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LA TECLA CON CAFÉ

Cafetal adentro

EL ESTADO DE LA UNIÓN

EL ESTADO DE LA UNIÓN

 

29/01/2011 1:55:27


Se esperaba con interés el discurso del Presidente sobre el tema, después de sus palabras el 12 de enero en la Universidad de Tucson, Arizona, sobre la matanza que había tenido lugar en aquella ciudad cuatro días antes. Seis personas murieron y 14 fueron heridas, entre ellas, la joven congresista demócrata Gabrielle Giffords, electa por tercera vez al Congreso de Estados Unidos, la cual se oponía a la Ley antiinmigrante de aquel Estado,  que fue parte del territorio arrebatado a México en la injusta guerra de 1848.

El Tea Party, la derecha fascista del Partido Republicano, había obtenido un notable éxito entre los electores que se toman la molestia de ejercer el derecho a votar en las elecciones de ese país.

La población de Arizona, como la del resto de Estados Unidos, reaccionó con indignación. Su conducta fue sin duda correcta, y así lo expresé.

Nunca he dudado de los factores éticos que suelen ser características de los pueblos, con independencia de la política de los gobiernos.

Si aquel discurso de Obama fue omiso, en cuanto a la increíble muestra de primitivismo que refleja el uso generalizado y prácticamente irrestricto de mortíferas armas de fuego, el mensaje sobre el Estado de la Unión merece un análisis político y ético, ya que Estados Unidos es una superpotencia de la que, con independencia del Presidente y el Congreso, depende, entre otros importantes factores, el destino de la especie humana.

Ningún país aislado tiene ni puede tener respuesta a los problemas que hoy enfrenta el mundo.

Obama, en primer lugar, está envuelto en un proceso electoral. Tiene que hablar para los demócratas y los republicanos, los que votan y los que no votan, los multimillonarios y los pordioseros, los protestantes y los católicos, los cristianos y los musulmanes, los creyentes y los no creyentes, los negros y los blancos, los que apoyan y los que no apoyan las investigaciones con células madres, los homosexuales y los heterosexuales, cada ciudadano y su opuesto; para terminar clamando que todos son norteamericanos, como si el 95,5%, es decir, el resto de los 6 900 millones de habitantes del planeta, no existieran.

Fidel Castro Ruz/ Enero 27 de 2011/ 7 y 12 p.m.

Ver la Reflexión completa en: Cubadebate

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Pedrito Calvo lleva la fama tan natural como comer y dormir.

Pedrito Calvo lleva la fama tan natural como comer y dormir.

 

29/01/2011 1:51:29

 

Pedrito Calvo no necesita presentación. En Cuba, cuando se dice su nombre enseguida vienen a la mente los temas de «Marilú»; «Sandunguera»; «Anda, ven y muévete»; «La titimanía» o «El negro está cocinando». Su voz rajada y ese timbre inconfundible, le dan sabor a cualquier cosa que cante. Todo el mundo lo recuerda como la voz de Van Van. Su actual orquesta La Nueva Justicia, dirigida por él, está entre las más populares del país y este año ha participado en casi todos los festejos populares de la Isla.

 

Aunque es un hombre muy alegre que desprende movimiento, soltura y desenfado, quienes hemos interactuado con él en algún momento sabemos que estamos hablando con un artista serio, que incluso recibió de manos del comandante Juan Almeida la Réplica del Machete de Máximo

Gómez, un honor que anhela cualquier artista cubano. En cierta ocasión Fidel lo puso como ejemplo de un artista de pueblo, cuando trabajaba de forma voluntaria en las obras para los Juegos Panamericanosde La Habana en el 91.

A continuación republicanos una conversación con Elizabeth López Corso, reportera de LA CALLE DEL MEDIO, en la cual Pedrito rememora los inicios de su carrera y comenta sobre sus actuales proyectos.

Pedrito Calvo se dio a conocer en un programa de televisión hasta que llegó a la orquesta de su papá, ¿cómo fue esa primera etapa enla música?

«Desde que yo estaba en la escuela cantaba, esa era mi vocación, yo cantaba dondequiera. Estudié en una escuela bautista en Calabazar, allí interpretábamos canciones religiosas y hacíamos comedias.Yo traía eso desde niño porque mi padre era violinista de la misma orquesta que llevaba su nombre, Pedrito Calvo. Mi mamá cantaba, no era profesional pero lo hacía muy bien y la invitaban a cantar en todas las fiestas. Así que eso se me fue pegando.

«Yo era zapatero entonces. En Guanabacoa pasaba un carrito que anunciaba los productos de aseo. Un día me embullé y canté en el carrito y me regalaron un estuche con jabones. Entonces la gente me sugirió que fuera al programa de La Corte Suprema. Allí tenía que ganar dos veces semanalmente y te hacían Estrella Naciente. Yo gané y me invitaron luego a otros programas.

«Después vino el triunfo de la Revolución y me desvinculé de ese espacio de TV. Mi papá me llamó para trabajar en su orquesta y allí empecé, pero seguí con la zapatería, en esa época muchos artistas tenían otro oficio, salvo unas pocas agrupaciones que sí podían vivir solo de la música.

«Luego estuve en la orquesta Riviera, del padre Revé, fue muy bueno estar allí. Luego pasé a la orquesta Jóvenes del Feeling y después me fui con la Ritmo Oriental, eso marcó una razón grata en mi carrera, allí aprendí mucho con todos».

Aunque es poco conocido, se sabe que usted participó en la lucha contra bandidos y en Playa Girón. ¿Qué recuerda de esa época,qué anécdotas tiene?

«Imagínate, son recuerdos muy lindos. No teníamos experiencia en nadamilitar pero había un embullo tremendo en la juventud de esa época. Nosotros queríamos ser como los barbudos, poner nuestro granito de arena, éramos miles.

«Recuerdo que en el 59 o 60 abrimos muchas trincheras en las costas cubanas. Hoy paso por esas playas y las veo, ya no son trincheras, pero recuerdo cómo di martillo allí.

«Tuve la suerte también de que cuando Fidel proclamó el carácter socialista  de la Revolución, mi fusil era uno de los que estaba ahí alantico. También estuvimos en el Escambray, en Playa Girón.

«Un día se lo comenté a Fidel y me preguntó qué edad yo tenía. Éramos unos chamacos. Yo he tenido contacto personal con él. Cuando mi hermano Manuel Rojas, coronel de la fuerza aérea en Angola, fue apresado por la UNITA, mi madre, yo y toda la familia recibimos de Fidel una gran atención, hasta que mi hermano fue liberado».

¿Cómo llegaste a Los Van Van? ¿Qué significó estar tanto tiempo en la que se considera la mejor orquesta de Cuba?

«Tuve la suerte de que a Los Van Van les hacía falta un cantante. César Pedroso, Pupi, me llamó junto con otros y le dijeron a Formell que yo era el hombre.

«Él estaba renuente porque yo cantaba con la voz rajada, pero finalmente entré en el grupo en 1973 y allí estuve hasta diciembre del 2000. Fue una linda carrera con Los Van Van. Tuve la dicha de ser un cantante que grababa temas y enseguida pegaban en la población. No había tanta competencia como hoy, pero sí había. Estaban Rumbavana, Irakere, Ritmo Oriental, Pacho Alonso, La Aragón, Maravillas de Florida y muchas más que eran muy buenas. De ese éxito y de lo que hago hoy estoy viviendo, me ha ido muy bien».

¿Por qué se fue de Van Van?

«Mucha gente pregunta eso. Porque ya era el tiempo de no estar. Hay buenos matrimonios que se separan. Yo quería hacer cosas mías y no me ha ido mal.

«Cuando uno logra cosas debe probarse en otras. No me falta trabajo y el pueblo de Cuba y de otros lugares me reconoce.

«Eso es importante, yo voy por las calles y aprecio que la gente me quiere. Los Van Van siguen siendo mis amigos, mis hermanos.

«Hay muchas versiones de por qué le puso La Justicia al grupo… Porque yo quería hacer justicia con lo que yo hacía. La gente puede pensarque se debe a que yo no era bien congratulado donde estaba, pero en realidad es porque quería hacer mis cosas, aquí lo mismo canto un chachachá que participo con proyectos como Gente de Zona, Los cuatro…»

¿Cuánto ha logrado de lo que se propuso con su orquesta?

«Ser independiente, tener mis decisiones yo solo, es importante tomar decisiones como esta. Por ejemplo, el mismo Formell estuvo con Revé y se fue a hacer su banda. El Tosco estaba con Irakere e hizo su grupo, le fue bien. Isaac estaba con El Tosco y también hizo lo suyo; y así, hay otros ejemplos, yo no soy el único».

El público cubano sabe que Pedrito Calvo puede cantar cualquier cosa, pero ¿qué géneros prefiere?

«En un principio a mí me encantaban los temas románticos, pero el trabajo te va halando y uno tiene que hacer diversas cosas. Hoy día los cantantes se casan con un solo género: bolerista, rapero, sonero.

«Yo creo que es bonito tratar de entrar a todos los campos y fusionar lo que se pueda. Eso es lo que yo he hecho. He cantado rap y rock a mi estilo, canto salsa, bolero…, he tenido la voluntad de incursionaren muchos géneros».

¿De dónde vino la imagen de Pedrito con bigote y el gran sombrero?

«Desde niño siempre me gustó el sombrero. En Cuba había antes muchas tiendas de sombreros. Esa historia pasó, ya no los hacen. Un día en una casa donde hacían ropa para artistas al lado del “Amadeo Roldán”, encontré uno que me gustó y lo hice costumbre. Los que uso actualmente los traigo de México. Y en cuanto al bigote alguien me dijo que me quedaba bien y lo dejé, algún veces más corto, otro, más largo. Así construí mi personalidad».

Sin entrar en el detalle de la edad exacta, todo el mundo sabe que Pedrito luce mejor que los años que realmente tiene, ¿cuál es el secreto?

«Hacer deporte, yo le he sacado mucho provecho a eso. Es un sacrificio de película pero he tenido que hacerlo para poder brindar por la noche un concierto de 2 ó 3 horas. Llevo más de 40 años corriendo y se lo digo a todo el mundo: si haces deporte te sentirás mejor. Es lo fundamental para quien quiera mantenerse joven».

La gente dice que Pedrito es un Don Juan. Tiene un récord de hijos, ¿hasta dónde es cierto eso?

(Risas). «He sido prolífero en mi vida. No todo el que apunta da en la diana, pero parece que mis genes son así, que se pegan enseguida y producen. En estos momentos tengo la número 19, es una niñita de 6 meses que es mi vida, y la madre está embarazada de nuevo con 3 meses, así que el año que viene tendré el 20».

