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LA TECLA CON CAFÉ

Dime Simone, ¿dónde queda el cielo, cómo es?

Dime Simone, ¿dónde queda el cielo, cómo es?


viernes, 30 de octubre de 2020
10:24:14 pm
 

Por Mercedes Rodríguez García 

Simone, una madre brasileña de 44 años, era una mujer de alegría y mucha fe. Lo que más le gustaba era rezar, pedir a Dios por todos. Antes de ir a trabajar, siempre pasaba por la iglesia para dar gracias por el día y por todas las mercedes otorgadas. Pedía a su Cristo salud, protección y paz… 

Simone Barreto Silva, fue atacada dentro de la iglesia, de donde salió herida y corrió para refugiarse en un café cercano… Pero ¡la mataron! Ni el Todopoderoso ni el asesino, sintieron compasión por la infeliz católica, una de las tres víctimas del ataque en la Basílica de Notre-Dame en Niza (Francia), ocurrido ayer jueves 29 de octubre. 

Simone falleció debido a las puñaladas recibidas. Dicen que un testigo la escuchó decir al morir: "Dile a mis hijos que los amo". Dicen también, que el homicida repetía “Allahu Akbar, Allahu Akbar” (Dios es grande). 

¡Pobre Simone! ¡Infeliz Simone! 

¡Ay, Simone, dime, cuán cierto puede ser eso de que estabas en el lugar equivocado, el día equivocado, a la hora equivocada. No, no, no. Déjame pensar que todo ocurrió porque Dios te necesitaba junto a él. Necesitaba una cristiana valiente, negra, nacionalizada francesa, licenciada en gastronomía y entendida en eso de cuidar de ancianos. 

¡Pobre Simone! ¡Infeliz Simone!

Nacida en Lobato, en el barrio de Salvador (Brasil), Simone emigró a Francia cuando era una adolescente.

La familia “está devastada”, dijo Rita de Cássia Barreto, prima de Simone. Y es, Rita, que ni Dios ni el terrorista pueden imaginarse el dolor que está experimentando la familia, los tres niños quedados sin su madre.

Es muy difícil, Rita. ¡Muy difícil!

Se ha cumplido lo escrito por Mateo: “Hágase tu voluntad, así en la tierra como en cielo”.

¿Y quien dijo que la basílica Notre-Dame, en pleno corazón de la Riviera Francesa, no está en la Tierra? Mas, el cielo, Simone, el cielo donde seguramente estás ahora: ¿Dónde queda? ¿Cómo es?

 

En contexto:

La Policía francesa anunció este viernes 30 de octubre la detención de un hombre por su presunta complicidad con el autor del atentado. "Un hombre de 47 años fue detenido en la noche de ayer. Es sospechoso de haber estado en contacto con el autor", indicó a la agencia EFE una fuente judicial.

El atacante, Brahim Aouissaoiu, se encuentra hospitalizado bajo custodia policial, después de ser herido de bala por los agentes. El hombre de 21 años llegó el pasado 20 de septiembre a la isla italiana de Lampedusa, procedente de Túnez.

La investigación se centra ahora en averiguar cómo llegó a Francia desde el puerto italiano de Bari y sus "eventuales complicidades", señaló el fiscal nacional antiterrorista, Jean-François Ricard, durante una declaración a la prensa la pasada noche. "En cuanto al autor, se encontraron un Corán y dos teléfonos. Cerca de allí, se descubrió el arma homicida, un cuchillo de 30 centímetros de tamaño con una hoja de 17 centímetros", informó el fiscal.

(Fuentes: ACI Prensa/ france24/AFP)

¿Trump o Bien?: Gane quien gane, formas distintas pero en esencia, lo mismo

¿Trump o Bien?: Gane quien gane, formas distintas pero en esencia, lo mismo

 

viernes, 30 de octubre de 2020
7:24:14 pm 

La política exterior estadounidense no cambiará mucho si Biden gana las presidenciales del próximo 3 de noviembre. O lo que es igual, si Joe Biden se convierte en el presidente 46 de Los Estados Unidos de América. 

Eso sí, cambiarán sobre todo las formas: Biden evitará entrar en guerras comerciales y tratará de reparar las alianzas y compromisos rotos por Trump.  Pero, en esencia, Estados Unidos va a seguir enfrentándose a China, retirando sus tropas del extranjero y preocupándose más de sus problemas internos. 

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos prometen ser un punto de inflexión para el país en el ámbito nacional. Pero gane quien gane, la política exterior mantendrá las tendencias que empezaron con Obama y se pusieron de relieve con Trump. 

   

Estados Unidos seguirá priorizando sus problemas internos a las cuestiones internacionales y tratando de desviar sus recursos financieros, humanos y militares del extranjero a casa.

Estados Unidos y el orden internacional están en un momento de transición.

La Administración Trump ha provocado disrupciones en todos los frentes, y las presidenciales del martes 3 de noviembre podrían suponer un antes y un después para el país. Sin embargo, puede que estas elecciones no sean tan determinantes para la política exterior estadounidense como para el ámbito interno.

Mucho antes de la presidencia de Trump, el orden liberal internacional que EE.UU. había forjado y liderado tras la Segunda Guerra Mundial había empezado a quebrarse, siendo cada vez menos liberal, menos ordenado y menos estadounidense.

En ese contexto, la política exterior estadounidense tradicional ya no se ajustaba a la realidad mundial, ni tampoco a la interna del país. Trump puso de relieve esa tendencia, centrándose más en su electorado que en aventuras en el exterior.

Pero ese cambio de rumbo ya lo marcó Obama, y se mantendrá gane o no gane Biden las elecciones.

En contexto:

  • El presidente Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden visitaron esta semana la Florida, un estado clave donde ambas campañas esperan que el voto hispano incline la balanza hacia su lado este martes 3 de noviembre. 
  • Más de 80 millones de estadounidenses habían votado hasta jueves, según una encuesta de CNN con datos de funcionarios electorales en 50 estados y Washington.

Miles Taylor era “Anonymous”

Miles Taylor era “Anonymous”


miércoles, 28 de octubre de 2020
8:03:17 pm

Miles Taylor, el exjefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos fue el autor anónimo del artículo de Opinión de 2018 publicado por The New York Times que, al describir al presidente Donald Trump como “irreflexivo, conflictivo, mezquino e ineficaz”, estremeció a Washington y desató una cacería para conocer su identidad, confirmó este miércoles el propio Taylor. (Foto: Miles Taylor, a la izquierda, se desempeñó como jefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional bajo la dirección de Kirstjen Nielsen. Erin Schaff/The New York Times)

Taylor también fue el autor anónimo de A Warning, un libro que escribió al año siguiente en el que describía al mandatario como un líder “indisciplinado” y “amoral” cuyo abuso del poder amenazaba los cimientos de la democracia estadounidense. Reconoció que había escrito tanto el libro como el artículo de opinión en una entrevista y en un comunicado de tres páginas que publicó en línea.

