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Café Literario

«La Fiesta del Tocororo»: Un reencuentro con René

«La Fiesta del Tocororo»: Un reencuentro con René


04/03/2011 8:53:43

 

Por Arístides Vega Chapú

                                                                    

Nadie escapa al fascinante mundo que René Batista (Camajuaní, 1941-2010), desde ese don de sapiencia popular, pudo visualizar con marcada meticulosidad para en diferentes libros publicados en editoriales disímiles mostrárselos a todos.



La fiesta del tocororo, Ediciones Memoria, del Centro Pablo de la Torriente Brau, ganador del Premio Memoria del 2009, meses antes de su fallecimiento, nos permite volvernos a encontrar con quien tanto hizo por la identidad nuestra a través de títulos fundamentales como  Aquí está Felo García (1982), Chivos y Sapos (2006), Cuentos de guajiros para pasar la noche (2007), entre muchos otros.

Conocí a René Batista en los años ochenta, siendo cajero de la pizzería de Camajuaní, un oficio que parecía estar muy alejado de su vocación pero donde encontró muchos de los personajes e historias que él jerarquizó en su obra, siempre respetuosa de la sabiduría popular, de la oralidad que él quiso resguardar sabiendo que esta es un valioso patrimonio que posibilita entender la vida, el desenvolvimiento, los sucesos de un país.

Para René Batista todo era importante; dejar constancia de un instante a través de la fotografía, la conservación de documentos que él llevaba a escala de todo, absolutamente todo; la invitación a una actividad, un programa literario, un texto manuscrito.   

También daba lugar a la conversación de cualquiera que tuviera algo que contar, fuese bodeguero, campesino o profesor universitario. Su amplio archivo confirma el valor que siempre tuvo para el folclorista la conservación del material que le posibilitó una obra literaria tan amplia y abarcadora.

Este nuevo libro publicado por el Centro Pablo es un bestiario cubano que se mueve entre la fabulación y la realidad. Dejar este muestrario, que junta más de cien monstruos que han convido en el imaginario de muchos cubanos, desde los aborígenes hasta el cubano actual, fue uno de sus últimos placeres.

Bichos, insectos, animales raros, en zonas rurales y urbanas, se dejan ver en estas páginas que jerarquizan ante todo el imaginario de un pueblo que siempre ha sabido llevar sus sueños y fantasmas, sus fabulaciones a escala de realidad. Porque estas siempre serán tierras para convivir no solo con lo real sino también con lo maravilloso.

Campesinos, hombres y mujeres de diversas edades y oficios, poetas como Nicolás Guillén, Florentino Morales, Edelmis Anoceto, Jesús Díaz, Alexis Castañeda, Eduardo González Bonachea y Geovanys Manso, junto al periodista José Antonio Fulgueiras, van dejando en estas páginas una creíble descripción de la  rica zoología fantástica que nos propone La fiesta del tocororo.

Edición que engalana en su cubierta un dibujo de Samuel Feijoo, este título merecedor del Premio Memoria, incluye un prólogo de la conocida escritora e investigadora Dulcida Cañizares, amiga personal de René Batista,  junto a una nota  de la Editorial que rinde con este libro, merecido tributo  a su autor.

A este proyecto dedicó sus últimas fuerzas el folclorista más fiel al magisterio feijociano. Merecedor de la Distinción por la Cultura Nacional y de la Medalla Félix Elmuza, entre otras condecoraciones y reconocimientos.

Años le llevó acumular las historias que conforman este bestiario. Pera nada, ni siquiera la enfermedad,  podía detener al poeta, periodista, editor, promotor cultural e investigador de temas históricos y etnológicos, cuando se proponía un nuevo proyecto. René Batista fue un hombre acucioso y abnegado, trabajador como para siempre sentirse en posibilidad de sumar nuevos proyectos a su enjundiosa obra. Fue fundador del Comité Provincial de la Uneac en Villa Clara y miembro activo de la UPEC. Fidelísimo amigo, que no cesaba de  jaranear, con una capacidad envidiable de crear fantásticas historias que  él contaba con la seriedad de estar testificando una verdad.

