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LA TECLA CON CAFÉ

Cuba o Washington

Cuba o Washington

 

6:43:15 p.m.

De Céspedes a Fidel hemos crecido y aprendido tanto, que ya nunca más podra engañarnos el capitalismo, y frente a cualquier ropaje con que se presente sabemos desnudarlo y barrerlo.

Por Fernando Martínez Heredia*

Campo militar o sitio de labranzas y ganado, centro del comercio o jurisdicción administrativa, en la bonanza o en la ruina, el destino de cada comunidad en la Cuba colonial era ajeno a su voluntad. El colonialismo, ese crimen mayor a escala planetaria cometido por la expansión del sistema capitalista, mandaba en todo, desde la invocación eclesiástica oficial que precedía al nombre de la ciudad de Bayamo hasta las limitaciones o prohibiciones que se aplicaban a los individuos de castas consideradas inferiores.

Como todo orden de dominación, el colonialismo tiene sus leyes. Una colonia no tiene historia propia, sus nativos son eternos niños, sus recursos pertenecen a la metrópoli, que puede esquilmarla, imponerle los tributos que desee e implantar las formas más salvajes de explotación en ella. Esto último sucedió en Cuba con la esclavitud masiva del siglo XIX, un millón de personas traídas en ochenta años. Sobre la explotación más despiadada de su trabajo y la opresión y humillación permanentes se levantó la colosal riqueza de la colonia de Cuba.

Así era gobernada Bayamo, como todo el país. Pero una lenta y dilatada acumulación de rasgos específicos estaba formando en la isla una comunidad que podía llegar a ser nacional. Sin embargo, ella no era suficiente por sí sola. Diferentes acciones y formas de resistencia de los hijos del país le fueron añadiendo a la identidad naciente un costado de negación del dominio y del derecho del otro, que se volvía extranjero en la medida en el que el criollo se volvía cubano. El abuso, la represión y la soberbia condujeron al rechazo y el rencor, pero eso tampoco era suficiente.

Tuvo que aparecer la necesidad de rebeldía, y con ella la de darle organización y sentido. Esos dos rasgos convirtieron al prófugo, al campesino pobre, al bandolero y al apalencado, unidos al señor criollo local ofendido, díscolo y conspirador, es decir, a sectores y gentes nunca antes reunidos, en los sujetos que se unieron para una empresa común, nunca antes vista. Hace ciento cincuenta años, el oriente de Cuba hervía en desobediencias, y cientos de personas estaban al margen de la ley. Pero faltaba la conversión de la subversión o el motín en una rebeldía detonada con un fin preciso, que convirtiera la actuación en falange combativa y la pasión en ideales expresos. Faltaba la revolución.

Aunque fuera doctor en leyes y propietario de fábrica con esclavos, hombre culto, buen jinete y amigo del arte, Carlos Manuel de Céspedes era un colono más. Su carácter firme y sus ideas avanzadas lo hicieron líder local de conspiradores, uno entre los posibles directores. Pero su determinación personal era superior, y en la hora singular supo comenzar a labrar su grandeza. Él pronunció la primera frase de la leyenda mambisa: «España nos parece grande porque la miramos de rodillas. Levantémonos».

El 10 de octubre de 1868, Céspedes inauguró la política revolucionaria cubana y llamó al pueblo a pelear, con la misma campana, por la libertad y por la justicia. Aquella acción destrozó los imposibles y creó una nueva realidad. En esos diez días que van de La Demajagua a la toma de Bayamo, Céspedes abrió la brecha para que insurgiera el pueblo, y para que todo el que ansiaba ser rebelde pudiera convertirse en soldado y en ciudadano, en revolucionario.

Después que acontecen, los grandes eventos históricos se pueden enunciar fácilmente, y hasta pueden parecer fáciles al pensamiento pequeño, el que cree que siempre sucede solamente lo que debe suceder. O al que cree que esos acontecimientos deben sujetarse a un esquema, a camisas de fuerza de la Historia manejadas por doctores incapaces de cometer ninguna locura. Al pie mismo de unos hechos en lugar remoto, el adolescente habanero José Martí, que ya conoce bastante de imposibles, sabe que lo que sucede en Bayamo parece un sueño. Por eso escribe:

«No es un sueño, es verdad. Grito de guerra / lanza el cubano pueblo enfurecido / el pueblo que tres siglos ha sufrido / cuanto de negro la opresión encierra». A Martí, tan lejos y tan pobre, lo iluminaba la luz de Yara, porque en tiempos de revolución la luz no se propaga de manera uniforme. Y una semana después de la quema gloriosa de esta ciudad por los revolucionarios, el joven escribe la frase que será definitoria para toda la época que apenas se inicia: «O Yara o Madrid».

