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08/10/2010 0:20:17

Se trata del primer escritor en lengua española que ha ganado el premio en las dos últimas décadas. El último que lo hizo fue el mexicano Octavio Paz, en 1990.  El escritor peruano, de 74 años, ha sido reconocido con el premio para el que fue eterno candidato año tras año desde la década de 1980, pero que siempre se le había escapado, al punto que muchos creyeron que ya jamás lo lograría.

El rumor mundialmente extendido —aunque por razones lógicas nunca confirmadas— es que al peruano no se le negaba el Nobel por falta de méritos literarios, sino por la controversia que genera su credo entusiasta, ortodoxa y militantemente liberal.

El escritor es un liberal para quien la diplomacia intelectual no tiene espacio, de ahí que no suela ahorrar adjetivos cuando de atacar o elogiar se trata.  En 1990 quiso llevar toda esa teoría a la práctica y fue candidato por la derecha a la presidencia de Perú, pero todo terminó con una aparatosa derrota en las urnas.

Por la década de 1950, el entonces futuro autor de «La casa verde», «Conversación en la catedral» o «La fiesta del chivo», era izquierdista. Quienes lo conocen de entonces, dicen que más que marxista era un liberal radical, en el sentido revolucionario y progresista de aquellos años.

Fue miembro de una célula clandestina del Partido Comunista y admirador y defensor de esa Revolución Cubana, de la que ahora desbarra —con razón o sin ella— lo mismo que suele hacer de modo furibundo con Chávez y Evo Morales. La ruptura se produjo en la década de 1970.

De esa época data el derechazo a la mandíbula que lo enemistó por siempre con el colombiano Gabriel García Márquez, quien lo antecedió en 28 años en el Nobel.

Ganador de premios como el Cervantes, el Príncipe de Asturias, el Planeta o el Rómulo Gallegos, y doctor Honoris Causa de universidades americanas, asiáticas y europeas, en su vitrina faltaba sin embargo el Nobel que ahora tendrá.

Entre sus obras  destacan comedias, novelas policiacas, novelas históricas y políticas. Varias de ellas, como «Pantaleón y las visitadoras» (1973) y «La tía Julia y el escribidor» (1977), han sido adaptadas y llevadas al cine.


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