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Águilas de Nigeria pondrán a prueba el orgullo de Francia

Águilas de Nigeria pondrán a prueba el orgullo de Francia


7:52:34 a.m.

Llegó el momento de la verdad para Francia en el Mundial de fútbol, cuando enfrenten hoy a las Águilas Verdes de Nigeria, un equipo sólido y competitivo, que puso en apuros a la Argentina de Lionel Messi.

Los galos necesitarán de la mejor versión de sus tres jugadores clave, el todoterreno Paul Pogba, el delantero Karim Benzema y el centrocampista Yohan Cabaye, amén de buscar una estabilidad defensiva capaz de frenar los contragolpes nigerianos.

A modo de curiosidad vale destacar que Francia, desde 1958, superó la fase de grupos en seis ocasiones, en las cuales siempre llegó al menos hasta semifinales, por lo que, de mantenerse esa tendencia, el equipo de Didier Deschamps «saldrá con vida» hoy del estadio Mané Garricha de Brasilia.

Es un partido a vida o muerte, ya no hay segundas oportunidades, recalcó Deschamps, antes de exaltar las cualidades de su adversario: "es un equipo muy atlético, muy fuerte físicamente y con una defensa bien organizada, en ataque tienen a Emmanuel Emenike y Ahmed Musa, que son muy rápidos".

La dinámica de equipo y la mentalidad de los jugadores serán esenciales. Eso no es lo que te hace ganar un partido, pero no puedes ganarlo sin eso, advirtió el seleccionador galo, campeón mundial en 1998.

Francia lideró el grupo E con siete puntos, producto de las victorias sobre Honduras (3-0) y Suiza (5-2), además del empate sin goles frente a Ecuador.

Habrá que aguardar hasta horas antes del partido para conocer la disposición táctica del estratega francés, un tipo que en ocasiones prioriza mucho la defensa con un sistema 4-2-3-1 con Benzema como único punta, aunque también tiene montada una táctica bien ofensiva 4-3-3.

Una preocupación extra para Domenech es el comienzo hoy del Ramadán, aunque según precisó dará «total libertad a sus jugadores (musulmanes Benzema, Pogba, Moussa Sissoko y Bacary Sagna) para que tomen sus propias decisione»  al respecto.

Nigeria, entretanto, llegó a esta fase de octavos de final por tercera vez en la historia, primera selección africana en lograrlo tantas veces. Anteriormente se había incluido en la ronda de los 16 mejores en Estados Unidos-1994 y Francia-1998, pero siempre quedó eliminada.

Las Águilas Verdes persiguen ahora el objetivo de instalarse en cuartos de final, hasta hoy el mejor resultado de siempre de un equipo de África (entre los ocho mejores solo se incluyeron Camerún en 1990, Senegal en 2002 y Ghana en 2010).

Para consumar el sueño cuartofinalista, el entrenador nigeriano Stephen Keshi tendrá que motivar sobremanera a sus discípulos, sobre todo en temas de concentración y relevos en las marcas, en pos de parar a la potente y afinada ofensiva francesa.

Obi Mikel en el centro del campo y Musa y Emenike en el ataque serán las referencias de Nigeria, que derrotó 1-0 a Francia en el único duelo que recoge la historia entre estas escuadras, específicamente en 2009.

Hasta ahora, Brasil, Colombia, Holanda y Costa Rica aseguraron sus boletos a cuartos de final, tras superar a Chile, Uruguay, México y Grecia, respectivamente, en octavos.

Además del partido Francia-Nigeria también chocarán hoy las selecciones de Alemania y Argelia, mientras mañana serán rivales Argentina-Suiza y Bélgica-Estados Unidos.

(Fuente: PL) 

Holanda y Costa Rica clasifican para cuartos de final

Holanda y Costa Rica clasifican para cuartos de final


12:10:33 p.m. 

La escuadra de Costa Rica consiguió un histórico pase a cuartos de final en Brasil 2014 al vencer 5-3 (global 6-4) a Grecia, luego de haber empatado 1-1 en tiempo regular, por lo que enfrentará a Holanda en busca de concretar el sueño de llegar a las semifinales. 