Céspedes liberó a sus esclavos la primera mañana, pero la justicia tuvo que abrirse paso frente a los obstáculos provenientes de su propio campo. La independencia y la abolición tuvieron que fundirse en un solo propósito, y la libertad personal y la ciudadana, reunidas, asumir la forma de gobierno republicana. Los revolucionarios tuvieron que volverse superiores a ellos mismos, y no solo a sus circunstancias. La guerra fue la fragua tremenda en la que se lograron los prodigios necesarios, y ella se alimentó con los sacrificios, el heroísmo y la constancia de muchos miles de hombres y mujeres.

Dar la vida, pasar hambre y escasez de todo, combatir, todas las formas de la entrega y el altruismo se hicieron cotidianas. La bandera de la estrella solitaria se volvió sagrada, y la marcha, el campamento, el héroe, el amado y la amada, la jornada de sangre y de muerte, se expresaron en canciones.

Cuando todo se condensó para sobrevivir, escoger lo vital y ganar fuerzas, el himno de Bayamo se quedó en ocho versos guerreros que invitan a pelear, retan a la muerte necesaria y prometen vida eterna. Próceres y pobres de todos los colores aprendieron que era la revolución la que le daba probabilidades de éxito a sus luchas y sus anhelos más sentidos. Y lograron sentirse hermanos mientras compartían todas las vicisitudes. En la guerra revolucionaria nació la identidad nacional cubana, con su contenido y objetivos populares.

La historia ha sido nuestra maestra, y en esta región nos dio sus primeras lecciones. Más de ochenta años después, buscando en aquella gesta fuerzas para asaltar el futuro, los niños cantaban, poco antes de arrancarse los juegos de un tirón: «que Bayamo fue un sol refulgente / donde puso el cubano valiente / muy en alto el pendón tricolor». Y en La historia me absolverá, el joven rebelde Fidel reivindicaba el abolengo patriótico de Oriente, donde, decía: «se respira todavía el aire de la epopeya gloriosa» y «cada día parece que va a ser otra vez el de Yara o el de Baire».

El discurso de Fidel en el centenario del 10 de Octubre, en La Demajagua, es una pieza maestra para la comprensión de nuestra historia. Escojo una de sus tesis y lo cito:

«Si una revolución en 1868 para llamarse revolución tenía que comenzar por dar libertad a los esclavos, una revolución en 1959, si quería tener el derecho a llamarse revolución, tenía como cuestión elemental la obligación (…) de liberar a la sociedad del monopolio de una riqueza en virtud de la cual una minoría explotaba al hombre (…) Suprimir y erradicar la explotación del hombre por el hombre era suprimir el derecho de la propiedad sobre aquellos bienes, (…) sobre aquellos medios de vida que pertenecen y deben pertenecer a toda la sociedad».

La historia sigue siendo maestra, pero ahora trae consigo una gigantesca cultura de liberación acumulada. De Céspedes a Fidel hemos crecido y aprendido tanto, que ya nunca más podrá engañarnos el capitalismo, y frente a cualquier ropaje con que se presente sabemos desnudarlo y barrerlo. Y nuestra patria ha crecido tanto, que lo que fue Yara hoy es Cuba, y Cuba es mucho más que una isla liberada.

El antagonista en el mundo actual también es mucho más grande y poderoso, cuenta con inmensos recursos materiales y una cultura ubicua, muy capaz e incluso atractiva, que es su arma principal en esta fase de su guerra contra Cuba.

Pero es el mismo enemigo de que este país pudiera ser independiente desde hace doscientos años, el mismo que truncó la gran revolución libertadora hace 118 años e impuso su dominio neocolonial, el que ha hecho todo lo que ha podido contra este pueblo desde 1959, el águila rapaz, grande en el crimen y en la inmoralidad. Aspira a debilitarnos y dividirnos, a reclutar cómplices y acabar con la sociedad que hemos creado entre todos y con la soberanía nacional.

El desafío, entonces, es del mismo carácter que cuando era o Yara o Madrid, y la disyuntiva vuelve a ser tajante. Ahora es: o Cuba o Washington.

Y en el recuento de los que ya estamos acostumbrados a pelear juntos forma en las filas la luz de Yara, y se reúnen en Bayamo, sitio sagrado de la patria, las artes y las ideas, los homenajes y los sentimientos, el clarín que llama y la decisión revolucionaria. La canción mayor en la voz de todos, el himno en la voz del pueblo. Y como faro y guía, la bandera del triángulo rojo y la estrella solitaria.

