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6:03:02 p.m. 

Poco importaron la lluvia vespertina y la brisa fresca del domingo porteño. Unos 80.000 fanáticos desafiaron el mal tiempo y poblaron el predio a cielo abierto en Figueroa Alcorta y Sarmiento, en Palermo, para disfrutar del show de Ringo Starr.

En su tercera visita al país en poco más de tres años (debutó en la Argentina en noviembre de 2011, en el Luna Park, y volvió en 2013, con dos conciertos agotados), Ringo ofreció anoche un esperado recital gratuito frente al Planetario, en el marco del Movistar Free Music.

El ex beatle, vestido de negro, cantó y tocó la batería ante la presencia de varias generaciones de argentinos que se acercaron al escenario montado sobre el césped.

Acompañado por los músicos de su All Starr Band, el cantante y guitarrista Steve Lukather (Toto), el cantante y bajista Richard Page (Mr. Mister), el tecladista y vocalista Gregg Rolie (Santana, Journey), Todd Rundgren (cantante y compositor), el baterista Gregg Bissonette (David Lee Roth) y el saxofonista Warren Ham (Toto), Ringo comenzó el show bien puntual, a las 20.30; subió al escenario corriendo, con los dedos en V, y arrancó con el tema "Matchbox"; luego, continuó con "It don’t come easy", "Wings" y "I saw the light", entre otros hits.

En su repertorio, como es habitual, Starr repasó tanto algunos clásicos de The Beatles (como "Yellow submarine"), canciones de su carrera solista ("Photograph") y varios de los temas más representativos de las bandas por las que transitaron sus compañeros de grupo.

El show, donde sobresalió un sonido casi perfecto, lo cerró con "Help from my friends" y "Give peace a chance", momento en que la noche palermitana se iluminó con una gran cantidad de celulares que se agitaban al ritmo de la música.

"Paz y amor", su lema-eslogan desde los años 60, y que ayer repitió, además de los dedos en V, fueron la postal de un Ringo Starr ciento por ciento auténtico que, a los 74 años, continúa paseando su humor británico por todo el mundo.

Esta vez, a un mes de recibir uno de los pocos reconocimientos de la industria discográfica que le faltaban: su introducción al Salón de la Fama del Rock And Roll (John Lennon, Paul McCartney y George Harrison ya habían sido reconocidos con esta estrella). 

"La verdad es que no lo esperaba, vino de la nada. De hecho, ni siquiera sabía que John y George ya habían sido incluidos. Esto significa mucho para mí, porque por fin los cuatro estamos en el Rock and Roll Hall of Fame", dijo el baterista al enterarse de que recibiría el galardón.

(Fuente: La Nación/ Sebastián Chávez)