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LA TECLA CON CAFÉ

Cronicafeando

Víctor Jara tendrá funeral masivo a 36 años de ser asesinado

Víctor Jara tendrá funeral masivo a 36 años de ser asesinado

Por Mercedes Rodríguez García

La Fundación Víctor Jara anunció que se realizará un funeral masivo desde el jueves 3 de diciembre a las 12: 00 horas (hora local de Chile) que durará hasta el sábado 5 a las 10:00 horas. El domingo 6 de diciembre partirá un cortejo fúnebre, a pie, hasta el Cementerio General. Los buenos mueren jóvenes, pero perduran más en el recuerdo. Yo que le conocí fugazmente, nunca le olvidaré. Aún escucho sus canciones y me conmueven.

El entierro será distinto a 1973. Su viuda, la coreógrafa británica Joan Turner, debió sepultarlo «de manera prácticamente clandestina». En esta ocasión Köning demandó verdad y justicia para el artista y para todos los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de Chile. Lástima que aquellos jóvenes chilenos que estudiaron en Cuba Medicina, apenas recuerden a esta islita maravillosa. Al final, se graduaron y se marcharon. No sé ni el paradero de aquellos de los que estudiaron conmigo en el IBPC e Victoria de Girón, en los años 70, cuando el triunfo dela Unidad Popular.

¿Dónde están Minerva Llorca Puig, Lucía Aravena Mondaca, Mariana Tricallota López, por solo citar a los más allegados...?

Pero me alegra que la de Jara, al menos sea una ceremonia simbólica, abierta a todos los que junto a familiares deseen rendir homenaje al emblemático cantautor chileno, quien fuera detenido y asesinado pocos días después del golpe militar al Presidente Salvador Allende, en 1973.

El homenaje se anunció luego de recibir el informe del Servicio Médico Legal (SML) que confirma que el artista fue víctima de torturas y de múltiples fracturas por heridas de balas en el cráneo, tórax, abdomen y extremidades que provocaron un shock hemorrágico en un contexto de tipo homicida.

El director del SML, Patricio Bustos, afirmó que los análisis, ratificados por el Instituto Genético de Innsbruck en Austria, indican que Jara fue golpeado y torturado durante su paso por el Estadio Chile, usado en aquellos años como centro ilegal de detención.

En la investigación fueron identificadas más de 30 lesiones óseas producto de fracturas provocadas por heridas de proyectil, más algunas provocadas por objetos contundentes que no corresponden a heridas de bala, explicó Bustos.

Los restos del artista habían sido exhumados en junio de este año en el Cementerio General por orden del juez Juan Eduardo Fuentes Belmar, que investiga el asesinato, para ser sometidos a pericias en el SML.

Al cumplirse 36 años de los hechos, no están sentenciados todos los responsables del crimen. Este año fueron procesados el entonces conscripto José Paredes, quien confesó haber disparado contra el músico y luego se retractó, y el ex jefe del centro de detención, coronel retirado Mario Manríquez. No obstante, los familiares de Víctor Jara, organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre otros sectores, insisten en procesar a quien dio la orden de acribillarlo a balazos.

Ex prisioneros del Estadio Chile, donde fueron encarcelados unos cinco mil chilenos, coinciden en señalar a un ex coronel, conocido como El Príncipe, que investigaciones periodísticas identificaron posteriormente como Edwin Dimter Bianchi, quien niega la acusación.

El autor de Te recuerdo Amanda, Víctor Jara, reconocido como uno de los artistas chilenos más universales, recibirá el homenaje de artistas y pueblo. Y con ellos, el mío, my particular y emotivo.


 

 

Periodismo cubano: De tanta impersonalidad aburrimos

Periodismo cubano: De tanta impersonalidad aburrimos

Por Mercedes Rodríguez García.