La lectura de la Fiesta del Tocororo nos devolverá la posibilidad de sonreír con sus ocurrencias. Esta fue su última obra concluida, aunque dejó mucho material acumulado para nuevos proyectos de los que de seguro se ocupará su hijo Alejandro Batista. Lo veo como una señal, como un último mensaje de René Batista a todos sus lectores: No hay nada más cierto que lo imaginado por el Hombre.


(Fuente: CubanosDeKilates)

 

 

 

 

El colorido tocororo de René Batista Moreno

El colorido tocororo de René Batista Moreno

 

04/03/2011 11:00:40

 

Por Alejandro Batista López


Palabras de agradecimiento de Alejandro Batista López, hijo de René, el folklorista, tras la publicación póstuma de La Fiesta del Tocororo, texto preparado por ediciones La Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, 2011.



No me sentí verdaderamente identificado con la esencia del nuevo libro hasta que descubrí la auténtica calidad que tenían unas viejas grabaciones, todavía en cintas magnetofónicas que mi padre sacó del cajón de sus memorias. Nos pasamos varios días escuchando las cintas, revisando las transcripciones descubrimos las letras escritas en aquel papel amarillento de los años 60. Muy bien ordenadas, mantenían el caudal de información para el que se concibieron.

Después de la cuidadosa revisión, comenzamos a trabajar. René decidió rescatar esos recuerdos de la vida campesina que él investigó desde muy joven. Tomé el material, me puse en marcha por el pueblo en busca de alguien que tuviese un equipo de cinta para empezar a pasar las grabaciones a casetes. En la actualidad, estas grabadoras prácticamente no existen, pero tuvimos la suerte de que tío Ricardo conservara una. A esto se agregó una nueva fuente de testimonio de personas conocidas de avanzada edad y se actualizó parte de la investigación.

Como las cintas estaban en bastante mal estado, logramos «limpiarlas». Mi padre, cuando no se entendían bien las palabras las aclaraba con su voz. Con dicho material y la revisión de antiguas publicaciones y bibliografías el mundo de esta zoología fantástica cubana fue tomando cuerpo.

Cada relato es un legado del tema, pues aquellas voces rescatadas en sus protagonistas afirmaban haber visto las criaturas a las que hacían alusión o las habían conocido de seres cercanos por tradición oral.

René afirmaba, al comienzo de este trabajo, que conocía el bestiario de otras partes del mundo como el centauro, el minotauro, el unicornio, el dragón, la sirena Sin embargo, conocía pocas bestias de la mitología cubana.

El primer resultado de sus investigaciones por zonas rurales del país dieron lugar a su libro Cuentos de guajiros para pasar la noche, impreso por la Editorial Letras Cubanas en 2007. Luego, Batista Moreno tuvo conocimiento de nuevas criaturas y comprendió la necesidad de una labor paciente para salvar nuestro tico bestiario o gran parte de esta obra de la creencia popular cubana, desconocida e insospechada.

Primeramente, para lograr un vínculo histórico con la evolución y transformación que sufrieron estos animales en la imaginación popular, se hicieron referencias a primitivos monstruos autóctonos de la isla recogidos, muchos de ellos, en El Diario de navegación de Cristóbal Colón, en las obras de los frailes Bartolomé de Las Casas, Guadalupe de Santiesteban y Ramón Pané, y otras de Una pelea cubana contra los demonios de Fernándo Ortiz.

Fueron muy interesantes los testimonios recopilados en Remedios, la misteriosa y endemoniada villa cercana, donde historiadores y folcloristas, dejaron registros de un copioso bestiario en libros y en la prensa periódica local de finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, que aumentaron el número de criaturas de nuestra imaginería como las que se relatan en las crónicas de Facundo Ramos Cosas de Remedios.

Por otras regiones del país la imaginación popular creó también sus propios mitos. La mayoría de las que aquí aparecen se conocen gracias a las investigaciones y andanzas de René por múltiples lares del país en los años 60.

Esta obra orienta al lector hacia una comprensión amena y sencilla, de la perdurable existencia y del legado oral criollo de este mundo alucinante que el autor nos regala, en la propia voz y en la gracia de los testimoniantes.

René Batista Moreno no pudo ver impreso este libro, pues falleció el 2 de mayo de 2010: suponer que inició un viaje en busca de nuevos temas folclóricos me ayuda a que su muerte sea menos dolorosa para mí.