Taylor renunció al Departamento de Seguridad Nacional en junio de 2019 e hizo públicas sus críticas a Trump este verano. Difundió un video justo antes del inicio de la Convención Nacional Republicana en el que declaraba que el presidente no era apto para el cargo y brindaba su apoyo a Joe Biden, el nominado presidencial demócrata.

Pero Taylor, quien en repetidas ocasiones había negado ser el autor anónimo (Anonymous), no reveló en ese momento que él era el escritor tanto del artículo como del libro. Al enfrentar la crítica pública de Taylor en agosto, el presidente escribió en Twitter que se trataba de un “empleado inconforme" llamado Miles Taylor al que no conozco (y del que nunca he escuchado)”. 

Taylor fue durante dos años uno de los principales colaboradores de Kirstjen Nielsen, la tercera persona en ocupar el cargo de secretario de Seguridad Nacional en la presidencia de Trump, y escribió en el Times que formaba parte de un grupo de funcionarios cercanos al presidente que trabajaban discretamente para “frenar partes de su programa político y sus peores inclinaciones”.

Como funcionario sénior del gobierno, Taylor a menudo interactuaba con el presidente en la Casa Blanca, en particular en temas relacionados con inmigración, ciberseguridad y terrorismo. Abandonó el servicio público luego de que Nielsen fue despedida y más tarde se convirtió en director de relaciones de seguridad nacional para Google. Ha estado con licencia por motivos personales en los últimos meses luego de expresar su apoyo a Biden y ha estado organizando a otros republicanos para hacer campaña en contra de la reelección de Trump.

 “Hace más de dos años, publiqué un artículo de Opinión anónimo en The New York Times sobre la peligrosa presidencia de Donald Trump mientras trabajaba para él. Respondió con un corto pero revelador tuit: “¿traición?”, escribió Taylor en su comunicado.

 

 

“Al dejar el gobierno escribí A Warning, un estudio de carácter del actual jefe de Estado y una advertencia a los votantes de que el interior del gobierno de Trump no era tan malo como parecía desde afuera: era peor”, agregó.

La revelación de la identidad de Taylor puede renovar el debate en torno a sus motivaciones y generar dudas sobre si su puesto en el gobierno de Trump era suficientemente importante como para justificar la decisión de la sección de Opinión del Times y de la editorial de su libro para mantener en secreto su identidad. Como jefe de gabinete de un secretario del gobierno, Taylor era uno de los principales funcionarios políticos en el extenso departamento de 240.000 personas, con acceso frecuente a Trump y a otros altos funcionarios de la Casa Blanca.

En ese momento, el Times publicó el ensayo con una nota que decía: “The New York Times tomó la decisión inusual de publicar una columna de opinión anónima. Lo hicimos así a petición del autor, un funcionario de alto rango en el gobierno de Donald Trump cuya identidad conocemos y cuyo empleo estaría en riesgo por divulgar su nombre. Creemos que publicar este ensayo sin firma es la única manera de ofrecer una perspectiva importante a nuestros lectores”. 

La decisión de Taylor de atacar al presidente de forma anónima en el artículo del Times creó un furor en Washington debido a sus acusaciones sobre la falta de probidad e incapacidad de gobernar del presidente. En su libro, Taylor describe a Trump como “niño de 12 años en una torre de control de tráfico aéreo que pulsa indiscriminadamente los botones del gobierno, indiferente a los aviones que se deslizan por la pista”.


El ensayo de Taylor ha tenido menos impacto a lo largo del tiempo, ya que una serie de exfuncionarios del gobierno de Trump se han presentado con sus nombres para criticar públicamente el liderazgo del presidente, entre ellos Jim Mattis, exsecretario de Defensa, así como el tercer asesor de Seguridad Nacional de Trump, John R. Bolton. Pero el ensayo de Taylor fue el primero en fracturar las defensas de la Casa Blanca y llevó a una prolongada especulación sobre la identidad del autor. Como evidencia de quien pensaban que era el autor, los lectores señalaban fragmentos del artículo y más tarde del libro.

La casa Blanca también participó en una larga cacería para identificar a quien había escrito el artículo. En los días posteriores a su publicación, Trump declaró que quería que el fiscal general de aquel momento, Jeff Sessions, lograra dar con su identidad: “Diría que Jeff debería estar investigando quién es el autor del artículo porque realmente creo que se trata de un asunto de seguridad nacional”.

Incluso en noviembre, el Departamento de Justicia exigió al editor del libro próximo a publicarse que revelara si el autor había violado acuerdos de confidencialidad relacionados con información clasificada.

El año pasado, el presidente se refirió al autor del artículo del Times como un burócrata “sin agallas” y tuiteó “¿TRAICIÓN?”. En un comunicado antes de la publicación del libro el año pasado, Stephanie Grisham, entonces secretaria de Prensa de la Casa Blanca, dijo que el autor era “un cobarde” que había escrito un “trabajo de ficción” lleno de mentiras sobre el presidente.

“Los verdaderos autores se acercan a sus sujetos para verificar los hechos, pero esta persona se esconde y hace que esa parte esencial de ser un verdadero escritor sea imposible”, dijo Grisham.

El miércoles, Kayleigh McEnany, la actual secretaria de Prensa del mandatario, dijo que Taylor era un “exintegrante del personal descontento y de bajo nivel”, y agregó que se trataba de “un mentiroso y un cobarde que eligió el anonimato sobre la acción y la filtración sobre el liderazgo. Fue ineficaz e incompetente durante su tiempo en el Departamento de Seguridad Nacional”.

McEnany dijo que “es terrible que a un funcionario de bajo rango se le conceda el anonimato; está claro que The New York Times está cumpliendo las órdenes de los Never-Trumpers y los demócratas”.

En el libro, Taylor decidió que permanecería anónimo porque creía que dar a conocer su identidad le permitiría a Trump y a sus aliados distraer la atención de la esencia de la crítica que presentaba en contra del presidente.

“He decidido publicar esto anónimamente porque este debate no se trata de mí”, escribió Taylor. “Retirar mi identidad de la ecuación le quita la oportunidad de crear una distracción. ¿Qué hará cuando no haya una persona a quien atacar, solo una idea?”.

En su comunicado del miércoles, Taylor reconoció que “algunas personas consideran cuestionable levantar cargos tan serios contra un presidente en ejercicio bajo la protección del anonimato”. Pero dijo que su decisión estuvo justificada. 