Luego de un partido reñido, Bryan Ruíz abrió el marcador al minuto 52 tras recibir en el centró del área un pase desde la banda izquierda y sólo empujar el balón frente a arco, donde el portero Orestis Karnezisse quedó inmóvil ante el ataque. 

La escuadra Costa Rica se quedó con 10 hombres en la cuando al minuto 66 óscar Duarte salió expulsado por juego brusco. 

El conjunto centroamericano casi con el boleto a cuartos de final en la mano, se descuido en los últimos minutos del encuentro y al 90+1, Sokratis Papastathopoulos marcó un agónico empate que envió a ambas escuadras a tiempo extra. 

Apenas a los siete minutos, el equipo centroamericano casi canta el gol en una jugada en que a Cristian Bolaños le faltó un poco de puntería: Bryan Ruiz lo habilitó con un pase medido en el área pero el mediocampista sacó un zurdazo frontal que pasó por encima del travesaño, en medio de los cantos en el Arena Pernambuco de «Olé, Olé, Olé, Tico, Tico». 

Costa Rica salió con su sistema 5-4-1, que le dio frutos en la primera fase, en que despachó sorprendentemente a Uruguay (3-1) e Italia (1-0) para clasificarse anticipadamente en el grupo de la muerte. En su último partido de la fase igualó con Inglaterra. 

Alineaciones 

Costa Rica: Keylor Navas; Giancarlo González, Michael Umaña, Oscar Duarte; Cristian Gamboa, Junior Diaz, Celso Borges, Yeltsin Tejeda, Christian Bolaños, Bryan Ruiz; Joel Campbell. Seleccionador: Jorge Luis Pinto. 

Grecia: Karnezis; Torosidis, Manolas, Lazaros, Cholevas; Karagounis; Samaris, Maniatis, Sokratis, Samaras; Salpingidis. Seleccionador: Fernando Santos.

 

 

 

 

 

México y su destino cruel frente a Holanda

México y su destino cruel frente a Holanda

 

12:01:46 p.m. 

El récord de remontadas en un Mundial estaba a tiro y Holanda no quiso perder la oportunidad de llevarse el mérito, con el añadido de que es el primer país que logra venir de atrás en tres encuentros de la misma Copa. Su hazaña llegó con sufrimiento, pues lograron revertir el curso del choque frente a México en un epílogo dramático. 

Pero la historia solo recogerá ese detalle. Posiblemente, en unos años nadie recuerde que los aztecas pusieron contra las cuerdas a los tulipanes  en un partido tenso, trabajado y de mucha brillantez por ambas partes. 

Lógico, no estamos en el futuro y toca hablar del asunto, sobre todo de la entrega de los mexicanos y su interesante propuesta en este Mundial, en el que lucieron un fútbol dinámico y efectivo, sin estridencias pero de mucha solidez. 

Esos valores le alcanzaron para dejar sin aire a los holandeses durante buena parte del encuentro correspondiente a octavos de final, marcado por un horrendo calor y humedad superlativa que provocó dos recesos para la hidratación de los protagonistas. 

Presión en la medular, buen manejo del balón y un retraso de las líneas europeas lanzaron a México rumbo a una carrera en la que casi siempre llevaron la delantera. Suyas fueron las mejores ocasiones durante la primera mitad, en la cual Giovani, Peralta y Guardado se plantaron frente al marco holandés con muy malas intenciones. 

Su juego no resultó monotemático, se movieron bien entre líneas, desbordaron por las bandas, reaccionaron con claridad en los contragolpes y probaron suerte desde lejos, pero el arquero Cillessen contuvo con solvencia y seguridad. 

Salvo por eso, de Holanda había pocas noticias, replegada y con desplazamientos horizontales, sin apenas crear peligro. Solo las galopadas de Robben despertaban cierto nervio entre los aztecas, pues incluso Van Persie anduvo perdido y sin el instinto asesino de las dos primeras salidas. 

