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LA TECLA CON CAFÉ

Larramendi: el privilegio de fotografiar a Leal

Larramendi: el privilegio de fotografiar a Leal

 

miércoles, 07 de octubre de 2020
2:57:33 am

A Eusebio Leal Spengler no le gustaban las cámaras, le costaba posar para ellas; pero eso no impedía regalarles una foto a sus admiradores o tener entre sus amigos y colaboradores a un equipo de excelentes fotógrafos. Entre ellos, el artista Julio Larramendi, quien es considerado entre los 100 mejores fotógrafos cubanos del siglo XX, según la Revista Cuba-Foto.

En esta entrevista de la joven colega Rachell Cowan Canino, nos acercamos a Larramendi, quien nos habla de su relación con el Doctor Leal, y de las múltiples oportunidades que tuvo para plasmar en una imagen la esencia del eterno novio de La Habana.

 

¿Qué significó para usted fotografiar a Eusebio durante muchos años? 

—Conocí a Leal en la época en que empujando una carretilla llena de escombros se empeñaba en la restauración del Palacio de los Capitanes Generales. Un Leal jovencísimo y con una vitalidad extraodinaria. Lo que entonces más me sorprendió, fue el respeto con que le trataban los Maestros alarifes, carpinteros, yeseros y todos los que él había convocado para utilizar las técnicas constructivas originales. Todos eran mucho mayores que él, pero lo reconocían como el líder del proyecto.

"De igual forma, se había rodeado de un grupo de jóvenes que creyeron en su sueño y siguieron su ejemplo. Desde entonces y hasta las últimas fotografías que le tomé durante la visita de los Reyes de España, en ese mismo lugar que él reconstruyó literalmente con sus manos y convirtió en el Museo de la Ciudad, tuve la enorme fortuna de estar presente y poder dejar constancia de algunos de esos momentos". 

 

—¿Cuáles fueron los momentos más importantes que pudo compartir con él?

 —Compartir con Leal siempre fue un placer y una enseñanza, en un acto público o conversando en la calle con alguien del pueblo. A todos trataba con respeto y prestaba atención a inquietudes de los pobladores, explicando causas, limitaciones, sin promesas vanas, siempre con la verdad. Y lo interesante es que todos quedaban satisfechos con la respuesta, sabiendo que, cuando fuera posible, se resolvería su problema.

"También lo vi y escuché dar una refriega por un problema no resuelto. Entonces, las pocas palabras ríspidas, pero sobre todo, la actitud, auguraban una solución inmediata. Y una lección inolvidable para el receptor. En los actos públicos su oratoria era contundente y, lo confieso, varias veces me sacó las lágrimas.

“Recuerdo, en particular, en una Feria del Libro en La Cabaña, cuando habló de la comida cubana de cada región, como algo a mostrar al turismo; o el discurso en la celebración del 500 aniversario de Baracoa. Leal te hacía sentir orgulloso de ser cubano. Tuve el honor increíble de que escribiera el prólogo a varios de nuestros libros y hacer su presentación, así como textos para catálogos de exposiciones e inaugurar algunas de esas muestras fotográficas”. 

—¿Qué fotografía suya sobre Leal considera la más fiel a las cualidades del Historiador?

—Primero, debo aclarar que no me considero “su fotógrafo”. Algunos excelentes colegas como Néstor Martí y Alexis Rodríguez, estuvieron más cerca y de forma sistemática. Ellos tomaron imágenes increíblemente hermosas de Leal y estoy seguro que en algún momento próximo se publicará un libro donde aparezcan esas fotografías.

“En mi caso, algunas instantáneas que le tomé reflejan su relación con jóvenes y niños, visitas de amigos y estudiantes de Estados Unidos, a quienes atendía con cordialidad y, finalmente, en los últimos meses de su vida, en actividades como el homenaje que le realizó la Academia Cubana de la Historia en el Aula Magna de San Gerónimo, la presentación de la campaña publicitaria por el 500 aniversario de la fundación de La Habana, realizada en el antiguo Convento de Santa Clara y, por último, las ya mencionadas visita de los Reyes de España, en el Museo de la Ciudad.

  

 “Sin embargo, a mi juicio la que mejor refleja su personalidad es aquella, tomada durante la entrega de los Premios Nacionales de Conservación y Restauración, en el 2015, en el Teatro Martí. Como un reconocimiento a su obra, el Ministerio de Cultura decidió entregarle una bandera cubana. La fotografía recoge el momento único en que, con un gesto íntimo, besa ese símbolo de la Patria. Fue muy rápido y tuve la enorme suerte de poder captarlo. Técnicamente no es una buena fotografía, pues la iluminación no era la mejor, estaba bastante lejos del escenario y es un recorte de la imagen original, donde aparecen muchas más personas. Para mí, ese es Eusebio Leal: un humilde y fiel servidor a la Patria”.

—Pudiera decirnos cuáles son los aspectos teóricos a tener en cuenta para fotografiar personalidades.

—El retrato es uno de los géneros fotográficos que mayores retos presenta, sobre todo, fuera de un estudio. Primero, porque intentas captar el carácter, la personalidad del fotografiado, al menos en ese momento, y dispones de muy poco tiempo para tomar la imagen; segundo, porque no puedes tener control del entorno y las luces y; tercero y quizás lo más dificil, tienes que adaptarte a lo que está sucediendo.

“En el caso de Leal, no era dado a ‘posar’ para los fotógrafos y su forma de hablar, lleno de pasión, hacía que su rostro y hasta el cuerpo, vibraran con su discurso, lo que hacía más difícil tomar una buena foto. El conocer al ‘sujeto’ te permite predecir cuál es el momento preciso. Por supuesto, debes estar técnicamente preparado para ese instante, quizás único”.

—¿Cómo valora la colaboración con la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH) y, en su momento, con el propio Eusebio?

—La colaboración con la Oficina del Historiador de La Habana comenzó hace muchos años, cuando junto con Alberto Masvidal, ese excelente artista, Premio Nacional de Diseño, hacíamos las primeras campañas publicitarias de Habaguanex y de la misma OHCH. De allí salieron plegables de hoteles y restaurantes, calendarios, carteles y otros medios.

Algunas fotos mías aparecen en los primeros tomos de los extraordinarios volúmenes Para no olvidar y, más cerca en el tiempo, he colaborado en varias obras de la Editorial Boloña, con la cual también hemos realizado coediciones con Ediciones Polymita.

“En el año 2003 con su aprobación, la gerencia del Hostal Conde de Villanueva me entregó el espacio del patio central, donde hasta hoy funciona una Galería de Arte, un espacio para exposiciones, fundamentalmente fotográficas, y que ha sido testigo de inauguraciones con la presencia de Eusebio. Por último, recuerdo su texto para mi primer catálogo, hace muchos años. Aquellas palabras me llenaron de emoción y sirvieron de acicate y guía. Su obra inagotable, su ejemplo de constancia y entrega me impusieron compromiso y deber”.

(Fuente: HR/Rachell Cowan Canino)

Muere “Quino”, el creador de Mafalda


miércoles, 30 de septiembre de 2020
9:45:10 pm 

La familia dijo que su muerte se produce por "razones propias de la edad y derivaciones de su salud de este último tiempo". 

El dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado, conocido como "Quino" y popular por ser el creador de Mafalda, falleció este miércoles en Mendoza, su ciudad natal, a los 88 años, confirmaron fuentes del entorno del autor.

Hijo de españoles y poseedor de galardones como el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y la Medalla de la Orden y las Letras de Francia, Quino desarrolló las aventuras de su personaje más popular entre 1964 a 1973, aunque las historias de la icónica niña se han replicado en todo el mundo hasta la actualidad.