¿Es un hombre enamorado Pedrito?

«Claro que sí, de todo, y sobre todo de las mujeres, son lo más bello que hay. Por eso he tenido tantos hijos porque me he enamorado mucho. Pero ahora creo que ya estoy en una etapa de tranquilidad.

«Me he casado con muchas mujeres bellas. En mi matrimonio anterior duré 21 años, tengo jimaguas con ella y se lleva muy bien con mi esposa actual.De ahí la canción «… mi mujer y mi ex se llevan bien…». Todos somos como una familia».

Usted es uno de los cantantes más populares de Cuba, ¿cómo lleva la fama?

«Soy un hombre normal, he tratado de ser sencillo y honesto, agradezco mucho ser como soy. La fama hay que llevarla tan natural como comer y dormir.

«Si tú piensas que para comer necesitas un salón con luces, entonces has fracasado. Hay que saludar a la gente en la calle, en mi país me aman lo mismo niños que jóvenes o viejos, con que te quieran es suficiente, la fama es solo eso; hoy la tienes, mañana no».

Muchos le llaman «el sandunguero mayor », ¿de dónde saca la sandunga Pedrito?

«Lo de sandunguero es por la canción con Los Van Van. Lo de mayor es por la edad, porque creo que en las orquestas populares de hoy el vocalista de más edad soy yo, pero soy joven, porque mi corazón me palpita constantemente».

 

 

 

 

 

MARTÍ, DESNUDO DE FICCIONES

MARTÍ, DESNUDO DE FICCIONES


28/01/2011 11:16:14

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

Vale este racimo de testimonios personales, brotados de un grupo selecto de contemporáneos del Apóstol. Mujeres y hombres que le conocieron por su obra y por su vida, en diferentes momentos, algunos en calma, tiernos; otros,  intensos y estremecedores, cuando se hallaba en la «forja del instrumento» para intentar la real independencia de Cuba. En todas estas evocaciones que sus contemporáneos dejaron escritas, el Héroe Nacional era ya «estrella de luz fija en la historia».

LA SEÑORA ENAMORADA DE MARTÍ

Dicen que una pedagoga chilena se enamoró de Martí de solo leerlo. Y tal vez por ello, en el año del Centenario del Apóstol, embarcó de nuevo hacia Cuba, ansiosa de entregar personalmente su «recado» al oído del Maestro, al decir de Angel Augier, quien la entrevistara entonces para la revista Bohemia.

Pero no. No era pasión, ni apego, ni ternura, lo que sentía esta mujer alta, austera, serena, enchaquetada como un hombre, sino agradecimiento. Gabriela Mistral le debía mucho al escritor hispanoamericano más ostensible en su obra. Según sus propias palabras todo su amor por Martí, veníale también por lo de «guía de hombres terriblemente puro que la América produjo en él […]».

Y como todo buen educar, que sabe cuanto vale una anécdota a tono con el contenido de la clase, le cuenta al periodista:

«[…] Hace años, di una conferencia en un pueblito cubano, naturalmente sobre Martí. Como yo en el fondo soy una aldeana chilena siempre me gusta ir a los pueblos y hablar con sus gentes y a sus gentes. Cuando salía de mi conferencia, oí que una mujer comentaba: ¡Esa señora está enamorada de Martí!; me detuve y le respondí: ¡Y dígalo usted. Lo único que lamento es no haberlo llegado a conocer personalmente. Y usted también se hubiera enamorado de conocerlo...!». (Revista Bohemia 1º febrero, 1953).

LA BÁRBARA ABEJA

Y en María Mantilla a quien Martí daba las clases con gran paciencia y cariño, ¿trascendería imagen semejante? En letra impresa encuentro la respuesta: «Toda la educación e instrucción que poseo, se la debo a él. […] cada vez que tenía que hacer un viaje, me dejaba preparado el itinerario de estudios que había que hacer en cada día, durante su ausencia. En medio de todas las agonías y preocupaciones que llevaba sobre sí, nunca le faltaba tiempo que dedicarme.

De Martí, el caballero, refiere detalles de delicadeza y galantería.

« […] Para él, la mujer era cosa superior. Siempre tan fino,  y con alguna frase de elogio en los labios. Cuando se daba alguna reunión, en que se citaban las familias cubanas para celebrar algún santo o alguna otra ocasión, había música y un poco de baile, y Martí siempre sacaba a bailar a las señoras y señoritas menos atractivas y luego yo le preguntaba: “Martí, ¿por qué es que usted siempre saca a bailar a las más feas?” Y él me decía: ‘Hija mía, a las feas nadie les hace caso, y es deber de uno no dejarles sentir su fealdad’  […] Recuerdo también, que cuando yo tenía siete años, un día que yo iba con Martí por el campo —pues estábamos de temporada en Batch Beach— y sentados los dos bajo un árbol, me picó una abeja en la frente y en el instante Martí la trituró con los dedos.» (El Mundo, jueves 2 de marzo de 1950).

 De aquel incidente nació el verso sencillo que dice: Temblé una vez en la reja/ la entrada de la viña/ Cuando la bárbara abeja/ Picó en la frente a mi niña.

Pero en otros que intimaron con nuestro Héroe Nacional en los momentos más intensos y estremecedores de su existencia, ¿latería la misma impresión? ¿Cómo veían al Maestro los viriles Varona, Gómez y Juan Gualberto?

ERA UN ARRULLO CONTINUADO

Cuando el Apóstol regresó a Cuba, en 1879, ya el filósofo Enrique José Varona había leído un folleto político en la adolescencia. Mas, cuando lo escuchó, a poco de su llegada, en el Liceo de Guanabacoa,  le «ofreció la ocasión apetecida».

«Nunca olvidaré el embeleso en que estuve todo el tiempo que habló Martí. La cadencia de sus períodos, a que solo parecía faltar la rima para ser verso, mecía mi espíritu como verdadera música y con el efecto propio de la música. Al mismo tiempo, pasaban ante mí, como enjambre de abejas doradas, como surtidores y canastillos de agua luminosa, como saetones de fuego que se abren por el éter en manojos de oro, zafiro y esmeraldas, sus palabras sonoras, en tropel de imágenes deslumbrantes, que parecían elevarse en espiras interminables y poblar el espacio del fantasma de luz. Era un arrullo continuado que me producía, en vez de somnolencia, deslumbramiento». (El Fígaro, 27 de febrero, 1905).

CONQUISTAREMOS TODA LA JUSTICIA

Cuenta Juan Gualberto Gómez que aquella mañana habanera  de en 1880 habían trabajado mucho en el bufete de Martí, y debían continuar haciéndolo «en el arreglo de asuntos de interés para Las Villas», de ahí que Martí lo invitara a comer en su casita, «modesta, pero alegre y limpia», en Amistad N° 42, entre Neptuno y Concordia.

«Estábamos aún en la mesa, él, su distinguida esposa y yo, cuando sonó la aldaba de la puerta de la calle. Su esposa se levantó y abrió. La saleta de comer estaba separada de una mampara de la sala de recibo, así es que yo no vi al visitante; pero la señora de Martí dijo a éste en alta voz: “El señor que vino hace un rato a buscarte, y al que dije la hora en que te podía ver, es el que ha vuelto. Dice que termines de almorzar, pues no tiene prisa y te esperará”.»

Entonces Martí se levantó, y con la servilleta aún en la mano, pasó a la sala de recibo. Tras breves instantes, volvió a la mesa, y con calma absoluta, dijo a su esposa: «Que me traigan enseguida el café, pues tengo que salir inmediatamente», y siguió para su cuarto.

Juan Gualberto le vio abrir su escaparate y  buscar en una gaveta unas cuantas monedas. Luego llamó a Carmen y le habló en voz queda unas palabras.  Ya servido el café  volvió Martí a la mesa, y de pié sorbió de su taza unos cuantos buches. Luego dijo al amigo:

«Tome su café con calma: usted se queda en su casa, y dispénseme, pero es urgente lo que tengo que hacer. Me dio la mano, tomó su sombrero y se marchó con el visitante para mí hasta ese momento incógnito […]»

Tan pronto como Martí salió de su casa, Carmen, presa de una gran angustia, le dijo, con ojos llorosos a Juan Gualberto: «Se llevan a Pepe; ese hombre que ha venido es un celador de policía. Yo lo ignoraba. Pepe me encarga que le diga a usted que corra y haga lo posible por ver a dónde lo llevan, y le avise a don Nicolás Azcárate».

Al tercer día de su detención Martí salía deportado para España. Así de sosegado, aunque preocupado, sin preocuparle mucho su destino personal, abandonó Martí el hogar.

 Desde ese día Juan Gualberto no volvería a verlo. La última carta se la escribiría en víspera del día que salió para Santo Domingo a reunirse con el General Gómez, para salir, definitivamente, a dar la vida por al Patria. Terminaba su misiva con estas frases: «¿Lo veré...? ¿Volveré a escribirle...? Me siento tan ligado a usted, que callo... Conquistaremos toda la justicia». (Revista Bimestre Cubana, 1933).

COMO UN VIEJO SOLDADO BATALLADOR

Pero muy pocos vivieron junto a Martí en el «verdadero, esplendoroso apogeo de su gloria», como  el Generalísimo.

«La verdad sea dicha: yo no he conocido otro igual en más de treinta años que me encuentro al lado de los cubanos en su lucha por la independencia de la Patria».

Su visión fue otra, menos poética, más terrenal e intenso porque lo sintió luchando y muriendo por su gran novia, la Patria. Y por ella «vagó llevando un grillete al pie, pues buen cuidado había que tener la tiranía de apagar en Cuba toda lámpara que, como Plácido, pudiese dar algún destello de luz».

Pero fue en la contienda, en «un momento para Cuba en que Martí debía completarse y se completó», que Gómez  le vio «grande y hermoso […] consumando el mayor de los sacrificios: franco, sencillo y resuelto, y sin que pudiese esperar, halagado, el aplauso: porque en la guerra todo es duro y escueto. Frente a la muerte no se puede mentir, hasta allí no se puede llegar sino desnudo de ficciones».

Gómez vio a Martí a Martí «entero y sin decaimiento» cuando el tremendo fracaso de La Fernandina. «En el desembarco lo perdimos todo, quedándonos sin recursos y sin crédito como premio doloroso de algunos años de ímprobo trabajo.»

 ¡Qué días tan amargos aquellos que les tenía preparados el destino! Al lado de la terrible contrariedad que sufrían unos hombres preparados con entusiasmo para una gloriosa empresa, ese fracaso no solamente dejaba comprometida aun la vida, sino  también algo más grande, el honor.

