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LA TECLA CON CAFÉ

Cafetal adentro

Detalles sobre el acuerdo agrario con las FARC

Detalles sobre el acuerdo agrario con las FARC

 

27/05/2013 8:15:27 

 

El jefe del equipo negociador del Gobierno para los diálogos con las FARC, Humberto De la Calle Lombana, destacó los puntos de consenso a los que llegó el Gobierno y la guerrilla al cierre del primer punto de los seis en discusión en la mesa de conversaciones de La Habana (Cuba).

 

Según él, lo acordado permite transformar de forma radical la realidad rural en Colombia y supera la «visión tradicional» de una reforma agraria pues «pretende crear cambios reales para cerrar la brecha entre el país rural y el país urbano».

«El acuerdo está centrado en la gente, la economía campesina, el desarrollo territorial, el impulso de la infraestructura territorial, créditos, agua potable y contiene acciones para preservar el medio ambiente que es un acto de compromiso con los jóvenes de Colombia», indicó.

Dentro de los textos, según De la Calle, se tienen en cuenta a los desplazados y a los que han sufrido el despojo. Por ende, el acuerdo hace énfasis en la presencia del Estado en todas las zonas rurales.

«Crea una jurisdicción agraria para la protección de los derechos de propiedad y pretende actuar de manera efectiva y real sobre los efectos que el conflicto ha tenido en las comunidades y en los territorios rurales», explicó. 

El pacto logrado «involucra un ambicioso plan de adjudicación de tierras a campesinos y prevé un vigoroso plan de tierras de acuerdo a la normatividad».

Finalmente, De la Calle destacó que el acuerdo es prácticamente la reafirmación de la dignidad de la familia campesina, el cual llevará a un «cambio histórico para que renazca el campo colombiano».

Texto de la declaración 

Tal como lo informamos en el comunicado conjunto, hemos llegado a un acuerdo sobre el primer punto de la Agenda de conversaciones con las FARC. 

Puedo afirmar con certeza que lo acordado en el tema agrario permite transformar de forma radical la realidad rural de Colombia.

Supera la visión tradicional de una reforma agraria y pretende crear cambios reales para cerrar la brecha entre el país rural y el urbano.

Está centrado en la gente, la economía campesina, el desarrollo territorial, el impulso de la infraestructura rural, créditos, agua potable y contiene acciones para preservar el medio ambiente, un compromiso con los jóvenes. 

Tienen en cuenta a los desplazados y los que han sufrido el despojo.


Hace énfasis en la presencia del Estado en todas las zonas rurales. Crea una jurisdicción agraria para la protección de los derechos de propiedad.

Pretende actuar, de manera efectiva y real, sobre los efectos que el conflicto ha tenido en comunidades y territorios rurales. 

Y, por supuesto, involucra un ambicioso programa de adjudicación de tierras a campesinos.

Asimismo, se prevé un vigoroso programa de formalización de tierras de conformidad con las normas legales.

Las zonas de reserva campesina se vigorizan y se reconocen en su propósito fundamental de promover la economía campesina, aportar a la producción de alimentos y a la protección de zonas de reserva forestal.

No tienen, en ningún caso, la autonomía de que gozan los resguardos indígenas.

Basta decir en este momento, que hay una visión integral de transformación del campo, capaz de crear un círculo virtuoso de bienestar y estabilidad en el sector rural colombiano.

Pero más que eso, la piedra angular del Acuerdo es la reafirmación de la dignidad de la familia campesina. 

Un cambio histórico, un renacimiento del campo colombiano, que puede darse en el escenario del fin del conflicto.

Todo esto se hará con pleno respeto por la propiedad privada y el estado de derecho. Los propietarios legales nada tienen que temer.

Quiero explicar y poner en su contexto adecuado este resultado concreto. 

El comunicado conjunto menciona un principio que orienta estas conversaciones: Nada está acordado hasta que todo está acordado.

¿Qué significa esto? 

Que los acuerdos que hemos construido hasta ahora, y a los que lleguemos alrededor de los siguientes puntos de la Agenda de discusión, solamente se aplicarán una vez tengamos el acuerdo completo para el fin del conflicto.

O sea: no hay aplicación parcial de los acuerdos.

Este principio de que nada está convenido hasta que todo lo esté, también significa que si a lo largo de la discusión no se llega a formalizar acuerdos en todos los aspectos contenidos dentro de un punto específico, estos pueden quedar como pendientes para ser retomados más adelante.

Una vez tengamos ese documento final —y ojalá que así ocurra— será sometido a la ratificación de los ciudadanos, por medio de un mecanismo de refrendación popular.

Serán los colombianos en última instancia los que digan si quieren o no este Acuerdo.

Esta es la más democrática garantía de que, como lo ha dicho el Presidente Santos, este es un proceso de cara al país, transparente, ordenado y serio.

Recordemos que este proceso de conversaciones tiene diferentes etapas:

• Una exploratoria y confidencial que ya ocurrió, en la cual se acordó la Agenda de discusiones de la Mesa. 

• Una pública pero de discusiones reservadas que es en la que estamos hoy con el objetivo de pactar el fin del conflicto que incluye la desmovilización de las FARC con las debidas garantías del Estado. 

• Y una final de ratificación ciudadana y aplicación de los acuerdos, momento en el cual toda la sociedad, tratándose de un propósito nacional, participa activamente en la consolidación de la paz en un proceso que, como país, nos tomará varios años.

Hoy los colombianos, independientemente de los asuntos políticos o los tiempos electorales, esperan resultados, avances concretos en las discusiones de la Mesa para alcanzar el fin del conflicto.

Bienvenidas las críticas al proceso de conversaciones. Ello hace parte del sano debate democrático y la delegación del Gobierno valora con respeto cada opinión que se hace. Pero hoy tenemos una oportunidad real de alcanzar la paz mediante el diálogo. Apoyar este proceso es creer en Colombia.Es darle espacio a una salida civilizada a un conflicto que ya cumplió 50 años.

No puedo terminar sin lamentar la muerte de nuestros soldados esta semana. A sus familias nuestro sentimiento de solidaridad y respeto.

Las instituciones militares y de policía, lideradas por nuestros Generales, son hoy las más apreciadas y respetadas por los colombianos. 

Gracias a la fortaleza de nuestras instituciones y gracias a la determinación de los colombianos por trabajar día a día por un país mejor, Colombia es hoy una nación optimista de su futuro y en franco progreso.

