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viernes, 27 de abril de 2018
5:22:22 p.m.
 

El elusivo logro fue alcanzado durante el encuentro entre el líder norcoreano Kim Jong-un, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jea-in. 

A pesar de que hace un año sólo se hablaba de una posible guerra en la península coreana, los presidentes de Corea del Norte, Kim Jong-un, y Corea del Sur, Moon Jae-in, protagonizaron una cumbre histórica, con el objetivo de iniciar un diálogo para ponerle fin al conflicto entre ambas naciones, que quedó suspendido, pero nunca terminó, con un cese del fuego en 1953. 

El elusivo logro fue alcanzado durante el encuentro entre el líder norcoreano Kim Jong-un, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jea-in, en anticipación al que este último tiene previsto celebrar en mayo con Trump. 

 

 

El acuerdo inicial fue alcanzado durante el encuentro entre Moon y Kim en la fronteriza ciudad de Panmunjon, donde el líder norcoreano fue recibido por su anfitrión tras cruzar la línea de concreto que marca la división entre ambas naciones, en la zona desmilitarizada. 


Los dos gobiernos acordaron impulsar una reducción de los arsenales militares, el cese de "actos hostiles", la conversión de su frontera, altamente militarizada, en una "zona de paz" e impulsar conversaciones multilaterales con otros países, incluido Estados Unidos. 


Kim y Moon se comprometieron también a cooperar para establecer una "paz permanente" en la península, y a abrir conversaciones con Estados Unidos para firmar un tratado de paz definitivo que sustituya al armisticio entre Pyongyang y Seúl. 

 


Aunque en el pasado se celebraron encuentros entre líderes de ambos países, la última en 2007, Kim Jong-un se convirtió en el primer líder norcoreano en visitar Corea del Sur desde que la península fue dividida más de seis décadas atrás. 

El mundo aplaude, pero es cauto

"La guerra de Corea terminará. Estados Unidos y todo su gran pueblo debería estar muy orgulloso de lo que está sucediendo ahora en Corea", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

El presidente estadounidense también objetó "años de furia con lanzamientos de misiles y pruebas nucleares", aseguró que "están ocurriendo buenas cosas", pero avisó que "sólo el tiempo dirá" si todo esto es provechoso.

Kim planea reunirse pronto con Trump en la que sería la primera cumbre entre un gobernante norcoreano y un mandatario de Estados Unidos en ejercicio.