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LA TECLA CON CAFÉ

Cronicafeando

Pandemia H1N1: Predominan los precios

Pandemia H1N1: Predominan los precios

 

Cuando el mundo ya va por una cifra cercana a las 10 mil personas infectadas por el virus de la influenza A H1N1 en unos 40 países, en Ginebra tiene lugar la reunión intergubernamental para acordar compartir las muestras de virus y trazar la forma de ataque al mal.

El encuentro realmente comenzó hace dos años para discutir el tema de la gripe aviar, pero no se ha llegado aún a ningún resultado debido a la oposición de los países desarrollados a ceder en los precios de los medicamentos.

Los estados miembros, fabricantes de fármacos y organizaciones no gubernamentales relacionadas con la salud, toman parte en esas discusiones en las cuales los países en desarrollo quieren asegurarse el acceso justo a las vacunas y medicinas en caso de una pandemia como la del A H1N1.

Lo más grave de la discusión y de las consecuencias del aferramiento de los poderosos a defender las altísimas ganancias de sus transnacionales radica en que se trata de un virus no conocido y cuya evolución es impredecible

Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a los países poseedores de casos de esta nueva gripe que compartan las muestras de virus a tiempo para poder preparar la vacuna, aunque no ha dado la luz verde a las farmacéuticas para comenzar la producción masiva.

Encabezados por Indonesia, Tailandia, India, Nigeria y Brasil, los subdesarrollados batallan para que ese intercambio además, se traduzca en acceso a tratamientos y vacunas, así como a la tecnología para fabricarlas a cambio de compartir las muestras de virus.

De lo contrario, es de suponer, las transnacionales devorarán los pocos recursos que tienen los países pobres en medio de la crisis económica global y, si no pagan, pueden infectarse miles de personas más.

La demanda de esta ONG hace recordar la renuencia de las productoras de antiretrovirales para combatir el SIDA, pues se negaban a bajar sus precios de monopolio y hubo prácticamente que imponérselo para que algunas naciones pudieran fabricar sus propios productos genéricos contra el VIH.

"La reunión actual en Ginebra ?asegura (TNW)-- tiene que concluir con la garantía de que los países en desarrollo tendrán acceso a antivirales y vacunas a precios abordables, así como a la tecnología para fabricar esos productos".

Porque no olvidemos que en este planeta el 90 por ciento de la capacidad global para fabricar vacunas está en Europa y Norteamérica, y ellos se aprovechan de su posición dominante para imponer precios. (Fuente: periódico Granma)

APRENDÍ A AMAR CON BENEDETTI

APRENDÍ A AMAR CON BENEDETTI

 

 

Por Mercedes Rodríguez García

«Que un viejo como yo pueda comunicarse con los jóvenes
me parece lindo. La musicalización de algunos
poemas pudo haber influido
porque de esa manera llegan siempre a más gente.
Y a veces quienes
entraron a mi obra por la zona de la canción
terminan invadiendo la de la poesía..»”


Cuando un poeta como Mario Benedetti muere, las almas entran en una especie de conflicto mucho más desconcertante y profundo que el generado por la actual crisis económica o la gripe que amenaza convertirse en pandemia.


Aunque nos avisó un poco antes, se marchó intempestivamente. Y me dejó  sin ramas, sin brazos, sin hojas, aunque creyendo para siempre que la utopía constituye el verdadero motor que mueve al mundo y que la indiferencia continúa siendo una palabra obscena.


Desde mi adolescencia de amores descarriados,viví al ritmo de sus poemas escritos en hojas de libretas. De adulta, fui adúltera por culpa de su Poema de Amor  cantado por Serrat, y susurrados en un parque dominguero y nocturno de boca de un amante desesperado y furtivo.


Ahora, con 30 años menos que  Benedetti —y sin próximo libro que escribir—, el tema de la muerte me obsesiona. ¡Claro que a los 18 años a ninguno de los dos nos importaba su sombra!

