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LA TECLA CON CAFÉ

Cafetal adentro

Danny Glover invita a solidarizarse con Honduras

Danny Glover invita a solidarizarse con Honduras

Honduras debe determinar su propio futuro. Un llamado a todos para que den su apoyo a los ciudadanos de Honduras  y exigir la restitución inmediata del Presidente Manuel Zelaya a su puesto como autoridad y Presidente elegido constitucionalmente de Honduras.

Es imprescindible que los ciudadanos norteamericanos, de todo el país, escriban al Presidente Barack Obama y a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, y exijan que actúen rápidamente, con toda la influencia a su disposición, para asegurar que el Presidente Zalaya vuelva sano y salvo a la presidencia de su país.

(Texto completo en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2009/06/29/danny-glover/

IN ENGLISH

I urge all to support the citizens of Honduras in their demand that President Manuel Zelaya be restored immediately to his constitutionally elected post and authority as President of Honduras. It is imperative that citizens across the United States write and call upon President Barack Obama and Secretary of State Hillary Clinton to quickly execute every available influence to ensure that President Zelaya is safely returned to his post.

HONDURAS, ZARPAZO CON GUIÓN HOLLYWOODENSE

HONDURAS, ZARPAZO CON GUIÓN HOLLYWOODENSE

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

Como la explosión que provocan las burbujas apretujadas contra la pared de cristal de un gigantesco botellón de soda sometido a agitación constante, las noticias nacidas de la efervescencia hondureña, disparan la red de redes y, a esta altura, sí que logran opacar -por lo insólito- las generadas tras las protestas por las elecciones en Irán, la crisis económica y la Gripe Porcina, entre otras relegadas  a un segundo plano por el fallecimiento de Michael Jackson.

 

La noticia de la muerte del llamado "Rey del Pop" se esparció por el mundo como la pólvora. Los canales de televisión en Japón, India y Australia interrumpieron sus programaciones para informar sobre las causas de su deceso. Sin embargo, detalles sobre el troglodismo de los actos de insubordinación militar y secuestro del legítimo presidente de la República de Honduras, permanecen silenciados por la gran prensa capitalista en su tan bien orquestada manipulación y tergiversación de los hechos que ya parecían borrados de la faz de los pueblos.

 

¿Cómo empezó todo? ¿Se trata en verdad de una crisis política como aseveran los emporios mediáticos? ¿Es legítimo y democrático el gobierno interino e facto? ¿Un nuevo mandatario cuando Manuel Zelaya, electo mediante el voto popular, fue secuestrado por militares sin honor cuya desobediencia a la Carta Magna del país centroamericano debía ser castigada con la pena máxima?

 

Todas estas interrogantes encuentran respuesta en la reacción internacional generada hora tras horas desde que se fueron conociendo detalles de los bárbaros sucesos luego que el  domingo 28 de junio en la mañana, los ciudadanos hondureños  se levantaron con la nueva de que su presidente había sido capturado por tropas del ejército, aparentemente en cumplimiento de una orden judicial, y llevado por la fuerza a Costa Rica, en camiseta de dormir y totalmente indefenso.

 

Mentiras, mentirillas y mentironas gorilezcas las que pretenden sustentar que Zelaya firmó una carta de renuncia irrevocable a la presidencia de la República.

La conveniencia de que en última instancia pase a la historia como un cobarde, es obvia, y estimo bien estudiada por sucesor al titular del Congreso, Roberto Micheletti, cuya única y verdadera pretensión es ejercer el usurpado poder hasta enero de 2010 cuando finalizaría el mandato de Zelaya.

 

No incluyo a Zelaya entre los «renunciadores.» Es de los hombres que ha demostrado pensar, actuar y obrar en consecuencia. Tal vez por ello moleste tanto a la retrógrada y abyecta derecha, decida a todo por tal de no peder nada. De ahí que, como el alacrán en los estertores de la muerte, decida clavarse ella misma la ponzoña.

 

No existe otra definición para lo sucedido en Honduras que conspiración política apoyada por un golpe militar. La prensa burguesa y proimperialista, sumisa cada vez más a los designios del que paga porque es el que manda, muestra un nivel de perfeccionamiento en eso de combinar palabras para cambiarle el sentido a los hechos, y así le llama «proceso de transición absolutamente legal» a lo que sin circunloquios semánticos no tiene otro nombre que usurpación del poder.

 

Los militares poseen el poder de las armas y la sinvergüenza de la fuerza mediática. Pieza clave en los sucesos, les asisten además un historial de golpes de ese tipo. Era de esperárselo: los mandos del ejército ya se habían pronunciado en contra de la consulta popular impulsada por el presidente Manuel Zelaya, quien destituyó al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vázquez, por oponerse a su propuesta. La remoción de Vázquez fue posteriormente revertida por la Corte Suprema de Justicia.

 

Zelaya debía haber dormido en camisón, pero con un ojo abierto y otro cerrado, y una pistola debajo de la almohada.

 

Puede que la Organización de Estados Americanos logre restablecer la institucionalidad en Honduras. Puede que Obama haga posible que los actores políticos hondureños respeten las normas democráticas, el estado de derecho y los principios de la Carta Democrática Interamericana. Ojalá prime el diálogo para resolver pacíficamente tan grave asunto. Ojalá surtan efecto las condenas a los golpistas formuladas enérgicamente por los gobiernos de países  como Brasil, Colombia, México, Venezuela, Bolivia, Argentina y Cuba, entre otros.

 

Como bien escribiera Fidel Castro en sus últimas Reflexiones, lo que ocurra en Honduras será una prueba para la OEA y para la actual administración de Estados Unidos.

 

¿Negociar con el alto mando golpista? ¡Nunca! Ello sería desandar el difícil camino recorrido, renunciar a un gobierno cimentado sobre bases legales, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.»

 

La proyección global que Michael Jackson tuvo es innegable. Pero ahora no se trata de un thriller, ni de un cortometraje, ni de un video musical. Y aunque el golpe tiene mucho de guión cinematográfico hollywoodense, no hay chance para extender la película, so pena de que tengan lugar segundas partes dramáticas y sangrientas en tiempo real.

 

Michael Moore sobre la General Motors

Michael Moore sobre la General Motors

 

Por: Pedro Prieto y Manuel Talens

Fuente: Rebelión y Tlaxcala

¿Se avecina el fin del capitalismo? "El arma de la crítica no puede reemplazar a la crítica de las armas, pero se hace revolucionaria cuando se apodera de las masas." Karl Marx, Introducción a la Crítica de la Filosofía Hegeliana del Derecho Estatal.

El hombre que opina demasiado

El pasado mes de octubre de 2008, tras la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de su país, Michael Moore publicó una carta sonrojante para pregonar su felicidad. Uno de nosotros la tradujo, pero le añadió un epílogo con el objetivo de marcar distancias. En aquel epílogo se leía lo siguiente: "Michael Moore es un autor muy querido en estas páginas. Básteme decir que sus diatribas contra las canalladas de todo tipo que comete su país alcanzan aquí cifras espectaculares de lectura. A mí, personalmente, me parece un personaje simpático, ingenioso, buen cineasta comprometido y mediano escritor, pero siempre me deja con la sensación de no llegar al fondo en sus análisis políticos, pues por muy a contracorriente que parezca su obra y por muy a la izquierda que se lo sitúe en la farándula usamericana, creo que fuera del ámbito imperial no pasaría de ser un lúcido socialdemócrata."

Aquella descripción nos sigue gustando. Además, sus películas son refrescantes y divertidas y tienen la ventaja de fustigar situaciones que en su país son moneda corriente, mientras que en el resto del mundo producen vergüenza. Sobre todo porque no es normal que en el vergel de la democracia, de la libertad, del nosotros el pueblo y demás vaguedades, a uno puedan fácilmente descerrajarle un tiro en un mal día, y todo a causa de esa cuarta enmienda que permite comprar un pistolón a quien le apetezca (a muchos allí les apetece); o negarle a una anciana atención médica en un hospital por el hecho de ser pobre. A Michael Moore no le gustan esas cosas. Por eso las condena con imágenes. Tampoco le gustó nunca el tramposo de George Bush y no dudó en ridiculizarlo en una película. Más tarde, para sacarle de nuevo los colores, organizó una caravana de ayuda a Nueva Orleans cuando el Katrina. Es un buen tipo.

