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LA TECLA CON CAFÉ

Cafetal adentro

MÚSICO SIN CONCESIONES

MÚSICO SIN CONCESIONES

Por Alejandro César González Rodríguez

Villa Clara es una cantera inagotable de talentosos músicos dentro de la escena rockera nacional. Su seno ha parido tantos que sería imposible nombrarlos a todos. Y sin ánimo de demeritar voluntades y aptitudes, Abel Oliva constituye uno de los más destacados que ha concebido la provincia.

Este arquitecto, devenido músico, tatuador, productor, arreglista, y recientemente inseminador de un segundo hijo, a pesar de la insistente tutela de la China, accedió a contar sus memorias a quien escribe mediante una amena plática, acompañada por el siempre bienvenido café y el no menos sempiterno cigarrillo. Comencemos pues, a conocer la interesante historia de este músico de rock cubano.

Abel Oliva Menéndez dice haber venido al mundo el 9 de enero de 1967, en el norteño pueblo de Caibarien, en el barrio de la Loma, a casi cinco cuadras del mar, cuya cercanía bien pudo despertar inclinaciones pesqueras, pero para nuestra suerte se inclinó hacia metas intelectuales.  En la Escuela Vocacional Ernesto Guevara de Santa Clara,  descubrió el mundo mágico del rock:

«Allí tenía amigos mayores. Yo estaba en séptimo y ellos, en décimo, onceno. Ellos oían  la FM norteamericana, que transmitía mucha música rock, funk, country... A mi no me interesaba  la música que se hacía en aquel momento en Cuba: salsa, son, boleros, danzón, etc. Pero cuando descubro esta otra forma de hacer música me doy cuenta de que esto era lo mío. A mí nunca se me olvida que una de las canciones que me hizo cogerle el gusto al rock fue I love Rock and Roll, de Joan Jet and Black Heart, ¡fíjate tú que nombre!»

Se abre una nueva etapa en la vida de Abelito.  Con su radio Selena a cuestas, descubre una nueva dimensión cultural, la afluencia de conocimientos, las investigaciones. Cada vez se sumerge más en el alucinante mundo del rock.

Como siempre sucede, la música aúna multitudes. En su natal Caibarien consigue discos de acetato con lo que comenzaba a oírse en la época: Led Zeppelin, Black Sabbat, The Beatles, y siempre la insustituible FM norteamericana para mantenerlo al tanto del acontecer rockero internacional. . Recuérdese que corrían los primeros años de 1980 cuando nada o casi nada de rock era difundido por la radio o la televisión cubanas.

A esta etapa siguió una de las más fecundas de su vida, pues entra en la Universidad Central «Marta Abreu» de las Villas (UCLV) a cursar la carrera de Arquitectura:

«Aquí la cosa resultaba diferente porque allí existía una comunidad de raros, con nuestros pelos un poquito largos, a quienes nos gustaba el rock. Corrían los años 1986, 1987 cuando conozco a Franto Paul, dos años menor que yo, estaba en primer año y yo en tercero. Ya él escuchaba cosas mas fuertes: Slayer, Metallica, Manowar, por lo que descubro un rock más agresivo y más crudo que el que yo estaba acostumbrado a escuchar. Ya graduado me compro una guitarra Musima y junto a unos amigos, tan o más locos que yo, armamos un grupo que se llamaba Nekrobiosis, una suerte de hard-core un poco tosco pero funcionó en su época. Tocamos varias veces en Caibarien, aunque no salimos de ahí. Hicimos una grabación que creía desaparecida pero alguien allá la tiene, así que tengo que recuperarla aunque sea para reírme de lo que hacía en aquel momento. El demo se llamaba Escuadrón de la muerte, relacionado con temas antibelicista, un poco inmaduro, pero bueno.»

Despierta de ese modo el Abel compositor. Como es de esperar en un primer proyecto las cosas no salen perfectamente, por lo que esta banda desaparece al poco tiempo. Pero el muchachón aprende rápido, apunta bien y el segundo tiro da en el blanco: uno de los binomios más reconocidos en la historia del rock villaclareño. Dejemos que él mismo nos cuente:

«Estaba loco por hacer otra banda. Franto había disuelto una que ahora no recuerdo el nombre, sólo sé que era de deth metal. Lo llamo por teléfono y le pregunto si quería hacer algo conmigo, y acepta. Sólo nos separaban 80 kilómetros, los que median de Caibarién a Sagua, que era donde él vivía. Y es aquí cuando empieza la locura con Sectarium

Cada escalón de la vida de Abel se torna más interesante e intenso. Estamos a punto de ver -en mi criterio personal-,  el nacimiento de una de las bandas más completas  que ha formado a lo largo de su carrera. Paradójicamente esto sucede en los años más crudos de la economía cubana. Si ahora el transporte constituye una dificultad mayor, los instrumentos resultan prácticamente incosteables. ¿Cómo sería en pleno período especial?

Pero demos una vez más la palabra al dueño de esta historia:

«Ya Franto estaba en quinto año de la universidad cuando formamos la banda. Sectarium fue una cosa tremenda. Franto hacía canciones en Sagua y yo, en Caibarién, ensayaba con el baterista, pues éramos un trío: Franto tocaba el bajo y cantaba, yo tocaba la guitarra, y el baterista hacía lo suyo. Yo montaba mis canciones, escribía las letras y las ensayaba. Cada15 días más o menos iba a Sagua. Franto tocaba en una guitarra las canciones que había compuesto, me daba las letras, yo me las aprendía, viraba para Caibarién y las montaba. A las dos semanas venía Franto a un ensayo general, hacíamos las pruebas, corregíamos errores, veíamos los arreglos... Así era la vida de Sectarium

Me detengo en estas palabras, que cualquiera podría catalogar de simples  bajo una rápida ojeada, para reflexionar sobre su profundo contenido aleccionador y ejemplarizante.

Sacando cuentas como los locos. Ambos, Franto y Abel, tendrían entonces la edad de muchos jóvenes que en la actualidad pertenecen a bandas que hacen rock, que lo promocionan.  Sin embargo ellos nunca cejaron en sacrificios para impulsar su arte, para materializar lo que creían y amaban. Tal vez por eso Abel se hizo tatuar a San Jorge dándole muerte al dragón, alegoría, que a mi modo de ver, demuestra el empeño ante retos difíciles, por lo aparentemente imposible. Nótese que Sectarium se desarrolló en condiciones caóticas, materialmente hablando. Nada de tecnología digital, sino instrumentación arcaica; nada de Internet, ni fanzines en la Isla, y  transporte, paupérrimo. Aún algunos se quejan de las condiciones en las que tienen que lidiar con sus bandas. Sectarium surge y se desarrolla bajo los terribles años 90 cubanos, cuando la hamburguesa se vendía por carnet de identidad, cuando la bicicleta era el vehículo de cirujanos y académicos; cuando hablar de la formación de un grupo era lanzarse a una aventura suicida, sin casi promoción, sin agencias de rock, sin festivales. ¡Nada!, absolutamente ¡nada!, salvo puro coraje por lo que se ama. Aun así, vienen los logros producto del esfuerzo. Dejemos que Abel siga la historia:

«Antes de salir a dar nuestro primer concierto, que por desgracia no me acuerdo donde fue, grabamos en la emisora de Caibarién. Aquel demo nos abrió las puertas. En ese momento fue algo novedoso en Cuba e incluso a nivel underground internacional. El demo lo titulamos God Wrath y lo reseñaron muchas revistas y otras tantas compañías lo empezaron a distribuir -sin pagarnos un centavo por supuesto- Nos piratearon, como sucede habitualmente. Y digo pirateado en el sentido de la gran distribución que se hizo y la tanta publicidad que recibió. Acuérdate que en aquel momento está saliendo Sepultura, que tendría un par de discos creo, lo que ayudó a que, cómo veníamos de un país desconocido -como ellos-, además de la incidencia de Cuba en el mundo atípico del rock. Pues venir una banda de black-death, fue el punto que hizo que se vendiera. No sé cuánto se vendió, lo que si sé es que se distribuyó en casi todo el mundo.»

-También había una compañía, la SoundRayer, brasileña, que lo estaba distribuyendo...

 -Bueno, después me hicieron un pago retroactivo, no con dinero, sino con discos, una caja, casi cien discos. Así que si me pagaron con eso, seguro que vendieron aún más. Estuvimos a punto de lanzar con ellos un 7ep, pero al final la cosa no se dio. En Francia lo estaba distribuyendo otra compañía independiente, ahora mismo no recuerdo el nombre, pero según me dijeron, era bastante, pues me encontré otras distribuidoras por Checoslovaquia, por Rusia, en España, regadas por Europa, que tenían la grabación y la estaban distribuyendo, que a su vez se las había proporcionado la compañía francesa.