El fin del conflicto, que es el objetivo central que perseguimos en esta Mesa de Conversaciones, crearía las condiciones para que este proceso que vive nuestro país se acelere aún más en un escenario de reconciliación entre todos los colombianos.

 

(Fuente: americaeconomia)

 

El trecho del dicho al hecho

El trecho del dicho al hecho

 

19/5/2013 9:42:51 

 

Por Mercedes Rodríguez García.

 

Hace unos años fue noticia que la revista norteamericana Forbes contratara un robot para redactar noticias económicas. Y aunque ya se conocían la existencia de un software para la redacción de noticias deportivas y un algoritmo capaz de analizar las cifras y convertirlas en historias, lo del autómata causó pasmo entre aquellos profesionales leales a la esencia del periodismo, que no es solo dar noticias.

 

No sé cuántos de mis colegas conocen de este hecho, pero vale la pena traerlo a colación ante la cercanía del  IX Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) que, ajustado a nuestras realidades, transcurre escalonadamente desde principios de mayo en las delegaciones provinciales, hasta sus sesiones finales los días 13 y 14 de julio próximo.

Así que el inmediato lunes corresponderá a los 208 profesionales de la prensa en Villa Clara pasar revista al quehacer organizacional, con la marcada intención de rectificar el tiro hacia el ejercicio de un periodismo que se parezca más a la sociedad en que vivimos, cuestión que se dice y escribe fácil pero que en la práctica tropieza con no pocas incomprensiones y dificultades. Y la mayoría no engarzan con la tecnonología, aunque no podemos tapar el sol con un dedo a la hora de analizar cuanto lastima hoy la obsolescencia y desgaste de esa infraestructura en los medios de prensa cubanos.

Sin embargo no somos los periodistas gente muy quejosa en este sentido. Más nos molesta y saca de quicio la existencia de directivos, ejecutivos, admistradores y funcionarios robots —empresariales o no—, programados para decir «no puedo», «no estoy autorizado», «tengo que consultarlo», o cualquier otra salida que lapidariamente ofrecen hasta por boca de sus secretarias…

Creo que han tomado el camino equivocado, demostrando, además de su falta de audacia y competencia, su incapacidad para comprender y entender que los medios de prensa están obligados, más que convocados, a acompañar a la sociedad en un proceso de trasformaciones que decide el futuro de la nación.

El tema de las fuentes se ha venido debatiendo durante muchos años en el gremio, pero también la insana práctica de casarnos con una sola de ellas, sin contrastarla con lo dicho por los actores principales, el obrero, el maestro, el estudiante, el campesino. Gente de pueblo, verdaderos protagonistas de los hechos que no abundan en nuestros medios de prensa, tildados en no pocas ocasiones de aburridos, improvisados y superficiales.

Pero lo más reciente que recuerdo data de enero de 2012, cuando la Conferencia del Partido —Documento Base— hizo un llamado a elevar la profesionalidad del ejercicio periodístico con el propósito de que este favoreciera de manera eficaz al despliegue de las necesarias transformaciones para que el futuro sea, de verdad, renovada fuente en una Cuba próspera y llevadera tierra de amor, trabajo y bienestar. 

Se trata de un auténtico desafío que transita de la voluntad a la urgencia que reclama el grado de madurez y complejidad de la sociedad cubana, que hoy como nunca  requiere estar mejor informada, sin miedo a cuestionar —responsablemente— las insuficiencias de las instituciones, y que  implica el examen crítico de la gestión económica, administrativa y de servicios de los organismos estatales.

Y no es negocio de «ponerle el cascabel al gato», como piensan algunos que dentro del ramo se niegan a ocupar cargos de dirección, puede que sabedores del cometido insustituible de quienes dirigen en los medios, cuyo encargo social y político los conducen a decidir lo que se publica. No obstante en la práctica ha de  arraigarse el estilo de dirección colectiva, incluso en lo que a la superación de los periodistas se refiere, más allá del respaldo que presupone un título universitario. 

Tampoco es materia de ponerle sonajero al minino resolver de una vez el entorno jurídico que establezca responsabilidades, obligaciones y derechos de los disímiles actores presentes en la comunicación social, así como  el establecimiento de una política de comunicación, el aseguramiento material al trabajo del periodista, y el de ordenamiento de las formas de remuneración, que hoy lastran su trabajo,  «gracias» a una Resolución para el pago a la prensa —la 89—, tan vetusta y obsoleta como la mayoría del parque tecnológico de las redacciones.

 Por supuesto que los periodistas estamos claros de que jamás un robot podrá — lo mismo que el llamado periodismo ciudadano —reemplazar a quien, profesionalmente, hace entender la información, que la ubica dentro de un proceso, que sabe destacar sus proyecciones y que la convierte en un estímulo para la participación,  prestezas que este profesional de la comunicación desarrolla en la medida en que informa para cambiar algo todos los días, y para convertir a sus receptores en conciencia de la historia diaria. 

Un robot podrá ser muy útil en la Forbes —o a otros grandes medios capitalistas— obligados a surfear la crisis financiera a como sea. Incluso sorteando olas sacrosantas como la objetividad y la veracidad. Y sin prurito alguno recurren a la manipulación de las imágenes y contenidos, en un acto de malabarismo sensacionalista, de payasada burda. Un gran circo mediático en contra de todo aquel que se oponga a sus intereses, es decir, a favor de la subversión ideológica imperial.

Y para contrarrestar ese fenómeno «no existen otras formas  que permanecer bien informados, conocer los argumentos y conceptos que permitan desarrollar el debate de ideas, defender un mundo diferente al que quieren imponer los medios de comunicación capitalistas y emplear las diferentes herramientas al alcance de la prensa revolucionaria»,  como asegurara el jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, Rolando Alfonso Borges, al intervenir en la sesión guantanamera del IX Congreso UPEC.

¿Otros presupuestos clave a tener en cuenta en lo adelante por los profesionales y estudiantes de periodismo cubanos en medio de una nunca vista transformación de los medios a escala mundial?  El primero, mantener vivos los principios y los valores de la profesión y de la Organización; el segundo, hacer de la creatividad e innovación afanes permanentes. Juntos: expertos e inexpertos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres; para que no nos venzan prejuicios, debilidades, carencias, insuficiencias y limitaciones propias.

Que el periodismo y los periodistas cubanos lleguen a parecerse a la sociedad donde viven y trabajan, no podrá ser resuelto  en ninguna reunión donde a veces acudimos a hacer catarsis, apuntando hacia fuera, sin mirarnos adentro —donde todo bulle o aquieta—; pidiendo sin haber dado, ofreciendo lo que no podemos, prometiendo lo que no alcanzamos.