En el complementario, con las ideas más frescas, Giovani se mandó una carrera y remató de improviso, casi sin ver la puerta, con el aliento de la defensa en la nuca. El disparo fue tan sorpresivo que ni siquiera Cillessen atinó a reaccionar, con una estirada tardía y sin sentido. 

Después del éxtasis, los mexicanos pecaron de pasivos y en un lapso de 15 minutos su ventaja se pudo borrar en una abrir y cerrar de ojos, pero aguantaron gracias a una defensa muy bien ubicada, con anticipación en el corte y muy pendiente de Robben, Sneijder y Van Persie, quienes realmente podían marcar la diferencia. 

Pasado el temporal, los pupilos de Miguel Herrera se asentaron, controlaron e incluso armaron jugadas interesantes para finiquitar el desafío. Sin embargo, en los últimos minutos cayeron en la trampa de defender el resultado con la única variante de recostarse sobre su portero, detalle que a la larga le pasó la cuenta. 

Memo Ochoa, pulpo, jugador del partido y candidato a mejor portero del Mundial, mantuvo su valla en cero una y otra vez, en ocasiones por los reflejos, en otras por la suerte y los palos. Lo cierto es que tenía bajo control a los tulipanes, quienes nunca se resignaron. 

Por eso lograron empatar a dos minutos del final por un fogonazo de Sneijder que destrozó las redes, mortal desatención de la zaga mexicana al dejarlo libre en los linderos del área. Después, a escasos segundos del tiempo extra, Rafa Márquez cometió otro error al ponerle una zancadilla a un sobrenatural Robben (corrió por cuatro pese al calor), que cayó al suelo. 

El árbitro Pedro Proença señaló penal y Huntelaar, con una sangre fría de espanto, batió por fin a Memo. Ese fue el fin, injusto tal vez, cruel en toda la medida para un conjunto mexicano que desplegó un juego correcto y valiente en el Mundial, siempre conscientes de sus posibilidades y aprovechando muy bien las debilidades del contrario. 

Sin embargo, eso ya no cuenta. Se marchan a casa por sexta ocasión consecutiva sin sobrepasar los octavos, lo que nos hace pensar en una maldición considerable. Holanda, por su parte, sigue en el sendero, con ilusión y ganas de poner fin a su gafe en fases finales. Veremos qué dice el destino. 

(Fuente: Granma)

 

 

Mujica: «El caso Suárez será una vergüenza eterna del fútbol»

Mujica: «El caso Suárez será una vergüenza eterna del fútbol»

 

10:19:01 p.m. 

El presidente de Uruguay, José Mujica, volvió a criticar este viernes a la FIFA por las excesivas sanciones que la organización impuso a Luis Suárez, por supuestamente morder al jugador italiano durante el partido. 

Según informa el periódico digital El Día, el mandatario ha señalado en su declaración radiofónica para la emisora M24 que lamenta las formas y la «truculencia» de la FIFA y acusó al organismo rector del fútbol mundial de una «agresión a todo un país». 

«Hemos tenido que padecer no una injusticia o una sanción, que en parte podría entenderse, pero solo en parte, pero no puede entenderse jamás la truculencia, la forma, los procedimientos aplicados. Una monstruosa agresión. No solo a un hombre, a un país, fundamentalmente por la forma, por la forma que se transforma en un contenido peyorativo de desprecio», dijo Mujica. 

El presidente uruguayo también explicó que por este motivo acudió este jueves al aeropuerto internacional de Carrasco en Montevideo para recibir como un héroe a Suárez. 

«Fuimos a recibir a este muchacho y fracasamos en el horario que estaba equivocado pero volvimos a las 5 de la mañana y en medio de la pista en nombre del pueblo uruguayo le dimos un humilde abrazo y lo invitamos a seguir viviendo, aprendiendo», confesó. 

Sin embargo, pese a su descontento con la decisión del comité de disciplinario de la FIFA, Mujica destacó que el Mundial antes de todo es «una fiesta deportiva, no una guerra». 