Agradezco, en mi nombre y en el de mi madre, al Centro Pablo de la Torriente Brau la publicación de esta obra, al igual que al editor Yoel Lugones y a la diseñadora Katia Hernández responsable de la belleza de este libro.

 

Un libro sobre el difícil camino del diseño gráfico cubano

Un libro sobre el difícil camino del diseño gráfico cubano

 

21/02/2011 0:36:03

 

Recogido en un libro del cubano Héctor Villaverde: Testimonios del diseño gráfico cubano 1959-1974. Consta de 304 páginas enriquecidas a partir de 46 testimonios de quienes guardan la memoria viva de tan rica y variada expresión en los años fundacionales.

 

En la obra se reconocen, no solo los aportes de creadores, sino también aquellos logros de la promoción cultural desde las instituciones fundadoras para el desarrollo de esta manifestación en la etapa seleccionada.

El libro da inicio con un capítulo de homenaje a cuatro imprescindibles del diseño gráfico en Cuba, ya fallecidos: Raúl Martínez, Eduardo Muñoz Bachs, Alfredo Rostgaard y José Gómez Fresquet (Frémez).

Continúa  con textos fragmentarios sobre el entorno del diseño gráfico en los 60. Luego refiere el acontecer del polémico suplemento Lunes de Revolución.

La referencia a los aportes desde los enclaves institucionales comienza en el capítulo IV, en el cual se cuenta la labor de los diseñadores en el Consejo Nacional de Cultura, el Instituto Cubano del arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), la Casa de las Américas, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y las revistas Cuba y Tricontinental.

Además de la bibliografía el libro cuenta con un índice onomástico para facilitar la búsqueda a los lectores, así como un pliego final a color que enriquece las ilustraciones en blanco y negro a lo largo de la edición.

 

(Fuente: La Jiribilla)

 

 

 

 

Los «Cadáveres exquisitos» de Marilyn Monroe y otros famosos

Los «Cadáveres exquisitos» de Marilyn Monroe y otros famosos


08/02/2011 2:22:18


Esta obra no pasará a la historia por sus virtudes literarias, sino por sus cualidades morbosas. Dicho de otro modo, «Cadáveres exquisitos» es ese tipo de literatura enfermiza que tanto gusta en estos tiempos. El libro fue publicado en 1987 y Global Rhythm lo ha desempolvado para el público castellano, según reseñan hoy La Prensa . Todo, gracias a una imagen inédita de Marylin Monroe, sacada de entre sus páginas, y que ahora alimenta  el misterio y la fascinación que durante décadas ha rodeado la muerte del ícono del cine norteamericano.


Su autor, Thomas T. Noguchi, ejerció la medicina forense en el condado de Los Ángeles entre 1961 y 1982, un período rico para él en muertos insignes y muertes enigmáticas, sobre todo si consideramos que su jurisdicción incluía Hollywood, Beverly Hills y otros barrios no menos tormentosos de la capital del cine, en los que tuvieron lugar algunas de las muertes más enigmáticas de la época y sobre las que siempre recaía la misma duda: ¿muerte natural, homicidio o suicidio?

El autor arroja luz sobre las circunstancias sospechosas de las muertes de un buen número de estrellas y famosos. Pues el llamado «forense de las estrellas»  «privilegiado» en eso de palpar vísceras tan entrañables como las de Marilyn Monroe o Natalie Wood, y entrañas tan viscerales como las de John Belushi o Janis Joplin.

En «Cadáveres exquisitos», T. Noguchi plasma todos sus recuerdos, según cuentan para defenderse de quienes cuestionaban su profesionalidad y de las presiones sociales que lo rodeaban.

El eminente galeno adoraba las ruedas de prensa con sus flashes y sus pompas, pequeña flaqueza que condujo primero a sonadas polémicas, y después, a su deposición. Sea como fuere, el ilustre patólogo tomó entonces la sabia decisión de seguir hablando y escribiendo por los codos.

¿Se deshicieron de Marilyn para encubrir sus amoríos con Robert Kennedy? ¿Intervino un segundo pistolero en el asesinato de éste? ¿Qué hacía Robert Wagner mientras su encantadora esposa se ahogaba en las aguas del Pacífico vistiendo un camisón de franela? ¿Estaba William Holden borracho como una cuba cuando se partió la crisma? ¿Quién acompañaba a Janis Joplin el día del golpe final? ¿Qué depravaciones reventaron a John Belushi? ¿Cómo se explica el feroz ensañamiento de Charles Manson y sus acólitos? Pues si dan con el libro, léanlo.

