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LA TECLA CON CAFÉ

Cronicafeando

El cartero no siempre llama dos veces *

El cartero no siempre llama dos veces *


8:39:47 a.m.

Por Mercedes Rodríguez García

Basta con leer todos los días la prensa —si le llega, y a su hora— para constatar en las cartas de los lectores el grado de insatisfacción que tiene la población con el sistema que conforman la editora, la poligrafía y la distribuidora, un engranaje donde las piezas no encajan como debían. Un tanto por razones materiales y técnicas; y otro, por esos reiterados factores subjetivos, saco ciclópeo que acepta lo humano y lo divino.

Pues resulta que para leer un periódico como Dios manda, es preciso que engarcen a la perfección los eslabones de una cadena productiva que comienza con la búsqueda y redacción de las noticias, continúa con la impresión de los periódicos, y finaliza con su distribución a cargo de Correos de Cuba, cuyos servicios y funcionamiento dejan mucho que desear.

Si no, pregúntele a los suscriptores de edificios altos, específicamente los del 12 Plantas 3, en Santa Clara, quienes desde hace un mes sufren las consecuencias de un simple reemplazo de cartero,  situación que no debería traer derivaciones negativas de cumplirse lo reglamentado y dispuesto para que la sociedad funcione como es debido, y no al arbitrio de quienes la mueven, unas veces hacia adelante, y otras, en marcha atrás.

El cartero que se fue no tenía pito, pero sí muchos deseos de servir a los demás. Le decían «El Suave», por lo de educado y complaciente. Tanto, que según sus superiores «malacostumbró a la clientela», que tan feliz lo recibía, incluso los domingos, cuando aprovechaba para cobrar a los morosos. (No está de más apuntar que nunca se perdió una carta, ni un giro, ni un paquete, ni el dinero de las chequeras. Y aunque dicen que «El Suave» tuvo que pagar de su salario dos veces el precio de sus deferencias, los vecinos jamás le oyeron quejarse ni comentar al respecto).

Pues un día el panorama cambió de la noche al día. Santy, el nuevo cartero ¡nada qué ver!  Y arguye sus porqués para no subir a los apartamentos: el edificio debía tener un casillero postal en el lobby, no puede dejar sola la bicicleta, el elevador no para en todos los pisos, tiene problemas en una rodilla… En fin, Santy «hace lo que está escrito» y ¡listo!

Se refiere a lo establecido en el «Reglamento de los Servicios de Correos, Giros Postales y Telégrafos», creado mediante el vigente Decreto 3508, el cual establece en su Capítulo XVII, De la Entrega de la Correspondencia, lo siguiente:

Artículo 96. Si el domicilio del destinatario se encuentra en un edificio o casa de apartamientos, vecindad o de huéspedes, la entrega la efectuará el cartero de ser posible, en el propio apartamiento o habitación del destinatario, o en la del encargado o responsable del edificio o del establecimiento, o en los buzones instalados en los edificios con esos fines.

Los carteros pueden asimismo entregar en la calle la correspondencia dirigida a personas que les sean conocidas si estas la reclaman.

Artículo 97. Los carteros no están obligados a subir a pisos altos para entregar otra correspondencia que la certificada y la entrega especial. Los vecinos de dichos pisos deben bajar a recoger su correspondencia ordinaria, previa llamada de los carteros o comisionar a un vecino del piso bajo para que la reciba.

Hasta aquí la Ley. Pero el orden y la disciplina entre las organizaciones, instituciones y ciudadanos no se logran solamente mediante decretos, que las más de las veces, ni se conocen; y si se conocen, no se aplican. De hecho en lo reglamentado quedan resquicios por donde escabullirse, como la expresión utilizada en Artículo 96, «de ser posible», forma condiciona el servicio al parecer humano, que ya sabemos dependen de las circunstancias, y sobretodo en estos tiempos, a los intereses particulares de cada cual.

