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LA TECLA CON CAFÉ

Cronicafeando

Confluencia de sonido y silencio

Confluencia de sonido y silencio

 

jueves, 08 de agosto de 2019
10:05:49 p.m. 

Por Mercedes Rodríguez García 

Si no fuera por el cuerpo, que con sus órganos y sistemas ya defectuosos me cobra cada día el tiempo transcurrido, diría que fue ayer cuando conocí Vanguardia desde la oficina de un director que reclamaba mucho a cambio de muy poca plata, y que no tardó en decirme que prescindía de mis servicios como secretaria, pero que según el jefe de información, tal vez como reportera diera la talla. 

De lo narrado a la fecha falta solo un mes para los 47 años, y ya el pasado 9 de agosto el periódico cumplió diez años por encima. Así que ambos nos empezamos a tratar jóvenes, lozanos, plenos, en una Cuba políticamente consolidada, pero donde a nivel ideológico —en sus afanes de equidad y justicia— el dogma se imponía desde una óptica optimista e idealizada, y no existía nada más cierto que lo práctico.

De modo que le di a Vanguardia la espalda como secretaria y, junto con él y un grupo de curtidos colegas, me fui haciendo periodista, que lo soy más de práctica y trastazos que de tesis y academia, conseguidas estas a más corto término, cuando 1980 asomaba su esplendidez en todos los sentidos. 

El tiempo, ¡caray! El tiempo y su marcha inexorable me han otorgado la veteranía en un oficio que también tiene de arte, y ahora más que nunca, de ciencia. 

No obstante, aún me arropan la misma angustia y el miedo sostenidos durante décadas, cuando bajo presiones y exigencias trataba de redactar la información exacta y sintética, el artículo de fondo comprensivo y expansivo; el comentario breve, pero colorido y juicioso —mucho antes de que se escuchara el primer disparo—; el borrador de un extenso reportaje, la entrevista que develara los ojos y el corazón del otro, la crónica circunstancial, aunque tónica, poética y vehemente… «No quiero pintoresquismos, hay que bajar al fondo», repetían sin ambages los jefes de información y redacción.

Y así —decana por canas y razones—, continúo temerosa de no tener ojos, oídos y cerebro suficientes para mirar, escuchar y comprender lo que en el difícil entramado de las sociedades ajenas acontece, pero más, lo duro y hermoso de la mía, nación que lleva inscrita en su bandera la fórmula fraternal y humana de la vida.

Y no, no vayan a pensar en añoranzas, que nunca me he dejado arrastrar por la nostalgia ni permitido que me arrebaten la alegría, la que define en versos Benedetti como un principio, un destino, una certeza, un derecho.

¿Evocaciones garciamarquianas? Sí, hasta donde resulte útil el recuerdo de los antaño agitados y ruidosos talleres de composición e impresión, y las siempre animadas salas de redacción, cuando en informal tertulia se discutían en caliente los temas de cada página y se le daban los toques finales a la edición del otro día; cuando entre los periodistas no se hablaba de nada distinto que del oficio mismo, y todo el periódico era un magisterio ambulatorio y apasionado de 24 horas.

Ahora las salas de redacción —parafraseo al Gabo—parecen laboratorios asépticos para navegantes solitarios, y resulta más fácil comunicarse con los fenómenos cósmicos que con el corazón de los lectores. Falta —digo yo— el «sonido colectivo», porque ahora entra personalizado por un cable que lo lleva al oído desde el celular o la laptop. Aunque existe certeza en tal apreciación y en eso de que urge moverle el alma al periodismo, ¡quién sabe! Es tanta la contaminación sonora circundante que nos hemos acostumbrado a la percepción del ruido. Tal vez, como ha confesado sucederle a nuestra poetisa Fina García Marruz, las nuevas generaciones se comunican mejor con el silencio.

Entonces, a un lado las evocaciones inoportunas y las morriñas a deshoras que, en lugar de entonar los ánimos, quiebran el espíritu y constriñen el júbilo.

Otro asunto sería la necesidad de no olvidar ni desaparecer de un plumazo lo que fue, lo que fueron e hicieron los predecesores. Vale, pues, lo del tango gardeliano: «con el alma aferrada / a un dulce recuerdo». Pero hasta ahí, porque como canta Tony Ávila, el trovador cubano, «los que no son iguales son los tiempos», y «tiene que haber de to’ para que haya mundo y humanidad».

Y en este caso, no es asunto neto generacional , sino de política editorial y dinámicas de producción consecuentes e inteligentes.