 

(Fuente: Lecturalia)

 

 

 


Por Joan Manuel Serrat


Llueve,
detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos llueve.

Pintaron de gris el cielo
y el suelo se fue abrigando con hojas,
se fue visitando de otoño.

La tarde que se adormece,
parece un niño que el viento mece,
con su balada en otoño.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía
que nace al morir el día,
una balanada en otoño,
a veces como un murmullo
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos llueve.

Te podría contar,
que está quemándose mi ultimo leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy todo lo que soy,
porque estoy solo y tengo miedo.

Si tu fueras capaz,
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando tu mañana y tu pasado,
volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Llueve,
detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados.

Ana María Matute, Premio Cervantes

Ana María Matute, Premio Cervantes

30/11/2010 09:47:59

Merecedora de este reconocimiento por su inmenso amor a las palabras durante casi 85 años. Escribir ha sido su forma de ser y de estar durante su larga vida. Miembro de la Académica de la Lengua, ocupa desde 1998 el asiento K, que dejó vacante Carmen Conde. Ana María Matute, (Barcelona el 26 de julio de 1925) se convirtió en la segunda mujer, en tres siglos, admitida en esta institución. El 18 de enero de 1998 leyó su discurso, en el recuerdo a su predecesora se adentró en los fantásticos caminos que abrían para ella los bosques y esas otras realidades contenidas en la vida.

«Escribir es para mí recuperar una y otra vez aquel día en que creí que podría oírse crecer la hierba, cuando la noche llegó a ser más brillante que el sol. La noche, el mundo nocturno —que es el mundo más vivo—, es un mundo real y absolutamente cierto, es un mundo mágico que forma parte de la vida cotidiana, en el que las criaturas de la oscuridad existen con tanta o más intensidad que las que habitan bajo el sol más impío y aparentemente verdadero. Para mí, escribir no es una profesión, ni una vocación siquiera, sino una forma de ser y de estar, un largo camino de iniciación que no termina nunca, como un complicado trabajo de alquimia o la íntima y secreta cacería de mí misma y de cuanto me rodea.

«Escribir es un descubrimiento diario a través de la palabra, y la palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tenemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva (…)

Ana María Matute es calificada como la mejor novelista de la posguerra. Su calidad de escritora está a la vista en sus obras, que además han sido premiadas muchas veces.

Algunos de sus premios

Mención especial en el Premio Nadal 1947 con Los Abel, Premio Café Gijón 1952 con Fiesta al Noroeste, Premio Planeta 1954 con Pequeño Teatro, Premio de la Crítica 1958 Los hijos muertos, Premio Nacional de Literatura 1959 con Los hijos muertos, Premio Nadal 1959 con Primera Memoria, Premio Fastenrath de la Real Academia Española 1962 con Los soldados lloran de noche, Premio Lazarillo de literatura infantil 1965 por El polizón de Ulises, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 1984 con Sólo un pie descalzo.

Estuvo nominada para el premio Nobel de literatura y en 1976, según la academia sueca, su candidatura era la que más pesaba junto a la de Aleixandre. Fue finalista del premio Andersen y no ganó porque las obras llegaron al jurado sólo en castellano, aun a pesar de que estaban traducidas.