«Que el dolor y la ofensa no nos achique el alma ni la visión. Confiamos y estamos al lado de nuestros compatriotas en el triunfo o en la derrota al lado de ellos y con ellos y agradecidos por lo mucho que nos han dado», afirmó. 

Anteriormente en una entrevista telefónica con el programa De Zurda dirigido por Diego Maradona y Víctor Hugo Morales el mandatario expresó su malestar en relación con el incidente y consideró que la FIFA «se pasó de la raya» con estas sanciones. 

(Fuente: RT)

 

 

 

 

Punto Penal: Los triunfos morales no existen

Punto Penal: Los triunfos morales no existen

 

5:10:43 a.m. 

Brasil no necesita encontrarse par de Chiles. Ojo: no entiendan a Chile como equipo. Veamos a Chile como un concepto. Un concepto que, según Alexis Sánchez, peca por la falta de credibilidad en sí mismo ante un Brasil que bien podría morir de recuerdos. 

I 

Brasil salió a presionar los espacios aumentando revoluciones. Presionar los espacios, en teoría, provoca imprecisiones en el contrario. En un contrario que piensa que este partido, según Mauricio Isla, será distinto al de Sudáfrica. Décima parte de la razón para Isla. «En ese encuentro ellos abrieron el marcador con el juego aéreo, que siempre es complicado para nosotros», había dicho el lateral derecho de la Juventus en la conferencia de prensa previa a este partido. En esta ocasión, David Luiz marcó el primero a la salida de un córner  en el minuto 18. No obstante, reitero: décima parte de la razón para Isla. 

El partido era distinto, al menos, a sabiendas del resultado. Según el reporte minuto a minuto realizado por la BBC sobre el partido celebrado en la pasada Copa del Mundo: «Minuto 18: A Chile le está costando recuperar la pelota, pero Brasil tampoco está haciendo mucho con ella. Dunga parece respetar la velocidad y el descaro del sistema de Bielsa…». La velocidad, un Sampaoli que bien podría ser una prolongación de Bielsa, pero, sobre todo, el descaro. Un descaro que se traducía en hacer creer al rival que «nunca se ha tenido fe con las potencias mundiales», a decir de Alexis Sánchez. 

Sin embargo, tras el gol brasileño apareció el cuadro chileno, con posesión a ras del suelo, controlando las acciones, generando fútbol de riesgo, y aprovechando los errores locales, como en el 31' cuando Alexis Sánchez aprovechó una mala salida de Marcelo con Hulk para igualar el partido. De ahí en adelante, el partido fue para Chile: la otredad en el movimiento de balón a merced del «descaro». En los penales ganó Brasil: ya eso todos lo sabemos. 

II

Brasil no engaña a nadie: juega un fútbol con fisuras deterministas. Deterministas en el sentido de creerse que la única causa de sus males es el desacierto de hombres como Hulk, Fred, Paulinho u Oscar. Brasil carece de personalidad en la parte más adelantada del terreno; no obstante, además, la seleçao aún peca de “dunguismo”, de asentar prioridades en el fútbol físico, en la confianza, en los minutos que traerán un gol por sí solos. Minutos que a lo mejor les funcionan mejor de hombre en punta que el propio Fred.  

Chile, recuerden que ya no lo entendemos como un equipo, sino como un concepto: una falsa metáfora sobre la falta de confianza, una generación en madurez harta de estereotipos, un entramado de circunstancias que quizás se resuma en el descaro, una oportunidad que por milímetros no llegó a concretarse. Chile, probablemente, nos suene de alguna parte… 

Jorge Sampaoli lo ha dicho después del partido: «no existen los triunfos morales, sino expresiones de un equipo». A veces nos quedamos con el Sampaoli filósofo, con el Sampaoli pragmático, por eso nos resistimos a que haya perdido. Pero, necesariamente, nos identificamos en demasía con el fútbol del equipo chileno. De algún lugar nos vendrá esa «simpatía». 

(Fuente: Cubadebate)

 

 

 

Colombia está en cuartos, vence a Uruguay

Colombia está en cuartos, vence a Uruguay

 

3:39:01 p.m. 

