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LA TECLA CON CAFÉ

A Pineda Barnet le fascina que le discutan

A Pineda Barnet le fascina que le discutan

 

domingo, 29 de enero de 2017
5:33:07 p.m. 

Desde el último balcón de un edificio habanero, un letrero anuncia, en mayúsculas, que ahí vive Enrique Pineda Barnet (La Habana, 28 de octubre 1933) . El cartel le añade color a la leyenda de un hombre que colocó a Cuba después de 1959 en la historia de los Oscar.

La Bella del Alhambra (1989), aunque en su tierra no consiguió los esperados corales (Mejor largometraje y Mejor actuación femenina) y tuvo que contentarse con el de música y el de escenografía, resultó ganadora del Goya en Mejor película extranjera.

“Y todo eso provocó también envidias, rivalidades”. Sucedía, a juicio de Pineda Barnet, “lo que los viejos sabios me habían dicho muchos años atrás, al ganarme el Premio Nacional de Literatura Hernández Catá en 1953. Los que eran mis amigos se volvieron mis enemigos, mis contrincantes.

“Como me habían advertido los viejos sabios que entonces componían el jurado del Hernández Catá (Juan Marinello, Don Fernando Ortiz, Raymundo Lazo, Jorge Mañach): cuando uno está en baja, todo el mundo le pasa la mano, le coge lástima; pero cuando uno gana una victoria, ya es más difícil aplaudirte. Celebrar tu victoria es más difícil y los que lo hacen son tus verdaderos amigos”.

A partir de 1989, la relación entre el cineasta —que había sido el primer maestro voluntario en la Sierra Maestra antes de la Campaña de Alfabetización, interventor de industrias, diplomático acompañante del Che en Punta del Este— y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), se volvió tensa. El lugar donde le ofreció trabajo Julio García Espinosa a comienzos de la Revolución Cubana y que, sin embargo, él no creía merecer, dejó de sentirse como hogar en la década del 90.

Desde entonces, 27 años y un puñado de películas han transcurrido (Angelito mío, 1998; La Anunciación, 2009; Verde verde, 2010, y algunos cortos).

 

“Y (...) en el 38vo Festival de Cine Latinoamericano, me anunciaron que me iban a dar el Coral de Honor por la obra de la vida. Dije: ‘es el momento de resarcir, de curar las heridas que se hicieron antes’. Puse mi condición inmediatamente: ‘Yo voy a recibir el premio si me lo entrega Beatriz Valdés’, y el Festival invitó a Beatriz. Fue un regalo. Son satisfacciones inmensas porque en aquel momento cuando se le negó el Coral a la Mejor actriz, el público pidió justicia a coro y Beatriz, con los ojos aguados, dijo: ‘No se preocupen, todos ustedes son mis corales’.

"(...) estamos sanando una herida de 27 años y eso nos sirve de consuelo, hoy que seguimos cometiendo errores, que seguimos haciendo leña del árbol caído, de la gente buena, brillante, que existen celos, envidias, persecuciones, censuritas, y todo tipo de cosas mediocres del ser humano que un día se resarcirán, un día decidirán los corales”.

—Usted habla de censuras y persecuciones. ¿Cuál es su criterio en relación con las polémicas que ha generado la censura del largometraje Santa y Andrés?

—Me parece una película extraordinaria, revolucionaria de verdad, digna, patriótica. Cuando la gente quiere ver mal, ve mal. Cuando la gente quiere generar intriga… lo hace. Ahí no hay nada. Hay que ver la película como lo que es: un acto revolucionario desde el arte, de denuncia de un momento. Además, los realizadores son dos jóvenes muy revolucionarios, muy limpios, incapaces de hacer algo que dañe la Revolución, a tal punto que se han negado a crear una atmósfera negativa. No, ellos quieren defender la película, pero desde posiciones de la Revolución.

—En ese sentido, ¿cómo valora la gestión del ICAIC, teniendo en cuenta que las demandas de los cineastas a veces se extienden más allá de los marcos de la institución, a productoras independientes?

—¿Y una productora independiente es un más allá? Yo no creo que una productora independiente sea un más allá. Hay muchas cosas que tienen que ser independientes para poder desarrollarse. Si ahora yo tengo que asociarme a una institución para escribir un poema… qué tontería. Hay cosas elementales.

—Sí, pero a diferencia de la literatura, que es un arte que se produce en solitario, el cine funciona como industria, requiere de dinero y de equipamiento…

—Por eso, si tú no encuentras un productor independiente que te dé plata, no puedes hacer la película. Yo creo que tenemos muchas instituciones alrededor nuestro, simpatizantes incluso de la Revolución Cubana que están dispuestas a ayudar, a apoyar nuestro cine.

—¿Usted diría que ese es un fenómeno nuevo?