“Emitir mis críticas sin atribución obligó al presidente a contestarlas directamente por sus méritos o no responderlas en lo absoluto, en lugar de crear distracciones a través de insultos y apodos”, escribió Taylor. “Quería que la atención se centrase en los argumentos. En ese momento pregunté: ‘¿Qué hará cuando no haya una persona a quien atacar, solo una idea?’. Conseguimos la respuesta. Se desquició. Y las ideas se sostuvieron por sí mismas”. 

Danielle Rhoades Ha, portavoz del Times, dijo en un comunicado que “nos tomamos en serio nuestra obligación de proteger a las fuentes”. 

Añadió: “Muchas historias importantes en áreas sensibles como la política, la seguridad nacional y los negocios nunca podrían reportarse si nuestros periodistas traicionaran esa confianza. En este caso, sin embargo, el autor ha renunciado personalmente a nuestro acuerdo de mantener la confidencialidad de su identidad. Podemos confirmar que es el autor del artículo de Opinión anónimo. No planeamos hacer más comentarios”. 

El editor del libro, Sean Desmond de Twelve Books, dijo en un comunicado que la empresa estaba orgullosa del libro, que, dijo, “cada día parece más y más profético”. 

Añadió: “Miles Taylor ha sido un gran socio editorial y le apoyamos a él y el verdadero acto de coraje político que se necesitó para contar su historia”. 

El editor ha dicho que Taylor se negó a aceptar cualquier pago por adelantado para escribirlo y se ha comprometido a donar una gran parte de las regalías a asociaciones sin fines de lucro, incluida la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, la organización de los reporteros que cubren al presidente. 


El libro encabezó la lista de más vendidos de no ficción de The New York Times para la semana del 8 de diciembre. 

Taylor se incorporó al gobierno de Trump en 2017 como jefe de personal adjunto de Nielsen antes de ser ascendido en 2018. Antes, trabajó durante dos años para el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, donde se desempeñó como ayudante del representante Michael McCaul, republicano por Texas, quien era el presidente del comité en ese momento. 

Como uno de los principales asesores de Nielsen, Taylor formó parte del gobierno durante algunas de las decisiones más controvertidas de los tres primeros años de mandato de Trump, entre ellos la prohibición a los viajes provenientes de países predominantemente musulmanes, la decisión de separar a los niños inmigrantes de sus padres en la frontera y los esfuerzos de rechazar a los solicitantes de asilo. 

Su papel en esos acontecimientos provocó protestas entre los empleados de Google cuando la empresa anunció su contratación. Al menos una petición solicitaba a Google que despidiera a Taylor, calificándolo de “cómplice de ayudar a Nielsen a separar a miles de familias de inmigrantes”. 

Taylor también atestiguó muchos de los enfrentamientos entre Nielsen y Trump cuando el presidente exigió medidas más duras para mantener a los inmigrantes fuera de Estados Unidos. La resistencia de Nielsen a algunas de las exigencias de Trump, incluido el cierre de la frontera con México y disparar en las piernas a las personas que cruzan la frontera de manera no autorizada para detenerlas, finalmente resultó en su destitución. 

(Fuente: https://www.nytimes.com/Por Michael D. Shear*)

*Michael D. Shear, corresponsal de la Casa Blanca. Trabajaba en The Washington Post, donde fue parte del equipo ganador del Pulitzer que cubrió el tiroteo de la universidad Virginia Tech en 2007.) 

 

 

Díaz-Canel en la Asamblea Nacional: “Es heroica la página que el pueblo cubano está escribiendo ahora mismo”

Díaz-Canel en la Asamblea Nacional:  “Es heroica la página que el pueblo cubano está escribiendo ahora mismo”

 

miércoles, 28 de octubre de 2020
5:58:07 pm

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel clausuró esta tarde el V Periodo de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.  Su intervención ante los diputados comenzó recordando a Camilo Cienfuegos, “el de la sonrisa ancha, el hombre de pueblo llano y sencillo que defendió como poco la lealtad a Fidel y a Raúl”. 

El mandatario hizo alusión a que por primera vez en su historia la Asamblea Nacional sesiona de manera virtual, y anunció que nuevas legislaciones serán propuestas en la venidera sesión en diciembre. 

Destacó que el ejercicio legislativo fue acompañado por una amplia participación de especialistas y la población. “Es una experiencia que debemos continuar y perfeccionar”. 

La aprobación hoy de las leyes del Servicio Exterior; de Organización y Funcionamiento del Consejo de Ministros; de Revocación de los Elegidos a los Órganos del Poder Popular, y del Presidente y Vicepresidente de la República, asegura el desarrollo normativo de los preceptos constitucionales y fortalece el orden institucional del país, expresó Díaz-Canel. 

Sobre la ley del Servicio Exterior, abundó que perfecciona y consolida su organización, y el papel del Ministerio de Relaciones Exteriores en el cumplimiento de la política exterior del Estado, basados en los principios enarbolados en la Constitución. 

En cuanto a la ley de Revocación de los Elegidos a los Órganos del Poder Popular, resaltó que desarrolla una de las reglas de la democracia socialista, en cumplimiento de lo previsto en la ley Electoral. A tono con la Constitución, recoge las autoridades elegibles y los procedimientos para su revocación.   

Estas sesiones de trabajo, prosiguió, nos han permitido cumplir con tareas pendientes, como la aprobación de la liquidación del presupuesto del Estado del año 2019, cuyos ajustes permitieron respaldar el incremento parcial del salario en el sector presupuestado  y de las pensiones, que demandó más de 4 mil millones de pesos. 

Recordó que el pasado año estuvo marcado por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos, que nos planteó la necesidad de potenciar los ingresos fiscales, a partir, entre otras cosas, de la disciplina tributaria en todos los sectores de la economía. 

Díaz-Canel planteó la necesidad del enfrentamiento riguroso al incumplimiento tributario y la evasión fiscal, que junto al uso más racional de los recursos presupuestarios, deben garantizar la reducción gradual del déficit fiscal, y la gestión sostenible del ordenamiento público para alcanzar los indispensables equilibrios macroeconómicos. 

Se refirió a la aprobación en julio de la estrategia económico-social para enfrentar el complejo contexto impuesto por la COVID-19 y las sucesivas escaladas del bloqueo. 

“No olvidemos que los efectos de esa prolongada guerra económica se arrastran por décadas y que solo entre los años 2019-2020 se aplicaron más de 130 medidas para asfixiar la economía, crear descontento en la población, y culpar de todas las dificultades a la supuesta deficiencia del modelo cubano”. 

El panorama, continúo Díaz-Canel, no podía ser más desafiante. A la profunda afectación de los ingresos provenientes del turismo, se unió el incremento de los gastos de Salud para controlar la pandemia, la interrupción de actividades productivas y la casi paralización de los negocios privados, entre otros factores. 

