Doscientos años de trabajo, investigación y conocimiento se han perdido tras el incendio de grandes proporciones que destruyó el el Museo Nacional de Brasil, en el barrio de la Quinta de Boa Vista,Río de Janeiro.
El Museo Nacional de Historia y Antropología Brasil, devastado el domingo por un gigantesco incendio, es la mayor instalación de su tipo en América Latina, con más de 20 millones de piezas y una biblioteca que sobrepasa los 530.000 títulos.
El sistema antifuego no funcionó correctamente y la actuación de los bomberos se demoró, según informó la radio O Globo.
Con el correr de los años, el Museo ha tenido importantes dificultades de presupuesto, y tuvo que ser temporalmente cerrado en 2015 "por falta de recursos para su mantenimiento", admitió el ministro brasileño de Cultura Sergio Sa Leitao.
En agosto de 1995, el edificio sufrió importantes perjuicios por tormentas que dañaron el departamento de arqueología y especialmente a momias egipcias de más de 3.000 años de antigüedad.
Los daños también fueron importantes en el sector de paleovertebrados y algunas partes de un esqueleto de tiranosaurio se disolvieron en el agua.
El museo, que celebró en junio su bicentenario, recibía unos 150.000 visitantes por año y es un importante centro de investigación y estudio, integrado desde 1946 a la Universidad federal de Río de Janeiro.
Creado en 1818 por el rey Juan VI e instalado desde 1892 en el ex palacio imperial de San Cristóbal, está situado en el parque de Boa Vista en el norte de Río, que alberga igualmente un excepcional jardín botánico de 40 hectáreas.
Antigua residencia de la familia real portuguesa y luego de la familia imperial brasileña, el Palacio de San Cristóbal tiene una extensión de 11.400 m2, de los cuales 3.500 m2 se destinan a salas de exposiciones.
De 1889 a 1891, este edificio de estilo neoclásico albergó a la Asamblea Constituyente de Brasil, antes de recibir en 1892 al Museo Real, con colecciones, especialmente egipcias, adquiridas por la familia real portuguesa.
Su biblioteca contaba con 537.000 obras de las cuales 1.560 son únicas, como una Historia natural de 1481, precisa el museo en su sitio web www.museunacional.ufrj.br
La institución tiene una particular reputación por la riqueza de su departamento de paleontología, con más de 26.000 fósiles, entre ellos un esqueleto de dinosaurio descubierto en Minais Gerais (centro) y numerosos especímenes de otras especies extinguidas (perezosos gigantes y tigres dientes de sable).
Su colección de Antropología biológica comprende al más antiguo fósil humano descubierto en Brasil, conocido con el nombre de "Luzia".
Con 6,5 millones de especímenes, su departamento de zoología incluye una excepcional colección de peces (600.000), anfibios (100.000), moluscos, reptiles, conchas, corales y mariposas.
Su herbario, con una muestra de 550.000 plantas, fue creado en 1831.
Dedicado desde el siglo XIX a la investigación, el Museo Nacional de Rio es la institución científica más antigua del país, que se abrió a la enseñanza en 1927.
Oficinas de investigadores y laboratorios ocupan gran parte del Museo, que ha desarrollado a lo largo del siglo pasado una política de intercambios internacionales, de publicaciones y de enseñanza.
Importantes personalidades científicas lo han visitado, como Albert Einstein o Marie Curie, precisa el sitio web de la institución.
Este año se cumplen 20 años de lacoronación de la Virgen de la Caridadcomo Reina y Madre de Cuba por el Papa Juan Pablo II. Precisamos hoy fragmentos de la Homilía de Su Santidad Juan Pablo II, en la Plaza Antonio Maceo, Santiago de Cuba, el 24 de enero de 1998, para la coronación de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.
“(…) Hace más de quinientos años, cuando llegó la cruz de Cristo a esta Isla, y con ella su mensaje salvífico, comenzó un proceso que, alimentado por la fe cristiana, ha ido forjando los rasgos característicos de esta Nación. En la serie de sus hombres ilustres están: aquel soldado que fue el primer catequista y misionero de Macaca; también el primer maestro cubano que fue el P. Miguel de Velázquez; el sacerdote Esteban Salas, padre de la música cubana; el insigne bayamés Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, el cual, postrado a los pies de la Virgen de la Caridad, inició su lucha por la libertad y la independencia de Cuba; Antonio de la Caridad Maceo y Grajales (…), al cual su madre pidió delante del crucifijo que se entregara hasta el extremo por la libertad de Cuba. Además de éstos, hay muchos hombres y mujeres ilustres que, movidos por su inquebrantable fe en Dios, eligieron la vía de la libertad y la justicia como bases de la dignidad de su pueblo.