—No, eso es más viejo que yo. ¿Qué hemos hecho con Televisión Española, con Ibermedia, con otros?… Con los únicos que no hemos hecho coproducciones es con los de la industria de Hollywood.

—Sin embargo, algunos cineastas recurren a productoras independientes o crean sus propias productoras porque a veces no consiguen el amparo necesario de la industria cinematográfica cubana. ¿Qué opina sobre una Ley de cine que incluya a esas productoras?

—En todas partes o dondequiera que haya un cine desarrollado, serio, tienen su Ley de cine. Hace falta una Ley de cine para promover el cine cubano, para que vengan productores a dar, a poner dinero en el cine. Eso es lo que desarrolla una cinematografía.

“En Cuba existen regulaciones que de alguna manera sirven como lineamientos para regir la producción cinematográfica… Pero claro, eso es elemental. Si voy a hacer una casa, tengo que saber cómo hacerla, las bases. Todo tiene sus leyes, todo debe tener sus leyes, sus regulaciones…”

—¿Considera que aquí están lo suficientemente explícitas?

—Yo no te sé decir, ya yo me cansé de oír el mismo bla bla bla hace muchos años. Ya no tengo ganas de oír. Tienen que acabar de hacer la Ley de cine y punto. Hay mucha gente que sabe cómo hacerla.

—¿Nos ofrecería una especie de top de las películas cubanas más importantes del cine contemporáneo?

—Cada cual en su tiempo y en su época. A mí me parece que son imprescindibles películas que ya hemos visto, que mencionamos siempre, como Memorias del subdesarrollo, Lucía, Memoria del agua. Directores como Tomás Gutiérrez Alea y Humberto Solás, y otros muy silenciados que han muerto casi en el anonimato… Oscar Valdés, Sara Gómez —una de las mujeres iniciadoras—, Nicolás Guillén Landrián —de mucho talento—, muy experimental, y que lo tildaron de loco.

“Hubo épocas de películas que se hicieron extraordinarias por lo perseguidas que fueron, como Alicia en el pueblo de las maravillas. A veces el favor más grande que le hacen a una película es prohibirla porque entonces inmediatamente ese sabor atrae.

—Pasa como en el amor, ¿no?

—Sí, como cuando papá te dice no, pero te aferras y dices que ese hombre sí… De las películas más contemporáneas, me parece que las dirigidas por Daranas son muy buenas, las de Fernando Pérez son interesantes. Últimos días en La Habana es una película dura, muy dura, que hace quince años hubiera sido censurada. Las cosas cambian. Fresa y Chocolate abrió un camino para hablar de un cine diferente, de las diferencias, de la sexualidad. ¿Quién iba a hablar hace algún tiempo de la homosexualidad en el cine cubano? Yo mismo hice Verde Verde hablando sobre la homofobia, dura y fuerte. Y nada, ya hoy no es nada.

—Es perceptible una saturación de esas temáticas en el cine cubano, ¿cómo lo ve usted?

—A veces se peca de exceso de aburrimiento porque todo lo que se reitera demasiado, aburre. A mí no me gustan las cantaletas políticas, moralistas ni tampoco las cantaletas exhibicionistas.

“Ahora estoy planteándome una película con el cineasta Carlos Barba Salva (Mi Virgen de la Caridad, Selección Oficial de Guión Inédito en el 36to Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana 2014) que tiene mucho de musical, pero también de drama, tiene de todo. No me gusta casarme con una temática ni con un estilo. Es mi virgen de la Caridad, mi visión. Los protagonistas son Beatriz Valdés y Héctor Noas, que todos dicen que es mi actor fetiche. Y no es que lo sea. Primero, lo quiero mucho, es como un hijo para mí, y es un actorazo, de una versatilidad increíble. Ahora está interpretando a un cosmonauta ruso en el espacio. Le traquetea…

“Mi Virgen de la Caridad es la historia de una devoción, una devoción ciega, consciente, convertida en pasión, en decisión, en lucha. Ya tengo el afiche, de Nelson Ponce. Un afiche precioso.

—Resulta innegable su influencia en varias generaciones de cineastas. ¿Qué es lo más agradable de eso para usted?

—Cuando me discuten me fascina, porque me discuten y me enseñan. Es saludable, a mí no me gusta el sí sí sí a todo. No. Me parece que el que le dice sí a todo muchas veces te está perdonando la vida. Quiere halagarte. Me gusta que la gente me diga “pero…”. Eso me hace pensar, me obliga a analizar, discutir.

Ha hablado un Pineda Barnet puente entre generaciones, criterios, y todo cuanto haya de diverso en el mundo. Un Pineda Barnet que no esconde su morada y que mantiene las puertas abiertas —incluso para visitas como esta— aun cuando su nombre está estampado desde 1989 en la historia del cine.