Desde las redacciones tenemos que sumarnos todos al giro revolucionario transformador de la nación y, como verdaderos mosqueteros, actuar y crear productos comunicativos sin diferencias sustanciales entre los puntos de vista del que escribe y el que exige una información detallada, esclarecedora y convincente.

De ahí la preeminencia para continuar innovando, cambiando, moviendo, proyectando, aprovechando ahora los recursos que brindan las no ya tan nuevas tecnologías, lo cual les ha permitido desarrollar en su plataforma digital proyectos exitosos, encabezados por quienes son hoy —en su época— como de cierta manera fuimos ayer, en la nuestra.

Los padres desearíamos siempre que nuestros hijos fueran parecidos a nosotros, aunque no siempre sabemos cómo lograrlo, ni ellos comprenden por qué queremos. Esa es la parte mala de la ausencia de diálogo y el exceso de complacencia, no genéticos.

De cambio en cambio —directores y logotipos incluidos—, Vanguardia ha sabido mantener su esencia, principios y razones desde que viniera al mundo bajo los metálicos y fragosos engranajes de una terca rotativa, ungido de aceites y chamusquina, en el más caluroso de los meses del año 1962, del pasado siglo.

No son los mismos tiempos, ni posee estrepitosos linotipos ni escandalosas máquinas de escribir, pero es escuela.

Para bien, hay nuevos y silenciosos bullicios que disipan las antiguas y «ruidosas» nostalgias del gran Gabo.

Celebremos, pues, con alegría tan genuina y legítima confluencia.

Santa Clara: cosmopolita y heterogénea

Santa Clara: cosmopolita y heterogénea


domingo, 14 de julio de 2019
7:46:23 a.m. 

Por Mercedes Rodríguez García
Ilustración: Marirena 

No digo que hace 330 años la llevo en la sangre, porque entre quienes la fundaron el 15 de julio de 1689 no venía ni uno solo de mis ancestros. Sin embargo, desde tal fecha, puedo asegurarles que la amo. 

Nací, crecí y vivo en ella, como mismo lo hicieron mis padres, hermanos, tíos y primos. Fueron mis mayores quienes me enseñaron a quererla, de muchas maneras, pero la mejor, caminándola, indagándola en libros y artículos de coterráneos virtuosos que vivieron antes, mucho antes que yo: 

Dígase Dionisio, García-Garófalo y Florentino. O no tanto, como el honorífico García González, el de las Estampas —ya fallecido—; la estimadísima Marta, la de los Anido, y el respetabilísimo doctor Ovidio Cosme, que se mudó a La Habana pero que bien sé no se desprende de su dilecta urbe. Y otros más, maestros y profesores especialistas que se dan a la tarea de mantenerla viva, enseñándola, investigándola; o escritores y artistas que la perduran narrándola, dibujándola, cantándola, bailándola. 


Ella entera, con esa fealdad interesante de matrona profana, pletórica en verano de ardores y humedades, se ajusta perfectamente a mis reclamos. Y puedo asegurar —sin gota de quimera—, que cuando salgo y me hundo en otras noches más lumínicas, aristócratas y ordenadas, la extraño como extraño cierta ropa o calzado.

Honro su historia, sus leyendas, sus ancianos, sus jóvenes, sus niños; sus ya nada correntonas aguas del Bélico y del Cubanicay, que alguna vez —a falta de mar, en el estío—,  fueron pocitas refrescantes, andurriales de citas y escapadas, de flores y de verdes, de tomeguines, arrieros y palomas en bandadas.

No puedo asegurar que llovía el día llegaron al cuartón de Orejanos 37 remedianos, que emprendieron la marcha loma abajo hasta encontrar sitio apropiado para la nueva villa debajo de lo que dicen fuera un tamarindo. Pero como julio ha sido siempre estación lluviosa, quiero pensar que el cielo los bendijo. 

 

 

De eso ya hace tiempo, mucho tiempo. Corre pues mi crónica sobre textos que afianzaron otros pero que mi imaginación matiza. Lo acepta el género. Y a mi Santa, Clara y bendita ciudad le encanta mi atrevida frescura:

Me lo dijo en secreto, en un momento de poesía y licores del Mejunje, o de pasacalle y danza en la Casa del Trompo, o de dulces y flores en la Verbena de Gloria. Tal vez ocurrió hace ya 20 años, una madrugada metálica, bien heavy, ruidosa y agresiva. O ¿fue una tarde de trova del Longina o de tambor y cuerda del Caturla? ¡Puff!, me enredo en las memorias. 


