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LA TECLA CON CAFÉ

Pinocho decide suicidarse, por Janler

Pinocho decide suicidarse, por Janler

 

10:41:51 p.m.

Tendencias del mercado internacional y su impacto en la economía cubana (III)

Tendencias del mercado internacional y su impacto en la economía cubana (III)

 

9:52:30 p.m.

Por José Luis Rodríguez

Una visión actual de las dificultades financieras del país es necesario enmarcarla en los antecedentes acerca del manejo de estos temas desde períodos anteriores de nuestra historia. 

De tal modo, pocos recuerdan que en Cuba la deuda externa en moneda convertible era prácticamente inexistente en los años 60 del pasado siglo, totalizando solamente 291 millones de dólares en 1969.1 En el bajo nivel de préstamos otorgados al país durante los diez primeros años de la Revolución había incidido el bloqueo económico de Estados Unidos, pero también las reclamaciones de firmas extranjeras producto de los procesos de nacionalización llevados a cabo por el gobierno.

En la medida en que se lograron acuerdos para indemnizar la propiedad de los dueños de las firmas nacionalizadas —proceso que duraría hasta los años 80 y que no incluyó a empresas norteamericanas debido a la hostilidad del gobierno de los Estados Unidos—, comenzaron a crearse condiciones para capitalizar el país a través de un masivo flujo de financiamiento externo ante la insuficiente capacidad de ahorro interno.

Por otra parte, los acuerdos alcanzados con la Unión Soviética en diciembre de 1972 permitieron posponer el pago de la deuda con ese país hasta 1986, para liquidarla en 25 años sin intereses.
Ello, junto a la firma de otros convenios para financiar importantes inversiones en el país, y a la indexación del valor de las exportaciones cubanas con las importaciones soviéticas acordada en 1976, creó condiciones favorables para tomar nuevos créditos en moneda convertible —que se estima llegaron a entre de 4 250 y 4 750 millones de dólares en los años 70— y asumir el pago de esa nueva deuda, que se elevó a 2 914 millones de dólares a mediados de 1982 y cuya amortización pasó a cubrir el 8,8% del valor de los ingresos externos en 1975, elevándose al 28,1% en 1981.

A inicios de los años 80 se desató en América Latina la crisis de la deuda, al elevarse abruptamente los costos del financiamiento externo. Esa situación afectó también a Cuba que —sin embargo— logró una renegociación favorable de sus adeudos con el Club de París entre 1982 y 1986.

No obstante, en ese año se paralizó el pago de esos créditos a partir de la posición injerencista de los acreedores en la política económica interna de nuestro país. Ello llevó consecuentemente a que en la práctica se redujeran a un mínimo los créditos en moneda convertible y a que Cuba suspendiera el pago del servicio de la deuda en 1987. En 1989 la deuda en esa moneda alcanzó 6 165 millones de dólares, de los cuales ya el 38% era deuda vencida y no pagada.

A pesar de las dificultades financieras en moneda convertible que se agudizaron en la segunda mitad de los años 80, y de un deterioro marcado en las relaciones económicas con la Unión Soviética, las condiciones de financiamiento externo que prevalecieron durante la mayor parte de estos años coadyuvaron a que la formación bruta de capital pasara del 18% en la década de los años 70 al 25% entre 1980 y 1989, y a que la economía nacional creciera a un ritmo promedio anual de 5,6% entre 1970 y 1989.

Esta tendencia desapareció abruptamente con la crisis del Período especial, que provocó una caída del PIB equivalente al 35% de su valor entre 1989 y 1993, y que tardaría 15 años en recuperarse. Parejamente, el país vio reducido a cero el flujo de recursos financieros y —a pesar de algunos esfuerzos por implementar un swap de deuda por inversiones— cesaron los pagos de todos los adeudos. Esto llevó a que en 1994 la deuda en moneda convertible se elevara a 9 083 millones de dólares con un 22,4% de intereses contractuales vencidos y no pagados en esos momentos.