«Ya te digo, el demo abrió muchas puertas, nos escribieron muchos fanzines, salimos en la Kerrang, la Heavy Rock, en la Metallium, y zines del mundo entero. Aquí en Cuba tocamos bastante como Sectarium, participamos en aquel concierto del Carlos Marx, en el Festival Rock entre Amigos, de Camagüey, auspiciado por Rhodas, en Ciudad Habana dimos unos cuantos conciertos, muy buenos en cuanto a audio.  Por aquí por el centro: en Santa Clara, Caibarien, en los dos festivales que organicé por allá, con bastante asistencia de público. Eso fue por los años 1993, 1994, cuando casi no había festivales en Cuba. Recuerdo que estuvo el embrión de Mephisto, Destrozer. Desgraciadamente cuando estábamos preparando la segunda grabación de la banda, en los Condomí estudios de Santa Clara, sucede la trágica muerte de Franto y la banda recesa. Yo termino la grabación y me quedo sin ganas de seguir haciendo música, pues había estado con la banda casi cinco años, así que decidí encerrarme en la cápsula a trabajar la arquitectura.»

Es de imaginarse tal reacción de su parte, pues aparte de la banda, lo unía una estrecha amistad con Franto. Mas Abel no permanece inactivo por mucho tiempo. De nuevo, otro giro en su carrera y la demostración de su eclecticismo musical, factor que denota conocimiento y dominio del arte que practica.

En este periodo de inactividad Abel centra todo su tiempo en la terminación del segundo demo de Sectarium, el cual titula Larvae y dedica a la memoria de su antiguo compañero y bajista de la banda. A raíz del paro creativo surge la propuesta de ocupar la segunda guitarra en el reconocido grupo punk Eskoria, la cual debido al gusto por la citada banda y la amistad con William, el director. 

-Entonces es que decides probar otra cosa...

 -Sí, hasta ese momento todo lo que había hecho era hard-core o death metal ¿Por qué no probar con el punk? De probar estuve un año completo con Eskoria.

Al salir de esta banda, vuelve la atracción por Sagua, municipio con una tradición rockera establecida y donde ya estaba ensayando una banda nombrada Anger, a la cual se une y le cambia el nombre por Anger Seed debido a la similitud con una integrada por cubanos en los Estados Unidos. Alrededor de año y medio permanece este inquieto músico en sus filas. Cuando se separa regresa a tiempo completo para Santa Clara y se  da a la tarea, ya picando el 2000, de la formación de su actual banda C-men:

«C-men sale de la disolución de K.K, banda bien conocida a nivel nacional. Cuando están a punto de disolverse, Varela, el director, me llama y me propone hacer una banda nueva. Nace el grupo con Conradito en las voces, Julio Morales en el bajo y Elio Pablo, en la batería.

Santa Clara  y Cuba nos conocemos la historia, algunos cambios de integrantes, un poco de variedad en el sonido, aunque siempre se ha mantenido en la onda del metal moderno. C-men ha producido cinco demos: Shoking, Live, drink, Don´t Rest  y Live an ´Unplugged. Los dos primeros con su versión techno y este último en una orientación al alternativo y al grunge.

Lo demás, reafirmar lo que comentaba en párrafos anteriores, la madera de la que está hecho este músico, capaz de explotar todas las opciones que brinda un pentagrama y hacer confluir la imaginación con sonidos y acordes:

«Del rock me gusta todo, la balada, el funk, el alternativo, la mezcla con otros estilos, el industrial. He tratado de ir experimentando y mezclando. A mi me gusta mucho la música electrónica, de hecho mira este proyecto que estoy grabando, Naurea, le faltan las voces y hay tela por donde cortar, cerca de 17 temas, resume mi visión sobre la música industrial. También he hecho música para desfiles de modas y para teatro. Por lo demás te digo. Aquí nací siendo músico y eso intento hacer, mientras me guste lo que hago seguiré trabajando, ahora con C-men y Naurea. ¿Mañana...? No sé, siempre que tenga amigos que me acompañen en esto. Si no, me quedo con mi computadora, esa no protesta y me sigue en mis inventos.»

Ojalá la suerte lo acompañe, es bueno tener en nuestras filas a un músico de tal estirpe.  Aprendamos, ¿por qué no? Con tesón, madurez y profesionalismo, Abel Oliva Menéndez  ha contribuido a formar. Por lo demás, queda claro: haber  demostrado ser un músico sin concesiones y sin fronteras.

EL CHE EN EL NUEVO COMBATE

EL CHE EN EL NUEVO COMBATE

Por Mercedes Rodríguez García

Comenzaba los estudios de preuniversitario cuando la certeza del asesinato del Che impactó a todos. En otras ocasiones ya lo habían matado a nivel de titulares. Mas, en esta oportunidad las noticias -en algunos aspectos contradictorias- llegaban acompañadas de fotografías, páginas fotocopiadas del Diario escrito hasta el mismo día 7 de octubre de 1967, y que se decía ocupado. No obstante, en los primeros momentos primó la tendencia a rechazar que fuera el jefe de la guerrilla boliviana. Incluso, recuerdo cierta hipótesis de que podía tratarse de una figura de cera y no del cuerpo real.

El día 15 de octubre de 1967 el propio Fidel cumplió la dolorosa misión de informar al pueblo ante las cámaras de la televisión nacional. Había transcurrido una semana. Las noticias se cotejaron y estudiaron cuidadosamente. Lo reveló todo con lujo de detalles: antecedentes, circunstancias que rodearon los hechos, las noticias que circularon; la evaluación del Diario, las frases, el estilo de escribir y la forma de la letra, imposibles de imitar.

Naufragaba la esperanza, se esfumaba cualquier posibilidad remota. En una bellísima carta modo de recordatorio Haydée Santamaría, expresaría de manera honda y sentida, lo que Cuba entera llevaba dentro:

«Una bala no puede terminar el infinito [...] Cómo puede ser cierto, este continente no merece eso».

No existía otra verdad: las fotos, verídicas; el Diario, auténtico. El propio Comandante en Jefe lo explicaba entonces:

« ¿Qué sentido tendría para los revolucionarios mantener ilusiones falsas? ¿Qué se ganaría con ello? ¿Es acaso que los revolucionarios no debemos ser los más preparados para todas las circunstancias, para todas las vicisitudes, para todos los reveses incluso? ¿Es que acaso la historia de las revoluciones o de los pueblos revolucionarios se ha caracterizado por la ausencia de golpes duros? ¿Es que acaso los verdaderos revolucionarios no son los que se sobreponen a esos golpes, a esos reveses, y no se desalientan? ¿Es acaso que no somos los revolucionarios precisamente los que pregonamos el valor de los principios morales, el valor del ejemplo? ¿Es que no somos acaso los revolucionarios los que creemos en la perdurabilidad de la obra de los hombres, de los principios de los hombres? ¿Es que no somos los revolucionarios los primeros que empezamos por reconocer lo efímero de la vida física de los hombres y lo perdurable y duradero de las ideas, la conducta y el ejemplo de los hombres, si ha sido el ejemplo que ha inspirado y ha guiado a los pueblos a través de la historia?»

Y aunque el Che siempre fue muy él, muy único, por entonces no era de la foto de Korda ni tampoco el Guerrillero Heroico. Con su muerte, apareció el mito de San Ernesto de la Higuera, el icono de la rebeldía esculpido o dibujado de mil formas y en mil lugares diferentes, el estandarte de la lealtad a los principios revolucionarios, de la integridad, del valor, del desprendimiento, del desinterés...

El asesinato lo inmortalizó para siempre, lo redimió para Cuba, para Latinoamérica y para el mundo.

Cuantos por ahí -creyendo más en la vida física que en la fuerza invencible del ejemplo- se duelen y conduelen que el Che no permaneciera vivo. ¿Acaso lo están Martí, Maceo, Máximo Gómez?

Sabemos que su probada condición de revolucionario, su lealtad, inteligencia, cultura, capacidad de previsión y trabajo, honestidad, espíritu de sacrificio, desinterés, austeridad, disciplina, actitud ante la inacción y otras muchas cualidades difíciles de aunar en una sola persona, nos hubieran sido de gran utilidad a lo largo de todos estos años de Revolución.

Que el Che haya sido un antidogmático y creador no debe llevarnos a olvidar su apego al pensamiento originario del marxismo-leninismo. El Che retomó verdades centrales y no pocos detractores han tratado de sepultarlo para salvaguardar sus intereses. Lo triste, lo que insulta, es que en su segunda Patria lo hayan dejado al rescoldo en lo que respecta a su pensamiento económico y la totalidad del proyecto y pensamiento revolucionarios.

No basta con proclamar que seguimos su ejemplo, con rendirle homenaje de octubre a octubre. No veo al Che como un delirio bien intencionado, sino como un detonador que pone en marcha la acción revolucionaria misma, potencial decisivo para forzar la marcha de los acontecimientos.

Por estos días de destrozos materiales ocasionados por la fuerzas de dos huracanes, discurren en mi cerebro términos y conceptos en los que el Che insistió en su bregar como Ministro de Industrias: subdesarrollo, ley del valor, dependencia de la economía internacional, individualismo, falta de educación completa para el trabajo social, necesidad de coerción, malos métodos de dirección, interés material individual, relaciones vanguardia-masa...

