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Entre peleas de boxeo, mafia y continuos saltos al pasado (a los años de la república), Arturo Santana ha situado su ópera prima Bailando con Margot, un largometraje saboreado desde hace 20 años y que actualmente se encuentra en proceso de rodaje. 

“Bailando con Margot es una película de género, de unas dos horas de duración. Comienza en la madrugada del 31 de diciembre de 1958, a partir del robo de un cuadro famoso en la mansión de la viuda Margot Zarate, en La Habana, y la llegada de un detective a ese lugar. El descubrimiento de determinadas pistas aparentes nos llevan entonces al pasado y sabremos a partir de ahí de qué se trata”, contó Santana. 

Los roles protagónicos del filme son interpretados por Mirtha Ibarra (Margot), Erdwin Fernández (Rafa) y Niu Ventura Bring (Esteban), junto a otros actores como Yeniset Soria (Margot joven), Jorge Enrique Caballero (Joe) y Rodolfo Faxas (boxeador). 

La investigación, contada como anécdota del detective (Rafa), transcurre en el lugar de los hechos el último día de 1958, en un contexto de amores, desamores, traiciones, vicios, deporte, baile… Los diferentes descubrimientos guiarán el resto de la trama. 

El actor Niu Ventura Bring, quien interpreta el personaje de Esteban, la pareja de Margot, dijo a Granma que ha sido una gran oportunidad  y un trabajo investigativo con respecto al comportamiento o la gestualidad. 

Ambientada en épocas diferentes (actualidad, años 20, década del 30, años 50), ha sido un reto también para la fotografía de la película lograr una adecuada recreación de estos ambientes y, a la vez, la uniformidad de la imagen en todos ellos. 

Al respecto, Ángel Alderete, director de fotografía del largometraje, confesó: “He tenido que estudiar mucho las tres épocas, el cine negro norteamericano y el expresionismo alemán, que es uno de los principales pilares en los que me he basado para poder hacer este trabajo”. 

Uno de los sets fundamentales de la película —explicó Santana—, es la referencia a una famosa pelea de boxeo que se desarrollara en La Habana a inicios de siglo, pues Bailando con Margot proviene de un proyecto que poseía el director desde los años 90 en el que se cuentan tres historias de boxeo, ahora aderezadas con la mezcla de varios géneros: el cine negro, el cine deportivo y el musical, este último quizá por la formación de su director, conocido realizador de video clips en nuestro país. 

(Fuente: Granma)