Por lo tanto Santy «hace lo que tiene que hacer», y lo orientado es llevar los periódicos para la oficina de correos, a donde se suponen vayan a recogerlos  los interesados, suscriptores que pagan una tarifa postal ($5.40 CUP) por la entrega de las prensa a domicilio, lo cual no se corresponde con el servicio prestado, la más de las veces tardío, en dependencia de la hora que termine la tirada el poligráfico, que a su vez depende de la puntualidad de las editoras, que a su vez dependen de las deficientes infocomunicaciones…

Pues vecinos del 12 Plantas 3 ¡a poner de nuevo los buzones!, que fueron retirados para que en ese local funcionara un colegio electoral. Ocurrió hace años, durante el «mandato» de un encargado, que no el que está ahora. La tarea no será fácil. Se trata de varios cuerpos metálicos, que van adosados a una pared de concreto, ya oxidados y con abolladuras debido al tiempo que permanecieron arrinconados en el sótano.

Dice el refrán que las personas hablando se entienden (observo lo mal que fluye últimamente la comunicación interpersonal). Con Santy se ha hablado y también se ha discutido en forma inadecuada. Y Santy no es «El Suave», claro.

Ninguna persona es igual a otra, ni tienen porqué coincidir en carácter, educación y cultura, o tener las mismas condiciones física o de salud. Más lo que no puede ocurrir es dejar de prestar determinado servicio que el cliente paga, y no recibe, o recibe inadecuadamente. Mas, adviertan como el hombre sí determina. De ahí lo importante de seleccionar los más idóneos según las exigencias del puesto de trabajo, sin discriminaciones, pero sin paternalismos.

La carpeta de Correos de Cuba es amplia y necesita personal competente y sobre todo confiable. Incluye servicio postal universal (correspondencia ordinaria y certificada, bultos postales nacionales e internacionales), servicios telegráficos, de mensajería expreso, distribución y comercialización de la prensa y las publicaciones, de infocomunicaciones, venta de productos de ofimática, materiales de oficina y valores postales y servicios financieros (giros postales, pago a beneficiarios de la seguridad y la asistencia social, pago de estipendio a estudiantes, cobro de créditos sociales), entre otros.

La vida en Cubita la Bella ha confirmado que no basta con la buena voluntad, en este caso la de dirigentes y funcionarios del hoy Grupo Empresarial Correos de Cuba, entidad que acomete un proceso de reestructuración para mejorar la eficiencia de sus procesos. Pero No siempre las reestructuraciones son bienhechoras ni mejoran  a favor de los clientes ni van de la mano con el cambio de mobiliario, ni la pintura a las paredes, ni el cartel identificativo… 

Justo sería que los hasta más de 500 pesos que pueden llegar a ganar a destajo los carteros, dependieran no de la cantidad de funciones que le competen (15), sino de la calidad y eficacia de estas. (¿Acaso los afectados no se quejan?) Y justo sería, además, la devolución de la tarifa postal pagada por el suscriptor ante un servicio deficientemente prestado. 

Quizás en otro comentario me detenga a hablar de los carteros, oficio subvalorad o en muchos países por su escasa compensación económica. Leí que antiguamente se incorporaban «a correos» diciéndoles previamente: «No pensarás vivir de esto. Tendrás que buscarte algo que complemente el sueldo que aquí te van a pagar». Porque hasta el silbato tenían que comprárselo. Y así vivieras en la  punta de una loma o en un bajío tenían que llegar «carta en mano» a la puerta de la vivienda, no sin antes tocar «un silbato prolongado o dos seguidos», por si la gente quería salir a recibirle. Cómo cambian los tiempos… ¡y los Reglamentos!  

*El Cartero siempre llama dos veces es el título de una novela negra del escritor norteamericano James M. Cain. El comentario no guarda relación con el argumento de esta obra de acciones rápidas y de extensión breve, con elementos de sexualidad y de violencia.

 

Matando al elefante africano

Matando al elefante africano

 

8:30:37 a.m.

El comercio ilegal de marfil crece y cada año se matan más de 30.000 elefantes. Gobiernos toman acción. 

El elefante no tenía la cara y su tronco estaba destrozado, pero sus patas temblaban aún. Le habían arrancado los colmillos. 

Cuando escuchó los disparos, Darren Potgieter, médico de Wildlife Conservation Society, tomó el helicóptero en la reserva Niassa al norte de Mozambique y comenzó la búsqueda. Lo que vio nunca lo olvidará. Para ahorrar balas los cazadores disparan al elefante, luego cortan su cara con machetes y toman el marfil. 

