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miércoles, 10 de marzo de 2021
6:45:59 pm

Maidi sonríe, mira el rostro de su pequeña niña y no hay palabras para describir el momento más tierno del mundo. 

Hace apenas unos días ingresaba en el Hospital Militar Manuel Fajardo de Villa Clara. Llegaba desde su natal Cienfuegos y su estado de salud era crítico. Se temía por su vida y la de su bebé.

Faltaban apenas unas semanas para que naciera Helen, pero una cruel enfermedad se interpuso al feliz alumbramiento: la COVID-19.

Fue un domingo triste. Solo Germán, su papá, permaneció todo el tiempo en las afueras de la institución de salud. Nadie más que él podía estar cerca de Maidi. El resto de la familia estaba aislada, incluyendo a su otro hijo. 

El milagro de la salud

En un gran equipo se unieron intensivistas, obstetras, neonatólogos, anestesistas, cardiólogos, de los Hospitales Materno Mariana Grajales y Militar Manuel Fajardo, además de la dirección del Programa Materno Infantil y de asistencia médica de la dirección de provincial de Salud.

Realizaron  la cesárea, y la niña nació libre de contagio.  El Hospital Militar de Villa Clara reportaba así el primer alumbramiento de este tipo en su historia.

El milagro de la felicidad

Una semana después madre e hija se encontraban. No mediaron palabras. Maidi mantuvo a Helen en sus brazos, la acarició y muchas almas se estremecieron.

(Fuente: CMHW/Radio Rebelde/ Minoska Cadalso Navarro)