Pero escribe demasiado y a veces habla por hablar, como cuando en su libro ¿Qué han hecho con mi país, tío? [Dude, Where’s My Country, 2005] se le ocurrió "designar" a la presentadora de televisión Oprah Winfrey como candidata ideal para llevar al país a la tierra prometida desde el Despacho Oval. No estamos bromeando, vayan y lean. Eso es lo que tiene opinar de cualquier cosa: las carencias terminan por salir a la luz, porque no es posible saber de todo. Pero a Michael se le perdonan, es como el pariente gordinflón que uno tiene en la familia y que a veces se pasa de gracioso. Los sitios web de izquierda alternativa se lo rifan.

Hace unos días volvió a opinar de lo que no sabe. En Rebelión, cuando leímos el original inglés, "Goodbye, GM", hubo apuestas sobre cuánto tiempo pasaría antes de que en algún lugar apareciese en español. Ganó la apuesta que vaticinó 48 horas, pues eso es lo que tardó La Jornada en traducirlo: "Adiós, General Motors".

Con todos los respetos, nosotros dos creemos que el bueno de Michael se equivoca en las fabulaciones que allí cuenta y eso es lo que trataremos de explicar a partir de este punto y aparte

El Imperio en el corazón

Moore inicia bien su relato. El certificado de defunción de la General Motors le sirve para hacer un recorrido por los cien años de historia de este emblema del capitalismo. Y no oculta su alegría por el acontecimiento: "...me siento rebosante de -me atrevo a decir- júbilo". Es normal, ninguna persona bien nacida debería morir sin asistir al batacazo de al menos un enemigo del pueblo. Añade luego otros tres párrafos introductorios y, a partir de ahí, entra en faena. Pero esta vez ya no se trata de tirar cohetes por la llegada de Obama, sino de darle consejos de política económica: "...solicito que se preste honrada y sincera consideración a las sugerencias siguientes...".

Y comienza recordando el pasado, cuando en 1942 el presidente Roosevelt transformó la industria automovilística en armamentista y la General Motors se puso a construir aviones, tanques y ametralladoras. Y entonces a Michael se le escapan un par de afirmaciones que invitan a reflexionar: "Todo el mundo participó. Los fascistas fueron derrotados." Vaya, vaya, nuestro hombre no se sale ni un milímetro de la línea oficial, según la cual aquella guerra fue contra el fascismo, no un juego a cuatro bandas de poderes imperiales, cada uno de ellos con sus propios intereses bien calculados. Cualquiera diría que se ha creído el sofisma de que su país entró en la contienda para salvar la democracia. Como si el auténtico enemigo de Roosevelt hubiera sido Hitler, no Stalin. La verdad es que a Usamérica le salió tan bien la jugada que luego pudo escribir la historia a su medida y Michael ni siquiera la pone en duda. Pero, en fin, pelillos a la mar, no es este detalle el que nos interesa aquí, por mucho que demuestre que el corazón de todo inconformista usamericano guarda siempre un rinconcito donde el Imperio dormita agazapado.

Michael Moore, que trabajó en la industria del automóvil antes de hacer cine, se muestra inquieto por el futuro de las gentes de su pueblo, Flint, situado en el epicentro del otrora poderosísimo sector de la industria automotriz, hoy casi convertido en aldea fantasma. Y empieza a enumerar su lista de consejos al presidente Obama: "No pongan otros 30 mil millones de dólares en las arcas de GM para fabricar automóviles. Usen ese dinero para mantener empleada a la actual fuerza de trabajo -y a la mayoría de los que han sido despedidos- para que pueda construir los nuevos modos de transporte del siglo XXI. Que el trabajo de conversión empiece ahora mismo."

Aquí arranca la primera distorsión. Michael Moore se resigna a que su gobierno haya tirado al retrete una cantidad ingente de dinero. Pero le parece inaceptable que Washington repita el mismo farol en esta jugada de póquer industrial y la General Motors siga fabricando más de lo mismo: automóviles con motor de combustión. Cabría entonces preguntarse -él no lo hace, pero nosotros sí-: ¿De dónde carajo provienen esos 30 mil millones de dólares? ¿Acaso existen? Es evidente que cuando alguien controla la máquina de imprimir papel con curso legal, la existencia de ese dinero es un hecho, ya se trate de billetes verdes, de bonos del Tesoro, de pagarés o del aval del Estado. Así que reformularemos la pregunta: ¿Acaso esos 30 mil millones de dólares representan alguna riqueza tangible? La respuesta es que no, son puro humo.

Según cálculos recientes, la suma de las deudas federal, estatal, municipal, corporativa y privada de ese país asciende a más de 48 billones de dólares, es decir, a cuarenta y ocho mil millones de millones (sí, con 12 ceros después del 48). Por pura curiosidad, dado que al común de los mortales le resulta difícil imaginar cuánta guita es eso, añadiremos que, depositados como un multikilométrico fajo de billetes de 1000 dólares a lo largo del espacio en línea recta, los 48 billones alcanzarían para cubrir la distancia entre Nueva York y Los Ángeles... y aún sería posible seguirles el rastro por sunny California hasta Tijuana. Ésa es la deuda de Usamérica, la que por contrato tiene que pagar con intereses. Cada persona de ese país -mujer, varón, niño o anciano- nace y vive con una deuda de 183.000 dólares a las espaldas.

¿Y cual es el valor doméstico neto, es decir, lo que realmente "vale" el país? Según la Reserva Federal, en 2008 el valor doméstico neto ascendía a 51.200 billones de dólares, lo cual, a simple vista, no parece que esté mal. El problema -siempre hay un problema- es que esas cifras están trucadas por obra y gracia de la ingeniería estadística, como bien demuestra Chris Martenson en su Crash Course, ya que incluyen activos inmobiliarios ampliamente sobrevalorados y que hoy no valen nada, fondos de pensiones que el viento se llevó, acciones bursátiles fluctuantes y hasta la lavadora, el coche viejo o el horno de microondas que uno tiene en su casa. Tras largas décadas de trampas estadísticas continuadas, Washington ha logrado que sea imposible calcular el valor doméstico neto real del país.

Pero la diferencia entre el haber y el debe es tan pantagruélica que es posible afirmar, sin temor a equivocarse, que Usamérica, al menos técnicamente, está en la ruina más miserable y si hasta ahora ha sobrevivido fue gracias a los más de 2.000 millones de dólares diarios que entraban desde el extranjero en la economía nacional a cambio de bonos del Tesoro... y a la constante emisión de montañas de dólares que, sin respaldo alguno, salen calentitas del horno de la Reserva Federal.

Pero ¿qué sucederá ahora que prácticamente todas las economías del planeta también están arruinadas? ¿A quién le sobrarán unos billetes para invertir en el Imperio? Los rescates multimillonarios de Obama -y los de Europa también, sobre todo ahora que el Banco Central Europeo ha empezado a darle a la maquinita mágica de los billetes para disimular el caos económico de la Unión Europea- no son más que una manera de ganar tiempo antes de la quiebra. Lo mismo da que Washington "nacionalice" la General Motors por 30 mil que por 60 mil millones, porque está comprando un cadáver caliente y lo paga con papel de Monopoly. Nadie gana ni pierde nada en la transacción.

Pero sigamos con Michael Moore y sus consejos, pues lo más interesante está aún por analizar. "Anuncien que en los próximos cinco años tendremos trenes balas cruzando el país", suplica. Y continúa: "Emprendan un programa para poner líneas de tren ligero masivo en todas nuestras ciudades grandes y medianas. Construyan esos trenes en las fábricas de GM. [...] Para los habitantes de zonas rurales que no sean atendidos por los trenes, que las plantas de GM produzcan autobuses limpios y eficientes en el uso de energía. [...] Por el momento, que algunas fábricas construyan vehículos híbridos o eléctricos (y baterías)."