 Afirma, Enrique Milanés León, periodista del semanario cubano Adelante. El joven periodista cobró una nueva carta de crédito al ganar el Concurso de Crónica Miguel Ángel de la Torre 2009 (modalidad prensa plana), organizado y auspiciado por la filial de la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC) en Cienfuegos. Como periodista -expresa- pienso que nuestro ejercicio profesional debe distinguirse, además de la prominencia de los textos signados por la actualidad, por la calidad de lo escrito, muchas veces carente de originalidad, de ese sello propio que marca un estilo.»

Joven de pocas palabras, pero de muy buena pluma, Milanés León considera a la crónica como el más vivo entre los géneros periodísticos, porque permite individualizar a las personas. «A veces, en el mundo y en Cuba, aparentamos tanta impersonalidad que aburrimos», afirma el reportero camagüeyano, ciudad situada en el este de Cuba, capital de la provincia de Camagüey, y la más grande en extensión de la isla.

Para Milanés -apellido de un bardo matancero e inmortal- la crónica «permite ver al periodista, esa persona en ocasiones injustificadamente anónima», idea que sustenta a partir de que «la óptica de cada ser humano es única», por lo que  asumir esa verdad «demuestra un mayor respeto por los lectores, oyentes o televidentes».

Y en ello coincide Luis Sexto Sánchez, Premio Nacional de Periodismo José Martí 2009 e invitado especial al IV Encuentro Nacional de la Crónica -homónimo del certamen- porque la crónica permite como ningún otro género periodístico acercarse a la realidad. De ahí que constituya el eco de los acontecimientos en quien los describe.

«Incluso -afirma el profesor Sexto-así puede resultar más efectivo el trabajo ideológico, hecho por muchos a través de la repetición, el calco, y no a partir de la sensibilidad, la calidad expositiva y literaria (...)».

Óleo de la oreja y la grandeza es el título de la obra premiada, y en la cual Enrique Milanés León -según acta del jurado-«juega con el lenguaje, lo subyuga y esclaviza hasta convertirlo en dócil cómplice de la comunicación efectiva con los receptores».

«De cierta forma, la crónica me hace a mí, me obliga a escribirla, ella se me impone, me da sus recursos. Me enamoro del tema, la situación, y las palabras precisas para construir el relato aparecen poco a poco. Cada tema, personaje o situación sugiere por el camino los modos en que se los presentaré a los lectores», confiesa.

Sin pruritos Milanés expresa su punto de vista acerca del futuro del periodismo cubano, llamado a sacudirse lo que yo llamo lenguaje de barricada, y al que Gabriel García Márquez calificó allá por los 80 de monótono, y el presidente Raúl Castro -por esa misma época- de chato y gris. Digo yo, carente de matices, lo que nada tiene que ver con cierto carácter oficialista de los temas que aborda reiteradamente, sin cambiar ni siquiera una letra al discurso de actos, actividades, asambleas, reuniones, etc., etc., etc.,... 

«Bueno, desde el género, medio o territorio que se mire, nuestro ejercicio profesional debe pasar por una elevación de la calidad, de la originalidad... Si el trabajo mejor fundamentado ideológicamente carece de inteligencia y creatividad, será inútil. No llegará a la gente, no la informará, o la conmoverá ni la movilizará a construir el proyecto socialista que queremos. Deviene imprescindible estimular la sensibilidad del público», resume de modo categórico.

 

ERES LO QUE ESCRIBES, Y ERES COMO ESCRIBES

ERES LO QUE ESCRIBES, Y ERES COMO ESCRIBES

Por Mercedes Rodríguez García

Una respetable profesora de mis años universitarios me dijo un día algo que grabé para siempre en la memoria biológica. (Entonces no existían las USB): «Eres lo que escribes, y eres como escribes, pues escribir es en múltiples formas, un desnudamiento frente a los demás».

«La letra con sangre entra» me repetían de pequeña. Y no tanto por las letras, que las disfrutaba sin proliferación de faltas de ortografía, sino por los números en las dichosas tablas de multiplicar que me hacían repetir de memoria una y otra vez... ¡hasta que me las aprendí de atrás para adelante y de adelante para atrás!