Santa Clara creció lento: villa pobre, moradas de madera, palma y guano, con un maestro de origen jamaicano, y campos con ganado, y un activo comercio de cueros y de carnes, y un molino de trigo, y calles polvorientas con nombres patronales, iglesias y pila bautismal, y plaza, y cementerios, y patriotas, literatos, poetas, músicos, cronistas, no muchas damas de abolengo, bomberos voluntarios, ferreteros, albañiles, acueducto y alcantarillado, cafetines, hosterías y hoteles, cines, ayuntamiento, teatros y ferias, mercados y festejos.

Y pasó el tiempo y pasó… Demasiado longeva, bohemia, muy ruidosa, estrecha, mustia de agua, enrejada, sin donaire, menoscaban unos. 


Cosmopolita, anciana transgresora, dama memorable, dueña de la sabana, hija culta y elegante de la cruz del Puente, de la bota del Niño, ponderan otros. 

 

Ella es mi ciudad, habita mi cabeza y la parte izquierda de la caja del cuerpo. Adoro sus hedores, sus tonos despintados —el amor no impone condiciones. Por eso cuando viajo traspasando territoriales límites extraño sus sonidos, sus calles en penumbras, sus noches de luna ida, sus octubres de tímido celeste, su inédito verano de piletas inflables, su diciembre de pueblo y de Batalla. 

Gloriosa, y Santa y Clara como su patrona de Asís, es también la ciudad de doña Marta Abreu, la Benefactora, y de Ernesto Guevara, el Guerrillero, pero además, la de Hurtado de Mendoza,  Conyedo, Jerónino, Monteagudo, Carolina, Bonachea, Socarrás, Margot Chiqui y Julio Pino, Casitas, José Luis Miranda… 

Santa Clara, la muy a  mi manera bella, heterogéneamente bella: 


Con sus Universidades, sus museos, su Teatro, su Arcoiris, su malecón sin agua, su Boulevard y Sandino; sus barrios, repartos, avenidas, calles, callejas y perros callejeros; sus shoppings, tiendas, bodegas y mercados; sus Marquesina, Disco Isla, Venecia, Vista Hermosa, Mil Ochocientos y Mandarín; sus peñas, tertulias y retreta; parques hoteles, cafés y paladares; estrambótica de tránsito, abigarrada de naturales, paisanos y turistas. 

 

 


Santa Clara la muy a mi manera centro y estrella visible desde la más distante catedral del Planeta. Cosmopolita, bohemia, desprejuiciada, nocturnal, armónica y diversa. 

Ciudad crecida que ha de continuar creciendo renovada hasta llegar a ser, más que urbe y campiña, ciudad alborada. Y sobre sus huesos y cenizas raigales, saberse más que concreto, tejas y rasilla; mucho más que mármol, piedra, losas y recuerdo.

Abuelos para respetar

Abuelos para respetar

 

jueves, 11 de julio de 2019
9:00:44 p.m.
 

El envejecimiento constituye un problema demográfico a escala mundial, lo cual constituye una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI. 

En relación con las personas que superan los 80 años, se calcula que se triplicará en poco más de 30 años. A las personas mayores se las percibe cada vez más como elementos que contribuyen al desarrollo, y existen ancianos y ancianas que despliegan sus habilidades para mejorarse a sí mismos, por lo que no solo resultan respetables por su edad sino por su ejemplo. Veamos solamente cinco de estos casos.

1. La estadounidense Harriette Thompson, de 92 años, empezó a correr maratones hace unos 20 años para recaudar fondos en la lucha contra el cáncer, enfermedad que ella misma padeció y superó. «No creo que estuviera viva hoy si no corriera», reconoció en 2015, cuando completó el Rock and Roll Marathon de San Diego (California) en 7:24:36 horas.


2. Este año la abuela británica de 80 años conocida como Paddy dejó boquiabieros a los asistentes y jueces del reality show inglés Britain’s Got Talent. Junto con su compañero de baile 40 años menor, ejecutó una pieza completa donde destacó por sus acrobáticos y arriesgados pasos.