La economía de la energía

A simple vista, la idea parece socialmente certera e invita a aplaudir, pues el hecho de que alguien abogue sin rodeos por el transporte en común en el país que inventó el coche privado podría ser incluso revolucionario. Pero a Michael lo pierde su fe ciega en la virtud capitalista del crecimiento exponencial y se ha olvidado de echar cuentas. No sólo hoy es ya imposible repetir un nuevo New Deal rooseveltiano a causa la situación catastrófica de la economía mundial (Roosevelt, al menos, confiscó todo el oro del país para poner a la gente a trabajar; hoy no hay oro que valga, sólo papel), sino que al capitalismo le ha salido un achaque donde menos lo esperaba, en el corazón... ¡Disculpen!, queríamos decir en el motor: le está fallando el petróleo que hasta ahora le servía de bendita sangre oxigenada para crecer sin descanso. Porque lo que a Michael Moore no se le ha ocurrido hacer, incluso si está enterado de que algo falla en ese asunto ("Y conforme los días finales del petróleo se acercan, prepárense para ver a algunas personas muy desesperadas, dispuestas a matar o morir por un litro de gasolina"), es sentarse a estudiar el pico del petróleo, el momento geológico natural en que todo pozo petrolífero alcanza inexorablemente el máximo de su producción. Tras dicho pico (situado entre ahora mismo y dentro de unos pocos años, aunque desde el punto de vista histórico eso es irrelevante), la curva estadística adopta una forma de campana y empieza a decrecer hasta que el rendimiento del pozo cae a cero. No hay camino de retorno. Pero esas tres palabras sencillas -pico del petróleo- son algo más: la pícara venganza póstuma que el destino está a punto de ofrecerle en bandeja a Karl Marx, la insuficiencia cardíaca del capitalismo.

¿Y por qué sucede eso? La Tierra, ya lo saben los lectores, es esférica, lo cual quiere decir que los recursos que contiene en el subsuelo son finitos. El petróleo -recurso energético por antonomasia- también lo es: el que aún queda en el vientre de la Tierra es todo el petróleo con el que podemos contar y, cuando se termine, será para siempre. Por el momento, retengan esta frase, que enlaza retóricamente con lo dicho en el párrafo anterior: "La energía es la sangre que da vida a cualquier economía". Es de Chris Martenson; sí, el autor del Crash Course ya citado, al que regresaremos.

Explicaremos ahora el falso equívoco cardiovascular que acabamos de utilizar. La alusión a una insuficiencia cardíaca no ha sido casual. Hace unos meses, en un intercambio de correos electrónicos con un amigo latinoamericano a propósito de la crisis económica actual, uno de nosotros (MT) utilizó un símil de la ciencia médica para tratar de explicar el sorprendente mutismo de los economistas "televisivos" ante el auténtico problema de la crisis, que no es de dinero, sino de energía o, mejor aún, de escasez de energía. Lo siguiente es una copia textual de aquel largo mensaje:

«No acabo de entender cómo esos economistas y ‘expertos’ de todo pelaje siguen diciendo que el problema de nuestro tiempo es económico, no de recursos. A lo más que llegan en ese terreno es a poner el dedo no en la llaga de su escasez, sino en la del exceso de residuos y de cómo eliminarlos.

»Si bien es cierto que el exceso de residuos es abrumador, yo no creo que la escasez de recursos haya dejado de ser lo fundamental. Es más, creo que es lo fundamental y lo que destruirá el sistema en que vivimos, y me estoy refiriendo a ese recurso básico sin el cual nada es posible, el petróleo. La energía que se obtiene de él es la base material de la reproducción del sistema capitalista y su escasez permite entender que las manifestaciones financieras de la crisis deberían ubicarse en ese contexto, si es que de verdad deseamos desenmascarar las limitaciones de la respuesta crediticia elegida por los Estados al servicio del capital, así como la futilidad de esas inyecciones de dinero intangible.

«El esquema es inviable, como también lo será muy pronto la financiación del dominio imperial con ingresos diarios en sus arcas de miles de millones de dólares procedentes del resto del mundo. No hay capacidad económica en este planeta para colmar la gigantesca brecha de la deuda yanqui. Ni siquiera la suma de los excedentes que pudieran ofrecer, suponiendo que quisieran hacerlo, chinos, indios, japoneses y rusos, además de algunos asiáticos ‘emergentes’ y las petrocracias de Oriente Próximo, podría financiar un nuevo ‘organismo’ para la economía del Imperio. Esa economía sufre una grave enfermedad terminal y ya sólo dispone de la fuerza bruta. Su cacareado potencial tecnológico y de innovación también depende de la disponibilidad de hidrocarburos fósiles. Una prueba intuitiva de que el capitalismo no puede funcionar sin petróleo es la feroz disputa por los recursos que llevan a cabo las potencias a lo largo y ancho del planeta, que Michael T. Klare expone con abundante información en Planeta sediento recursos menguantes. Los costos en vidas humanas, en terror y en destrucción medioambiental de esa disputa invitan a concluir que la socialdemocracia, el único residuo de una izquierda edulcorada que todavía ostenta el poder en algunos países, es incapaz de entender el momento histórico que vivimos.

«El pico del petróleo (y luego el del gas) están a la vuelta de la esquina. Échale un vistazo a lo que dice la ASPO. Todo, la agricultura, la industria, la automoción, el transporte, las comunicaciones, todo, todo, todo de este mundo que hemos creado en los últimos 150 años, incluso algo tan minúsculo como este mensaje que ahora mismo te estoy escribiendo, se basa al 80% en la energía fósil y, sin ella, se derrumbará. El capitalismo, estoy convencido, no morirá por ninguna revolución, sino de inanición energética.

«Otro ‘experto’ de lenguaje hueco dijo ayer en la tele, con tono paternalista, que ‘incluso si la Tierra tiene recursos suficientes para todos, más de la mitad de sus habitantes carecen de los mínimos para sobrevivir’. Pero del petróleo, ni pío. Supongo que cuando hablaba de recursos se refería a los más básicos, como la alimentación, que hoy están producidos al 90% por energía fósil, la cual ha permitido la superpoblación del planeta. Lo que no explicó es que esos alimentos están artificialmente hinchados. Somos el homo petroleus y dejaremos de serlo, con una mortandad por hambruna que ya está calculada en la ecuación, cuando el petróleo se agote. No olvidemos que los demás recursos, como los procedentes de la minería, también necesitan energía para ir a buscarlos bajo tierra, de manera que, aunque sigan existiendo, no se podrán extraer en las cantidades de crecimiento infinito que exige el capitalismo. No entiendo cómo a ningún periodista se le ocurre arrinconar a esos expertos económicos, que siguen viviendo en su atalaya de fórmulas matemáticas y explicaciones que no entiende nadie, con preguntas sobre la energía, pues sin ese factor todo el resto el discurso económico se convierte en el cuento de la lechera.

«Cualquiera diría que para ellos la economía es una ciencia autista que ejerce su efecto sin feedback energético alguno y no se les ocurre analizarla como componente de un biosistema en el que todas las partes interactúan. Es como si estudiásemos la hemodinámica del corazón sin tener en cuenta que lo primero que necesita el paciente es comer, pues si no come se morirá de hambre y, una vez muerto, a ver quién es el guapo que pone en marcha de nuevo su corazón para seguir estudiando hemodinámica. El corazón del capitalismo es su motor y funciona con energía, que es su alimento; el petróleo es como la sangre oxigenada que permite latir sin descanso, sístole, diástole, sístole, diástole, sístole, diástole... Esto que te digo, la integración de la economía en un biosistema, es lo que hacen autores como, por ejemplo, Charles A.S. Hall, David Pimentel, Mario Giampietro o Ugo Bardi y sus conclusiones son muy distintas de las de esos economistas que salen en la tele.»

Estos seis párrafos resumen de manera satisfactoria la argumentación que utilizaremos en un instante para deconstruir los sueños utópicos de Michael Moore. Entretanto, invitamos a los lectores a que se informen como es debido sobre el pico o cenit del petróleo en sitios web como Crisis Energética, The Oil Drum o ASPO. Asimismo, uno de nosotros está completando estos días la traducción del Crash Course de Chris Martenson, un curso económico-energético de 22 capítulos en vídeo, que en breve publicaremos en español en estas páginas. Pero a continuación, antes de iniciar el análisis de las opiniones de Moore, veamos en pocas palabras qué es y cómo funciona el capitalismo.