Lo de la sangre ¿vendría por el pellizco, el tirón de orejas o el coscorrón que jamás recibí ni de familiares ni de maestros? Cierto, a juicio de muchos adultos que seguían el consejo refranero, los resultados obtenidos les parecían buenos.  Porque en realidad, los más cultos y preparados, interpretaban lo «sangriento» como una metáfora que al final traducían en puntuales correctivos que ayudaban a templar el carácter y desarrollar la fuerza de voluntad.

De ese modo lo que más funcionaba -en mi caso- eran las prohibiciones: no ver los«muñes» en la televisión, no salir el domingo, no dejarme montar bicicleta ni patines, esconderme ciertos y determinados juguetes y, en el peor de los casos, acostarme a dormir durante una semana a la seis de la tarde, y de alimento solo un vaso de chocolate y una rueda de pan con mantequilla. Y de eso, ¡señores! Hace más de cuatro décadas.

Ya el refrán ¿pasó al olvido?, y desconozco si existe uno más contemporáneo y menos satánico. Sin embargo, de mi época al presente, se han quintuplicado las faltas de ortografía, la redacción es pésima y el vocabulario reducidísimo. Mas, para aprenderse las tablas, el método ha variado poco, pero los resultados no se alcanzan con igual efectividad.

Hace unos días entré a un foro sobre el tema en internet. La verdad que no aporté nada y me limité a leer lo que decían los demás, desde Chile, Argentina, México, Perú, Bolivia y Nicaragua, hasta la gran España. El mal se ha tornado tan contagioso como la H1N1. Todos trabajan buscando la vacuna, pero la cuestión demora.

Un padre anotaba las influencias nocivas del subtitulaje en las películas, plagados de faltas de ortografía y modismo de otras lenguas; otro, achacaba rotundamente la causa a la falta de preparación de los maestros y al poco espíritu de superación en los adultos. Un tercero, se autoflajelaba por lo pusilánimes que se han vuelto ante los hijos dominantes, egoístas, rebeldes y prepotentes: «Llegamos cansados del trabajo y se aprovechan de eso para escaparse al cine, a los clubes o a casa de los amigos».

¿Por qué escriben tan mal y con tan deficiente ortografía los usuarios del messenger, por ejemplo?, preguntaba la tutora de dos sobrinos. Una chica de secundaria sustentó que el problema es entender y escribir rápido, incluso ya no hacen falta las palabras porque hay emoticones que la sustituyen». «En mi escuela -refería un joven-ya no aceptan trabajos manuscritos, ahora todo hay que escribirlo en la PC y para eso está el diccionario del Word (...) lo del chat, es nuevo, y nuevo tiene que ser el lenguaje», y concluía con un prolongado jajajajajaá

«Eso es una burrada  -replica un tío madrileño-. Si es para ahorrar tiempo nada que ver escribir, ‘balla’ por ‘vaya’ que es lo correcto, así que ese pretexto no me convence. ¿No será más bien ignorancia? Entiendo cuando escriben ‘q’ en vez de ‘que’, pero ya no poner acentos o ponerle ‘b’ cuando va ‘v’».

Redactar con conciencia del idioma español -que es la plataforma que sostiene lo que somos-, constituye el instrumento que nos permite comunicarnos entre nosotros. Y no puede sentirse como una carga sino como un desafío, como una travesía gozosa y divertida, capaz de mostrarnos todas las posibilidades del lenguaje, que aún tiene mucho que ofrecernos si lo empezamos a escribir con apasionada curiosidad, como un experimento en marcha, como un país desconocido que cada generación debe descubrir y explorar por cuenta propia, pero sin olvidar que ya otros han explorado ese territorio, que ya otros han escrito sus nombres en los diccionarios y manuales de ortografías.