“En esta celebración vamos a coronar la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. Desde su santuario, no lejos de aquí, la Reina y Madre de todos los cubanos —sin distinción de razas, opciones políticas o ideologías—, guía y sostiene, como en el pasado, los pasos de sus hijos hacia la Patria celeste y los alienta a vivir de tal modo que en la sociedad reinen siempre los auténticos valores morales, que constituyen el rico patrimonio espiritual heredado de los mayores. A Ella (…) nos dirigimos agradecidos para decirle: 'dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá' (Lc 1, 45). En estas palabras está el secreto de la verdadera felicidad de las personas y de los pueblos: creer y proclamar que el Señor ha hecho maravillas para nosotros y que su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Este convencimiento es la fuerza que anima a los hombres y mujeres que, aun a costa de sacrificios, se entregan desinteresadamente al servicio de los demás.
“(…) Con el servicio a la fe de los hombres y mujeres de este amado pueblo, la Iglesia los ayuda a progresar por el camino del bien. (…) La historia enseña que sin fe desaparece la virtud, los valores morales se oscurecen, no resplandece la verdad, la vida pierde su sentido trascendente y aun el servicio a la nación puede dejar de ser alentado por las motivaciones más profundas. A este respecto, Antonio Maceo, el gran patriota oriental, decía: «Quien no ama a Dios, no ama a la Patria».
«(…) El cristiano y las comunidades cristianas viven profundamente insertados en la vida de sus pueblos respectivos y son signo del Evangelio incluso por la fidelidad a su patria, a su pueblo, a la cultura nacional, pero siempre con la libertad que Cristo ha traído…
“(…) La historia cubana está jalonada de maravillosas muestras de amor a su Patrona, a cuyos pies las figuras de los humildes nativos, dos indios y un moreno, simbolizan la rica pluralidad de este pueblo. El Cobre, donde está su Santuario, fue el primer lugar de Cuba donde se conquistó la libertad para los esclavos.
“Amados fieles, no olviden nunca los grandes acontecimientos relacionados con su Reina y Madre. Con el dosel del altar familiar, Céspedes confeccionó la bandera cubana y fue a postrarse a los pies de la Virgen antes de iniciar la lucha por la libertad. Los valientes soldados cubanos, los mambises, llevaban sobre su pecho la medalla y la «medida» de su bendita imagen. El primer acto de Cuba libre tuvo lugar cuando en 1898 las tropas del General Calixto García se postraron a los pies de la Virgen de la Caridad en una solemne misa para la 'Declaración mambisa de la Independencia del pueblo cubano'.
“Desde aquí quiero enviar también mi saludo a los hijos de Cuba que en cualquier parte del mundo veneran a la Virgen de la Caridad; junto con todos sus hermanos que viven en esta hermosa tierra, los pongo bajo su maternal protección, pidiéndole a Ella, Madre amorosa de todos, que reúna a sus hijos por medio de la reconciliación y la fraternidad.
“(…) He tenido la dicha de celebrar con todos Ustedes la Santa Misa en esta Plaza dedicada a Antonio Maceo. Con su presencia aquí han dado también testimonio visible de la perseverancia y del crecimiento de la Iglesia en esta hermosa tierra, que son expresión de su rica vitalidad…
“(…) Quiero agradecer este calor, calor atmosférico pero también calor humano, calor de los corazones. A este pueblo, a esta Iglesia tan calurosa quiero ofrecer la bendición final de la Misa.
El líder del grupo de rock británico Queen, solo visitó México una vez en 1981 para dar tres conciertos (uno en Monterrey y dos en Puebla), pero un incidente ocurrido en uno de ellos lo convenció de no volver a este país.
El 9 de octubre se celebró en Monterrey, en el Estadio Universitario, el primer concierto de Queen, que se desarrolló sin contratiempos, excepto por una rampa que cayó e hirió a algunas personas. Sin embargo, el celebrado dos semanas más tarde en el Estadio Olímpico Ignacio de Zaragoza, en Puebla, no tuvo el mismo éxito.