En la misma medida en que la economía comenzó a recuperarse, también se reiniciaron esfuerzos por normalizar la situación con los acreedores de nuestra deuda externa. Esto llevaría a procesos de renegociación con China regularmente a partir de 1995; en el año 2000 se firmó un acuerdo para renegociar un monto de 115 millones de dólares de deuda con Alemania, y se acordó con Japón una posposición de pago por 20 años, que incluyó una condonación estimada en 1 400 millones de dólares.
El último informe publicado por el Banco Central de Cuba en 2004 daba una cifra total de deuda externa estimada de 13 802 millones de dólares, que representaba el 33,6% del PIB. Con posterioridad a esa fecha, la información oficial solo está disponible en el Anuario Estadístico de Cuba, que únicamente brinda la cifra de la deuda renegociada, la que denomina como deuda activa.

A partir de 2009 se comenzó a implementar una nueva política dirigida a normalizar las relaciones con todos los acreedores, en tanto que la deuda total en ese año se estimaba por el Economist Intelligence Unit en 20,606 millones de dólares, equivalente al 37,3% del PIB.

A partir de ese momento se inicia un proceso de renegociación y pago puntual de la deuda que cobra un nuevo impulso en 2015 y que —luego de este recuento histórico indispensable y debido a su importancia—es necesario analizar en detalle. (Continuará)

(Fuente: CC)
 
1 Los datos económicos y financieros que se utilizan en este articulo se tomaron de Banco Nacional de Cuba: “Informe Económico”, La Habana, agosto de 1982; Banco Nacional de Cuba: “Informe Económico”, La Habana, junio de 1990; Banco Nacional de Cuba: “Informe Económico 1994”, La Habana, agosto de 1995, y Banco Central de Cuba: “Informe Económico 2004”, La Habana, julio de 2005.

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Tendencias del mercado internacional y su impacto en la economía cubana (II)

Tendencias del mercado internacional y su impacto en la economía cubana (II)


9:46:26 p.m.

Por José Luis Rodríguez 

Los impactos de la evolución de la economía internacional sobre la economía cubana no son solo recientes. En realidad —como se plantea en los Lineamientos de la Política Económica y Social— entre 1997 y 2009 las variaciones de precios de exportaciones e importaciones representaron una pérdida de 10 900 millones de dólares, con una reducción del poder de compra de nuestros ingresos por exportación del 15%. Por otra parte, en los años transcurridos de 2009 a 2013, si bien el saldo comercial total a precios corrientes creció 2,4 veces, a precios constantes decreció 9%, reflejando una dinámica negativa.

Además de los impactos que se registran en las exportaciones, también ha resultado negativa la evolución de los precios de un grupo significativo de importaciones.

Tal es el caso de los alimentos, cuya factura total promedió 1 729 millones de dólares entre 2009 y 2014, con una tendencia al crecimiento de su valor para volúmenes aproximadamente similares de compra, ya que luego de una caída coyuntural entre 2009 y 2010 el costo de las adquisiciones de 2014 representó un crecimiento de 40,2% sobre este último año.

En este sentido llama la atención que mientras que los precios promedio de los alimentos en el mercado mundial solo representaron el pasado año un crecimiento de 7% sobre 2010, en el caso cubano el incremento fue muy superior.

En ello está incidiendo que en los precios pagados por la economía nacional tienen una notable influencia las tarifas de fletes y seguros que se ven afectadas por el elevado riesgo-país con que se califica a Cuba, básicamente producto del bloqueo económico de Estados Unidos.

Es conocido que (a partir de la aplicación de la Enmienda Torricelli de 1992) los barcos que toquen puertos cubanos no pueden ingresar a los Estados Unidos hasta seis meses después y de hecho entran en una lista negra que los coloca en una situación de desventaja en el mercado de los fletes. Como consecuencia de esta medida, muchos de los productos destinados a Cuba son desembarcados en puertos de Bahamas, República Dominicana, Jamaica o México para después ser reembarcados en otras naves que los llevan a su destino final en Cuba, encareciendo notablemente su costo.