Antes de que me vaya, saca un álbum de fotos y me las muestra. En algunas aparece dirigiendo, en otras actuando, o sencillamente viviendo la vida desde distintos roles. La luz se filtra desde el balcón y otra cámara atrapa este instante en una fotografía. Él sonríe.

 (Fuente: PBC/Darcy Borrero )

Una foto de Melania desata la furia de los mexicanos

Una foto de Melania desata la furia de los mexicanos

 

domingo, 29 de enero de 2017
6:55:54 a.m. 

El mismo día que EE.UU. sugirió aplicar un impuesto del 20 % de las importaciones desde México para financiar el proyecto de la construcción del muro fronterizo, la revista estadounidense Vanity Fair twitió a sus lectores mexicanos un adelanto del reportaje especial sobre Melania Trump, la esposa del presidente de EE.UU.

Este antecedente, unido al hecho de que la publicación está dirigida al público de un país que, según datos oficiales, cuenta con más de 55,3 millones de personas que viven en la pobreza —el 46,2 % de la población—, desataron la furia de los mexicanos.

La foto muestra a la esposa del magnate Donald Trump  sentada sobre la mesa enrollando en un tenedor un lujoso collar que cae en un plato lleno de joyas, como si se tratara de unos simples espaguetis.

Sin embargo lo que trata la revista sobre Melania trasciende por lo sensacionalista: su pasado familiar, las tácticas para lidiar con su marido y cómo planea convertirse en la nueva Jackie Kennedy.

“Con el reciente ascenso de Donald Trump a la presidencia del país más poderoso del mundo, los personajes más allegados a él se han vuelto un blanco de curiosidad, su bella esposa no es la excepción”, aclara la revista mensual estadounidense de cultura, moda y política. “La ahora primera dama de los Estados Unidos refleja esa esencia de lujo que la rodea, un estatus con el que ella se siente cómoda, feliz, no importa si esto transmitido en imágenes editoriales resulte sarcástico y hasta risible. Ella luce siempre perfecta, tal como la historia de su vida que ella cuenta, pero que una vez terminado de leer este trabajo de investigación, el lector juzgará qué tanto de verdad tienen las palabras de Melania”, refiere Vanity Fair Mexico en su adelanto del número correspondiente a febrero 2017, publicitado en twitter.

Los dejo entonces con los “Secretos de Melania”, que si algo no puede —ni pueden ocultar sus detractores— es la belleza de la tercera esposa del actual presidente de EE.UU., exmodelo de origen esloveno nacionalizada estadounidense en 2006:

 

En 2005 no pareció extraño que Melania y Donald Trump celebraran su fiesta de matrimonio junto al expresidente y la ex primera dama Bill y Hillary Clinton, que por aquel entonces era senadora por Nueva York. “Cuando vinieron a nuestra boda, éramos ciudadanos privados”, me recuerda Melania.

Aquella época era menos complicada. Pero las cosas cambian a gran velocidad (lo cual constituye el elemento constante de la insólita vida de Melania Trump), y cuando tu marido presenta un plan para devolverle la grandeza a Estados Unidos, los mismos Clinton junto a los que estuviste sonriendo el día de tu boda pueden pasar a convertirse en enemigos mortales. Y también puedes pensar, como le sucede a Melania Trump, que en realidad este detalle no reviste la menor importancia. “Las cosas son como son —me dice—. Todo esto es un tema profesional, no es nada personal”.

Melania sabía que la política crearía una situación caótica. Es posible que Ivana, la primera mujer de Donald, quisiera que Trump fuera presidente, pero a Melania, la tercera esposa, esta idea nunca le entusiasmó. “Cuando tratamos el tema yo le dije que tenía que estar convencido, saber que quería hacerlo, porque te cambia la vida”, asegura.

Hablamos por teléfono, aunque no tengo la menor idea de si me llama desde su ático lleno de color dorado en la Trump Tower o desde algún acto de campaña. Aunque Melania tiene éxito entre el público en estos eventos, aparece de forma infrecuente. “Nadie me controla. Viajo con mi marido cuando sé que puedo ir y sé que no pasa nada si mi hijo se queda unos días solo con la servidumbre”. 

Aunque Donald declaró que Melania será una extraordinaria primera dama, la antigua modelo no da muchas pistas sobre lo que implicará para ella. En cierta ocasión comentó que desempeñaría el papel de forma “tradicional”, como Jackie Kennedy. Cuando se le pregunta qué causas apoyará, señala que ya participa en “muchísimas organizaciones benéficas que se centran en los niños y en enfermedades muy diversas”.