¿Ese pensamiento quedó truncado al caer su creador en el combate internacionalista?

Podría -como afirma Carlos Tablada Pérez, Premio Extraordinario (1987) Ernesto Che Guevara, Casa de las Américas - «listarse largamente los escollos y las fallas que el Che va señalándole al proceso, con honestidad y el rigor autocrítico, que contribuyeron tanto a su inmenso prestigio personal e influencia educativa».

El cuerpo ya no existe, aunque el bronce semeje el paso luengo americano, o el brazo rebelde en cabestrillo, la batalla libertadora final. Sus huesos -encontrados según vaticinó el Poeta Nacional- reposan en santuario. A 41 años de su caída en combate, deberán inspirarnos.

Atrás, muy atrás quedaron los tiempos del preuniversitario, cuando la muerte del Che provocó incredulidad y asombro. Los soldados yanquis se desgastaban en Viet Nam, los hippies protestaban contra el «establishment», los Beatles retumbaban en los cuatro puntos cardinales...

Todavía multitudes lo lloran con rabia y decisión. Jóvenes de un lado a otro del planeta tatúan su hechura en brazos y pechos. Aparece en banderas, carteles, gorras, pollovers, vidrieras, etiquetas y anuncios. Mientras nuestra cabellera encanece, la de él permanece negra, lacia, inalterable bajo la boina tocada con la estrella de cinco puntas, humedecida de cañaverales, salpicada de cemento, prisionera de la niebla de octubre o del aire soleado de la plena mar.

Como velocistas temibles los años implantan records formidables y la meta se torna ardua, comprometida.

El camino es largo y lleno de dificultades. La tarea, ardua, pero magnífica.







 

DEL MILAGRO, EL ESTOICISMO Y LA GRANDEZA

DEL MILAGRO, EL ESTOICISMO Y LA GRANDEZA

Por Mercedes Rodríguez García

Ni en los más crudos años del Periodo Especial, dormía tan intranquila. Y no pocas veces fui a la cama con la dosis inexacta de alimentos en el estómago, que no sé cómo soportó tanto invento culinario huérfano de grasas y desamparado de calorías, imprescindibles para sobrellevar el pedaleo en las «chinas» y «burras», machacar las pencas de maguey para el lavado, y cargar los sacos de carbón.

Recrudecido el bloqueo, desmoronado el campo socialista, la nación tocó el fondo del barril. Pero juntos practicamos la apnea y, contra los aprensivos pronósticos de expertos internacionales, salimos a la superficie. El milagro cubano -así calificado por alguno de ellos- no obedeció a impulsos esotéricos sino a la fortaleza de un proyecto político único, sustentado en la capacidad de lucha y resistencia del pueblo y sus líderes más auténticos. Y estábamos solos, solitos.

Corren tiempos difíciles para la humanidad entera, pero la más cercana -la de Cuba mía- me vuelve a dislocar el sueño. Necesito ver detrás de las paredes, ganarle un par de años al calendario, adelantar el futuro pero desde la seguridad del presente, sin pesimismo, de manera objetiva, a partir de lo hecho y lo que resta por hacer.

¿Acudir a la esfera mágica de cierta pitonisa? ¿Preguntar al espejo de la madrastra de Blanca Nieves? ¿Tirar las cartas del Tarot? ¿Leer la palma de las manos? No, nada de adivinaciones aunque sigan valiendo los pronósticos. ¿Lo axiomático?: lo que somos. ¿Lo predecible?: la pelea por la vida.

Quienes lean e interpreten la información que publican nuestros medios de prensa, coincidirán conmigo. Solo las imágenes nos echan encima toneladas dolor, pero también infinitos metros cúbicos de confianza y esperanza. Nadie permanecerá abandonado a su destino, nos han nacido nuevos hermanos dentro y fuera de este testarudo caimán en medio del Caribe. La desgracia nos ha unido más. La suerte está echada desde hace medio siglo, y con nuestras fuerzas y nuestras mentes saldremos adelante.

La Naturaleza, al tocarnos de Oriente a Occidente con la furia del agua y del viento, nos arrebató -menos a sus valientes hijos- hogares, cultivos, animales, alimentos almacenados, torres de telecomunicaciones, postes y tendidos eléctricos, policlínicos, consultorios, escuelas...

Y aunque ahora no estamos tan solos, solitos, el país ha sido devastado en su infraestructura económica, social y habitacional como nunca antes. La capacidad destructora de Gustav y Ike no tuvo compasión.

Podemos encender velitas y pedir en puro acto de fe, «Señor, ruega por nosotros», u ofrecer addimú, otí y owó a los orishas para que nos quiten toda suerte de desgracias. Y aunque cirios y rezos, ofrendas de comida, aguardiente y dinero, no dejan de constituir una salida cuando fallan la ciencia y la capacidad personal para resolver problemas, vale todo lo que no dañe y haga renacer, crecer e imponer la solidaridad.

Porque a estas alturas de la vida, con tanto descarrilamiento ecológico, guerras y hambrunas apocalípticas, sobreviven egoísmos y vanidades. Parafraseando al colega uruguayo Eduardo Galeano, se trata de un «mundo patas arribas», infinito y finito, que tal vez no tenga remedio porque, agotado y gastado, agoniza.

Tiempos difíciles presentan las narices y olfatean resquicios por donde desovar sus serpientes. En los débiles afloran veleidades, vacuidades, infundios, desvaríos. Lo extraordinario, lo hondo, lo raigal, emerge de los valientes de espíritu y de corazón, de esos vástagos martianos que saben encontrar la luz en medio de las tinieblas.

Por eso enfurece el desmedro de quienes, ante la necesidad acrecentada, revenden mercancías robadas o elevan irracionalmente los precios de ciertos productos del agro.

Por eso dan rabia los acaparadores, los que alteran las balanzas, los que no detienen el vehículo estatal para recoger a un compatriota, los que nos mal atienden, los que se solo piden y no dan, los que tienen y no comparten.

Por eso irritan los inconformes sin razón, los que lucran a costillas de Liborio, los que hacen dinero fácil, los que abandonan sus puestos en plena jornada laboral, los oportunistas y arribistas, los que mienten, los que inventan, los que juegan al capitalismo, los que invocan y ofrendan solo en tiempos de crisis, los mediocres, los extremistas, los improvisadores, los demagogos y charlatanes, en fin, los que ponen en juego el empeño revolucionario y con ello el bienestar y el futuro de todos los cubanos.

Vamos a necesitar en grandes proporciones, serenidad y determinación. La magnitud del desastre natural puede provocar arritmia, y por ahora no existe otra medicina que el trabajo. Cada cual en lo suyo dando lo mejor de sí, para no volver jamás a tocar el fondo del barril, para que el milagro cubano sea de nuevo el estoicismo y la grandeza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El comentario de esta semana.

El comentario de esta semana.

Por Mercedes Rodríguez García.

Lo escuché hace unos días en un carretón, espacio público que aprovecho de vez en vez para tentar los estados de opinión sobre determinados temas, lanzando como alguien me dijo, «la manzana de la discordia» pues para nadie constituye un secreto lo dado que somos los cubanos al comentario. Mas juro que en esta oportunidad no fui yo quien desencadenó la lengua a los viajantes.

La sin hueso colectiva la desató la canícula por mediación de una señora gruesa, entrada en años y atestada de traslúcidas javitas. (De esas que pocas veces ofrecen en las shoppings y nunca faltan en sus exteriores.) A pleno mediodía la cubierta de nylon negro del techo, más la plegable de un lateral extendida -por si llovía- convertían el interior del esmirriado vehículo en un baño ¿turco?

Al paso del cansino el resto de los pasajeros fue sumándose: un presuntuoso cincuentón, dos reclutas, una abuelita, una empleada de gastronomía, un CVP, y un joven de quien no esperaba ninguna participación por imaginarlo suspendido del ejercicio de dos de los sentidos a juzgar por las supergafas y la música que embutía en sus oídos el Mp3.

La señora de las javitas hablaba abanicándose fuertemente: «Yo soporto todo menos el calor...» «A mi lo que me da rabia son los apagones », responde la gastronómica. EL CVP pone su granito de arena. «¡Hay otras cosas peores de qué lamentarse...» La abuelita expresa: «Peor que el calor, nada; el calor quita hasta las ganas de trabajar.» «Por eso yo quisiera vivir en Alaska!», apunta el cincuentón. De nuevo el CVP a la riposta: «Usted debe ganar mucho para pagarse el pasaje al Polo...»

La frase más pintoresca por la aporta el muchacho del Mp3 quien, de forma brusca, se ha quitado los audífonos: «Una por usted, abuela, eso mismo dijo Montesquieu, que los países cálidos como el nuestro propician la modorra y la holgazanería...» Y volvió a colocarse ambos adminículos. Luego no pronunció una palabra más, pese a que casi todos se quedaron botados con «el Montesquieu ese», a juzgar por la interrogante carajuda del cincuentón, a quien uno de los reclutas le contesta: «Ese tal Monte... debe haber sido tremendo segregacionista.»