De este modo, mientras que el precio de los granos en el mercado mundial en 2014 bajó 26,2% en relación con 2012, para Cuba el precio del arroz se elevó 5,6%, el de los frijoles 60,9% y el de los chícharos 46,9%. Otros precios que registran incrementos de importancia son los de la leche en polvo (42,3%) y el pollo en cuartos (9,4%).

En el caso de los combustibles, cuya factura anual alcanzó 4 300 millones de dólares en 2014, la tendencia a precios más altos hasta el primer semestre del año se ha visto compensada en buena medida por la fórmula de pagos de Petrocaribe y la liquidación de la factura mediante la venta de servicios de fuerza de trabajo calificada a Venezuela.

Desde el punto de vista financiero, es importante señalar que prácticamente toda la factura de alimentos se liquida con créditos a 360 días, lo que genera una tendencia sostenida al endeudamiento comercial, en medio de un acceso restringido a facilidades financieras en condiciones normales.

Un análisis más completo de la coyuntura internacional y su incidencia sobre Cuba supone un examen de lo que ha venido ocurriendo con la deuda externa del país en los últimos años y su papel en la estrategia para la creación de condiciones con vistas a un desarrollo sostenible a corto plazo. (Continuará)

(Fuente: CC)

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Estreno del documental Omara: Cuba

Estreno del documental Omara: Cuba


9:41:13 p.m.

El espacio de la Mesa Redonda, estrenó el largometraje documental del joven y exitoso realizador Léster Hamlet sobre la diva del Buena Vista Social Club.

Desde la butaca de una pequeña sala de exhibición, Omara Portuondo, la novia del filling, la diva del Buena Vista Social Club, ve pasar su vida a través del testimonio de muchos de sus más prestigiosos contemporáneos.

El resultado es un largometraje documental cuyo título lo resume todo: Omara: Cuba del joven y exitoso realizador Léster Hamlet, que hoy, a las 7 p.m., estrenó la Mesa Redonda en su espacio del Canal Educativo 2.

Se trata de un auténtico homenaje a la mujer cubana en vísperas del 8 de Marzo, un modo original y muy completo de contar y cantar a Cuba desde la historia de una de sus más brillantes hijas.

(Fuente: Granma)

Francisco desata polémica al desechar la idea del infierno eterno

Francisco desata polémica al desechar la idea del infierno eterno


9:37:15 p.m.

Un lugar de sufrimiento, tortura y llamas ha sido —desde hace siglos— la amenaza para quienes obren mal. Ese lugar temido podría estar a punto de desaparecer en el imaginario de los católicos.

En una homilía pronunciada hace apenas dos semanas ante los nuevos cardenales consagrados, el papa Francisco pronunció un puñado de palabras que han revolucionado a los teólogos del mundo cristiano: “El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre”. Así, la más que milenaria idea de un infierno y un castigo eterno ha comenzado a tambalearse.

Todo esto comenzó porque el hombre ha tenido siempre la necesidad de creer que tras la muerte hay algo más. No es fácil aceptar que al morir se acaba todo, y en su imaginario fue creando lugares a los que se va cuando la vida termina. Cada civilización le dio nombres diferentes y en la tradición cristiana se les llamó Cielo e Infierno.
El primero siempre fue considerado un sitio apacible, lleno de alegría y, sobre todo, la morada de los dioses. El segundo, oscuro y tenebroso, el reino de los que mueren. Así empezaron las religiones a dar forma a estos lugares.

Todo podría haber comenzado con la idea de la luz y la oscuridad, del día y de la noche. En el cielo aparecía la luz de cada nuevo día, y de allí venían el benéfico Sol y las lluvias que permitían las cosechas. Seguramente allí moraban los dioses mayores.

Pero lo que estaba abajo de la tierra era oscuro y misterioso, porque allí iban a parar los muertos, de los cuales, con el tiempo, apenas quedaban rastros. Bajo la tierra vivían otros dioses que eran los que administraban la muerte. Para los griegos, Zeus, su dios principal y su corte de dioses moraban entre las nubes de la cumbre más alta, el monte Olimpo.
En cambio, bajo la Tierra reinaba Hades, que gobernaba el territorio donde iban a parar todos los mortales, los buenos y los malos, tras cruzar en barco la laguna Estigia. Y aunque no era un dios malo, Hades era temido y respetado como la misma Muerte.