Pero luego de tantos trastornos y no pocas infamias por parte de los eternos enemigos de la revolución, no ve a un Martí abatido, sino crecido, atravesando las abruptas montañas de Baracoa con un rifle al hombro y una mochila a la espada, «sin quejarse ni doblarse, al igual de un viejo soldado batallador, acostumbrado a marcha tan dura a través de aquella naturaleza salvaje, sin más amparo que Dios».

Y ante la muerte del Héroe, a poco más del desembarco, «cuando el sol que alumbraba las victorias principió a iluminar nuestro camino, yo vi a José Martí — ¡qué día aquel! — erguido y hermoso « como un venado, jinete en su caballo de batalla, en Boca de Dos Ríos. […] (Carta a Francisco María González, 1902)

APÓSTOL DE LA REDENCIÓN DE LA PATRIA

Enrique Collazo Tejeda fue ayudante de Máximo Gómez. En las guerras del 68 y del 95 prestó importantes servicios, combatió bajo el mando de Calixto García, y alcanzó el grado de General.

En noviembre de1894 Collazo embarcaba rumbo a New York para informar a Gómez y a Martí la verdadera situación y adelantar el momento de la revolución, que creían imposible retardar sin ser presos, a la vez que demostrarles la necesidad de remitir dinero a Cuba, donde podrían conseguir el armamento y municiones con mayor seguridad y prontitud, aunque a más costo.

Collazo catalogaba como «un hombre ardilla; quería andar tan de prisa como su pensamiento, lo que no era posible; pero cansaba a cualquiera. Subía y bajaba escaleras como quien no tiene pulmones».

Según Collazo, «vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropa; dormía en el hotel más cercano del punto donde lo cogía el sueño; comía donde fuera mejor y más barato; ordenaba una comida como nadie; comía poco o casi nada; […] conocía a los Estados Unidos y a los americanos como ningún cubano, quería agradar a todos y aparecía con todos compasivo y benévolo; tenía la manía de hacer conversiones, así es que no le faltaban sus desengaños.»

El perfil más íntimo que Collazo hiciera de Martí era el de «un hombre de gran corazón que necesitaba un rincón donde querer y ser querido. Tratándole se le cobraba cariño, a pesar de ser extraordinariamente absorbente.  […] Pequeño de cuerpo, delgado; tenía en su ser encarnado el movimiento; era vario y grande su talento; veía pronto y alcanzaba mucho su cerebro; fino por temperamento, luchador inteligente y tenaz, que había viajado mucho, conocía el mundo y los hombres; siendo excesivamente irascible, y absolutista, dominaba siempre su carácter, convirtiéndose en un hombre amable, cariñoso, atento, dispuesto siempre a sufrir por los demás, apoyo del débil, maestro del ignorante, protector y padre generoso de los que sufrían; aristócrata por sus gustos, hábitos y costumbres, llevó su democracia hasta el límite; dominaba su carácter de tal modo que sus sentimientos y sus hechos estaban muchas veces en contraposición; apóstol de la redención de la Patria logró su objeto.  (Fragmentos del libro «Cuba independiente». La Habana, 1900)

OJOS TIERNOS Y MELACÓLICOS

Alberto Plochet conoció a Martí en la mañana de un día otoñal del año 1885. Estaban en la ciudad de Nueva York a la sazón Máximo Gómez, Antonio Maceo y Flor Crombet, rodeados de un Estado Mayor compuesto de los jefes y oficiales más destacados de la guerra del 68. Recorrían las emigraciones levantando fondos para llevar a cabo la intentona revolucionaria que tuvo tan ruidoso y triste epílogo en el Canal de Panamá con el fracaso de la célebre captura del vapor San Jacinto.

Dice: «Cuando hube apreciado contornos y traje, elevé la vista, fijándome detenidamente en su cara, y entonces fue que vi sus ojos; esos ojos, fueron lo que más me llamó la atención de toda su personalidad, jamás los había visto iguales, acaso en tamaño, pero no en expresión.[…] muy raras veces, eran vivaces, lanzaban destellos luminosos; pero nunca, nunca miraron iracundos, ni aun cuando piadosamente anatematizaba a los réprobos y austriacantes».(Revista Bimestre Cubana, 1932).

MARTÍ EN MÍ

Del que desde niña me siento enamorada, como la Mistral. Abeja bárbara que me picó de joven, en las clases. Arrullo continuado en mi mesa de trabajo. Conquistador de la verdadera justicia de estos tiempos. Eterno soldado que me inspira en los haceres cotidianos. De ojos tiernos y melancólicos que me cuidan. Martí venado jinete de Dos Ríos repetido en la Sierra, descendido en enero del 1959, para siempre. Martí ejemplo, desnudo de ficciones, dictándome los destinos junto con la Patria.

Orrio versus Orrio o defender la Revolución haciendo contrarrevolución

Orrio versus Orrio o defender la Revolución haciendo contrarrevolución


26/01/2011 13:28:52


Versión casi abreviada de una entrevista realizada recientemente a Manuel David Orrio, quien fuera miembro de la Seguridad cubana durante 11 años. Para poder cumplir exitosamente su misión debió solucionar el dilema ético sobre la base de dos principios: la verdad, aunque resultara  motivo de escándalo, y adaptar el lenguaje periodístico a normas éticas internacionalmente reconocidas.  La censura rodea a cualquier libro prohibido de una aureola de martirio. Censuras arbitrarias o al arbitrio de un director. Necesidad de una Ley de Prensa en Cuba. 

En su labor como miembro de la Seguridad refiere dos etapas: «una, en la que tenía esa fachada, y otra,  la de opositor político, «que implicaba informar, dividir y destruir».

Orrio cuestiona si en realidad existe algún periodista independiente, pues desde  «el punto de vista del discurso norteamericano contra Cuba, el periodista independiente es un periodista que se presenta como independiente del gobierno (cubano), cuando en realidad es un periodista contra el gobierno, y que responde de una manera muy clara a los dictados de la política de EEUU hacia Cuba, en aspectos como la redacción y selección de noticias o temáticas».

En su caso para poder cumplir la misión «tenía que convertirme en un buen periodista independiente creíble y, por tanto, realizar contrarrevolución. Era una tremenda paradoja defender la Revolución haciendo contrarrevolución. Ante todo tenía que rendir homenaje a mi camarada de armas, mi maestro y amigo, Néstor Baguer, también infiltrado, fallecido hace varios años».

«Ahí hubo misteriosas corrientes entre él y yo, ya que al principio ninguno de los dos sabía de la misión del otro. Con su maestría, logré solucionar el dilema ético sobre la base de dos principios: primero, la verdad, aunque sea motivo de escándalo; el segundo, adaptar mi lenguaje periodístico a normas éticas internacionalmente reconocidas.

«Estas fueron las dos soluciones, aunque hubo una tercera: no estar en paz con nadie, lo mismo eres crítico con el gobierno que con los EEUU, que con los movimientos opositores del país. Así, curiosamente, le caí muy bien a los norteamericanos, que me convirtieron en una fuente de información estable».

En el año 2000, en plena batalla por el retorno de Elián González a Cuba, a  Orrio se le ocurrió hacer una lista de personas que habían pasado por el «periodismo independiente» en los últimos cinco o seis años.

«El 70% —reconoce— ya había abandonado el país con visa de refugiado político; había una gran cantidad dentro del 30% restante que tenía una motivación completamente pecuniaria; y había una minoría que se podía considerar opositora al sistema político cubano, y que eran verdaderamente adversarios. Respeto mucho a los adversarios».

Asegura Orrio que el motivo principal de muchos de los «periodistas independientes» es irse de Cuba, y ello «determina muchas cosas de su labor».

«Porque si pretendes alcanzar una visa de refugiado político, en primer lugar, tienes que construir un expediente de perseguido político, lo cual predefine tus noticias, las formas en que actúas y tu estilo de redacción.

«Creo que este periodismo aprovechaba las fallas de la prensa cubana. Hay un aspecto que yo critico mucho y es que, por políticas informativas que no acabo de entender, la prensa cubana se deja robar primicias, tanto por la prensa extranjera acreditada en Cuba como por parte de esta “prensa independiente».

Para referirse a la actualidad del periodismo cubano Orrio prefiere partir de los aspectos positivos entre los cuales destaca dos: la entrega personal de los periodistas cubanos a su trabajo, y  el surgimiento de generaciones jóvenes de periodistas.

Sobre estos últimos los profesionales, formados después del año 1995, dice  son «talentosos, que aman su profesión y abandonan la rutina y, por ello, están haciendo sin lugar a dudas un periodismo nuevo».

Entre lo negativo señala la falta de un estatus jurídico, de una ley de prensa «que fije los deberes y derechos del periodista y que las cosas no estén en manos de censuras arbitrarias o al arbitrio de un director», y elogia «el código de ética de la Asociación de Periodistas de Hong Kong, «con diez mandamientos, como la Biblia: no robar, no mentir, no dejarse sobornar, no entrar en conflictos de interés... »

Con este sencillo código asevera que la organización China «resuelve todos los problemas éticos que se le pueden presentar a un periodista con una sencillez increíble y adaptable a cualquier medio de comunicación social».

Acerca de las particularidades la sociedad cubana, a la cual cataloga de anormal, «no por algo negativo sino por algo positivo», expresa haberse alcanzado un milagro. «Nosotros, pese a todo, hemos logrado construir un Estado de derecho viviendo en las condiciones de un estado de sitio».

Bajo esas condiciones de «estado de sitio», según  Orrio se crea «presión en los periodistas porque éstos parten del concepto de no dar armas al enemigo. Pero creo que tenemos una orientación precisa de Fidel, que se puede encontrar en el libro de Ignacio Ramonet  Cien horas con Fidel (Biografía a dos voces)».

«Nos dice que aquí ha habido siempre la tendencia a considerar que el hablar de cosas negativas daría armas al enemigo, pero que no es así, es todo lo contrario».

Y refiere la siguiente anécdota: «Una vez un periodista norteamericano me preguntó si yo había escrito mentiras cuando era ‘periodista independiente’ y yo le dije que no, que yo escribía verdades con un lenguaje para un medio, y ahora voy a seguir escribiendo verdades con un lenguaje para otros medios.

«El 4 de abril de 2010, con ocasión del aniversario de mi destape como agente de la Seguridad, abrimos en el periódico «Vanguardia» de Villaclara el foro Orrio versus Orrio, cuyo objetivo es analizar, a partir de mi obra anterior, si Orrio se desdice como periodista. Y hasta ahora nadie me ha ganado una discusión».

Respecto a la revelación de su verdadera identidad, Orrio confiesa haber tenido sentimientos muy contradictorios, pues  la misión, refiriendo sus propias palabras, le planteó costos personales inmensos.