3. Janice Lorraine, una fisioculturista de 75 años desafía los estereotipos de la vejez. La expsicóloga australiana comenzó a entrenar a los 50. «Los límites están en nuestras mentes, pero claro que como en todo, dependerá de cómo nos tratemos y lo que hagamos para estar saludables, en buena forma, y así transformar tantos de los esquemas negativos asociados a la vejez», dijo en una entrevista la «musculosa» abuela, quien luego de un matrimonio de más de dos décadas y tres hijos, decidió unirse a un hombre 24 años más joven que ella con quien comparte su estilo de vida. 


4. Al chino Deshun Wang le llaman el abuelo sexy de las pasarelas. A sus 83 años es considerado el modelo más longevo del mundo. Atravesaba la media rueda cuando comenzó a ejercitarse. Gracias a un constante entrenamiento, su estado físico y metal poco tiene que envidiar al de un treintañero. «Una forma de saber si eres viejo o no es preguntándote: ¿Te atreves a probar algo que no has hecho nunca antes? La naturaleza determina la edad, pero tú determinas tu estado de ánimo», ha declarado.


5. En 2018, a punto de cumplir 107 años, Robert Marchand subióa una bicicleta en el Velódromo Nacional de Saint-Quentin en Yvelines, Francia, y pedaleó durante una hora. «Intento hacer un poco de ejercicio cada día, cerca de 20 minutos. Uno no debe dejarse ablandar. El día que te sientes en el sillón y dejes de moverte, estás jodido" expresó el superabuelo, quien ostenta el récord para mayores de 100 años con un registro de 22,547 kilómetros en una hora.

Papá nuestro

Papá nuestro

 

domingo, 16 de junio de 2019
12:17:40 a.m.
 

Por Mercedes Rodríguez García 

Los padres de «ahora» no son como los de «antes» porque —asunto concluido—, todos somos hijos del tiempo, y el tiempo pasa volando, y ningún tiempo es igual al otro, cuestión que a veces olvidamos los «mayores» y no les preocupa mucho a los «menores». 

No puedo asegurar si antaño —extendido a los abuelos— se les quería más o menos, si se les respetaba más o menos, si se les escuchaba y consideraban más o menos, porque eso no es ya «cosa» del tiempo, sino de corazón, familia y sociedad. 

Pero sí: eran distintos; y también, iguales, más allá del «tú» o del «usted»; del «pá», del «papi» o del «papá». 

Salvando las distancias, creencias, filiaciones, ausencias y carencias, obviemos las comparaciones y pensemos más en la vida que ellos nos legaron. 

Porque al respecto no somos una coincidencia, sino un reflejo. 

Porque el lazo no es solo de carne y de sangre; ni el abrazo, de emoción; ni el beso, de efeméride. 

Porque existen deberes y derechos, obligaciones, cuestiones de civismo y de decoro, y no sé cuantas razones ¿irracionales? que no examinan ni la Ley de leyes, ni códigos civiles ni penales. 

No se es pianista por tener un piano, escribió alguien; ni como dijo un poeta trasnochado «padre es cualquiera». Desde el origen —y hasta el final— es él red de cariño, conexión sagrada, enlace indispensable. 

Entonces a ese padre que está aquí, allí o allá, y al que se le puede tener y querer de tantas formas y maneras; por ese gozo que presupone no dicha celestial, no pan diario, sí apellido, ejemplo, amigo, recordémosle, honrémosle.

Perfecta o imperfecta, somos su obra de creación.

Escudo protector

Escudo protector


lunes, 20 de mayo de 2019
6:39:27 p.m. 

Por Mercedes Rodríguez García 

Un verano, empezando el siglo xxi, lloré a Martí. Fue en Santiago de Cuba, un mediodía terrible de luz. Desde hacía rato ya sentía ganas. No llanto numeroso, apenas un nublarse de los ojos. Desde el lucernario de la tumba más gloriosa de esta isla, su vida entera cobró escenarioen mi cabeza. Tres disparos: dos mortales en el cuello y en el pecho —por donde corren arterias mayores—, y el otro en el muslo. Lo vi caer mientras cabalgaba. Terminaba su drama. A nadie se le da la vida hecha. 

La historia se ha contado muchas veces. ¿Cuántos le dispararon? ¿Desde dónde? ¿Cayó aún vivo? ¿Fue rematado? ¿Suicidio? Abundan las versiones. En un final su muerte fue divina, celeste, encandilada. Tal vez apetecida. De cualquier modo, muerte indócil, muerte osada. En Dos Ríos, ya se sabe. Muerte fértil para este siglo de transcurrir aciago, tan lleno de temores, de asechanzas y de peligros reales. 