Desde hace unos años, el autor, que se había mudado a Mendoza desde Buenos Aires a finales de 2017, tras quedarse viudo, sufría problemas de salud y se trasladaba en silla de ruedas, aunque siguió asistiendo a diversos homenajes a su obra. 

Presidente de Argentina despide a Quino

El presidente argentino, Alberto Fernández, se unió hoy a los múltiples mensajes de dolor por la muerte del gran dibujante Joaquín Lavado, conocido mundialmente como Quino, a quien consideró uno de los más grandes de la historia cultural de este país.


“Se nos fue Quino, uno de los artistas más grandes de la historia de nuestro país. Nos hizo reír, nos hizo pensar y nos convocó siempre a reflexionar sobre la Argentina, con la que estuvo comprometido como pocos. Hasta siempre, maestro”, subrayó el mandatario en un emotivo mensaje difundido en Twitter.

En Argentina todos lloran al padre de Mafalda y también del otro lado del atlántico, donde el maestro de las viñetas dejó profundas huellas.


El ministro de Cultura, Tristán Bauer, también expresó a la radio de la agencia Télam su conmoción por la pérdida de un hombre al que calificó de excepcional, con una obra que recorre toda la vida de los argentinos.

Cuántas generaciones marcadas por Mafalda y sus personajes y su particular mirada hacia el mundo. Quino fue una persona valorada en el mundo entero, respetada, admirada, con ese candor humano tan particular que tenía. Son de esos esenciales que se van pero que quedan para siempre, señaló Bauer.


Muestras de cariño y amor se sienten en diversos portales de internet, mientras la televisión, los medios de prensa y la radio rememoran toda la trayectoria de uno de los más importantes artistas nacidos en esta tierra austral, quien con su pincel agudo y sin cortapisas legó para siempre profundas reflexiones que permanecen hoy más vigentes que nunca a través de su niña traviesa.

 

 

“Yo le tengo mucho cariño a Mafalda por todo lo que me ha dado, la alegría que me ha dado, el reconocimiento de la gente, todo, pero a los demás personajes míos aunque aparecían nada más que un día, una semana nada más, les tengo el mismo cariño”, dijo en una de sus varias entrevistas el destacado creador. 

Mafalda o la vocera de las mayorías

Por Jorge R. Bermúdez, ensayista, poeta y crítico de arte 

Un día después de celebrar el ámbito gráfico latinoamericano el 56 aniversario de la aparición de Mafalda, el 29 de septiembre de 1964, el mundo conoció del fallecimiento de su autor, el humorista y caricaturista Joaquín Salvador Lavado, internacionalmente conocido con el seudónimo profesional de Quino. El gran artista gráfico contaba al morir ochenta y ocho años. 


Nacido en Mendoza, Argentina, de padre andaluz ―tenía que ser― y republicano, Quino estudió Bellas Artes, carrera que abandonó para dedicarse por entero al humor gráfico. Su obra maestra, la niña Mafalda, en un principio fue concebida para promocionar un producto comercial. Y como no hay mal que por bien no venga, al no ser aprobado el personajillo, devino el personaje infantil más notorio de los sesenta y setenta en Latinoamérica y el mundo.


De hecho, la celebridad de Mafalda, a nuestro entender, responde a dos hechos esenciales: el contexto sociopolítico de una América Latina que se ponía de pie frente a la injusticia social y las tiranías nacionales apañadas por el imperialismo, y ser un personaje infantil para un público adulto, por más señas, inteligente y progresista.

Con su enorme frente poblada por un cerquillo igual de enorme, la muy “petisa” se convirtió pronto en la conciencia crítica de su pueblo. Nada le fue ajeno, excepto el desinterés. A los globos de su decir, el lector iba de inmediato en busca de la respuesta precisa e inesperada, a veces, entre irónica y contestaría, que le hiciera airear su espíritu e inteligencia con una sonrisa o carcajada. Ella fue la voz de la clase media de nuestros pueblos, así como de su estudiantado y juventud más radical. Con su gordito rostro de “yo no fui”, no se le escapaba una. Su manera de reflexionar y responder a las complejas situaciones que el diario acontecer de su pueblo y el mundo le imponían a su cuasi condición de “vocera” de las mayorías, finalmente, le granjearon la simpatía internacional.

Esto explica que Mafalda se llegara a publicar en más de treinta idiomas. No es casual, que Umberto Eco, al prologar su publicación en Italia, confesara “amarla muchísimo”.  A fin de cuentas, quién con más razón que ella, para meterse su dedito índice en la boca, en claro gesto de preocupación ante una esfera del globo terráqueo, en cuya cartela aún se lee: “¡Cuidado! ¡Irresponsables trabajando!”.

Quino, Morir es seguir viaje, escribió nuestro José Martí. ¡Mafalda vive! ¡Se queda con nosotros!

(Fuentes: prensalatina/cubaperiodistas)

Isabel Allende, Premio Liber 2020

Isabel Allende, Premio Liber 2020


miércoles, 30 de septiembre de 2020
7:32:10 am

La escritora Isabel Allende recibió hoy el Premio Liber 2020 a la autora hispanoamericana más destacada, un galardón que concede la Federación de Gremios de Editores de España. 

Los editores españoles reconocen con este premio "su dilatada trayectoria literaria y su esfuerzo por llegar a lectores de todo el mundo y de todas las edades con diferentes géneros que van desde la autobiografía hasta la ficción". 

      

 Allende (Perú, 1942), autora de títulos como La casa de los espíritus, Eva Luna, Hija de la fortuna y Paula, ha vendido más de 74 millones de libros.

La entrega del premio tendrá lugar el 27 de octubre en Barcelona en el marco de las actividades de Liber 2020.

(Fuente: ANSA)

 

 

Las pérdidas crónicas y la evasión tributaria de Trump

Las pérdidas crónicas y la evasión tributaria de Trump


martes, 29 de septiembre de 2020
11:47:37 pm 

El Times obtuvo información fiscal de Donald Trump que abarca más de dos décadas y revela propiedades en dificultades, cuantiosas devoluciones de impuestos, una batalla de auditoría y cientos de millones en deuda por vencer. 

  

(Por Russ Buettner, Susanne Craig y Mike McIntire/28 de septiembre de 2020)  


 

Trump pagó 750 dólares en impuestos federales el año que ganó la presidencia. En su primer año en la Casa Blanca, pagó otros 750 dólares.

No pagó impuesto sobre la renta en 10 de los 15 años anteriores, en gran parte porque reportó haber perdido mucho más dinero del que ganó.

Mientras el presidente lleva a cabo una campaña de reelección que las encuestas dicen está en peligro de perder, sus finanzas están en dificultades, acosadas por las pérdidas y cientos de millones de dólares en deudas que están próximas a vencer y que él ha garantizado personalmente. También tiene encima una auditoría de una década con el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés) sobre la legitimidad de un reembolso de impuestos de 72,9 millones de dólares que reclamó, y recibió, después de declarar enormes pérdidas. Un fallo adverso podría costarle más de 100 millones de dólares.

Las declaraciones de impuestos que Trump ha luchado durante mucho tiempo por mantener en privado cuentan una historia fundamentalmente diferente de la que ha vendido al público estadounidense. Sus informes al IRS retratan a un hombre de negocios que gana cientos de millones de dólares al año y, sin embargo, acumula pérdidas crónicas que utiliza agresivamente para evitar el pago de impuestos. Ahora, que sus desafíos financieros van en aumento, los registros muestran que cada vez depende más de ganar dinero de negocios que lo ponen en un potencial y a menudo directo conflicto de intereses con su cargo de presidente.