A diferencia de los griegos, los persas —el otro pueblo que dominó el mundo antiguo— creía en una dualidad entre dos grandes dioses: Ahura Mazda, el dios creador de todas las cosas y de las buenas acciones, y su archienemigo, Ahrimán, el destructor, fuente todos los males del mundo. Esta creencia de la lucha eterna entre el bien y el mal fue un legado que dejaron los persas entre todos los pueblos que gobernaron, desde la India hasta Babilonia, incluyendo las antiguas tribus judías.

De allí proviene la idea cristiana de que al final de los tiempos habrá un juicio final en que el bien será recompensado y el mal castigado. Y al menos 6 siglos antes de Cristo ya habían desarrollado la idea de un infierno para pagar por los malos actos.

(Fuente: Contrainjerencia)

Regresar a Cuba o morir

Regresar a Cuba o morir


9:28:27 p.m.

Julian Wilson Esnart necesita tomar medicamentos costosos todos los días para mantenerse con vida, pero no está cubierto por Medicaid. Ahora, espera el crowdfunding para un vuelo de regreso a La Habana.

“Le aconsejamos regresar a Cuba si no quiere morir”. Ese fue el mensaje a Julian Esnart Wilson, un refugiado cubano que vive en Estados Unidos, dado por una empleada del Congreso a la que había llegado en busca de ayuda. Una enfermedad debilitante y la falta de cobertura de salud estaban a punto de acabar con su sueño americano, menos de un año después de haber llegado al país.

Conocí a Esnart el pasado fin de semana, a través de una conexión familiar, y lo entrevisté sobre su experiencia. Me dijo que no había sido displicente acerca de sus problemas de salud, cuando decidió abandonar Cuba en julio de 2014. Él había revelado al entrevistador en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana que había sido diagnosticado con cirrosis en 2007, y que había recibido un trasplante de hígado. Él se aseguró de puntualizar su condición.

Preguntó cómo trabajaba el sistema de salud de Estados Unidos, diciendo que en Cuba recibió chequeos trimestrales y medicamentos gratuitos. “El oficial me miró con una dulce sonrisa y dijo que la medicina sería cara. Le pregunté si podía tomar mis medicinas conmigo y me dijo que tenía que hablar con el cónsul. Salió de la habitación. Cuando regresó, tomó mis huellas y me felicitó: “Usted va a los Estados Unidos”, me dijo Esnart.

Nunca obtuvo una respuesta a su pregunta de ese día.

Cuando llegó a Miami el pasado verano, las cosas no tuvieron un buen comienzo. El día que aterrizó, su esposa le dijo que quería poner fin a su relación. En su primera noche en los EE.UU., Esnart se encontró llamando a una amiga de su hermana, pidiendo un favor: ¿Pudiera pasar la noche en su casa?

No pasó mucho tiempo antes de que la medicina que trajo de Cuba se agotara. Medicaid cubrió sus  recetas nuevas en la Florida, pero pronto chocó con otro obstáculo: después de haber aprovechado la bondad de los conocidos que lo dejaron  dormir en sus camas y sofás, Esnart tuvo que mudarse a Port Arthur, Texas, el único otro estado donde conocía a alguien que le podría acoger.  Eso fue en noviembre pasado.

Cuando fue a reponer sus medicamentos en una farmacia local, se enteró de que no estaban cubiertos por el seguro en Port Arthur. “El farmacéutico me dijo que el sistema de cada estado es totalmente independiente; mi seguro de Florida no funcionaría en Texas”. Esnart presentó una solicitud  para Medicaid en su nuevo estado, pero se le negó.

Esnart contaba los días sin medicación. Uno, dos, tres, hasta llegar a 43. Su hermana en Cuba logró encontrar a alguien para enviarle una de sus cuatro píldoras desde casa, pero eso fue sólo una solución temporal. “Sabía que era cuestión de tiempo antes de que mi cuerpo empezara a colapsar”, me explicó.