*Filósofo y ensayista cubano. Es Premio Nacional de Ciencias Sociales. Entre otros libros ha publicado “El corrimiento hacia el rojo” y “Repensar el socialismo”.

Tercer y último asalto, ¿Donald Trump o Hillary Clinton?

Tercer y último asalto, ¿Donald Trump o Hillary Clinton?

 

7:41:41 a.m. 

El tercer y último debate televisivo, ayer por la noche, ha sido el más sustantivo de todos por la variedad de temas que tocaron ambos candidatos, aunque a menos de tres semanas para la elección presidencial, Donald Trump dejó la profunda duda sobre si aceptará el resultado. En caso de que pierda, dijo: “Lo voy a decir en su momento, cuando lo vea… Mantendré el suspenso”, y él ha demostrado saber manejarlo. El “trumpismo” no ha sido derrotado. 

“Lo que veo es tan malo”, explicó Trump, culpando a los medios de “envenenar la mente de la gente” y de permitir, en primer lugar, que Hillary Clinton sea candidata. 

“Ella es culpable de un crimen muy serio, no se le debería permitir que corra (para presidente)”, apuntó Trump. 

“Esto es horrible”, contestó Clinton. "No es así como funciona nuestra democracia", agregó la ex secretaria de Estado. "Hemos estado dando vueltas por 240 años. Hemos tenido elecciones libres y justas. Hemos aceptado los resultados aun cuando no nos hayan gustado. Y eso es lo que se espera de cualquiera que se pare en el escenario de un debate durante una elección general". 

"Está denigrando —esta menospreciando—nuestra democracia", continuó Clinton. "Y yo soy una, que me siento ofendida que alguien que es el nominado de uno de nuestros dos más grandes partidos tome esa clase de posición”. 

Pero Trump volvió a plantear la duda sobre si aceptará los resultados en caso de que pierda: “Lo voy a decir en su momento, cuando lo vea… Mantendré el suspenso”. 

Siria y el Estado Islámico 

El aspirante republicano, lanzó una grave acusación contra su rival demócrata Hillary Clinton, a quien responsabilizó con la creación del grupo terrorista Estado Islámico (Daesh). 

Trump aseguró que Hillary, en su etapa de Secretaria de Estado en la administración de Barack Obama, ordenó la salida de las tropas estadounidenses de la ciudad iraquí de Mosul, lo que permitió que el Estado Islámico (Daesh por sus siglas en árabe) volviera a tomar la ciudad. 

“Mosul va a ser algo maravilloso e Irán debía escribirnos una carta de agradecimiento porque el tratado que firmamos con ellos, les dará armas nucleares”, afirmó Clinton mofándose del candidato republicano. 

Al ser cuestionado por el moderador Chris Wallace, el magnate neoyorquino reafirmó su premonición de que la ciudad Siria de Alepo será liberada por el ejército de esa nación árabe. 

“(Bashar) Al-Assad es más inteligente que ella (Clinton) y que Obama, todos pensaron que iba a desaparecer hace dos años, pero él se alió con Rusia”, subrayó Trump. 

Refiriéndose a la situación de Siria y el papel jugado por Hillary Clinton, el magnate inmobiliario agregó que "si ella no hiciera nada, sería mejor. No tendríamos esta gran inmigración". 

Por su parte, Wallace preguntó a la candidata demócrata que, en caso prevaleciera su propuesta de crear un área de exclusión aérea en Siria, si Estados Unidos sería capaz de derribar un avión de guerra ruso. 

La exprimera dama respondió que esa propuesta tomaría muchas negociaciones y que habría que dejar en claro a los rusos y sirios, que esa eventual situación implicaría dejar posiciones seguras en tierra. 

Putin, Rusia y hackeo de cuentas

Otro de los intercambios interesantes ocurrió cuando Clinton acusó a Trump de ser “un títere” del presidente ruso, Vladimir Putin. 

“Está muy claro que (a [Putin) le encantaría tener a un títere como presidente de Estados Unidos”, dijo Clinton, haciendo ver que Putin prefiere a Trump y que por eso le ha ayudado hackeando las cuentas de correo del Partido Demócrata. 

“Yo no conozco a Putin, pero si nos llevamos bien, eso será bueno… Si no lo quieren es porque les ha salido adelante a Obama y a ella en cada paso”, respondió Trump. 

A preguntas de Wallace, Trump terminó aceptado que “los rusos u otros” pueden haber hackeado las cuentas demócratas y de otras instituciones. 