Potgieter permaneció allí hasta que el macho murió. 

En menos de 50 minutos 64 elefantes fueron muertos por contrabandistas de marfil, la amenaza número uno de este icónico animal, el más grande que pisa hoy la tierra. 

La historia, contada por el semanario chino Southern Weekend (el de mayor tiraje) que envió durante 11 días a su periodista Yuan Duanduan a reportar la cacería de elefantes por distintos países, es una más en la aterradora y alocada carrera que tiene estos animales al borde de la extinción. 

China es hoy el principal mercado del marfil que activó la cacería sin piedad luego de una relativa calma en los años 90. Pero no es el único: fuerzas insurgentes como el grupo somalí al-Shabaab se financian con este comercio, que mereció reunión urgente de líderes mundiales la semana pasada para prohibir de manera tajante el tráfico de marfil mediante la Declaración de Londres firmada por 41 países. 

Las cifras 

Unos pocos números muestran la tragedia del elefante africano. Las cifras de la Liga de Acción por los Elefantes (EAL), recuerdan que hacia los 1600 los elefantes desaparecieron del norte de África. A comienzos del siglo 19 su población de estimaba en 27 millones, de los que quedaban 5 millones al despuntar el siglo 21. En 1981 había cerca de 1.300.000 y hoy se calcula que viven menos de 420.000. 

En Tanzania, que almacena el mayor número de colmillos en el mundo, 90 toneladas métricas, cada día son muertos 30 elefantes por las bandas de traficantes. 

No es solo allí. En el norte de Camerún fueron muertos casi 500 elefantes entre enero y febrero de 2012. En Sierra Leona no queda ninguno y en la República Democrática del Congo 22 fueron masacrados en el Parque Nacional Garamba en solo 48 horas y sus colmillos enviados al sur de Sudán y Uganda, uno de los caminos del marfil hacia Asia. 

Una persecución que no es de ahora. El elefante es uno de los animales más explotados en la historia de la humanidad y quizás ningún otro producto natural como el marfil influyó tanto en el devenir de un continente. Fue buscado por indios, romanos, persas, árabes, chinos, españoles, británicos y portugueses, financiando la colonización de África y la esclavitud de los siglos 18 y 19. 

Se estima que cada año se matan unos 36.000, entre el 8 y el 10 por ciento de la población que queda. Así sería cuestión de 10 años su extinción. 

Un estudio de Fiona Underwood y Robert Burn de la Universidad de Reading en el Reino Unido sugiere que entre 2007 y 2011 el tráfico de marfil se duplicó. 

Ese comercio representa cerca de 20.000 millones de dólares anuales en un mercado que, en su orden, se reparten China-Hong-Kong, Estados Unidos, Tailandia, Egipto y Alemania. 

Su valor 

En África machos y hembras son perseguidos por igual. En Asia, donde también la persecución es incansable, los machos. Las hembras no tienen colmillos. 

La sociedad de elefantes es matriarcal. Las hembras viven juntas con sus crías. Los lazos son estrechos. Su memoria es prodigiosa y le vale para recordar las fuentes de agua y alimento en tiempo de sequía. 

A medida que las hembras son cazadas, una generación de jóvenes y bebés queda a la deriva, con consecuencias serias para su supervivencia. 

El elefante es clave en su entorno ecológico. Y lo ha sido desde que tiene su forma actual hace cerca de 5 millones de años, cuando apenas existían algunas formas prehomínidas. No solo dispersa semillas a varios kilómetros para el florecimiento del importante bosque africano, sino que construye estanques que benefician otros animales. 

Para los científicos, junto a delfines y chimpancés, son de los animales más avanzados cognitivamente exhibiendo conductas propias de los humanos como altruismo, cooperación, pena y aprendizaje, fuera de empatía. 

Un estudio revelado esta semana por Josh Plotnik de la Universidad de Cambridge, reveló cómo los elefantes asiáticos se consuelan cuando sienten ansiedad y tribulación. 

La protección 

Una prohibición mundial para el comercio de marfil se ha desvanecido. En 1989 el mundo conoció la tragedia y prohibió ese comercio. 