Como sustentara Julio García Luis en sus charlas y conferencias, o en sus en atinadas y oportunas e intervenciones ante auditorios afines y escenarios diversos; como abordara con profundidad científica en su tesis doctoral, pero como demostrara también a lo largo de su ejecutoria como periodista y pedagogo, martiano y revolucionario fiel:

«[…] Nadie va allegar un día a decirnos: “hasta ayer llegaron hasta aquí; a partir de hoy, van a llegar hasta acá”. Eso no existe y nunca existirá. Nadie hablará por nosotros. Nadie hará lo que nos toca hacer a nosotros. Tendremos lo que nos ganemos, lograremos lo que nos merecemos, dispondremos del espacio que sepamos ocupar. En el mundo del poder no se regala nada y nada viene por añadidura. Ideas, prácticas y hechos son los únicos que pueden movernos hacia delante».

No hay más fórmulas, ni software ni algoritmo para lograrlo. Lo demás sería respeto, dignidad, valentía, sinceridad, honradez, ética, conocimiento, educación, cultura, responsabilidad, compromiso, la más estricta veracidad en el empeño, y confianza en los públicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El dilema de las cuentas pendientes

El dilema de las cuentas pendientes

 

30/04/2013 22:45:09

 

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

¿Quién nació primero el huevo, la gallina o las cuentas por cobrar y por pagar? Que yo recuerde escucho hablar del tema desde finales de los 80 del siglo pasado, cuando todavía Cuba recibía los beneficios del «chorro» petrolero soviético.

 

Pero en cuestiones de dinero no existen tiempos de bonanzas. Si te tomas el chocolate, hay que pagarlo. Todo cuenta, desde los billetes que portas en el monedero hasta los que poseen las empresas para sus transacciones comerciales, incluso el que dispone el país para moverse en las aguas —hoy más turbulentas que nunca—  del mercado internacional.  

Es en medio de esa plataforma económica que las cuentas por cobrar y por pagar conforman un entablado bastante complejo, difícil de enderezar, no obstante asentarse como uno de los signos más visibles de la indisciplina financiera en que incurre la empresa estatal socialista cubana, y que frena el desarrollo y la credibilidad de la gestión financiera empresarial  del país.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz durante la reunión ampliada del Consejo de Ministros, efectuada el lunes 18 de marzo de 2013, fue categórico: «No podemos pedir créditos sin posibilidad real de pago», dijo.

Pero lo cierto. A la hora de los perjuicios, la aparentemente sencilla fórmula de compro-vendo-cobro-pago se trueca en un verdadero acertijo. La mayoría tiene deudas, y casi todos argumentan con el susodicho «si no cobro no puedo pagar», o con esta otra magullada frase: «te pago mañana».

El fenómeno ocurre en todas partes del mundo, pero el nuestro tiene sus particularidades, y ya pasa de castaño a oscuro. Muy pocos escapan de esta calamidad. La mayoría de las entidades estatales cubanas tienen deudas. Entonces, ¿dónde encontrar el contraveneno específico?

Por supuesto que aumentando el control y los chequeos exhaustivos. Pero ya es hora de prescindir de aquellos directivos incapaces, ineficientes, que ponen en evidencia el ejercicio de sus funciones, por ejemplo, a la hora de rubricar contratos que no explicitan las condiciones de cobros y pagos, así como las medidas que acarrearán si se incumple con lo pactado.

Tampoco ayudan las actuales estructuras de dirección de las empresas estatales, sin autonomía financiera total. De ahí la necesidad de actuar con un poco más osadía a la hora de tomar decisiones. Decisiones  que no pueden ser improvisadas, sino colegiadas, confrontadas con los expertos y, sobre todo, previo análisis de los indicadores asentados en su plan de producción. Pensando siempre en las consecuencias.

«Sin prisa pero sin pausa», ha aconsejado Raúl. Solo que a veces las pausas resultan tan prolongadas, que da la impresión de que no está ocurriendo nada, o lo que es peor, que ante el miedo a equivocarse le dan largas al asunto, se van por la tangente y al final terminan como en el chiste: botando el sofá en lugar de la esposa  atrapada in fraganti.

De ahí que, tal y como andan las cosas... ¿Cuánto tiempo podrán dar el pecho las empresas con la elevada desproporción de sus cuentas por cobrar y por pagar? Y cada día que pasa se perjudica más el estado de las finanzas, independientemente de las mejorías que ocurren por etapas. Si las empresas tienen saldos envejecidos, cuentas por cobrar fuera de término, se afecta su liquidez, lo cual  implica entonces que no pueden aportar utilidades al presupuesto.

Y para que hablar de otras resquebrajaduras por donde se escapa una gran parte de la eficiencia económica, zarandeándose entre millones de nadie y propiciando la comisión de hechos delictivos, incluso de corrupción, en la que se ven involucrados,  directa, indirecta o colateral  — y es de veras lastimoso—  dirigentes y funcionarios.

Abordar el problema en pocas líneas no resulta tarea fácil. Varias son las aristas del fenómeno  Su análisis es multisectorial, nace en las empresas y va desde el propio Banco hasta la doble circulación de la moneda, según dos mercados internos claramente diferenciados: uno en pesos cubanos (CUP) y otro en pesos cubanos convertibles (CUC).

¡Claro! No seré yo quien despeje el ancestral dilema del huevo y la gallina, hasta ahora sin dilucidar. Lo que sí queda claro es que hay que ordenar las finanzas, cuestión vital para el desarrollo del país.

«Cuentas claras conservan amistades», dice un refrán. Pero el alto grado de inmovilización financiera, enturbia el panorama. Y a «río revuelto, ganancia de pescadores», resume otro.

No queda más remedio: la economía Cubana debe acabar de levantar el vuelo. Y si de huevo se trata, pues… ¡a ponerlo de una vez!

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué cambios se vienen en el Paraguay?

¿Qué cambios se vienen en el Paraguay?

  

29/04/2013 8:05:51 

 

Horacio Cartes fue electo presidente del Paraguay a sus 56 años de edad el 21 de abril del 2013, día en que también por primera vez ejerció su derecho al voto; antes, nunca había concurrido a unas elecciones. El país ejemplar para el nuevo presidente electo, es Estados Unidos, según declaró en una importante emisora radial días antes de las elecciones generales. 

