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29/08/2012 15:54:51

 

Los jóvenes menores de 30 años son optimistas frente a su futuro económico a corto plazo, pero cada vez más mexicanos pierden confianza en el capitalismo.

 

Los chinos son los más felices con su situación económica, según un estudio del Pew Research Center, que se elaboró con el objetivo de determinar el «estado de ánimo» de los ciudadanos en relación a sus economías.

Los resultados demuestran que el optimismo de las personas está en línea con el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB). China, Brasil, Turquía o la India son las poblaciones con mayor confianza en su situación económica actual y en sus finanzas. Pero, a diferencia de ellos, en México y Rusia, países que también son considerados emergentes, la percepción de la gente no resulta igual de favorable.

José Flores Salgado, profesor economista de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señala a la desigualdad en la distribución del ingreso, como uno de los factores que más han incidido en el desarrollo económico de México y que quizá explican ese descontento.

«Según la información disponible, en el transcurso de los primeros años del presente siglo, la participación promedio de 20% de la población con mayores ingresos es 52.6% de la renta social; en contraste, el promedio de 20% de la población con menores ingresos está sólo por arriba de 4.5%», afirma. Es decir, que el 20% de la población más pobre sólo tiene 4.5% de la renta nacional, mientras que el 20% más rico aglutina más de la mitad de los ingresos del país.  

El libre mercado o capitalismo, como el mejor sistema económico ha perdido popularidad en los países cuyas economías han sido más golpeadas por la crisis financiera, según el estudio de Pew.

En Italia y España el capitalismo ha perdido 23 y 20 puntos de popularidad, respectivamente. Sin embargo, hay que aclarar que el 78% de los españoles encuestados opina que los bancos, motor de la economía de mercado y símbolo del capitalismo, son los principales culpables de su situación financiera. En Italia esa cifra roza el 60%, mientras que en México, por el contrario, los bancos son percibidos como motores económicos.

El sistema capitalista defiende que con base en el trabajo se puede llegar lejos y en México, el 65% de la gente opina que trabajar «duro» garantiza el éxito. En todo el continente, sólo estadounidenses (77%) y brasileños (69%) tienen más arraigada esta noción del éxito que en México.

No obstante, ese dato contrasta con la creencia del 60% de los encuestados mexicanos, de que las cosas podrían ir mejor en un sistema diferente al de la economía de libre mercado. Sin embargo, a excepción de México, en otros países en donde se afirma que el trabajo ‘duro’ lleva al éxito,  también se tiene mayor confianza en el sistema capitalista.

«En efecto, la fuerte desigualdad del ingreso es otro asunto relevante de la economía mexicana que aún está pendiente. Tal desigualdad reduce el crecimiento económico potencial, tiende a desintegrar la cohesión social y la democracia en México, y constituye una muestra evidente del proceso de la polarización económica y social», explica Salgado, que también indica que hay estudios que demuestran que el desarrollo económico de los países no debe ser medido de forma exclusiva en relación a su PIB, sino que otros elementos, como la «evolución del empleo» o la «distribución del ingreso», ganan terreno como indicadores clave.

No obstante, la economía nacional no es la misma que la personal y familiar. A pesar de que los chinos  son muy optimistas sobre la economía de su país, un porcentaje menor está a gusto con sus ingresos familiares, lo opuesto ocurre en Estados Unidos, donde la mayoría piensa que su situación financiera personal es saludable.

Por su parte, los mexicanos piensan que su situación individual o familiar es mejor que la del país en general. Más de la mitad (52%) opina de esta forma. 

Cuando los mexicanos comparan su situación económica actual (2012) respecto a cinco años atrás, es decir, 2007, antes de la crisis financiera, el 37% afirma que ésta no ha cambiado, 31% afirma encontrarse «peor» y 30% «mejor». Pero, a futuro, las previsiones de los mexicanos son más optimistas que las de sus contrapartes en países europeos, sobre todo entre los jóvenes menores de 30 años.

eve de cada 10 mexicanos encuestados señalan al Gobierno como el principal responsable de los problemas económicos, en este sentido, los mexicanos sólo son superados por pakistaníes e hindúes en donde el 95 y 92%, respectivamente, echa la culpa de la situación económica a sus gobernantes.