Una moratoria solicitada años después por China para adquirir el marfil en stock disparó la caza y abrió los ojos a una emergente clase media china que, como expusiera Duanduan, no sabe que la extracción del marfil requiere matar al elefante. 

Fue la exsecretaria de Estado de Estados Unidos Hillary Clinton la que lanzó un plan de US $80 millones para combatir un tráfico de marfil «que tiene serias implicaciones para la seguridad y prosperidad de personas de todo el mundo». 

A la Declaración de Londres por la cual países como Tanzania, Gabón, Kenya, el Reino Unido, Alemania, China y Estados Unidos se comprometieron a endurecer la legislación contra lo que llamaron un crimen serio, se sumó el respaldo del presidente Barack Obama quien elevó el tráfico ilegal de marfil como tema prioritario para una docena de agencias federales. 

La caza ilegal y el tráfico silvestre es el cuarto crimen transnacional más grande, que alimenta organizaciones criminales. 

Las bandas utilizan helicópteros, poderosas armas como fusiles AK 47, GPS y otros dispositivos para cometer sus crímenes. 

«Esto es una guerra», dijo al semanario chino Justino Carlos Davane, un oficial de protección en Niassa a cargo de unos 70 guardas, insuficientes frente a la amenaza y las grandes reservas: 40.000 kilómetros cuadrados en los que en 2012 fueron muertos 3.000 elefantes. 

En el Parque Nacional Zhaku Ma en Chad, los oficiales patrullan a caballo y, aunque están entrenados, docenas han sido asesinados por los cazaelefantes. 

Es que el negocio es lucrativo. Andrea Crosta, de la EAL en California, informa que aquella fuerza somalí embarca cada mes cerca de 3 toneladas de marfil, que vende a US $200 el kilo, US $600.000. 

En algunos mercados asiáticos el precio del kilo se ha disparado hasta 1.500 dólares. 

El marfil somalí es embarcado hacia México en grandes buques que también visitan Arabia, China e Irán. 

El tráfico es alentado por falta de normatividad y la debilidad institucional de no pocos países africanos. 

Davyth Stewart, investigador de tráfico ilegal para la Interpol en Francia, dijo en el encuentro de la Zoological Society en Londres que sesionó a la par que la cumbre de líderes que dos hombres capturados en Irlanda con US$600.000 producto de la venta de cuernos de rinoceronte (otro animal perseguido) fueron multados con 500 euros. 

En países africanos los turistas chinos cruzan las fronteras en África sobornando oficiales de aduanas, aunque en promedio dos son capturados cada día por transportar marfil según el reporte Traffic del comercio de fauna y flora. 

Solo en agosto de 2013 se impuso una pena a una mujer china arrestada en el aeropuerto de Nairobi, Kenya, con unas piezas de marfil. Lo que antes se castigaba con una multa, ante la protesta de más de 30 grupos ambientalistas fue condenada a 31 meses de prisión. 

Aunque los grandes decomisos como las 11,8 toneladas realizados por la aduana de Xiamen en noviembre pasado llaman la atención de la prensa, el 70 por ciento de las transacciones está representado en pequeñas transacciones de marfil trabajado de menos de 10 kilos de peso, según Underwood y Burn. 

El tiempo apremia. Durante la entrevista de Duanduan con el oficial en Mozambique tres disparos se escucharon unos 10 metros más allá de la ribera del río. «Debe ser otro elefante», dijo Justino. 

En noviembre 3, autoridades de Tanzania descubrieron 700 colmillos en un sitio de residencia de un chino. El marfil pesaba 1.700 kilos. 

Es el nuevo oro y como este bañado en sangre, la sangre de los inocentes elefantes.

(Fuente: elcolombiano )

EE.UU. contrató científicos nazis para probar drogas como el LSD

EE.UU. contrató científicos nazis para probar drogas como el LSD


9:24:13 p.m.

Científicos nazis fueron contratados por EE.UU. para realizar pruebas de drogas como el LSD entre otras técnicas de interrogatorio de los espías soviéticos capturados durante la guerra fría, según una periodista estadounidense.