 

Al ser consultado por el periodista cuál sería un país modelo a imitar, Cartes respondió: «a mi me gusta mucho, crecí mucho con Estados Unidos, papá, fallecido ya, trabajaba mucho con representación de aviones cessna, fue donde nos tocó estudiar a todos los hermanos. Un país donde funciona todo (…) es un país que cuando uno comete un error lo paga, funciona todo, funciona la justicia, es un país que después de grandes crisis tiene capacidad de reacción». 

El partido colorado contó siempre con el apoyo de los Estados Unidos para gobernar el Paraguay, este nuevo periodo 2013-2018 no tendría por qué ser la excepción. Aunque esta vez las políticas de Washington exigen ciertos cambios que se deben ir dando en un partido fuerte y con gran aparato electoral, pero tradicionalista, con prácticas aún muy clientelares y prebendarías, con alto grado de corrupción; el partido colorado tendrá que reformarse para responder a las exigencias del poder transnacional, deberá adecuarse a la necesidades del sector empresarial, de los agronegocios, sector de donde justamente proviene Horacio Cartes. 

El analista estadounidense Peter Heiken, comenta en base a la siguiente interrogante «¿el partido colorado ha cambiado o no? Es la hora de que el partido empiece a modernizarse y modernizar a Paraguay no volver a sus traiciones de jerarquía, caudillismo, clientelismo». El norteamericano a la vez resalta las buenas relaciones que se puedan seguir manteniendo entre Estados Unidos y el nuevo gobierno paraguayo. Refiriéndose al periodo en que Lugo fue derrocado del gobierno, recuerda que «Paraguay fue excluido de Unasur y Mercosur fue dejado un poco sólo en América del Sur, sin embargo los Estados Unidos es un país que reconoció a Paraguay, por eso quedo como miembro de la OEA y creo que Paraguay ha agradecido que los Estados Unidos ha mantenido su relación, no hay razón para que no haya una relación continúa, buena». 

En otros términos, podríamos decir que Estados Unidos no ha cuestionado el golpe parlamentario y que le ha dado el apoyo suficiente a los poderes fácticos que usurparon la presidencia de la república desde junio del 2012.

Para quien gobernará Cartes, con el Partido Colorado 

Con el golpe de estado parlamentario las fuerzas de derecha han logrado crear un clima de desestabilización en el país y en la región, dividieron a la débil izquierda partidaria y neutralizaron a los movimientos sociales. Abruptamente recuperaron el poder gubernamental para prevenir cualquier hipótesis de riesgo contra sus intereses y eliminar la mínima posibilidad de que el progresismo pueda fortalecerse. 

Cartes gobernará para que el Paraguay siga ocupando el cuarto lugar de productor mundial de soja; los señores del agronegocio, prevén para el 2013 la exportación de más de 5 millones de toneladas de la oleaginosa. Mientras que los ganaderos ya informaron que sólo en el primer trimestre de este año obtuvieron un ingreso de 308 millones de dólares por la exportación de carne, lo que llevaría a que en lo que resta del año se pueda exportar por más de 1.000 millones de dólares. Es el gobierno colorado el garante para que estas cifras se puedan concretar, éste deberá aplicar las medidas necesarias para proteger los privilegios de los terratenientes y empresarios. 

No es difícil pronosticar que parte de esas medidas tenderán a criminalizar a los movimientos populares y en especial al campesinado, la lucha por la tierra y la reforma agraria no son puntos de interés para el nuevo gobierno. El partido colorado ha sido siempre contrario a los intereses del campesino pobre y tiene una frondosa experiencia para perseguir, reprimir, apresar y asesinar a líderes sociales. 

La apertura a nuevos tiempos y la «modernización» que se reclama desde Washington tiene que ver con crear un escenario favorable para la inversión extranjera, mantener una presión tributaria baja que favorezca al empresariado internacional, pero disminuir la corrupción y aumentar la recaudación Estatal. 

En lugar de atender el problema de la tierra, su atención estará en que el conflicto social no siga creciendo en las ciudades, para lo cual se deberá combinar nuevas fórmulas compuestas de criminalización de la pobreza urbana con la creación de fuentes de empleos que no signifiquen una seguridad laboral, hablamos de consolidar las empresas maquiladoras y la flexibilización laboral. El problema de la tierra y la resistencia campesina recibirá el mismo trato de hace décadas, la persecución, la represión. 

Las políticas sociales no sufrirán mucha alteración, según los convenios con organismos internacionales como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y el BM (Banco mundial), se sustentarán principalmente sobre las Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC), las mismas han demostrado su efectividad para cooptar a dirigentes sociales, disminuir la autonomía organizativa de las comunidades empobrecidas y resultan una eficiente receta para adormecer las revueltas sociales. 

Un Estado moderno no puede quedarse fuera de los bloques regionales, es por eso que el señor Cartes está tan preocupado por volver al Mercosur, aunque vale preguntarse si su rol estará centrado exclusivamente en representar a los gremios del empresariado paraguayo, y actuar como una forma de sucursal o vocero de los Estados Unidos en el proceso de integración regional. 

Otra prioridad será la relación que se pueda entablar con la Alianza el Pacífico, sobre el tema, el titular de la Unión Industrial del Paraguay (UIP), ya ha adelantado algunas sugerencias para el nuevo presidente. Eduardo Felippo «confesó sentía temor a Venezuela cuando Fernando Lugo estaba en el poder», pero aclaró que «con Horacio Cartes como presidente no le tengo miedo a Venezuela». Señaló que lo más recomendable a partir de ahora, es que Paraguay ponga sus propias condiciones para regresar al Mercosur. En cuanto a cuáles serían las condiciones, citó a que se nos «permita una alianza con el Pacífico y con México como posibles puntos». 

Los cambios estructurales que necesita el país de forma urgente, tendrán que ser resultado de combativas luchas de los movimientos sociales, esto, a la vez demandará de la madurez, la capacidad de reacción y coherencia de una izquierda o progresismo partidario que por primera vez tiene un lugar privilegiado en las bancas del congreso paraguayo.

 

(Fuente: Rebelión / Abel Irala)

 

 

 

Tania: una maestra llena de música y poesía

Tania: una maestra llena de música y poesía


27/04/2013 8:15:51 

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

A Tania Roca Govea recién le acaban de otorgar el Premio Mejor Maestro Promotor de la Lectura. Docente ejemplar es también una mujer maternal, laboriosa, servicial, dispuesta, abnegada, desprejuiciada, osada, transparente, enérgica y vital, que imparte clases de Historia, Cívica y Lengua Española a alumnos de 5to. Grado, en el Seminternado Fabio Fuentes Moreira, de Santa Clara.