Por eso sigo tu consejo, me preparo para recibirla con los brazos abiertos, aunque tan desordenados como entonces.
Pero mejor, Mario, que como a usted, me sorprenda escribiendo.

http://www.patriagrande.net/uruguay/mario.benedetti/
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/mbenedetti/autor.shtml

UNA COLECTA QUE… ¡LE ZUMBA LA BERENJENA!

UNA COLECTA QUE… ¡LE ZUMBA LA BERENJENA!


El almuerzo anunciado para el domingo 26 de abril será otro de los bien montado show de quienes viven en Miami gracias a Castro, no obstante el odio mortal que le profesan. Eso de recaudar fondos para la defensa legal del connotado terrorista cubano Luis Posada Carriles, no es nada extraño. Porque —no obstante haberlo confesado públicamente— el responsable principal de la voladura del avión de Cubana de Aviación en el año 1976 y el autor de una ola de bombas en hoteles de La Habana, resulta una maquinita de hacer (y repartir) dinero.

El convite ha sido organizado por un tal Mario Echevarría, personajillo que preside la organización de Municipios Cubanos en el Exilio. Pero los que verdaderamente respaldan económicamente a Posada son los mismos que recolectan dinero para contribuciones a campañas políticas en favor de los congresistas y senadores que en el Capitolio de Washington apoyan el mantenimiento de la Ley del Embargo contra la Isla y se oponen a un cambio de la política de Estados Unidos con respecto a Cuba.

Y dijo El Duende, de Radio Miami, si cotejan la relación de nombres de los que ayudan económicamente al terrorista Posada Carriles con la de los contribuyentes a la "pandilla de los ocho del Capitolio", veremos que son los mismos. ¡Pues sí que cuadra la lista con el billete!

LAS CUCARACHAS DE FABELO

LAS CUCARACHAS DE FABELO

 

La Capital cubana es por estos días la fiesta de los impactos visuales, las instalaciones y los performances. A la X Bienal no hay que ir: detiene a los caminantes.

 

"No me gustan las cucarachas", dice una señora mayor al pasar por un costado del Museo de Bellas Artes donde Roberto Fabelo, uno de nuestros grandes plásticos, colocó enormes cucarachas de metal pardo trepando por las paredes del edificio.

 

"De todo lo que he visto es lo que más me ha gustado", opina Efraín, agente de viajes.

 

Junto a su profesor, un grupo de estudiantes de secundaria observa la instalación."Yo les tengo asco", comenta una estudiante. Otra dice "yo las mato." El profesor les explica que estos insectos "han sobrevivido prácticamente a todos los períodos geológicos."

 

Las cucarachas sobrevivieron a la hecatombe ocasionada por el meteorito que liquidó a los dinosaurios, y a las bombas atómicas lanzadas sobre Nagasaki y Hiroshima. Miles de personas muertas, más no las cucarachas, ellas resistieron a las radiaciones.

 

"¡Pero si tiene cara de persona!", descubre una estudiante. "¿Y por qué?", inquiere un jovencito acercándose al insecto que descansa en el piso.

 

La obra y el diálogo o el monólogo que origina, conforman el todo, una unidad de comunicación de ideas y sensaciones. Eso es una instalación.

Por qué con rostro humano: ¿Evolución de la cucaracha hacia formas humanas? ¿Solo siendo podremos sobrevivir como las cucarachas a la catástrofe ecológica y social que se le echa encima a la humanidad? O ¿se trata de un llamado urgente a restablecer una relación armónica y racional con la naturaleza de la cual somos parte?

 

¿Estribará la solución en que evolucionemos hasta que nos broten alas, como las de algunas especies de estos detestables insectos? ¿Volar hacia otros planetas donde creamos que existan posibilidades de vida?

 

Habrá que preguntarle a Fabelo, y no es de los que habla mucho.