El libro de Annie Jacobsen «Operación Paperclip: el programa secreto de inteligencia que llevó a los científicos nazis a América», publicado esta semana, describe el programa de inteligencia de EE.UU. durante la guerra fría que llevó a más de 1.600 científicos alemanes al país norteamericano en virtud de contratos militares secretos, informa el periódico israelí Haarez.  

De acuerdo con Jacobsen, los 21 nazis contratados por EE.UU. examinados en el libro, uno de los cuales es Walter Schreiber, ex cirujano general del Tercer Reich que se convirtió en el jefe médico del Camp King, una instalación clandestina de EE.UU. en la zona americana de la Alemania ocupada, trabajaron codo con codo con Adolf Hitler, Heinrich Himmler y Hermann Göring durante la Segunda Guerra Mundial. 

Como parte de la «Operación Paperclip», al menos dos espías soviéticos capturados entre el 4 y el 18 de junio de 1952 en Alemania por una red de espionaje de la CIA fueron sometidos al programa Artichoke (Alcachofa), que estudiaba, entre otros métodos, la hipnosis, forzada por la adicción al LSD y otras sustancias químicas, para producir amnesia y otros estados vulnerables en el sujeto. 

«El plan para el que se desarrollaba el programa de interrogatorios estaba muy claro: drogar a los espías, interrogarles y causarles amnesia para hacerles olvidar», escribe Jacobsen.  

Luego, en 1978, el administrador de Artichoke, Richard Helms, que después fue director de la CIA, admitió en una entrevista al periodista David Frost que EE.UU. es responsable de llevar a cabo estas pruebas con LSD.  

Según escribe la periodista en su libro, en aquel momento la CIA creía que los soviéticos estaban desarrollando programas de control mental supuestamente destinados a hacer hablar a los espías capturados.  

«Sentimos que era nuestra responsabilidad no quedarnos atrás con respecto a los rusos o los chinos en este campo, y la única manera era probar cosas como el LSD y otras drogas que se podrían utilizar para controlar el comportamiento humano», confesó Helms. 

(Fuente: RT)

 

 



La química del amor o imbecilidad transitoria

La química del amor o imbecilidad transitoria

 

10:04:08 a.m.

Acaba de irse San Valentín, fecha en la que todo el mundo celebra el amor entre parejas. Y aunque en Cuba tiene lugar como Día de los Enamorados,  extendiendo la efeméride del más universal de los sentimientos a todos los seres humanos, la tradición circunscribe el 14 de Febrero a la relación entre dos personas —ya no importa mucho el sexo— a las que además del cariño los une la pasión, el apetito o el afecto vehemente.

Y nada de flechazos disparados por Cupido. No. Resulta que ahora, en la era de los matrimonios gay y la lucha contrala homofobia, la ciencia afirma que el amor es solamente pura química, aseveración que explicaría el comportamiento, muchas veces estúpido, que seguimos cuando nos enamoramos.

El filósofo José Ortega y Gasset definió el enamoramiento como una situación de «imbecilidad transitoria». Por fuerte que nos parezca esta definición, lo cierto es que debemos admitir que cuando nos fijamos en una persona, comenzamos a realizar cosas estúpidas (como celebrar San Valentín, pensarán algunos).

Empezamos a hablar de «él» o «ella» como si nada más existiera en el mundo, nuestro ritmo cardíaco se incrementa, se generan más glóbulos rojos para mejorar la oxigenación de nuestro organismo, y en ocasiones dejamos de lado al resto de personas que nos rodean, sean o no de la familia.

Aunque muchas de estas reacciones son puramente fisiológicas, ¿qué desencadena este torrente de actividades que suceden en muchas ocasiones cuando nos enamoramos?

Algunos científicos definen al amor como pura química. Y seamos realistas (aunque estemos en San Valentín), razón no les falta. El comienzo de esa intensa enfermedad, por la que nos «obsesionamos» con alguien, no es más que una curiosa mezcla de reacciones bioquímicas. En cierta manera, el corazón nubla a la razón, condicionando nuestro comportamiento y voluntad.

Las culpables resultan unas sustancias químicas que, actúan en la corteza del cerebral, y desencadenan finalmente una serie de reacciones fisiológicas sobre nuestro organismo.