The New York Times ha obtenido datos de declaraciones de impuestos que abarcan más de dos décadas de Trump y de los cientos de empresas que conforman su organización empresarial, incluyendo información detallada de sus dos primeros años en el cargo. No incluyen sus declaraciones personales para 2018 ni 2019. Este artículo ofrece una visión general de las conclusiones del Times; se publicarán artículos adicionales en las próximas semanas.

Las declaraciones son algunos de los registros que más se han buscado y sobre los que más se ha especulado en la historia reciente de Estados Unidos. En los casi cuatro años del mandato de Trump —y a lo largo de sus interminables décadas de bombo publicitario a la vista del público— periodistas, fiscales, políticos de la oposición y conspiradores han intentado, con poco éxito, de desentrañar los enigmas de sus finanzas. Por su propia naturaleza, los expedientes dejarán muchas preguntas sin respuesta y a muchos interrogadores insatisfechos. Comprenden información que Trump ha revelado al IRS, no los resultados de un examen financiero independiente. Informan que Trump posee cientos de millones de dólares en activos valiosos, pero no revelan su verdadera riqueza. Tampoco revelan ninguna conexión con Rusia que no se haya informado con anterioridad.

Las declaraciones de impuestos de Donald Trump en 18 puntos

En respuesta a una carta que resume las conclusiones a las que llegó el Times, Alan Garten, abogado de la Organización Trump, dijo que “la mayoría, si no es que todos, los hechos parecen ser inexactos” y pidió los documentos en los que se basaban. Después de que el Times se negó a proporcionar los registros, con el fin de proteger a sus fuentes, Garten solo cuestionó directamente la cantidad de impuestos que Trump había pagado.

“En la última década, el presidente Trump ha pagado decenas de millones de dólares en impuestos personales al gobierno federal, incluyendo el pago de millones en impuestos personales desde que anunció su candidatura en 2015”, dijo Garten en una declaración.

Sin embargo, con el término “impuestos personales”, Garten parece estar combinando el impuesto sobre la renta con otros impuestos federales que Trump ha pagado: Seguridad Social, Medicare e impuestos correspondientes a sus empleados domésticos. Garten también afirmó que parte de lo que el presidente debía fue “pagado con créditos fiscales”, una caracterización engañosa de los créditos, que reducen la factura del impuesto sobre la renta de un empresario como recompensa por diversas actividades, como la preservación histórica.

Los datos fiscales examinados por el Times proporcionan una guía de revelaciones, desde las condonaciones por el costo de un abogado defensor penalista y una mansión utilizada como un retiro familiar hasta la contabilidad completa de los millones de dólares que el presidente recibió del concurso Miss Universo 2013 en Moscú.

Junto con los documentos financieros relacionados y expedientes legales, los registros ofrecen la mirada más detallada hasta ahora dentro del imperio de negocios del presidente. Revelan el vacío, pero también el truco detrás de la imagen de multimillonario —perfeccionada por su lanzamiento al estrellato en El aprendiz— que ayudó a impulsarlo a la Casa Blanca y que todavía sostiene la lealtad de muchos de su base.

En última instancia, Trump ha tenido más éxito al interpretar a un magnate de los negocios que siendo uno en la vida real. 

El aprendiz, junto con los acuerdos de licencia y patrocinio que surgieron de su creciente celebridad, le reportó a Trump un total de 427,4 millones de dólares, según el análisis de los registros realizados por el Times. Invirtió gran parte de ello en una serie de empresas, en su mayoría campos de golf, que en los años posteriores han devorado efectivo constantemente, de la misma manera que el dinero que recibió en secreto de su padre financió una ola de gastos excesivos y quijotescos que lo llevaron a su colapso a principios de la década de 1990. 

  

De hecho, su situación financiera cuando anunció su candidatura a la presidencia en 2015 da cierta credibilidad a la noción de que su improbable campaña era, al menos en parte, una táctica para reanimar las posibilidades comerciales de su nombre.

A medida que se han intensificado las batallas jurídicas y políticas sobre el acceso a sus declaraciones de impuestos, Trump se ha preguntado a menudo en voz alta por qué alguien querría verlas. “No hay nada que sacar de ellas”, dijo a The Associated Press en 2016. Hay mucha más información útil, ha dicho, en las declaraciones financieras anuales que se le exigen como presidente, que ha señalado como prueba de su dominio de un floreciente e inmensamente rentable universo empresarial.

De hecho, esas declaraciones públicas ofrecen una imagen distorsionada de su estado financiero, ya que simplemente informan de los ingresos, no de las ganancias. En 2018, por ejemplo, Trump anunció en su declaración que había ganado al menos 434,9 millones de dólares. Los registros fiscales ofrecen un retrato muy diferente de sus resultados: 47,4 millones de dólares en pérdidas.

Los registros fiscales no tienen especificidad suficiente para evaluar la legitimidad de cada gasto empresarial que Trump presenta para reducir sus ingresos imponibles; por ejemplo, sin ninguna explicación en sus declaraciones, los gastos generales y administrativos de su club de golf Bedminster en Nueva Jersey se quintuplicaron de 2016 a 2017. Y anteriormente ha alardeado de que su capacidad para arreglárselas sin pagar impuestos lo “hace inteligente”, como dijo en 2016. Pero las declaraciones, por su propia cuenta, socavan sus afirmaciones de perspicacia financiera, al mostrar que simplemente está poniendo en muchos negocios más dinero del que recibe.

La imagen que quizás surge más crudamente de las montañas de cifras y calendarios fiscales preparados por los contadores de Trump es la de un empresario-presidente en un restrictivo aprieto financiero.

La mayoría de las empresas principales de Trump —de su constelación de campos de golf hasta su hotel en Washington, un imán de los conservadores — reportan que pierden millones, si no decenas de millones, de dólares año tras año.

Sus ingresos procedentes de El aprendiz y de los acuerdos de licenciamiento e agotan y hace varios años vendió casi todas las acciones que ahora podrían haberle ayudado a cubrir los huecos de sus propiedades en dificultades.

La auditoría fiscal se avecina

Y en los próximos cuatro años, más de 300 millones de dólares en préstamos —compromisos de los que es personalmente responsable— llegarán a su fecha de vencimiento.

Con este telón de fondo, los registros van mucho más allá para revelar los conflictos de interés reales y potenciales creados por la negativa de Trump a despojarse de sus intereses comerciales al estar en la Casa Blanca. Sus propiedades se han convertido en bazares para recaudar dinero directamente de grupos de cabildeo, funcionarios extranjeros y otras personas que buscan un trato directo, acceso o favor; los registros ponen por primera vez cifras precisas en dólares a dichas transacciones.

En el club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, una avalancha de nuevos miembros a partir de 2015 le permitió embolsarse cinco millones de dólares anuales adicionales procedentes del negocio. En 2017, la Asociación Evangelística Billy Graham pagó por lo menos 397.602 al hotel de Washington, donde el grupo celebró al menos un evento durante los cuatro días de su Cumbre Mundial en Defensa de los Cristianos Perseguidos.

El Times también logró hacerse la dimensión más completa hasta la fecha de los ingresos del presidente provenientes del extranjero, donde tiene la máxima influencia sobre la diplomacia estadounidense. Al tomar posesión del cargo, Trump dijo que no perseguiría nuevos tratos en el extranjero como presidente. A pesar de ello, en sus primeros dos años en la Casa Blanca, sus ingresos del extranjero fueron de 73 millones de dólares. Y aunque una gran parte de ese dinero provino de sus propiedades de golf en Escocia e Irlanda, otra parte procede de los acuerdos de licenciamiento en países con líderes tendientes al autoritarismo o de geopolítica complicada, por ejemplo: 3 millones de las Filipinas, 2,3 millones de India y 1 millón de Turquía. 