 

 

LA MENTE EMPIEZA A ENVEJECER JOVEN

LA MENTE  EMPIEZA A ENVEJECER JOVEN

 

Nuestras capacidades mentales comienzan a deteriorarse a los 27 años, la edad que marca el inicio de la vejez, afirma una investigación en Estados Unidos. A los 27 años se deterioran capacidades como el razonamiento y la agilidad mental. Los científicos de la Universidad de Virginia descubrieron que el apogeo de nuestro poder mental ocurre a los 22 años, y cinco años después se inicia el deterioro.

 

Esto incluye la disminución del razonamiento, la visualización espacial y la rapidez de pensamiento. Según la investigación, publicada en Neurobiology of Aging, los resultados muestran que las terapias para detener o revertir el proceso de envejecimiento deben comenzar mucho más temprano.

 

"Estos resultados muestran que algunos aspectos del deterioro cognitivo relacionado a la edad comienzan, en adultos sanos y educados, cuando están en sus 20 y 30 años", afirma el profesor Timothy Salthouse, quien dirigió el estudio.

 

El profesor Salthouse llevó a cabo su investigación durante 7 años con 2.000 adultos sanos de entre 18 y 60 años.

 

Para examinar su agilidad mental, los participantes tenían que resolver problemas y acertijos, recordar palabras y detalles de historias e identificar patrones en letras y símbolos.

 

       

Estos resultados muestran que algunos aspectos del deterioro cognitivo relacionado a la edad comienzan, en adultos sanos y educados, cuando están en sus 20 y 30 años Prof. Timothy Salthouse. Estas mismas pruebas son las que utilizan los médicos hoy en día para identificar indicios de demencia.

 

Tal como señala el científico, en nueve de las 12 pruebas, la edad promedio en la cual se logró el mejor desempeño fue a los 22 años.

 

Y la primera vez que comenzó a detectarse un deterioro marcado en las capacidades fue a los 27 años en pruebas de agilidad mental, razonamiento y capacidad de resolución visual de acertijos.

 

Los investigadores descubrieron también que otros factores, como la memoria, permanecen intactos hasta los 37 años, en promedio.

 

A esta edad las capacidades basadas en conocimiento acumulado, como el desempeño en pruebas de vocabulario o información general, aumentan hasta que el individuo cumple 60 años.

 

Tal como señalan los expertos, este estudio demuestra que el deterioro natural de algunas de nuestras capacidades mentales comienzan mucho antes de lo que se ha pensado.

 

El estudio analizó el cerebro de adultos sanos y educados.

Y esto podría brindar nueva información para el estudio de enfermedades neurodegenerativas.

 

"Si logramos entender más sobre la forma como un cerebro saludable se deteriora podremos comprender lo que ocurre en enfermedades graves como Alzheimer", afirma Rebecca Wood, del Fondo de Investigación de Alzheimer.

 

«La enfermedad de Alzheimer no es una consecuencia natural del envejecimiento, es una enfermedad física que mata a las neuronas y que también afecta a decenas de miles de personas de menos de 65 años.»

 

«Por eso necesitamos urgentemente muchas más investigaciones para poder ofrecer algo de esperanza a los millones de personas que viven con esta enfermedad», dice la experta.

 

La enfermedad de Alzheimer sigue siendo incurable, y se calcula que entre 2 y 5% de las personas de más de 65 años y 20% de las mayores de 85 sufren la enfermedad.

LA CRISIS EN EE.UU. Y LOS HUERTOS HOGAREÑOS

LA CRISIS EN EE.UU. Y LOS HUERTOS HOGAREÑOS

 

Hasta la Primera Dama, Michelle Obama, instaló un huerto en la Casa Blanca: cultivar las verduras en casa se ha vuelto muy popular en Estados Unidos, donde más de un tercio de los hogares, 19 por ciento más que el año pasado, prevé plantar tomates, pepinos y frijoles.

 

«Quiero estar segura de que nuestra familia coma sanamente y tenga acceso a verduras y frutas verdaderamente frescas», declaró la Primera Dama al cavar recientemente el primer surco de un huerto «bio» en el jardín de la Casa Blanca.