«Me dijo hace poco un colega que era una compensación moral el hecho de haber estado en medio de la Historia, siendo protagonista. Y le puse este ejemplo: yo me sentía un caballero de la Mesa Redonda, con la única diferencia de que el rey no se llamaba Arturo sino Fidel».

Tocante a la transformación del «periodista independiente» en el entorno digital (bloguero), argumenta:

« Hay que empezar a hablar en Cuba no sólo de guerra mediática sino de ciberguerra. Lo que se ha producido es una transformación. No se puede perder de vista que, desde el inicio de los noventa hasta abril de 2003, EEUU, a través de sus Servicios Especiales y de su Oficina de Intereses en La Habana, creó una generación de líderes contrarrevolucionarios y se le acabó en nada, de un plumazo, con la detención de los famosos 75.

«Y el cambio de estrategia e imagen viene porque ya está deteriorada la imagen de los ‘periodistas independientes’. Hay que tener presente, con el mayor respeto, que cuando ese ‘periodismo independiente’ existía, había un Raúl Rivero, al que yo respeto mucho como profesional. Y había otro grupo de personas que se habían hecho periodistas sobre la marcha y que eran capaces de hacer algo decente desde el punto de vista periodístico, aunque fueran enemigos. Ahora no tienen nada de eso, y había que inventar otra cosa, porque, para colmo, el otro que tenían era Manuel David Orrio y resultó ser de la Seguridad. Vieron que había que buscar un diseño nuevo y apareció el tema de los blogueros.

Y cita el caso de Yoani Sánchez, «una persona de la calle, una mujer que está contando historias, no es periodista, no está obligada a cumplir unos requisitos profesionales, da igual si escribe bien o no. Un fallo fue cerrar el acceso al blog al interior de Cuba, eso fue un error, porque la convirtió en víctima. Hasta ese momento nadie hablaba de Yoani. Como decía Marx, “la censura rodea a cualquier libro prohibido de una aureola de martirio”. Creo que en este asunto se han cometido varios errores».

A la pregunta de si a él también le ofrecieron dinero, Orrio declara haber  ido «un poco más lejos».

«Pertenezco a un grupo de doce ex agentes de la Seguridad. En el año 1993, en plena crisis profunda del Período especial, yo necesitaba unas vitaminas y se las pedí a mi oficial entrenador de la Seguridad. Él me dijo: “¿tú pidiéndome vitaminas a mí? Tú estás loco, ve y pídeselas a Elizardo Sánchez, que él tiene”. El principio ético que funcionó entre nosotros fue ese. No le costamos un centavo al estado cubano: las armas y el dinero se los robamos al enemigo.

«A partir de 1998, buena parte del dinero que entraba en Cuba lo hacía por la Western Union o por Transcard. Los “periodistas independientes”, los “disidentes” recibían el dinero y lo cobraban en cualquier banco mediante una tarjeta Transcard. Y yo también, por supuesto. Una gran parte del dinero estaba bajo control bancario, todos lo sabíamos, pero cuando le sigues la pista al dinero llegas a la National Endowment for Democracy y a la USAID (Agencia de Cooperación al Desarrollo del Gobierno de EEUU). Está todo claro, es muy simple y además se demostró.

«Otra autocrítica que tendría que señalar es que deberíamos haberlo hecho todo lo más público posible, ahí estaban las pruebas, no había más que hablar. En Cuba padecemos el síndrome del misterio y lo que deberíamos haber hecho era hacerlo público desde el primer momento. Si en los registros que se hicieron, se ocuparon más de 100.000 dólares solo en efectivo...»

«[…] Cuba dista de ser una sociedad perfecta, pero es perfectible. Pero aquí no se está discutiendo eso, sino nuestro derecho a decidir sobre nuestro destino —errores incluidos— sin la injerencia de gobiernos extranjeros. Ese fue el sentido de mi lucha durante estos once años y va a ser el sentido de mi lucha durante toda mi vida».

«Para mí una cosa clara es que me enamoré perdidamente del periodismo. Un momento feliz de mi vida, de éxtasis, fue cuando vi mi primer artículo publicado en primera plana, ¡a pesar de ser en el Nuevo Herald! Era un artículo sobre Eduardo Chivás, un destacado político cubano de la primera mitad del siglo XX.

«Y a partir de ahí, descubrí que había nacido para el periodismo y me lo tomé muy en serio. Tenía claro que quería seguir siendo periodista, y por ese camino ha surgido mi vida nueva, en la que estoy muy feliz. No pienso mirar atrás ni para coger impulso, como decimos en Cuba».

Con relación a su status actual Orrio declara sentirse muy feliz  por la misión cumplida. Y expresa:

«Yo soy una persona con una discapacidad física, y soy un activista social en el tema de la promoción de los derechos de las personas discapacitadas en Cuba. Tenía la frustración de que, como discapacitado, no podía cumplir mi sueño, que era ser militar y cumplir misiones internacionalistas. Y de repente, un día me encontré, un poliomielítico, pedaleando en La Habana en los años más duros del Período especial. Una noche me comí dos coles del hambre que tenía y en esas condiciones estaba luchando para el Estado cubano. Todos hemos tenido, de una manera u otra, la oportunidad de defender a la Patria.

Para Manuel David Orrio su futuro se relaciona con ese pasado, «es la mayor experiencia personal. Aquí estoy haciendo periodismo y pienso morirme haciendo periodismo», concluye.

(Fuente: cubainformacion.tv)

Lea entrevista de Salim Lamrani a Yoani Sánchez ( En inglés)

 

La doctora Ortiz sueña dormida y despierta

La doctora Ortiz sueña dormida y despierta

22/01/2011 1:03:25

La doctora es una gran mujer, una gran comunicadora, una gran profesora. Según el cantautor Amaury Pérez Vidal, conductor del programa «Con 2 que se quieran»,  una de las mujeres más dulces que ha salido jamás en la televisión cubana, admirada, querida y respetada —no solo por él— sino por la teleaudiencia que disfruta de su cultura universal y sapiencia pedagógica como integrante del panel  en «Escriba y Lea», espacio que cumplió 40 años. Seguidamente una versión de la entrevista transmitida el pasado 18 de enero por Cubavisión y publicada en el sitio Cubadebate.

Amaury le da las gracias a la Dra. Ortiz por aceptar su invitación al programa, mucho más porque le han dicho que es una persona tímida para la televisión. Ella aclara  «que sobre todo para determinados tipos de preguntas», declara haber nacido y vivido hasta su primera juventud en la provincia oriental de Holguín: «Más o menos en el barrio del parque San José o Parque Céspedes». Recuerda la iglesia, la casa, la familia…

Amaury. Usted hablaba de que empezó a leer, de que cuando empezó a leer empezó a ascender en otro sentido, pero el hábito de la lectura es un hábito que se tiene que crear desde niño. ¿Quién impulsó ese hábito de lectura?

María Dolores. Bueno, yo diría que la familia completa. No solamente mis padres, que eran unos grandes lectores, sino en general la familia. Incluso yo conservo un libro, una novela de esas góticas, que era de mi abuela y lo conservo con un cariño tremendo, porque ella siempre estaba leyendo.

«En la esquina de la casa de nosotros, vivía una familia: era la familia Elósegui de Holguín y el padre de los Elósegui, o sea, el tronco familiar, era un inspector escolar y una persona muy simpática, y él se encariñó mucho conmigo. Vivíamos prácticamente al lado, solamente con una casa por el medio. Yo me pasaba la vida dando viajes de mi casa para la casa de él, porque yo era la niña linda, malcriada de esa casa. Malcriada hasta tal punto de que ese maestro, Elósegui, que tenía la colección completa del Tesoro de la Juventud, que fue una colección importantísima en la formación de generaciones…

«Me dejaba hacer con esa colección lo que yo quisiera. Como los libros pesaban mucho, yo era chiquita y los tiraba en el suelo y yo me tiraba boca abajo en el suelo, horas enteras a leer esos libros, porque la colección es grande. Por eso yo te decía, al principio de esta conversación, que yo hice muchas travesuras de ese tipo de trepar cosas y eso, hasta que aprendí a leer, porque cuando aprendí a leer, ya yo trataba de aprovechar todos los momentos libres que tuviera para leer.

«Yo recuerdo que lo leí una vez, no sé si fue algo de…, referido a Julio Verne, o algo que dijo Julio Verne, no estoy segura ahora. Tú sabes que él fue, este escritor, Julio Verne, todo el mundo lo conoce, fue una persona que prácticamente no viajó. Él vivía en un pueblo de Francia y no fue a ninguna parte. Entonces tú dices: bueno, ¿cómo escribió tanta cosa? ¿Qué información tenía?

«Y él decía que todo eso lo había hecho con la imaginación. A mí eso me pareció de una importancia tremenda. Porque muchas veces uno no puede viajar, pero uno con la imaginación puede saber todo lo que uno quiera saber. Y no solamente con la imaginación, sino con la lectura, que lo puede llevar a uno lo mismo al País de las Sombras Largas, o ver el Támesis, por ejemplo, o la Acrópolis de Atenas y hablo de lugares, la mayoría de los cuales yo no he visto. Se me han quedado por ver y ya…»

Amaury. ¿Usted cree que hay libros que son fundamentales que las personas debieran leerlos de todas maneras?

María Dolores. Sí creo que sí, creo que hay que leérselos. Por ejemplo, la Biblia hay que leérsela, independientemente de la creencia religiosa o no que pueda tener una persona. Por un problema cultural hay que leerse la Biblia.

«Porque mira, yo te voy a poner nada más un ejemplo. Si cualquier persona de una cultura mediana, por supuesto, le interesa el arte, y cuando ve, por ejemplo, los grandes cuadros de los grandes maestros del Renacimiento, ¿cómo entiende el descendimiento de la cruz, el juicio final que está en La Capilla Sixtina?

«¿Cómo tú entiendes eso si tú no tienes el conocimiento previo porque te lo has leído en la Biblia? Yo creo que para poder tener una interpretación adecuada, incluso del arte, y de muchas cosas de la literatura, hay que haberse leído la Biblia, con determinado detenimiento incluso.

Amaury. Doctora, ¿A qué usted le atribuye  la pobreza de lenguaje que tiene el cubano, hoy?

María Dolores. Es una cuestión complicada. Yo creo que tal vez hace falta leer más. Tal vez haría falta que muchos de los libros que leen nuestros jóvenes, no traten de reproducir tanto el lenguaje cotidiano, sino que eleven un poco el nivel en que se comunican los personajes. Tal vez la propia escuela y las propias universidades, no estamos propiciando un mayor desarrollo en este sentido. Yo creo que hay que dedicarle, sobre todo en las edades tempranas, quiero decir, primaria, secundaria básica, incluyendo el Pre universitario, que son etapas formadoras, esencialmente del ser humano, de la personalidad y de todo eso, habría que darle más énfasis a la asignatura Español en estos niveles.