Allí Mercury salió a la escena con un sombrero de paja de gran tamaño para impresionar el pueblo mexicano. Sin embargo, el público no vio en su gesto una broma o guiño positivo, y algunas personas empezaron a lanzar zapatos, botellas y otros objetos a Mercury y otros miembros de Queen.
Pero este detalle no fue el único que enfurió a la gente. El cantante escupía agua a las primeras filas, algo que era común en todos sus conciertos pero que, en este caso, solo agravó la situación.
Paralelamente, llamó la atención el mal comportamiento del público en general, que bebía y actuaba de forma díscola. La escasa seguridad para controlarlo, la reventa y compra de entradas falsas, además del consumo de diferentes sustancias prohibidas, añadieron leña al fuego.
"México, muchas gracias por los zapatos", se despidió Mercury al final del concierto añadiendo comentarios con lenguaje explícito.
A pesar del incidente, la reacción del público durante el tercer concierto celebrado un día más tarde en la misma ciudad fue positiva y Mercury dio las gracias a la multitud. "Muchas gracias por ser un público totalmente diferente esta noche. Se lo agradecemos a todos", dijo el líder de Queen, que no volvió más a México a dar otro concierto en los diez años transcurridos antes de su muerte en 1991.
Hasta un tercio de los internautas podrían verse afectados el próximo 11 de octubre por el cambio en las claves criptográficas que ayudan a proteger el Sistema de Nombres de Dominio.
La ONG Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN, por sus siglas en inglés), que hace años obtuvo el control sobre la organización de los identificadores únicos en línea, ha alertado sobre posibles fallos en el funcionamiento de Internet por un cambio de las claves criptográficasque ayudan a proteger el Sistema de Nombres de Dominio (DNS).
Ese proceso, conocido como el traspaso de la clave para la firma de la llave de la zona raíz (KSK), está programado para el próximo 11 de octubre y, aunque ICANN espera que genere problemas menores, reconoce que "un pequeño porcentaje de usuarios" podría experimentar fallos cuando navegue por Internet.
Hoy en día, algunos resolutores recursivos que validan las Extensiones de Seguridad del Sistema de Nombres de Dominio (DNSSEC) no está bien configurados, con lo cual la incidencia podría afectar hasta a un tercio de los internautas del mundo.
ICANN reconoce que resulta "imposible" prever en qué momento "los operadores de los resolutores afectados notarán fallas de validación", aunque subrayan que la mayoría de los internautas no se verán afectados por el cambio de claves criptográficas.
De este modo, los usuarios que utilizan al menos un resolutor con la nueva KSK o que está listo para el traspaso "no notarán ningún cambio al usar el DNS ni Internet en general".
Su efecto podría estar relacionado con su composición química excepcional, pues contiene de 20 a 30 veces más vitamina C que el kiwi y cinco veces más polifenoles que las moras.
La Myrciaria dubia, una exótica fruta de la Amazonía conocida comúnmente como camu-camu, ha demostrado ser efectiva para prevenir la obesidad en ratones y podría jugar un papel clave en la lucha contra esta enfermedad y otras dolencias metabólicas, asegura un estudio publicado en la revista médica Gut.
Investigadores de las universidades de Laval y Quebec, en Canadá, sometieron a un grupo de roedores a una dieta rica en grasas y azúcares durante ocho semanas y a otro más —grupo de control—, a una alimentación baja en estas sustancias. A la mitad de los ratones del primer grupo de les suministró un extracto de camu-camu a diario, mientras que a la otra mitad no.
Al final del experimento, los ejemplares que habían sido alimentados con el fruto habían ganado un 50% menos de peso que los ratones que no habían ingerido el extracto, y su perfil de ganancia de peso fue similar al del grupo de control.
Composición excepcional
Al parecer estos efectos pueden estar relacionados con la composición química excepcional de este alimento, pues contiene de 20 a 30 veces más vitamina C que el kiwi y cinco veces más polifenoles que las moras. "En trabajos anteriores, hemos demostrado los efectos beneficiosos para la salud de ciertos pequeños frutos ricos en polifenoles", asegura André Marett, coautor del estudio.