 

En cambio reportó haber pagado impuestos en una serie de sus empresas en el extranjero. En 2017, la contribución de 750 dólares del presidente a las operaciones del gobierno estadounidense palideció junto a los 15.598 que él o sus empresas pagaron en Panamá, los 145.400 que contribuyeron en India y los 156.824 pagados en Filipinas.

El pago de Trump en Estados Unidos, después de tomar en cuenta sus pérdidas, resultaba equivalente aproximadamente, en dólares no ajustados a la inflación, a otro cobro de impuestos que se dio a conocer hace casi medio siglo. En 1973, The Providence Journal reportó que, después de una deducción caritativa por haber donado sus documentos presidenciales, Richard M. Nixon pagó en 1970 792.81 dólares por ingresos de alrededor de 200.000 dólares.

La filtración del pago reducido de impuestos de Nixon causó una indignación que sentó precedentes: desde entonces, presidentes y candidatos presidenciales han publicado sus declaraciones de impuestos para que el pueblo estadounidense las consulte.

 

UN MAPA DEL IMPERIO

 “Me encantaría hacerlo”, dijo Trump en 2014, cuando le preguntaron si daría a conocer sus impuestos si se postulaba para presidente. Desde entonces, ha estado dando marcha atrás.

Cuando se postuló, dijo que podría hacer públicos sus impuestos si Hillary Clinton hacía lo mismo con los correos electrónicos borrados de su servidor privado, un eco de su desafío burlón, mientras alimentaba la ficción sobre el movimiento birther, al decir que liberaría las declaraciones de impuestos si el presidente Barack Obama presentaba su certificado de nacimiento. Una vez se jactó de que sus declaraciones de impuestos eran “muy grandes” y “hermosas”. ¿Pero hacerlas públicas? “Es muy complicado”. A menudo afirma que no puede hacerlo pues está siendo auditado, un argumento refutado por su propio comisionado del IRS. Cuando los fiscales e investigadores del Congreso emitieron órdenes judiciales solicitando sus declaraciones, no solo empleó a sus abogados privados, sino también el poder de su Departamento de Justicia para paralizarlos hasta la Corte Suprema.

El elaborado numerito de Trump y su desafío solo han avivado las sospechas sobre los secretos que podrían ocultarse en sus declaraciones de impuestos. ¿Hay alguna pista financiera de su deferencia a Rusia y a su presidente, Vladimir V. Putin? ¿Consignó como gastos de negocios el dinero pagado a cambio del silencio de la estrella de cine pornográfico Stormy Daniels en los días previos a las elecciones de 2016? ¿Una fuente de dinero encubierta alimentó su frenesí de adquisiciones que comenzó a mediados de la década de 2000?

El Times examinó y analizó los datos de miles de declaraciones de impuestos de individuos y empresas de 2000 a 2017, junto con información adicional de impuestos de otros años. El hallazgo incluía años de información sobre la compensación a los empleados y registros de pagos en efectivo entre el presidente y sus empresas, así como información sobre las continuas auditorías federales realizadas a sus impuestos. Este artículo también se basa en decenas de entrevistas y material no reportado previamente de otras fuentes, tanto públicas como confidenciales.

Toda la información que el Times obtuvo fue proporcionada por fuentes con acceso legal a ella. Aunque la mayoría de los datos fiscales no se han hecho públicos anteriormente, el Times pudo verificar partes de ellos comparándolos con la información disponible públicamente y los registros confidenciales obtenidos anteriormente por el Times.

Profundizar en los registros es ver de cerca la compleja estructura de los intereses comerciales del presidente, y la profundidad de sus enredos. Lo que se conoce popularmente como la Organización Trump es, de hecho, una colección de más de 500 entidades, prácticamente todas ellas propiedad de Trump, muchas con su nombre. Por ejemplo, 105 de ellas son una variación del nombre Trump Marks, que utiliza para los acuerdos de licenciamiento.

Anteriormente se han filtrado fragmentos de las declaraciones de impuestos de Trump.

Las transcripciones de su principal formulario de impuestos federales, el 1040, de 1985 a 1994, fueron obtenidas por el Times en 2019. 

Demostraron que, en muchos años, Trump perdió más dinero que casi cualquier otro contribuyente estadounidense. Tres páginas de sus declaraciones de 1995, enviadas anónimamente al Times durante la campaña de 2016, mostraban que Trump había declarado pérdidas por un valor de 915,7 millones de dólares, lo que le daba una deducción fiscal que podría haberle permitido evitar el pago de impuestos federales sobre la renta durante casi dos décadas. Cinco meses más tarde, el periodista David Cay Johnston, obtuvo dos páginas de las declaraciones de Trump de 2005; ese año, su fortuna había repuntado hasta el punto de que estaba pagando impuestos. 

El nuevo y vasto hallazgo de información analizado por el Times completa el patrón recurrente de ascenso y descenso que ha definido la carrera del presidente. Aún así, tiene sus límites.

Por ejemplo, las declaraciones de impuestos no registran el valor neto, que en el caso de Trump es un tema de mucha impostura y casi tanto debate. Los documentos registran una gran cantidad de dinero, pero mientras que las declaraciones reportan deudas, a menudo no identifican a los prestamistas.

Los datos no contienen nuevas revelaciones sobre el pago de 130.000 dólares a Stephanie Clifford, la actriz que trabaja con el nombre de Stormy Daniels, algo que interesaba en la citación del fiscal del distrito de Manhattan que solicitaba las declaraciones de impuestos y otra información financiera de Trump. Trump ha reconocido haber reembolsado a su antiguo abogado, Michael D. Cohen, quien hizo el pago, pero los materiales obtenidos por el Times no incluían ningún pago detallado a Cohen. Sin embargo, la cantidad podría haberse incluido indebidamente como parte de los honorarios legales pasados a pérdidas y ganancias como un gasto comercial, que no deben detallarse en las declaraciones de impuestos.

Ningún tema relacionado con las finanzas de Trump ha provocado una especulación más intensa que su vínculo con Rusia. Si bien los registros fiscales no revelaron ninguna conexión financiera previamente desconocida —y, en su mayor parte, carecen de la especificidad necesaria para hacerlo— sí arrojaron nueva luz sobre el dinero que hay detrás del concurso de Miss Universo 2013 en Moscú, un tema de intriga duradera debido a las posteriores investigaciones sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

Los registros muestran que el concurso fue el Miss Universo más rentable durante el tiempo en el que Trump fue copropietario, y que generó un pago personal de 2,3 millones de dólares, hecho posible, al menos en parte, por la familia Agalarov, que más tarde ayudaría a preparar la infame reunión de 2016 entre los funcionarios de la campaña de Trump que buscaban “suciedad” sobre Clinton y un abogado ruso relacionado con el Kremlin.

En agosto, el Comité de Inteligencia del Senado publicó un informe que analizaba ampliamente las circunstancias del certamen de Moscú y reveló que, tan recientemente como en febrero, los investigadores citaron al cantante ruso Emin Agalarov, que participó en su planificación. El padre de Agalarov, Aras, un multimillonario que se jacta de tener estrechos lazos con Putin, fue el socio de Trump en el evento.

El comité entrevistó a una alta ejecutiva de Miss Universo, Paula Shugart, quien dijo que los Agalarov se ofrecieron a financiar el evento; su negocio familiar, Crocus Group, pagó una cuota de licencia de seis millones de dólares y otros seis millones en gastos. Pero aunque el concurso resultó ser una pérdida financiera para los Agalarov —ya que solo recuperaron dos millones de dólares— Shugart le dijo a los investigadores que era “uno de los tratos más lucrativos” que la organización de Miss Universo había hecho nunca, según el informe.