Un sensacional doblete de James Rodríguez permitió a Colombia seguir con su inmaculada trayectoria en el Mundial de Brasil tras superar a Uruguay (2-0), en el mítico Maracaná, y conseguir el billete para los cuartos de final, ronda que alcanzan esta selección por primera vez en su historia. 

James Rodríguez, el delantero del Mónaco, que totaliza 5 goles y 2 asistencias en cuatro partidos, volvió a reclamar los focos con su excelente actuación. Sus dos goles —el primero de un altísimo valor estético— encarriló el pase histórico de los de Pekerman. 

James ya ha hecho olvidar a Falcao, la gran ausencia de los colombianos en Brasil. Este sábado, apoyado en un fútbol sobresaliente, fue el jugador que desequilibró el duelo y quién provocó el llanto del fútbol uruguayo, más pendiente de la sanción a Luis Suárez que de meterse de lleno en la eliminatoria. 

En cualquier caso, daba la sensación de que ni la presencia del ariete del Liverpool hubiera significado el pase de la ‘celeste’, que sólo sacó la cabeza del hoyo cuando Edinson Cavani se hacía dueño del cuero. Una falta del delantero del PSG fue lo más peligroso de la bicampeona del mundo en los primeros 45 minutos. 

Para entonces, Colombia ya había marcado el mejor gol del Mundial. Un despeje de la zaga uruguaya cayó al pecho de James Rodríguez. La controló el de Cúcuta y la pegó de primeras, sin que tocase el césped de Maracaná. El balón tocó en el travesaño antes de besar la red. Un gol de bandera que allanó el camino de los amarillos. 

La rabia que anunciaba Tabárez en la previa, la cual sólo dio cabida a los comentarios generados por la sanción a Suárez, no llegó a plasmarse en Río de Janeiro, escenario fetiche para Uruguay. La segunda mitad apenas registró un cambio de intensidad, mientras que Colombia siguió combinando con facilidad, amparados además en la fortaleza que les daba el resultado. 

Así paso, cuando mejor estaba Colombia llegó el segundo de James, quién aprovechó una gran asistencia de cabeza de Cuadrado. La jugada, que merece ser rebobinada una y otra vez, sentenció a Uruguay, que encontró problemas en la punta con un Forlán fuera de onda. Stuani, su sustituto, tampoco fue ni la sombra del «caníbal». 

Con el 2-0, Uruguay tuvo más presencia en el campo contrario, responsabilidad del «Cebolla» Rodríguez, pero en ningún caso comprometió la apuesta colombiana, que acabó teniendo premio. Su próximo reto será en cuartos, ante Brasil, en una ronda que desconoce el fútbol colombiano. 

Ficha técnica 

Resultado: Colombia, 2 – Uruguay, 0. (1-0, al descanso). 

Alineaciones 

Colombia: Ospina; Zapata, Yepes, Zúñiga, Armero; Carlos Sánchez, Aguilar, Cuadrado (Guarín, min.81), James Rodríguez (Ramos, min.85); Ibarbo y Teo Gutiérrez (Mejía, min.68). 

Uruguay: Muslera; Maxi Pereira, Giménez, Godín, Martín Cáceres, Álvaro Pereira (Ramírez, min.53); Arévalo, Álvaro González (Abel Hernández, min.67), Cebolla Rodríguez; Forlán (Stuani, min.53) y Cavani. 

Goles: 

1 – 0, min.28, James Rodríguez. 

2 – 0, min.50, James Rodríguez. 

Árbitro: Bjorn Kuipers (NED). Amonestó a Giménez (min.55) en Uruguay y a Armero (min.77) en Colombia. 

Estadio: Maracaná (Río de Janeiro) 

(Fuente: Cubadebate /Europa Press)

 

Brasil está en cuartos y sangrando

Brasil está en cuartos y sangrando


3:31:07 a.m. 