En este aspecto es igual que su marido: se muestra seductoramente opaca. Repite trivialidades enérgicamente en tono afirmativo e informal (dice que tiene “la piel gruesa”, vive la vida “día a día”, sigue las noticias “de la A a la Z”) hasta que el entrevistador decide que no tiene sentido insistir para lograr respuestas concretas. No obstante, a diferencia de su esposo, Melania es reservada, educada y poco voluble, según sus allegados. “En su interior hay paz”, me cuenta una antigua amiga de Eslovenia. Es rica, pero no una socialité. También es hogareña. Prefiere la familia a la gente de abolengo, y se retira temprano de los eventos.

Los que la conocen creen que imitará el modelo de Jackie. “Se le daría muy bien elegir la porcelana, será una primera dama clásica”, declara el estilista Phillip Bloch, que ha trabajado para el matrimonio y que ha acudido a desfiles de moda con Melania. No obstante, a diferencia de Jackie, que conoció a John F. Kennedy cuando este ya era congresista, Melania no se comprometió a ser mujer de un político al salir con el empresario en 1998.

Trump valora que ella le ponga las cosas fáciles. “Trabajo mucho, desde muy temprano hasta muy tarde —dijo en 2005—. No quiero llegar a casa y esforzarme para mantener una relación”. Para el magnate, divorciado dos veces, Melania es espléndida. Nunca le ha oído “echarse un pedo ni hacer caca”, según le contó una vez al showman Howard Stern. (Melania asegura que la clave es tener baños separados). Él puede estar seguro de que ella se toma la píldora todos los días, tal y como le contó muy ufano a Stern, en ese sentido, es una mujer increíble. “Tiene proporciones perfectas (mide 1.80 m, pesa 56 kilos) y unas tetas estupendas, lo cual no es un asunto insignificante”. Stern preguntó al magnate qué haría si Melania sufriera un terrible accidente de coche, tras el cual se quedara sin poder utilizar el brazo izquierdo, le saliera una purulenta mancha roja cerca de un ojo y se le deformara el pie izquierdo. ¿Seguiría con ella? 

—Y los pechos, ¿qué aspecto tendrían? —preguntó Trump.

“A los pechos no les pasaría nada”, contestó el presentador. En ese caso, claro que seguiría con ella. “Porque ese detalle es importante”.

Hay otras ventajas. El empresario aprecia la contención de Melania al ir de compras. “Nunca se ha aprovechado de la situación, cosa que muchas mujeres habrían hecho”, ha declarado. (“Prefiero la calidad a la cantidad”, me aclara ella). Donald también pone de su parte para que las cosas funcionen. “Es un marido muy comprensivo —contó una vez Melania—. Si le digo: ‘Necesito una hora, me voy a dar un baño’, o si me dan un masaje, no se opone. En ese sentido, me apoya mucho”. Ella me cuenta que deja que él tenga su espacio porque no es una mujer “dependiente” ni “pesada”.

 

Melania consideraba que la candidatura de Trump a la Casa Blanca no tenía mucho que ver con ella. Lo mismo puede decirse de las opiniones más polémicas del empresario, como el desprecio que le inspiran los inmigrantes, a pesar de que su esposa no adquirió la ciudadanía estadounidense hasta 2006. “Decidí no entrar en política ni en temas legislativos. Es mi esposo quien se ocupa de esas cosas”. Ella cuenta sus opiniones a Trump. “Nadie se entera y nadie se enterará jamás —añade, refiriéndose a los consejos que le da—. Porque todo eso queda entre mi marido y yo”.

Esta actitud concuerda con su idea de las funciones de una esposa. “Ella no se sale de su papel —cuenta el estilista Bloch—. Si le preguntan, da su opinión. Si no, no se inmiscuye”.

Cuando conoció a Melania en una fiesta celebrada durante la New York Fashion Week, Donald Trump tenía 52 años. Era un hombre descarado y estridente, sumamente rico, una leyenda neoyorquina. Melania Knauss (su nombre de modelo) tenía 28. Era una morena alta y tímida cuyos ojos aún no habían adquirido ese carácter rasgado y tirante. “Yo no sabía gran cosa de Donald Trump —asegura—. Tenía mi vida, mi mundo. No conocía el tipo de vida que él llevaba”. Esa noche de septiembre de 1998, el magnate llegó con otra mujer, pero se quedó prendado de Melania. Mandó a su acompañante al baño para disponer de unos minutos en los que abordar a la modelo en la que se había fijado. Pero Melania se negó a darle su teléfono y le pidió que fuera él quien le pasara sus datos de contacto. “Si se los daba yo, habría sido una de tantas mujeres a las que él llamaba”, recuerda. La modelo sentía curiosidad por ver si Trump le daba un número de su oficina. “Quería ver cuáles eran sus intenciones —explica—. Dice mucho de un hombre qué número te da. Me los pasó todos”.

Esperó una semana antes de llamarlo. “Hubo mucha química entre nosotros, pero su fama no me impresionó. Es posible que él lo notara”.