¡Al fin! la inmigración 

En este tema las diferencias surgieron más claramente durante el debate en la Universidad de Nevada en Las Vegas, que  comenzó sin saludos entre los candidatos, pero de manera tranquila y controlada, con discusiones bastante serios sobre los jueces que podrían elegir para la Corte Suprema, lo que piensan sobre el control de armas y el derecho a portarlas, así como  la ley Roe vs Wade, sobre el aborto. 

"Ella quiere dar amnistía, pero necesitamos fronteras fuertes", argumentó Trump. "Necesitamos el muro". 

Clinton en cambio prometió promover una reforma migratoria integral en los primeros 100 días de gobierno y "sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras"… (Cuando lo vea lo creo). 

En pie el escándalo de "los manoseos"

No fue sino hasta que el moderador planteó el tema del escándalo de la cinta de Trump sobre manoseos y besos forzados y la aparición de las mujeres que han dicho que no solo fueron palabras, cuando el debate comenzó a calentar. 

“Esas historias son ficción”, dijo Trump. “Yo no conozco a esas mujeres. Ni siquiera me he disculpado con mi esposa, que está aquí, porque yo no hice nada malo”, agregó. 

Clinton dijo que la forma en que trata Trump a las mujeres refleja lo que es realmente. 

“Donald piensa que menospreciar a las mujeres lo hace a él más grande. Va tras su dignidad, su autoestima. Y yo no creo que haya una mujer que no sepa cómo se siente eso”. 

El debate terminó con invitaciones a los votantes para que los apoyen y aunque cada quien por separado saludó y agradeció al moderador, ni Clinton ni Trump se saludaron entre ellos. 

¿Es posible vencer a Trump?

Como escribiera en un artículo titulado  La Hora de Clinton, el Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano Ricardo Alarcón de Quesada “Trump sigue recorriendo libremente el país donde lo aplauden miles de entusiastas seguidores”, quien repite por todas partes “un mensaje de odio, prejuicios y violencia, de modo particular “contra los mejicanos y las mujeres, los musulmanes y los padecen discapacidades físicas, los inmigrantes y la comunidad LGTB, los que abogan por limitar el comercio de armas y quienes luchan contra la contaminación atmosférica.. y un interminable etcétera que incluye a los políticos republicanos que toman distancia de su discurso ultrarreaccionario y su lenguaje procaz”.  

Continúo con citas textuales de Alarcón: 

“En cualquier país del mundo, y en Estados Unidos en situaciones normales, un personaje semejante perdería cualquier elección y probablemente sería recluido en una institución penal o en algún sanatorio. Trump, increíblemente, ha sido el centro de la campaña electoral y aunque muchos lo critican, tiene el respaldo de millones de electores.  

“La única posibilidad de derrotarlo es Hillary Clinton, la primera mujer en la historia con posibilidades de ser elegida. La diferencia entre ambos es abismal. No exageró Barak Obama cuando dijo que ella estaba más preparada que él —Obama— o su marido —Bill Clinton— para ejercer la presidencia.  

“Hillary tiene una larga trayectoria política desde sus tiempos juveniles y siempre ha sido vista como una enemiga por los grupos más conservadores que contra ella han desatado una campaña feroz en la que abundan las calumnias. 

“Cometió errores, algunos de trascendencia indudable, hizo concesiones censurables, no siempre se mantuvo fiel a sus ideales de juventud. Pero lo mismo puede decirse de cualquier político norteamericano y ninguno ha sido sometido como ella al escrutinio implacable de todos los medios de comunicación —los de las grandes corporaciones y también los otros que circulan en el universo digital— que han examinado su vida al detalle y no pueden acusarla de haber cometido crimen alguno 

“El mayor cargo contra ella es haber abrazado el neoliberalismo como hicieron casi todos los de su partido y haber aplicado, como Secretaria de Estado, la línea belicista de la Casa Blanca.  

“Estados Unidos sigue siendo la potencia más poderosa pero su sociedad atraviesa una profunda crisis. La frustración y el malestar predominan en una ciudadanía cada vez más escéptica ante sus políticos. Donald Trump manipula esa situación y lo hace apelando al racismo, el individualismo brutal, la estulticia y la violencia que han estado presentes, desde su origen, en la nación que se cree superior a todo el mundo. Su candidatura ha sacado a flote lo peor de Norteamérica y lo ha convertido en una fuerza política organizada. 

Hillary no representa una alternativa revolucionaria. Elegirla no producirá la transformación radical de la sociedad norteamericana. Pero en este momento ella es la única esperanza para detener la barbarie.  

“Es posible vencer a Trump. Pero hace falta que sea una derrota aplastante, una avalancha de votos que no solo ponga fuera de combate al inaudito demagogo sino que permita iniciar una etapa nueva en la que pueda ser derrotado también el “trumpismo”, esa enfermedad que corroe a la sociedad norteamericana y amenaza a la Humanidad.  

