20150810024923-cardiologia-infantil.jpg


8:45:51 p.m.

El cardiocentro pediátrico William Soler de la capital cubana ha beneficiado a más de dos mil 500 niños, incluido neonatos y lactantes pequeños, mediante la cardiología intervencionista, que se aplica desde 1988 con resultados comparables a otros centros a nivel mundial.

El  doctor Juan Carlos Ramiro Novoa, jefe del departamento de hemodinámica de esa institución habanera, fundada en 1986, destacó que cada día es mayor el número de cardiopatías que se enfrentan mediante el cateterismo intervencionista.

Rememoró el Profesor Auxiliar y Máster en ecocardiografía, que en sus inicios había un predominio del cateterismo cardiaco con fines diagnósticos, y actualmente se inclina hacia el intervencionismo.

Esta relación se comporta igual que en otros centros de primer nivel en el mundo, con muy alta seguridad de los procedimientos, baja tasa de complicaciones letales y no letales y cada día hay más cardiopatías que se tratan por cateterismo intervencionista como tratamiento de primera elección, aseveró el científico cubano.

Novoa explico que entre las dolencias que se tratan mediante este proceder están las valvulopatías pulmonar y aortica, los defectos septales del tipo interauricular e interventricular, coartaciones de la aorta y las estenosis de ramas pulmonares.

Existen otros procederes que se realizan desde el punto de vista híbrido, combinando las técnicas quirúrgicas con las del cateterismo intervencionista, precisó el especialista.

Aunque se ofrece de forma totalmente gratuita, a Cuba le cuesta de 10 mil a 12 mil dólares un procedimiento de este tipo, porque los dispositivos de cierre endovascular, de tipo stent son caros y su valor oscila de tres mil a cuatro mil dólares, significó.

En el cardiocentro del “William Soler” existe un centro de rehabilitación y todos los infantes intervenidos quirúrgicamente o por cateterismo se integran a los programas de rehabilitación, con el fin de reincorporarlos a la sociedad en las mejores condiciones.

Continuar trabajando por la seguridad y el bienestar de nuestros niños e ir incorporando las técnicas más novedosas que se van introduciendo en el mundo, figuran entre las proyecciones de esa institución, subrayó.

El experto anunció que ese cardiocentro adquirió un equipo de hemodinámica por un valor aproximadamente de dos millones de dólares y se comprará otro de resonancia, lo que demuestra los esfuerzos del Estado cubano para salvar vidas humanas, y continuar brindando una esperanza a quienes merecen lo mejor.

De referencia nacional de la Cardiología y de la Cirugía Cardiovascular Pediátrica, ese centro es rector del Programa Nacional de Atención al Niño Cardiópata.

La Red Cardiopediátrica Nacional, que comenzó a constituirse desde 1983, ofrece cobertura asistencial a todos los niños cardiópatas del país, garantizando la continuidad de la atención en todos los niveles del sistema sanitario.

Aunque el bloqueo de Estados Unidos a Cuba hace más de medio siglo ha afectado notablemente al sector de la salud, siempre hemos sabido sortear todas las dificultades con el fin de poder tratar y garantizar la vida y con calidad a los pequeños pacientes, concluyó el catedrático.

(Fuente: AIN)