Inesperadamente intervino el carretonero dándole un fustazo al caballo. «¿Así que ahora se le llama modorra y holgazanería a no querer trabajar? Porque eso es lo que abunda en Cuba, gente que no quiere doblar el lomo pa’ buscarse los pesos... ¡partía de vagos! Ni los guajiros, ni los hijos de los guajiros, señores, quieren trabajar la tierra.»

El cochero, sin proponérselo había puesto el dedo sobre la llaga y también, con su fusta, a correr al caballo. Silencio, ¡y a sujetarse! Fin del viaje Parque- Terminal de Ómnibus Interprovincial. Apenas he bajado y caminado unos pasos cuando siento que me tocan en la espalda. El joven del Mp3, sin detener se me sorprende: «Yo sé que usted es periodista, métale el coco a Montesquieu que era un tipo inteligente.»

Sin acudir a fondo a la obra de el autor de Cartas persas (1721), Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos (1734), El espíritu de las leyes (1748), textos que se leían con entusiasmo, en secreto y a escondidas a principios del siglo XIX, convengo en que sí: el clima puede influir en algunas cualidades físicas del hombre pero no determinar que los habitantes de una nación u otra resulten más o menos perezosos o activos.

El clima nada tiene que ver con el letargo y la apatía hacia el trabajo, virtud que solamente se practica por el placer que experimenta el espíritu, o por los recursos que proporciona para satisfacer las necesidades de la vida. Pero voy a referirme al trabajo como el esfuerzo realizado para asegurar un beneficio económico, ya que muchos especialistas diferencian entre trabajo productivo, o sea aquellos tipos de manipulaciones que producen utilidad mediante objetos, y el trabajo improductivo -como el que desempeña un músico-, que es útil pero no incrementa la riqueza material de la comunidad.

Durante la colonia y la seudorrepública, el juego, el analfabetismo, la discriminación, la falta de empleos, de instrucción, de escuelas y universidades, de centros de cultura y de recreación; la pobreza absoluta, la mendicidad y otras calamidades sociales imperantes en Cuba, estimulaban la vagancia, término que según el Diccionario de la RAE significa holgazán, perezoso, poco trabajador; vacío, desocupado, sin el logro de un fin o intento que se desear.
No es el caso. La Revolución, a lo largo de casi medio siglo de transformaciones constantes, ha dado solución a cuadro tan denigrante. Y aunque no dudo que existan vagos por ahí, el fenómeno es otro. Como bien dijo el carretonero, y en otras palabras, la cuestión radica en buscar el dinero rápido, sin riesgos ni esfuerzos.

Algunos le llaman especulación, vocablo que no se ajusta de manera exacta con nuestra realidad. El especulador vive de las fluctuaciones de precios de las materias primas o de las unidades monetarias de cada país, y opera en los mercados de futuros, con la esperanza de vender en el mercado continuo a mayores precios antes de la fecha de vencimiento del activo. Aunque el término "especulación" se utiliza a menudo con un tono peyorativo, no es más que un tipo de inversión donde el agente asume riesgos de los que no se puede cubrir. Su variante popular cubana serían los acaparadores.

Sí existe el conocido mercado negro, o sea, la venta ilegal de bienes violando la fijación de precios y el racionamiento gravados por el Gobierno. En tales circunstancias, algunos consumidores yacen listos a pagar precios anormalmente elevados para obtener bienes escasos; y otras personas, dispuestas a venderlos a esos montos, no importan los riesgos, incluidos los de tipo legal. En este «comercio» -incluyendo el cambio ilícito de unidades monetarias- usted encuentra de todo, en pesos o en CUC, y en oportunidades, ausentes en las empresas estatales.

El fenómeno resulta complejo porque trabajo es lo que sobra en este país. La construcción y la agricultura, por ejemplo, piden brazos a gritos. Habría que revisar y superar las ineficiencias de nuestro sistema económico quitándonos un poco la tan llevada y traída justificación de país bloqueado, actuar a tenor con las leyes de la Economía y las Finanzas, que operan de modo independiente a las voluntades políticas, y por supuesto, sin renunciar a uno solo de logros que nos han convertido en país independiente y en uno de los sistemas más humanos del mundo.

Se trata de generar bienes, de que el peso adquiera un respaldo productivo. La solución no radica en incrementar los salarios. Los aumentos salariales pueden producir un aumento de la propensión al consumo, y no al ahorro, en una economía como la nuestra. Otro de los efectos negativos de los aumentos de salarios son las mayores presiones inflacionistas, ya que tienden a trasladar a los precios estos aumentos en los costes de producción, peligro que se puede evitar si los sueldos no aumentan sobre los niveles de productividad.

No todos podemos comprar un aire acondicionado, mucho menos un auto y por ahora constituye una quimera viajar a Alaska. Tampoco nos libraremos de un tirón de los apagones ni vendrán aumentos salariales «al por mayor».
Del escritor y jurista galo, sus ideas trasnochadas y su furor por los principios de los fisiócratas y los librecambistas, prefiero no hablar. De la modorra y la holgazanería hablaré en otro comentario.

¿Y del cochero? Pues como diría en buen francés Charles-Louis de Montesquieu... ¡Tres bièn, tres bièn!

EL MÁS FECUNDO DE LOS AGOSTOS DE FIDEL.

EL MÁS FECUNDO DE LOS AGOSTOS DE FIDEL.

Por Mercedes Rodríguez García

Cuando me pidieron que dedicara esta página al 82 cumpleaños de Fidel, el próximo 13 de agosto, el cerebro comenzó a “echarme humo”. Porque —a pesar de contar con tres anécdotas que me vinculan a su persona en mi ya larga trayectoria de ejercicio periodístico— abordar algo, si no novedoso al menos poco tratado sobre el máximo líder, no resulta fácil teniendo en cuenta que en anteriores oportunidades he enfrentado semejante misión. Y no me gusta repetirme.
Pensé: ¿Qué tal si cuento el más fructífero de los agostos de Fidel Castro Ruz? Y paradójicamente, en prisión.


¿INFLUENCIAS DE LA NATURALEZA?

Sobre su nacimiento confiesa a Frei Betto « […] Creo que fue como a las 2:00 de la madrugada. Parece que la noche pudo haber influido después en mi espíritu guerrillero, en la actividad revolucionaria; la influencia de la naturaleza y de la hora del nacimiento. Habría que ver más cosas, ¿no?, como fue ese día, y si la naturaleza tiene alguna influencia también en la vida de los hombres…»

¿Habrá Fidel leído y estudiado acerca del gráfico posicional del Sol, la Luna y los planetas a una latitud y longitud determinada de la Tierra en un momento dado, normalmente el del nacimiento? Lo de creer o no creer: ¡harina de otro costal!

Porque, según los astrólogos, a las personas nacidas entre el 23 de julio y el 22 de agosto les atañen ciertas cualidades, algunas coincidentes con la personalidad e Fidel. A los Leo les atañen majestuosidad, generosidad y buen corazón; fama de proteger con celo a quienes le rodean, en especial a los niños y a los débiles. Además, son líderes por naturaleza, personas creativas y apasionadas, con una enorme capacidad de organización, dados a emprender grandes planes y, aunque fracasen, consiguen ver el lado positivo.

¿Jaranea? con el brasileño cuando éste le da a entender que nació bajo el signo de «la conspiración». Más bien le sigue la corriente al fraile dominico, que le dice: «Al menos el número 26 tiene algunas coincidencias en su vida.» Y el Comandante responde: «Bueno, nací en el año 1926, es verdad; tenía 26 años también cuando empecé la lucha armada, y había nacido un día 13, que es la mitad de 26. Batista dio su golpe de Estado en 1952, que es el doble de 26. Si me pongo a ver, pudiera haber algún misterio alrededor del 26.»

De seguido Betto añade: « […] El Moncada fue un 26 de julio y dio origen al Movimiento 26 de Julio.» Fidel le aporta nuevos elementos convergentes: «Y desembarcamos en 1956 que, en números redondos, son 30 años después del 26.»Como estaba estudiando todas las doctrinas políticas y todo aquello, también llevé algo de Martí.»

FORJA Y SENTIDO

Luego del asalto al Moncada Fidel se interna en las montañas con la intención de proseguir la lucha armada, pero es sorprendido y hecho prisionero por una patrulla militar. Cumple 27 años tras los barrotes de la cárcel provincial de Boniato. «75 días me pasé aislado en una celda, nadie podía hablarme.», relata a Ramonet. En aquellas duras condiciones, sin embargo, «Yo tenía algunos libritos, aunque no lo permitían.

13 Agosto de 1954. Cumple los 28 años en el Penal Modelo. Fidel convierte la prisión en una nueva trinchera, conocida como la prisión fecunda porque, según sus propias palabras, aquella etapa «terminó de forjar mi visión del mundo y completó el sentido de mi vida.»

Si las autoridades de la cárcel les aplicaban la severidad de un régimen penitenciario arbitrario y absurdo, Fidel se imponía por encima de este un sistema de vida y de estudio mucho más riguroso y consciente, en que la lectura también le abriría el camino «para los grandes combates del mañana», según reseña Mario Mencia, a quien le asiste el mérito de haber sabido reconstruir con acierto la vida de la prisión, pero sobre rescatar el impresionante ciclo de lecturas.