 

Como  Tania deberían existir muchas maestras y maestros, porque además de ser una excelente pedagoga, no hay quien le frene el entusiasmo ni ponga coto a su capacidad de entrega y sacrificio, al punto de alguien llegó a advertirle un día que ella no era ni Marta Abreu ni la madre María Teresa de Calcuta.

A decir verdad «aquello no me gustó mucho porque no me considero ni benefactora ni misionera», cuenta esta educadora hasta quien llegué interesada en conocer detalles sobre el importante galardón, que este año obtuvieron solo siete educadores cubanos.

La historia es larga y data del 2009, cuando esta maestra de primaria fundó el proyecto Alas de Mariposa, mediante el cual logró vincular su escuela a la comunidad donde residían la mayor parte de sus alumnos, situada en la periferia de la ciudad.

En el seminternado Fabio Fuentes Moreira lleva Tania 15 de los 23 años que ejerce el magisterio, una opción de estudios superiores que al principio compartió con Medicina, pero que finalmente escogió. «Es que desde niña mi casa fue una escuela, a mi me criaron los maestros.  Pero también pensé que una y otra profesión guardan íntima relación: los médicos atienden el cuerpo. Pues bien, yo sería maestra para atender el alma».

— Entonces, ¿la lectura es para ti una medicina?

—¡Claro! Una medicina que hay que suministrar desde las primeras edades para fortalecer los valores morales, las cualidades como ser humanos y las capacidades intelectuales.

—Y Tania... ¿una maestra terapeuta?

— Sí, no me disgusta.

— Me dijeron que tú «curas» a base de música y poesía.

—Son recursos altamente efectivos, no solo para promover la lectura y hacer que vayan a los libros, también me sirvo de ellos para introducir los contenidos, y en última instancia para hacer valer el más sublime de los sentimientos: el amor».

—Tienes varios poemarios y folletos ilustrados. ¿Cómo los haces?

—Convierto en poesía las vivencias típicas en la edad temprana, que se ven a diario y que el maestro, guía o tutor debe dar una respuesta oportuna, inmediata, según lo requiere el tema.

—¿Qué te inspira?

—Yo siempre me siento inspirada, pero a veces la necesidad de hacerme comprender mejor.

—¿Sabes música?

—La que aprendí en la licenciatura, pero canto y música es lo que me sobra en mi cabeza?

—Dicen que quien canta no piensa mal. ¡Qué bueno! Pero tienes un folleto cuyas anécdotas no musicalizaste.

—Sí, las «Anécdotas versadas». Son como cuentos.

—¿Y los temas?

—Los temas son variados y aunque trabajamos para que el niño o joven arribe a la toma de decisiones. En los niños el grado desarrollo, independencia y autodeterminación es limitado y por lo tanto dispone de menos recursos emocionales, volitivos y morales para enfrentarse a determinadas situaciones en su vida. De ahí que requerirá siempre la ayuda de los mayores.

—¿Y el folleto que sustentó tu tesis en opción al título académico de Máster en Ciencias de la Educación?

— Me interesaba comprobar que existían escasos recursos y medios didácticos que propiciaran una correcta motivación en las clases de la asignatura «El mundo en que vivimos». Fomenta valores como la solidaridad y la honestidad, desarrolla sentimientos como el amor, la amistad y el patriotismo.

—Bueno, tu obra de promoción de lectura es extensa y en  la  docencia ha servido para motivas las clases de diferentes materias, pero también han servido para actos políticos dentro y fuera de la escuela, matutinos especiales y presentaciones en museos, programas infantiles en la radio, espectáculos públicos en barrios y comunidades y parques,  en  festivales,  talleres, concursos. ¿De donde sacas tantas energías y tiempo?

—Primero, por el objetivo en sí mismo, el de «medicina para curar», como tú dices. Por ese amor infinito que siento hacia la vida. Y si el amor no tiene precio, ¡para qué ser mezquinos y no desparramarlo a toda hora y en todas partes?

—Pero la lectura es, además, una práctica que, si comienza desde los primeros años, propicia alcanzar un alto desempeño en el uso de la lengua materna, tener una buena ortografía y ampliar los conocimientos...

— Y contribuye al incremento de la sensibilidad cultural que dejan los libros, propiciando la utilización de diversas fuentes bibliográficas, las cuales permiten el desarrollo de hábitos de trabajo independiente, la búsqueda de información y el crecimiento espiritual de los estudiantes.

—Háblame sobre este premio que otorgan desde hace cuatro años la Asociación de Pedagogos de Cuba, el Ministerio de Educación y el Comité Cubano de la Organización Internacional para la Literatura Infantil y Juvenil (IBBY)?

—Para qué contarle la alegría que me dio. Y si antes ya era feliz, ahora lo soy más; y si antes me sentía estimulada, ¡imagínate en lo adelante! Para mí el libro y la lectura son vitales; un alimento que, de faltar, tendría consecuencias catastróficas.

—¿Se han cumplido tus sueños?

—¡Qué va, mis sueños no van ni por la mitad! 

—¿Sueñas sola o con ayuda?

—Como Martí: sueño con todos y para el bien de todos. Junto con mis dos hijos, Luis Manuel y Mercedes Liena; junto con Alfredo, mi esposo; mi director, Kristo Alberto Hernández Fleites; mis compañeros de trabajo; mis alumnos, sus padres y familiares; mis vecinos, mi patria, mis héroes y mártires...

—Y ahora mismo, ¿por donde van tus sueños?

—No sé. Mis sueños son infinitos. Soñaré hasta que me muera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Paraguay hoy: Elecciones antidemocráticas

Paraguay hoy:  Elecciones antidemocráticas


21/04/2013 6:14:10 

 

De inmediato al cierre de las urnas, serán legalizadas por el Tribunal Superior de Justicia Electoral, y legitimadas por la Organización de Estados Americanos (OEA), así como por algunos otros organismos y ciertos gobiernos extranjeros, pero nadie, honestamente, podrá negar la ausencia de democracia que es la característica más sobresaliente de las elecciones generales, convocadas para hoydomingo 21 en Paraguay.

 

Su realización, si bien puede ser interpretada como una oportunidad para reordenar la vida institucional del país, fracturada hace 10 meses con el Golpe de Estado, llamado falsamente parlamentario, el resultado electoral constituirá un desafío insoslayable para la democracia en todo el mundo, porque su reconocimiento significará legalizar lo ilegítimo. ¿Qué harán, entonces, el Mercosur, Unasur y la Celac?.