Cuando conocemos a una persona que nos atrae, las primeras sustancias que empiezan a jugar con nosotros mismos se denominan feromonas. De ahí eso de que el amor es ciego, ya que estas moléculas de bajo peso llegan a través de nuestras fosas nasales. Es decir, que la primera atracción se determina por la nariz. Sí señor, el flechazo inicial es cuestión «de narices» y no de ojos, aunque el refrán diga que la «cáscara guarda el palo».

Entonces son las feromonas las sustancias que determinan esa atracción inicial, que de hecho puede continuar o desvanecerse. La responsable de que se mantenga es la feniletilamina, encargada de  propiciar esa sensación, antes del primer encuentro sexual, típica de «euforia» y «pasión» que sentimos cuando nos enamoramos.

Resumiendo. El cerebro se turba gracias a la acción de esta sustancia, la vista deja de ser periférica para focalizarse, empezamos a escuchar sonidos internos y evitar el «ruido externo» e incluso, perdemos la coordinación de nuestros movimientos.

Pero esa «imbecilidad transitoria» no dura eternamente, sino que nuestro organismo decidirá finalmente si la persona en cuestión merece o no la pena. El cerebro regresará a un «estado de calma», y equilibrará el caos momentáneo en el que se vio envuelto.

Y es en este punto donde entran a jugar otras nuevas sustancias químicas, las conocidas como endorfinas y encefalinas. En realidad se trata de opiáceos (drogas naturales del placer), con las que nos «teletransportamos» a una especie de inframundo divino.

Pero no hay amor sin atracción. O al menos eso piensa nuestro organismo, que también se ve sometido a la acción de determinadas hormonas, como la testosterona y los estrógenos, que favorecen el conocido deseo sexual. Otras sustancias, como la oxitocina o la vasopresina, también intervienen «estrechando nuestros lazos» con esa persona.

Un verdadero el cóctel que se produce en nuestro cerebro y trasciende al resto del organismo. Una mezcla bastante «explosiva» de sustancias que funcionan sobre nuestra mente y sistema endocrino, y que explican el por qué de esos «flechazos» que desencadenan el  llamado enamoramiento de la persona en cuestión.

Concluya usted. Pero a mi todo indica que la fidelidad no es más que una cuestión hormonal, aunque la demostremos con flores y otros regalos materiales un día tan específico, como el llevado y traído Día de los Enamorados, Día del Amor, o de San Valentín, que pudiera ser también de Santa Valentina, para seguir la corriente de que promueve la igualdad de género.

 

 

 

Fito Páez: Santi

Fito Páez: Santi


6:18:32 a.m.

Por Fito Páez

Santiago Feliú fue uno de mis más divertidos compañeros en la noche habanera durante casi 30 años. Fueron noches de música, alegría, excesos y amistad. 

Recuerdo su carromato blanco que parecía una caja de pandora donde convivían sillas rotas, tarros de pintura, guitarras, cables eléctricos, equipos de música, alfombras, etc., y el auto de Chitty Chitty Bang Bang de Dick van Dycke, por donde nos sacaba a Juanpín, a Alejandro Avalis y a mí por los piringundines y antros habaneros en busca de nuevas aventuras. Nos peleábamos y entreverábamos mucho entre la revolución cubana, los efectos del ron, la indecencia capitalista a la que yo oponía la nuestra propia y sus delirantes posiciones de acordes en esa endiablada guitarra zurda de la que él hizo florecer varias de las mejores canciones de la música popular americana de los últimos años. Y su constante tartamudeo. Yo le decía: «Habla bien, cabrón, no tengo mucho más tiempo», mientras señalaba con mi dedo índice hacia mi muñeca a un reloj invisible en señal de apuro e incomodidad. Y él entre el ataque de risa propio, el de la concurrencia y su adorable gaguez tardaba en responder. Y cuando lo hacía, lo hacía con esa ternura que despiertan los niños. Amaba y amo mucho a Santi por su testarudez ideológica, aunque muchas veces no acordara con él y tuviéramos diferencias irreconciliables tanto en aspectos políticos como musicales a veces, o sobre la piel de alguna mujer o la importancia del agua en la navegación. Nada que no pudiera desarmar una buena Hatuey de 12 grados helada recién salida de algún refrigerador cubano. Amo a Santi por su lirismo inconmensurable. Por su autenticidad y su quijotismo contra viento y marea de todas las formas impuestas por los cánones de la música popular del mundo. 

