20150504112348-itaca-film-cubano.jpg


5:16:05 a.m.

Como ya es habitual, cada año el Festival de Cine Francés en Cuba resulta todo un acontecimiento cultural. El filmeTimbuktu (nominado a la Palma de Oro del Festival de Cannes y a los Premios Óscar en su edición 87), visto durante la inauguración y el primer día de funciones, y la presencia en Cuba del gran director Costa-Gavras, quien presentó El capital, su última película, han estado entre los sucesos más sobresalientes de los tres primeros días del festival galo.

A ellos se ha unido el estreno en Cuba deRegreso a Ítaca, con la expectativa creada por su ausencia en el pasado Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, pese a haberse anunciado su proyección en función única y fuera de concurso durante el evento habanero.

En la tarde del sábado 2 de mayo, el público que colmaba la gran sala del cine Charles Chaplin aplaudió con vigor la presentación del filme hecha por su director, Laurent Cantet, quien a su vez invitó a que lo acompañasen en el saludo inicial a una gran parte del equipo de realización, así como al afamado escritor cubano y coguionista del filme, Leonardo Padura. Este último manifestó su regocijo ante la gran cantidad de público asistente, así como por ver llevada a la pantalla grande, y de la mano de Cantet, una representación de su obra literaria.

Galardonado el pasado año en los festivales de Biarritz  y de Venecia, el filme recrea uno de los tres tiempos narrativos fundamentales de La novela de mi vida (2001), de Padura. El hilo conductor que enlaza a la figura del poeta cubano José María Heredia con la contemporaneidad es el personaje de Amadeo, quien luego de 16 años de haber emigrado regresa de visita a la Isla y se reúne con sus mejores amigos en una noche de tragos, recuerdos compartidos y mucho dolor acumulado durante los años de separación.

El argumento central se despliega en esta reunión, que transcurre en una azotea con una visión panorámica y desgarradora por el deterioro de la ciudad (elemento ya bien recurrente de las filmografías cubanas así como de la literatura), el escenario principal de Regreso a Ítaca.

Desde distintas tesituras, Néstor Jiménez (Amadeo), Isabel Santos (Tania), Jorge Perugorría (Eddy), Fernando Hechevarría (Rafa) y Pedro Julio Díaz (Aldo) muestran con autenticidad los valores de la amistad y la fidelidad; las marcas imborrables de la generación de la cual formaron parte y que se dispersó por el mundo, así como los desencantos luego de muchos sueños frustrados.

Regreso a Ítaca es un filme de diálogo por excelencia, donde la palabra bien dirigida, precisa, es el centro de la acción. Las palabras conmueven por su dureza, por la capacidad de sintetizar casi medio siglo de culpas y errores insalvables. La Habana y la isla toda es Ítaca, de ella se sale y a ella se regresa. Nada ya es igual a la vuelta del viaje, solo perduran los lazos de amistad, pero hay que atarlos bien fuerte pues los rencores y tristezas han provocado serios estragos.

El martes 5 vuelve a proyectarse esta obra, en la misma sala habanera, de manera que Regreso a Ítaca dejará ya de ser un filme esperado e integrará la nómina de los más recientes hitos de la cinematografía cubana disfrutados aquí por el público.  

(Fuente: CC / Vitalina Alfonso)