(Fuente: RT)

Putin y Trump mantuvieron primera conversación telefónica

Putin y Trump mantuvieron primera conversación telefónica

 

domingo, 29 de enero de 2017
5:49:19 a.m. 

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, mantuvieron su primera conversación telefónica tras la investidura de éste último. 

Ambos mandatarios mostraron su intención de estabilizar y desarrollar las relaciones bilaterales sobre una base constructiva, equitativa y mutuamente beneficiosa, reza un comunicado oficial en la página web del Kremlin, Palacio de Gobierno ruso.

“Coordinación real”

Según RT, ambos presidentes destacaron la importancia del “restablecimiento de los lazos comerciales y económicos mutuamente beneficiosos” entre los sectores empresariales de ambos países y abogaron por:

Articular “una coordinación real” de las acciones rusas y estadounidenses con el objetivo de acabar con el Estado Islámico y otros grupos terroristas en Siria.

Cooperar en el ámbito internacional, en concreto en cuestiones como la lucha contra el terrorismo, Oriente Medio, la resolución del conflicto árabe-israelí, la estabilidad estratégica y la no proliferación, el programa nuclear de Irán y la situación de la península coreana.

Donald Trump deseó “felicidad y prosperidad” al pueblo ruso y evocó la “afinidad” que une a los estadounidenses con los ciudadanos de Rusia, a lo que Putin respondió afirmando que los rusos albergan “los mismos sentimientos” en relación al pueblo estadounidense.

La lucha contra el terrorismo global debe ser una de las prioridades para EE.UU. y Rusia, considera Alfredo Jalife-Rahme, profesor de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de México. Opina que la colaboración antiterrosrista de Moscú con la nueva administración norteamericana dará frutos esperados por todo el mundo.

(Fuente: VTV)

Fidelísimo martiano

Fidelísimo martiano


sábado, 28 de enero de 2017
8:51:49 a.m. 
 

Por Mercedes Rodríguez García 
Fotomontaje: Linares

Dudaba el investigador sobre cómo iba vestido nuestro Héroe Nacional el día que cayó en Dos Ríos: si como Gómez lo describió «de saco negro, pantalón claro, sombrero negro de castor y borceguíes negros», o como vistiera por aquellos días y describe el propio Martí, con sombrero de paja y chamarra de dril ruso.

Un día se le presentó la oportunidad de plantearle la interrogante al Comandante en Jefe, «y con esa mirada pícara que él tiene», le respondió: «A lo mejor, con lo limpio y escrupuloso que era, Martí mandó a lavar la ropa de tantos días» Y no deja de tener razón, es una posibilidad, «nunca hay una
sola verdad», admitió el Dr. Rolando Rodríguez García en una entrevista que le hiciera para Vanguardia en mayo de 2015.

Pulcro él también en el detalle, Fidel podía imaginarse a tal punto al héroe de Dos Ríos. Para él desde los años escolares, guardaba una devoción infinita.

«Vivimos orgullosos de la historia de nuestra patria; la aprendimos en la escuela, y hemos crecido oyendo hablar de la libertad, de la justicia, y de derechos. Se nos enseñó a venerar desde temprano el ejemplo glorioso de nuestros héroes y de nuestros mártires. Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez y Martí fueron los primeros nombres que se grabaron en nuestro cerebro», expresó durante la autodefensa, el 16 de octubre de 1953, el principal encartado de la Causa 37 por el asalto al Moncada.

¿Qué cubano no conoce o ha escuchado —tal vez descontextualizadas— decenas de frases de Fidel en su alegato conocido como La Historia me absolverá, y que hacen referencia directa o indirectamente, en letra o en espíritu, a nuestro héroe de héroes?

«¡No importa en lo absoluto! Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos», afirmó luego de increpar al tribunal por haberle negado que llegaran a sus manos obras de consulta de cualquier materia, entre ellas, los libros de Martí.

Y para quienes lo llamaran por ello soñador, como Martí les dijo: «El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ése es [...] el único hombre práctico cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber».

Solo en ese elevado e inspirado propósito martiano, era posible para Fidel «concebir el heroísmo de los que cayeron en Santiago de Cuba».

Martí vivía en Fidel, no quepa la menor duda. Y si las almas en algún momento transmigran, la de Martí debió constituirse energía trascendente —invisible e inmensurable— que por su boca hablaba, encarnando la misma rebeldía y el desafío derivados de los actos del Apóstol de la independencia de Cuba. O por lo menos, como me contara durante una entrevista —también para Vanguardia— el poeta Yamil Díaz, «alguno de aquellos mambises iletrados que conocieron a Martí en las montañas de Oriente. Esos que oían sus arengas y algo mejor: lo vieron dormir en una hamaca, escribir a sus amigos, almorzar, comentar las hazañas de la Guerra Grande». 

Fidel —no es desatinado suponérselo— debió no solo haber visto en sueños a Martí, sino también en «ese otro plano al que engañosamente llamamos “realidad”». 