Él escribió sus gemas al borde del mundo. En un castillo de cristal. Estaba y no estaba con nosotros. Cuando lo veías y escuchabas con sus grupos en La Habana durante tantos años, en tantísimos escenarios, si lo mirabas atentamente podías ver a un hombre niño poseído, en trance bajo algún efecto narcótico de sus visiones del mundo. De un mundo que podía a veces no estar frente a él. Pero es que de eso se trata todo. A veces no estamos allí o sobre eso, sobre lo que cantamos, no está allí. Eso vive en otras dimensiones. Y eso que vive en otras dimensiones se percibe en soledad, bajo las estrellas o dentro de un opiadero en Marrakesh, o después de un polvazo con una mulata desconocida en Bogotá, o dentro de los ojos de tus hijos, o en una soledad acompañada de muchísima gente en una discoteca. Eso que él percibió y expresó del mundo fue y será absolutamente genuino y original. Grave y agudo. Hizo su vida y sus canciones sin pedirle permiso a nadie. Como debe ser. Absolutamente incorrecto, como los grandes artistas. Y tenía ese exquisito sentido del humor para desacralizar todo lo fatuo. Era un hombre del rock and roll, sin haberlo escuchado mucho. Sin miedos ni normalidades absurdas. Él era un anormal en todo el sentido enorme de la palabra. Sus músicas y sus palabras representaban «la diferencia». Él era lo diferente.

Santi era de esos que asustaba a los progresistas correctos, defensores de las diferencias. Miserables, decíamos. Sé que a Santi le hubiera gustado mucho este último párrafo. Puedo decir que conocí a un hombre noble y sin ninguna duda, de haber ido a la guerra, lo hubiera querido tener a mi lado porque sé que hubiera cuidado mis espaldas como yo las de él.  Santi, te vamos a extrañar porque fuiste uno de los mejores. Fuiste uno de mis grandes e incondicionales amigos y habernos conocido se lo debemos a Pablo Milanés, en el festival de Varadero 87.

Me cuentan que ya te cremaron.

Edgar Allan Poe narra en uno de sus cuentos que no se muere hasta terminar de morirse la última célula, o sea, que sentiste al fin las llamas del fuego sobre ti!...

¿Habrán sido tan sagradas y hermosas como las de tu corazón?

(Fuente: CubaSi)

Bill Gates financia un celular que se recarga con orina

Bill Gates financia un celular que se recarga con orina

 

9:24:46 a.m.

La posibilidad de recargar un teléfono móvil solo con orinar es una propuesta que ya está desarrollando un equipo de la Universidad de West England, Bristol, con la ayuda del magnate de la informática Bill Gates.

Los científicos aseguran haber usado celdas de combustible biológicas que convierten los desechos en electricidad y el empresario prevé que en el futuro la electricidad generada de esta manera pueda ser usada no solo para móviles, sino para recargar diferentes tipos de máquinas, incluso en la esfera de la agricultura.

La Fundación Gates ha anunciado una nueva serie de subvenciones a los equipos científicos que se centren en mejorar el saneamiento como parte de su iniciativa Grand Challenges Explorations, según informa la página oficial de la fundación.

De entre los once proyectos con los que colabora el cofundador de Microsoft, las investigaciones de los científicos de la Universidad de Bristol, que permitirán recargar baterías de los móviles con la orina es lo que más entusiasma a Gates.

«Las innovaciones no tienen que ser complicadas o costosas para ser impactantes y por eso estamos tan entusiasmados con la gama de enfoques que estos proyectos representan», ha indicado el director del programa Agua, saneamiento e higiene de la Fundación Gates, Brian Arbogast.

Entre los otros proyectos financiados destaca el del Instituto de Tecnología de California, con su idea de un baño a partir de energía solar que genera hidrógeno y electricidad. Así, un inodoro que desinfecta las heces y la orina y recupera los recursos y el agua potable, de la Universidad de Toronto y un baño que produce carbón vegetal biológico, minerales y agua limpia y cristalina de la Universidad británica Laoughborough, son proyectos que para Gates también prometen.