«Yo recuerdo cuando yo era niña, y estoy ahora como los viejos que dicen: En mis tiempos no era igual. Lo que era la clase de Lenguaje, era diaria. La caligrafía se daba aparte. La ortografía se daba sola. Entonces, naturalmente, cuando tú venías a ver, del horario o del plan del currículum de la primaria, había un montón de asignaturas relacionadas con el  lenguaje. No quiero decir que se tenga que hacer igual ahora porque los tiempos cambian, las técnicas cambian, todo cambia, ¿no?

Amaury. Sí, pero hay cosas de antes que siguen siendo buenas todavía.

María Dolores. Lo que yo quiero decir es que en esos niveles, precedentes a la universidad o a los niveles superiores de estudio, hay que dedicarle más tiempo a esas asignaturas que tienen que ver con la lengua materna del muchacho.

«A veces me pongo a mirar la televisión, todas esas entrevistas que se les hacen a personas que están recibiendo los beneficios de las distintas misiones de la salud, culturales, deportivas, etc., que Cuba está enviando a otros países latinoamericanos como pueden ser Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia y cuando entrevistas a esas personas, tú ves que hablan con mucha mayor fluidez, que con la que hablan nuestros estudiantes. A todo eso, en este momento, se le está dando una importancia muy grande, la que realmente tiene y entonces es de esperar que en los próximos años pues haya un cambio en esta cuestión.

Amaury. Usted me dijo hace 14 años, y fue una acción valiente de su parte, que Cuba era un pueblo instruido, pero no culto. ¿Mantiene esa afirmación todavía?

María Dolores. Bueno, yo creo que en cierto modo todavía lo seguimos siendo. Pero, yo creo que en lo que nos falta mucho, Amaury, yo diría que es en la cultura del comportamiento y cuando digo esto, lo digo en el sentido del saludo, de dar las gracias, de pedir las cosas por favor. Observo, por ejemplo, yo a veces voy caminando por una calle, hay un grupo de personas hablando en la acera, y yo tengo que atravesar por el medio de ese grupo y digo: con permiso. Nadie contesta, es como si tú no dijeras nada, como si fuera un soplo de aire que pasara por el medio de las personas. O sea, son cuestiones elementales de la educación, del comportamiento, de la urbanidad (risas), como diría aquel famoso Manual de urbanidades, de Carreño, famosísimo a finales del XIX principios del XX, que no estaría de más que muchas personas lo leyeran. Porque yo creo que la cuestión de la comunicación, yo creo que eso tiene mucho que ver con esto que estamos hablando.

«Esas cosas que nos faltan, Amaury, hablar bajito, cuidar nuestro vocabulario porque el problema no es solamente la pobreza de vocabulario. A mí me duele mucho ver, a veces, a las jovencitas, muchas veces vestidas con uniforme de secundaria, de preuniversitario, caminando por la calle, hablando a grito pelado, utilizando palabras que no hay por qué utilizar, de esas llamadas malas palabras. Que no son palabras vacías de significación.

Amaury. A veces no, a veces no. Ahora, vamos otra vez para su infancia. Hay una cosa preciosa que es una costumbre, que estamos perdiendo también apresuradamente. Su abuela usaba aquella tradición mambisa de poner en la ventana una bandera cubana.

María Dolores. Ah, no, esa era mi tatarabuela.

Amaury. ¡La tatarabuela era!

María Dolores. Mi tatarabuela.

Amaury. De poner una bandera cubana.

María Dolores. A ver, ¿era mi tatarabuela? Era mi bisabuela.

«Mi bisabuela. Una de mis bisabuelas maternas. Esa bisabuela fue un caso, es un caso muy novelesco. Ella fue una mujer, yo diría de las relativamente pocas mujeres letradas, o sea, mujeres que sabían leer y escribir en la época de preparación de la Guerra de Independencia. Y ella, según contaba mi mamá, tenía la costumbre de poner una bandera grandísima, que la había hecho ella con sus propias manos, como era, como la hacían las mambisas para la guerra. La ponía en una reja de esas grandísimas, que había en casa de mi abuela en Holguín y formaba a todos los nietos, que eran ya como 13 ó 12 en aquella época, después hubo más, y los hacía cantar el Himno Nacional, los días de las grandes fechas patrióticas: 10 de Octubre, 20 de Mayo, 24 de Febrero.

Amaury.  Es que esa fue una costumbre. Yo recuerdo que en los primeros años de la Revolución, en que cada fecha patriótica la gente sacaba su bandera cubana y la  ponía.

María Dolores. Cómo no, cómo no.

Amaury. Pero ahora es imposible conseguir la bandera.

María Dolores. No, el problema es que ahora no hay banderas, yo no sé por qué. Porque yo recuerdo que en aquellos años se compraba tranquilamente en las tiendas en la moneda normal.

Amaury. En la moneda normal, no, ahora no, es complicado eso. Pero usted era deportista, doctora. Yo me quedé frío con eso. ¿Cuénteme, qué deporte  practicaba?

María Dolores. Mira, en general en esa época en Holguín, te hablo de finales de los años cuarenta, los principios de los cincuenta, se practicaba bastante deporte. No solamente en mi colegio, sino en los colegios de Holguín y en el Instituto de Segunda Enseñanza, y generalmente, lo que más se jugaba, ya en mi época de Bachillerato, era básquet, o sea, baloncesto, como se dice ahora, y voleibol. Yo lo que jugaba era voleibol.

Amaury. ¿Y le sigue gustando, doctora, el voleibol? Es que ese es el deporte mío.

María Dolores. Me gusta. En general a mí me gustan todos los deportes.Pero indudablemente el voleibol es un deporte al que yo sigo particularmente. Me pongo brava cuando juegan mal y se desconcentran y todas esas cosas.

Amaury. ¿Cuándo se funda Escriba y Lea? ¿Y por qué se funda Escriba y Lea?

María Dolores. Bueno, Escriba y Lea se funda, o sea, sale al aire, por primera vez, en los primeros días de diciembre del 69, o sea, que ya cumplimos 40 años en diciembre del año antes pasado. Ahora, ¿por qué?, eso sí que yo no lo sé. Recuerdo que uno de los principales impulsores de Escriba y Lea, fue el doctor Humberto Galis Menéndez.  Que fue uno de los primeros panelistas.

Amaury. Du Bouchet, usted y Galis Menéndez.

María Dolores. Sí, sí, además era una persona increíble. Yo siempre lo pongo como un ejemplo de persona de que no hay que ser un humanista, quiero decir, universitario, para que le guste a una persona y se cultive también en el campo de las humanidades. Galis Menéndez era veterinario, pero le gustaban las letras, le gustaba la historia, le gustaba el arte. Y mira, después, durante muchísimos años, cuando no se contestaba una pregunta en Escriba y Lea; Sosa, generalmente era el que decía: Si Galis Menéndez hubiera estado aquí, esa pregunta se hubiera contestado, porque era una persona que sabía las cosas más increíbles del mundo, las podía saber Galis Menéndez. Realmente su ausencia se sintió en el programa. Pero a lo que íbamos. Yo tengo entendido que él había trabajado, en aquel programa de la radio que se llamó La bolsa del saber y él habló con personas que conocía en la televisión con la idea de hacer este programa nuestro, ¿no? y ahí fue cuando me llamaron a mí para que lo hiciera, y yo, por poco me caigo muerta, de cómo yo iba a salir en la televisión, por nada del mundo. Yo dije que no, dije que no. (risas)

Porque yo jamás en mi vida pensé que iba a estar frente a una cámara de televisión.

Amaury. No estaba en su proyecto de vida tampoco.

María Dolores. No, no, en absoluto. Pero bueno, tanto insistieron que me convencieron y decidí ir a probar. Yo dije, bueno, si me sale bien, sigo, porque, óyeme, es muy difícil estar en las cámaras delante de todo el mundo, que te pregunten cosas, que tú no sabes lo que te van a preguntar. Y a lo mejor las contestas y a lo mejor no las contestas.

«Entonces en el programa, cuando uno no contestaba una pregunta era una cosa muy desagradable, bueno, lo sigue siendo porque uno siempre quiere contestar, ¿no?, incluso, a veces, yo llegaba a la Universidad al otro día, y si no había contestado ninguna, los mismos alumnos me decían: profesora, ayer no puso una. Entonces tú sabes que el alumno es…

Amaury. Y además, era en vivo antes, ahora lo graban, ¿no?

María Dolores. Sí, ahora lo grabamos. Los primeros años fue en vivo.

Amaury. En vivo, claro. Ahora, siempre tuvo esa posición, usted en el centro, —yo de cara al televisor— Galis Menéndez estaba a la izquierda y Du Bouchet a la derecha y estaba Cepero Brito. […]

Amaury. ¿Y cuán duro ha sido para usted, durante todos estos años, ver que cambió el moderador y que cambia cada uno de los compañeros y vuelven a cambiar y vuelven a cambiar?

María Dolores. Yo, a veces, me llamo a mí misma la sobreviviente. Creo que he tenido la suerte de estar todos estos años en Escriba y Lea, no sé hasta cuando. […]

Amaury. Ahora, ¿cómo se ejercita la memoria?

María Dolores. Esa es una pregunta complicada porque a mí me la han hecho muchas veces. No creo que haya una receta para cada persona. Para todo el mundo. Yo creo que en mi caso particular, tal vez haya una cuestión genética también, no sé, no quiero meterme en ese campo del que yo no sé absolutamente nada.Pero en mi familia todo el mundo ha sido de muy buena memoria.

Amaury. ¿Cuándo dejó de ser maestra en un aula?

María Dolores. Bueno, hace algunos años tuve un problema de un nódulo en las cuerdas vocales, me tuvieron que operar y el médico me recomendó… cuando me preguntó cuántos años yo llevaba en la docencia y se lo dije, me dijo: ¡Ya está bueno! ¡Ya está bueno! Usted, deje de dar clases porque ya tiene la garganta resentida. Esto un problema de la profesión y muchísimos maestros tienen que dejar, incluso, la profesión, el aula, por ronquera, por esos trastornos.

«Entonces me recomendó el médico que dejara de dar clases y lo he hecho. Lo que no quiere decir que yo me haya desvinculado de la docencia, porque uno siempre tiene tareas que cumplir en la Universidad o en el propio Ministerio de Educación Superior. Como tú sabes.