Tiempo ha pasado. Tiempo vital para revivir al Héroe más allá del bronce, del mármol, del yeso, del lienzo y la policromía. Y ahora, 124 años después de los disparos letales, falta nos hace levantar en la conciencia colectiva el ánimo martiano; enseñarlo niño, adolescente, joven, ya maduro. Para que se vea bien el lugar al que llegamos —y sostenemos—, dueños de sus mismas alas, en un abrazo singular y fecundo de humanidad y trabajo. 

No hay tiempo para el llanto, ni en gota ni en torrente, ni siquiera en azul iluminado. Al Apóstol todos le debemos. Mejor llevarlo adentro, como escudo protector de la nación misma. Martí necesario, imprescindible, entrañable, enraizado, avizor, eterno, perdurable, cotidiano. 

Nadie nos lo impedirá. Y como a él, nada nos abatirá.

La clave el éxito del sistema educativo de Finlandia es el respeto

La clave el éxito del sistema educativo de Finlandia es el respeto


viernes, 26 de abril de 2019
9:20:27 p.m. 

“La clave del éxito del sistema educativo en Finlandia, es que los padres, los alumnos y el Estado respetan a los profesores”, afirma Inger Enkvist, ensayista y pedagoga sueca. En esta entrevista para la radio La Ventana, en España, ella habla de los secretos que caracterizan al sistema educativo finlandés. 

En una conferencia titulada Los secretos del milagro del sistema educativo finlandés, organizada por Universidad Internacional de la Rioja (Unir), la ensayista y pedagoga sueca Inger Enkvist habló acerca de este modelo educativo que tantos países admiran y explicó cuáles son las causas fundamentales del éxito educativo de este país nórdico.

Aunque muchos en Latinoamérica, por las dificultades que se enfrentan en el continente, consideran que es imposible tener como referente un sistema como este, resulta interesante destacar algunos de los mensajes de Enkvist, pues dan claves importantes acerca del camino que se debería tomar.

Después de la conferencia, La radio La Ventana en España,  conversó con la ensayista acerca del tema.

“La clave del éxito del sistema educativo en Finlandia, es que los padres, los alumnos y el Estado respetan a los profesores”.

Este es quizás uno de los argumentos más relevantes. En una frase simple y clara, Enkvist deja en evidencia que poner a los profesores en el centro del sistema finlandés, ha sido fundamental para alcanzar grandes resultados. Además, la ensayista aclara que la esencia de este sistema, es la calidad de sus profesores. En ese sentido, al ser la docencia una de las profesiones más respetadas, grandes profesionales eligen la profesión.

“Los jóvenes que se dedican a la docencia, están entre los mejores que salen de la secundaria”, dice Enkvist en la entrevista. Pero lo interesantes es que el respeto de los docentes en Finlandia va más allá del salario; la valoración, explica ella, es mucho más social y “la retribución salarial es normal, nada del otro mundo, pero muy decente”.

Además de mencionar el respeto por los profesores, la pedagoga habla de las tareas. 

Para Enkvist, los deberes o tareas son necesarios y de hecho, aclara que ningún sistema educativo exitoso, puede prescindir de las tareas.

La clave está en matizar y diseñarlos de tal forma que motiven a los estudiantes. Lo importante es la calidad, no que sean largos y mecánicos. En Finlandia, por ejemplo, son breves. Un buen profesor, explica la ensayista, encuentra la manera de asignar tareas inteligentes y sobre todo, útiles. Esto, de la mano con procesos educativos que se equilibran con tiempos de recreo, da muy buenos resultados.

(Fuentes: https://eligeeducar.cl /cadenaser.com)

La dura vida de Celine Dion

La dura vida de Celine Dion

 

lunes, 01 de abril de 2019
4:46:45 a.m.

Céline Marie Claudette Dion, mejor conocida en el mundo de la música como Céline Dion,  nació en Charlemagne, Québec, Canadá el día 30 de marzo de 1968, de modo que acaba de celebrar la media rueda. 

Bendecida con una de las voces más hermosas del mundo, Celine Dion ha enfrentado numerosas infelicidades a lo largo de su vida. Desde su humilde educación, hasta los problemas médicos que han amenazado con descarrilar su carrera, hasta las trágicas muertes no solo de su amado esposo, sino también de otros familiares cercanos.


Sin embargo Dion ha superado todos estos desafíos y la pasa con un nivel de gracia posiblemente incomparable en su residencia en Las Vegas a donde ha regresado siempre luego de unos mil espectáculos. Dado el éxito y la perseverancia de Dion en una industria en la que resulta tan fácil fallar, es posible que muchos se sorprendan ante la adversidad y las circunstancias que la cantante ha tenido que enfrentar.