Brevísima definición del capitalismo para los no iniciados

El capitalismo es el sistema de dominación de quienes detentan la propiedad del capital y de los medios de producción mientras que otros, asalariados, trabajan produciendo para ellos. Ese esfuerzo, ese trabajo ajeno, se convierte en una mercancía más dentro del sistema. Más que una forma específica de producir y distribuir mercancía, el capitalismo es un modo de producción en el que la organización del sistema económico y social garantiza la extracción de plusvalía y permite la acumulación continua y creciente de capital. Ese crecimiento es exponencial, ya que a mayor capital mayores beneficios, los cuales se van añadiendo al capital inicial. La plusvalía, concepto original de Karl Marx, es el valor que el trabajo no retribuido del obrero asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo, del cual se apropia gratuitamente el capitalista para hacerlo fructificar. La plusvalía expresa la esencia y la particularidad de la forma capitalista de explotación.

Las quimeras irrealizables de Michael Moore

Los trenes bala que menciona Moore en su artículo -en España se llama AVE (Alta Velocidad Española) y en Francia TGV (Train à Grande Vitesse)- no son ninguna solución de cara al futuro, sino más bien un despropósito. Considerado por pasajero o kilo y kilómetro recorrido, el tren bala es algo más económico en consumo de energía que el avión, pero no deja de pertenecer a un sistema económico, el capitalista, de muy alta movilidad y muy baja eficiencia energética. Se lamenta Moore de que Japón tenga muchos y ellos ninguno. Al parecer, nuestro cineasta quiere que su país llegue a ser Japón, esto es, que imite a los antiguos imitadores del capitalismo, que "compita" con ellos. Y se deslumbra con sus enormes velocidades y puntualidad, que son la quintaesencia de un sistema económico que no sabe a dónde va, pero quiere ir rápido y llegar a la hora señalada. En España, con un gobierno socialdemócrata que saca pecho por haber construido más kilómetros de líneas de alta velocidad que el de ningún otro país en los últimos años, se puede observar el uso que le damos a estos sistemas de transporte ultrarrápido: escasísima capacidad de carga y pasajeros de alto nivel económico, que se desplazan de Madrid a Sevilla o a Barcelona con maletín de ejecutivo y ordenador portátil, mientras millones de toneladas de mercancías vitales tienen que viajar por carretera en camiones privados... porque el capitalismo necesita autopistas y coches, muchos coches, para seguir funcionando.

Si consideramos que en diez o quince años el petróleo habrá entrado en crisis y, por falta de oro negro, el capitalismo habrá cesado de crecer, con el corolario de menos producción, menos trabajo, más desempleo y, probablemente, hambrunas por escasez alimentaria (un inciso: los cubanos saben mucho de esto, porque en el Período Especial tuvieron que reinventarse la agricultura en cuestión de meses cuando la URSS desapareció y dejó de enviarles petróleo)... si consideramos todo eso, ¿para qué servirían esos trenes bala que quiere Moore y ese hipotético viaje relámpago de Nueva York a Los Ángeles en 17 horas? ¿Tendría sentido una alta velocidad ferroviaria, cuyo único objetivo es contribuir al crecimiento vertiginoso de la plusvalía, en un sistema obligado a decrecer a causa de la escasez energética?

 

Segundo inciso: en el párrafo anterior hemos dicho que "en diez o quince años el petróleo habrá entrado en crisis...". Pues bien, en la edición de 2009 del Statistical Review of World Energy, traducido al español en el sitio web Crisis Energética, British Petroleum señala "que las reservas de petróleo han disminuido respecto al año anterior por primera vez en una década. La caída, de tan solo un 0,2% deja en 1,258 billones de barriles de petróleo el volumen de reservas probadas [...] Asimismo, el mayor consumidor del planeta, los EEUU, consumió en 2008 un 6,4 % menos. [...] En su conjunto, el mundo consumió 84.455.000 barriles de petróleo diarios durante 2008, sólo un 0,6% menos que en 2007. Es una cantidad relativamente pequeña (una media de 423.000 barriles diarios durante 2008), pero datos más recientes de la Agencia Internacional de la Energía establecerían proyecciones de demanda para 2009 de unos 83,2 millones de barriles diarios." [las cursivas son nuestras] Leamos entre líneas: en 2008 se consumieron en el mundo 84.455.000 de barriles, un 0,6 % menos que en 2007, y las proyecciones son que este año de 2009 se consumirán 83.200.000, es decir otro 1,49% menos, en total una disminución del 2,09 % en dos años del consumo de petróleo. ¿Será que ha empezado ya el pico del petróleo? Sigamos.

¿Y qué decir de los "vehículos limpios y eficientes en el uso de la energía" y de los coches "híbridos y eléctricos"? Se ve que Moore no ha profundizado en el asunto. ¿Los coches híbridos? Lean este artículo y verán. Al parecer nadie le dijo, y Moore no lo estudió, que esos coches son energéticamente inviables si se pretende utilizarlos para mantener en funcionamiento este sistema económico al mismo ritmo que durante la era del petróleo... pero sin petróleo.

El 75% de la energía que utiliza Usamérica es de origen fósil: según el Statistical Review of World Energy Full Report 2009, en 2008 consumió un total de 19.419.000 millones de barriles al día. De esos casi veinte millones, el 70 % se quema en todo tipo de transportes. Y si el petróleo sirve sobre todo para el transporte es a causa de su versatilidad y su poder energético. Ninguna otra energía es capaz de dar tanto con tan poca cantidad. Sin petróleo, se habrá terminado el transporte tal y como lo hemos conocido: la velocidad, las largas distancias sin repostar durante muchos centenares de kilómetros. Incluso desaparecerán los coches con motor de combustión (lo cual creará un problema adicional de qué hacer con tanta chatarra).

¿Acaso ha calculado Michael Moore cómo va a ser posible reemplazar el poder energético de esos 19 millones de barriles de petróleo cuando éste desaparezca? ¿Con qué cree que lo hará, con el 25% de energías secundarias? Repasemos, pues, ese 25%. A comenzar por la energía nuclear. Dice Chris Martenson que 15 millones de barriles diarios equivalen en poder energético a 750 centrales nucleares, lo cual es siete veces más de las que ya hay en ese país y casi el doble del número total de las que existen en el mundo. Sin duda 750 son muchas centrales nucleares, pero lo peor es que su energía no sirve para el transporte, que es la condición sine qua non del capitalismo mundializado, sino para la electricidad. Por otra parte, Carlos de Castro, profesor de Física Aplicada y de Ecología y Desarrollo, de la Universidad de Valladolid (citado en un artículo por uno de nosotros, PP), ha calculado que el equivalente energético que se necesitaría para cubrir el hueco dejado por la caída del flujo de petróleo mundial en la década más conflictiva (2010-2020) obligaría a la construcción de unas 4.000 centrales nucleares. Son, desde luego, muchas centrales, pero sigamos.

¿Y las células fotovoltaicas, los molinos eólicos, el carbón? Ninguna de esas fuentes energéticas es adaptable al transporte, la actividad económica básica del sistema capitalista. Esos tipos de energía sí servirán, desde luego, para un coche eléctrico en el que ir de excursión sin prisas al pueblo cercano. Pero nada de aviones, nada de trenes bala, nada de atravesar el continente en 17 horas. Nada de nada.

Y un último detalle, destinado a aquellos que apuestan o piden abrir debates sobre la energía nuclear: también ésta se acerca a su propio pico. Al uranio, por ejemplo, le queda un máximo de 40 años de producción... pero con las centrales actuales; si se construyen más, el pico llegará mucho antes. En siglo y medio hemos esquilmado de tal manera la naturaleza que ahora no nos queda más remedio que afrontar las consecuencias.

Años hasta el agotamiento del uranio a las tasas actuales de extracción (30-40 años)

Conclusión: ¿Se avecina el fin del capitalismo?