Amaury. Pero usted, además, fumaba, yo recuerdo que fumaba.

María Dolores. Sí, yo fumaba. Fue una de las razones por la que tuve ese problema en la garganta, o sea, que dejé el cigarro  […] Van a ser cinco años ya. […]  Cuando yo tuve que dejar de fumar, yo, tranquilamente apagué el cigarro y dije: este es el último. Nunca más en la vida he vuelto a tomar un cigarro en mis manos. Además, no me dieron ni nerviosismo, ni ataques, ni nada de eso. Sencillamente es como esas cosas que uno tiene que hacer obligatoriamente y no queda más remedio. […]

Amaury. […] Hábleme de sus hijas amantísimas.

María Dolores. […] Tengo una linda familia. Lamentablemente en este momento no totalmente unida, porque tengo la mitad de la familia fuera de Cuba, pero con los que estamos aquí, nos seguimos reuniendo los domingos. Ese es un día prácticamente…

Amaury. …¡Sagrado!.

María Dolores. …Sacrosanto para todo el mundo, incluso, hasta, ahora, los jóvenes de la familia se han mantenido en el núcleo familiar en este sentido. Que muchas veces los jóvenes, pues bueno, tienen otros intereses. Cosa que es muy natural, además. Y se desligan un poco. También la familia, cuando crece, muchas veces tiende a disgregarse. Y yo creo que hay que mantener ese sentido tan familiar, ese sentido de unidad de la familia, a mí me parece que eso es muy importante.

Amaury. Y además, usted lo señalaba también, cuando uno tiene una parte de la familia fuera de Cuba por distintos motivos, también hay que buscar la forma de no perder ese vínculo en Cuba.

María Dolores. No, por supuesto que no, por supuesto que no.

Amaury. […] Usted me dejó una imagen que a mí no se me ha olvidado: Que es: usted con su esposo tomándose un traguito y la tarde cayendo, el crepúsculo, así, el sol posándose sobre el horizonte. ¿Lo sigue haciendo?

María Dolores. Bueno, en este momento no podemos mirar el mar, porque donde vivimos últimamente, no se ve el mar.

Amaury. Hace unos años lo hacían.

María Dolores. Pero el traguito de la tardecita sí se mantiene. Yo creo que ese es un momento de relajamiento de las tensiones del día. Ya eso lo prepara a uno, para no sé…, comer, ya es como el cierre de la jornada laboral o de las obligaciones que uno pueda tener. Yo creo que ese es un momento que vale la pena mantener, y que yo recomiendo, además, que se mantenga.

Amaury. Sí, lo que pasa que hay gente…

María Dolores. …No siempre hay ron o bebida, porque la bebida está cara y no siempre hay posibilidad de comprarla, o no hay limones para echarle al ron, pero un cafecito, un tecito, siempre viene bien algo que sirva de pretexto para estar juntos.

Amaury. ¿Ustedes viven solos?

María Dolores. Solos, sí.

Amaury. ¡Qué bueno, qué maravilla! Dios bendiga esa casa pasa siempre. Ahora, yo quiero terminar la entrevista con dos preguntas. La primera es: ¿Cómo debe ser el maestro en el aula, hoy?

María Dolores. Mira. Yo creo que el maestro está formado de dos etapas, de dos partes, vamos a decirlo, que no quiere decir que están separadas, sino dos facetas, vamos a decir:

«Una es su imagen, su imagen física, la imagen con la que él se presenta en el aula. Y otra es la imagen de lo que él tiene que transmitir para enseñar. Yo creo que las dos cosas tienen que ir muy unidas. Yo creo que el maestro tiene que cultivar su personalidad de tal manera que él llegue a tener esa autoridad que no está dada por el cargo, sino está dada porque él ha sido capaz de ganársela frente  a sus alumnos. Yo creo que el maestro tiene que ser una persona de determinada educación formal. Que sea capaz, en primer lugar, de vestirse correctamente, porque no se puede olvidar que con la juventud de nuestros maestros, el alumno es prácticamente de la misma edad del maestro. Y si se establecen entre ellos relaciones que no son las de maestro-alumno, eso crea un ruido en el sistema -como se dice vulgarmente.

«Yo empecé a trabajar muy joven también, yo tenía 19 ó 20 años cuando empecé a trabajar. Pero el maestro tiene que ser capaz de llegar al aula, pararse en la puerta, y solamente con su presencia, controlar el aula. Cuando el maestro logra eso, que eso, por el reloj, no demora ni dos minutos. Es como si fuera, como un aguacero cuando va disminuyendo la intensidad, y llega un momento que no está lloviendo, así mismo. Los muchachos se callan, se tranquilizan. Ah, si tú llegas al aula gritando, perdiste en cuanto entraste, porque te pusiste a la misma altura del muchacho adolescente. Es muy complicado realmente.

Amaury.  Sí, bueno, era una pregunta complicada, pero no podía sustraerme a la idea de que usted estuviera aquí, y yo no se lo preguntara. Y ahora voy a hacer la pregunta que me quitó el sueño desde el año 96, con eso voy a terminar.

María Dolores. ¡Qué cargo de conciencia!

Amaury. No, el cargo de conciencia ha sido mío, porque yo le hice una pregunta en aquel programa que se llamaba Muy personal. La pregunta yo se la preparé, se la dije y usted me dio la oportunidad, en bandeja, para que yo volviera a preguntar y mi ignorancia de entonces, un poquito mayor que la de ahora, no me permitió agarrar la insinuación.

La pregunta mía de aquel momento fue: ¿Usted sueña? Y usted me dijo: ¿Cuando duermo? Y yo debí haberle dicho: ¿Y despierta? o sea, ¿cuándo sueña usted realmente? Por tanto no le voy a preguntar si sueña dormida, porque ya eso me lo respondió.

María Dolores. Sueño dormida y sigo soñando despierta.

Amaury. Cuándo sueña despierta, ¿en qué sueña?

María Dolores. Bueno, sueño con muchas cosas distintas, Amaury. Sueño con mi país, este país al que amamos tanto, porque vivamos en paz, en medio de un mundo que también esté viviendo en paz. Yo creo que esto es muy importante, yo creo que es un sueño, no solamente mío, yo creo que es un sueño de una parte muy importante de la humanidad entera.

«Yo sueño con que mi familia se mantenga unida, ya llevándolo al plano más cercano, ¿no?. Con que mis nietos estudien, que se conviertan en personas honradas y personas de bien, que sean capaces de vivir de su trabajo sin necesitar determinadas cosas que otras gentes necesitan.

«Que aprendan, no sé, lo mismo a disfrutar una puesta de sol, que un buen libro que, que estar en familia. Yo creo que todas esas cosas son muy importantes y es lo que yo quisiera para mis nietos. Y no solamente para mis nietos, lo quisiera para todos mis alumnos, para todos los que han sido alumnos míos, para toda la juventud que yo pueda conocer o en la que pueda influir de una forma u otra.

Amaury. […] A usted, gracias.


 

 

 

ESE MUNDO INMORAL DE POSADA CARRILES

ESE MUNDO INMORAL DE POSADA CARRILES

18/01/2011 9:28:07

Por Mercedes Rodríguez García

Luis Posada Carriles está siendo juzgado por unas cuantas frioleras a tenor con su larga y patibularia obra. Once cargos por perjurio, obstrucción de la justicia, fraude de naturalización, por acusaciones de mentir durante una entrevista de inmigración hace cinco años en El Paso, luego de ingresar furtivamente a los Estados Unidos.

Así que no esperemos del tribunal federal un veredicto que satisfaga, entre otras, a los familiares de las víctimas de su sangrienta historia de crímenes y torturas.

Sin dudas se trata de otra farsa judicial más. A pesar de la condena mundial y de los reclamos para que sea extraditado a Venezuela, el gobierno de los EEUU  ha montado el tinglado en El Paso, localidad perteneciente  a Texas, segundo estado más grande del país.

Al vejete Posada le debe resultar más fácil  mentir que idear planes terroríficos como el de la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación o plantar bombas en hoteles habaneros. Ambos actos ejecutados por sus mercenarios, no cuentan. Increíblemente. No cuentan los 73 pasajeros y tripulantes muertos. No cuenta un turista italiano asesinado.

¡Qué vergüenza! Procesado por mentiroso y no por verdugo este zorro, ingeniero químico que durante uno de sus viajes entre Miami y La Habana fuera detenido por la Seguridad Cubana. Pero el muy ladino pudo escapar y asilarse en la Embajada de Argentina. Hasta abandonar la Isla vía México el 25 de febrero de 1961. 

Desde entonces ha ido engordando su maldad alimentada por odios viscerales y nostalgias infinitas e irrealizables a sus casi 83 años. También es obeso el  currículo de este agente de la CIA, auto-confesado terrorista en varias oportunidades, una de ellas hacen ya más de décadas.

Lo denunció entonces  la periodista venezolana Alicia Herrera en su libro «Pusimos la bomba… ¿y qué?», un testimonio donde muestra el descarnado cinismo de los autores del sabotaje del avión cubano frente a las costas de Barbados, el 6 de octubre de 1976, uno de los actos terroristas más crueles de la historia del hemisferio.

Años después, Herrera mostró públicamente en su país copia de una entrevista publicada en The New York Times (1998) donde Posada Carriles expresaba lo orgulloso que se sentía de haber cometido actos terroristas en los hoteles cubanos, con el propósito de ahuyentar a los turistas.

«Posada es un peligro para EEUU y sus ciudadanos; debe ser extraditado a Venezuela porque es un acto de justicia procesarlo aquí. (…) No hay que ir a Irak a cazar terroristas. Están en Miami»,  recalcó Herrera

¿Cuál es entonces el objetivo de celebrar el juicio a Posada en El Paso? Sin duda, entorpecer la solicitud de extradición a Caracas. Porque razones sobran, incluso se sabe que la Interpol tiene su nombre registrado como criminal, como asesino.

Sin embargo, muchos han sido los silencios a través de las sucesivas administraciones norteamericanas ante las pretensiones de Posada Carriles de «evadir» la justicia venezolana.

¿Cómo es posible que Posada Carriles viva en EEUU, cuyo gobierno ha hecho del combate contra el terrorismo el centro de su estrategia?

Tal vez la respuesta la hayan ofrecido los  veintidós exiliados cubanos, quienes congregados ante la Corte Federal mientras se seleccionaba el jurado para manifestaron su apoyo incondicional a Luis Posada Carriles.

Los allí reunidos, en su mayoría integrantes de una organización denominada Junta Patriótica Cubana, con sede en el estado de California, llegaron a bordo de un autobús, procedentes de la ciudad de Los  Ángeles y asentamientos vecinos.