Su familia “nunca tuvo dinero” pero era rica de otras maneras.

Celine Dion puede ser una de las cantantes más ricas y exitosas de todos los tiempos, pero los primeros días de la cantante nacida en Canadá fueron todo menos. Dion y su familia, la menor de 14 hijos, crecieron en una pequeña casa donde el dinero era escaso y el espacio era aún más limitado.


“Mi madre fue lo suficientemente brillante como para poner una almohada en un cajón para que duerma un bebé”, le dijo a Vanity Fair en 2012. A pesar de los humildes comienzos de Dion, ha reflexionado sobre su infancia con nada más que amor. “Estábamos seguros, cálidos y atendidos”, dijo. “Tres o cuatro de nosotros en la misma cama era normal para nosotros. No éramos pobres, pero nunca teníamos dinero. No sé si eso tiene sentido. Nos dieron amor, afecto y apoyo. ¿Qué más hicimos? ¿necesitar?”

Un largo camino hacia la maternidad.

A lo largo de su matrimonio, Celine Dion y Rene Angelil lucharon por tener hijos. La pareja recurrió a tratamientos de fertilización in vitro para concebir a sus tres hijos. Una de sus luchas más grandes se produjo en 2009, cuando Dion sufrió un aborto espontáneo. A pesar de la angustia, Dion mantuvo un punto de vista optimista cuando habló con Oprah Winfrey un mes después. “Es la vida”, dijo ella. “Mucha gente pasa por esto. Intentamos cuatro veces tener un hijo. Todavía lo estamos intentando”.


En un feliz giro de los acontecimientos, la pareja anunció en mayo de 2010 que esperaba gemelos.

Concebidos por fertilización in vitro

Los tres niños de Dion, René Charles (nacido el 25 de enero de 2001) y los gemelos Nelson y Eddy (nacidos el 23 de octubre de 2010), fueron concebidos mediante fertilización in vitro (FIV).

Dion ha sido abierta sobre su lucha por concebir. Recibió seis tratamientos de FIV antes de concebir a sus hijos gemelos en 2011. Uno de esos ciclos de resultó en un aborto espontáneo. Justo unos días antes de que nacieran sus gemelos, Dion también reveló en una entrevista con Quebec TV que originalmente estaba embarazada de trillizos. “Eligió dejar ir para dar espacio a sus hermanos para que crezcan”, dijo Dion sobre su hijo por nacer, según Us Weekly.


“Con cualquier embarazo, ya sea a través de FIV o no, sientes un peligro”, le dijo al Daily Mail. “Tienes que mantenerte positivo y tratar de relajarte lo más posible. Siempre digo que el primer país de mis hijos está dentro de mí, así que trato de hacerlo bueno y estar saludable”.

Temporalmente sin voz

En febrero de 2012, Celine Dion se vio obligada a cancelar varios meses de actuaciones para su residencia en Las Vegas después de que se le diagnosticara “debilidad en su acorde vocal derecho, secundario a una enfermedad viral”, según UPI. Dion fue puesta en seis a ocho semanas de descanso vocal. Su show no se reanudó hasta junio de ese año.

A pesar del miedo a la salud, Dion le dijo a Today que no temía perder su capacidad de cantar. “No dependo de mis cuerdas vocales”, dijo. “No dependo de mi éxito y de mi canto”. Ella agregó: “No me malinterpretes. Me encanta lo que hago. Pero no me aferro a eso. Cuando tienes hijos, has logrado mucho”.


Es bueno que Dion tenga esa perspectiva, ya que otra afección médica en su oído medio que requería cirugía la mantuvo alejada del escenario durante casi un mes a principios de 2018. Se dirigió al revés en su página de Facebook, escribiendo: “Mi suerte no ha No he estado muy bien últimamente. Pido disculpas a todos los que planearon viajar a Las Vegas para ver mi programa. Sé lo decepcionante que es esto y lo siento mucho”,

Pierde al amor de su vida.

El esposo y gerente de Celine Dion, René Angelil, perdió su batalla contra el cáncer de garganta en enero de 2016, dos días antes de su 74 cumpleaños, en la casa de la familia en Las Vegas. Según Billboard, Angelil, quien anteriormente hizo una carrera en la música pop en Canadá durante la década de 1960, conoció a Dion cuando tenía solo 12 años. Según los informes, Dion le envió una demostración de ella cantando una canción que escribió ’con su madre y su hermano’. Según Dion, Angelil lloró al escuchar su voz.