El destacado periodista e investigador de la última fase insurreccional cubana, integra al relato de los acontecimientos las cartas de Fidel desde el presidio, documentos de excepcional interés revolucionario humano, «escritas muchas veces desde el confinamiento solitario en que fue colocado nuestro Comandante en Jefe para aislarlo del resto de sus compañeros, y llenas de reflexiones de acento íntimo y elaboración literaria.», como hace constar Jesús Montané Oropesa.

«LIBROS, LIBROS…»

Cuenta Mencia que Fidel siempre pedía «libros, libros. Y acuérdate de los de Martí.» (A Guido García Inclán, periodista.)
En los fondos de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, Mencia encuentra varias cartas de Fidel referidas a ese crucial período. De algunas revela la fecha y a quien van dirigidas; de otras —por razones que desconozco— no consigna el destinatario. Del referido epistolario escojo solamente los parlamentos reveladores del itinerario progresivo de aquellas lecturas.

«Víctor Hugo me entusiasmó lo indecible con Los Miserables; sin embargo a medida que va pasando el tiempo, me voy cansando un poco de su romanticismo excesivo, su ampulosidad y de la carga, a veces tediosa y exagerada, de erudición.» Ya había leído varias obras de Shakespeare y de Romain Rolland. « […] Todo lo quiero saber, y hasta las listas bibliográficas de cada libro las repaso acariciando la esperanza de leer los libros consignados. En la calle me inquietaba porque me faltaba tiempo, y aquí donde el tiempo parece sobrar también me inquieto.»

UNA PÁLIDA LUCECITA

A finales de febrero de 1955 yace confinado en solitario. En marzo, escribe: «Sigo sin luz, con hoy ya diecisiete días. Las velas no las dejan pasar. […] Apenas obscureció comenzó a tronar con insistencia; […] Al poco rato se inició un furioso aguacero. El agua, arrastrada por el viento, penetraba los ventanales sin más protección que las rejas, mojándolo todo impunemente. Hice cuanto pude por proteger los libros dentro de las maletas colocándoles una frazada por arriba. […] En un rincón, calados los huesos de humedad y frío esperé con infinita paciencia el fin del vendaval.»


Y el día 22, ¡qué alegría!: «Ya tengo luz; estuve 40 días sin ella y aprendí a conocer su valor. No olvidaré nunca, como no olvidaré la hiriente humillación de las sombras; contra ellas luché logrando arrebatarles casi doscientas horas con una lucecita de aceite pálido y tembloroso, los ojos ardientes, el corazón sangrando de indignación. De todas las barbaridades humanas, la que menos concibo es el absurdo.»

Ya el 24 de marzo dejaba otra constancia manuscrita: «A las 7, aproximadamente, enciendo la luz. Entonces comienza el combate con los mosquitos. Si estoy escribiendo los espantos con mucho humo de tabaco. Luego se me cuelan dentro del mosquitero. […] Pero no es solo eso, cuando voy a empezar a leer, siempre me pasa algo: se me queda el lápiz de colores, salgo, lo recojo; abro el libro y resulta que cogí un tomo en vez de otro: ¡a salir otra vez! Luego es el diccionario, si no los espejuelos, ¡qué lío! Por eso, para mayor comodidad, tengo al lado derecho de la ama un montoncito y arriba de la ama otro montón. Eso sí, los cuido mucho. »

¡ASOMBROSA RELACIÓN!

En todo el tiempo que duró el presidio la relación de obras y autores que ha vencido Fidel es asombrosa. Veamos algunas: Feria de vanidades, de William Thackeray; Nido de hidalgos, Iván Turgueniev; El capital, Carlos Marx. Además, ha comenzado a estudiar a autores cubanos como Félix Varela y Luz y Caballero, que alterna con las Obras de José Martí de la Editorial Lex. De Honorato de Balzac La piel de zapa; de S. Zweig, Biografía de Napoleón el pequeño; de J. Cronin, Las estrellas miran hacia abajo; de S. Maugham, El filo de la navaja; de Sigmund Freud, cuatro de los 18 tomos que componen las Obras Completas; y de Dostoievski, Los hermanos Karamasov, Humillados y ofendidos, Crimen y castigo, El Idiota, El sepulcro de los vivos, Las pobres gentes y el cuento Proachim.

El 5 de abril de 1955 reseña que tiene material abundante para el estudio de los grandes movimientos políticos contemporáneos pero nada del New Deal de Roosevelt. Le interesa conocer sobre su política de elevación de precios de los productos de la tierra, fomento y conservación de la fertilidad del suelo, facilidades de crédito, liberación de deudas, ampliación de mercados interiores y exteriores en el campo agrícola; incremento de fuentes de trabajo, reducción de jornada, elevación de los salarios, ayuda social a los desempleados, ancianos e inválidos; reorganización de la industria, nuevos sistemas de impuestos, reglamentación de los truts, y la reforma bancaria y monetaria.


En cuatro meses junto a una Gramática Latina, un Diccionario de Modismos y la Oratoria de Demóstenes, rodean su cama de la prisión: Técnica del golpe de Estado, de Cursio Malaparte; de Ortega y Gasset: La rebelión de las masas, Psicología de las multitudes, Fundamentos de la Política, El fascismo al desnudo, La época de la revolución religiosa, La reforma y la contrarreforma; de Tomás Moro, Utopía; las Obras completas de Homero, Cicerón y Mirabeau, y de José Ingenieros, El hombre mediocre.

Y las lecturas aumentan con los días: Las cien mejores poesías, Siete cantos, El lirio del valle, El ruiseñor y la rosa, de O. Wilde; Eugenia Grandet, de Balzac; Calle Mayor, de S. Lewis; Ana Karenina, de León Tolstoi; Cecilia Valdés, de C. Villaverde, y Juan Criollo, de Carlos Loveira. El tema histórico es constante: Martí, Morelos, Bolívar, Bonaparte, y los 10 voluminosos tomos de la Historia de la nación cubana.

En su vida de 82 años, a juzgar por la lectura de estas obras y autores, citados en centenares de conversaciones, discursos, entrevistas, declaraciones, Fidel constituye uno de los jefes de Estado más culto e instruido. De ahí el hombre de ideas sólidas y con una extraordinaria visión mundial: astuto, curioso, de un torrente de palabras sencillas pero impactantes; su capacidad para valorar una situación concreta y la rapidez de análisis acompañada de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio.

Con los años su cerebro no ha perdido lucidez. Fidel Castro Ruz, vive de otra forma la vida política de su país y sigue minuto a minuto el acontecer mundial. Escribe, advierte, aconseja…

Y lee, lee, tal vez con zozobras, espantos y alegrías; ¿acostado o sentado, con el lápiz de color afilado, con los espejuelos, libros, cables e informes a su lado? Otra época, otros títulos, otros autores, nuevos y más graves problemas mundiales, pero seguro la relectura de aquellos que le acompañaron y conserva en su biblioteca. Y analizar y comparar. Sin sitio para el ocio intelectual ni el abatimiento moral. Mientras viva, así será.

Y leer, leer… ¡Como en el más fecundo de sus agostos!


Bibliografía consultada: La prisión fecunda (Mario Mencia, 1980), En marcha con Fidel (Antonio Núñez Jiménez, 1982), entrevistas Fidel y la Religión (Frei Betto, 1985), Un encuentro con Fidel (Gianni Miná, 1988), Un grano de maíz (Tomás Borge, 1992), Todo el tiempo de los cedros (Katiuska Blanco, 2003); Cien horas con Fidel (Ignacio Ramonet, 2006),y Viaje a los frutos (Selección de Ana Cairo, 2006).


Fidel, más allá de sus oportunas Reflexiones.

Fidel, más allá de sus oportunas Reflexiones.

Por Mercedes Rodríguez García.
 