Con fin de la era del petróleo el mundo se verá obligado a decrecer, volverá a ser un lugar familiar, con distancias como las de antaño, mucho más pobre pero más humano. Porque la fiesta se acabó: es así como el profesor Richard Heinberg titula su muy recomendable libro dedicado a este asunto (The Party’s Over).

El capitalismo, cuya razón de ser es el crecimiento exponencial, sin límites, ha logrado sus gestas gracias al petróleo, pero sin él no podrá seguir existiendo, al menos en sus aspectos más demoníacos y planetarios, de sobra conocidos, que le exigen explotación masiva de los pueblos, guerras y destrucción medioambiental. Y todos esos cambios reductores van a suceder durante los próximos diez o quince años a causa del pico del petróleo. No habrá salida de esta crisis, por mucho que nuestros ministros de economía se empeñen en lanzar mensajes tranquilizadores para ganar tiempo. En nombre de la sociedad civilizada que supuestamente somos, más valdría que nos preparásemos a decrecer en orden y concierto. Pero el ejemplo de nuestros políticos profesionales no ofrece mucha esperanza: prefieren negarse a ver los gritos de alarma de la Tierra, ignorar las advertencias de los geólogos, pretender contra toda lógica racional que la crisis es sólo un tropiezo pasajero y proseguir su loca huida hacia adelante.

¿Será que los poderes vasallos -la Unión Europea entre ellos- están dando manotazos de asfixia? Quizá, pero no nos parece que las potencias capitalistas estén a la defensiva, por mucha angustia que les genere la debilitación de la simiente que les procura su bienestar, el petróleo. ¿Será esto que vivimos el principio del fin del capitalismo? Si anunciásemos su muerte en un contexto analítico como éste, basado en la organicidad del sistema, estaríamos quizá sucumbiendo a una reformulación de la teoría del derrumbe, que condujo a la izquierda revolucionaria de principios del siglo XX a cometer serios errores de táctica y estrategia. Frente a dicha teoría, según la cual "el desenvolvimiento del capitalismo, llevado hasta los límites teóricos de su desarrollo, desemboca necesariamente en su derrumbe económico automático", nos asaltan incluso más incertidumbres que certezas.

El capitalismo está herido de muerte. Sin duda no es eterno, pero también existió antes del petróleo. La única diferencia es que hoy, por primera vez en la historia, se va a topar contra un muro insalvable: no existe patrón energético fuera de los hidrocarburos fósiles que le permita funcionar como lo viene haciendo bajo el dominio anglosajón. Su derrumbe, si es que llega, no sería ya por la tendencia descendente de la tasa de beneficios ni por las contradicciones que lo empujan a socavar su capacidad para extraer plusvalía, sino porque su propia dinámica depredadora destruye la savia energética que le da sustento. Volvamos al símil de la hemodinámica cardiovascular: al capitalismo dejará de latirle el corazón por pura caquexia, en principio ni siquiera será necesario ayudarlo un poquito con la lucha revolucionaria. Pero tampoco deseamos ser aquí la imagen especular de la candidez que muestra Michael Moore: lo más probable es que, llegado el momento, el Imperio muera matando. Ojalá no suceda.

Michael Moore no sabe de lo que habla cuando propone continuar el mismo modelo económico de siempre, pero ahora basado en unas energías alternativas que son incapaces de mantener el ritmo de trasporte del capitalismo, su alcance y su velocidad, pues se trata de sistemas no renovables que capturan parte de la energía de fuentes renovables -el viento, el sol, la biomasa-; las cuales, además, se distribuyen de forma muy natural, es decir, dispersa, tranquila, apacible, humana... no como esa otra energía concentrada y enloquecida que requiere el capitalismo (la plasmación material de ese feroz enloquecimiento energético es el avión de combate; también el bólido de carreras de Fórmula 1).

Reiteramos lo dicho al principio, Moore es un buen tipo y carece de maldad. Pero su ingenuo discurso es peligroso por el mero hecho de ser irrealizable. ¿Por qué hemos tratado de deconstruir aquí el contenido de su carta, si en el fondo él ni siquiera es nuestro adversario político? ¿Qué razón nos mueve? Hela aquí: Moore es también un famoso y sus textos alcanzan cifras de muchos miles de lecturas en sitios web alternativos como éste. Ahí está el peligro. Si nuestros políticos y economistas televisivos quieren seguir ocultando la verdad energética de esta crisis, si desean prolongar la borrachera de miles de millones de dinero inexistente, inyectados en un sistema que ya no tiene salvación, allá ellos. Pero la izquierda que leerá la carta de Moore es otra cosa y necesita conocer la opinión contraria para sacar sus propias conclusiones sin el intermediario alucinador de la fama. Es una izquierda generosa, dispuesta a tener menos y repartir más, mentalmente preparada para el mundo que se avecina. No se merece que la desorienten con quimeras. Aunque sean las de un tipo con buen corazón como Michael Moore.

Pedro Prieto es editor del sitio web www.crisisenergetica.org. Manuel Talens es miembro de www.rebelion.org y www.tlaxcala.es. Los autores desean expresar su gratitud a Atenea Acevedo y Fernando Sánchez Cuadros por su impagable relectura de este artículo y sus certeras acotaciones.

 

Controversia en Chile por respuesta ante influenza

Controversia en Chile por respuesta ante influenza

 

En Chile los contagiados con influenza humana llegan a los 2 mil 335, una nueva controversia se genera sobre la capacidad de respuesta de la autoridad sanitaria ante el brote de esta gripe. La vacuna preventiva contra el virus A H1N1 estará disponible a nivel mundial recién para agosto o septiembre próximo, aseveró Ottavio Oliva, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en enfermedades virales.

Mientras el Colegio Médico de ese país hizo un llamado a la calma a la población por la propagación de la enfermedad, el diputado del PRI e integrante de la Comisión de Salud de la Cámara, Carlos Olivares, aseguró que Chile "aún no está preparado para enfrentar la influenza humana".

Opiniones divergentes

"Es verdad que en estos últimos días estamos conociendo el virus A H1N1, pero ya en el año 2005 sonaron las alarmas con la gripe aviar. Podemos deducir que deberíamos estar preparados para enfrentar una emergencia de este tipo y no lo estamos", manifestó el diputado Olivares.

Respecto de las camas de alta complejidad, el parlamentario sostuvo que "de acuerdo a cifras conservadoras, estamos por debajo del 50 por ciento de lo requerido de acuerdo a informes de especialistas en la materia. Otro dato no menor tiene que ver con la inequidad en los recursos que se manejan en los subsistemas de salud privado y público".

Contrario a la opinión del parlamentario, el presidente del Colegio Médico, Pablo Rodríguez, evaluó positivamente la labor realizada por las autoridades sanitarias en el manejo del brote de virus A H1N1 y llamó a la población a la calma.

Rodríguez recomendó esperar la evolución del brote y estipuló los posibles nuevos casos en "varios miles", pero realizó un llamado a la serenidad y confianza en las decisiones adoptadas por las autoridades.

Asimismo, llamó a los políticos a no utilizar el tema como motivo de campaña y "no generar alarma en la población, de tal manera que con tranquilidad y los recursos que tenemos vamos a salir adelante", recordando que la declaración de pandemia de la OMS "no significa que haya mayor gravedad" del virus.

Vacuna

Mientras la autoridad sanitaria aseveró que el stock de antivirales está consolidado para los próximos días y que en el caso que haya déficit de camas en el sector público para atender a los casos más complicados, estos se derivarán al sistema privado, en entrevista con una radioemisora nacional Ottavio Oliva, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en enfermedades virales, anunció que la vacuna preventiva contra el virus A H1N1 estará disponible a nivel mundial recién para agosto o septiembre próximo.

Oliva sostuvo que la vacuna que se está desarrollando contra esta nueva cepa de influenza llegará "cuando ya ha pasado la estación de influenza en el hemisferio sur" y alabó el manejo de las autoridades sanitarias chilenas en el avance del virus A H1N1.

"Los números son resultados de la excelente vigilancia epidemiológica que tiene el país, a la perfecta respuesta que el Ministerio de Salud ha dado ha este evento", declaró.