No hay escrito o pieza oratoria de Fidel donde encumbren tan claro y vibrante el pensamiento martiano y la historia de Cuba como en La Historia me absolverá. Convertido de acusado en acusador, denunció en ella los problemas sociales que afectaban al país —latifundios, insalubridad, miseria, analfabetismo—, y dio a conocer las medidas que tomaría la Revolución una vez derrotado el oprobioso régimen. ¡Tal era su fe en el triunfo! 

Los más suspicaces pudieron haber presentido en el verbo encendido del aquel abogado «querellante» de 27 años a un peligroso líder de ideas marxistas, algo que nunca negó y aclaró siempre que pudo porque, «antes de eso», ya era un profundo martiano. Como lo hizo, en 1985, a Carlos Alberto Libânio Christo, sacerdote brasileño de la Orden de los dominicos, más conocido por Frei Betto: 

«Yo antes de ser comunista utópico o marxista, soy martiano, […], fui siempre también un profundo admirador de las luchas heroicas de nuestro país. […] Claro que Martí no explicaba la división de la sociedad en clases, aunque era el hombre que siempre estuvo del lado de los pobres, y fue un crítico permanente de los peores vicios de una sociedad de explotadores. […] Yo digo que en el pensamiento martiano hay cosas tan fabulosas y tan bellas, que uno puede convertirse en marxista partiendo del pensamiento martiano». 

El poeta, ensayista y crítico cubano Cintio Vitier validaría al colega Luis Báez —para su libro Absuelto por la historia, publicado en 2001— «los principios marxistas que libremente Fidel asumió en su juventud […], con el tiempo le permitieron una argumentación de amplitud latinoamericana que en la práctica ha llegado a ser ecuménica». En especial aquellos que «fundamentaron un desmontaje científico del capitalismo, al injertarlos en la cepa del pensamiento martiano». Práctica universal que lo llevó «a una especie de equilibrio en que previsión y rebeldía se equivalen». 

De ahí —explica Vitier— el nexo que Fidel siempre buscó «entre el análisis y la acción, entre la intransigencia y la lucidez, tocando el borde de las posibilidades reales de los factores objetivos y subjetivos en la lucha contra un enemigo tan desproporcionado», demostrando «que lo único prudente es rebelarse contra todo fatalismo histórico».

Llegado a este punto, y más allá de «cualquier recuento de aciertos y errores» —especifica Cintio— Fidel se convirtió «predicando con el ejemplo de la independencia y la resistencia del pueblo cubano, en mensaje de esperanza, aliento combativo e impresionante convicción de una victoria planetaria». 

Fidel encarnó ideales y delineó la Patria que imaginó nuestro Apóstol, resumiendo en sí mismo la evolución y síntesis del pensamiento político, económico y social de la nación cubana. 

¿Romántico? Hasta donde mismo presumía que es posible el cielo en la tierra, fue «un hombre privilegiado por su formación cristiana, su opción marxista y la asimilación de la prédica martiana», de acuerdo con Frei Betto. 

¿Extremista?, como lo han calificado algunos. ¡No! Fue «un hombre radical, lo que significa, como señaló Martí, ir a la raíz, y ella no está en los extremos, sino en el centro de la verdad y de la acción revolucionaria. En esto consiste su genio político», según el intelectual y político cubano Armando Hart.

En más de una ocasión he escuchado o leído a Eusebio Leal aseverando lo muy difícil que resulta valorar el impacto de una personalidad en la conciencia de sus coetáneos, tarea que él deja a los biógrafos, duchos en ordenar anécdotas y testimonios de los cuales surge —ojalá sea con pasión y verdad, aclara— la semblanza de los héroes. 

Mas, volver a Fidel Castro cuando ya no existe físicamente ha sido complejo. Ya ven. No porque falte la anécdota, el testimonio o el documento sobre el mortal, sino por ese vacío que gravita en quienes crecimos viéndolo y escuchándolo en la infinitud de la vida nacional, y que ahora —dada la frescura de la rehusada partida— nos empuja al vértice de la incomodidad y la aflicción. 

Por ello duele tener que escribir los verbos en pasado, o colocar justos adjetivos por temor a sonar grandilocuente, falsa, o lo que es peor, fallarle a él mismo rindiéndole desmedido culto a su persona. 

Y volver a Fidel de la mano de José Martí, si no difícil, es al menos arduo. No tanto por el miedo a decir lo mismo que otros dijeron —siempre queda el recurso del entrecomillado—. Es por la fuerza centrípeta del alma que nos impide la aceleración intrínseca a todo artículo periodístico, y superpone —en detrimento del análisis— la emoción a la razón. 

Mas, parafraseando a Leal, lo que desarticula y trastorna de verdad es la grandeza que se levanta de los hechos cotidianos por lo efímero que es el espacio de la vida. 