 

«Aunque el primer motivo que confiesa la gente para cultivar una huerta es el sabor de la comida (58 por ciento), también quieren ahorrar en las compras (54 por ciento) y apreciar la calidad y seguridad de los productos que ingieren (51 por ciento)», explicó a la AFP Bruce Butterfield, investigador de la National Gardening Association, que realizó un estudio sobre el tema.

 

Unos 43 millones de hogares, el 37 por ciento, cultivarán un huerto en el 2009, contra 36 millones el año pasado.

 

Uno de cada cinco jardineros que intentarán hacer crecer sus propias frutas y verduras este año será un novato, precisa la encuesta realizada por Harris entre 2,500 personas.

 

Hay que tener en cuenta que el 80 por ciento de los estadounidenses tiene un jardín o patio y quienes no lo tienen pueden alquilar por aproximadamente $20 por año una parcela en un jardín comunitario, exclusivamente «bio», administrado por el servicio de Parques Nacionales.

 

Un millón de estadounidenses ya tienen un jardín comunitario y 5 millones sueñan con tenerlo. En Washington, donde hay una veintena de jardines comunitarios en la ciudad, a veces hay que estar hasta dos años en las listas de espera.

 

También han florecido las propuestas para compartir jardines, como «Sharing Backyards DC», donde gracias a internet un propietario poco adepto a la jardinería puede encontrar a un vecino dispuesto a hacer fructificar su terreno.

 

Nathan Seaberry, un padre de familia de 55 años, acaba de obtener un lote en el jardín comunitario de Blair, en la capital. Ya está plantando papas, coles y brócolis. El impacto de la recesión sobre la motivación es «fuerte» para el 34 por ciento de los jardineros, según el estudio, teniendo en cuenta que se invierten en promedio $70 por año en la huerta, puede pasar cinco horas y la cosecha representa un equivalente a $530 por año.

 

«Con la crisis, la gente vuelve a las cosas simples y pasa más tiempo en su casa», estimó el investigador Bruce Butterfield.

 

Es lo que piensa hacer Michelle Obama, que promete que no cultivará remolachas porque su esposo las detesta, pero que toda la familia, incluido el Presidente, tendrán que quitar las malas hierbas, ¡les guste o no!

AJUBEL, YO Y ROBINSON CRUSOE.

AJUBEL, YO Y ROBINSON CRUSOE.

Por Mercedes Rodríguez García

 

El genio fue joven y temprano. Y para colmo, de municipio. Mas, como todo genio -ingenio-, incógnito.

 

Lo conocí en Melaíto, suplemento humorístico del periódico Vanguardia, de Villa Clara. Llegado de Sagua la Grande, región del norte villaclareño, en los años setenta: alto, flaco, feo, de ojos enormes. Poca ropa. Pichón plumado, poseído y necesitado de amores.

Pintaba, pintaba con lo que encontraba en aquella época, ya entrando los ochenta del pasado siglo. Lo mismo en papel, que en cartón, que cartulina o tela; con óleo, acuarela o simples lápices de colores. No había espacio en blanco, incluso muro,  que no cubriera. Y  así  fue que dejó en la pared, otrora local de los Melaítos, una caja fuerte, tan bien dibujada y pintada, que más de un ladrón trató de abrirla y no pocos indolentes, borrarla.

Y supervivió hasta hace poco. Luego de un "remozamiento" aquella camaleónica arca de caudales, tras la que se disimulaba un entresijo de cables y conectores eléctricos, despareció para desdicha particular de la secretaria del director del periódico, de frente ahora a una insípida rosada pared vacía.

 

Mas, de vez en cuando, le cuento la historia a los que llegan: «Ahí, en la esquinita, había una caja fuerte.»

 

Ajubel, a quien siempre llamé Alberto, era rebelde e irreverente; enamorado e íntimo amigo de la noche. Jóvenes todos,  el tiempo no contaba. Hasta un día en que voló sin suministrarnos más  antecedentes que DDT, el suplemento humorístico de Juventud Rebelde, el periódico de la jóvenes cubanos.