El experto pertenece al grupo de expertos para el control y prevención de enfermedades CDC de Atlanta, Estados Unidos, quienes se encuentran en el país estudiando el comportamiento del virus de la influenza humana.

Servirá como modelo

"Este conocimiento generado aquí en Chile servirá como modelo e información para los demás países que forman parte de la OMS", manifestó, añadiendo que Chile destaca internacionalmente como un país de fuerte propagación del virus de este tipo por sus características ecológicas, demográficas y metereológicas.

Sobre la vacuna, la subsecretaria de Salud Pública, Jeanette Vega, dijo que en la temporada invernal en esta zona conviven los virus de la influenza humana y estacional, por lo que habría de pensar en una inmunidad que ataque ambos cuadros.

Fuente: http://www.mercuriovalpo.cl

 

 

Juicio en febrero, se confirma la conspiración

Juicio en febrero, se confirma la conspiración

 

Por Jean Guy-Allard

El tribunal de El Paso, en Texas, aceptó este jueves posponer el juicio del terrorista internacional  Luis Posada Carriles hasta el 1° de febrero del año 2010, con lo cual se confirman todos los análisis que apuntan a un procedimiento dilatorio al estilo mafioso, así como la evidente complacencia de la jueza en este caso judicial.

Bajo el pretexto de permitir a los abogados del autor del crimen de Barbados tener más tiempo para prepararse, la jueza Kathleen Cardone aceptó por completo los argumentos de la defensa, asegurada por abogados mafiosos.

Cardone es la misma magistrada que absolvió al ex agente de la CIA una primera vez y que el 14 de abril le regaló por segunda vez su libertad bajo fianza.

En esta última oportunidad condicionó la liberación a que se quedara en detención domiciliaria hasta el juicio, con un dispositivo electrónico al tobillo, sin poder salir de su residencia -determinada por sus cómplices en un lugar públicamente secreto- salvo para visitar a sus abogados o a su médico.

Posada ha violado varias veces esta orden de la corte, incluso visitando en repetidas oportunidades el local miamense de la organización terrorista Alpha 66, sin la menor intervención de la policía federal, el FBI, siempre apático en materia de terrorismo contra Cuba.

Posada, quien además de destruir un avión civil cubano, torturó y asesinó durante años en Venezuela, donde durante una década fue jefe de escuadrones de la muerte encargados de eliminar a opositores, será procesado por "acusaciones de fraude y perjurio en relación a sus gestiones para convertirse en ciudadano estadounidense", informó AP.

Posada Carriles, de 81 años, es también acusado "de haber mentido sobre su participación en los atentados a una serie de hoteles en La Habana en 1997", precisa la agencia.

Este último cargo de perjurio es el primero formulado por la Fiscalía, después de años de estancia del criminal internacional en ese país que siempre sirvió, que tenga relación con actividades terroristas.

Venezuela reclama en vano desde entonces  la extradición de Posada, que se fugó de ese país antes de enfrentar un juicio como autor intelectual de un atentado en 1976 contra una aeronave de Cubana de Aviación en que murieron 73 personas.

Seis horas de entrevistas otorgadas a la periodista Ann Louise Bardach que fueron publicadas en The New York Times, en las cuales Posada admitió haber planeado el atentado de 1997 en La Habana en el cual murió el joven italo-canadiense Fabio Di Celmo, serán presentadas como evidencias en el juicio, si por fin tiene lugar.

Para muchos observadores, la estrategia de los fiscales federales, encabezados por John W. Van Lonkhuyzen, que pertenecen a la sección antiterrorista del Departamento de Justicia -ahora dirigido por Eric Holder- tiene esencialmente como objetivo dilatar los procedimientos para impedir su extradición.

Prueba más de esta teoría, la Fiscalía Federal de Estados Unidos solicitó hace unos días una directiva del mismo tribunal de Texas para prohibir que terceras partes, empezando por la prensa, tengan acceso a información ''sensible'' que pudiera ser presentada en el caso.

Posada Carriles, en el curso de sus décadas de participación a la guerra sucia de la CIA contra América Latina, ha participado activamente o se enteró de un sinnúmero de actividades ilegales, incluso en relación con el narcotráfico y el tráfico ilegal de armas.

También ha sido durante años asesor de seguridad de distintos gobiernos de América Central, una región donde se le acusó repetidamente de mantener una red terrorista con vistas a realizar acciones criminales, incluso magnicidios contra líderes de países progresistas del continente.

El presidente venezolano Hugo Chávez ha acusado específicamente a Posada de haber organizado un atentado contra su persona, sin que las autoridades policíacas y judiciales norteamericanas hayan tenido la menor reacción. (Tomado de Cubadebate)

 

 

LA OEA NO VA A CAMBIAR SU PAPEL

LA OEA NO VA A CAMBIAR SU PAPEL

 


Los EEUU han desempeñado un papel decisivo en el mantenimiento del conflicto entre Israel y Palestina. Obama no ha dado indicio alguno de que ese papel vaya a cambiar.

Por: Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge.

Un titular de la CNN, informando sobre los planes de Obama para su discurso del 4 de junio en El Cairo, Egipto, reza así: "Obama intenta llegar al alma del mundo musulmán". Tal vez sirva eso como descripción de intenciones, pero más significativo es el contenido velado por la retórica, o más que velado, omitido.

Limitándose a Israel-Palestina -nada substantivo dijo sobre ninguna otra osa-, Obama llamó a árabes e israelíes a no "señalarse con el dedo" unos a otros y a no "ver este conflicto exclusivamente desde uno u otro lado".

Hay, sin embargo, un tercer lado, el de los EEUU, que han jugado un papel decisivo en el mantenimiento del actual conflicto. Obama no ha proporcionado indicio alguno de que ese papel vaya a cambiar. Ni siquiera de que se vaya a reconsiderar.

Quienes estén familiarizados con la historia concluirán racionalmente, pues, que Obama seguirá por la misma senda del rechazo sistemático norteamericano.

Obama volvió a alabar la Iniciativa Árabe de Paz, limitándose a decir que los árabes deberían verla como "un importante comienzo, pero no como el fin de sus responsabilidades". ¿Y cómo habría de verla la administración Obama?

Obama y sus asesores son sin duda conscientes de que la Iniciativa reitera el inveterado consenso internacional llamando a un acuerdo

biestatal sobre el perfil de la frontera internacional (anterior a junio de 1967), tal vez con "pequeñas y recíprocamente acordadas modificaciones", por servirnos de la locución habitualmente empleada por los EEUU antes de apartarse radicalmente del consenso internacional en la década de los 70. Es decir, cuando los EEUU vetaron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, respaldada por los "Estados en confrontación" árabes (Egipto, Irán, Siria) y, tácitamente, por la OLP, con un contenido substancialmente análogo al de la Iniciativa Árabe de Paz, salvo que esta última va un poco más allá, llamando a los Estados árabes a normalizar sus relaciones con Israel en el contexto de este acuerdo político.

Obama ha llamado a los Estados árabes a avanzar en la normalización, ignorando premeditadamente, sin embargo, el acuerdo político crucial que es condición necesaria de toda normalización. La iniciativa no puede ser un "comienzo", si los EEUU siguen negándose a aceptar sus principios fundamentales, y aun a reconocerlos.

En el trasfondo está el objetivo de Obama, enunciado del modo más claro por el Senador demócrata por Massachusetts John Kerry, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado: forjar una alianza entre Israel y los Estados árabes "moderados" contra Irán. El término "moderado" no tiene nada que ver con el carácter del Estado, sino que apunta antes bien a la disposición a amoldarse a las exigencias de los EEUU.

¿Cómo responderá Israel a los primeros pasos normalizadores de los árabes? La posición más firme hasta ahora enunciada por la administración Obama es que Israel debería conformar su conducta a lo previsto en la Fase I de la Hoja de Ruta de 2003, que reza así: "Israel congela toda actividad de asentamiento (incluido el crecimiento natural de los asentamientos)". Todas las partes dicen aceptar la Hoja de Ruta, pasando por alto el hecho de que Israel se apresuró a añadir 14 reservas que lo hacían inviable.