Pesó la historia, la presión, un travesaño bendito y la acción de los dioses del fútbol, posados en los brazos del Cristo del Corcovado, o mejor aún, diseminados por el césped del Mineirao y en la mayoría de las butacas de los 57 mil 714 aficionados que colmaron el estadio de Belo Horizonte.   

Pesó la historia, la presión, un travesaño bendito y la acción de los dioses del fútbol, posados en los brazos del Cristo del Corcovado, o mejor aún, diseminados por el césped del Mineirao y en la mayoría de las butacas de los 57 mil 714 aficionados que colmaron el estadio de Belo Horizonte. 

La grandeza, de la mano de la agonía y de las dos enguantadas de Julio César, tuvo esta vez un rol esencial en el desenlace favorable 3-2 de tanda de penales, y contrario a lo sucedido en las tres veces anteriores en las que la Canarinha derrotó a La Roja chilena —semifinales de Chile 1962 (4-2), y octavos en Francia 1998 (4-1) y Sudáfrica 2010 (3-0)— el partido transcurrió por cauces de batalla campal, con total paridad, un once dirigido por Jorge Sampaoli totalmente bien plantado en la cancha, conectado en sus líneas, sobrio en defensa. 

Pero eso, a Chile, no le rea suficiente, pese a contar con la generación de jugadores más talentosa de los últimos tiempos, amén de desplegar un juego ordenado, preciso y de buscar el gol y el resultado. No le bastaba porque del otro lado de la cancha, sin un atisbo apenas de ese jogo bonito estaban justamente los brasileños, sus históricas «bestias negras», las mismas que en 26 duelos disputados en el Gigante Sudamericano no habían tenido la más mínima piedad con sus adversarios: 20 sonrisas y seis empates, además de una brumador balance goleador de 66 por 17. El de este sábado entonces, no podía ser la excepción. 

Y estuvo a punto de unirse el cielo con la tierra en el Mineirao, de sumirse los casi 200 millones de brasileños en un luto solo comparado con el del Maracanazo, uno que sin importar el paso de 64 años, estuvo a punto de revivirse, de no ser por la magistral exhibición de reflejos de Julio César en el 64’, capaz de frenar el cañonazo a quemarropa de Aránguiz por derecha, de no ser por la alianza mágica del travesaño, casi desenterrado con el zapatazo del suplente Mauricio Pinilla en el 120. Esos fueron avances chilenos, además de las incombustibles incursiones de Alexis, la mejor conexión del propio Aránguiz con Marcelo Díaz, Isla y Vidal en el medio sector. 

Sí, es cierto, la tierra se estremeció, el cielo se encapotó y afortunadamente para los hinchas del Scratch el diluvio que presagiaban los botines rojos, no se desató. 

La calma para los anfitriones, momentánea por cierto, llegó en el minuto 18, luego de que David Luiz rozara de manera casi imperceptible un balón peinado por Thiago Silva en un tiro de esquina. 

Entonces tocaría el turno de Alexis Sánchez, capaz de echarse a los suyos en sus zapatillas, tras una ingenua entrega de Hulk en un saque de banda. Madrugaron los chilenos, le quedó a Alexis en el área y como el verdadero ariete que es, la mandó a guardar. Era el 32 y un silencio sepultar se apoderaba del Mineirao. 

Buscaría Hulk su total redención en lo que quedaría de desafío. A tal punto que de no haber sido por las dos atajadas de julio César en la tanda de penales, hubiese merecido la designación de mejor jugador del choque. 

Sin embargo la tónica, salvo en los compases finales del complementario y ambas prórrogas no varió. Tal pareciera que los auriverdes esperaran esos minutos finales de cada acto para intentar carburar. Diluidos, sin conectar en el medio campo. Ni Fernandinho ni Oscar asumieron su rol, no asomaba sobre la grama el tan elogiado jogo bonito de antaño. La apuesta pragmática de Luis Felipe Scolari continuaba, con el handicap adicional de que s crack Neymar, averió su chip de genialidad del segundo tiempo en lo adelante. 