Años después de su relación laboral, Angelil y Dion desarrollaron sentimientos románticos el uno por el otro y comenzaron a salir cuando Dion tenía 19 años. Se casaron en diciembre de 1994 en una ceremonia lujosa y televisada en Montreal, la misma Iglesia en la que se celebró el funeral de Angelil.


Después de la muerte de Angelil, Dion, a menudo destrozada por el dolor, se echó a llorar mientras honraba al hombre que guió su icónica carrera. ’Siempre ha estado en el escenario conmigo’, le dijo a la multitud en su primer show en Las Vegas después de la muerte de Angelil, informó People. ’Y nada cambiará eso nunca’. La pareja tuvo tres hijos juntos: Rene-Charles y los gemelos Nelson y Eddy.

Décadas de problemas médicos

Antes de su muerte, la salud de Rene Angelil había sido un problema constante durante casi 20 años. Fue diagnosticado con carcinoma de células escamosas en una glándula linfática en el cuello en 1999. En respuesta a su diagnóstico, Celine Dion, que estaba en la cima de su carrera, dejó el negocio de la música en espera para que pudiera cuidar a su marido. Después de un informe de 38 ciclos de quimioterapia y radiación, Angelil fue declarado libre de cáncer en 2000.


Angelil luchó contra el cáncer de garganta por segunda vez en 2013. Según el Sol de Las Vegas, se sometió a una exitosa cirugía para extirpar un tumor Su garganta y una vez más se dijo que estaba ’en remisión completa’. Sin embargo, en agosto de 2014, la pareja confirmó que Angelil estaba luchando contra la enfermedad nuevamente. Dion dejó en suspenso tanto su residencia en Las Vegas como su próxima gira para estar con su marido enfermo.

La tragedia golpea de nuevo

En un giro devastador de los acontecimientos, el hermano de Celine Dion, Daniel Dion, murió por complicaciones de cáncer en el cerebro, la garganta y la lengua solo dos días después de la muerte de René Angelil. Daniel tenía 59 años.

Celine asistió al memorial de Daniel, que era uno de sus 13 hermanos, en Repentigny, Canadá, el día después de que su esposo fuera a descansar. La cantante de ’My Heart Will Go On’ no asistió al funeral de Daniel dos días después porque ’ella y sus hijos no pudieron continuar dos días más de luto público’, informó Entertainment Tonight. Reflexionando sobre la rápida sucesión de perder tanto a su esposo como a su hermano, la cantante afortunadamente ha llegado a un lugar de paz al aceptar su muerte.

’Rene escoltó a mi hermano: fue perfecto’, dijo Celine a People en mayo de 2016. ’[Rene] lo tomó bajo sus alas y dijo ’Ya sabes, lo cuidaré’’.

Compartió la tragedia con su hermana

Apenas ocho meses después de que el amado esposo y hermano de Celine Dion murieran de cáncer, el cuñado del cantante ’A causa de que me amas’ también sucumbió al cáncer, que se había ’extendido a su pulmón, cerebro y huesos’. Hablando con la revista Echos Vedettes (a través de The Toronto Sun), Dion dijo que el esposo de su hermana Liette, Guy Poirier, fue tratado en la Maison Adhemar-Dion, ’una unidad de cuidados paliativos’ cerca de Montreal que lleva el nombre del difunto padre de Dion, quien También se trata allí. Poirier murió en agosto de 2016.


¡Hola! informó que, lamentablemente, la pérdida no fue la única que Dion compartió con su hermana. En 1993, la sobrina de 16 años de Dion (hija de Liette y Guy) Karine murió por complicaciones relacionadas con la fibrosis quística. Hablando con la gente, Dion recordó el fallecimiento de su sobrina. ’La tenía en mis brazos y comencé a cantar suavemente en su oído, y de la nada sus ojos se cerraron’, dijo Dion. ’Miré a mi madre, que se estaba masajeando los pies porque su circulación no funcionaba, y asintió: ’Está bien, está sucediendo’. Una lágrima cayó por la mejilla de Karine, y luego se fue’.