Como artista al fin, era ambicioso. Y la Capital cubana le sirvió de trampolín. ¡A Europa!

Fabuloso, ¡Alberto! el libro Robinson Crusoe novela en imágenes inspirada en la obra de Daniel Defoe. El Bologna Ragazzi Award 2009 en la categoría Ficción, me congratula también.

Es el premio más prestigioso a nivel internacional de cuantos se conceden a ediciones destinadas al público infantil y juvenil.

En opinión del Jurado,  has «puesto en entredicho, de una manera valiente, el tradicional vínculo entre texto e imagen, elevándolo a un nuevo y superior nivel.»

Siempre fuiste bueno y atrevido. ¿Te acuerdas de los cojones que le escribiste en globo de la caricatura al Comandante?

Felicidades y que disfrutes la entrega de premios que tendrá lugar el día 23 de marzo durante la jornada inaugural de la Feria del Libro Infantil de Bolonia, que celebra este año su 46ª edición entre los días 23 y 26 de marzo.

Yo, por acá, esperando mi Feria del Libro Provincial, en los alrededores del Parque Vidal, de Santa Clara, que tantas noches recorrimos en farra. Con la caricatura que me hiciste un día 6 de junio de 1977, cuando tenía veinte y tantos, en mi cuarto de estudio, presidiendo la estancia.

De cierta manera, como Robinson Crusoe, superando mi soledad, pero en mi Isla alegre y superhabitada, con la esperanza de vernos algún día.

http://ajubel.com/robinson.html

http://www.ajubel.com/studio/ilustracion.html

http://www.mediavaca.com

CON UNA MANSEDUMBRE DE ATARDECER CONSTANTE.

CON UNA MANSEDUMBRE DE ATARDECER CONSTANTE.

 

Si bien ya nadie muere de amor y en pasión se trueca con frecuencia; si bien asoma lujurioso a veces; si bien a destiempo quiere la mente empujar al cuerpo, ¡qué bueno conocer al menos que existieron amores de por vida, infinitos de rosas y de orquídeas… 

 

 

Por Mercedes Rodríguez García

Fotomontaje: Carolina Vilches Monzón.

Nadie lo sabe con certeza, pero cuentan que Don Luis Estévez se dedicó a cuidar con sumo esmero el lugar donde descansaban los restos de su querida Marta Abreu, en el cementerio norte de París. Muy temprano en la mañana, sin importarle el frío, le llevaba flores y las arreglaba con cuidado en la jardinera de mármol.

Contó algún celador que mientras las colocaba, Don Luis hablaba en voz queda, y que luego, sombrero en mano, completamente vestido de negro, acariciaba una de las aldabas de la parte derecha del sepulcro, como para despertar a su amada que dormía. A partir de aquel 2 de enero de 1909, solo le venían a la cabeza malos pensamientos.

Mucho había sufrido desde que declinara a la vicepresidencia de la República. Cierto que el retiro en el central San Francisco, en Cruces, había mejorado su salud algo resquebrajada. Fue en ese ingenio donde, el 31 de marzo de 1905, escribió su carta de renuncia, luego de comprender que sus invocaciones patrióticas y las de su incomparable compañera, eran desatendidas por Estrada Palma.

Largo habían conversado sobre el asunto:

—Amantísima mía, presiento la tormenta, están obrando en mengua del bien común y del decoro nacional, la República se tambalea.

—Iremos a Palacio, Luis. Las medidas de Don Tomás para garantizar la reelección presidencial son totalmente arbitrarias. Ya encontrará sustituto entre los más compenetrados con sus aspiraciones y su política.

—Lo sé, pero echará la pelea contra todos aquellos que quieran oponérsele. Y con el cerebro convertido en torbellino, con pasos lentos, se alejaba de la tumba. Mas, solo unos metros y retornaba frente a la lápida.