Hasta que sacó a relucir su potencial y arsenal desde los 11 pasos. No importó el fallo inexplicable de un William con piernas frescas, tampoco importó el paradón de Claudio Bravo sobre el misil de Hulk (muy al medio). Tomó carrera en el quinto y definitivo cobro, tuvo un ligero flasheo su estampida y ahí le descubrió el alma y las intenciones a Bravo, para terminar cruzándolo raso al poste izquierdo. 

Chile lloró, desde Santiago a Valparaíso, lloraron en Belo Horizonte sus jugadores, sufrió Sampaoli. 

Brasil está en cuartos, pero no sonríe, más bien sangra, y urge de análisis y estrategias que le posibiliten vencer los cuartos de final y continuar su andadura sobre el vencedor de la batalla entre Uruguay y Colombia. Los despido con otra estadística interesante: 

En la historia de Copas del Mundo los pentacampeones habían anotado, sin contar los del encuentro, 19 de 25 penales, para un 76%, Chile 3 de 5 para un 60%. (Fuente: Granma)

Ficha del partido 

Brasil (BRA): Júlio César; Dani Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Hulk, Fernandinho (Ramires 72’), Luiz Gustavo, Oscar (William 106’), Neymar; Fred (Jô 64’).

Goles: David Luiz 18’

Tarjetas: Hulk 55’ Luiz Gustavo 60’ Dani Alves 106’ 

Chile (CHI): Bravo; Jara, Medel (José Rojas 108’), Francisco Silva; Eugenio Mena, Marcelo Díaz, Aránguiz, Isla, Vidal (Pinilla 87’); Vargas (Gutiérrez 57’), Aléxis.

 Goles: Aléxis 32’

Tarjetas: Eugenio Mena 17’ Francisco Silva 40’ Pinilla 102’ 

Árbitro: Howard Webb 

Estadísticas 

Posesión: Chile-51%, BRA-49% 

Disparos a puerta: Chile-13, BRA-23 

Faltas: Chile-23, BRA-28 

Fuera de juego: Chile-3, BRA-2 

Estadio: Mineirao 

 

Uruguay, ¿qué pasará hoy sin las mordidas de Suárez?

 

1:08:16 p.m. 

Aunque hasta el propio presidente José Mujica lo niegue no es la primera vez que futbolista uruguayo Luis Suárez se defiende a dentelladas. Y no pocos le temen por tan perruna costumbre de quitarse al contrario de encima. 

Sancionado desmedidamente por la FIFA con una suspensión de nueve partidos oficiales y cuatro meses apartado de cualquier actividad futbolística,  el delantero no podrá defender hoy su selección frente al once colombiano. 

Sin su mejor jugador, no le queda más remedio a Uruguay que unirse aún más como grupo para tratar de sacar adelante las eliminatorias, empezando por Colombia en octavos, antes de un eventual choque de cuartos contra Brasil, en una reedición del Maracanazo. 

El caso —de enorme repercusión mediática— ha levantado tormentas de arena en el país natal del llamado «jugador maldito», epíteto que ahora enaltece el más famoso de sus mordiscos, dado a Giorgio Chiellini durante el partido en que Uruguay le ganó a Italia 1 a 0 y clasificó a los octavos de final luego de quedar segundo en el Grupo D, detrás de Costa Rica que sorpresivamente, se quedó con el primer puesto. 

«Yo no vi que Luis Suárez haya mordido a nadie», dijo durante una visita al departamento de Florida. «Le pegan cada patada y cada hachazo y se las banca (lo aguanta)», añadió el mandatario, convencido de que hay una «campaña» contra el jugador. «No lo elegimos para filósofo, ni para mecánico, ni para tener buenos modales. Es un excelente jugador», concluyó Mujica. (Y yo me sumo a sus pronunciamos y al de la mayoría de los uruguayos en contra de la sanción a su jugador estrella.) 

Aunque las evidencias en fotos y videos abundan en la red de redes y parecen congruentes con las explicaciones sobre cómo llegaron los dientes de Suárez al hombro del italiano Chiellini, la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol) sostiene ante comisión disciplinaria de la FIFA que no existen pruebas de la agresión. 