Las obras

 1.   Los abel. Barcelona: Destino, 1948. Novela.

2.   La pequeña vida. Madrid: Tecnos, 1953. Relato.

3.   Fiesta al Noroeste. Madrid: Afrodisio Aguado, 1953. Novela.

4.   Pequeño teatro. Barcelona: Planeta, 1954. Novela.

5.   En esta tierra. Barcelona: Éxito, 1955. Novela.

6.   Los niños tontos. Madrid: Arión, 1956. Cuentos.

7.   El país de la pizarra. Barcelona: Molino, 1957. Cuento.

8.   El tiempo. Barcelona: Mateu, 1957. Cuentos.

9.   Los hijos muertos. Barcelona: Planeta, 1958. Novela.

10. Paulina, el mundo y las estrellas. Barcelona: Garbo, 1960. Cuentos.

11. El saltamontes verde y El aprendiz. Barcelona: Lumen S.A., 1960.

12. Primera memoria. Barcelona: Destino, 1960. Novela.

13. A la mitad del camino. Barcelona: Rocas, 1961. Cuentos.

14. Libro de juegos para los niños de los otros. Barcelona: Lumen S.A.,

15. Historias de la Artámila. Barcelona: Destino, 1961. Cuentos.

16. El arrepentido. Barcelona: Rocas, 1961. Cuentos.

17. Tres y un sueño. Barcelona: Destino, 1961. Cuentos.

18. Caballito loco y Carnavalito. Barcelona: Lumen S.A., 1962. Cuentos.

19. El río. Barcelona: Argos, 1963. Cuentos.

20.  Algunos muchachos. Barcelona: Destino, 1964. Novela.

21.  Los soldados lloran de noche. Barcelona: Destino, 1964. Novela.

22.  El polizón del "Ulises". Barcelona: Lumen S.A., 1965. Cuentos.

23.  La trampa. Barcelona: Destino, 1969. Novela.

24.  La torre vigía. Barcelona: Lumen S.A., 1971. Novela.

25.  El aprendiz. Barcelona: Lumen S.A., 1972. Cuentos.

26.  Sólo un pie descalzo. Barcelona: Lumen S.A., 1983. Cuento.

27.  La virgen de Antioquía y otros relatos. Madrid: Mondadori, 1990.

28.  De ninguna parte. Madrid, 1993.

29.  Luciérnagas. Barcelona: Destino, 1993. Novela.

30.  La oveja negra. Barcelona: Destino, 1994

31.  El verdadero final de la bella durmiente. Barcelona, 1995 L.S.A.

32.  El árbol de oro y otros relatos. Madrid: Bruño, 1995

33.  Olvidado rey Gudú. Madrid: Espasa Calpé, 1996. Novela.

34. Casa de juegos prohibidos, 1996

35. Cuaderno para cuentas. Cuento. En: Madres e hijas. Freixas, Laura. Barcelona: Anagrama, 1996. Cuentos.

36. Los de la tienda; El maestro. Barcelona: Plaza y Janés, 1998

37. Aranmanoth. Madrid: Espasa Calpé, 2000. Novela.

38. Todos mis cuentos. Barcelona: Lumen S.A., 2000

39. Paraíso inhabitado. Barcelona: Destino, 2008. Novela.

40. La puerta de la luna. Barcelona: Destino, 2010. Cuentos.

 

 

(Fuente: PáginaSiete /escritoras.com)

 

 

 

PÉREZ BOITEL: OTRO PREMIO EN ESPAÑA

PÉREZ BOITEL: OTRO PREMIO EN ESPAÑA

24/11/2010 01:30:35

Por Mercedes Rodríguez García

El escritor cubano Luis Manuel Pérez Boitel acaba de obtener por unanimidad del jurado el Primer Premio Internacional de Poesía La Venta de las Palabras, convocado en Tarancón, Cuenca, España, por su libro  «El tiempo de Ireneo». 

El Jurado lo integraron Dña. Josefa Perona Bonilla, Presidenta del mismo en su calidad de Directora del I.E.S La Hontanilla, entidad convocante; D. Santiago Vieco Martínez, representante de la Excma. Diputación Provincial de Cuenca, entidad colaboradora; y D. Francisco Corrales Fernández de la Puebla, escritor y profesor de Lengua y Literatura; D. Gerardo Martínez Toledano, profesor de Lengua y Literatura, y D. Juan Ramón Mansilla, escritor y profesor.

Para Boitel —no se cansa de repetirlo—cada poemario es una propuesta diferente, pues asume la creación como una teoría de fondo, como si le interesara entregar al lector algo más que poesía. Él intenta ver el libro como arte. Es muy celoso hasta en el cuidado de la edición de la obra, «para que la publicación sea una entrega sincera hacia ese público que tanto necesita de la poesía».

UNA CASA ABIERTA A LAS PALABRAS

Con motivo de la publicación de «Conversaciones con máscara», definió su poesía como  «una casa abierta a las palabras» e  intenta asumirla «regodeándome entre las miradas, algunas de soslayo, y el silencio que gravita en cada palabra». Pérez Boitel trasciende como poeta porque primero lo ha hecho como persona en un diálogo polémico, constante  e intenso con el tiempo el tiempo.