El primer elemento que permite considerar antidemocráticas estas elecciones es el carácter espurio y faccioso del gobierno convocante, instalado hace 10 meses tras un Golpe de Estado, llamado parlamentario, que terminó con la administración de Fernando Lugo, elegido en las elecciones más libres en 200 años de historia del país, a cuatro años de su ejercicio y a sólo un año de finalizar su mandato.

La corrupción imperante en toda la campaña electoral a nivel de los dos principales partidos, el Colorado y el Liberal, cuyos dirigentes confiesan que han invertido muchos millones de dólares, es el segundo elemento antidemocrático en juego, al que se debe sumar un tercero: la censura aplicada por algunos órganos de prensa a las fuerzas progresistas o de oposición a ese bicéfalo y viejo engendro cupular colorado-liberal.

En concreto, Aníbal Carrillo Iramain, el presidenciable del Frente Guasu, encabezado por Lugo, e integrado por una docena de partidos y organizaciones, acusó al Canal 9 de la Televisión privada y a la propia Televisión Pública, de censurar a esa fuerza política que, según algunos sondeos, se situaría en tercera posición en las preferencias del electorado, con similitudes en las intenciones y parejas posibilidades con el recién formado Movimiento Avanza País, conducido por el comunicador Mario Ferreiro.

La discriminación de fuerzas opositoras, en particular las progresistas o con algún tinte de izquierda, también se ha expresado en la invitación a los postulantes en los programas de la pantalla chica y en dos actos públicos realizados en el Banco Central.

Un cuarto elemento probatorio del carácter antidemocrático de las elecciones de este domingo en Paraguay, es que se llegará a las urnas con una fuerte presión sobre el pueblo, buscando difundir miedo, particularmente en las poblaciones rurales, de lo que es una muestra grosera la docena de presos políticos que, desde hace varios meses, están repartidos en diferentes cárceles del país, sin condena por falta de pruebas.

Todos son activistas campesinos, cuyo “delito” es reclamar una reforma agraria que redistribuya la tierra, y termine con el abandono y expulsión de sus chacras de unas 300 mil familias, convertidas en parias, sin que el Ministerio Público haya podido, hasta ahora, presentar cargos que justifiquen tal encierro, ni tampoco la carátula de “prófugos” que la Fiscalía ha puesto contra unos 50 humildes labriegos, obligados a vivir escondidos como delincuentes.

Su calvario, uno más en la larga historia de sufrimiento y humillación del campesinado paraguayo, comenzó el 15 de junio del año pasado, cuando se produjo una masacre de campesinos y policías, que diversos elementos y fuentes consideran que fue parte del plan golpista que, una semana después, terminó con el Gobierno de Lugo.

Siete policías y unos 20 campesinos murieron, algunos rematados en el suelo y otros porque las fuerzas del orden los dejaron desangrarse sin prestarles atención médica.

Ese hecho fue utilizado por la dirigencia derechista, enquistada en los partidos y gremios empresariales, aplicando un diseño pergeñado por ciertos diplomáticos extranjeros y elementos de las corporaciones sojeras y de la megaminería, para acusar a Lugo de mal desempeño de sus funciones.

En una parodia de juicio político, que duró 17 horas, el parlamento destituyó al mandatario que había sido elegido democráticamente el 20 de abril del 2008, en presencia de miles de extranjeros que habían llegado al país con la esperanza de ver resurgir la democracia en este país miembro del Mercosur y la Unsaur, de donde quedó suspendido a partir de cortando el proceso de cambios.

Insultos y acusaciones de corrupción es lo que más sobresale entre los candidatos con más posibilidades de imponerse. Propuestas de programa de gobierno no existen. Cartes es presentado por los liberales, y no sólo por ellos, como narcotraficante y contrabandista y éste dice que obligará a Alegre a devolver al Estado 25 millones de dólares que malversó cuando fue Ministro de Obras Públicas en el Gobierno de Lugo, quien lo destituyó a los dos años.

 

En política internacional, aunque es un tema casi ignorado por ambos candidatos, algo de sus intenciones se filtra a través de algún postulante a gobernador o parlamentario y, en general, poca diferencia habría con el comportamiento del actual gobierno del golpe, es decir, continuar la subordinación a Estados Unidos en todos los planos.

En la afanada competencia por quien es más entreguista de los intereses y la soberanía nacional, Cartes aparenta ser aún más preocupante que Alegre, pues se declara partidario de confiar al Ejército la misión de control de la ciudadanía, desplazando a la policía, proyecto avanzado por el Pentágono para toda Latinoamérica.

Además, en el entorno del candidato colorado, hay varios egresados de cursos militares y de espionaje organizados por Estados Unidos, y todos apoyan la instalación de una base bélica en el Chaco, en la frontera con Bolivia, con los radares puestos en dirección de Argentina, Brasil, Venezuela y la rica Amazonía.

Por la vereda de enfrente, camina una parte del pueblo que piensa diferente, pero que aún no cuenta con una representación política que vaya a la par, convencida de que el país necesita cambios políticos, económicos y culturales, tomando cuerpo el reclamo de un cambio estructural del Estado, cuya función sirva para consolidar independencia y bienestar social, goces que disfrutó la población desde el nacimiento de Nación Independiente en 1813 hasta 1864, cuando el imperio inglés lanzó la Guerra de la Triple (Infamia) Alianza, con los ejércitos de Argentina, Brasil y Uruguay.

 

(Fuente: argenpress.info / José Antonio Vera) 

 

 

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo


21/04/2013 5:10:14 

 

Por Raúl Zibechi

 

Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadunidenses para desestabilizar gobiernos. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos.

 

Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.

La crisis económica global y la necesaria contención de los gastos militares (al parecer el Comando Sur vio su presupuesto reducido en 26 por ciento, pero puede haber partidas ocultas) otorgan prioridad al poder suave, o sea mecanismos no tan ostensibles como los tanques y los bombardeos de palacios de gobierno. Los medios de comunicación, la acción legal y la semilegal, incluyendo las masas en las calles, que siempre sirven para legitimar proyectos innombrables, son algunas de las herramientas en uso.