Claro, algunos argumentan que las lenguas se transforman y surgen nuevas palabras.  Y no deja de asistirles la razón. Pero nunca «inventar» antes de conocerla a fondo y ponerla a prueba en toda la extensión de su vocabulario, de su sintaxis.

En Cuba el fenómeno ha sido descubierto y buscamos métodos y alternativas para mejorar la ortografía y la redacción en los escolares, desde la enseñanza primaria hasta la superior. ¿Culpables? Todos: la sociedad, la escuela, la familia. ¿Por qué no retomar los concursos, competencias inter-escuelas en aras de un trofeo nacional, vincularlos a la comunidad y promoverlos por los medios de prensa?

Di adiós a las faltas de ortografía en tus libretas, en tus notas, en tus cartas, en tus emailes, en los chat.  Lo que habría que hacer es aprender a escribir bien de una vez, avergonzarse de que haya un estudiante universitario que ponga «velocidad», «bienio», «varrita» o «apollado».

Generalmente nuestro cerebro almacena algo así como 45 mil terabytes de información, lo que equivale a unas 146 mil Wikipedia juntas. Si llevamos una vida sana, a los treinta años tenemos un sexto del cerebro ocupado, lo cual nos indicando que no poseemos tantas cosas en la cabeza como para no recordar como se escribe determinado vocablo. Simplemente significa que cuando estamos escribiendo no estamos pensando en lo que hacemos.

El tratamiento de los conocimientos ortográficos debe comenzarse desde las edades tempranas, de allí que el maestro primario se empeñe en que los alumnos fijen y apliquen la correcta escritura de las palabras, sin dejar a un lado hasta dónde debe llegar el niño de las edades comprendidas en el primer ciclo de la escuela primaria, en el que el objetivo central no tiene un carácter normativo, sino que se enmarca en la adquisición del código para la lectura y la escritura. El trabajo ortográfico, en tal sentido, tiene un carácter preventivo, incidental y correctivo.

Puede que la letra con sangre entre, pero lo que sí está probado es que el único método eficaz de dominar la ortografía consiste en leer mucho y escribir mucho y con mucho cuidado. Internet no suple ni suplirá el libro tradicional. No todo lo nuevo es bueno, ni todo lo viejo despreciable. Saber combinar unos y otros métodos, de manera novedosa y atractiva, nos acercarán a la clave del éxito y revertirán la situación de emergencia.

 

 

 

 

 

Las máscaras más temibles de Halloween

Las máscaras más temibles de Halloween

Disfrazados como el Malo de la Bolsa con el rostro de Bernard Madoff, el fantasma de Michael Jackson o un Obama presidente-vampiro, los estadounidenses festejarán el próximo sábado Halloween. Este ritual pagano de los celtas, que celebra a los muertos y el recomenzar de las cosas cada 31 de octubre, constituye ante todo una fiesta de los niños que los adultos aprovechan para disfrazarse y satirizar todo lo relacionado con el miedo y el horror.

«Halloween es un buen antídoto contra la recesión», asegura Jim Moore, director de ventas de un importante portal de venta de disfraces por internet: 'Costumesupercenter.com'.

«Es un día para evadirse, para convertirse en alguien diferente por pocos dólares», añade Diane Lake, co-gerente de Economy Party Supplies and Costumes, una gran tienda de artículos de fiesta en Falls Church (Virginia, este estadounidense), en el extrarradio de Washington.

Las máscaras de políticos suelen ser artículos que se venden bien, así como los zombies y vampiros inspirados en los estrenos cinematográficos de la temporada como «Twilight, capítulo 2»(Luna nueva) o «Zombieland». Los trajes de Michael Jackson, fallecido el pasado mes de junio, están entre los favoritos, especialmente la chaqueta roja de cuero de «Thriller» que rivaliza en las mejores ventas con el pantalón con cremalleras de «Bad».