La mayoría de los grandes pensadores de todos los tiempos (escritores, estadistas, filósofos, científicos, y hasta sacerdotes) se ha»n valido del periodismo como arma eficaz para divulgar sus ideas, aun cuando no posean el título que los acredite como tal. Porque el periodismo es también pasión y magisterio que anida en los genes y corre por las venas y arterias. ¡Y cuánto se puede hacer por el bien público desde la trinchera de la prensa! 
Quienes ejercemos el Periodismo sabemos que, más que una profesión para el pan ganar, su práctica consecuente resulta difícil, apasionante, agotadora, la más de las veces ingrata, y mal remunerada. El periodismo cómodo es mal periodismo. De que se estudie o no en las universidades, no viene al caso, aunque se trate ahora de un estadista sui géneris, muy cercano a los cubanos. En muchos sentidos un genio, amado por los amigos y odiado por los enemigos; santo para unos, diablo para otros. Mas, para nadie, ignorado.
¿Fidel periodista? Sí. De los sin título de la especialidad, y desde muy joven. Porque al distinguir su formación empírica como tal reconocemos a una personalidad con vastos y universales conocimientos adquiridos gracias a la constancia e interés en lecturas diversas a la largo de su existencia. 
TÉNGANME COMO UNO DE USTEDES
“Me gusta mucho el oficio, de verdad, ténganme por uno de ustedes.”, expresó en marzo de 1999, en el VII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) al dirigirse a los profesionales de la prensa. Y confesó que la lectura continuada le ayudó a despejar decenas de incógnitas en su adolescencia y juventud. Ni como abogado ni como líder ni como guerrillero, ni como estadista, la abandonaría jamás.
Fue allí donde por primera vez explicó ciertos detalles de cómo sobrevoló en una avioneta para tirar las fotos que aportaría como prueba en un hecho de corrupción que involucraba al presidente Carlos Prío Socarrás, y sobre el cual escribiría tres artículos publicados en 1952 en el periódico Alerta. Sin dudas, periodismo en caliente, revelador de la personalidad y profesionalidad del entonces joven abogado., para el que nada era obvio ni existían detalles menores, porque ninguna verdad la aceptaba de antemano.  
INVESTIGAR, INTERPRETAR, DENUNCIAR
Pedro Trigo López, combatiente de la Generación del Centenario, contó momentos relevantes del proceso investigativo emprendido por Fidel. Las pruebas contra Prío las conseguiría gracias a la colaboración de varios amigos. 
Dice Trigo: «Desde la avioneta retrató a los soldados realizando las labores agrícolas en las fincas del Presidente de la República. Fidel lo tenía todo pensado y era emocionante el desafío. Iban Gildo Fleitas y Tasende. Delante Fidel y el piloto. Imagínate que se inclinaron tanto para retratar lo más cerca posible a los soldados que por poco se vira el avión. ¡Casi hay que lamentar un accidente!»
La periodista y escritora Marta Rojas alega que «después de las denuncias de Chibás, lo más sensacional en el pueblo eran las denuncias de Fidel. Nosotros en la Escuela de Periodismo no nos perdíamos eso, se decía que Fidel buscaba gasolina por aquí y por allá, que alquilaba una avioneta, que pasaban muchísimo trabajo, corrían riesgos él y sus amigos (…) Pero no es de extrañar.»
El motor en la vida de Fidel ha sido la pasión, el inconformismo, el saber escuchar, cualidades básicas para un periodista investigador. «El hecho de que Fidel no integrara la nómina de una redacción, no puede definir la misión que asumió desde la tribuna pública de un periódico. Se trata de un investigador en profundidad, de precisión, que sabe interpretar para denunciar, investigar a fondo en todo tipo de fuentes, dotado de una memoria prodigiosa.»  
Esos artículos de Fidel que contenían una denuncia abierta y directa al Presidente de la República, tenían una carga informativa probatoria que no había sido fácil para él reunir. 
«Se trataba de trabajos que revelaban a la opinión pública hechos muy oscuros del gobierno y no era tan sencillo. Fidel tenía a su favor que era abogado y podía acceder con mayor facilidad a algunos lugares (…) Después de la muerte de Chibás, lo más sensacional eran estas cosas de Fidel (…) Y bueno, no era simplemente tomar las fotografías, sino después buscar quién era el dueño de las tierras, qué pasaba, había que ver y buscar en los alrededores de las fincas, quiénes financiaban todo aquello, todo eso era periodismo de investigación, investigación y denuncia.» 
EL ESTILO ES EL HOMBRE
Como es propio también en el periodismo, el estilo individual constituye aspecto fundamental. Durante el ya mencionado VII Congreso de la UPEC (1999) Fidel Castro expresó a los allí presentes sus valoraciones al respecto: « A mi me gusta también añadir algunas frases (en mis trabajos); me gusta que tengan un poquito de elegancia, incluso un poquito de cadencia.» Explicó entonces que a veces se le crea un conflicto con una frase «porque quiere inventar o violar alguna regla de la Gramática. » Y recalca un detalle: «El no descuidar jamás la precisión», consciente de que: «Una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables.» 
Para él valen «dos disparos en vez de uno». Su técnica se torna un poco la del ajedrecista: «Combinar esto con lo otro, empezar por aquí y terminar por acá, para lograr el efecto.”, de modo que el mensaje llegue lo más directamente posible, sin interferencias. 
En ese rejuego entre emisor y receptor Fidel defiende el principio de comunicar la idea por encima de cualquier regla o precepto gramatical, porque define el lenguaje como algo vivo, que no puede ser sometido siempre a materias rígidas.  
ASUNTOS DE PERSONALIDAD (ES)
Muchas personalidades se han interesado por este aspecto de la biografía de Fidel y no pocas se han atrevido a caracterizar humana y profesionalmente al líder revolucionario 
Tomás Borges en Un grano de maíz describe al líder de la Revolución Cubana como un hombre “hiperquinético” por el constante apego y preocupación por los problemas mundiales, y la sed insaciable por conocer cada día más de todo cuanto ocurre en el mundo. Aspecto relacionado con el pensamiento martiano, que insiste en que el periodista debe conocer desde la nube hasta el microbio, y de quien el propio Fidel exige “conocer historia, economía, literatura, disponer de una formación cultural amplia. Tiene que poseer más preparación que un político, porque el periodista es como un estadista.”
Gianni Miná en Un encuentro con Fidel, también resalta la curiosidad e intelectualidad del Jefe de Estado cubano como aspectos dignos de reconocimiento; mientras que Frei Betto en Fidel y la Religión indaga sobre las iniciativas propias respecto a las investigaciones del asunto referente a las tierras ilegales adquiridas por Prío y otros hechos corruptos. Destaca el presidente cubano en esa conversación con Betto, que siempre consideró al periódico, a la prensa, dentro de su estrategia organizativa respecto al movimiento 26 de Julio, “primero trato de crear un pequeño periódico tirado en mimeógrafo, y algunas estaciones de radio clandestinas.” 
Como abogado y como político, conocía Fidel Castro el papel que jugaba la prensa dentro del sistema socio-político imperante, no sólo por sus apreciaciones respecto al fenómeno sino por su propia experiencia dentro del medio. 
El prestigioso intelectual francés Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatic, reconoce en Fidel otras cualidades y coincide en algunas mencionadas anteriormente. Ramonet descubre en sus conversaciones a un hombre de ideas sólidas y con una extraordinaria visión mundial: astuto, curioso, de un torrente de palabras sencillas pero impactantes, toda una avalancha verbal. 
Un aspecto de relevancia y que muchos biógrafos han subrayado en consiste en el sentido de la estrategia, su capacidad para valorar una situación concreta y la rapidez de análisis acompañada de una vasta experiencia.  
El autor de Cien horas con Fidel coincide con Gabriel García Márquez, en que el líder de la Revolución Cubana es un antidogmático por antonomasia. El Premio Nobel define como cualidades indispensables de los periodistas la capacidad de previsión de los sucesos, el olfato siempre alerta, una observación perenne sobre todo lo que sucede a su alrededor, “(…) esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas. Pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz”
En su artículo El Fidel Castro que yo conozco, García Márquez realza la devoción del líder por la palabra, su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. «Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo, afirma.»
El escritor colombiano percibe en Fidel dotes para escribir bien porque le gusta hacerlo, así como la presencia de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Manifiesta «que el mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo», cualidad fundamental en un periodista, y más aún en un periodista investigador. 
Quienes estudian y distinguen en Fidel Castro a un ser inigualable, saben que para él las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Para ello se nutre habitualmente de libros sobre cualquier tema, tanto económicos como históricos. En ese aspecto podemos calificarlo como un lector voraz. 
En el arte de preguntar, Fidel resulta todo un experto. Según lo describe García Márquez su táctica maestra consiste en preguntar sobre cosas que sabe para confirmar sus datos. Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos a varias personas, con el objetivo de corroborar cada detalle «porque las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias son su especialidad.»
Su ejemplo debe ilustrar… salvando las distancias y las diferencias de época.


VILLA CLARA, CON LA FUERZA DE LA PALABRA AL HOMBRO

VILLA CLARA, CON LA FUERZA DE LA PALABRA AL HOMBRO

Por Mercedes Rodríguez García

Parece que fue ayer… Y ocurrirá la próxima semana, el 4 y 5 de julio, luego de casi diez años, en La Habana. Los delegados de Villa Clara al VIII Congreso Unión de Periodistas de Cuba, llevan esta vez al tope sus cerebros, cargados de ideas para la acción, necesitada también de la fuerza del músculo. Tal vez algo cansado físicamente por los recorridos, reuniones, encuentros e intercambios diversos, mis colegas y cinco alumnos de Periodismo de la UCLV, partirán.

Declaran que esta vez las jornadas no serán maratónicas como en el cónclave precedente, todas presididas por Fidel. Y las hubo hasta de 16 horas a lo largo de cinco días, sin contar las diferidas que acontecieron desde octubre 1999 hasta marzo de 2003. Pero bien saben que estará al tanto de lo que ocurra, y no descartan sus oportunas y sabias Reflexiones escritas al respecto. No dudan que los debates cobrarán la intensidad del tiempo que corre en Cuba y en el mundo.