El aire había liado el ramo de rosas y él volvía a componerlas. Luego, bordeaba el sepulcro, miraba el cielo gris y se acosaba con preguntas inútiles:

—¿Por qué no primero yo? Tú, mujer tan fuerte, ¿cómo fue posible que no te recuperaras de una operación de apendicitis si lo hiciste de la muerte de nuestra pequeña hija? ¿Cansada de vivir? ¡No, si me tenías a mí! ¿Qué podrían significar 63 años, mi querida Marta? El amor no tiene edad. Yo te amo y no puedo vivir sin tus consejos, sin tu compañía. Y volvía a acomodar los tallos y corolas, y a acariciar las aldabas: ¿Qué va a ser de mí solo, apenado, tristísimo? Supimos vencer las contrariedades con tu familia, hicimos un hogar, tuvimos a Pedro, luchamos por la Patria y por tu ciudad a las que entregaste casi toda tu fortuna. ¡Oh!, mujer ángel de voluntad y modelo de perfecciones, la compañera ideal del hombre ilustre, esclarecido, bueno y de pulcros sentimientos, como tú misma me calificabas…

Por fin llegaba la hora de marcharse, nuevamente con el sombrero en la mano, sin darle la espalda a la cripta en señal de respeto. Se alejaba cabizbajo, sumido en un interminable monólogo que duraba gran parte del camino hacia la puerta principal del cementerio, donde lo espera un automóvil.

Nada se sabe a ciencia cierta, pero cuenta el mismo celador que el último día que lo vio «hablando con la tumba» fue a los treinta y un día de «enterrada la finada». Llegó como siempre, con la pucha hermosísima de rosas Iceberg o Polyantha o Lambertiana. De las más caras y hermosas que se vendían en Francia. Pero esta vez lo vio más cabizbajo y pálido que nunca, algo desaliñada la barba.

Al día siguiente supo que el señor se había dado un tiro. Lejos de su Patria, agravados sus males físicos, inconsolable por la pérdida de su idolatrada compañera, no encontró mejor salida. De su casa en la calle Beaujon, a las 11 de la mañana del 5 de febrero, saldría el féretro hacia el mismo cementerio de Montmartre, presidido por su hijo Pedro Nolasco Estévez y Abreu.

Sobre el ataúd una corona enorme, de orquídeas, «y flores raras», comprada en una afamada floristería de la Avenida Klever.

La noticia llegó a Cuba y no hubo periódico que dejara de publicarla, seguidas de sueltos, artículos y crónicas. «Has muerto lejos de tu hogar, viudo e inconsolable, mártir de tus más santos amores», escribiría su íntimo amigo Raimundo Cabrera en El Fígaro del 7 de febrero de 1909.

Once años después los restos de los eternos amantes llegaron al muelle de San Francisco, La Habana, a bordo del vapor Flandes. Unidos para siempre aquellas dos almas filantrópicas que en todo tiempo rindieron «culto de devoción a la caridad y al patriotismo en obras imperecederas de piedad y progreso».

Solo el viento trae sus sombras. En hombros de los obreros portuarios descienden los ataúdes. Nada de bandas militares, ni armón, ni sonido de cañones. Según parece, «por instrucciones testamentarias o instrucciones o deseos dispuestos en familia, debido a la sencillez a la que siempre rindieron culto».

Los restos deberán ir directamente desde el muelle al cementerio de Colón. En el recuerdo, que va más allá de la muerte una continúa siendo el complemento del otro. Marta poseía una mente imaginativa; Luis, el don de llevar las obras hasta las últimas consecuencias. De ahora en adelante, sus huesos de amarían en el contacto ya frío de cielo y tierra viejos con una mansedumbre de atardecer constante. (1)

Fuente bibliográfica principal: «Marta Abreu Arencibia y el Dr. Luis Estévez y Romero. Estudio Biográfico», por el Dr. M. García Garófalo y Mesa. La Habana, 1925. Imprenta y librería La Moderna Poesía, Pi y Margall 135.

(1) Del poema, Lluvia, de Federico García Lorca, Granada, (1919)