(Fuentes: Agencias/PL/VA)

Michael Moore estrena una película contra Donald Trump

Michael Moore estrena una película contra Donald Trump


8:42:05 p.m.

La película Michael Moore en la tierra de Trump tuvo su premier noche en IFC Center de Brooklyn. Un film sobre el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos. "Vean el filme que los republicanos de Ohio intentaron bloquear", anunció el sitio que exhibió la cinta. Será exhibido en salas comerciales a partir del miércoles 19 de octubre.

"Nuestro objetivo es que vea esta película la mayor cantidad de estadounidenses posible durante los próximos cinco o diez días", dijo Moore al público que acudió a la premiere.

"Si me voy de aquí esta noche con la gente pensando que esto es solo un espectáculo gracioso y que no tenemos ningún problema porque Trump ha colapsado... el espectáculo no ha acabado", dijo Moore en la premiere. "No disfrutéis de esto, porque apela al instinto más oscuro de un país que ha cometido algunos errores, ya sea votar a Reagan o a Nixon, o a Bush o a un luchador profesional en Minnesota", añadió.

El filme —el segundo de Moore este año, tras la difusión de Where to invade next (Dónde será la próxima invasión) en febrero pasado— será exhibido en salas comerciales a partir del miércoles 19 de octubre.

En la película, Moore reflexiona sobre los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos, imaginándose lo que pasaría si se convirtieran en el próximo presidente o presidenta.

El cineasta rodó el filme en solo dos semanas en Wilmington (Ohio), un condado donde Trump consiguió cuatro veces más votos que Hilary Clinton en las elecciones primarias. "Para nosotros, esto es TrumpLand", explica Moore, quien añade que intentó rodar la película en la ciudad de Licking, también en Ohio, pero en un lugar donde necesitaríamos mucha seguridad, esto es lo que tenemos", añade.

Moore también trató de exhibir la película en un cine de Ohio, Midland Theatre, en Newark, pero se lo prohibieron. Los funcionarios de la ciudad consideraban al cineasta demasiado controvertido, aunque el cine explicó que su decisión de no finalizar el contrato se basaba en distintos factores, como el poco tiempo disponible.

Desde que el director hizo el anuncio, unos cuantos cines han solicitado exhibir la película durante las dos semanas antes a las elecciones. "Esperamos hacer un anuncio las próximas 24 o 36 horas", confía Moore. "Mucha gente se ha puesto en contacto con nosotros para ver cómo nos pueden ayudar", añade.

El polémico cineasta predijo que el millonario inversor inmobiliario ganaría la nominación republicana para ser candidato a la presidencia. También ha señalado que Trump nunca quiso realmente alcanzar la presidencia y sabotea su propia campaña para perder la carrera hacia la Casa Blanca contra la demócrata Hillary Clinton.

Moore, que apoyaba en las primarias al demócrata Bernie Sanders, no ha otorgado su apoyo a Hillary Clinton por su voto a favor de la guerra en Irak cuando era senadora.

En "Where to invade next", su primer trabajo tras seis años de pausa, Moore comparó cómo Estados Unidos y varios países europeos gestionan de forma diferente el sistema de salud, la educación o el sistema de prisiones. El propio cineasta actúa en la obra como un hombre que "invade" otros países para robarles sus mejores ideas.

El director de cine es muy conocido sobre todo por sus filmes Farenheit 9/11 y Bowling for Columbine, un impactante documental en el que repasó los motivos que provocaron la matanza en una escuela secundaria de Colorado y ahondó en la cultura de la venta y porte de armas en Estados Unidos. Este último filme le valió un Óscar en 2003.

(Fuente: Milenio/AFP)

Clinton nueve puntos sobre Trump en medio del último debate

Clinton nueve puntos sobre Trump en medio del último debate

 

7:23:48 p.m.

Casi a punto de inciar el duelo final televisivo entre los dos candidatos a la Casa Blanca (18.00 hora local, las nueve de la noche en la costa Este de EE.UU.) y a 19 días de la elección, Hillary Clinton aventaja por nueve puntos a Donald Trump, quien  se juega el «doble o nada». Los candidatos republicano y demócrata se enfrentan por tercera vez cara a cara en el foro de la Universidad de Nevada, en Las Vegas.

Con una ventaja de más de nueve puntos, la candidata demócrata Hillary Clinton enfrentará hoy a su rival republicano Donald Trump, en el tercer debate presidencial, que no presagia nada diferente a los anteriores... o sí.