Perder a un padre nunca es fácil

Celine Dion sufrió una pérdida trágica a fines de 2003, cuando su padre de 80 años, Adhemar Dion, murió en su casa. Según los informes, su muerte se produjo después de ’una larga enfermedad’, informó ¡Hola! Al año siguiente, Celine le confirmó a Larry King que su padre también luchaba contra el cáncer. Ella le dijo al antiguo anfitrión de la CNN que sentía la intuición de que su padre iba a pasar cuando él lo hizo, lo que ella tomó como una señal de él de que él ’se despidió’ de ella. ’Es muy difícil, cuando pierdes a un padre, cuando pierdes uno cerca, cerca, cerca’, dijo Celine. ’Aunque si lo esperas, nunca puedes estar preparado para ello’.


El presentador de televisión canadiense Michel Jasmin dijo ¡Hola! que Adhemar se ’transformó’ de ’su padre a un fan’ cuando Celine subió al escenario para cantar. ’Fue increíble ver’. Como un homenaje a él, ella se presentó el día que pasó. Celine luego regresó a la ciudad natal de su familia, Charlemagne, Canadá, para asistir a su funeral, donde su hermana, Manon Dion, al parecer ’cantó el himno de la comunión’.

 

La estocada de Moreno a Unasur

La estocada de Moreno a Unasur

 

jueves, 21 de marzo de 2019
8:14:00 a.m. 
 

Por Juan Manuel Karg*

El Ecuador de Lenín Moreno pidió la salida definitiva de Unasur, el organismo regional sudamericano creado en 2008 en Brasil. Luego de Colombia, es el segundo país en hacer un reclamo de esas características. 

Ocurre que de Iván Duque, el delfín de Alvaro Uribe, podía esperarse con naturalidad algo así, visto y considerando su concepción de América Latina y el mundo: Moreno, sin embargo, llegó al gobierno con los votos de Rafael Correa, realizando luego un viraje frenético, que lo llevó a abrazar al Fondo Monetario Internacional, a reconocer y recibir al autoproclamado presidente venezolano Juan Guaidó, y a ser un abanderado del fin de Unasur.

La noticia es un paso más en el largo proceso de deterioro de un organismo que no tiene Secretario General desde la salida del ex presidente colombiano Ernesto Samper.

¿Por qué es Ecuador quien encabeza la estocada, más allá del converso Moreno, que aparenta cumplir órdenes ajenas? Porque es el país que alberga el edificio de Mitad del Mundo donde funcionaba cotidianamente Unasur. Y luego además aparece la instrumentalización: las críticas de Moreno al “socialismo del siglo XXI” durante el anuncio, alegando una supuesta ideologización de un bloque donde participaba con total naturalidad un presidente conservador como Sebastián Piñera, buscan hacer política interna respecto a la dramática situación de Venezuela de cara a las elecciones de alcaldes y prefectos que se realizarán el próximo 24 de marzo en Ecuador.

Hace rato que Lenín pasó a ser Moreno. Quienes en el pasado caracterizamos su triunfo electoral como un posible freno al avance conservador en la región debemos hacer una fuerte autocrítica, como la que debe hacer Correa, quien le pasó la banda presidencial y hoy resiste los embates de su antiguo delfín en el amargo exilio de Bruselas. A fin de cuentas Moreno, asesorado por Durán Barba, terminó implementando una política interna y externa muy parecida a la de Mauricio Macri: rescate del FMI y reorientación de la política externa en alineamiento directo con Washington, ajuste en la estructura del Estado, incluyendo el desguace de Ministerios; y una fuerte política de amedrentamiento a sectores de la oposición. “Si no hay nada que mostrar en lo económico, al menos impostemos firmeza” parece ser el eje transversal en las últimas intervenciones de ambos mandatarios, a los gritos: de la revolución de la alegría a la furia, la deriva del macrismo-leninismo.

Párrafo aparte merece el anuncio de Moreno en relación al retiro del monumento a Néstor Kirchner de la sede de Unasur que lleva el nombre del ex presidente argentino: es la fe del converso llevada a su máxima expresión, y un menosprecio absoluto por la memoria de un político que, al mando de la Secretaría General del bloque, realizó el histórico Acuerdo de Cartagena entre Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, evitando un posible conflicto bélico que se remontaba al uribismo.

La estocada de Moreno, planificada fuera de Ecuador, no sólo se quiere llevar puesta a Unasur, sino también al largo acervo integracionista que tienen nuestros países y pueblos desde hace dos siglos.

* Juan Manuel Karg es Politólogo Universidad de Buenos Aires (UBA) y Analista Internacional.

(Fuente: Cubadebate/Página 12)