En un escrito de 17 hojas los tres representantes de Uruguay en el contencioso plantearon: «Llevamos unas imágenes que hay de Chiellini sobre una factible lesión en esa zona de su hombro izquierdo. Por eso, pedimos un informe forense para saber si las imágenes que surgieron después del partido contra Uruguay se corresponden o no al mismo, o si el jugador italiano no tenía ya una lesión allí». 

El mordisco pudiera verse como un acto condenable, pero lo que sí resulta   desproporcionada es la sanción por parte de la FIFA. Y no comporto con los sicólogos que justifican a Suárez, presentándolo como «el prototipo de genio que lleva dentro alguna disfunción que le impide controlar sus fauces». Se trataría de un trauma que tiene orígenes familiares: «La propensión a morder a sus oponentes es una conducta reactiva y reiterada y no adaptativa», afirmó de la manera más seria posible el psicólogo del deporte Carlos Ferrés a la prensa uruguaya. 

Tampoco creo que Suárez sea «el paradigma de la hombría deportiva», según un aficionado de Montevideo. Aquí se podría situar el excapitán de La Celeste, Diego Lugano, quién declaró sobre Chiellini: «Como hombre me decepcionó totalmente. Yo lo admiraba»; el defensa añadió: «No es normal del fútbol italiano que un deportista abandone el campo de juego llorando y acusando a un rival». 

Lo cierto, la sanción más dura pronunciada hasta ahora por la FIFA en un caso similar fu la impuesta durante el Mundial de Estados Unidos-1994, al italiano Mauro Tassotti, quien propinó un violento codazo al español Luis Enrique y le fracturó la nariz. El culpable pudo terminar el encuentro, pero luego fue sancionado retroactivamente con ocho partidos de suspensión tras un procedimiento excepcional de la federación  futbolística mundial. 

El Mundial de Brasil no podía ofrecer más emociones fuertes para los uruguayos, y para todos aquellos que ciframos las más grandes esperanzas en Luis Suárez, ese «antipático que todos quieren», ese héroe de las situaciones límite. 

No todo está perdido. Los uruguayos parecen escapar al triunfo fácil, al cumplimiento de la lógica. En las últimas cuatro eliminatorias jugaron el repechaje para poder acceder a la máxima fiesta del fútbol. Tienen alma de equilibrista. Son de esos que necesitan arriesgar la vida para sentirse vivos. Kamikazes esperando estar al borde del abismo para aparecer. 

Todavía recuerdo como, tras la inesperada derrota del debut, abordaron el partido ante Inglaterra con la jerarquía de un campeón del mundo. Manejaron el encuentro hasta que el físico, el fútbol y Suárez aguantaron, y lograron clasificar a la siguiente fase. Y en esa estamos. Duro, durísimo, sin Suárez, en los Partidos de octavos.  

Poco me importa que lo acusen de simular, morder a sus rivales y hacer todo con tal de ganar. Es mi favorito. Y todos en Uruguay lo admiran. Incluso sus rivales, que lo odian porque le temen. 

Desde ya rezo, enciendo una vela y cruzo los dedos por la selección uruguaya, para que sin Suárez y Cavani, los otros puedan también  inventar un gol de la nada. 

Esperemos el desarrollo de los acontecimientos  rumbo al título, con cuatro campeonas —Brasil, Uruguay, Alemania y Francia— llamadas a colisionar entre sí por un lado, y Argentina y la eterna aspirante Holanda del otro. 

Entonces, disfrutemos los topes de octavo de final. 

Aquí les dejo el calendario:

Sábado 28: Brasil vs. Chile, Colombia vs. Uruguay.

Domingo 29: Holanda vs. México, Costa Rica vs. Grecia.

Lunes 30: Francia vs. Nigeria, Alemania vs. Argelia.

Martes 1º julio: Argentina vs. Suiza, Bélgica vs. Estados Unidos.

Los primeros desafíos siempre serán a las 12:00 m. y los segundos a las 4:00 p.m. (Hora de Cuba).