(Fuente: eju!tv /La Vanguardia)

 

 

«Muertos paraos» en Puerto Rico: esta vez un boxeador

«Muertos paraos» en Puerto Rico: esta vez un boxeador

 

9:22:42 a.m. 

Vestido como si fuera a participar en un combate y colocado de pie en la esquina de un ring, el cuerpo de un joven boxeador fue velado por familiares y amigos, de acuerdo a una excéntrica y cada vez más popular costumbre en Puerto Rico de mostrar a los «muertos paraos». 

«Él quería que lo velaran así», contó Lilia Amaro, tía del fenecido púgil Christopher «Perrito» Rivera durante el velatorio que se llevó a cabo en el centro comunal del complejo de viviendas protegidas Manuel A. Pérez de San Juan, lugar donde se crió el deportista. 

El cuerpo de Rivera, vestido con guantes azules, zapatillas negras y equipación de boxeador de color negro con detalles amarillos y blancos, fue colocado sobre un cuadrilátero con sogas amarillas y cadenas blancas, para ser mostrado a la comunidad. 

Este particular modo de exponer el cadáver de una persona no es tan extraño en Puerto Rico, donde de vez en cuando los muertos son expuestos al público fuera de sus ataúdes, recreando una escena que puede evocar los principales hobbies del fallecido o incluso las circunstancias en las que murió. 

(Fuente: lapatilla/eju!tv)

Treinta años después, el Mejunje sigue ahí

Treinta años después, el Mejunje sigue ahí


5:34:01 a.m.

A la persistencia y pasión de un hombre de la cultura como Ramón Silverio, y gracias al apoyo de muchas personas honestas que siempre creyeron en él y en sus ideas sobre el arte, se debe la permanencia y buena salud de El Mejunje, proyecto cultural asentado en Santa Clara, que este domingo arriba a sus primeros seis lustros de vida.

Fue muy cerca de los difíciles años del periodo especial, cuando Silverio tuvo uno de esos momentos de destello que lo caracterizan, y solicitó le fueran entregadas unas ruinas ubicadas en un área cercana al Parque Vidal. Su propósito era muy sano «tratar de curar, en parte, las heridas que provocaban en el alma de los santaclareños las limitaciones económicas de aquel momento crítico de la nación», ha dicho.

No resultó fácil imponerse a prejuicios, malos entendidos, trabas burocráticas y otros fenómenos nocivos que aparecían a cada instante. No obstante, él continuó creyendo en eso de que, quien persevera triunfa, y así comenzaron a abrirse muchas puertas, esas que difícilmente alguien se atreverá a cerrar jamás.

En aquel contexto dificilísimo cuando la mayoría de los centros nocturnos cerraban sus puertas por falta de presupuesto para financiar los espectáculos, este hombre sencillo y culto como el que más, buscó la manera de salvar el emergente movimiento cultural de la ciudad, y en medio de la oscuridad comenzó a emerger la luz en Santa Clara.

De esa manera llegaron también las peñas del bolero y espacios para los jóvenes trovadores, los niños, los amantes del rock, el jazz, las modas, el teatro y cualquier otra manifestación del arte, cuya única condición para presentarse era, y continúa siendo, que resultara un proyecto inclusivo y de calidad, lo cual obviaba la chabacanería y el mal gusto, eso y solo eso exigió Ramón Silverio.

En ese sentido recuerdo las palabras expresadas por Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, durante una breve visita al lugar, cuando dijo que Silverio era un adelantado de su tiempo, al proponer ideas que contribuían al respeto a la diversidad y al fomento de los mejores valores del ser humano.

En momentos de pérdida de valores, y de algunos desvaríos, cuando la sociedad cubana pretende renovarse, valdría la pena multiplicar el ejemplo de El Mejunje, una verdadera obra humana que ha sabido poner la cultura al servicio del hombre y de su transformación.

Treinta años después, habría que decir que si algún mérito tiene Silverio, el padre de El Mejunje, es que supo luchar contra viento y marea por sus sueños, con una fe inmensa en el hombre y en el mejoramiento humano, en que la gente puede transformarse y ser mejor persona, y todo desde la cultura.

(Fuente: Granma /Freddy Pérez Cabrera)