En el debate sobre los asentamientos se pasa por alto que, aun si Israel llegara a aceptar la Fase I de la Hoja de Ruta, eso dejaría en pie todo el proyecto de asentamientos que ha sido ya puesto por obra -con el decisivo apoyo de los EEUU-, a fin de que Israel se haga con el control del valioso territorio en que está enclavado el ilegal "muro de separación" (incluidos los suministros básicos de agua de la región), así como del Valle del Jordán, aprisionando así el territorio restante, fragmentado en cantones por unos saledizos de la infraestructura de asentamientos que penetran profundamente en dirección al levante.

Tampoco se menciona que Israel se hace con el control del Grann Jerusalén, emplazamiento de sus más importantes programas actuales de desarrollo, desplazando a muchos árabes, de modo que lo que les resta a los palestinos quedará separado del centro de su vida cultural, económica y sociopolítica.

Queda igualmente sin mención que todo eso es una violación del derecho internacional, según admitió el propio gobierno de Israel luego de la conquista de 1967 y lo reafirmaron las resoluciones del Consejo de Seguridad y la Corte Internacional de Justicia. Ni se mencionan tampoco las exitosas operaciones emprendidas por Israel a partir de 1991 para separar de Gaza la Franja Occidental: Gaza se ha convertido en una cárcel en la que la supervivencia es simplemente imposible, lo que hancontribuido a socavar las esperanzas en un Estado palestino viable.

Vale la pena recordar que ha habido una interrupción en la actitud estadounidense e israelí de rechazo sistemático. El presidente Clinton reconoció que los términos por él ofrecidos en las fallidas reuniones de Camp David en 2000 no resultaban aceptables para ningún palestino, y en diciembre de ese mismo año propuso sus "parámetros", vagos pero más prometedores. Luego anunció que ambas partes tendrían que aceptar los parámetros, aunque ambas tuvieran reservas.

Los negociadores israelís y palestinos se reunieron en Taba, Egipto, para limar diferencias, e hicieron notables progresos. Podría llegarse a un pleno acuerdo en unos pocos días, declararon en la conferencia de  prensa conjunta que ofrecieron al final de la reunión. Pero Israel interrumpió prematuramente las negociaciones, y no volvieron a reiniciarse. Esa única excepción muestra que si un presidente norteamericano se empeña en que haya negociaciones diplomáticas en serio, es muy probable que las haya.

También vale la pena recordar que la administración de George W. Bush fue algo más allá del uso de las palabras al poner objeciones a los  asentamientos ilegales israelís: lretiró el apoyo económico de los EEUU a esos asentamientos. En cambio, los funcionarios de la administración Obama declararon "no se están considerando" medidas de ese tipo, y que cualquier presión a Israel para que se allane a los términos de la Hoja de Ruta tendrá que ser "sobre todo, simbólica", según informó el New York Times (Helen Cooper, 1 de junio).

Unos pocos brochazos más añadidos por Obama a la fosca imagen que pintó en su ampliamente publicitado discurso al mundo musulmán en El Cairo el pasado 4 de junio no bastan para despejarla de sombras.

Tomado de: http://www.rebelion.org)

 

 

Entre fuego, viento, agua y dolor ajeno

Entre fuego, viento, agua y dolor ajeno

 

sábado, 6 de junio de 2009
8:55:24 a.m.

Con el inicio de la temporada ciclónica permanecen activados los órganos de dirección del dispositivo de defensa territorial, En este combate contra las fuerzas de la Naturaleza, participan hombres imprescindibles. Uno de ellos, el capitán Julio Alfonso Padrón, Jefe del Comando Santa Clara de Protección contra Incendios, ofrece pareceres y narra interesantes anécdotas de toda una vida...

Por Mercedes Rodríguez García 

Aunque de niño le gustaba tirarse a nadar en los ríos crecidos y competir con otros de su edad a ver quién lograba atravesarlo a contracorriente por su tramo más corto, hoy comprende la tremenda imprudencia de lo que hace solo un par de décadas atrás consideraba una gran diversión, una locura por la que un día recibió un fuerte castigo del padre y una generosa reprimenda de la madre, quien nunca ha perdido el susto por el hijo que tantas veces enfrenta el peligro.

-¿Entonces lo de bombero te entró por el agua?        

-Sí, porque de joven se es muy dinámico, propenso a la aventura, a los riesgos, al peligro. Me captaron en el Servicio Militar. Recuerdo que me preguntaron si sabía nadar, si le tenía miedo a la altura. ¿Yo, nacido y criado en el campo? Pues entre decenas que expresaron su disposición y anotaron en una lista, solo me escogieron a mí y a cuatro compañeros más que estimaron aptos para la técnica de rescate y salvamento. Desde entones me mantengo en este comando.

-Y lo del fuego, ¿por las películas?

-No. De muchacho no tenía afinidades motivacionales ni muchas oportunidades para ir al cine. Después sí he visto muchas películas y otros materiales audiovisuales como parte de la preparación contra incendios. Me impactó «Infierno en la Torre», muy buena. Sin embargo no todo lo que se hace para el cine o la televisión posee la mejor factura. Es el caso de la telenovela cubana «Historias de Fuego» que no me dejó insatisfecho pero de la cual, honestamente, esperaba menos convencionalismos y más atrevimiento.

-¿Qué prefieres, un bombero cauteloso o uno arriesgado?,

Es bueno meditar pero no al extremo. El mejor bombero posee entre sus características la explosividad, la rapidez y la seguridad. El paradigma es difícil de encontrar, pero todos hacen falta.

-¿Lo mismo uno alto y fuerte como tú, que otro de complexión menuda?

Exactamente. El primero puede cargar a una persona durante una evacuación, pero el segundo resulta ideal para penetrar por un agujero. Aquí no decide la constitución física sino el valor, porque a la hora de enfrentar el peligro todos nos convertimos en gigantes.

-¿Miedos, temores, nerviosismo?

-Unos más que otros, sobre todo al principio, a la hora de bajar por el tubo, de montarse y salir disparados en el carro, de adentrarse entre el humo y la candela, de asistir a lesionados en accidentes de contemplar un cadáver descompuesto....

 -Pero los superan, ¿cierto?

A fuerza de costumbre, pero además con mucho apoyo psicológico Tuve el caso de un compañero que sacó a un lesionado grave de entre las ruinas de un derrumbe, y luego me lo encontré llorando en un rincón.

-¿Lo más importante en este oficio?

-Saber lo que se hace y porqué se hace: los errores se pagan caros.

-¿La mayor alegría para un bombero?

Llegar a tiempo, salvar una vida, el reconocimiento y la admiración de que goza entre la población... 

-¿Y lo más aburrido?

-Paradójicamente, no tener salidas. Aunque en realidad disponemos de poco tiempo para aburrirnos porque la preparación es contante, ya sea teórica o práctica.

-La propia forma organizativa de estas unidades, su estética, su limpieza también ocupan a los combatientes...

-No concibo a un bombero desordenado. ¡Dime tú que suene la alarma y la capa ande por un lado, y el casco y las botas por otro!, o que a esa hora el carro se ponche o no arranque.

-¿Qué pasa con los remolones?

Los hay, pero enseguida cambian. Cuando accionamos el timbre las luces del albergue encienden automáticamente. Se crean reflejos que perduran. Sales de pase, estás en tu casa, escuchas el despertador del reloj sobre la mesita de noche y saltas a vestirte.

-¿Recuerdas tu primer trabajo?

-El rescate de un ahogado en la presa Alacranes.

-¿La segunda?

-Una madrugada de abril de 1991. La mayor catástrofe ferrocarrilera de los últimos años dada la violencia del descarrilamiento de los coches del tren de pasajeros Habana-Santiago de Cuba.

-Lo recuerdo, enseguida llegaron Fidel y Raúl...

-Cuando llegué al lugar, entre las comunidades rurales Parajito y La Copa, en Manacas, no podía creer lo que estaba viendo. Ya dentro de los coches, avanzaba con dificultad, a oscuras, entre aquel amasijo de asientos, equipajes, hierros retorcidos, y no pasaba un minuto sin que tropezara con los cuerpos atrapados, sin vida o mutilados, de los pasajeros. Más de medio centenar de víctimas y centenares de lesionados de casi todas las provincias del país.