En el caso de Venezuela y la escalada desestabilizadora que se escenificó horas después de la publicación de los resultados electorales, emergen un conjunto de mensajes que el tiempo permitirá develar completamente, pero que muestran la aparición de nuevas y más refinadas estrategias. Para mostrar no sólo los aspectos negativos de la coyuntura, habría que mencionar que la casi unanimidad de los miembros de la Unasur mostraron su apoyo a Nicolás Maduro, incluyendo un rápido reconocimiento por parte del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

Sólo el Paraguay de Federico Franco, a quien le queda poco tiempo en el cargo, se alineó con Estados Unidos en la región sudamericana. Esto es relevante porque muestra el aislamiento de Washington y la creciente autonomización de gobiernos como el de Colombia. Parece evidente que la estrategia desestabilizadora no conviene a nadie en esta parte del mundo, muy en particular a un gobierno que busca la paz con la guerrilla con la oposición del mejor aliado del guerrerista George W. Bush, el ex presidente Álvaro Uribe.

La consolidación de las instituciones y alianzas regionales, tanto la Unasur como el Mercosur, está mostrando ser una eficaz barrera contra la injerencia del norte en la región sudamericana. Sin embargo, así como constatamos que algunos gobiernos no siguen mecánicamente la política de Estados Unidos (Ollanta Humala y Sebastián Piñera tampoco se sumaron a Washington), es muy probable que estemos ante una relativa autonomización de las derechas de esos mismos centros de poder.

Quiero decir que las derechas hacen sus propias lecturas de la realidad global y hacen también su propio juego. Sobre todo cuando las tendencias hacia un mundo multipolar se intensifican. Cinco de las 10 principales economías del mundo ya no utilizan el dólar en sus intercambios con China (Russia Today, 14 de abril de 2013). Entre ellas, Rusia, India y Brasil, pero también Japón, importante aliado de Estados Unidos. Australia, otra aliada de Washington, es el último país en dejar de lado el dólar en su comercio con China. India y Japón también comenzaron a efectuar transacciones en sus respectivas monedas nacionales.

La nueva realidad global golpea de tal modo al centro imperial que hasta sus gastos militares cayeron, por primera vez en 20 años. Estados Unidos tiene una participación menor a 40 por ciento de los gastos militares globales, que sólo en 2012 cayeron 6 por ciento, en tanto el gasto militar de los miembros de la OTAN en Europa se contrajo 10 por ciento (SIPRI, 15 de abril de 2013). En contraste, los gastos militares de los emergentes crecen de modo continuo, aunque están muy lejos del presupuesto de defensa del Pentágono.

Sin embargo, operan otras fuerzas menos visibles pero tan o más desestabilizadoras que las que conocemos de larga data. Me refiero al modelo extractivo o extractivismo. Con el modelo extractivo de megaminería y agronegocios no se puede profundizar la democracia, asegura Diego Montón, miembro de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza (Argentina) y nuevo coordinador continental de la CLOC-Vía Campesina ( Página 12, 17 de abril de 2013).

El extractivismo es mucho más que un modelo productivo y de acumulación de capital. En rigor, forma parte del complejo especulativo-financiero que hoy domina el mundo. En nuestros países tiene efectos depredadores: está creando un nuevo bloque de poder, corruptor políticamente, polarizador y excluyente socialmente y depredador del medio ambiente.

En lo político, el modelo extractivo necesita un conjunto de gestores que alimenta con sus inmensas ganancias (soya, minería a cielo abierto y varios monocultivos), que velan por sus intereses (universidades, gobiernos nacionales o locales, medios e intelectuales). Exagerando apenas, el extractivismo juega un papel desintegrador similar al del narcotráfico, porque destruye el tejido social, expulsa a los campesinos de sus tierras, infla ciudades hasta límites insoportables y mata a la gente, en particular a los más pobres, que no tienen acceso a un sistema sanitario de calidad.

En todos los países de nuestra región, paraísos extractivos del capital especulativo global o de los intereses expansionistas de países emergentes como China, una larga década de extractivismo no ha hecho sino fortalecer a las derechas. No me refiero sólo a los partidos o políticos conservadores, sino a una derecha difusa, social y cultural, que promueve el individualismo, un consumismo atroz y depredador de los vínculos sociales, comportamientos casi fascistas hacia los pobres, o sea contra los jóvenes de las barriadas populares, en particular las gentes del color de la tierra.

Denunciar el golpismo es imprescindible. Defenderse del Pentágono es urgente. Incrementar la militancia es clave (no sólo las declaraciones y los desplegados). Pero el modelo extractivo sigue criando y creando camadas de jóvenes conservadores que buscan líderes ultraderechistas.

 

(Fuente jornada.unam)

 

 

 

 

135 años después: Baraguá en los destinos de la Patria

135 años después: Baraguá en los destinos de la Patria


15/03/2013 12:19:18

  

Tengo ante los ojos la Protesta de Baraguá,

que es de lo más glorioso de nuestra historia.

José Martí

 Por Mercedes Rodríguez García

En más de una ocasión Fidel lo ha referido: « [...] Algunas veces me han preguntado qué me parecieron esos jóvenes que vi por primera vez en la Sala del Pleno de la Audiencia de Santiago de Cuba cuando se inició el juicio del Moncada y mi respuesta no se ha hecho esperar: Creí que estaba viendo a los mambises».

 

Para entonces el joven abogado debió haber tenido en su cabeza el 10 de octubre de 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes liberó a sus esclavos y —según cuentan— les dijo estas palabras: «Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar su independencia». Por eso él estaba allí, f rente al tribunal inquisidor, junto a sus compañeros de lucha, dispuestos a continuar la gesta iniciada en Yara, pero sin caer en los mismos errores que la llevaron al fracaso.

Bien sabía Fidel —estudioso profundo de Martí y la Historia de Cuba—, que aquella guerra que cobró 10 años «no fue el resultado de una concertación y unión de fuerzas en torno a un proyecto definido y una estrategia de lucha aceptada firmemente por todos», y por ello «careció de un grado de unidad suficientemente alto como para garantizar una estabilidad duradera» de quienes esgrimieron el machete liberador y ensangrentaron la manigua redentora.

Esa mañana del 21 de septiembre esbozaba una nueva estratégica para la liberación definitiva. En un gesto casi simbólico,

Fidel —puños cautivos en alto, protestaba enérgicamente por lo insólito de asumir su propia defensa esposado. La Sala repleta de guardias armados con fusiles y ametralladoras, acababa de presenciar otro gesto de rebeldía e intransigencia del líber rebelde. Como aquel protagonizado por el Titán de Bronce en Mangos de Baraguá, el 15 de marzo de 1878.