«Vinimos para defender la inocencia de Posada Carriles», dijo Yoel Borges, presidente de la iniciativa. Y agregó con cinismo: «Es increíble que un exiliado cubano haya realizado un hecho de esa naturaleza pues en nada nos beneficia».

Según Borges, el atentado terrorista perpetrado en 1976 a una aeronave de Cubana de Aviación en costas de Barbados, donde murieron 73 personas «fue hecho por Fidel Castro y sus asalariados para desacreditar al exilio cubano».

Según relata El Diario de Delicias (México) la comitiva isleña anticubana se posicionó en uno de los laterales del edificio federal ubicado en el número 525 de la calle Magoffing, en el centro de El Paso.

Mas, a escasos metros,  otro grupo más numeroso, clamaba por la verdadera justicia. Lo conforman miembros de la Coalición ANSWER, el Comité Nacional para la Liberación de los Cinco Cubanos, la Comunidad Universalista Unitaria de El Paso, la Red Nacional sobre Cuba, y otras organizaciones.

Dentro de ellos se encontraba el ex Fiscal de los Estados Unidos Ramsey Clark, quien, en entrevista con ese rotativo dijo que Posada Carriles debería estar preso, y los estadounidenses «ponernos de acuerdo y pelear por las cosas justas». Y, posteriormente explicó:

«Los cinco cubanos deben ser liberados, merecen estar afuera, ellos vinieron a prevenir el terrorismo contra su país, porque quieren la paz para su gente». Clark refirió que Antonio Guerrero Rodríguez, René González Sehwerert, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y Fernando González Llort, están enfrentando condenas de 15 años y hasta cadenas perpetuas, y «ellos no mataron a nadie, al contrario, evitaron hechos terroristas».

Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pese a la evidencia que Cuba le ha entregado al gobierno de los Estados Unidos, en dos ocasiones,  ese país  ha rehusado  encausar a Posada Carriles por asesinato y terrorismo, y ahora lo procesan por mentiroso.

Luego de varios años de espera, finalmente, Luis Faustino Clemente Posada Carriles regresó a El Paso, Texas, para enfrentar un proceso, pero no por los cargos de asesinato que muchos le imputan, difusas violaciones para este Goliat  de la estulticia, vejete de mente retorcida, ahijado predilecto de la CIA. ¡Qué vergüenza, señores, qué vergüenza!

A quien le pagaron para mentir, ahora lo enjuician por lo mismo. Como agente de la CIA en la década de 1960, ese fue parte de su trabajo para el gobierno de Estados Unidos.

Sabe mucho el viejo Bambi-Posada. Por eso cuando un juez federal de inmigración falló en el 2005 para que fuera deportado, aclaró que no podía ser enviado a Cuba, donde nació, ni a Venezuela, donde es ciudadano por naturalización, debido a «temores de que pudiera ser torturado».  

Ahora,  ¿lo extraditarán o le darán la libertad sin cargos? Todo puede suceder… Y será un horror más. Un horror entre los horrores del mundo inmoral de Posada Carriles.

 

 

 

Historia de la Ceremonia de la Letra del Año

Historia de la Ceremonia de la Letra del Año

12/01/2011 4:15:04

La Ceremonia de la Letra del Año es el evento religioso más importante que se lleva a cabo por los Babalawos, tanto en Cuba como en Nigeria, aunque en fechas diferentes, por lo que debe ser del conocimiento de todas las personas que se preocupan por la cultura Yoruba.

No cuestionamos ni cuestionaremos jamás lo que hacen los hermanos de las diferentes ramas religiosas dentro de su Ilé Osha, tanto en Cuba como en el mundo; pues merecen todo respeto y consideración hacia la identidad y diferenciación que puedan tener según sus códigos culturales.

Cuba es el territorio donde mejor se conservan las tradiciones culturales de esta religión que nos fuera legada por nuestros ancestros esclavos traídos desde África a finales del siglo XVIII. Esto se debe en gran medida a los esclavos pertenecientes a la etnia Yoruba, en específico los de las religiones de los Orishas e Ifá. En nuestro país esta religión es considerada como Religión Cubana de Origen Africano teniendo en cuenta, a través de la historia, los elementos tradicionales rescatados por nuestra población religiosa; elementos que han sido conservados y revitalizados y que por su apego popular han llegado a formar parte de nuestra cultura y de nuestra identidad nacional.

Esta religión, como la vida ha demostrado, se ha trasladado desde Cuba a cualquier región o país del mundo, de una forma natural y espontánea sin perjudicar la religión en general. Por el contrario, ha tenido un intercambio que le da riqueza a la religión y a la cultura, pues exportar una tradición como esta que se caracteriza por no hacer proselitismo «la convertirá en la religión del Siglo XXI», como expresara el Prof. Wande Abimbola (AWISE ABAGE, Inspector general de la religión Yoruba en el mundo), expresión con la que estamos completamente de acuerdo.

Nuestra Institución ha estado luchando desde hace muchos años por la unidad de todos los practicantes de la Regla Osha e Ifá del mundo en los aspectos más importantes y generales donde la Letra del Año tiene un papel fundamental.

En cuanto a este último aspecto hemos tratado de unificar a todos los religiosos sin lograr hasta el presente un resultado final. Esto es debido a que los patrones de cada practicante en ocasiones se vuelven absolutistas y es posible que no se haya pensado en que al rechazar la unificación y no tomar una decisión positiva no se hayan tenido en cuenta las dificultades que ocasionan. Y no sólo atañen a una persona, a un grupo institucional o familiar, sino que se daña una religión que nos fue legada por nuestros antepasados y forma parte del patrimonio que debemos respetar y preservar seriamente.

Se ha tratado de hacer un trabajo de unificación para llegar a un consenso en cuanto a la Letra del Año. Nos referimos a un sistema adivinatorio de probabilidades y es por esta razón que cada ceremonia da por resultado la regencia de distintos Orisha y odun en el año. Las personas, creyentes y no creyentes, se ven confundidas, no saben en quien creer, ni por cual letra regirse. Lo que hace que pierda credibilidad, prestigio y se considere que a nuestra religión le falta seriedad, respeto y la unión por la que luchamos.

Historia

Desde sus inicios las investigaciones cuentan que la Letra del Año comenzó a sacarse a finales del siglo XIX, sin poder precisar la fecha exacta. Por datos y documentos se nos revela que Babalawos procedentes de las diferentes ramas religiosas existentes en el país comenzaron a reunirse para efectuar con todo rigor las ceremonias establecidas, que concluían el primero de enero con la apertura del la Letra del Año.

A través del Oráculo de Ifá se daban a conocer las orientaciones y recomendaciones que debían cumplirse durante ese año, con el fin de evitar o vencer los obstáculos y las dificultades. Por esta razón la primera Letra del Año que se realizó en Cuba la efectuó el Babalawo Remigio Herrera, Obara Meyi, Adeshina, de origen africano, apoyado fundamentalmente en cinco de sus ahijados.

Marcos García (Ifalola Baba Ejiogbe), Oluguere (Oyeku meji), Eulogio Rodríguez (Tata Gaitán Ogundafun),  José Carmen Batista (Obeweñe), Salvador Montalvo (Okaran Meji), Bernardo Rojas (Ireteuntendi).

Es bueno señalar que algunos de los ahijados de Adeshina tenían como Oyurbona a Oluguere que era también de origen africano.

En el año 1902, por problemas de salud de Adeshina, Tata Gaitán asume la responsabilidad de la Letra del Añoapoyado por los Babalawos antes mencionados y participando además:

Secundino Crucet (Osaloforbeyo), Bernabé Menocal (BabaEjiogbe), Quintín Lecón García (Oturaniko), José Asunción Villalonga (Ogundamasa).

Igualmente contó con la participación de casi todos los Babalawos de esos tiempos. Aunque la ceremonia siempre se realizaba con la mayor discreción posible y en privado; ya que en el gobierno imperante todo este tipo de prácticas de creencias africanas estaban consideradas como un delito común dentro del código penal. Por esta razón en algún que otro año se trató de disminuir la participación masiva de Babalawos y se invitaban a los jefes de familia con sólo uno de sus ahijados.

El 9 de mayo de 1959 fallece Bernardo Rojas y su sucesor, el Dr. José Herrera, hereda las deidades de Adeshina y la responsabilidad de la Letra del Año. Tomando en consideración que Joaquín Salazar era el Babalawo mayor y Obá de la rama, el Dr. Herrera le cede la dirección de la apertura del año; llevándose a cabo con la misma efectividad y rigor religioso que las anteriores ceremonias correspondientes a la Letra del Año.

Las actividades en estos años fueron realizadas bajo la dirección de Joaquín Salazar y la rama Adeshina, representada por el Dr. José Herrera.

Posteriormente Joaquín Salazar y otros mayores se dieron a la tarea de reorganizar nuevamente las ramas tradicionales existentes. De esta forma se volvió a ampliar la participación en la Letra del Año a todos los Babalawos. Es así como fueron llamadas, entre otras, las ramas que siguen a continuación:

Rama Ifabi

Nombre: Francisco Villalonga

Signo: Ogunda Kete

Presentación: Ángel Villalonga

Signo: Ogundaleni

Rama Adeshina

Nombre: Remigio Herrera

Signo: Obara Meji

Presentación: Fernando Molina

Signo: Baba Eyiogbe

Rama Ño Karlo Adebi

Signo: Ojuani Boka

Presentación: Ángel Padrón

Signo: Baba Eyiogbe

Rama Pericón Pérez

Signo: Ogbe Yono

Presentación: Alejandro Domínguez

Signo: Osa Guleya

La letra que se interpreta en la ACYC hace ya algunos años, es la realizada por los Babalawos del país con mayor cantidad de años de iniciados y que desde su comienzo lo han hecho de forma ininterrumpida hasta la actualidad.

Las ramas más tradicionales del siglo XIX y del comienzo del XX estuvieron dirigidas por Babalawos africanos que después delegaron esta responsabilidad en sus sucesores cubanos.

No pretendemos centrar ni establecer tradiciones, sino defender la legitimidad de las ya existentes, transmitidas de generación en generación.

Nos satisface sobremanera que la Santería, «Regla Osha e Ifá», fructifiquen en cualquier territorio del mundo, con la misma fuerza que lo han hecho otras Religiones Cubanas de Origen Africano, que son las que hoy constituyen su fortaleza, como son por citar algunas, el vodú y el palo monte, siempre y cuando no exista en su trasfondo una base de proselitismo y el ánimo de lucro y comercialización.