“Conscientes de que todo dependerá de nuestros esfuerzos, se ha trabajado en el control de la epidemia, y a la difícil situación económica, sin renunciar a los programas fundamentales del país, recogidos en el plan nacional de desarrollo hasta el 2030”. 

Reiteró la voluntad del Gobierno de avanzar con determinación en los dos meses que quedan del año, “para alcanzar el mayor nivel de implementación posible dentro de este 2020”. 

“Es preciso acelerar el ritmo y las transformaciones profundas que nos debemos como nación”, señaló e insistió en el papel de las universidades y centros científicos. 

Sin descuidar ni un instante las medidas de enfrentamiento a la pandemia, resulta vital que el sistema empresarial ponga en práctica las medidas aprobadas recientemente. 

“Las facilidades para exportar e importar, y las transformaciones que se introducirán para las formas de gestión no estatal, así como la implementación de la política de desarrollo territorial y el ordenamiento monetario, permitirán disponer de un tejido empresarial más interconectado productivamente”. 

Reafirmó que implementar con resultados la estrategia económico-social es la tarea de mayor prioridad en estos momentos. “Exigiremos a todos los niveles gubernamental y empresarial el control de las medidas vinculadas con esta estrategia”, apostando primero a la producción y comercialización de alimentos y potenciando el ahorro de divisas. 

Otros elementos importantes, según Díaz-Canel, son destrabar procesos, hacer más simples y transparentes los procedimientos administrativos, fomentar el vínculo entre el sector estatal y no estatal, y actualizar las estrategias de desarrollo territorial. 

El bloqueo afecta la vida de todos los cubanos 

Durante este año, el imperialismo optó por recrudecer el bloqueo de manera extrema y sin precedentes. “Si bien el desempeño frente a ese flagelo ha sido exitoso, afrontamos serias dificultades para obtener el equipamiento de alta tecnología que permite mayor precisión en los diagnósticos y en los tratamientos de los pacientes”. 

Díaz-Canel denunció que los Estados Unidos continuó los intensos esfuerzos para impedir el acceso a los combustibles; atacó directamente al sector de los viajes, e impuso restricciones unilaterales e injustificadas en la transportación aérea entre los dos países. 

En meses recientes el gobierno norteamericano ha procurado limitar al máximo el envío de remesas familiares. Con ese objetivo, hace pocos días anunció medidas que anulan en la práctica las posibilidades de quienes viven en Estados Unidos de ayudar a sus familiares en Cuba por vías seguras e institucionales. 

El presidente dijo que los pretextos que usan para justificar esta actuación son cada vez más cínicos y desvergonzados. “Nadie puede llamarse a engaño. Se trata de una acción que afecta a un número considerable de compatriotas y su vínculo con sus familiares que residen en el vecino país”. 

El bloqueo económico carece de justificación política, jurídica y moral y continúa siendo el principal obstáculo para el avance de las relaciones comerciales de Cuba con EE.UU., así como afecta la vida de todos los cubanos, viola los derechos humanos y dificulta la comunicación, los viajes y las visas, pero “es incapaz de doblegar nuestra capacidad de resistencia”, ni logrará someter a la nación cubana al dominio imperialista. 

El presidente recordó, además, los ataques contra la cooperación médica cubana. 

Cuba defiende el multilateralismo y la cooperación internacional

Díaz-Canel hizo alusión a la desfavorable situación económica internacional debido a los impactos de la pandemia, una realidad que afecta a Cuba y a todos los países.

En este escenario, la Isla ha defendido el respaldo al multilateralismo y el fomento de la cooperación internacional, señaló y recordó la elección de Cuba, con el respaldo del 88 por ciento de los estados miembros de la ONU, como miembro del consejo de Derechos Humanos. 

Sobre el contexto internacional, Díaz-Canel denunció la resurrección de la doctrina Monroe que afecta a todas los estados del hemisferio, y reafirmó la solidaridad con Venezuela y su presidente legítimo, así como felicitó el triunfo del MAS, que recupera las conquistas sociales en Bolivia. 

También elogió la victoria de la causa chilena y dijo que la integración latinoamericana tiene fieles exponentes en los gobiernos de México y Argentina. 

En pocos meses, millones de personas se contagiaron de la COVID-19, perdieron sus trabajos y estudios. En el caso de Cuba, la epidemia llegó en conjunción con el bloqueo reforzado. “No ha habido tregua en esta guerra asimétrica y multidimensional, ilegal e inmoral por desaparecer nuestro ejemplo de independencia y soberanía de la faz de la tierra”. 

“Pero los que militamos en el bando de los inconformes y de los optimistas, como Fidel y Raúl, aprendimos con ellos y de sus compañeros de lucha que todos los desafíos pueden ser vencidos. Los cubanos estamos demostrando otra vez que sí se puede”, aseveró el presidente.  

Era rendirnos o saltar por encima de nuestras fuerzas

En estos meses de pandemia, prosiguió, se ha confirmado la capacidad de la economía planificada y del sistema de Salud del socialismo cubano, en el control de los brotes y para brindar asistencia segura a toda la población, sin diferencias. 

“Mientras que la profunda desigualdad creada y alimentada por la filosofía capitalista, está pasando una lamentable factura a vidas humanas en muchos países, incluso de alto desarrollo, Cuba ha logrado mantener a raya el virus y bajar a niveles ínfimos su letalidad”. 

Resaltó que un grupo de expertos de varias disciplinas ha puesto los cimientos de la sólida estrategia que el Gobierno edificó no sin grandes esfuerzos, para cercar y derrotar a la COVID-19. 

“No hay misterio en esa fuerza capacitada y talentosa trabajando por un mismo objetivo, es el socialismo. Un socialismo todavía imperfecto y cargado de lastres que debemos ir soltando por el camino, pero esencialmente humano y justo, como no lo ha sido ningún otro sistema en la historia”. 

Según Díaz-Canel, “que un país pequeño bloqueado y difamado por la mayor potencia de la historia, resista duramente los ataques de su adversario y, además, se crezca, creando, innovando y aportando a la salvación colectiva, dentro y fuera de sus fronteras, sólo puede explicarse por la orientación humana de un proyecto, la voluntad política del Partido y del Gobierno y la extraordinaria fortaleza de un pueblo experto en resistir y vencer”. 

“No es una casualidad, es una causalidad. Hay un componente que está en el ADN cubano, en la mezcla magnífica de etnias e historias, de resiliencia continua de la que emerge esa dulce palabra: cubano”. 