Según prevén los autores, el extracto podría haber causado un aumento en el metabolismo en reposo de los animales, que a su vez condujo a un menor aumento de peso. Esto mejoró la tolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina, y además redujo la concentración de endotoxinas en la sangre y la respuesta nflamatoria.
Una renovada flora intestinal
Marret subraya que todos los cambios estuvieron acompañados por una "reconfiguración de la microbiota intestinal": una proliferación de
A. muciniphila y una fuerte reducción de las bacterias del género Lactobacillus. En su opinión, esta consecuencia es la responsable de los "efectos positivos sobre el metabolismo".
Ahora el objetivo es comprobar si el camu-camu produce los mismos efectos metabólicos en los humanos. La toxicidad de esta fruta no debería ser un problema, porque su extracto ya se comercializa para combatir la fatiga, el estrés y para estimular el sistema inmune.
La autoridad electoral rechazó la postulación del ex presidente, quien se encuentra encarcelado desde abril de este año. (Foto tomada durante la sesión del Tribunal Supremo Electoral de Brasil dedicada al voto respecto a la candidatura de Lula da Silva, 31 de agosto de 2018).
La divulgación de las encuestas que evidencian el apoyo masivo a Lula trató de ser impedida por el Instituto Democracia y Libertad (IDL), que interpuso un pedido ante el TSE para censurar ese tipo de mediciones porque supuestamente "violan la seguridad jurídica de las elecciones". No obstante, el jueves pasado, el ministro Tarcisio Vieira alegó que el Tribunal no tenía competencias sobre el asunto y negó la solicitud, refiere Globo.
El ex mandatario se encuentra detenido en Curitiba desde el pasado 7 de agosto, tras una condena en segunda instancia a 12 años y un mes de prisión, por delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, por la presunta adquisición de un triple de Guarujá, aunque la justicia no pudo comprobar que, en efecto, el inmueble le pertenecía a Lula.
La legislación electoral de Brasil impide que los aspirantes a un cargo de elección pública tengan condenas en segunda instancia. Ante ese hecho, la Fiscalía General Electoral (FGE) impugnó la postulación y el caso pasó a manos del ministro del TSE Luis Roberto Barroso.
El Partido de los Trabajadores (PT) no ha bajado a Lula del binomio a la presidencia. El miércoles anterior, el ex ministro y ex alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, ratificó que seguiría como compañero de fórmula del ex presidente para los comicios del 7 de octubre: "Si ni el pueblo brasileño prescinde de Lula, mucho menos el PT", dijo durante un mitin en Belo Horizonte.
En el aire queda también un pronunciamiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en el que se insta a la autoridad electoral a ofrecer las garantías necesarias para que Lula pueda ejercer sus derechos políticos hasta que se agoten sus recursos "en procedimientos judiciales justos". El gobierno de Michel Temer alegó que esa decisión no era vinculante.
“Todas las mañanas me despierto y doy gracias al sol. A mí nadie me ha enseñado a vivir, mucha gente me ha enseñado a morir, pero no lo han logrado, eso será cuando Dios quiera...”
Y así lo quiso el Todopoderoso este martes 29 de agosto, cuando hizo apenas un mes celebró su 96 cumpleaños, llena de asombrosa vitalidad y lucidez, acomodada en el sillón favorito de su “planeta”, como llamaba a la casona de la Calzada Tirry 81, en Matanzas.
La conocí personalmente en 1977, época que marcó mi tránsito de la Literatura hacia el Periodismo, durante un encuentro literario con escritores y poetas noveles de toda Cuba, celebrado en Varadero. La recuerdo pícara, desprejuiciada, conversando con mis coterráneos René Batista Moreno y Félix Luis Viera, quienes además de leerles algunos de sus poemas, echaban dados por llevársela a la playa.
Mujer extraordinaria, valiente, desprejuiciada, hermosa por dentro y por fuera, Carilda mantuvo con el correr del tiempo, la dulzura, ternura, y una extraña y taimada soledad, que por aquel entonces pocos sabían descubrir, a pesar de sus historias íntimas sobrehermanos que abandonaron el país, padres que se fueron detrás de los nietos, marginación de las editoriales cubanas, y otras cosas “que realmente ni el tiempo ha podido aclarar”, confesión que hiciera en enero de 2011 durante el estelar programa de la TV cubana Con 2 que se quieran.