Eso queda confirmado por los registros de impuestos. Muestran que en 2013, el concurso reportó 31,6 millones de dólares en ingresos brutos —los más altos desde, por lo menos, la década de 1990— permitiendo a Trump y a su copropietario, NBC, dividir las ganancias de 4,7 millones de dólares. En comparación, Trump y NBC compartieron las pérdidas de dos millones de dólares del concurso del año anterior al evento en Moscú, y 3,8 millones de dólares del año siguiente.

 

 PERDEDOR, GANADOR

Mientras, en 2015, Trump atravesaba el país y se describía como inusualmente calificado para ser presidente porque era “realmente rico” y había “construido una gran empresa”, sus contadores en Nueva York estaban ocupados dando los toques finales a su declaración de impuestos de 2014.

Después de tabular todas las pérdidas y ganancias de los diferentes emprendimientos de Trump en la Forma 1040, los contadores llegaron al Renglón 56, en el que tenían que escribir el ingreso sobre la renta total que el candidato debía pagar. Solo necesitaron un espacio para un solo dígito.

Cero.

A Trump, esa línea debió parecerle conocida. Era el cuarto año consecutivo que no pagaba ni un centavo de impuesto federal a la renta.

La evasión de impuestos sobre la renta de Trump es uno de los más sorprendentes descubrimientos en sus declaraciones fiscales, especialmente por la vasta estela de ingresos detallados en el resto de esa declaración.

Los ingresos netos de Trump por su fama —su 50 por ciento de El aprendiz, junto con las riquezas que le dieron quienes pagan por usar su nombre— dieron un total de 427,4 millones en 2018. Además percibió otros 176,5 millones en ganancias por sus inversiones en dos edificios de oficinas muy exitosos.

¿Entonces cómo fue que esa fortuna logró escaparse de casi todos los impuestos? Incluso la tasa de impuestos efectiva que paga el uno por ciento más adinerado de los estadounidenses le habría costado más de 100 millones.

La respuesta radica en la tercera categoría de los emprendimientos de Trump: negocios que posee y opera él mismo. Las pérdidas colectivas y persistentes que reporta de ellos en gran parte lo absolvió de pagar los ingresos federales sobre la renta de los 600 millones ganados con El aprendiz, las inversiones y los acuerdos de licencia.

Esa ecuación es un elemento clave en la alquimia de las finanzas de Trump: usar las ganancias de su celebridad para comprar y establecer negocios arriesgados y después apalancarse de sus pérdidas para evadir impuestos.

A lo largo de su carrera, las pérdidas de los negocios de Trump a menudo se han acumulado en sumas superiores a las que podían usarse para reducir los impuestos a la renta de un solo año. Pero el código fiscal ofrece una solución alternativa: con algunas restricciones, los dueños de negocios pueden usar las pérdidas remanentes para reducir sus impuestos en los años siguientes.

Esa provisión del código fiscal ha sido la música de fondo de la biografía de Trump. Como ya mostraron los reportes del Times sobre su declaración de 1995, las pérdidas por casi mil millones de dólares de su colapso a principios de los noventa le generaron una deducción fiscal que podía usar los siguientes 18 años.

Las más recientes declaraciones de impuestos muestran que Trump agotó el remanente de su capacidad para reducir impuestos derivada de esos mil millones en 2005, justo cuando un torrente de riquezas empezaron a llegarle tras el debut de El aprendiz un año antes.

De 2005 a 2007, el efectivo de los acuerdos de licencia y patrocinio llenaron las cuentas bancarias de Trump con 120 millones de dólares en pura utilidad. Sin pérdidas de los años previos para reducir su ingreso gravable, pagó impuestos federales considerables por primera vez en su vida: 70,1 millones.

Al incrementarse sus ingresos por celebridad, Trump cayó en un frenesí de adquisiciones como ningún otro desde los años ochenta, cuando los bancos que buscaban la riqueza de su padre le permitieron comprar o construir casinos, aviones, un yate y un viejo hotel que derribó poco después de su compra.

Al estrenarse El aprendiz, Trump había abierto solo dos campos de golf y estaba en proceso de renovar otros dos. Para fines de 2015 poseía 15 campos y transformaba el edificio de la Antigua Oficina Postal en Washington en un Trump International Hotel. Pero en lugar de que eso lo volviera más adinerado, los registros fiscales revelan que, como nunca antes, con cada nueva adquisición solo mermó su balance de resultados.

Están por ejemplo los resultados en su principal hotel con campo de golf, el Trump National Doral, cerca de Miami. Trump compró el resort por 150 millones en 2012; para 2018 sus pérdidas alcanzaron los 162,3 millones. Ha inyectado 213 millones de efectivo fresco a Doral, según muestran los registros fiscales y tiene un saldo de 125 millones de hipoteca por vencerse en tres años.

Sus tres campos en Europa —dos en Escocia y uno en Irlanda— han reportado pérdidas combinadas por 63,6 millones de dólares en pérdidas.

En total, desde 2000, Trump ha reportado pérdidas por 315,6 millones en los campos de golf que constituyen sus estimadas posesiones.

Y con todo su atractivo trumpiano, a su hotel de Washington, inaugurado en 2016, tampoco le ha ido mucho mejor. Sus registros fiscales muestran pérdidas hasta 2018 por 55,5 millones de dólares.

La Corporación Trump, la empresa de servicios de bienes raíces, ha reportado pérdidas por 134 millones desde el año 2000. Trump personalmente ha financiado las pérdidas año con año al marcar las infusiones de efectivo como préstamos con saldo que va aumentando, según muestran sus registros de impuestos. En 2016 renunció a que se le pagaran y convirtió el préstamo en una donación de efectivo.

Trump con frecuencia ha planteado que sus pérdidas son más magia de contabilidad que dinero que de verdad salía por la puerta.

El año pasado, después de que el Times publicó los detalles de sus declaraciones de impuestos de los años ochenta y noventa, Trump adjudicó los números rojos a la depreciación, algo que en un tuit dijo que mostraría “pérdidas en casi todos los casos” y “mucha era no monetaria”.

“Me encanta la depreciación” dijo Trump durante un debate presidencial de 2016.

Sin embargo, la depreciación no es una varita mágica: involucra dinero verdadero que se gasta o se toma prestado para comprar edificios y activos que deben durar años. Dichos costos deben distribuirse como gastos y deducirse de la vida útil del bien o activo. Incluso entonces las reglas sí encierran ventajas para los desarrolladores inmobiliarios como Trump, que tienen permitido usar sus pérdidas de bienes raíces para reducir su ingreso gravable procedente de otras actividades.

No obstante, lo que muestran los registros fiscales de los negocios de Trump es que ha perdido porciones de su fortuna, incluso antes de tomar en cuenta la depreciación. Los tres campos de golf europeos, el hotel Washington, Doral y la Corporación Trump reportaron haber perdido un total de 150,3 millones de dólares de 2010 a 2018 sin incluir la depreciación como gasto.

Para ver cómo luce un negocio exitoso, con o sin depreciación, no hay que buscar más lejos que uno de los portafolios de Trump que él no maneja.

Luego de que se estancaron los planes de una mini ciudad estilo Trump en el extremo oeste de Manhattan en los noventa, la participación de Trump fue vendida por su socio al Fondo Vornado Realty. Trump objetó en tribunales la venta y dijo que no se le había consultado, pero terminó con una participación del 30 por ciento de dos valiosos edificios de oficinas que Vornado posee y opera.

Su parte de las ganancias hacia el fin de 2018 daba un total de 176,5 millones, ya con la depreciación. Los registros fiscales muestran que no ha tenido que invertir más dinero en esa sociedad.