Al decir de Díaz-Canel, hay otro factor no menos importante: “la construcción consciente por más de 60 años de una obra más grande y fuerte que nosotros mismos, con un liderazgo auténtico, respetado y admirado en el mundo, más respetado y admirado mientras más ha resistido los golpes del adversario sin rendirse. Hablo, por supuesto, de Fidel, de Raúl, de la Generación del Centenario, a las que nos honra seguir con orgullosa entrega en la causa a la que ellos consagraron sus vidas”. 

La pandemia ha provocado una confrontación de paradigmas, en las que está venciendo sin dudas la perspectiva social y humanista de la Revolución Cubana, argumentó el mandatario y destacó el actuar ejemplar de los jóvenes. 

“Hoy constatamos que, sin dejar de causar daños, de impactar duro en nuestros limitados recursos, la COVID-19 nos obligó a superarnos en todos los órdenes. Era rendirnos o saltar por encima de nuestras fuerzas, y saltamos. Es heroica la página que el pueblo cubano está escribiendo ahora mismo”. 

Sobre los ataques del gobierno norteamericano, Díaz-Canel valoró: “Cómo definir lo que hacen contra una pequeña nación, una isla o un archipiélago, con apenas 11 millones de habitantes, desde un poderoso imperio que tiene 30 veces esa población y casi 90 veces su tamaño. Todos los días una amenaza. Todos los días una sanción. Todos los días un acto de prepotencia”. 

“Eso no es política, eso es atropello, eso es un abuso, eso es vergonzoso e infame. No puede llamarse política al estrangulamiento económico, la persecución financiera, la presión a terceros y la negación a aceptar un modo diferente de hacer las cosas”. 

El presidente aseveró que el país crece, con compromiso de avanzar pese a las circunstancias en que un virus ha sumido al planeta. “Se quedarán nuevamente con las ganas los que se han empeñado en escribir el epitafio de esta revolución constante”. 

Pidió a los diputados y presentes rendir un tributo especial al pueblo. “Que los aplausos que ellos entregan cada noche, a esa parte noble y consagrada de sí mismos, se sientan fuertes en esta sala en toda Cuba y para toda Cuba, porque sin la comprensión popular de cada medida, sin la participación masiva en su ejecución, el ideal político sería solo eso: un milagro”. 

“Gracias Cuba. Siempre será un honor estar a tu servicio, Patria amada”, concluyó el mandatario. 

(Fuente: Granma/Cubadebate)

Camino y corazón

Camino y corazón


miércoles, 28 de octubre de 2020
5:08:30 pm


Por Mercedes Rodríguez García

¿Quién es ese barbudo que la multitud aclama y Fidel le pregunta si va bien? ¿Quién es ese hombre inquieto de sombrero alón camagüeyano? ¿Quién es ese hombre cuyo encanto y expresividad permanecen vivos a través de los años? ¿Quién es ese hombre que perdura en el pueblo entre mil anécdotas y no menos historias? ¿Quién es ese Comandante que emociona y conmueve todavía al discursar los versos de Bonifacio Byrne: «Si deshecha en menudos pedazos / llega a ser mi bandera algún día / nuestros muertos alzando los brazos / la sabrán defender todavía?». ¿Quién es ese hombre, magnánimo jefe, haz de sencillez, victoria y gloria? ¿Quién es ese hombre que el Che aclamó Señor de la Vanguardia, el más brillante de todos los guerrilleros? ¿Quién es ese hombre franco, alegre, dispuesto a dar la vida; a pasar los peligros más grandes con naturalidad total y sencillez completa? ¿Quién es ese hombre para quien los trabajos y los sacrificios no culminaban el Primero de Enero, sino que comenzaban con el mismo triunfo de la Revolución? ¿Quién es ese hombre leal y convencido de que «este pueblo no se puede dividir»? ¿Quién es este hombre que hace llenar el mar de flores cada 28 de octubre, sin que ese día sea precisamente de dolor y de luto? 

De ese hombre no hay que escribir su nombre, que es Camilo. Camilo siempre en camino, entre la tierra y el cielo. Camilo, leyenda, verso, canción. Camilo, ¡tan despierto y tan crecido!, que ya es país, nación y patria. Camilo sin edad de muerto ni nacido. Camilo corazón. Camilo vivo.

Tres mil millones de personas en el mundo no tienen donde lavarse las manos

Tres mil millones de personas en el mundo no tienen donde lavarse las manos


jueves, 22 de octubre de 2020
6:55:36 am 

Un tercio de la población mundial no tiene acceso a una de las principales armas para combatir el COVID-19, advirtió UNICEF, que pide mayores esfuerzos de los Gobiernos para facilitar instalaciones de agua y saneamiento en zonas periurbanas y rurales, así como escuelas. (Foto: Una niña se lava las manos en un baño comunitario de Mumbai, India). 

Aunque lavarse las manos con jabón es vital en la lucha contra las enfermedades infecciosas, incluido el COVID-19, miles de millones de personas en todo el mundo no tienen acceso inmediato a un lugar para hacerlo, aseguró este jueves el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. 

Según nuevas estimaciones de UNICEF, el 40% de la población mundial, es decir, 3000 millones de personas, no dispone de instalaciones para lavarse las manos con agua y jabón en sus hogares. El número es mucho mayor en los países menos adelantados, donde casi las tres cuartas partes de la población no lo tienen.

Kelly Ann Naylor, directora asociada de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF, asegura que es “inaceptable” que las comunidades más vulnerables no puedan utilizar los métodos más simples para protegerse a sí mismas y a sus seres queridos.

“La pandemia ha puesto de relieve el papel fundamental de la higiene de manos en la prevención de enfermedades. También ha enfatizado un problema preexistente para muchos: lavarse las manos con jabón permanece fuera del alcance de millones de niños donde nacen, viven y aprenden. Debemos tomar medidas inmediatas para que el lavado de manos con jabón sea accesible para todos, en todas partes, ahora y en el futuro”, dijo.

La situación también es alarmante en las escuelas a nivel mundial: el 43% (70% en los países menos adelantados) carece de instalaciones de agua, lo que afecta a cientos de millones de niños en edad escolar, según las estimaciones.

El peligro del COVID-19

Los datos de UNICEF muestran que, en los 60 países con el mayor riesgo de crisis humanitarias o de salud a causa del COVID-19, dos de cada tres personas no tienen dónde lavarse las manos.

En África subsahariana, el 63% de la población de las zonas urbanas, es decir, 258 millones de personas, no tiene acceso; en Asia central y meridional, el 22%, o 153 millones de personas.

Higiene de manos para todos

UNICEF, junto con la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas, lanzó la iniciativa Higiene de manos para todos para apoyar el desarrollo de planes nacionales para acelerar y mantener el progreso hacia el lavado de las manos como pilar de las intervenciones de salud pública.

Esto significa mejorar rápidamente el acceso a instalaciones con agua, jabón y desinfectante en todos los entornos, así como promover intervenciones de cambio de comportamiento para las prácticas óptimas de higiene.