Entre las mejores ventas de este año cabe destacar la máscara del estafador de la Bolsa Bernard Madoff, que actualmente cumple una pena de 150 años de cárcel. Su máscara está bautizada «Mr. Ponzi», como el nombre del fraude de tipo piramidal que le permitió desviar miles de millones de dólares de grandes y pequeños inversores.

«Fue una buena idea de un cliente. La dibujamos, la mandamos a hacer a nuestra fábrica de México y ya hemos distribuido 18.000. Las ventas son muy buenas», explicó a AFP Howard Beige, vice presidente de Rubies, fabricante de máscaras.

En el «ránking» de las mejores ventas también figura una máscara especialmente espantosa del presidente estadounidense, Barack Obama, con cara de vampiro.

«Barackula», con ojos traslúcidos y dientes con forma de sierra, ha batido todos los récords. "Es la primera vez que veo una máscara presidencial ir tan lejos" en la irreverencia, dijo a AFP Brad Butler, jefe del portal de ventas en línea Halloween Express, que ya agotó sus existencias.

«Parece que esta máscara Barackula va a convertirse en la más exitosa, superando incluso las de Bill Clinton en los años 90», añade este distribuidor que vendió 3.000 en pocos días y acaba de encargar otras 6.000.

Los estudios de mercado anuncian un año sombrío de Halloween en términos de ventas debido a la recesión. Sin embargo, los comerciantes de Washington interrogados en línea están desmintiendo esta previsión.

Según la Federación Nacional de Distribución estadounidense, las ventas de accesorios de Halloween bajarán en un 18%, a 4.750 millones de dólares, el gasto medio de los hogares pasará a 56 dólares de los 66 del año pasado.

«Es lo que están diciendo pero nosotros tenemos ventas un poco adelantadas en relación al año pasado», asegura Diane Lake.

Las ventas también suben en 'Costumesupercenter.com': «Halloween es una fiesta divertida que no sale cara. Es un buen antídoto contra la crisis, como las tiendas de venta de alcohol, que siempre funcionan bien en tiempos de recesión» bromea Jim Moore.

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China: Gran Muralla y Guerreros... ¡de chocolate!

Por Mercedes Rodríguez García

Los chinos, que ya no saben que hacer para ganarse el mercado internacional y con este a millones de turistas, ya tienen planes de rehacer la paradigmática Gran Muralla y los guerreros de terracota. Pero esta vez no se utilizarán piedras ni arcilla. El único material de construcción será el codiciado producto que se obtiene a partir del fruto del árbol del cacao.

Para esta nueva maravilla, incluidos más de 500 duplicados de las estatuas de los guerreros de terracota de la Dinastía Qin (211-206 a.n.e) se usarán 100 toneladas de chocolate.

La «Muralla de Chocolate» tendrá de 10 metros de largo y de dos de alto, y será «edificada» en un parque temático a principios del año próximo. Podría parecer diminuta si se compara con la antigua y kilométrica de piedra y ladrillo, que se extiende a lo largo de la frontera norte y noroeste del gigantesco país.

El parque, localizado en el norte de Beijing, se abarca una superficie de 20.000 metros cuadrados, y se espera abrirá al público el 29 de enero de 2010. Se espera que atraiga a cerca de millón y medio de visitantes y de compradores durante la temporada entre febrero y abril, que incluye al Festival de Primavera y el Día de San Valentín.

Los chinos gastan 3.000 millones de yuanes (440 millones de dólares USA) al año en chocolate y este mercado crece en un índice de entre 10 y 15 % anualmente. El chocolate es una valiosa fuente de carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales.

A menudo se emplea como fuente de energía rápida, y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU), contemplan su consumo entre los índices reveladores del nivel de vida de la población.

Fuente: Xinhua ( 22/10/2009)

 

 

«SE HIZO MÁS CAMILO, MÁS HÉROE»

«SE HIZO MÁS CAMILO, MÁS HÉROE»

Por Mercedes Rodríguez García.