Entre los negocios que opera, el primer éxito de Trump sigue siendo el mejor. Los espacios comerciales y de venta al por menor de Trump Tower, concluida en 1983, le han redituado más de 20 millones de dólares al año en ganancias, un total de 336.3 millones desde el año 2000 que han hecho mucho por mantenerlo a flote.

Trump tiene un historial de no pagar a sus acreedores. Pero las declaraciones de impuestos revelan que ha dejado de pagar más dinero del que hasta ahora se sabía: un total de 287 millones de dólares desde 2010.

En Estados Unidos, la hacienda pública (IRS por su sigla en inglés), considera que las deudas condonadas constituyen ingresos, pero Trump logró evadir impuestos en gran cantidad de ese dinero al reducir su capacidad de declarar pérdidas de negocios a futuro. Para el resto, se acogió a una provisión del rescate de la Gran Recesión que permite que el ingreso permitido de una deuda condonada pueda diferirse completamente durante cinco años y luego distribuirse en partes iguales durante los siguientes cinco. Declaró los primeros 28,2 millones de dólares en 2014.

Una vez más, sus pérdidas de negocios absorbieron gran parte de sus responsabilidades fiscales. No pagó impuestos federales a la renta para 2014.

A Trump se le requirió periódicamente que pagase un impuesto a la renta paralelo llamado el impuesto mínimo alternativo, creado como una suerte de trampa para evitar que las personas adineradas empleen cuantiosas deducciones, entre ellas las pérdidas de negocios, para borrar por completo sus responsabilidades impositivas.

Trump pagó el impuesto mínimo alternativo en siete años entre 2000 y 2017, un total de 24,3 millones de dólares, sin contar los reembolsos que recibió luego de presentar la declaración. Para 2015 pagó 641.931 dólares, su primer pago de impuestos sobre la renta federal desde 2010.

Al instalarse en la Oficina Oval, sus facturas de impuestos pronto volvieron a la forma. Su ingreso potencialmente gravable en 2016 y 2017 incluía 24,8 millones en ganancias de fuentes relacionadas con su estatus de celebridad y 56,4 millones por los préstamos que no pagó. El temido impuesto mínimo alternativo le permitiría a las pérdidas de sus empresas borrar solo una parte de su responsabilidad fiscal.

En cada ocasión, solicitó una prórroga para presentar la forma 1040 y en cada ocasión hizo el pago requerido por el IRS por los impuestos a la renta que podría deber —un millón de dólares para 2016 y 4,2 millones para 2017—. Pero prácticamente toda la responsabilidad se desvaneció cuando finalmente presentó la declaración y la mayor parte de los pagos fueron pospuestos para otro ejercicio con el fin de cubrir impuestos potenciales en los años siguientes.

Para cancelar las facturas de impuestos por pagar, Trump utilizó 9,7 millones en créditos a la inversión de negocios, algunos de los cuales estaban relacionados con su renovación del hotel del Antiguo Edificio Postal en Washington, que calificaba para una exención de impuestos por concepto de preservación histórica. A pesar de que contaba con suficientes créditos para no deber impuestos, sus contadores parecen haber separado una asignación para una reducida responsabilidad fiscal tanto para 2016 como para 2017.

Al llegar al renglón 56, el del impuesto sobre la renta por pagar, fue la misma cantidad cada año: 750 dólares.

Trump’s Taxes Show Chronic Losses and Years of Income Tax Avoidance. La versión en español de este reportaje está en actualización. Una versión completa de este reportaje puede leerse aquí en inglés 

 

Trump y Biden frente a frente en su primer debate presidencial

Trump y Biden frente a frente en su primer debate presidencial


martes, 29 de septiembre de 2020
10:44:03 pm 

Los candidatos se enfrentaron en la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio, a 35 días de las elecciones. 

Ambos candidatos tuvieron dos minutos para exponer por qué deberían ser electos. Trump dijo: “Nadie ha hecho más que yo. Pese a la mentira del juicio político, pese a muchas otras cosas”. Y aseguró que un aspecto clave ha sido nombrar tres jueces de la Corte Suprema y cientos de jueces de instancias menores. “Para el final de mi administración habremos nombrado alrededor de 300 jueces, un récord”, expresó. 

Biden, por su parte, usó su tiempo para criticar la administración actual: “Ahora estamos más enfermos, divididos, somos más débiles, más violentos. Cuando me eligieron vicepresidente heredé una recesión, la arreglamos. El causó una recesión. Yo he lidiado con (Vladimir) Putin, él es su mascota. La manera en la que habla de las tropas es inaceptable. Mi hijo estuvo en Irak por un año, el no era un perdedor”, expresó, en referencia al artículo del medio The Atlantic, que le atribuyó frases de esa naturaleza al Presidente. 

Racismo y violencia 

Biden fundamentó sus críticas al presidente en dos de los asuntos que han dominado la conversación pública en el país los últimos meses: la muerte de personas afroamericanas a manos de fuerzas de seguridad —George Floyd y Breonna Taylor, entre ellos— y el impacto de la pandemia en la comunidad. 


“Cuando mataron a Floyd, hubo una protesta pacífica fuera de la Casa Blanca. ¿Y qué hizo él? salió de su bunker, hizo que el ejército tire gas lacrimógeno para sostener una biblia. La misma obispo de la iglesia dijo que era una desgracia. Todo lo que hace genera divisiones, no intenta conversar y calmar los conflictos sociales, hecha gasolina en todos los conflictos” Una de cada 1.000 personas afroamericanas han muerto como consecuencia de la pandemia. Si no hace nada, 1 de cada 500 va a morir. Todo lo que ha hecho fue desastroso para la comunidad afroamericana”, dijo. 

Trump, por su parte, dijo que tiene más apoyo entre los afroamericanos que cualquier otro candidato republicano antes que él, y acusó a Biden de evitar pronunciarse a favor del concepto de “Ley y orden” por “miedo a perder el apoyo de la izquierda radical”. “Te tienen comiendo de su mano, ni siquiera dirás que estás a favor de la ley y el orden”, dijo.

Economía 

El tercer segmento del debate también estuvo marcado por el impacto de la pandemia. Biden usó su tiempo para remarcar que la gestión del presidente evita la recuperación, e indicó que será “el primer mandatario en dejar la presidencia con menos trabajos que cuando llegó a ella”. “¿Por qué quiere abrir la economía? No se puede arreglar hasta que se arregle la crisis de Covid-19. No tiene ninguna intención de mejorar la situación”, expresó. Y agregó: “Mi plan va a crear 7 millones más de puestos de trabajo que los que creó él en 4 años” 


Trump, en tanto, volvió a enfatizar su reticencia a imponer nuevas medidas de confinamiento.“Este señor quiere cerrar todo el país es una nueva cuarentena, quiere destruir el país”, expresó. Y, en referencia a las décadas de carrera política de Biden, dijo: “En 47 meses he hecho más que lo que has hecho en 47 años”. 

Consultado por un reporte de The New York Times que reveló sus declaraciones impositivas —una de ellas, que pagó USD 750 en impuestos a las ganancias federales en 2016 y 2017— Trump dijo que este era falso y que “pagó millones”. Biden, por su parte, lo retó a que publicara los documentos, pero Trump indicó que lo hará “cuando estén listos”.

Covid-19 

Biden criticó duramente la gestión de la pandemia de la administración de Trump. “Tenemos el 4 por ciento de la población del mundo y el 20 por ciento de las muertes por Covid-19. Eso es porque el Presidente no tuvo ningún plan para luchar contra la enfermedad”. 

