16/03/2013 19:44:58

 

El Comandante presidente hizo hoy su último recorrido terrenal. A través de la capital de Venezuela el trasladado comenzó en el centro militar donde estudió y graduó como oficial, y terminó en el llamado Cuartel Revolucionario, unidad militar desde donde dirigió el alzamiento del 4 de febrero de 1992 (4F). Allí se acaba de construir el mausoleo donde descansará.

 

No fue una despedida pues, no se separa de sus coterráneos, todo lo contrario, está y  quedará sembrado en los corazones y presente y futuro de sus sentimientos.

Las ceremonias efectuadas desde su fallecimiento el pasado día cinco, siempre fueron distinguidas y arropadas por su familia, compañeros de lucha así como los dirigentes y hombres honestos de todo el planeta. Pude conocerlas por completo, gracias al eficiente servicio informativo de TeleSur.

El cortejo de hoy tuvo una extraordinaria brillantez, dada sobre todo por la presencia de una compacta masa roja, que bordeó y acompañó todo el recorrido. Muchos de quienes no lograron acceder a verle en la capilla de la Academia Militar  antes de su cierre a las 2:00 am. (Hora de Caracas), esperaron durmiendo a la intemperie. Sabedores desde ayer que no tenían posibilidad de llegar a tiempo, por pura precaución llevaron mantas, colchonetas y otros artículos para acomodarse y abrigarse en las graderías inmediatas al Paseo de los Próceres.

El cielo amaneció gris, encapotado. La extensa caravana la abría cuatro carros militares en los cuales  viajaban, de pie, personal de la seguridad, soldados, familiares, el presidente de Bolivia Evo Morales y dirigentes del gobierno venezolano.

 

Le seguían un bello caballo enjaezado, el carro fúnebre cubierto de flores, donde viajaba el presidente. Seis agentes de la seguridad, con cuello, corbata, zapatos negros y alba camisa, distribuidos convenientemente a ambos lados, corrían a la misma velocidad de la caravana. Le imitaban diez llamativas cabalgaduras, de muy elegantes monturas y arreos. Bordeándolas, en perfecta fila de una en fondo,  doce motos de la Policía, mientras, detrás un microbús donde viajaban el resto de los familiares, dirigentes y amigos. Inmediatas a contenes y aceras, se vio adelantar una interminable caravana de motoristas con ondeantes banderas con los colores de la bandera nacional.

Tras ellos avanzaba una multitud sin final adivinable, donde predominaba el rojo. Los congregados levantaban fotos ampliadas, carteles de todos los tipos, procedencias y materiales, mientras coreaban: ¡Chávez vive, la lucha sigue! Se dejaban escuchar canciones patrióticas: El himno del Batallón del Estado de Apure (unidad que dirigió Chávez), canciones de Alí Rivera. En los balcones, colmados de público,  ondeaban banderas de la Patria, Cuba, Bolivia, Chile y otros países.

A su llegada al Cuartel de la Montaña, bello conjunto presidido por un edificio que ostenta en su frontis el acróstico 4F, el féretro, cubierto por la bandera nacional y flores, fue cargado por altos oficiales de las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela, caminó sobre alfombra roja hasta ganar la ermita, bordeado por ambos lados de filas de combatientes de diversas armas en ¡Presenten armas! Le seguían familiares y dirigentes gubernamentales. El paseo estaba escoltado también por las treinta y dos banderas de los países miembros del Consejo Económico de América Latina y el Caribe, CELAC. Eran las 3:15 de la tarde, hora de Caracas.

Ya en la puerta de la capilla lo pusieron sobre sus hombros participantes del 4 de Febrero quienes lo llevaron hasta el interior del recinto, amplia y sencilla habitación en cuya pared final resaltaba una gran foto del soldado fiel a los pobres y desvalidos, sosteniendo al frente un crucifijo. Hubo discursos de un alto oficial; sermón y oraciones de un  sacerdote; palabras de su hermano Adán Chávez; Evo Morales, presidente de Bolivia; Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela; y el Padre Númar Alonso dio el sermón de La flor de las cuatro elementos.

Vino entonces el toque de trompetas y después, los oficiales que le acompañaron en la asonada del 4 de Febrero hicieron una cadena para depositar en la tumba cuyo diseño representa La flor de los cuatro elementos, de un afamado escultor nacional, que representa el agua, viento, tierra y el fuego, cual bella parábola de las guías de la vida de Hugo Chávez. Nicolás Maduro entregó a la familia del Comandante presidente, la bandera que cubrió el féretro.

Así transcurrió el traslado de los restos mortales de Hugo Rafael Chávez Frías, el hombre que  rescató el proyecto de Bolívar, cambió el destino de Venezuela así como el presente y futuro de América Latina y otros muchos países.

 

(Tomado de Café Mezclado /Pedro Hernández Soto)