La iniciativa reúne a socios internacionales, nacionales y locales para garantizar la disponibilidad y la sostenibilidad de productos y servicios asequibles, especialmente en comunidades vulnerables y desfavorecidas.

(Fuente: https://news.un.org)

 

Fallece actriz cubana Martha del Río

Fallece actriz cubana Martha del Río


sábado, 17 de octubre de 2020
7:38:17 am 

La cultura cubana lamenta hoy la pérdida de Martha del Río, una de las multifacéticas figuras del arte escénico en nuestro país. 

Martha del Río, quien falleciera este 16 de octubre, en La Habana, su ciudad natal, a los 84 años, fue fundadora del ICRT. Protagonizó junto a José Antonio Rivero del popular programa televisivo Casos y cosas de casa que se transmitiera por espacio de 14 años consecutivos, a los inicios del triunfo de la Revolución.

La familia cubana recuerda con ternura su rostro en dramatizados como Una Luz en el Camino, de Iris Dávila y Aleyda Amaya; debutando como damita joven junto a Pedro Álvarez, hasta la Julieta de Shakespeare o la contrafigura de Enrique Santiesteban en Otelo, entre otras obras de teatro dirigidas por otros directores como Roberto Garriga y Antonio Vázquez Gallo.

A propósito de su obra, La Tecla con Café comparte la entrevista que le hiciera Amaury Pérez en el programa Con dos que se quieran, de la televisión cubana.

Abrazar una obra que para los humildes

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ta. Avenida y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña una de las más grandes actrices que ha tenido nuestra televisión, nuestro teatro, nuestro cine, nuestro radio, de las más conmovedoras, de las actuaciones que yo recuerdo que más me han conmovido, en algunos casos, en el caso del mundo dramático. Y de las que más me han divertido.

Yo la llamé por teléfono para invitarla al programa -la admiro muchísimo, de toda mi vida- y me pasó algo bien interesante, y lo voy a decir antes de que la presente. Y es que ella me dijo: "Tú llevas a personas muy importantes a tu programa. ¿Por qué me has llamado a mí, que tengo una vida tan común?" Y eso para mí, ante mis ojos, ante mi corazón, la hizo todavía ser más grande, la maravillosa Martica del Río. Mi niña.

Marta. Gracias, mi vida.

Amaury. Muchas gracias por venir, por aceptarme la invitación. Porque la verdad, no te sentí muy entusiasmada.

Marta. No, por eso mismo, porque yo pensé que yo no tenía nada interesante para traer a tu programa.

Amaury. Todo el mundo, Martica, tiene algo interesante. Y tú tienes una vida interesantísima. Y vamos a empezar a tejer el hilo del programa desde el principio. Si yo te digo este nombre: Santiago García Ortega, ¿a dónde va tu memoria?

Marta. Bueno, va mi memoria a cuando yo era muy jovencita, y tenía inquietudes artísticas y pude canalizarlas a través de un curso que Santiago convocó de actuación. Y yo estaba trabajando ya, porque yo empecé a trabajar desde muy joven para ayudar a mi mamá. Y entonces vi la convocatoria y fui a hablar con él.

Amaury. ¿Era un actor importante él, no?

Marta. Un actor de carácter, magnífico. Entonces, yo le dije que, bueno, que si él veía que yo tenía posibilidades, porque yo no podía perder ni tiempo, ni dinero. O sea yo le hablé claro. Porque en aquella época se presentaba en la Asociación Cubana de Artistas, de Radio, Televisión, Cine, todo eso se llamaba, la CARTV.

Amaury. ¡Ah!, daban un premio también, ¿no?


Marta. No, no era  un premio. Era un carné autorizando a trabajar.

Amaury. ¿Y no daban un premio? Yo creo que en mi casa...

Marta. Sí, sí, yo fui Actriz Novel de radio, yo tengo ese premio de la CARTV. Pero ellos daban, ellos daban un carné autorizando a trabajar en los medios, en cualquier medio. Si te aprobaban, ellos hacían una prueba.

Amaury. Ah, sí, había evaluación, incluso en esa época.

Marta. Sí, sí, en la misma Asociación, un grupo de actores profesionales hacían una prueba. Y si te aprobaban, entonces te daban el carné provisional y tenías que hacer 42 actuaciones en un año en cualquiera de los medios. Y entonces él me preparó, y me dijo que sí, que yo tenía posibilidades. Me presenté en la Asociación de Artistas. Me aprobaron, yo tengo el carné guardado.

Amaury. ¿Verdad?

Marta. Sí, lo tengo.

Amaury. ¡Qué lindo eso, qué bonito!

Marta. Entonces, el mismo Santiago había terminado de hacer una obra en la sala Hubert de Blanck. Y ahí estaba montando, Cuqui Ponce de León, una comedia, Un cuarto de vino de arroz. Y tenía un personajito de una pepillita y él le habló para que me hiciera una prueba. Y me hizo la prueba, Cuqui.

Amaury. Sí, lo que ahora se llama casting.

Marta. Sí, el casting, me hizo la prueba, me dio el personaje, y ya.

Amaury. Y ahí empezó.

Marta. De ahí arranqué, hasta ahora.

Amaury. Ahora, de ahí no vamos a seguir para acá, vamos a irnos hacia atrás. Porque si fuiste a ver a Santiago, al profesor Santiago, es porque ese bichito había picado antes.

Marta. Ah, sí, desde que estaba en la escuela.

Amaury. Entonces, vamos a ir a dónde tú naciste. Vamos a irnos a hablar de tu mamá, seguramente te va a ser muy grato.

Marta. Seguro.

Amaury. Claro. Irnos a ese momento de aquella niña que estaba en la escuela, que daba clases, que había profesoras que le daban clases. Hablemos de eso.

Marta. Si, bueno, estaba en la Escuela Pública número 6. Esa escuela era muy buena, tenía un claustro de profesores magníficos. Desde la directora, todos los profesores. Y estaba Flora Toyo, la mamá de Flora Lauten.

Amaury. La mamá de Flora Lauten.

Marta. Sí, y estaba la profesora Adelaida Clemente, que era profesora de preescolar. Pero Adelaida tenía inquietudes literarias y escribía. Y entonces ella adaptaba obritas para las fechas patrióticas, después Adelaida devino en una magnífica escritora. Pero bueno, con eso empecé yo. Y ya yo trabajaba en todas las obritas de la escuela.

Amaury. Pero bueno, a ver, ellos descubrieron que tú tenías...

Marta. ...Sí, sí, Adelaida...

Amaury. ...O tú te acercabas y tú decías: yo quiero, yo quiero...