Es en la poesía donde Luis Manuel dibuja ciertos mares, países, amigos y soledades. «Mi poesía —dice— es una constante que me sostiene y con la que pretendo agujerear las realidades y los sueños, para comprendernos más como seres humanos. Asumo el verso libre para intentar jugar con mi entorno y ver alrededor de él las grandes cosas de la vida. Escribir una poesía que, de algún modo, me salve siempre de cada amanecer».

Lector incansable de poesías posee una biblioteca de autores, países y  estilos diversos, diversidad que respeto mucho. «Incluso —refiere— cuando he sido capaz de premiar, cuando he sido jurado de algún concurso literario, propuestas de libros diferentes a la poesía que escribo. Y eso creo que me hace muy feliz, pues el talento y la inteligencia de un creador no tienen estilos definidos y yo defiendo mucho la diversidad de matices y tonos poéticos con que se pueden presentar los libros de poesía. Creo que leer poesía es algo que hago con mucha seriedad y conciencia, por eso cuando leo algún libro que considero lamentable su publicación. Me apena mucho por el lector (otro) que descubra la obra en un momento determinado y también si conozco al autor del mismo y he tenido la suerte de leer otro de sus libros. Sin embargo, no excluyo ningún libro, no me dejo llevar por sugerencias, prefiero tener todo mi tiempo para leer incluso a través de internet, te confieso, he leído a poetas chilenos, argentinos y de otros países que son excelentes».

Pérez Boitel, este año ha obtenido otros premios literarios como el convocado por la representación de Venezuela de la Casa del poeta Peruano con el poemario  «Algo parecido a un ciprés», en proceso de edición, así como un accésit en el Certamen La lectora impaciente,  además fue invitado especial por la Fundación Metáfora de El Salvador para participar en el Encuentro El turno del ofendido dedicado a la memoria de Roque Dalton.


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Ver sobre el santo mártir Ireneo

VIDA DE POETA

Et je m´en vais/ Au vent mauvais

Qui m´emporte/ Deçà, delà,

Pareil à la/ Feuille morte.

Paul Verlaine

recordando el Boulevard Saint-Michel,

la tarde se perdía. después de apostar por el otoño

próximo. Verlaine cubría el banquillo húmedo

frente al bar donde los poetas pierden sus anhelos,

quizás. cruzamos unas palabras para distinguir el órfico

enigma. y nada nos pareció tan práctico

como aquel hombre que nos invocaba al poeta.

tenía cierto orgullo por la música que provenía

de los bares de costumbres. allí pasamos la noche.

la incierta morada fue un lujo y el desconocido

nos auguró salvarnos. tenía un papel en sus manos,

que repasaba como algo necesario. la luz de aquel

paraje, por ejemplo, delataba al poema que no pudo

ser diferente. Verlaine a esta misma hora estaría

por aquí, con sus sombrero, y la sombra fantasmagórica

de Rimbaud. ellos tenían una conversación

a orillas de aquel refugio. no me asombré. así

es la vida de poeta. y me voy igual que Verlaine

con el viento malo, que me lleva, aquí, allá,

semejante a la hoja muerta.

 

Luis Manuel Pérez Boital/ Poemas

www.artepoetica.net  

 

 

 

 

 

 

POETA DE VILLA CLARA EN FERIA DE FRANKFURT

POETA DE VILLA CLARA EN FERIA DE FRANKFURT

08/10/2010 0:30:21

El escritor villaclareño Pedro Llanes Delgado (Placetas, 1962), uno de los más laureados escritores villaclareños, forma parte de la delegación cubana que interviene en la Feria del Libro en Frankfurt, Alemania, la segunda del mundo. Llanes es considerado por la crítica literaria cubana y extranjera como una de las voces representativas de la poesía cubana surgida después de la octava década del pasado siglo.

Poeta, narrador, ensayista, dramaturgo y traductor, Llanes Delgado ha sido merecedor de importantes premios literarios en Cuba y otros países (de la Crítica, 1994 con «Diario del Ángel», así como Nosside Caribe, 2005, y Fundación de la Ciudad de Santa Clara, 2008 y 2009, respectivamente). En todos ellos  su palabra lírica o reflexiva lo ubican entre los escritores con mayores reconocimientos y perspectivas en las letras hispanas. Posee la Distinción por la Cultura Nacional. En 2004 formó parte de la Delegación de Cuba en la Feria Internacional de Caracas.