El 8 de octubre de 1959 la jefatura de la Cruz Roja en Las Villas recibe instrucciones para movilizar a sus hombres hasta El Nicho, lugar del Escambray donde tendría lugar el Primer Congreso Campesino de esa zona, organizado por el II Frente.

Hasta el intrincado punto parte el personal sanitario de la Brigada 17, entre ellos Leovaldo Carrazana, Israel Mazorra, Santos Martínez, Santiago Lliteras, Lidia Cabrera, Teresa Águila, Delia Cuellar, Manola Bosch y los doctores Osvaldo Carbó y Joaquín Peralta, muchos de ellos ya fallecidos.

En un camión hacen el viaje, y enseguida que llegan escogen el sitio para instalar el puesto de primeros auxilios: una nave abierta e inmediata a un secadero de café.  A Delia la designan para recepcionar a los enfermos.

Cuenta Delia que al otro día le trajeron a un lugareño muy alto y flaco que convulsionaba y al cual tuvieron que evacuar en helicóptero.  Detrás de ella -me contaba en 1997- cuchicheaban Nazario Sargent, Gutiérrez Menoyo y William Morgan y otros jefes que terminaron traicionando a la Revolución.

Según narra Delia en pocos minutos el farfulleo cede paso a la discusión, y escucha bien claro como uno de ellos expresa: «¡Miren qué cosa, después que nos hemos chiva'o tanto aquí, que ahora venga ése a mandarnos!» Habían salido de la asamblea visiblemente molestos, pues no surgía un acuerdo relativo a lograr la unidad del Ejército Rebelde.

Camilo llegó el 10 y antes de irse fue donde los sanitarios y se preocupó por los enfermos que en ese momento eran tres. Venía en busca de agua. 

Fue un momento de calma en medio de la tormenta pues, según refiere Leovaldo traía la cara de un rojo subido, y se negó a tomarse una foto con ellos. Luego de tomar agua se sentó en una de las camitas y, poniéndole uno de sus brazos por encima de los hombros a Teresa le dice: «Tú debes ser la mascota de la Cruz Roja, eres tan chiquitica...»

Leovaldo, quien siempre andaba con su mini Leika, testigo de muchos hechos vinculados a la historia de la Brigada 17, le pide a Camilo que permita tomarle una fotografía.

«Tan disgustado estaba -cuenta Leovaldo- que de momento no aceptó. Pero cuando se disponía a salir, volteó el rostro y fijó los ojos en Teresita, tan diminuta que parecía una niña de 15 años. La cuestión fue que regreso y nos dijo: «Bueno, vamos, me retrato con mi gente.»

Posiblemente esa haya sido una de las últimas fotos de Camilo en Las Villas. Pocos días después, desapareció en el mar.

Pero el narrado no fue el único encuentro con el Comandante Camilo Cienfuegos. Antes del triunfo revolucionario, en noviembre de 1958, fue él quien les entregó 19 soldados, prisioneros durante la toma del cuartel de Zulueta.

Expresa Lidia que Camilo les hablaba muy bajito, con mesura, y que sus gestos se le antojaban suaves, «aún cuando discrepó de la categorización de prisioneros del Ejército Constitucional de la República de Cuba, que consignamos en el acta de entrega a la Cruz Roja, pues en su criterio se trataba de prisioneros del ejército de la tiranía de Batista. (...) No sé de dónde apareció una máquina de escribir, cambiamos los términos, y solo así nos entregó a los militares.»

A estos hombres y mujeres les correspondería, además, la misión buscar y buscar durante días y noches algún rastro del Héroe. A Lliteras, sobrevolar el mar hasta las islas Bahamas; a Lidia, rastrear por la cayería norte de Caibarién; a Leovaldo, Teresita y Delia, por tierra firme.