Marta. No, no, no. Sí, ellos vieron que yo tenía posibilidades, porque la primera obra que me dieron dio resultado, y la otra, y la otra.

Amaury. ¿Y tu mamá, entonces, qué pensaba de todo eso?

Marta. A mi mamá le encantaba y, además, me estimulaba mucho. Mi madre era una persona extraordinaria. Ella me tuvo a mí a los 42 años, yo soy hija de viejos. Pero mamá no era vieja, su mente no era vieja, era muy hacia delante. Mi madre me estimuló mucho, mucho. En aquella época, tú sabes todos los tabúes que habían y equis, y equis y equis.

Amaury. Por eso te lo pregunto.

Marta. Y nosotros éramos muy pobres, éramos muy pobres, y ella me decía: no, no, usted viva según su conciencia, así me dijo ella tiempo antes de morir.

Amaury. Tú tienes una familia, después vamos a hablar de la familia, pero ¿tú crees que lo que después tú has sido como esposa, cómo madre y como abuela, tiene que ver con esa enseñanza que recibiste de tu mamá?

Marta. ¡Cómo no! Mi madre fue una madre extraordinaria. Pero bueno, yo he tenido la suerte de tener un compañero toda la vida, 50 años...

Amaury. Sí, Macho es el final de la entrevista no me lo vayas a adelantar...

Marta. No, pero, bueno, ella estuvo solita, nos crió sola. Éramos cuatro, ella nos crió con mucho esfuerzo. Y ella se hizo maestra habilitada, lo que podríamos llamar hoy por hoy, maestra emergente.

Amaury. ¿Ah, sí?

Marta. ¡Sí señor!

Amaury. Habilitada.


Marta. Habilitada se llamaba, todos esos cuentos ella me los hacía. ¿Tú sabes dónde vinieron a darle a ella el aula para ejercer el magisterio ese? En Pan de Azúcar, donde tenía que recorrer a caballo una cuantas leguas. Y hay anécdotas divinas de ella.

Amaury. ¿Y cuándo vienen para La Habana? ¿Porque tú naciste en La Habana?

Marta. Sí, en Ciudad de La Habana, en maternidad de Línea nací yo.

Amaury. ¿Y dónde vivían?

Marta. He vivido en toda La Habana, Amaury, pobrecita mi madre.

Amaury. Pero nunca en Camagüey, como me dijeron el otro día.

Marta. No, no, de Camagüey es mi esposo, es camagüeyano y ahí vivían mis suegros, los padres de él y mi cuñada, su hermana. Y todas mis vacaciones yo me iba  para Camagüey.

Amaury. ...No, lo que pasa es que yo tengo que explicarle a los televidentes, porque es que yo estoy buscando a Martica del Río, hace ya unos cuantos meses y a cada ratico, alguien me decía: No, no la vas a encontrar porque ella está viviendo en Camagüey.

Marta. Niño, si yo estoy saliendo en la televisión a cada rato, ¿cómo voy a estar viviendo en Camagüey?

Amaury. Yo decía, bueno será que está trabajando en Tele Camagüey.

Marta. Esa se quedó atrás, esa se quedó en Camagüey. Lo que el tiempo que yo estuve yendo un poco a Camagüey, porque mi suegra estaba enferma.

Amaury. Y además, tú eres hija adoptiva de Camaguey.

Marta. Si, no, bueno, figúrate, tantos años casada con un camagüeyano, ya me creen...

Amaury. ...Y con ese sentido tan propio y tan orgullosamente bello que tienen los camagüeyanos, de ser, ¿no?.

Marta. Si señor. No, y mis hijos...

Amaury. ...Los de Camagüey son del Camagüey.

Marta. Mi hijo Dunieski me dijo un día: ¿mami, por qué tú no me pariste en Camagüey? A él le encantaba. Las vacaciones, todas las vacaciones, mis hijos y nosotros nos íbamos para Camagüey.

Amaury. Bueno, a ver, cuéntame de los 14 años que tú estuviste trabajando en un bufete.

Marta. Ah, sí, un bufete en Obispo.

Amaury. ¿Y te interesaba ese trabajo?

Marta. No, mijo, yo lo que hacía era cogerles las llamadas, yo era una niñita, además, yo era tan flaquita y tan esmirriadita, que parecía que tenía menos edad. Yo tenía 14 años y parecía que tenía 12. Entonces, ese era un abogado que conocía a mi madre y le tenía mucho afecto y él, por ayudarnos, me puso allí para que yo me desenvolviera, ¿no? para que cogiera desenvolvimiento, porque yo era de la escuela a la casa, y de la casa a la escuela. Porque además, yo fui así desde niña, estudio y la casa.

Amaury. ¿Y no tuviste en esa época novios, o no quieres que Macho se entere?

Marta. No, no, sí, cómo no, pero si él tuvo como 29 mil, cómo no voy a tener yo. Yo tuve noviecitos. Un amigo de mi hermano, del otro hermano mío, de Eduardo, era mi noviecito, pero los novios de aquella época, Amaury, eran noviecitos de cogiditas las manos.

Amaury. Pero a veces qué importante cuando te tocaban la mano. Uno sentía que se estremecía el cuerpo entero.

Marta. Ay, niño, pero además, en mi casa y eso, pero eso no duró mucho, no duró mucho. A mí me gustaba otro, pero que nunca me dijo nada, otro amigo de mi hermano.


Amaury. Bueno, se lo perdió, si anda por ahí dando vueltas. Si anda, quién sabe.

Marta. No sé ni por dónde andará. Más nunca en la vida lo vi.

Amaury. Sí, pero han pasado cosas tremendas con el programa. Con el pintor, por ejemplo, el Choco, habló de una maestra, la maestra apareció.

Marta. ¿Sí?

Amaury. Gracias al programa, así que bueno.

Marta. Mira eso.

Amaury. No estamos mandándole ningún guiño a aquel amor antiguo...

Marta. ...No, no...

Amaury. ...Pero, para que se lamente.

Marta. Además, a estas alturas debe estar ya hecho un viejo feo.

Amaury. Bueno, pero tú no, así que bueno.

Marta. Sí, también, también, ya estamos viejos, ya no estamos para esos romances.

Amaury. Yo siempre digo que no, que aquí en este programa la gente no es vieja. Tú me hablaste, Martica, de tu debut con Cuqui Ponce de León.

Marta. Sí.

Amaury. Fue aquel debut en el teatro...

Marta. ...En la sala Hubert de Blanck

Amaury. Y hay personas que vienen a este mundo y hacen mucho bien. Y uno de esos casos es Cuqui Ponce de León.

Marta. Sí señor.