Cabe destacar que más mexicanos piensan que Estados Unidos es responsable de la marcha de la economía nacional (30%), respecto a los que opinan que son los propios mexicanos los principales responsables (27%).

En este sentido, Salgado afirma que «Después de la crisis de 1982 la economía mexicana pasó a una política de apertura y desregulación con el objetivo central de la estabilización macroeconómica». Esta política transformó al Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), desde 1994, en el «principal instrumento de la política comercial del país», lo que puede explicar la fuerte dependencia económica que perciben los encuestados hacia los Estados Unidos.

Sólo en China la mayoría (57%) opina que los jóvenes accederán a un mejor trabajo que sus padres y gozarán de un futuro económico más «fácil».

En México, un 54% piensa que su situación económica será mejor que la de sus padres, 30% afirma que seguirá igual y sólo el 14% que empeorará.

Sin embargo, entre los mexicanos menores de 30 años la percepción es diferente. Los jóvenes mexicanos opinan que su nivel de vida supera al de sus padres y encabezan el ranking mundial en este aspecto.

Es decir, que los jóvenes mexicanos piensa que su situación actual es mejor a la de sus padres, la mayoría —independientemente de la edad— confía que las cosas mejorarán durante el próximo año y sólo un 14% piensa que su situación económica será peor que la de sus padres.

Para japoneses, ingleses, franceses, españoles y griegos, el cambio generacional traerá un empeoramiento de las condiciones de vida, lo contrario a lo que piensa la mayoría en México. En Grecia, sólo el 9% de los encuestados considera que la próxima generación gozará de mejores condiciones de vida que sus padres.

Los resultados demuestran que sólo 27% de los encuestados piensa que la economía de sus países va bien. Entre los más optimistas están los chinos. El 83% piensa que su economía es buena, les siguen los alemanes (73%), brasileños (65%) y turcos (57%).

La percepción sobre la marcha de las economías se ha desplomado desde 2008, el año en que explotó la crisis financiera, en varios países. En Estados Unidos, el 31% piensa que su situación es favorable, mientras que en países como Japón (7%), España (6%) y Grecia (2%) la inmensa mayoría está descontenta con su situación.

En México, donde la encuesta se ha aplicado de forma ininterrumpida desde 2007, la opinión sobre la marcha del país en general sólo mostró una variación, a la baja, entre 2009 y 2010, cuando la economía se vio más golpeada por la crisis financiera. Mientras que en 2007 y 2008, tres de cada 10 mexicanos estaba a gusto con la dirección del país, en 2009 y 2010 la cifra bajó a 21 y 19% respectivamente, en 2011 subió a 22% y, este 2012, el 34% de los mexicanos encuestados se mostró a favor.

Según analistas de Pew, existe una correlación entre la percepción que los ciudadanos tienen de la situación general de sus economías y el crecimiento del PIB. Así, los chinos son los más optimistas, pero, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), su economía ha crecido 10.5% anual entre 2007 y 2011. Mientras que los brasileños, en su gran mayoría optimistas en relación a su situación económica de hace cinco años, han experimentado un crecimiento, como país, del 4.2% en ese periodo. Mientras que los españoles, que están entre los más pesimistas, apenas vieron un crecimiento económico del 0.7% en 2011.

En México la precepción sobre la marcha de la economía en concreto ha caído un 16% en los últimos cinco años, una percepción agravada durante el periodo 2009-2010. Aunque, de cara al futuro los mexicanos están entre los más optimistas, pues piensan que su situación mejorará. Sólo brasileños, chinos y tunecinos son más optimistas respecto a su situación en el futuro. En el polo opuesto se encuentran los griegos y los checos, que no confían en que la situación mejore durante el próximo año.

 

(Fuente: altonivel)