Según el último sondeo de Bloomberg, la exprimera dama demócrata aparece con un 47% frente al 38 % del magnate republicano. El tercer candidato, el libertario Gary Johnson, está en el 8%, mientras la candidata de los Verdes, Jill Stein, tiene el 3%. El 5% de los entrevistados son indecisos, no irán a votar o se niegan a expresar su preferencia.

¿Puede ganar Donald Trump la elección y alcanzar la Casa Blanca? 

Es la pregunta más repetida desde que el magnate neoyorquino venciera las primarias republicanas, destrozando todos los pronósticos. Particularmente, no lo creo. Mas, lo expertos sí, aunque aclaran que “lo tiene muy difícil”.

Trump  aparece con la desventaja más grande de un candidato en décadas, a estas alturas. Pero la mayoría se mantiene aún en la prudencia, consciente de que esta inédita campaña, cargada de desagradables sorpresas, puede que aún no lo haya dicho todo.

Como si de una montaña rusa se tratara, la campaña presidencial arrancó con un favoritismo indiscutible de Hillary Clinton, en los primeros meses; derivó en el empate técnico que llegaron a registrar las encuestas tras el verano, en un momento de extrema debilidad de la demócrata y de creciente auge del candidato republicano, y ha vuelto recientemente a abrir la brecha de siete puntos (de media), que sitúa otra vez a Clinton claramente en cabeza.

El Thomas & Mack Center de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV), acoge este miércoles el último debate. Como los dos anteriores, tendrá lugar a las nueve de la noche hora de Washington y durará una hora y media. Moderado por Chris Wallace, de la cadena Fox, se vuelve al formato del primero: preguntas del periodista y cara a cara, con réplicas y contrarréplicas entre ambos. 

Nada nuevo “bajo el sol” de Las Vegas esta noche

Si algunos piensan que vieron todo en materia de ofensas y ataques en los encuentros precedentes celebrados en la Universidad Longwood, en Farmville, estado de Virginia, el pasado 4 de octubre, o en la Universidad Washington, en San Louis, Misuri, el 9 de ese mes, están errados. 

Lo mismo con lo mismo. Trump llegará a la Universidad de Nevada, en Las Vegas, armado de todo su arsenal, tratando de desmoralizar a su oponente demócrata, y a su vez, intentando captar nuevos votos que reduzcan la evidente diferencia que reflejan varias encuestas nacionales.

El multimillonario neoyorquino traerá al debate de este miércoles, la acusación que expuso hace unos días a los del partido azul, por un supuesto amaño de las elecciones que se celebrarán el 8 de noviembre próximo, tema que le rebatieron con firmeza funcionarios gubernamentales, electorales y partidistas.

Obvio que esta noche Trump insistirá además, en presentar como tema principal la presunta culpabilidad de Clinton por el mal uso de cuentas privadas de correos electrónicos durante su mandato en el Departamento de Estado, y no es de dudar que de chistera saque algo más desmoralizador para su contraria.

En resumen,  según los analistas, estas son las claves del debate: 

  • Trump, más outsider que nunca, denunciará «amaños»
  • Clinton, conservadora, expondrá menos y estará a la defensiva. 
  • Los efectos de las denuncias sexuales contra Trump.
  • Los e-mails de Hillary y la última baza del magnate. 
  • La ofensiva de Trump contra los medios y el moderador de la Fox. 
  • La ruptura de Trump con el Partido Republicano.
  • Hillary y el republicano moderado: Rusia y Wikileaks.
Hasta ahora, Trump ha enseñado muy poco de la ecuanimidad que debe caracterizar al futuro presidente de Estados Unidos. 

En los dos primeros debates frente a Clinton, se comportó errático, a veces indeciso y nada convincente, características que se acentuaron después que estalló el escándalo de las "libertades sexuales" del magnate inmobiliario y su poco respeto a las mujeres.

En Nevada cerrará el ciclo de debates presidenciales, a 19 días de las elecciones, y todavía restan temas tan importantes como la economía, inmigración, finanzas, derechos humanos, racismo, uso de armas y seguridad social, que no tuvieron protagonismo ni en las discusiones de Nueva York ni en Misuri.

(Fuentes: Agencias/VOA/PL/ABC)

Premio Nobel de Física ruso pide a EEUU levantamiento del bloqueo a Cuba

Premio Nobel de Física ruso pide a EEUU levantamiento del bloqueo a Cuba


9:16:27 a.m.

El académico ruso Zhorés Alfiórov, Premio Nobel de Física 2000, se pronunció hoy contra el bloqueo que mantiene Estados Unidos a Cuba. Desde 1962, Alfiórov ha estado trabajando en el área de heteroestructuras de semiconductores. Sus contribuciones a la física y a la tecnología de semiconductores, han producido avances en los campos de los láseres, células fotoeléctricas, LED y procesos epitaxiales de fabricación de microcomponentes.