Pero hay vidas grandes, infinitas. 

Vidas eternas, perdurables, memorables, porque de sus «cadáveres heroicos» se eleva el «espectro victorioso de sus ideas», como expuso Fidel en su alegato refiriéndose a sus compañeros caídos durante el asalto o asesinados luego. Vidas que «no tenían precio», vidas que «no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos». 

Vidas sin límites, vidas martianas que no extingue la muerte, que no pueden llorarse sobre las sepulturas, que no temen ni se abaten ni se debilitan jamás «porque los cuerpos de los mártires son el altar más hermoso de la honra». 

Y por labios de Fidel continuaría el Apóstol: 

Cuando se muere
En brazos de la patria agradecida,
La muerte acaba, la prisión se
rompe;
¡Empieza, al fin, con el morir,
la vida! 

Nadie sabe cómo transcurrieron los últimos minutos de Fidel. Y, no. No puedo ni quiero imaginármelo yacente.  Fidelísimo partió y en polvo caminó a  sembrarse al lado de Martí, predicando en la marcha. 

A Fidel, como en los versos de quien tanto venerara: «La estrella como un manto, en luz lo envuelve» 

Trump está “shockeando" al mundo, dice el cuarto hombre más rico del mundo

Trump está “shockeando" al mundo, dice el cuarto hombre más rico del mundo


sábado, 28 de enero de 2017
8:20:29 a.m. 

Para Carlos Slim, el cuarto hombre más rico del mundo, según Forbes, el presidente estadounidense está "shockeando" al mundo con el fin de abrir nuevos espacios de negociación. 

El magnate mexicano Carlos Slim consideró ayer que el presidente estadounidense Donald Trump busca "provocar para negociar", por lo que el objetivo de México debe ser que entienda la conveniencia de seguir siendo socios comerciales.

En su primera semana en la Casa Blanca, Donald Trump ha creado un pleito con México que ha generado el enojo de este socio estratégico de Washington y podría provocar una guerra comercial, además de una menor cooperación para contener la inmigración ilegal, según analistas.

Slim, el cuarto hombre más rico del mundo según la revista Forbes, aseguró en una conferencia de prensa que Trump está "shockeando" al mundo con el fin de abrir espacios de negociación para aplicar su visión para Estados Unidos.

"Yo pienso, a ver, dicho así como muy cinematográficamente, que Trump no es Terminator es negotiator. Es un negociador", bromeó Slim, aludiendo al título de la clásica saga cinematográfica sobre un exterminador cibernético.

Slim y Trump se reunieron en diciembre, en un encuentro que el hoy presidente describió como una "cena agradable con un hombre maravilloso" y que sirvió para limar asperezas luego de que el mexicano había criticado las posturas del republicano durante su campaña electoral.

A mediados de octubre, Trump había acusado a Slim, el mayor accionista del diario The New York Times, de montar un complot mediático en su contra encabezado por el periódico, que publicó relatos de mujeres que acusaban al magnate neoyorquino de manosearlas y besarlas años atrás sin su consentimiento.

Slim aseguró en la conferencia que no ha vuelto a tener contacto con Trump desde aquella cena.

(Fuente: LN/ AFP)

Puerto de Florida cancela firma de acuerdo con Cuba

Puerto de Florida cancela firma de acuerdo con Cuba

 

7:26:05 a.m.
sábado, 28 de enero de 2017
 

El Puerto de Everglades, en Fort Lauderdale, Florida, canceló la firma de un acuerdo de negocios con Cuba, luego de que el gobernador republicano Rick Scott lanzara la amenaza de cortar fondos estatales a las terminales marítimas que hagan negocios con la Isla. 

"Recomendaré que se restrinja en mi presupuesto la adjudicación de fondos estatales para puertos que trabajen con Cuba”, anunció Scott sus intenciones a través de Twitter. 

La decisión se dio a conocer un día después que el puerto recibió el primer cargamento de carbón artesanal cubano desde territorio cubano a Fort Lauderdale, tras más de 50 años de bloqueo económico, comercial y financiero. 

 

El Comisionado del Condado de Broward, Chip LaMarca, explicó que tras una reunión con Stever Cernak, director del Puerto de Everglades, éste le dijo que no se firmaría el memorándum de entendimiento con Cuba que se negocia desde mayo de 2016. 

El gobernador Scott amenazó el miércoles a través de su cuenta de twitter con recomendar a legisladores “restringir fondos estatales a los puertos que hagan negocios con Cuba bajo mi presupuesto”. 

Una delegación de Cuba tenía planeado reunirse este fin de semana con autoridades del Puerto de Everglades para signar el acuerdo, y más adelante con dirigentes de los puertos de Palm Beach y Tampa en Florida, así como el de Virginia en Norflok. 