Aprovechamos la oportunidad para dar a conocer nuestra inconformidad con el sacrificio público de animales, que realizan muchas personas en cualquier latitud en distintos festivales, eventos, espectáculos, videos etc., por una razón muy sencilla pero fundamental, no creemos que para llevar a cabo estos menesteres públicos de envergadura sea necesario llegar al sacrificio de animales, máxime cuando nuestra religión cuenta con tantas bellas manifestaciones y expresiones culturales posibles de exhibir..

Somos de la opinión que aquellos que se han prestado para ofrecer este tipo de actividades, no tienen bien definida su religiosidad, pues debemos tener muy presente que no todos los elementos de la cultura y la religión de un pueblo son comercializables, así como que no todos los habitantes del planeta deben tolerar la realización de un tipo de espectáculo de esta envergadura, pues su visión sobre esta cuestión es bien diferente y en ocasiones muchos son afiliados de asociaciones protectoras de animales, lo que conlleva a que su opinión sobre estos actos sea denigratoria, lo que en lugar de enriquecer nuestra cultura la lleva a su detrimento.

La Historia de la humanidad refiere, que todas las religiones en sus inicios sacrificaban seres humanos, pasando posteriormente de acuerdo a su mitología y patrones al sacrificio de animales, los que posteriormente fueron sustituidos por algún elemento que suplantara este sacrificio, no siendo el caso de las religiones de origen africano que hasta nuestros días siguen utilizando en su ceremonial secreto el sacrificio de animales.

Muchas son las personas que equivocadamente o erradas se aprovechan ahora de la popularidad que ha adquirido esta religión en Cuba y nos atrevemos a decir que en el mundo, para utilizarla como medio de lucro y de enriquecimiento, cuando anteriormente estás mismas personas la consideraban como cosas de negros, de personas atrasadas y de oscurantismo.

Sepan que le reservamos gran respeto a todas las religiones con las que cuenta la humanidad, que no nos preocupa que alguien que no se respete, hable mal de otra religión para que la suya prevalezca, al contrario nos da pena de que alguien tenga que utilizar este medio para que su religión florezca pues eso deja mucho que desear y se puede interpretar que su religión no está lo suficientemente fuerte ni tiene principios sólidos que sustentar.

El respeto es la base de la vida y cada persona es libre de escoger su credo y su línea a seguir ya que entre los seres humanos debe primar el respeto y no el intrusismo en la vida de cualquier semejante sea profesional o no, y en mayor medida si se trata de su fe religiosa.

Somos creyentes de una de las religiones más antigua con que cuenta la humanidad, ya que hoy en día se conoce que el lugar donde hubo vida humana por primera vez en la existencia de la humanidad fue en el continente africano y precisamente en la ciudad sagrada de los Yoruba (Ilé Ifé), procuraremos que esta no sea manipulada y ni sea objeto de espectáculo sólo porque a algunos les interese hacerlo.

(Fuente: Junta Directiva Asociación Cultural Yoruba de Cuba)

 

 

 

ATENTO A LAS SEÑALES DE SU TIEMPO

ATENTO A LAS SEÑALES DE SU TIEMPO

08/01/2011 8:53:25

En 1960 el Consejo Universitario, en Junta General Ordinaria adjudicó una plaza de Profesor Ayudante en la entonces Escuela de Pedagogía de la Universidad Central de Las Villas, al hoy Doctor en Ciencias Pedagógicas y profesor Titular de esa institución, Juan Virgilio López Palacio, quien recibiera clases del  eminente educador Gaspar Jorge García Galló. En el año del 105 cumpleaños del  también filósofo y político cubano ya fallecido, el alumno que fuera decide hablar del Maestro que seguirá siendo aquel hombre que le enseñó a vivir el magisterio…

Por Mercedes Rodríguez García

Ha transcurrido medio siglo y seis años desde que Juan Virgilio López Palacio, comenzara a ejercer el «feliz magisterio del aula», luego de graduarse en la Escuela Normal para Maestros de Las Villas donde cursó estudios desde1950 a 1954.

 «Recuerdo cada uno de aquellos años —refiere— cuando tenía que enfrentarme día a día con la triste realidad de nuestra educación pública, que si bien recogía la tradición y herencia de lo más valioso de nuestro magisterio, era incapaz de promover y cumplir, desde sus raíces, las verdaderas aspiraciones de justicia social del pueblo cubano».

Según sus propias palabras, fue en esa época que comenzó a cobrar firmeza el sentido de su vida, gracias al ejemplo insustituible de sencillos y nobles maestros, verdaderos forjadores de valores éticos», entre los que destaca a un profesor de Ciencias Sociales y de Lengua y Literatura Griegas, llamado Gaspar Jorge García Galló.

En la actualidad, López Palacio ocupa el cargo de Presidente de Honor de la «Cátedra de Pedagogía» de la UCLV que lleva el nombre de «de ese hombre sencillo pero extraordinario, cuyas pasiones permanentes fueron el  estudio y el trabajo.»

«Por ello aprobó el examen para Maestro Habilitado e hizo el Bachillerato por la libre. La carrera  de Filosofía y Letras pudo estudiarla por la mañana, ya que trabajaba la tarde y la noche. Fue el primer expediente de su curso, con once premios».

Sobre el doctor García Galló se ha escrito bastante, dentro y fuera de Cuba, incluso, desde 2006 la Universidad Central entrega un premio que lleva su nombre. Sin embargo, López, quisiera  que usted lo caracterizara en pocas palabras.

«Resaltaba por sus por sus buenos modales y conversación amena, un paradigma de códigos éticos y morales, culto, elegante, con un gran sentido del humor creo que fueron esas, entre otras muchas cualidades  las que le valieron su gran influencia entre los jóvenes normalistas asistentes a sus clases, y que usualmente sobrepasaban la capacidad del aula».

Según María Elena Correa García, nieta de Galló, su abuelo «poseía una varita mágica, conversando enseñaba […] »

«La varita mágica que deberían poseer todos los maestros, en todos los niveles de la educación».

¿Cuán enraizado puede estar en usted el ejemplo de García Galló?

« ¡Oh, mucho! Pero no te voy a responder. Preferiría que leyeras las palabras que me dedicó en una libreta con las firmas de mis compañeros  de curso en la Normal de Maestros, y que guardo hace 56 años. Creo no haberlo defraudado, sobre todo porque me hacen pensar que he trabajado mucho, con entrega y pasión, y que he cumplido con el deber cotidiano de un maestro cubano, donde la preparación de la clase diaria ocupa un lugar cimero…»

Dice el texto, firmado en 1954:

«Querido Juanito:»

«Desde el primer año noté, tu gran capacidad de estudio, tu voluntad de superación, tus condiciones de maestro.

«Tengo el firme convencimiento que serás un triunfador. Pero ¿hasta qué punto, podrás extenderte fuera del limitado círculo de lo rutinario, hacia las cosas que están más allá del aula y de los libros?

«No sé, Juanito, temo que te costará trabajo. Sin embargo, eso es lo que hace al Hombre completo.

«Te quiere, Galló».

A su juicio, López,  ¿cómo articulan en García Galló, vida y obra?

«En un artículo publicado en la revista Islas número 150,  y que titulé “Vigencia de Gaspar Manuel García Galló”,  escribí que en la obra educativa y extensa de Galló se ensamblan de modo coherente, y como en pocos intelectuales de su época, el pensamiento con la acción, la teoría con la práctica.

«García Galló, a lo largo de su fructífera vida de 86 años expuso y defendió sus ideas pedagógicas y filosóficas con calidez, vitalidad y pasión contagiosas. Por eso su obra escrita y su ejemplo como hombre comprometido con su tiempo y con la educación de su época, ha sido para los maestros cubanos algo más que una mera referencia».

En la historia de la pedagogía cubana, ¿qué lugar ocuparía García Galló?

Te digo lo mismo que escribí en la referida revista. Gaspar Manuel Jorge García Galló ha entrado ya por la puerta grande al mundo de los clásicos de la pedagogía. Y no solo cubana, sino latinoamericana.

Específicamente, ¿lo considera un «adelantado»? ¿Cuáles fueron los aportes de Galló a la pedagogía cubana?

«Existen varios estudios muy específicos al respecto. Tú  lo calificas de “adelantado”.  Y está bien,  porque Galló introdujo temáticas no tratadas por otros autores, por ejemplo,  el papel educativo de la prensa y otros medios de comunicación masiva, que permiten captar el proceso de desarrollo de la conciencia nacional en lo que atañe a la lucha de las ideas, y algunos más que luego serían utilizados sistemáticamente en la educación cubana. Digamos, el concepto del trabajo del educador y del investigador como labor creativa, y del maestro como creador de valores humanos…

«Galló fue de los primeros, después de 1959, en valorar la importancia de la teoría educativa de José Martí, para cuyo estudio brindó sugerencias orientadoras en más de un texto destinado específicamente a la obra del Apóstol».

López, usted es un hombre de esos que llamo «de familia», por demás, maravillosa. ¿Cómo ha podido conciliar tan brillante y extensa trayectoria docente, curricular y extracurricular?

«Mira, en la vida todo se siembra, y si siembras buena semilla, y luego cultivas bien, obtendrás frutos esplendorosos. Eso es lo que he tratado de hacer toda mi vida, con todo y con todos. Según tú, lo he logrado.

Pero además, es usted una persona extremadamente organizada, meticulosa; no lo considero un profesor pedante, aunque eso sí, exigente, pero amable, elegante, jovial. ¿También esas cualidades las aprendió de García Galló?

«De él y de otros muchos que fueron mis maestros, aunque en cuestión de nietos y bisnietos Galló me superó. Yo a él en hijos: tres, que me han dado cinco nietos. Sin embargo, a él dos hijos le dieron, seis nietos  y 12 bisnietos.»

No sé si resulta oportuno hablar de la muerte, cuando el pasado jueves 6 de enero se acaban de cumplir 105 años del nacimiento de García Galló, pero en realidad no sé en detalles cómo murió…

«Murió como mismo vivió, trabajando, el 6 de febrero de 1992, en su oficina del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, sobre la hora del almuerzo. Lo encontraron sentado. Ya estaba infartado».

Muchos, cuando evocan a García Galló  lo hacen como un veterano joven. ¿También le gustaría para con usted ese recuerdo?

«Y ¿porqué no? Pero Galló poseía la vitalidad de su estirpe árabe.  Luego. el oficio de tabaquero y las luchas obreras le agregaron esos bríos de pura sangre que tanto necesitan los educadores. Todo ello lo mantuvo joven y lo alejó de la mediocridad.  

«Además, siempre se reconoció como un maestro; el maestro  que vive atento a las señales de su tiempo, como él mismo escribiera».

¿Y usted…?

«Capté a tiempo la señal y la tengo muy clara»