«La prensa es el can guardador de la casa patria» y «No hay monarca como un periodista honrado», escribió nuestro Héroe Nacional. Y ambas ideas martianas, fundidas en una sola bandera, deberán presidir cada combate de esta nueva caballería mambisa de la pluma, conformada por 15 soldados de la pluma entre veteranos y bisoños:

José Antonio Fulgueiras (Presidente de la UPEC Provincial), Luis Machado Ordetx (Vanguardia), Antonio García Acuña (Corresponsal Radio Reloj), María Teresa Valdés (CMHW), Bárbara Muñoz (Telecubanacán), Pedro Méndez (Melaíto), Minoska Caldalso (corresponsal Radio Rebelde), Alexander Jiménez (CMHW), Aldo Isidrón del Valle(CMHW), Alberto González Rivero (corresponsal CMHW Encrucijada), y los alumnos Lisandra Marene Suárez (5to.), Yoelvis Lázaro Moreno (4to.), Lianet Leandro (3ro.), José Jasán Nieves (2do.) y Yaimer Mujica (1ro.)

Esperamos que la delegación de Villa Clara aproveche cada minuto de Congreso. «Conocer, reflexionar, informar», es el lema que lo preside y une a todos los periodistas cubanos. Bien sé que todos ellos regresarán más inspirados para emprender sin descanso la tarea cotidiana, no exenta de riesgos e incomprensiones, pero conscientes de que:
Conocer implica saber, escuchar, aprender, enriquecer el conocimiento individual, superación, estudio, acceso a las fuentes, investigación, disponer de archivos y canales de información, escudriñar, escarbar, actualizarse, leer, lograr una cultura general de Cuba y el mundo…

De que reflexionar, significa inspirarse en Fidel, pensar, procesar los conocimientos, organizar las ideas y el pensamiento, analizar relacionar, estimular el ejercicio mental, buscar la verdad y la causa de las cosas, cotejar criterios, prever, confrontar, dudar…

De que informar representa cumplir con un deber social y profesional, y contribuir a que se cumpla un derecho constitucional; comunicar, orientar, difundir, socializar los conocimientos y al realidad, explicar, compartir, opinar, educar, formar, cooperar, persuadir, exponer…

ASÍ PIENSAN

Fulgueiras: «La discusión fundamental de las asambleas de base de nuestra estuvo dirigida al logro de la eficacia informativa de nuestros medios de prensa y el ejercicio de la crítica ocupó los principales espacios de análisis pues todavía existen dificultades en la calidad y rapidez de la respuesta de algunos organismos ante los señalamientos e, incluso, algunos que, por temor o incumplimiento de su deber ante el pueblo, se han negado a comparecer ante oyentes y televidentes. Tampoco basta con que las entidades asuman lo expuesto por la dirección del país, se precisa, además, que cada una cuente con una estrategia comunicativa coherente, y a tono con las nuevas exigencias.»

Desde el anterior Congreso a la fecha, solo la CMHW consigna más de 300 premios y reconocimientos, a pesar de haber trabajado más de la mitad de la etapa en las difíciles condiciones que impuso el derrumbe de su edificio.Dice María Teresa: «Resulta imposible lograr una eficacia informativa sin que los profesionales de la prensa seamos portadores de la cultura general integral a la que aspira el pueblo cubano.»

Luis Machado: «La presencia creciente de trabajos de corte crítico en todos los espacios de la prensa radial, televisiva y escrita, constituye un indicador de que se ha avanzado, Pero no lo suficiente de acuerdo con lo orientado por el documento del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, aprobado en febrero de 2007 para elevar la eficacia informativa. Se trata de hacer un periodismo cada vez más cercano a la realidad y el sentir de los ciudadanos, profundo, reflexivo, veraz, alejado de la superficialidad y la apología, valores estos aplicables a cualquier temática y género.»

En septiembre de 2002 la carrera de Periodismo inició su primer curso, luego de un proceso que, de manera acelerada, convocó a formar a los colegas que impartirían la docencia en las aulas de la Universidad Central. Más de cinco años han transcurrido y ya ejercen en los medios de prensa del territorio los primeros egresados. Dentro de poco se sumarán Yoelvys y Jasán: «Es preciso reconocer el esfuerzo de estos compañeros y compañeras, que desestimando problemas de transporte y la baja remuneración, incluso sin un reconocimiento sistemático por parte de sus medios de prensa, continúan garantizando el futuro de una profesión. Lo decisivo ahora, ante el aumento de matrícula es crear las capacidades de aulas, infraestructura para la docencia y albergues estudiantiles, de manera que estos puedan asimilar los incrementos que hacen falta.»

Alexander: «Nuestro sector tiende a desprofesionalizarse ante el apremio por cubrir plazas y lo lenta e insuficiente que resultan las graduaciones de personal formado en la academia. La UPEC entiende que la incorporación al sector de miles de compañeros, incluso graduados de la educación superior en especialidades no afines, constituye una vía alternativa. Pero no deja de constituir una solución de emergencia que podrá comprometer seriamente la calidad del periodismo cubano, requerido como nunca de periodistas que, además del dominio de las técnicas del oficio, posean una sólida preparación y una amplia cultura general.»

Barbarita:«Al VIII Congreso arribamos con la misión de perfeccionar el quehacer de los medios, como nos pidió el Comandante en Jefe en el anterior y lo sigue haciendo con su magisterio excepcional en cada una de sus Reflexiones. El pueblo, a través del proceso de análisis del discurso de Raíl, el 27 de Julio de 2007, en Camagüey, nos dijo no solo lo que piensa, sino lo que espera de nosotros. Los periodistas tenemos que estar en permanente congreso, en cada cuartilla, en cada minuto de transmisión.»

Pedro: «Sería justo que Gerardo pudiera sentarse junto a nosotros en el Congreso. Hernández Nordelo es uno más dentro del colectivo, por su pasión por la caricatura y su capacidad para hacer reír a los demás, a pesar del injusto encierro que sufre en los Estados Unidos.» A finales del 2007, Gerardo le escribió a al director de Melaíto desde la prisión federal de Victorville, California: «Quiero darte las gracias por la solidaridad con sus compatriotas prisioneros del imperio y felicitarlos por tu trabajo. Veo en sus páginas que se han sumado a la batalla de la Revolución contra la corrupción y las ilegalidades, y estoy convencido de que el aporte de ustedes a esa lucha es y será muy importante.

Convencidos de que la batalla por ese futuro mejor posible que demanda a gritos la humanidad tendrá en la primera fila de combate a los hombres y mujeres de la palabra, partirá pronto, fundida en una sola bandera, la nueva mambisa. Juntos, veteranos y bisoños, cargados de ideas, palabras fuerza para la acción.

Profeta en su tierra

Profeta en su tierra

En la polémica indispensable de los revolucionarios con los voceros del enemigo, seis temas acaparan el interés de los intelectuales comprometidos con su tiempo: Los países y sus causas; la crisis que padecen los Estados Unidos vista como crisis integral del capitalismo; la bancarrota de la llamada crisis del marxismo; lo insustituible del cambio revolucionario; el papel decisivo de aliados en la lucha de clases, y el nuevo pueblo socialista cubano. Sobre aspectos tan polémicos versa la siguiente entrevista, en la que preguntas y dudas alternan el espacio con las respuestas de un cubano sabio, un hombre que vierte luz y ama a su tierra.