«Fue duro, muy duro, tristísimo. Hubiéramos dado un pedazo de cada uno de nosotros por que apareciera. Había que ver todos los recursos que movilizó Fidel durante aquellos días incesante búsqueda. Había que ver cómo el pueblo se resistía a su desaparición física e inventaba historias de que se halló esto o lo otro. Cada vez que corría una falsa noticia Cuba entera se lanzaba las calles, con velas encendidas a la viren de La Caridad. ¡Nada! Se lo tragó el mar, pero continuó viviendo en el recuerdo, digo yo que se hizo más Camilo, más Héroe», terminó afirmando Lidia.                 












 

Por Mercedes Rodríguez García

Tuve el privilegio de ver muy cerquita a Camilo. Debió ser por julio o agosto de 1959, en Flogar o El Encanto, dos de las más lujosas tiendas de La Habana de entonces. Estaba de vacaciones y, además, de ir a "pescar" de tarde en tarde al Malecón con un carretel de hilo de coser en cuya punta ataba un alfiler de "criandera", mi otro pasatiempo favorito consistía en ir a ver las vidrieras para tener una idea de lo  compraríamos y dónde, al otro día.

Iba a cumplir los ocho años en noviembre, así que podía pedirle a mi tía lo que quisiera con la seguridad de que no me lo negaría, presto siempre a complacer mis caprichos de modo especial durante el mes que, en compañía de una de sus hermanas, dejábamos Santa Clara para disfrutar de la Capital, sus cine, teatros, playas, parques de diversiones, acuario y zoológico, entre decenas de atracciones más.

Aquel día veníamos bajando por la escalera eléctrica cuando de pronto se arma tremendo algarabía. "¡Ahí está Camilo, ahí está Camilo!", gritaban desde todas partes. Casi nos pasan por arriba aquellos que, ansiosos e impacientes, no soportaron el ritmo de descenso normal y decidieron saltar los escalones de dos en dos para llegar primeros a la planta baja.

No preciso su rostro como ahora, pero me parece que mostraba la misma sonrisa de las fotos debajo del sombrero. Sí, recuerdo una pugna de brazos desesperados por alcanzar los suyos con las mangas dobladas hasta el codo; un carnaval de manos jubilosas en retirada luego de haber tocarle aunque fuera la punta de sus dedos.  

En cierto estado de éxtasis mi tía me levanta y me sostiene en alto, me enredo con el collar, lo halo, revienta, se desgrana, vuelan las cuentas de colores. Apenas logro sostenerme, pero ella insiste en no soltarme. Aún no me explico cómo logró en aquellas circunstancias sacar del bolso un voluminoso libro para colorear recién comprado, que tampoco puedo explicarme de qué modo lo sostuve por sobre mi cabeza, en permanente avanzada...

«Dile de que te lo firme, que te escriba Camilo con K y le ponga la ’bolita’ a la i», me repetía una y otra vez al tiempo que se abría paso entre aquellos señores, señoras y niños y niñas que rodeaban al legendario Comandante.

Lamentablemente el hecho quedó en el intento. El libro rodó al piso, y decenas de pies calzados le llenaron de magulladuras y desprendieron las hojas, tanto que no valía la pena recuperarlo. Y allí quedó, mucho menos deshecho que nosotras. Se nos escapó Camilo, mostrador adentro, protegido por la escolta, seguido de no sé cuántos empleados... supongo.

Mientras vivió, mi tía se encargó de recordarme aquel encuentro. Siempre lo evocó molesta, echándose -y echándome- las culpas del fracaso por no ser ella lo suficientemente ágil y yo, tan poco dispuesta y agresiva. «¿Por qué no le gritaste, ¡aquí estoy, aquí estoy, Camilo!, soy una niña de Santa Clara!; tenías que haber agitado el libro para que él lo viera por sobre los demás...»

Imposible, me dolía el brazo, aquel volumen con estampas de la popular serie Lassie -un Collie que llegó a compartir reparto con grandes estrellas del celuloide- resultaba demasiado pesado para mi humanidad, siempre precarios de musculatura.