¿Cómo podría un país con tantos recursos cobrar $ 5,000 o más al mes por los medicamentos cuando la empobrecida Cuba los dispensa de forma gratuita?

Esnart no se dio por vencido fácilmente. Escribió pidiendo ayuda a la Cruz Roja, al Departamento de salud local, al presidente Obama, a la Primera dama, al vicepresidente Biden, a un presentador de televisión y a tres representantes en el Congreso pidiendo ayuda. Dianna Kile, asistente del congresista Randy Weber, fue la única que respondió. Ella le aconsejó que regresara a Cuba.

Esnart podía sentir cómo su cuerpo comenzaba a deteriorarse. Sabía que no tenía más remedio que renunciar a sus sueños si quería vivir.

Esnart no tiene el dinero para comprar un boleto, por lo que ha recurrido a una solución americana: el crowdfunding. Haciendo uso de su teléfono celular, creó un perfil en Crowdrise, subió una selfie sobreexpuesta, estableció su meta de recaudación de fondos en $ 1.500, y explicó su situación: “Necesito dinero para comprar un billete de vuelta a Cuba… Yo no tengo dinero para mi medicamento, cada día estoy peor, yo no hablo Inglés, utilicé el traductor del teléfono celular, necesito pedir ayuda”.

Él es uno de los millones de personas en los EE.UU. que no tienen seguro médico y cuyas vidas están en riesgo de arruinarse como consecuencia de una asistencia sanitaria inaccesible e inasequible.

A diferencia de muchos otros inmigrantes, Esnart tiene un país para regresar que proporciona atención médica gratuita. Él sólo tiene que reunir suficiente dinero para volver a casa, antes de que sea demasiado tarde.

(Fuente: Contrainjerencia)

Compañía floridana planea ferry a Cuba

Compañía floridana planea ferry a Cuba

 

9:20:08 p.m. 

Una compañía de la Florida, CubaKat, se ha unido recientemente a otras que buscan iniciar servicios de ferry entre el sur de la península y Cuba, reportó el periódico Sun Sentinel. 

Estimulados por el cambio en la política hacia Cuba, el constructor de catamaranes Brian Hall y sus socios de CubaKat planean ofrecer servicios de catamarán de alta velocidad entre los cayos de la Florida y La Habana. 

El viaje, con salida desde Marathon City Marina, tomaría cuatro horas en cada dirección y costaría 338 dólares en régimen de ida y vuelta. La compañía compraría un ferry de 6,5 millones de dólares, con capacidad para 200 pasajeros, dijo Hall a la prensa y precisó que están en espera de permisos. 

El reciente reporte de Sun Sentinel refirió que al menos otras dos empresas floridanas —una de ellas Havana Ferry Partners, de Fort Lauderdale— han estado procurando durante años sin resultado licencias del gobierno de EEUU para operar servicios de ferry a la Isla. 

Una vocera del Tesoro dijo días atrás que un servicio de ferry solo podría ser posible mediante una licencia específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, inglés) del Departamento del Tesoro, y luego de la aprobación del Departamento de Comercio y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (U.S. Customs and Border Protection). 

Se necesitaría, además, una aprobación de las autoridades cubanas. 

Según el Sun Sentinel, Havana Ferry y otras empresas han analizado posibilidades de ofrecer ferries a Cuba desde otros puntos más allá de la ciudad de Marathon, entre ellos Cayo Hueso, Fort Lauderdale, Miami y Tampa. 

(Fuente: CC)

 

Vuelven vuelos Cayo Hueso-Habana

Vuelven vuelos Cayo Hueso-Habana

 

8:56:52 p.m. 

Mambi International Group, que en febrero de 2014 lanzó un servicio similar, ha anunciado para el 13 de marzo el inicio de vuelos semanales entre Key West International Airport y La Habana, todos los viernes. 

La experiencia de 2014 se prolongó solo por seis semanas, pero un ejecutivo de Mambi dijo que ahora la compañía —que en diciembre abrió una oficina en North Roosevelt Boulevard— está más organizada. 

Mambi también volará a Santa Clara todos los miércoles a partir del 25 de marzo. 

(Fuente: CC)