Entre los libros de Llanes Delgado, nacido en Placetas, y residente en la actualidad en Santa Clara, figuran, además, «Sibilancia» (1996); «Sonetos de la estrella rota» (2000), «Ícono y Ubicuidad» (2000), así como «El fundidor de espada» (2003), «Del Norte y del Sur» (2009) y «Poemas nocturnos para despertar a L» (2010), textos en los cuales transita hacia una mayor conceptualización y la reflexión de la palabra escrita.

DE UNA ENTREVISTA ENTRE LA LITERATURA Y EL PAISAJE

—De tu ciudad natal, ¿qué sedimentos persisten en tu obra?

(…) Virgilio, Séneca, eran uno mantuano; otro de Hispania; Dante, florentino; Homero, de siete ciudades. Poe nació en Boston, Faulkner en el sur, Hemingway en Idaho, T. S. Elliot en Saint Louis. La Avellaneda había nacido en Puerto Príncipe. Milanés y Plácido no pasaban de ser unos provincianos. Ballagas, profesor de la Escuela Normal de Santa Clara, nació en Camaguey. Ahora el asunto hay que reformularlo porque las tecnologías y la hiperfluidez de las comunicaciones han cambiado todo. En lo concerniente a mercado —para quienes se interesen por el mercado— el topos no tiene importancia, sino el libro, el producto sujeto a estandarización. La casa editorial no pregunta de dónde vienes, pregunta adónde.

—¿Cómo equilibras las cargas entre los diferentes géneros?

—La poesía me interesa en la medida en que sus mecanismos sean más inestables, más sensorializados. Ella intenta la unidad a través de la pluralidad, pero su medio es el de las cosas físicas, al contrario del aserto de Poe de que «la materia en sí carece de importancia». El relato varía por constitución su finalidad (acontecimientos, personajes, trayectoria), utiliza los elementos dinámicos tensionando de alguna manera los estáticos (más presentes en la poesía). El resultado comunicativo, digamos, es más eficiente. Me gustan las diferentes posibilidades.

—En la mansedumbre familiar, aún blandiendo el caramillo provocador, ¿qué descifra ahora el copista para entregar al asombro de sus lectores?

—Para el próximo verano habrán salido mis Poemas nocturnos para L. y Oscuros guerreros (poemarios), además de una antología por Unión (aún no se ha confirmado). Este año publiqué un libro de teatro: Del Norte y del Sur. Escribo dos novelas, una de ellas para niños.

LO CUBANO POR ENCIMA DE TODO

En su discurso, Pedro gusta de un barroquismo distante de fundamentos herméticos en la comunicación, y que de cierta manera lo acerca a la poética de los escritores de la revista «Orígenes» (1944-1954). Incluso, se declara deudor de los hallazgos alcanzados por esa generación literaria de mediados del siglo XX. No obstante, en él persiste una huella identitaria que define a lo cubano por encima de todo y lo insertan en la universalidad de los hechos.

Llanes Delgado reconoce una  deudas que lo emparenta con la poética de Lezama Lima, de Gastón Baquero y hasta de Mariano Brull o Eugenio Florit. Manera a veces encerrada de componer la palabra e instigar en la meditación y la hermenéutica trazada por el lector.

Nada da el poeta en facilidad. Su palabra tiende a tornarse pesada, filosa en pulimentos y hasta tendenciosa en las aproximaciones polisémicas que adquiere el discurso, lo cual  obedece a  la singularidad y fidelidad al corpus literario en el cual surgió y se formó allá a finales de los años 80.

Allá, desde este primer martes de octubre  y hasta el domingo próximo, día en que se clausurará el encuentro entre escritores, libreros, traductores y editores invitados de ocasión, Llanes Delgado degustará instantes de la mejor de las literaturas y las visiones contemporáneas que se tienen sobre los argentinos Jorge Luis Borges, Julio Cortázar o Juan Gelman, tres de los imprescindibles autores que componen parte de las lecturas cotidianas del cubano.

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