Cubadebate reproduce su carta abierta. A continuación el texto completo:

Me dirigido a todos los países, y en primer lugar a los Estados Unidos, con el llamado de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

El pueblo cubano eligió su vida de desarrollo y le demostró a todo el mundo que a pesar del bloqueo, ha desarrollado exitosamente la educación, el deporte, la saludo; los cubanos viven en un país libre y tienen una de las esperanzas de vida más largas del mundo.

Al visitar frecuentemente tanto los EEUU como Cuba, sé la alegría que causa en ambos países el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los EEUU y la República de Cuba. ¡Administración de los EEUU, sean dignos continuadores de las tradiciones democráticas de su país, cesen el bloqueo contra Cuba y la ocupación de Guantánamo!

Que se fortalezca nuestra solidaridad conjunta a favor del bienestar del ser humano, en contra de la política que prohíbe la libertad y el derecho del pueblo de Cuba a escoger su sistema social.

Zhorés Alfiórov, Premio Nobel de Física
Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana
Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU y de la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos. (18 de octubre de 2016)

 

 

Comienza hoy en Camagüey evento audiovisual En primer plano

Comienza hoy en Camagüey evento audiovisual En primer plano

 

9:02:50 a.m.

La proyección de la película cubana José Martí: el ojo del canario, de Fernando Pérez, inaugurará hoy miércoles en Camagüey el evento audiovisual En primer plano, dedicado al movimiento cubano de cine­clubes y la alfabetización audiovisual de la población.

Señalada para el multicine Casablanca, la función comenzará a las nueve de la noche y la presentación de la cinta la efectuará el máster Armando Padrón, especialista en audiovisuales y profesor de la filial local de la Universidad de las Artes.

Estrenado en el 2010, el largometraje de ficción aborda la vida de Martí desde los nueve a los 17 años, y no es una biografía sino un itinerario espiritual, según expresó Pérez acerca de la obra galardonada en diversos certámenes.

La sección teórica del encuentro comenzará mañana jueves en el complejo Nuevo Mundo con una mesa redonda denominada Balance de la situación de los cine­clubs en el país, sector urgido de revitalización.

En la jornada habrá una exhibición de cortos animados en la sala de oncología del Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña.

El programa de la sesión final, el viernes, incluye actividades como un debate acerca de los problemas actuales del cine, y la exhibición, en Casablanca, de la multipremiada película Conducta, de Ernesto Daranas, con la presentación a cargo de la doctora Olga García Yero.

(Fuente: ACN)

Comprometidos Cuba y Bélgica a reactivar vínculos históricos

Comprometidos Cuba y Bélgica a reactivar vínculos históricos


10:18:21 p.m.

Altos representantes parlamentarios de Cuba y Bélgica constataron hoy en París el desarrollo favorable de las relaciones bilaterales y se comprometieron a reactivar los vínculos históricos entre los dos órganos legislativos.

Así trascendió durante la visita al Parlamento federal belga de una delegación cubana encabezada por la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari Machado, como parte de su estancia en la nación europea.

Los representantes de la nación caribeña fueron recibidos por el presidente de la Cámara deRepresentantes, Siegfried Bracke, y el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, DirkVan der Maelen, además de sostener un encuentro con el vicepresidente del Grupo Interparlamentario de Amistad con Cuba, Phlippe Goffin.

Durante los encuentros, los diputados cubanos explicaron a sus colegas belgas detalles sobre los nexos de La Habana con Estados Unidos.

En este sentido, precisaron que la normalización de relaciones entre esas dos naciones pasa por el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla caribeña durante más de medios siglo, indicó una nota diplomática.

Además, se refirieron a la necesidad de que la nación norteamericana devuelva el territorio de la Base Naval de Guantánamo, ocupado contra la voluntad de los cubanos, y de que se ponga fin a las acciones subversivas contra La Habana.

Mari Machado recordó un reciente llamado a legisladores de todo el mundo para que se dirijan al Congreso de Estados Unidos y exijan el fin del bloqueo y el respeto al legítimo derecho del pueblo cubano a construir su propio destino.

La delegación parlamentaria, integrada además por los diputados Yolanda Ferrer y Lázaro Barredo, comenzó la víspera una amplia agenda de trabajo que incluye actividades en Bélgica y Luxemburgo, así como en la sede del Parlamento Europeo.

Esta visita se produce en un contexto de avances significativos en las relaciones de Cuba con el bloque comunitario (la Unión Europea) y sus Estados miembros, queabarca a los vínculos entre los parlamentos, señaló un comunicado.