Por suerte, Carilda conservó su fe en la justicia, en el amor de sus verdaderos amigos y en el triunfo cristiano de la verdad. Por ello durante aquellos quinquenios silenciosos en su amada Patria, no supo en la soledad ser infeliz, fe que —como semilla— no le pudieron arrancar, ni los problemas ni la vida muy dura, aunque no lo parezca, que padeció por casi dos décadas.
Puedo recordar a muchas Carilda por sus libros, presentaciones, recitales poemas, fotos, videos, anécdotas, incluso como la del Premio Nacional de Literatura 1998, al cual fue candidata nueve años seguidos.
Pero la que yace guardada en mi retina, es aquella ya cincuentona rubia esplendorosa de Varadero, cuando la poetiza no era precisamente una leyenda y a quienes todos preguntábamos más por su amistad con Ernest Hemingway, Rafael Alberti, Gabriela Mistral y Pablo Neruda, que por el poemario Al Sur de mi garganta, y el tan llevado y traído Me desordeno, amor.
De sí misma Carilda manifestó ser “una mujer nocturna”, pero además despertarse por las mañanas y dar “gracias al sol”. Porque a ella nadie la “ha enseñado a vivir” y sí “mucha gente me ha enseñado a morir, pero no lo han logrado, eso será cuando Dios quiera...”, palabras que constan en una entrevista que le realizaran los colegas Bárbara Vasallo y Ventura de Jesús, en julio 2012.
Y digo yo que se marchó enferma de señorial locura, tranquila, espléndida, feliz, encarando a farsantes —antiguos y contemporáneos—, que no pudieron ni podrán aquilatar la altura eterna e íntegra de Carilda Oliver Labra, la cubana que por sobre la noche y el sol universales, siempre miró a las palmas, y por eso jamás se fue de Cuba.
Legendaria compositora e intérprete —insigne trovadora— Teresita Fernández* acumuló una prolífica obra autoral en el terreno de la canción. Sus piezas antológicas para niños y adultos, junto a la musicalización de los versos de José Martí, la sitúan en los más altos peldaños de la historia de la música cubana.(Vídeo: En 1994, Teresita Fernández, durante unrecital improvisado en Casa de Las Américas, grabado por Luis Pescetti.)
Personalidad dotada de una exquisita sensibilidad, disimulada por un temperamento enérgico; orgullosamente cubana; sincera e inclaudicable en la defensa de sus criterios, Teresita conquistó la admiración de quienes la conocieron y disfrutaron de sus canciones.
Fue un privilegio para el colega Ángel Félix Ferrera sostener un encuentro con ella ante los micrófonos de Habana Radio, donde le contó, por ejemplo, aspectos relevantes de su vida y trayectoria de eterna creadora.
A continuación reproducimos íntegramente la entrevista, publicada en dos partes en la web de HR los días 31 de octubre de 2017 y 7 de noviembre de 2017.
“Nací el 20 de diciembre de 1930 en el seno de una familia muy prestigiosa de Santa Clara. La academia de música de mi madre, nombrada Santa Cecilia, está incluida en la historia de la música en Cuba. Ella era una formidable pianista y profesora de música de la Escuela Normal de Maestros. La labor pedagógica la asumió, quizás, por necesidad, porque ella hubiera querido ser concertista. Uno de sus sueños frustrados era hacer con sus hijos una especie de compañía para presentarse por el mundo. No obstante, las circunstancias, el matrimonio y el cuidado de los niños no se lo permitieron. Mi hermano mayor fue fundador del Teatro Lírico de la provincia de Holguín. El segundo en edad cantaba en los coros de las iglesias, y el más pequeño se decidió por la pintura. Todos crecimos en aquella academia, donde se reunían en las noches los músicos de la banda municipal y muchos integrantes de los coros. Era, por otra parte, la época dorada del tango; y mi infancia transcurrió escuchando a los grandes intérpretes de la música porteña. Mi madre era valenciana y la criaron en México, y mi padre era asturiano; es decir, que la panorámica musical que escuchaba en mi hogar era extremadamente variada. Lo que te quiero decir es que, como músico, la más mala de mi casa fui yo”.