Hoy transcurridos 50 años evalúo las circunstancias, no la culpa. De no habérseme caído el libro, ¿Hubiera llegado hasta Camilo? ¿Camilo me lo habría firmado? De habérmelo firmado, ¿se me hubiera caído?

De haber logrado mi propósito seguramente que aquel libro de colorear, jamás habría ido a parar al piso. Ningún vencedor permite que caiga su trofeo. Camilo era un barbudo por la que toda la nación deliraba.

Y a mí, y a mi tía y a todas las mujeres nos encantaba de modo particular su rostro, su barba,su sonrisa, su sombrero...


 

«Acampando» junto con Zelaya: el asedio desde dentro.

«Acampando» junto con Zelaya: el asedio desde dentro.

Edgard Garrido, fotógrafo de la agencia Reuters, fue uno de los pocos reporteros que consiguieron entrar en la legación de Brasil en Honduras. Autor de foto de Zelaya durmiendo con su sombrero de cowboy blanco sobre la cara, refiere estar cansado de pernoctar en el suelo, con los nervios a flor de piel debido a la labor de intimidación de las tropas en el exterior de la Embajada.

 

(...) Desde hace dos semanas, duermo a pocos metros del lugar donde el derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, espera volver al poder. Como fotógrafo en Honduras de la agencia Reuters, fui uno de los pocos reporteros que consiguieron entrar en la Embajada de Brasil cuando Zelaya se refugió en ella al regresar del exilio.

(...)Todo comenzó con un corto despacho de agencia anunciando la vuelta de Zelaya. Besé a mi mujer y a mi hijo y salí tan rápido que incluso olvidé ponerme los calcetines. «¡Adiós, nos vemos pronto!», dije, sin saber lo que me esperaba.

Tras seguir un falso rumor de que se hallaba en la sede de la ONU, un grupo de seguidores suyos y de reporteros nos dirigimos a la Embajada de Brasil, un modesto edificio de dos plantas. Allí me dijeron que Zelaya estaba en la habitación de al lado. La gente que entraba y salía de ella lo confirmaba, pero tenía que verle. Una puerta se abrió y allí estaba. Saqué dos fotos y envié mi primer despacho.

Zelaya optó por acampar allí en la legación. Sus simpatizantes lo celebraron y durmieron afuera. Con el suelo de cemento como colchón y una mochila como almohada, la primera noche no pude dormir entre los gritos y los cánticos. (...) Me dormí prácticamente con el dedo en el disparador de la cámara ante lo que parecía ser una inminente intervención, preparado para protegerme, preparado para sacar fotos.

Tras dos días en la Embajada, no había comida, ni teléfono, ni baño, ni ropa limpia. Durante la noche, los soldados golpeaban sus escudos antidisturbios. Aquello se convirtió en una guerra de nervios. Las piedras impactaban en el tejado mientras se oía el Himno Nacional hondureño desde un equipo de sonido. (...) Luego, la presión se suavizó y recibí ropa limpia, un colchón hinchable y comida de mis colegas en el exterior, aunque parte del paquete se lo comió el policía que prometió pasármelo.

Zelaya se enteró de que la foto que le tomé durmiendo había sido publicada en todo el mundo, y me convocó. Me felicitó, pero se mostró en desacuerdo sobre cómo altos dirigentes públicos pueden fotografiarse, y dudó del valor documental de la imagen.

Ahora nos entregan comida enviada por amigos. A partir de una copa de plástico me he fabricado una cuchara, y pago a un partidario de Zelaya para que me lave la ropa. Los simpatizantes del Presidente se comen todo lo que envía la ONU. Zelaya come su propia comida y yo, la comida de Reuters. Al final del día, hablo por teléfono con mi mujer. Me dice: «Nuestro hijo está bien, te veremos pronto».

Fuente: Reuters/elPeriodico.com

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