 

Trump, por su parte, aseguró que “la mayoría de los gobernadores ha reconocido que hice un trabajo fenomenal” y dijo que el ex vicepresidente tuvo un mal manejo de la gripe H1N1 durante su primer período en la Casa Blanca. 

En otro pasaje del segmento, Trump aseguró que Biden quiere “cerrar” el país. “Nosotros tuvimos que hacerlo al principio porque no sabíamos mucho de la enfermedad. Ahora sabemos quién es vulnerable. Él quiere cerrar todo. Y si lo hacemos más personas se verán dañadas si lo hacemos. Quiere mantener todo cerrado hasta después de las elecciones”, dijo. 

Consultado acerca de si no creía que celebrar mitines multitudinarios pudiera causar contagios masivos, Trump se defendió asegurando que los realizaba en espacios abiertos. Al ser criticado por Biden al respecto -"es totalmente irresponsable"- dijo que solo lo hacía porque “nadie iría a sus mitines”. 

La Vacante en la Corte Suprema 

El primero de los temas abordados fue el de la vacante en la Corte Suprema abierta por la muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg. Allí, Trump defendió su decisión de nominar a Amy Coney Barret pese a los reclamos de Biden y el partido demócrata para que sea el ganador de las elecciones quien elija al candidato. 

“Las elecciones tienen consecuencias”, expresó Trump. Y agregó: “No fui elegido para un período de tres años, sino uno de cuatro. Tengo el derecho de hacerlo”. 

Biden, por su parte, dijo que “el pueblo estadounidense tiene el derecho a decidir cuando voten por senadores y el presidente”. “Deberíamos esperar a ver el resultado”, agregó. Biden luego criticó a la jueza por sus posturas opuestas a la simbólica legislación sanitaria de la administración de Barack Obama, conocida como Affordable Care Act. “¿Que significa esa postura para las siete millones de personas que se han contagiado de Covid-19?”, dijo. 

 

Ambos candidatos protagonizaron el primer contrapunto de la noche ante la pregunta de Chris Wallace acerca de si Biden estaría dispuesto a aumentar la cantidad de jueces de la Corte Suprema de alzarse victorioso. Luego de que Biden se rehusara a responder, alegando que deben ser los votantes quienes manifiesten su opinión en las urnas, Trump lo increpó: ¿Por qué no respondes, Joe? dijo el presidente mientras Biden continuaba hablando. Ante la interrupción, Biden le espetó: "¿Por qué no te callas, hombre? respondió, para concluir: “Esto es poco presidencial”. 

Los otros dos debates presidenciales están previstos para el 15 y 22 de octubre en Miami, y en Nashville, Tennessee, respectivamente. El vicepresidente Mike Pence se medirá con la compañera de fórmula de Biden, la senadora Kamala Harris, el 7 de octubre en Salt Lake City, en el estado de Utah.

(Fuente: infobae/youtube)

 

 

 

 

 

COVID-19: en Cuba se reportan 48 nuevos casos positivos

 

martes, 29 de septiembre de 2020
5:55:55 pm

  • Al cierre de este lunes se reportaron 48 nuevos casos positivos a la COVID-19 en el país, para un total de 5 mil 531 pacientes diagnosticados; 4 mil 866 recuperados y 122 fallecidos, desde marzo 2020 cuando se reportó el primer infectado con el virus del SARS-CoV-2. Desde entonces y hasta la fecha se han realizado 606 mil 444 pruebas PCR.
  • Un millón de muertes por coronavirus en el mundo.
  • Interviene primer ministro de la República de Cuba en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la financiación para el desarrollo 

Lo informó en el habitual espacio informativo de la conferencia de prensa el doctor Francisco Durán García, director nacional de epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap). Asimismo, comunicó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínico-epidemiológica 7 mil 298 pacientes: 5 mil 536 en vigilancia, mil 221 sospechosos y 541 confirmados.

Según los resultados obtenidos a partir del análisis de 7 mil 424 muestras de todas las provincias, correspondientes a los diversos laboratorios de biología molecular del país, Cuba suma 5 mil 531 pacientes diagnosticados desde marzo cuando se reportó el primer infectado con el virus del SARS-CoV-2.

En más de seis meses de lucha contra la epidemia, el país acumula 606 mil 444 pruebas PCR realizadas y este 28 de septiembre se dieron un total de 79 altas médicas y no se reportó ningún fallecido. 

El especialista resaltó que continúan con una situación complicada las provincias de La Habana con 30 personas diagnosticadas con el virus con la apertura de un nuevo evento en el día de ayer, Sancti Spíritus con nueve casos y Ciego de Ávila con siete, mientras que Matanzas reporta dos. 

Un millón de muertes por coronavirus en el mundo

Un millón de personas. Esa es la cantidad de muertes que ha dejado hasta este lunes la pandemia de covid-19 en todo el mundo, desde que el virus SARS-CoV-2 fue descubierto en China a finales de 2019.

De "escalofriante" calificó la cifra secretario general de la ONU, António Guterres.

"Y no debemos perder nunca de vista cada una de las vidas individuales que encierra. Eran padres y madres, esposas y esposos, hermanos y hermanas, amigas, amigos y colegas", señaló en un comunicado al poco de conocerse este lunes el simbólico número.   

 

De todas las regiones del mundo, la de América Latina y el Caribe es la que acumula más muertes por covid-19: más de 338.000 hasta la fecha, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Brasil, con cerca de 142.000 fallecidos, México con 76.400 y Perú con 32.200 son los tres países latinoamericanos ubicados entre los primeros diez con más víctimas mortales de la pandemia.

 

Además, a nivel mundial el nuevo coronavirus ha sido detectado en más de 33 millones de personas, siendo Estados Unidos el país con más contagios (7,1 millones) y más muertes (205.000).

En América Latina, los casos confirmados hasta este 28 de septiembre superaban los 9,22 millones.

Argentina está entre los países que ha visto un aumento más rápido en las últimas semanas, con más de 700.000 casos confirmados.

Los expertos advierten que debido a las diferencias en cómo se registran las muertes en cada país, la cifra real probablemente sea mucho más grande.

La región de Oceanía ha sido la menos afectada, con poco menos de 1.000 fallecidos y 33.000 personas a las que se les ha detectado covid-19, según el conteo de Johns Hopkins.

La pandemia se ha extendido a 188 países, casi la totalidad del mundo.

"Sin embargo, podemos superar este desafío. Pero debemos aprender de los errores. Un liderazgo responsable es fundamental. La ciencia es importante. La cooperación es importante. La desinformación mata", dijo Guterres en su declaración.  

 

Las cuarentenas y otras medidas para tratar de detener la propagación del virus han llevado a muchas economías a la recesión.

Al mismo tiempo, los científicos trabajan contrarreloj para desarrollar una vacuna eficaz en tiempo record.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la cifra de muertos podría llegar a dos millones antes de que haya una vacuna fiable disponible.

Ver: El mapa que muestra el número de infectados y muertos en el mundo por el nuevo coronavirus (Del 24 ENE al 28 SEPT/2020)

Los pueblos del mundo necesitan soluciones eficaces e inmediatas

Intervención de Manuel Marrero Cruz, primer ministro de la República de Cuba en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la financiación para el desarrollo en la era de la Covid-19. 29 de septiembre de 2020.

Sr. Secretario General:
Sr. Presidente:
Distinguidos Jefes de Estado o de Gobierno:
Representantes Permanentes:

La pandemia de COVID-19 ha impactado negativamente en la salud, las finanzas, la economía, el empleo y la sociedad de todos los países, con efectos más negativos en las naciones en desarrollo.

