormente.

Con Gran comenzó la enseñanza científica de la Física en la Enseñanza Superior. Hombre de vasta cultura y excepcionales dotes como pedagogo en los dos volúmenes de sus Elementos de Física, logró recoger los adelantos más significativos de las Ciencias Físicas de la época, de una manera clara y precisa. Muchas generaciones de profesionales y científicos cubanos se iniciaron en el estudio de la Física con sus textos.

Gran, quien dominaba varios idiomas, desarrolló en sus clases y escritos un estilo muy propio, donde se combinaba el alto nivel de su contenido con elementos que motivaban el interés y la reflexión. Dictó varias conferencias memorables, tales como: “La onda luminosa” (1929), “Félix Varela y la ciencia” (1945), y “Enseñar y educar” (1954), entre otras. Poseedor de una honestidad reconocida, mantuvo una posición liberal-progresista, aunque no radical, y fue postulado para senador de la República en las elecciones de 1948, bajo el lema: "Vergüenza contra dinero" del líder ortodoxo Eduardo Chivás.

Fue también un ciudadano ejemplar, con una trayectoria que le mereció la admiración y respeto de todos. Desde las aulas universitarias se pronunció reiteradamente contra los atropellos de la tiranía de Batista. Al triunfo de la revolución fue designado Embajador de Cuba en Francia, cargo que desempeñó desde mayo de 1959 hasta fines de 1960. Posteriormente, ocupó el cargo de representante de Cuba ante la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA). Falleció el 3 de abril de 1962, en Ciudad de La Habana a los 68 años de edad. El Dr. Juan Marinello, entonces Rector de la Universidad de La Habana, en sentidas palabras señaló que la Universidad había perdido unos de sus hijos más ilustres.

En la historia de las Ciencias Físicas cubanas un hecho excepcional ocurrió el 19 de diciembre de 1930. En la mañana de ese día numerosos periodistas, profesionales y hombres de pueblo en general, concurrieron a la bahía habanera a recibir al vapor Belgenland, donde arribaría el físico más importante del siglo XIX: Albert Einstein, acompañado de su esposa Elsa y una pequeña comitiva.

En esta breve visita de 30 horas a Cuba, Einstein asistió a un merecido homenaje en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, hoy Museo Nacional de Historia de las Ciencias “Carlos J. Finlay”, que fue auspiciado por la Sociedad de Geografía. También recibió reconocimientos de la Comunidad Hebrea de Cuba y el de la Sociedad Cubana de Ingenieros.

Siguiendo un programa de actividades muy intenso para una visita tan corta, visitó el campo de aviación, la Escuela Técnica Industrial, y quedó gratamente impresionado con la maravillosa obra del acueducto de Vento.

Sin embargo, la esperada visita a la Universidad de La Habana no pudo realizarse; por haberse convertido la alta casa de estudios en una trinchera de lucha contra el gobierno de Machado, quien decretó el cierre de sus aulas.

Albert Einstein (1879-1955)

La modestia y sencillez de Einstein se manifestaron una vez más cuando rechazó una invitación para hospedarse en el lujoso y recién inaugurado Hotel Nacional, permaneciendo en el Belgenland.

Ante su solicitud de conocer las áreas más pobres de la ciudad, recorrió el Mercado Único y los solares y cuarterías de la Calzada del Monte. De estas visitas hizo la siguiente anotación en su diario: “Clubes lujosos al lado de una pobreza atroz que afecta principalmente a las personas de color.” Partió de La Habana a la 1.00 PM del sábado 20 de diciembre de 1930.

La breve visita de Einstein sirvió para ratificar el sentimiento de admiración y respeto del pueblo cubano por tan insigne científico.

La Universidad de Oriente fue fundada en 1948 y la Universidad Central de Las Villas (http://www.uclv.edu.cu) en 1952, pero antes de 1959 ninguna de las tres universidades cubanas podía satisfacer los reclamos del impetuoso desarrollo de la ciencia y la técnica a escala mundial. En un país que en 1958 contaba con más de un millón de analfabetos y más de la mitad de sus niños en edad escolar no tenían aulas ni escuelas, no se podía pensar en una educación masiva y científica. Un cambio radical en la enseñanza e investigación dentro del campo de la Física vino con el triunfo revolucionario, asunto que abordaremos en un próximo trabajo.