-Pero el bombero debe ser fuerte de nervios y espíritu...

-¡Nos enfrentamos a tantas adversidades! Y, lamentablemente, las desgracias de los demás constituyen nuestro trabajo. Después de aquel drama humano, uno se vuelve mejor persona y hasta siente satisfacción y alegría por algunos casos específicos.

-Ponme un ejemplo.

-Un día me dicen que un hombre preguntaba por mí y por otro compañero de Placetas, de apellido Medina, para conocernos y agradeceros el que estuviera vivo. No retengo su nombre, pero sí que vivía por un campo de Cifuentes, creo que llamado Maguaraya. Venía con su prótesis. Cuando el accidente del que te hablé, era cadete de la Escuela Interarmas Antonio Maceo. No he vuelto a saber más de él.

-¿Alguna anécdota que pueda servirle de lección a los que hacen caso omiso durante la temporada ciclónica del viento, los ríos crecidos, los peligros de derrumbes, las descargas eléctricas, los escapes de gases tóxicos o de combustibles?

-En noviembre de 2001, cuando nos azotó el huracán Michelle me encontraba de guardia y escucho a Abel Falcón reportando que en aquel mismo momento se había derrumbado el techo de la CMHW. Pensamos que había gente atrapada y salimos de inmediato. Tuve que ponerme fuerte con los compañeros para convencerlos de abandonar inmediatamente el lugar, en particular con un trabajador que, apoyado sobre una viga caída trataba de derrumbar a patadas una puerta para sacar documentos y equipos. Pues lo cogí por el cuello de la camisa y casi que lo levanto en peso. De haber logrado su propósito el techo completo se habría venido abajo y no viviéramos para hacer el cuento.

¿El fuego más complejo en el que hayas participado?

-El de un tren que transportaba diesel y gasolina, en Castaño, entre Esperanza y Ranchuelo. Comenzamos a luchar contra las llamas sobre las dos de la madrugada y terminamos cerca de las 12 del día.

-Pensé en alguno forestal, duran hasta semanas...

Su magnitud depende de la masa boscosa, de la velocidad del viento. Desde todo punto de vista resultan muy costosos. Proliferan durante la sequía y muchas veces se deben a imprudencias del hombre.

-Entre los incendios que han conmovido al mundo, ¿cuál tienes como referencia y por qué?

-Por sus proporciones e implicaciones políticas, el de las Torres Gemelas de Nueva York. Me sentía tan, pero tan tenso y conmovido como si estuviera allí. Entre nosotros no se hablaba de otra cosa. Muchos colegas murieron y merecen nuestro respeto y admiración.

-A tu familia, ¿le gusta lo que haces?

-Lo acepta sin remedio, mis padres nunca pierden el temor por lo que hago. Para ellos sigo siendo un hijo atrevido. .

-¿Alguien que te siga los pasos?

-Tengo dos hembras, Dayamí y Beatriz, y este oficio resulta muy fuerte para las mujeres.

-No abundan, pero las hay.

-Aquí nada más conozco una y trabaja como inspectora. A Dayamí, la mayor, solo le gusta el traje.

-¿Es esa que está en la foto?

Sí, fue cuando la reinauguración de esta unidad, el 11 de mayo pasado, luego de una reparación capital.

-¿Y Beatriz?

 -Nada más tiene de ocho años, le encantan los bomberos, pregunta mucho y siempre está pendiente de lo que hago.

-¿Tu lema?

-Quien no vive para servir, no sirve para vivir.

 

H1N1 Lo único predecible: su impredecibilidad

H1N1 Lo único predecible: su impredecibilidad

«Lo único predecible de la gripe es su impredecibilidad», por lo que los países no deben bajar la guardia ni caer en la «complacencia» a pesar de los «excelentes» resultados obtenidos hasta la fecha en la contención del brote del H1N1 en el mundo, advierte el experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Jon K. Andrus, en entrevista con la agencia DPA.

«Es el compromiso político, a un nivel nacional y global, donde tenemos que mantener el hierro caliente», subraya el principal asesor técnico en inmunizaciones del organismo panamericano.

Y es que, con una previsible bajada de casos al menos en el Hemisferio Norte debido a la llegada del verano boreal, para la OPS es «motivo de preocupación» la posibilidad de que las alertas y los sistemas preventivos instalados en las últimas semanas se relajen, admite. 

«En la situación actual, la complacencia es nuestro mayor riesgo, más que una sobrerreacción o una precaución extrema, deberíamos realmente monitorear cómo evoluciona»el virus, alerta. 

Aun así, considera, una "«oportunidad"»se abre: «Si bien el virus pasará suavemente en el Hemisferio Norte durante los meses de verano, los países del Hemisferio Sur verán un aumento de los casos, por lo que creo que tendremos una oportunidad de seguir (la evolución del virus) en todos los diferentes niveles y medios, para aprender». 

Y sigue: «Ojalá logremos la suficiente atención y estemos mucho mejor preparados» para su regreso en otoño. Algo que «repercutirá"»también en los países al sur del Ecuador ya que, alerta Andrus, «lo único predecible de un virus de la gripe es su impredecibilidad», por lo que sencillamente no se puede aventurar siquiera que pueda producirse una nueva recombinación genética del virus que lo pueda hacer incluso más virulento. 

El organismo panamericano ha estado trabajando las 24 horas del día desde que, en abril, se desatara la alarma por la aparición de una nueva gripe en México, que en poco tiempo registró casos en prácticamente todo el mundo. Y es que, señala el experto, la globalización ha traído consigo un peligro extra a la hora de tratar de evitar pandemias: su rápida expansión. 

«Con la globalización, las comunicaciones y capacidad de viajar, cuando uno puede estar en cualquier punto del mundo en 24 horas, la expansión de una enfermedad se convierte en una preocupación», explica Andrus. 

Para muchos, la palabra pandemia incluso sonaba a una cosa del pasado. Pero nada más lejos de la realidad, señala el experto, que recuerda cómo a comienzos de los años 90 se registró una epidemia de cólera «que se extendió virtualmente a todos los países de Sur y Norteamérica». Y hace menos de un lustro, el mundo entero entró en la máxima alerta a causa de la gripe aviar que se cobró numerosas vidas, sobre todo en Asia. 

«La discusión siempre fue no si iba a producirse una pandemia de influenza, sino cuándo», puntualiza Andrus. 

Al menos para la OPS, la cuestión no es tanto saber cómo se origina un virus nuevo -«hay muchos grandes científicos en todo el mundo ocupándose de eso», señala- como el grado de preparación de los países de los que se ocupa. 

En eso, al menos, el continente americano y el mundo en general han aprendido mucho, afirma complacido. En los últimos cuatro años, "«los países han tenido planes preparatorios, creo que el hecho de que haya más coordinación es el resultado de las actividades y trabajo que han redundado en más preparación, y la gripe aviar contribuyó a eso». 

«Creo que el mundo se está volviendo más consciente de los riesgos potenciales y está construyendo una infraestructura a nivel global, regional, nacional e incluso de comunidades. Para mí, ver lo que está ocurriendo ahora es totalmente extraordinario», asegura. 

En este sentido, subraya, América Latina no tiene tanto que envidiar a otras regiones con más medios ni considerar que un país que reciba ayuda de la OPS no lo está haciendo bien. «El hecho de que nos concentremos en determinados países no es un signo negativo, porque su actuación puede ser excelente», sostiene. 

Países considerados pobres por los criterios internacionales que usa la OPS como Honduras y Nicaragua tienen, sin embargo, «una de las inmunizaciones más altas del mundo», recuerda, «así que independientemente de los recursos con que cuentan, realizan un trabajo excelente», insiste. 

«He trabajado en África y en el sur de la India y ahí sencillamente no se ve el tipo de compromiso en materia de salud pública y de conocimientos y resultados que se ven en muchos países de América Latina», sostiene. «Si no, no habríamos sido capaces de erradicar la polio o el sarampión».

Fuente: www.losandes.com.ar/notas/2009/5/31/sociedad-427184.asp