Ante los crecientes gastos en salud para enfrentar la pandemia y la reducción de los ingresos por la paralización de la economía y del comercio internacional, aumentan los déficits fiscales, comerciales y la balanza de pagos de los países en desarrollo, así como la inseguridad alimentaria.

La crisis mundial actual ha sido agravada por el proteccionismo de los Estados Unidos de América, sus guerras comerciales y sus medidas económicas coercitivas unilaterales a Estados soberanos, contrarias a la Carta de la ONU, al Derecho Internacional y a las reglas comerciales multilaterales.

Cuba ha sido objeto por 60 años de un férreo bloqueo económico, comercial y financiero de alcance extraterritorial, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América, el cual constituye el principal obstáculo al desarrollo económico y social de nuestro país. Se ha recrudecido aun en medio de la pandemia de la COVID-19, obstaculizando la adquisición de medicamentos, equipamiento e insumos médicos vitales en estas circunstancias, negando el más elemental de los derechos: el derecho a la vida.

Ante estos desafíos sin precedentes, se requieren con urgencia respuestas concretas, solidarias, inclusivas, justas, innovadoras y coordinadas. Los problemas globales necesitan soluciones globales, sin discriminaciones, exclusiones políticas, económicas o de cualquier otra índole.

Apoyamos las iniciativas para el alivio de la deuda, aunque son insuficientes; se debe eliminar la impagable deuda externa que cargan los países del Sur, la que, agravada por los efectos socioeconómicos de la pandemia, atenta contra el desarrollo sostenible de los pueblos.

Deben cumplirse los compromisos en materia de ayuda oficial al desarrollo, al incremento del financiamiento externo en condiciones justas, así como al acceso a los mercados y las transferencias de tecnologías.

Los pueblos del mundo necesitan soluciones eficaces e inmediatas. Es hora de la acción. Urgen hechos y no palabras.

Muchas gracias. 

(Fuentes: Infomed/bbcmundo/yahoonoticias/tvcubana)

Concluye debate general en ONU, el primero en tiempos de pandemia

Concluye debate general en ONU, el primero en tiempos de pandemia


martes, 29 de septiembre de 2020
6:12:59 am 
 

El debate de alto nivel de la Asamblea General de ONU, que concluye hoy, pasará a la historia como el primero celebrado en medio de una pandemia: la Covid-19, y mayormente de forma virtual. 

La pandemia marcó este evento que cada año solía reunir en la sede de Naciones Unidas en Nueva York a cientos de líderes mundiales, pero esta vez los dignatarios tuvieron que mantenerse en sus países y enviaron sus intervenciones en video. 

A diferencia de lo ocurrido durante la semana anterior, en la cual las intervenciones fueron virtuales, en esta sesión de cierre sí se espera la presencia física de algunos representantes de los Estados para ofrecer allí sus discursos, según el programa preliminar. 

Pero estas son solo excepciones, pues la norma resulta la presentación ante el plenario de materiales pre-grabados enviados por jefes de Estado y de Gobierno, primeros ministros, cancilleres y otras altos funcionarios. 


Si bien las máximas autoridades de ONU y un número limitado de representantes de los países miembros acuden al plenario para la presentación en video de los líderes de cada Estado, esto se hace cumpliendo estrictos protocolos sanitarios y de higienización de los espacios. 

De hecho, todos los presentes en la sala deben usar mascarillas y mantener una adecuada distancia entre ellos. 

Además de transformar completamente la forma en que sesiona el debate, la pandemia y sus impactos socio-económicos signaron los discursos de muchos presidentes, que expresaron gran preocupación por la actual crisis. 

Uno de los pedidos realizados con mayor frecuencia en las intervenciones virtuales presentadas en la Asamblea General en su 75 perído de sesiones, es el de garantizar que tratamientos y una futura vacuna contra la Covid-19 sean asequibles para todos. 

También el de poner fin a las sanciones y medidas coercitivas unilaterales, como el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, que entorpecen la respuesta a la pandemia e impiden el desarrollo de los pueblos. 


Mientras muchas naciones del mundo pedía más solidaridad para enfrentar al nuevo coronavirus, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro en su intervención el primer día del debate que siempre pondrá a "América primero", atacó a la Organización Mundial de la Salud y persistió en politizar la Covid-19 al llamarla el "virus chino". 

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente de la Asamblea General en su 75 período de sesiones, Volkan Bozkir, pidieron a los países más solidaridad y un mayor compromiso con el multilateralismo. 

Una vez que concluya este martes el debate general, durante la semana están previstos otros eventos de alto nivel por medio de plataformas virtuales, como la Cumbre sobre Biodiversidad, el próximo 30 de septiembre, y una reunión para conmemorar y promover el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, el 2 de octubre. 

(Fuente: PL)

 

Fecunda génesis cederista

Fecunda génesis cederista

 

lunes, 28 de septiembre de 2020
8:42:07 pm

Por Mercedes Rodríguez García

Llegaron antes del socialismo. Los creó Fidel Castro en La Habana, una noche calurosa del noveno mes del segundo año de Revolución.

Las luces de los reflectores en la azotea y balcón de la gran terraza norte del Palacio Presidencial debieron resultarles espléndidos soles a la multitud que, debajo congregada, se extendía como marea humana, fijos los millones de ojos en la figura del joven líder rebelde que regresaba a Cuba diez días después de haber participado en el XV período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.

El pueblo se reúne con delirante entusiasmo para tributarle un caluroso recibimiento.

No. No es Fidel hombre de improvisaciones, no. No venía decidido a fundar los CDR, sino a alertar, a orientar, a contar sobre lo vivido
en los Estados Unidos, entre otras cosas; la campaña de mentiras que contra Cuba libraban allá todas las revistas, periódicos, estaciones de radio, de televisión y medios publicitarios.

Pero estallan dos petardos en los jardines de la mansión ejecutiva. En el primero hubo un alto, más tarde explota otro.

La contrarrevolución quiere sembrar el miedo. No hay sustos. Nadie se mueve de su lugar. Más enardecida todavía, la heterogénea
muchedumbre canta el Himno Nacional, grita consignas y da vivas a Cuba y a la Revolución.

La escena cobra matices épicos. Las circunstancias definen el nacimiento del nuevo hijo:

«Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva, vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva, porque en definitiva nosotros vivimos en toda la ciudad. No hay un edificio de apartamentos de la ciudad, ni hay cuadra, ni hay manzana ni hay barrio que no esté ampliamente representado aquí.

Vamos a implementar frente a las campañas y agresiones del imperialismo un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria […] Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo. Están jugando con el pueblo y no saben todavía la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo…».

En aquella convulsa nación nacieron los CDR, esa gran familia que hoy suma más de ocho millones de miembros.

Así fue. Con letra y música de Eduardo Ramos, Sara González perpetuó el fidelísimo parto en su portentosa voz:

Desde que el sol rompió su molde / y el enemigo su consuelo / ya desde entonces la respuesta fue: / en cada cuadra un Comité / en cada barrio Revolución / cuadra por barrio, barrio por pueblo /país en lucha: Revolución… /

Transcurridas seis décadas desde aquel histórico 28 de septiembre de 1960, los Comités de Defensa de la Revolución continúan siendo el enlace más efectivo entre las masas y las instituciones de poder revolucionario; ahora, con la mirada apuntando al desarrollo de formas nuevas, eficientes, de democracia y enfoque comunitario; requeridos de otros —tal vez— mayores heroísmos e inteligencia, precisados de una moral más alta, y siempre listos a preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo.

Invariablemente y en esencia, trovadoramente hablando: Desde la sierra a la ciudad, tanto en el monte como en el mar, cuadra por barrio, barrio por pueblo, a la vanguardia va el Comité…

¡Savia del pueblo, génesis fecunda!