Privilegiada con el don de la oratoria y de un fino humor, Teresita argumentó al respecto:
“Imagínate, mi madre quería que yo fuera profesora de música, como ella. Y yo sólo terminé el piano de “mentirita”, porque terminé el quinto año y, después preparé el sexto y el séptimo con una amiga mía, me examiné y me dieron el título. Entonces le dije a mi mamá: «Bueno, mira, aquí tienes el título de maestra, de pedagoga, de música… Ya soy lo que tú querías; ahora déjame ser lo que yo quiero ser». Y yo tenía tanto amor por la poesía y por las letras que tenía un conflicto entre estas y la música. No definía cuál de estas manifestaciones me gustaba más; y la única forma de arreglar ese entuerto era ser trovadora. Y así fue como me uní a un trovador popular amigo de mi familia en la ciudad de Santa Clara, Benito Vargas, que era tabaquero por el día y trovador nocturno dando serenatas. Le pedí que fuera mi maestro, y me enseñó los acordes que todavía utilizo y que no me preocupé jamás en saber cómo se llaman. Únicamente quería poder acompañarme con la guitarra para expresar los sentimientos que deseaba convertir en canciones”.
Me contaba Teresita en aquel encuentro ante los micrófonos que ahora comparto en la web, que su vocación por el magisterio también era muy fuerte —pensaba en nuestro Mendive, en Tagore, en Gabriela Mistral; y siguió pensando hasta el último aliento que la docencia es la más importante de las profesiones. Por tanto, decidió simultanear las labores de maestra y trovadora.
“Soy simplemente una maestra que canta. Si pudiera definirme, diría que soy juglar, como aquellas personas nómadas, pobres y libres que andaban por el mundo cantando lo que querían cantar”.
Teresita Fernández también me relató cómo fue su llegada a La Habana y su vínculo, sin tener apenas nociones de política, a las actividades revolucionarias contra la dictadura batistiana.
“A una amiga que vivía en Guantánamo y militaba, como yo, en la Juventud Católica, le mataron a un hermano durante las llamadas «pascuas sangrientas» desatadas por la tiranía. Me enteré y le escribí manifestándole que si me necesitaba podía contar conmigo. Ella, que estaba involucrada con sus hermanos en la lucha del movimiento 26 de julio, me respondió afirmativamente y viajó a Santa Clara para escapar a la persecución de las fuerzas represivas. Cuando mi mamá se enteró quedó aterrada, pensando que a mí también podrían asesinarme. De todas formas, como nosotros siempre fuimos de firme raíz católica, le recordé que Cristo había sentenciado: «Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia». Y le comenté que la justicia, en este caso, estaba de parte de quienes combatían al tirano. Vine entonces con ellos para La Habana y residimos clandestinamente en varias direcciones de la ciudad. Un día me fui para la sede de la emisora CMQ a buscar a las integrantes del dúo de las Hermanas Martí, y ellas nos ayudaron a sacar hacia Venezuela a uno de los hermanos de mi amiga. Así fue como me involucré con los revolucionarios. Mi amistad con las hermanas Martí continuó, y fueron ellas quienes, más tarde, me llevaron a conocer a Bola de Nieve para que me escuchara cantar”.
Y de su encuentro con el gran músico, compositor y cantante Ignacio Villa, Bola de Nieve, Teresita Fernández me refirió interesantes anécdotas que les invito a conocer en una próxima incursión “del éter a la web”. Hasta entonces.
Un acontecimiento que impulsó definitivamente su carrera artística fue un encuentro fortuito con el pianista, compositor y singular cantante Ignacio Villa, reconocido universalmente como Bola de Nieve.
“Fueron las Hermanas Martí quienes me llevaron al poblado de Guanabacoa a conocer a Bola de Nieve, interesadas en que ese gran artista me escuchara cantar Ay, Mamá Inés/ Ay, Mamá Inés/ Todos los negros/ Tomamos café.