(Fuente: ACN)

La hora de Hillary

La hora de Hillary

 

1:08:50 a.m. 

Por Ricardo Alarcón de Quesada* 

A menos de un mes de las elecciones norteamericanas aun es posible que Donald Trump resulte el ganador. Semejante escenario es contemplado con asombro y preocupación por quienes en Estados Unidos creen todavía en sus instituciones. 

Cuando inició su campaña pocos tomaron en serio las aspiraciones del millonario que sintetiza las dos cualidades que para Octavio Paz definían la conducta imperial: arrogancia e ignorancia. De ambas hizo ostentación cuando enfrentó a los otros contendientes republicanos y ahora contra Hillary Clinton. A todo lo largo de esa trayectoria ha tratado de presentarse, demagógicamente, como si fuese un enemigo del “establishment” y portavoz de sus víctimas. 

Basta leer sus propuestas para comprender que miente descaradamente. Su plan de reforma impositiva beneficiaría sólo a los que concentran las riquezas y perjudicaría a los que viven de su salario. Para colmo, caso único en toda la historia norteamericana, se niega a divulgar sus informes al Servicio de Rentas Internas, y por si fuera poco, ha alardeado de no pagar sus impuestos durante años. Al Capone fue enviado a la cárcel por ese delito. Pero Trump sigue recorriendo libremente el país donde lo aplauden miles de entusiastas seguidores. 

Por todas partes, día tras día, repite un mensaje de odio, prejuicios y violencia. Es larga la lista de quienes son objeto de sus insultos y amenazas: los mejicanos y las mujeres, los musulmanes y quienes padecen discapacidades físicas, los inmigrantes y la comunidad LGTB, los que abogan por limitar el comercio de armas y quienes luchan contra la contaminación atmosférica y un interminable etcétera que incluye a los políticos republicanos que toman distancia de su discurso ultrarreaccionario y su lenguaje procaz. 

En un par de ocasiones sugirió el asesinato de Hillary Clinton y en el debate con ella, ante millones de televidentes, la amenazó con encarcelarla caso de llegar él a la presidencia. 

En cualquier país del mundo, y en Estados Unidos en situaciones normales, un personaje semejante perdería cualquier elección y probablemente sería recluido en una institución penal o en algún sanatorio. Trump, increíblemente, ha sido el centro de la campaña electoral y aunque muchos lo critican, tiene el respaldo de millones de electores. 

La única posibilidad de derrotarlo es Hillary Clinton, la primera mujer en la historia con posibilidades de ser elegida. La diferencia entre ambos es abismal. No exageró Barak Obama cuando dijo que ella estaba más preparada que él —Obama— o su marido —Bill Clinton— para ejercer la presidencia. 

Hillary tiene una larga trayectoria política desde sus tiempos juveniles y siempre ha sido vista como una enemiga por los grupos más conservadores que contra ella han desatado una campaña feroz en la que abundan las calumnias. Cometió errores, algunos de trascendencia indudable, hizo concesiones censurables, no siempre se mantuvo fiel a sus ideales de juventud. Pero lo mismo puede decirse de cualquier político norteamericano y ninguno ha sido sometido como ella al escrutinio implacable de todos los medios de comunicación —los de las grandes corporaciones y también los otros que circulan en el universo digital— que han examinado su vida al detalle y no pueden acusarla de haber cometido crimen alguno. El mayor cargo contra ella es haber abrazado el neoliberalismo como hicieron casi todos los de su partido y haber aplicado, como Secretaria de Estado, la línea belicista de la Casa Blanca. 

Estados Unidos sigue siendo la potencia más poderosa pero su sociedad atraviesa una profunda crisis. La frustración y el malestar predominan en una ciudadanía cada vez más escéptica ante sus políticos. Donald Trump manipula esa situación y lo hace apelando al racismo, el individualismo brutal, la estulticia y la violencia que han estado presentes, desde su origen, en la nación que se cree superior a todo el mundo. Su candidatura ha sacado a flote lo peor de Norteamérica y lo ha convertido en una fuerza política organizada. 

Hillary no representa una alternativa revolucionaria. Elegirla no producirá la transformación radical de la sociedad norteamericana. Pero en este momento ella es la única esperanza para detener la barbarie. 

Es posible vencer a Trump. Pero hace falta que sea una derrota aplastante, una avalancha de votos que no solo ponga fuera de combate al inaudito demagogo sino que permita iniciar una etapa nueva en la que pueda ser derrotado también el “trumpismo”, esa enfermedad que corroe a la sociedad norteamericana y amenaza a la Humanidad. 

*Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).