Por Mercedes Rodríguez García

El Dr. Raúl Valdés Vivó, miembro del Comité Central del PCC y rector de la Escuela Superior del Partido Ñico López, lo abordé sin retórica ni protocolo, casi a «boca de jarro», a pocos minutos de dictar una conferencia, cuyo título «La vida confirma el marxismo-leninismo en su unión con los idearios patrióticos», reclamaba el máximo de atención para ver dónde hallaba la noticia.
Y cuestión rara: a falta de una en particular, de las que llamamos impactantes, nove¬dosas, existían planteamientos poco escuchados o abordados en la actualidad por los medios de prensa cubanos, y urgidos de explicaciones profundas y pausadas.
Por sus años, formación política y cultural, vida y obra intelectual intensa, el también narrador, ensayista, dramaturgo y periodista, siempre resultará un personaje atrayente. Tiene mucho de sabio, juez, catedrático y artista, cuestión que le hago saber en los primeros minutos de conversación. Ni niega ni afirma, ríe, de manera discreta, pero sincera. «Ya tengo ganada la pelea», digo para mis adentros. Y disparo el primer golpe: una pregunta que transita entre la duda y la ingenuidad.
-Hablar de marxismo-leninismo en estos tiempos, asumir sus postulados, sus fundamentos teórico-prácticos desde lo cotidiano... ¿Cómo explicarles a los jóvenes su vigencia?, claro, como usted mismo señaló, en estrecho vínculo con el conocimiento y los ideales patrióticos.
-¿Y quién ha dicho que es cosa fácil? Pero no queda más remedio que combinar la reflexión de cada joven, que hace falta que estudie más en forma individual, con la utilización de otras muchas vías, como resultan la propia escuela, la televisión. Debemos desatar una fiebre de lectura en el país, un afán de autodidactismo.
-Los jóvenes están en desventaja, por su edad.
-Y usualmente tienen más preguntas que nadie, aunque menos experiencia para dar respuestas. Hay que enseñarles a reflexionar, pero del modo como lo hace Fidel, con lenguaje sencillo. En los temas más complicados e importantes, busca que cada cual intente sus propias reflexiones, sin importar la diferencia con él en conocimientos o experiencia.
-Usted se refirió a los pueblos y sus causas. ¿Cree que ello explique, por ejemplo, la frenética campaña de Estados Unidos contra China, la cuestión del Tibet como pretexto...?
-Los conspiradores tibetanos en el exilio buscan asidero a sus proyectos demenciales expansionistas y fundamentalistas mediante un desmantelamiento de China. La reclamación del Gran Tibet no es pequeña: abarca la cuarta parte del inmenso país. Sueñan con que algún día Beijing pueda ser bombardeado de forma sistemática por las fuerzas de los Estados Unidos y la OTAN, como lo fue Belgrado en 1999.
-Con la cortina de humo del Tibet hay un plan para sabotear los Juegos Olímpicos, sin que puedan descartarse acciones terroristas contra sus instalaciones.
-La campaña de difamación y odio en curso constituye un aspecto esencial de la preparación ideológica de una guerra contra la nación más poblada del mundo. Hablan de chinos sucios y salvajes, mientras importantes líderes republicanos y demócratas culpan falsamente a China de las dificultades económicas norteamericanas y la subida del precio del petróleo.
-¿El llamado «peligro amarillo»?
-Todas esas mentiras se acrecentarán por los recientes pasos de más relaciones mutuamente beneficiosas entre China y Japón, y el fortalecimiento de su amistad con Rusia e India, igualmente amenazadas por Estados Unidos aunque no sean socialistas, pero tildadas de culpables por no someterse al imperio yanqui en sus afanes de hegemonía total mundial.
-Pero temen una China económicamente fuerte y bien armada.
-China ama la paz, fomenta la cooperación y tiene derecho a prepararse para su defensa.
-Usted dijo que la causa que defienden los Estados Unidos: su poderío imperialista, nacido del capitalismo, pone en peligro a ese país y a todos los países del mundo, al margen de sus respectivas causas ideológicas y políticas...
-Se trata de una crisis integral porque orgánicamente se mezclan la financiera y la crisis cíclica de la economía real, y otras permanentes como la de gobernabilidad, ecológica, moral, en fin, la crisis de la ideología de la explotación del hombre por el hombre y de la inmensa mayoría de las naciones del mundo por un puñado de oligopolios imperialistas, que no vacilan en alentar el terrorismo de Estado y la conversión de los alimentos en combustible.
-Y, ¿cómo se asocia esa crisis con la bancarrota de la llamada crisis del marxismo?
-En esta crisis financiera y económica, que no es la primera y no será la última, ha entrado en definitiva bancarrota la falacia sobre la crisis del marxismo, inventada por los académicos norteamericanos al desplomarse el modelo soviético de socialismo y perecer la Unión Soviética, no fortuitamente, sino debido a ingenuidades, errores, traiciones y labor de zapa enemiga.
-La práctica confirma que el capitalismo no escapa a las crisis descubiertas por el marxismo-leninismo.
-Tales crisis, vueltas una sola, provienen de la sed insaciable de plusvalía del régimen burgués, que lo lleva al consumis¬mo más demencial, a la destrucción de la naturaleza y a la violencia sistemática.
-El neoliberalismo acrecienta esa terrible situación.
-Para ello impuso la especulación financiera, la cual nada produce para la vida material y espiritual, en perjuicio de la economía real, que es la única productora de bienes y servicios. De ahí vienen la crisis de las hipotecas y la debilidad del dólar. Y desde luego, una rivalidad cada vez más caótica entre monopolios.
-La actual crisis, profunda por supuesto, ¿llevará automáticamente a la desaparición del imperialismo y su matriz capitalista?
-Esto no será posible sin la toma del poder político estatal por los trabajadores. La crisis alienta objetivamente dos tendencias: en un sector de la clase dominante, la idea de la violencia como única solución, y en las masas, el anhelo de cambios revolucionarios. O sea, se agudiza la lucha de las clases sociales antagónicas. También se ponen al rojo vivo las contradicciones entre las potencias imperialistas.
-Entonces, resultan válidos los argumentos de que los movimientos sociales, y no los partidos y sindicatos de los trabajadores leales a las ideas revolucionarias, constituyen la nueva vanguardia de la lucha contra el capital.
-No. Unos y otros son realmente importantes y unidos forman una fuerza invencible. A la vez, nadie puede negar que el número y el peso de los trabajadores aumentan al sumarse a la clase obrera tradicional: industrial, minera, agropecuaria, del transporte, los servicios, etc., los trabajadores de cuello blanco, como una parte de los científicos y técnicos muy calificados.
-Fidel es abanderado de la unión de naciones enteras y ve en los trabajadores de los países imperialistas y personas honestas acomodadas, a aliados potenciales.
-Él defiende la alianza entre revolucionarios y reformistas, siempre contra el enemigo principal en cada momento de la lucha.
-La época actual requiere de la unión de los pueblos para evitar el suicidio de la humanidad.
-Cada pueblo tomará su propio camino emancipador y dirá el ritmo de los cambios, y hasta el nombre de una sociedad más justa dentro sus particularidades.
-Los cubanos la denominamos socialismo.
-Bueno, Marx dijo que al comunismo podría llamársele también humanismo.
-Sobre el pueblo nuevo socialista cubano, ¿qué piensa el profeta Valdés Vivó?
-¿Yo profeta? ¡Qué va!, sabio por diablo, que lo de viejo no me agrada. La idea clave de Fidel es que el Partido, Estado Mayor con la ideología científica y revolucionaria de la clase obrera, necesita ese ejército que es y solo puede ser el pueblo, al que hay que educar, organizar, forjar como pueblo nuevo socialista, con todas sus generaciones.
-Está usted muy imbuido de la actitud del Che de que en la lucha contra el imperialismo no puede haber retroceso ideológico «ni en un tantico así». ¿Qué opina del hombre nuevo, de ese que él llamó el hombre del siglo XXI?
-Che no dijo, como a veces se le cita, que primero había que hacer el hombre nuevo y después construir el socialismo, sino que en la medida en que se hacía esa construcción, realmente difícil, con reveses y victorias, iba surgiendo ese hombre nuevo.
-¿No cree que los cubanos somos demasiado idealistas, que nos regodeamos en los triunfos?
-El idealismo nos puede hacer tanto daño como no comprender que nuestros enemigos son por fuera muy potentes, mas por dentro, en su estructura burguesa, muy débiles. No por gusto la definición de Revolución comienza por la necesidad de adquirir sentido del momento histórico. En el orden del día de los pueblos está apresurar su unión y su lucha, sin ilusiones, pero con optimismo vigilante. Lo vemos en la nueva correlación de fuerzas en Nuestra América, en la que el voto revolucionario puede hacer lo que antes solo se lograba con el fusil revolucionario.
-Usted aludió a Marx como descubridor de que toda la economía se reduce al ahorro de tiempo, medidor de la productividad social del trabajo. ¿Tenemos que trabajar más?
-Pero también no cabe perder un minuto en superar defectos y erradicar conductas antisocialistas, como la corrupción y el engaño, y actividades antisociales, empleando la educación y la ley, la prevención y la rectificación. Para distribuir más, hay que producir más.
-¿Cree usted en la victoria de la humanidad?
-La amenaza que pende sobre los pueblos sin excepción, no puede ser más grave; pero también es máxima la esperanza de la victoria de la humanidad sobre las fuerzas que representan el pasado lleno de monstruosidades.
-¿Cambiaría esta realidad para Cuba y el mundo de salir electo un nuevo presidente en los Estados Unidos?
-En los Estados Unidos el presidente está muy controlado por las fuerzas económicas que lo llevan a la presidencia.
-Pero dicen que de salir Obama, que es negro...
-El color no tiene nada que ver, porque Condoleezza Rice es más negra que Obama.
-Hay una avalancha de votos contra McCain y otra a favor de Obama.
-Eso sí, y puede que lo empuje más allá de lo que él ha dicho. Él hasta ahora ha anunciado, pero no dice cuál es el cambio.
-O sea, que no es cuestión de raza, sino de la clase social a la cual se sirve.
-En el caso de Obama, no sirve a los trabajadores; pero su candidatura misma expresa un descontento muy grande entre el pueblo norteamericano.
-¿Y ese descontento pudiera considerarse el inicio de una nueva tendencia histórica: el fin del imperialismo?
-No tan tajante, pero no tengo duda de que este es el momento exacto de Bolívar y Martí, de Marx, Engels y Lenin, y sus continuadores, no solo como figuras admirables, sino como masas creadoras de su propia historia, surtidoras inagotables de nuevos genios y nuevos héroes. El futuro socialista vencerá.