Hasta ahora solo se permitían exportaciones humanitarias a Cuba bajo excepciones del bloqueo comercial de Estados Unidos al país caribeño, la mayoría de ellas a través de los puertos de Florida. 

La empresa de carga Crowley Maritime Corporation, que opera en el Puerto Everglades y que trajo la carga de carbón artesanal esta semana, ha enviado mercancías a Cuba bajo esas excepciones humanitarias desde el 2001, según dijo LaMarca. 

No estaba claro de inmediato qué impacto tendría la declaración de Scott sobre las importaciones cubanas que llegan a Florida. El comercio con Cuba estuvo prohibido durante décadas, pero recientemente se abrió de manera limitada debido a una orden ejecutiva del ex presidente Barack Obama. 

Las amenazas de Scott no impiden que otro estado sí permita la entrada de barcos que comercien con Cuba. 

Rick Scott es gobernador de La Florida desde 2011. Es la persona más acaudalada que ha ocupado ese cargo y oculta las cuentas de su fortuna, lo que le ha ocasionado varios cuestionamientos. 

(Fuente: CI/PL)

 

Incendio destruye antiguo edificio en Santa Clara

Incendio destruye antiguo edificio en Santa Clara

 

jueves, 26 de enero de 2017
1:39:13 a.m.

No se reportan afectaciones colaterales en viviendas e instituciones cercanas. Se ofrecerá ayuda material a las tres familias que perdieron parte de sus bienes. (Foto: Captura de un video filmado por celular).

Un siniestro rompió anoche la calma nocturna en la ciudad de Santa Clara, muy cerca del boulevard, al reportarse este miércoles un incendio en un antiguo edificio de viviendas, situado en la calle Juan Bruno Zayas, entre Independencia y Santa Bárbara. 


Las siete personas que en ese instante se encontraban en el inmueble fueron rescatadas de inmediato por las Fuerzas del Ministerio del Interior.  

El fuego  logró controlarse en las primeras horas de la madrugada de ese mismo día, gracias a decenas de bomberos y un total de 11 carros especializados del Comando contra Incendios de los municipios de Ranchuelo, Santo Domingo, Caibarién, Camajuaní y Santa Clara, que se movilizaron con rapidez para evitar la propagación de las llamas hacia residencias y comercios de la zona.

  

Al cierre de esta información, se desconocían las causas que provocaron el siniestro en un edificio construido a principios del pasado siglo en la calle Zayas entre Santa Bárbara e Independencia, a pocos metros del Boulevard.

Las autoridades explicaron que por razones preventivas se retiró el servicio de electricidad durante varias horas en los populosos circuitos 3 y 2 de Santa Clara. 

Los principales dirigentes del Partido y el Gobierno en la provincia y la ciudad capital, acudieron al lugar del incendio desde el primer momento para tomar decisiones.   

Yarixa Moya, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular, declaró que hasta ahora no se reportan afectaciones colaterales en viviendas e instituciones cercanas.

La funcionaria  añadió  que se ofrecerá ayuda material a las tres familias que perdieron parte de sus bienes. 

(Fuente CMHW/Abel Falcón)

Es imperante trabajar por la unidad dentro de la diversidad


jueves, 26 de enero de 2017
12:56:31 a.m. 

La integración de América Latina y el Caribe es una cuestión imperante en estos momentos, así como trabajar por la unidad dentro de la diversidad, aseguró este miércoles el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, al intervenir en la plenaria de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

El Presidente cubano hizo un llamado a hacer más efectiva la gestión de la Celac, fundada en el 2011 y expuso los peligros del retorno del neoliberalismo en la región.

En otro momento hizo alusión a temas de la agenda continental que mantienen la línea que ha seguido Cuba a lo largo de estos años, tales como el apoyo a la Revolución Bolivariana en Venezuela, la implementación del acuerdo final de la paz en Colombia, entre otros asuntos.

El Presidente cubano señaló igualmente que continuaremos apoyando a Puerto Rico en la lucha en su independencia, a Ecuador por los daños en la Amazonía, y a Bolivia. Envió su felicitación al Comandante Daniel Ortega y Rosario Murillo, recién reelectos en Nicaragua.

En su discurso, se refirió al golpe de Estado perpetrado en Brasil contra la presidenta Dilma Rousseff.

Raúl dijo a los Jefes de Estado y de Gobierno que asisten al encuentro en Punta Cana, República Dominicana, que era indispensable que los miembros de la comunidad internacional respetaran los postulados de la Proclama de América Latina como Zona de Paz adoptada durante la cumbre en La Habana en el 2014.

Instó en ese sentido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump a respetar a la región.

Estados Unidos y Cuba pueden vivir en armonía y bajo el respeto, pero Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia, resaltó el General de Ejército en su intervención.

(Fuente: Granma)