En esta oportunidad no se trataba del voluntarismo sublime de un hombre impelido por las circunstancias. Fidel  era el jefe reconocido del un movimiento bien articulado a lo largo y ancho del país. Porque si bien la diversidad de criterios y conceptos estratégicos prevalecientes en los inicios de la revolución encontraron un momento de conciliación en la asamblea constituyente de Guáimaro — allí se alcanzó la unidad entre las fuerzas orientales, camagüeyanas y villaclareñas—  la frágil unidad se lograba a partir de concesiones y compromisos que no resolvían las discrepancias, sino que las postergaban. El gobierno de la revolución nacido en esas deliberaciones resultó inconveniente, inadecuado, y a la larga, un sólido obstáculo para el desarrollo de la revolución que encabezaba.

Fidel —tal vez como pocos de los cubanos de su tiempo—, siempre ha tenido muy clara la necesidad de la unidad entre las fuerzas revolucionarias, unidad que se consolidaría para siempre  en la integración del Partido Comunista de Cuba, «alcanzada en tal alto grado como jamás se logró en la historia de nuestra Patria, esa unidad por la que suspiraron los combatientes durante casi un siglo (...) y que por primera vez nuestra generación logró», como él mismo señalaría.

Para Fidel no habría nunca «soluciones negociadas», ni «diálogo cívico» entre la oposición y el gobierno. Al poder llegaría libre de compromisos «para servir a Cuba en un programa de justicia social, de libertad y democracia, de respeto a las leyes y de reconocimiento a la dignidad plena de todos los cubanos, sin odios mezquinos para nadie, y los que la dirigimos, dispuestos a poner por delante el sacrificio de nuestras vidas, en prenda de nuestras limpias intenciones».

En tal sentido Maceo constituía su paradigma para la lucha, y como él, no cejaría. Los revolucionarios moncadistas conocían  las altas responsabilidades contraídas con la Patria, por lo que no cabía el cansancio, la desesperanza, la falta de fe en la posibilidad del triunfo. Los hombres de la Generación del Centenario, representantes de lo más extraordinario de aquellos años de cruenta lucha, habían jurado ya la defensa de los más sagrados derechos del pueblo y de la Patria.

Nada de «rendición vergonzosa», como calificó sin ambages el Titán de Bronce a aquel documento ominoso, suscrito sin haber sido consultadas todas las fuerzas insurrectas. Ningún argumento lo convenció:

—No estamos de acuerdo con lo pactado en el Zanjón; no creemos que las condiciones allí estipuladas justifiquen la rendición después del rudo batallar por una idea durante diez años, y deseo evitarle la molestia de que continúe sus explicaciones porque aquí no se aceptan.

Como era de esperar Martínez Campos respondió:

—No se puede conceder a Cuba la independencia, General Maceo,  y respecto a la abolición de la esclavitud es cuestión a resolver en las Cortes. Insisto, puedo leerle el texto del convenio, puede que sus muchos de los oficiales que le acompañan no lo conozcan.

Entonces Maceo le interrumpe nuevamente:

—Porque lo conocemos,  no lo aceptamos. Por favor, le ruego no se tome usted la molestia de leerlo.

Antes de marcharse, molesto por su fracaso, Martínez Campos pidió que el cese de las hostilidades se prolongara por un tiempo prudencial. Pero el general santiaguero le contestó:

—Ocho días ya son suficientes.

—Es decir, que no nos entendemos, dijo el español.

—No, no nos entendemos, fue la rotunda respuesta del Titán.

Una criollísima frase del oficial cubano Florencio Duarte selló la entrevista en los momentos en que se retiraba la comitiva española:

—« ¡Muchachos, el 23 se rompe el corojo!».

El 22 de octubre de 1895, durante la guerra necesaria de Martí, el General Antonio Maceo iniciaba la conocida invasión del Oriente a Occidente cubano. Desde los mismos Mangos de Baraguá partieron las tropas. Combatientes de filas, hombres que salidos del campesinado, de las dotaciones de esclavos, de las ciudades y pueblos, abrazaron la causa de la independencia.

Las manifestaciones estudiantiles, la lucha clandestina, el Moncada, la prisión, el exilio, el Granma, la Sierra Maestra, la contraofensiva rebelde, la invasión a Las Villas, el triunfo del 1º de enero de 1959, dieron continuidad a la hidalga intransigencia maceísta. Y así será también la respuesta de los cubanos a quienes, luego un siglo de luchas, no respetan la independencia de una nación —o la traicionan—. Y será también contra aquellos que,  con sus actitudes egoístas, sus rencillas, su racismo, su indiferencia, sus indisciplinas, su individualismo, ponen en peligro los mayores intereses del pueblo y de la Patria.

Tal y como el reformismo autonomista, con su retórica «modernizadora y posibilista» podía confundir en la primera mitad de los años1880 del siglo XIX, los actuales ideólogos del anexo-reformismo intentan ahora rescribir la historia de Cuba y diseñar su futuro. No se diferencian mucho de sus antecesores. Pertenecen a la estirpe de los que destruyen, no de los que fundan.

Hoy, a 135 años de la Protesta de Baraguá, la unidad revolucionaria de la nación se afianza como nunca antes en una legítima concertación y unión de fuerzas en torno en torno a Fidel y el Partido. Con un proyecto definido y una estrategia de lucha aceptada firmemente por la gran mayoría de sus hijos.

La Protesta de Baraguá, continúa siendo «lo más glorioso de nuestra historia». Cuba, albergue de la esperanza, «cambia todo lo que debe ser cambiado», pero siempre mirando a los mambises, que ya parecen ir galopando por la América bravía. Brazos en alto —sin puños cautivos—, libre de cualquier atadura, asume la humanidad como patria y decide en legítima defensa, en aras de construir una sociedad diferente, más justa y solidaria.

Fuentes consultadas:

1. «Cuba: Las razones de Baraguá», artículo de Enrique Ubieta Gómez. Versión on line: http://www.rebelion.org/hemeroteca/cuba/040317ubieta.htm

2. «El pensamiento vivo de Maceo», José Antonio Portuondo. Ed.Ciencias Sociales, La Habana, 1971.

3. «La Protesta de Baraguá», artículo de Luis Acosta Brehal,  Investigador Agregado del Centro de Estudios Antonio Maceo Grajales. Versión on line: http://www.cultstgo.cult.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=781&Itemid=87

4. «La revolución inconclusa: la protesta de los Mangos de Baraguá contra el Pacto del Zanjón», Rolando Rodríguez. Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1999.

5. «Las ideas que sostienen el arma. Antonio Maceo». Eduardo Torres Cuevas, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1995