“Pero me gustaría remontarme a mi infancia, cuando tuve conciencia de la existencia de ese músico excepcional. Era la época en que Ernesto Lecuona organizaba giras por diferentes ciudades cubanas, entre ellas Santa Clara. Bola, a quien me familia admiraba extraordinariamente, era pianista de ese colectivo artístico, y allí —muy pequeña aún— por primera vez lo vi actuar. Te imaginarás la emoción, años después, cuando me presenté ante él. Me parece estarlo viendo con una bata de casa roja, que le quedaba lindísima. Me escuchó con muchísima atención y amabilidad, y poco tiempo después me envió un telegrama a Santa Clara invitándome a trabajar con él en el Elegante Restaurant Monseigneur, de La Habana… Por cierto, recuerdo que llegué a la capital sin mi maleta, que habían bajado del ómnibus en Matanzas sin yo saberlo. Por suerte, una señora me regaló un pullover y una saya negra, y con ese vestuario comencé a trabajar en ese selecto establecimiento. Viene ahora a mi memoria que algunas personas decían que me quería parecer a Eddit Piaf, y lo cierto es que aquella era la única ropa que tenía. Recuerdo también que me puse una sencilla cadenita de plata que también me habían regalado. En la puerta del establecimiento, Bola me estaba esperando, me quitó la cadena y me dijo: «Usted no necesita más adorno que la canción». Así era ese hombre extraordinario”.
Mientras conversábamos, observaba en la mirada de Teresita Fernández una extraña e intensa luz, reveladora de los sentimientos que la embargaban al evocar a Bola de Nieve.
“Me contaban los trabajadores de la cocina del restaurant que cuando yo cantaba él entraba a ese recinto y golpeaba la pared con su puño. Se emocionaba tanto cuando yo daba aquellas notas altas, que se recostaba mirando a la pared y le daba esos toquecitos. Imagínate, para mí todas esas cosas son consagraciones. Por tanto, estaré agradecida eternamente a esa persona inolvidable que todo el mundo admira: Bola de Nieve”.
En la trayectoria creativa de Teresita Fernández sobresalen las canciones dirigidas a los niños. Ella sentía especial cariño hacia esas obras que han trascendido a varias generaciones de cubanos y latinoamericanos.
Me duele que vean el trabajo con los niños como un arte menor, cuando en realidad es un arte de futuro. Mis canciones son sencillas porque hablan de animalitos, pero las melodías tienen toda la complejidad de la música que escuché en mi casa. Tengo algunas obras que llamo cancioncitas, por su brevedad. Otras pudieran denominarse como canciones de amor. Musicalicé, además, cerca de treinta rondas de Gabriela Mistral, así como muchos poemas de Martí, de Federico García Lorca, de Cintio Vitier y Fina García Marruz. Y, además, he compuesto piezas de contenido social. Algo que me satisface mucho es haber llevado a la música, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional, los poemas del Ismaelillo, de nuestro José Martí. Ese es el mejor de mis trabajos. Con Martí y con Gabriela Mistral me di cuenta de que, poniéndole música, logro acercar la poesía a infinidad de personas”.
Y concluyó nuestra entrevista a Teresita Fernández con una aseveración magistral de esta mujer, sensible y enérgica en similares dosis, acerca del fabuloso poder de la música y la poesía.
“La música y la poesía están en todas partes, en el mar, los árboles, el viento… La definición que más me gusta es la de Walt Witman, cuando dice que somos cronistas de los siglos. Yo sólo he hecho la croniquita de mi propio viaje. Hay quien sale a cazar música y poesía con jaula de oro, y lo logra. Esos son los grandes intelectuales. Yo salí con mi jaulita de sencillas maderas y logré cazar sólo un tomeguín, que también tiene para mí un inmenso valor. Cuando oigo a niños, padres y abuelos cantando “Mi gatico vinagrito” siento un orgullo enorme de haber servido a varias generaciones de seres humanos. Y si tuviera que empezar de nuevo, cantando sólo para los niños, lo haría con el mayor placer del mundo”.
“Yo le puse vinagrito /Por estar feo y flaquito/ Pero tanto lo cuidé/ Que parece Vinagrito/Un gatico de papel./Miau, miau, miau miau…/Con cascabel.
Gracias, Teresita, por tus enseñanzas y tu aliento imperecedero.
Gracias, por enriquecernos espiritualmente y hacernos mejores seres humanos.
* Teresita Fernández falleció en la Habana, a los 82 años de edad, el 11 de noviembre de 2012. Nació en la central provincia de Santa Clara, el 20 de diciembre de 1930. Trovadora, cantautora, guitarrista y compositora. Graduada como maestra normalista y Doctora en Pedagogía. Miembro de Honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba (APC) y de Unión Nacional de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC)