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Café Literario

Gabo, y sus memorias ilustradas

Gabo, y sus memorias ilustradas


 8:22:16 a.m.

 

El editor colombiano John Naranjo encargó a un guionista y a cuatro dibujantes para crear Gabo, memorias de una vida mágica, novela gráfica sobre la vida de Gabriel García Márquez, Nobel de Literatura en 1982.

El libro es una biografía que hace hincapié en su desarrollo como novelista y en la gestión del libro Cien años de soledad, evitando aspectos polémicos, como su ideología política, la disputa con Mario Vargas Llosa y otros detalles de su vida privada. Óscar Pantoja escribió el guión y los dibujos son de Miguel Bustos, Felipe Camargo, Tatiana Córdoba y Julián Naranjo.

A algunos les puede parecer algo insólito contar la vida de un escritor tan consagrado por medio de un cómic, pero a su editor no. «No solo es sorprendente que no hubiese una novela gráfica sobre Gabo, sino que no exista una sobre Cortázar o Borges», dice Naranjo.

 (Fuente: literatura.about)

 

«Francisco, el Papa Manso» y controversial sacerdote

«Francisco, el Papa Manso» y controversial sacerdote


9:17:31 a.m.

 

Ha llegado a mis manos una reseña digital del Libro «Francisco, el Papa manso», texto que me gustaría leer íntegramente de ser posible su adquisición, una vez presentado —hace ya casi un mes—en el salón de actos del Centro Cultural Nuevo Inicio, del Arzobispado de Granada, España. 

Escrito por los profesores del Instituto de Filosofía Edith Stein, Marcelo López Cambronero y Feliciana Merino, el volumen aclara, además, la actitud de Bergoglio ante la teología de la liberación y sus reflexiones sobre la influencia de esta corriente en el pensamiento latinoamericano, así como el compromiso que mantuvo contra las mafias que se dedican a la explotación sexual y a la trata de personas en Argentina.

Sí, mi interés por esta otra cara de la misma moneda puedo calificarlo de grandioso en cuanto y por cuanto me ayudaría a entender —y comprender o cuestionar— algunas posiciones y declaraciones vertidas en torno a la controversial figura del actual Papa Francisco, el argentino Jorge Mario Bergoglio. 

Mucho y variado escribieron los medios de prensa cuando el cardenal Bergoglio fue elegido Sumo Pontífice. Algunos,  lo presentaron como un Papa más cercano a las personas, pero otros vertieron su veneno difundiendo su «supuesta colaboración con la dictadura militar en Argentina desde 1976 a 1983», posición que contrastó con las asumidas por padres de la Compañía de Jesús —a la que pertenece Bergoglio— en defensa de los oprimidos durante los gobiernos dictatoriales latinoamericanas en el siglo XX. 

Pues ahora, como para despejar perplejidades, ve la luz, editado por Planeta Testimonio, «Francisco, el Papa manso», un libro que, centrado en la biografía de Jorge Bergoglio, relata cómo el entonces Cardenal de Buenos Aires «ocultó y salvó a cientos de personas perseguidas durante la dictadura argentina de Jorge Videla, así como su lucha personal contra la trata de personas a las mafias dedicadas a la explotación sexual y su actitud ante la Teología de la Liberación». 

Convencida estoy que no se puede creer ni suscribir todo lo que circula en la gran prensa digital ni tampoco todo lo que reproducen los sitios digitales y las páginas personales que  inundan la red de redes y donde profilera la morralla en «beneficio de la duda», sentencia judicial penal absolutoria fundada en la falta de plena prueba sobre la culpabilidad del imputado. 

Recuerdo un artículo publicado en Rebelión, donde se hablaba de un supuesto archivo fotográfico que mostraba a Bergoglio «dando la comunión» al ex presidente Rafael Videla. Y si fue así, ¿que? ¿Acaso puede un sacerdote cerrar la iglesia, llamar a los dignos a tomar la comunión y repeler a los indignos? 

O aquel otro donde leí que la titular de las Abuelas de la Plaza de Mayo, Estela Carlotto, subrayaba en un comunicado que Bergoglio pertenecía «a esa iglesia que oscureció al país», para a renglón seguido condenar a la jerarquía eclesiástica «porque fueron partícipes, cómplices, ocultadores, directa o indirectamente» y porque «no han dado ni un paso para colaborar con la verdad, la memoria y la justicia», para finalmente afirmar: «Sobre este Papa sólo tenemos para decir: Amén». 

Por lo mucho que considero y respeto a ese admirable grupo de mujeres argentinas que todavía lucha por esclarecer las desapariciones de sus familiares, nunca estuve de acuerdo con la acusación que hicieron a Bergoglio  por «no atender sus peticiones», y mucho menos la de «complicidad en el secuestro de niños por parte de los militares». 

Entiendo la lucha de las Abuelas  de la Plaza de Mayo, incluso su protesta en 2007, cuando el gobierno de Carlos Menem indultó a los asesinos, e inculparon a la iglesia católica por «callar ante los crímenes aberrantes» y participar «activamente en la tortura de nuestros hijos». De esa iglesia dijeron no ser «la iglesia del pueblo, la de los padres palotinos, Mugica y Angelelli. La que colaboró, la que nos mintió, la que nos dio la espalda es la Iglesia de Bergoglio y la derecha, la que apaña a los curas violadores, la que se queda muda ante el juicio a Von Wernich, pero vomita todo su odio cuando se habla de aborto». 

Pero lo que no se puede verter en una sola persona, los errores y desatinos de una institución, aún cuando sea su cabeza, ni extrapolar o descontextualizar determinados hechos o situaciones, como fue la oposición de Bergoglio a una legislación aprobada por Cristina Fernández de Kichner, en la que se reconocía la validez del matrimonio homosexual, y sobre la cual el entonces cardenal de Buenos Aires publicó una pastoral en la que calificó la ley de «guerra de Dios» ; y luego les pidió a sus fieles que lo acompañaran en la «guerra». La mandataria argentina comparó esa campaña arzobispal con los «tiempos medievales y de la Inquisición». 

Pienso que sí, que hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura, pero no Bergoglio. El Papa no tuvo «ningún vínculo que lo relacione con la dictadura», como afirmara en declaraciones a BBC Mundo, el Premio Nobel de la Paz en 1980 Adolfo Pérez Esquivel. Sin embargo, necesito elementos de juicios, elementos que pueden aportar estudios científicos para, por ejemplo, validar de alguna manera que al Pontífice se le puede cuestionar «que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los Jesuitas». ¿Quién sabe? La verdad no está en una sola boca, aún cuando la boca sea todopoderosa boca.

Puede que a la luz de los breves años transcurridos, «Francisco, el Papa manso», ayude en tal sentido.  Según leí, el libro, escrito por los profesores del Instituto de Filosofía Edith Stein, Marcelo López Cambronero y Feliciana Merino, parte de una investigación realizada por López y Merino sobre el genocidio y la dictadura argentina, pero que finalmente «cautivados por el pensamiento y la vida Jorge Bergoglio en aquellos años»,  derivó en su curso hacia la persona del sumo Pontífice. Muy inteligentes los investigadores.

Me quedaría por juzgar lo que aprecie en el archivo documental que incluye el volumen —«en su mayor parte inédito»—, y «en el que los documentos de los servicios secretos de diversos países revelan la brutal campaña sostenida contra la sociedad y la Iglesia por las dictaduras militares de la época».

Según sus autores, el título del libro responde a la idea de «mansedumbre» entendida «no como debilidad, sino como fuerza por ser una vida de entrega e implicación en el mundo, no con el uso de la ideología violenta o medios conflictivos, sino de la vida centrada en Cristo».

Repito, me encantaría leerlo. No importa si en la red de redes, como un e-book, o en formato papel, que es como más disfruto cualquier texto, sobre todo, y en este caso, porque también disiparía algunas nubes sobre la actitud de Bergoglio ante la teología de la liberación, ya que según lo leído  en la reseña digital de marras, el libro aborda  «sus reflexiones sobre la influencia de esta corriente en el pensamiento latinoamericano».

Por lo demás, siento que el Papa Francisco era una necesidad del Vaticano para solidificar su posición en América Latina, continente cuyos procesos de integración y transformaciones sociales y económicas, marcan pauta al Viejo Mundo. Muy inteligentes quienes lo coronaron como líder en la Tierra de la Iglesia Católica y soberano del Vaticano.

No quiero sumarme a la interrogante de algunos escépticos colegas. ¿Qué traerá el pontificado del Papa Francisco? Sin muchas expectativas, ya aprecio cambios. Habrá que esperar, pero a mi juicio se trata de un Papa austero y humilde, preocupado por los leprosos y los enfermos de SIDA, dispuesto a escuchar las palabras de América Latina y de todos los pobres de este mundo.

 

 

 

 

 

Obra de Nicolás Guillén convoca a coloquio y festival internacional

Obra de Nicolás Guillén convoca a coloquio y festival internacional


6:39:47 a.m.

 

La relación del poeta cubano Nicolás Guillén con el Caribe es la temática que convoca al IX Coloquio y Festival Internacional de Música y Poesía que lleva su nombre, a efectuarse aquí el próximo año.

Dedicado al aniversario 80 de la publicación del poemario de Guillén West Indies Ltd, el evento se desarrollará del 8 al 10 de abril. La cita convoca también al diálogo sobre la cultura, economía, política y sociedad en el Caribe.

Paneles, conferencias y ponencias componen el programa teórico que se complementa con la realización de recitales de música y poesía. Igualmente, se expondrán obras de artes plásticas y tendrán lugar varios conciertos de música popular, sinfónica y coral, entre otras actividades.

Hasta la fecha confirmaron su participación especialistas y académicos de Estados Unidos y Canadá.

La inauguración tendrá lugar en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, como es tradición, y estará a cargo de la doctora Yolanda Wood, directora del Centro de Estudios de el Caribe de Casa de las Américas.

(Fuente: PL)

 

Publicarán diario inédito de Alejo Carpentier

Publicarán diario inédito de Alejo Carpentier


11:14:49 p.m.

 

Un diario inédito del autor cubano Alejo Carpentier (1904-1980), escrito durante los años que vivió en Venezuela y descubierto entre la papelería que custodia la Fundación que lleva su nombre en La Habana, se publicará a finales de diciembre próximo en ocasión del 109 aniversario de su natalicio.

El texto es totalmente desconocido y sorprende por las características del autor, que no acostumbraba a escribir diarios. 

Carpentier, novelista, narrador y periodista, es una de las principales figuras del denominado «boom» que renovó la literatura latinoamericana en el siglo pasado, y es reconocido entre los primeros en introducir el término de «lo real maravilloso» y el neobarroco en el continente. 

El diario fue encontrado por la viuda y albacea del escritor, Lilia Esteban, fallecida en 2008, quien hace algunos años lo encontró en un sobre sellado en la casa donde vivió Carpentier, sede de la Fundación, y que ella incluso dejó un apunte en una agenda en el que comentó su sorpresa sobre el asunto. 

Carpentier escribió este diario durante algunos años de su estancia en Venezuela, país donde vivió autoexiliado entre 1945-1959. Algunos investigadores ven esa etapa como la más fecunda de su vida porque fue allí donde escribió tres de sus grandes novelas: Los pasos perdidos, 1952, inspirada en la geografía venezolana, El acoso, 1956; y El Siglo de las luces, terminada en 1958. 

 

(Fuente: cubasi)

Poniatowska, las voces de los otros

Poniatowska, las voces de los otros


1:15:14 p.m.


 

Por Juan Villoro* 

La máxima distinción de la literatura en español ha sido concedida a Elena Poniatowska. Nacida en París en 1932 en el seno de la aristocracia francopolaca (desciende del general Poniatowski, que acompañó a Napoleón en la campaña de Rusia), llegó a México a los diez años, donde se interesó por la gente que nadie tomaba en cuenta. Y quiso escuchar historias soslayadas. 

Elena Poniatowska sabe oír, pertenece a esa estirpe. Por eso ha registrado con minucia las voces de los otros. El oído de Poniatowska se adiestró en el periodismo y ha dependido de una singular empatía con sus informantes. Armada de la sonrisa de niña que conserva hasta ahora, hace preguntas de falsa inocencia. Sus interlocutores entran en trance, bajan la guardia, y se confiesan. «No es la voz sino el oído lo que guía una historia», comenta Italo Calvino a propósito de lo que Marco Polo le cuenta al gran Khan en Las ciudades invisibles.

Las entrevistas de Poniatowska —reunidas en los diversos volúmenes de Todo México—  representan una historia dialogada de la vida intelectual. El procedimiento le ha permitido lograr excepcionales retratos hablados del pintor Juan Soriano y del fotógrafo Gabriel Figueroa, y un trazo maestro de la vida interior de Octavio Paz. También la llevó a una temprana novela sin ficción, Hasta no verte, Jesús mío, acerca de una indígena oaxaqueña que participa como soldadera en la Revolución y luego tiene una mística. Los monólogos de la protagonista, Jesusa Palancares, integran un tejido donde el habla popular roza la metafísica.

Su obra más influyente ha sido, sin lugar a dudas, La noche de Tlatelolco, retrato coral del movimiento estudiantil reprimido por el presidente Gustavo Díaz Ordaz en 1968.

Durante dos años, Elena visitó a los estudiantes y maestros presos en la cárcel de Lecumberri (el mismo sitio donde años antes Álvaro Mutis y el líder ferrocarrilero Demetri Vallejo le habían contados sus historias). Ahí conoció a la generación más discursiva de México, capaz de diseñar el futuro a fuerza de palabras. Oyó con paciencia a líderes que podían hablar cuatro horas de corrido y entresacó las frases que nuestra memoria volvería célebres. No solo armó el libro con pluma; lo hizo con tijera.

Siguiendo la técnica de Rulfo en Pedro Páramo, construyó un tapiz de voces sueltas. Las palabras que alguien escribió de prisa en un muro o cantó en una manifestación se mezclaron con las declaraciones de los presos. El resultado fue la gran caja negra de una ignominia. En el momento en que el gobierno del PRI silenciaba lo ocurrido, Elena ejercía el oficio que aprendió desde niña: oía a quienes no tenían derecho de expresión. Si Carlos Monsiváis entendió la crónica como una oportunidad de editorializar la historia y combinar los hechos con las opiniones, Elena Poniatowska la entiende como un radar de voces que no deben perderse.

La noche de Tlatelolco se ha leído por entero en público al modo de La relación de Michoacán, creada para recitar la historia del pueblo purépecha. Ahí se preservaron las palabras amenazadas de la tribu. Su impronta se advierte en numerosos cronistas contemporáneos, del peruano Julio Villanueva Chang al colombiano Alberto Salcedo Ramos, pasando por los mexicanos Fabrizio Mejía Madrid, Marcela Turati y Diego Enrique Osorno.

El talento de Poniatowska para hacer biografías-entrevista llega a su obra de ficción más reciente, Leonora, que aborda la vida y la mente de la pintora, escultora y escritora surrealista Leonora Carrington. En forma excepcional, la novelista investiga el inconsciente y aun los delirios de su protagonista. No busca la escabrosa intimidad a la que aspiran ciertos retratos de celebridades, sino ser fiel a una estética que creyó en la libertad del pensamiento más allá del trabajo censor de la consciencia.

En su deambular por las más variadas zonas de la realidad, Poniatowska ha documentado abusos sufridos por niñas violadas, discapacitados y damnificados del terremoto. También ha escrito la hagiografía de una militante de inolvidable belleza (Tinísima), investigado el microcosmos de los astrónomos (La piel del cielo) y recuperado para los niños una fábula que se le olvidó contar a Esopo (El burro que metió la pata).

Con el nombre de Elena Poniatowska, el Premio Cervantes honra a los miles de chismosos, indignados, desesperados y denunciantes que le han dicho algo. Ninguna bibliografía contiene en forma tan extensa la sinceridad ajena.

Al modo de las Entrevistas imposibles que el dibujante mexicano Miguel Covarrubias hacía en Vanity Fair (y que le permitió acostar a la diva Jean Harlow en el diván del Dr. Freud), sería sugerente pedirle a Poniatowska que entrevistara al soldado que participó en guerras sin gloria, perdió los dientes, recaudó impuestos y decidió narrar variados descalabros con el comprensivo humor de quien entiende la realidad como literatura.

El oído de Poniatowska merece declaraciones exclusivas de Cervantes. A fin de cuentas, el primer novelista moderno confiaba más en las palabras de los otros que en la suya. No se veía como padre sino como padrastro del Quijote. Ante la imposibilidad de ese encuentro ultraterreno, celebremos que Elena Poniatowska también merezca el Premio Cervantes.

*Juan Villoro es novelista, autor de cuentos, ensayista y periodista mexicano.

 

 

 

 

Casa de las Américas homenajeará a Gabriel García Márquez

Casa de las Américas homenajeará a Gabriel García Márquez


 

07/11/2013 6:42:54 

 

Un homenaje al escritor Gabriel García Márquez tendrá lugar próximamente en la Casa de las Américas con motivo del 30 aniversario de la entrega del Nobel de Literatura (cuarto de la región) al prominente intelectual colombiano.

 

El tributo ha sido auspiciado por la embajada de Colombia en La Habana y por la propia institución, donde en más de una ocasión el autor ha sido miembro del jurado del Premio Casa.

La tirada masiva en 1988 de Cien años de soledad y la publicación en la revista Casa del discurso que pronunciara el autor al recibir el Nobel, cuentan entre las más cercanas cortesías que recibiera el Gabo en la institución, que hoy le rinde honores.

Por tanto no es noticia la permanente presencia espiritual allí del autor de El amor en los tiempos del cólera que entre los días 14 y 15 de noviembre, inaugurará en sus predios las exposiciones Personajes en la obra de Gabriel García Márquez y Gabriel García Márquez y el Caribe, concebidas, la primera, a partir de ilustraciones protagonizadas por personajes de su narrativa, mientras la segunda reúne fotografías, textos y huellas gráficas de la cercanía del autor con el entorno caribeño.

Paneles, presentaciones de libros y audiovisuales forman parte también del programa de actividades que nos permitirán palpar desde el arte y la palabra a uno de los más entrañables escritores de Latinoamérica.

 

(Fuente: radiohc)

 

Revista Temas dedicada a la Economía social y solidaria

Revista Temas dedicada a la Economía social y solidaria


 

 22/10/2013 5:09:01 

 

Dirigido a incentivar el debate sobre un desarrollo socialmente deseable, este número (julio-septiembre de 2013) examina experiencias y contextos disímiles, desde las fábricas del Río de la Plata hasta las cooperativas de Quebec, pasando por los proyectos de economía popular y mixta en Los Andes, Brasil y Cuba.

 

El campo de ideas y prácticas de la ESS muestra cómo las estrategias de desarrollo pueden pensarse con otra cabeza, que rebase la lógica lineal del mercado y el orden estadocentrista, y fomente políticas e instrumentos jurídicos eficaces, bien plantados en la tierra.

También aparecen artículos sobre otros temas —la empresa estatal, la geopolítica ambiental, el fundamento de la utopía en la ciencia, así como el metal rock, la narrativa y el teatro—, un debate sobre los valores humanos y su formación, y varias reseñas de libros.  

La Voz del Otro: siete años de debate cultural

La Voz del Otro: siete años de debate cultural

 

19/10/2013 6:20:58  

 

Luis Machado, al centro, conduce el espacio que en esta ocasión contó con la presencia de la periodista Mercedes Rodríguez y el escritor Arístides Vega. (Foto)


Con el análisis de las temáticas del periodismo cubano actual y los valores humanos, como la honestidad, el espacio de discusión y debate «La voz del otro» arribó este jueves a sus siete años de existencia, con el encuentro celebrado en al patio del Centro Provincial de la Artes Visuales, de Villa Clara. 

Auspiciada por el Centro del Libro y la Literatura del territorio, la tertulia fue creada por el periodista, ensayista e investigador Luis Machado Ordetx, con el fin de intercambiar temas de actualidad, periodísticos y culturales con la participación de escritores y profesionales de la prensa. 

En esta ocasión del séptimo aniversario —dedicado al Día de la Cultura Cubana— asistieron en calidad de invitados la periodista y académica Mercedes Rodríguez García, trabajadora del periódico provincial Vanguardia, y el escritor y poeta Arístides Vega Chapú. 

Mercedes Rodríguez abordó asuntos de la prensa cubana como el la política editorial, el secretismo y los cambios históricos dentro del sector desde los primeros años de la Revolución hasta el presente. 

Por otra parte, Vegas Chapú reflexionó sobre el valor de la honestidad en la sociedad cubana en contraposición con la dañina mentira y la doble moral. 

«Con la honestidad uno logra más cosas que con la mentira», apuntó el autor de Días a la deriva y Dibujo de Salma, quien a través de anécdotas y ejemplos demostró la importancia de ser honestos y consecuentes con el pensamiento.

 

(Fuente: Vanguardia / Francisnet Díaz Rondón)