Amaury. A quien yo tuve el placer de conocer muchísimo, y recuerdo sus ojos, el color de sus ojos, que eran una belleza. Sin embargo, son personas que se olvidan. ¿No sé por qué? Incluso, los mismos compañeros, cuando hablan del trabajo.

Marta. No, no, pero qué va, yo la tengo muy presente.

Amaury. Yo quisiera que tú hablaras de ella.


Marta. Muy presente, porque Cuqui fue como una mamá para mí. Yo era de la edad de sus hijas, por lo menos, de la más chiquita. Y ella como una hija me trató siempre y yo tengo, inclusive, el programa de esa obra, que yo lo conservo, dice: la primera de una serie. Otra más, porque después hice con ella Escápate Isabel, ahí mismo, otro personajito, en la misma sala Hubert de Blanck. Después hice en la sala Talía, Marea de otoño, y después en televisión.

Amaury. Ya cuando apareció la televisión siguieron trabajando.

Marta. En televisión también trabajé mucho con ella. Después no hice más teatro porque me absorbió mucho la televisión.

Amaury. La televisión agarra a las personas y las exprime.

Marta. Ahí sí que no había tiempo para más, porque además era todo el tiempo. Era ensayo y después trasmisiones en vivo y todo eso, no se podía.

Amaury. No se podía hacer teatro.

Marta. No se podía.

Amaury. Pero Cuqui era de las personas, Cuqui Ponce de León, era de las personas que podía dirigir teatro, con mucho éxito...

Marta. ...Y televisión también...

Amaury.  ...Y dirigir televisión también, que no todo el mundo lo puede hacer.

Marta. No.

Amaury. Ahora, yo he visto una cantidad de nombres, que para mí también resultan entrañables en mi recuerdo, que son los galanes con los que tú trabajaste.

Marta. Ah, yo fui la galana de todos los galanes, para que tú sepas. Aquel programa de los galanes, todos ellos fueron pareja mía en alguna obra.

Amaury. Aquí yo apunté, porque no quería que se me perdieran todos, o que se me perdieran algunos, aunque se me van a perder: Carlos Alberto Badías, a quien recuerdo, tan bien parecido y tan guapo. Pedro Álvarez, Jorge Marx, Carlos Barba, Rolandito Barral...

 Marta. ...Rolandito...

Amaury. ...Familia de mi esposa...

Marta. ...Cómo no, yo tengo una foto con él...

Amaury. ...Jorge Félix, a Jorge Félix lo recuerdo mucho. Y por supuesto, Evelio Taillaq, Enrique Almirante, Frank Negro...

Marta. Sí, pero esos fueron después. Enrique Almirante fue también otro galán mío.

Amaury. No, no, no, pura belleza masculina.

Marta. ¡Sí señor!

Amaury. ¿No te tenían envidia el resto de tus compañeras?, porque todo el mundo no tiene ese récord de galanes.

Marta. No, no, no, seguro que no. Y además, que eran compañeros entrañables...

Amaury. ...Todos eran gentes buenas...

Marta. ...Entrañables, compañeros respetuosos, cariñosos, como unos hermanos, de verdad..., siempre fue para mí, todos tuvieron mucho afecto, mucho respeto, mucho cariño.

Amaury. A mi me gusta rescatar estos nombres, porque son nuestros nombres, son nuestra historia.

Marta. Seguro. Y desgraciadamente como era en vivo la televisión, no se tiene record grabado. Y las fotos se han perdido, las actrices somos las que tenemos algunas fotos, porque siempre había un fotógrafo en el estudio y, por suerte, algunas tenemos fotos, algunos recuerdos. Yo tengo fotos con todos ellos.

Amaury. Sí, que algunos de ellos eran hombres muy...

Marta. ...Bernardo Menéndez...

Amaury. ...Bernardo Menéndez, padre.

Marta.  Sí, el padre, yo no puedo hablar de Bernardito...

Amaury. ...No, no, porque puedes hacer de la mamá de Bernardito...

Marta. ...Bueno, de la mamá estoy haciendo ya...

Amaury. ...No puedes ser la novia, ni la esposa. Martica, vamos a llegar a un programa, que hoy aquí en el estudio, yo te lo contaba cuando llegaste. Alguien me preguntó: Amaury, ¿a quién entrevistas hoy?, le digo, a Martica del Río. Y entonces me dice: ¡Finita!

Marta. Sí señor.


Amaury. Y muchachos jóvenes, o sea, que tienen que haber recibido ese recuerdo de sus padres.

Marta. De su familia, porque ellos no pueden haber visto ese programa. Ese programa estuvo en el aire 14 años.

AmauryCasos y cosas de casa. Hablemos de esa época de Casos y cosas de casa. Eran, recuerdo, tres programas humorísticos de muy altos quilates...

Marta. Sí, señor.

Amaury. ...Que estaban en la misma semana.

Marta. En la misma semana, cada día había uno. Estaba Detrás de la fachada, los miércoles.

Amaury. "La Fachada, los miércoles. Y los martes era Cachucha y Ramón, ¿no?

Marta. También estaba Cachucha y Ramón, San Nicolás del Peladero, y Casos y cosas de casa, todos los jueves a las ocho y media de la noche.

Amaury. Hablemos de Casos y cosas de casa. Hablemos de cómo se gestó esa idea, de cómo llegó ese programa a la televisión.

Marta. Al triunfo de la Revolución ese programa estaba en el aire. Guillermo de Cum y yo hacíamos una pareja esporádica en el programa, ya desde antes, desde que surgió.

Amaury. ¿Y sería qué año, 57, 58, por ahí, no?

Marta. Bueno, Jorge era, ¿era Jorge el que lo hacía, Jorge y Normita? No, no me acuerdo exactamente. Bueno, el caso es que Guillermo y yo hacíamos de una pareja, un matrimonio de amigos de la casa, que salíamos esporádicamente en el programa. Pero cuando ellos se fueron, la acción pasó a la casa de Finita y Guardiola, que era como se llamaba el personaje de Guillermo. Después, cuando se fue Guardiola, porque a mí se me iban los maridos así..., menos mal que fue en la televisión nada más. (risas)

Amaury. Menos mal que fue en la televisión. (risas)

Marta. Entonces cuando se fue Guillermo, entró Rivero.

Amaury. José Antonio Rivero.

Marta. José Antonio, que fue el que lo terminó conmigo. Y ya entonces al personaje, en vez de decirle Guardiola, se le decía Ignacio. Y entonces bueno, siguió el programa, 14 años estuvimos en el aire.

Amaury. ¿Y por qué? Bueno, yo recuerdo que te pregunté hace rato y te lo voy a preguntar al aire -yo te hice una entrevista afuera y otra adentro porque estaba desesperado por saber, hacía mucho tiempo que no te veía.

Marta. Tú no eres chismoso, ¿eh?

Amaury. No, no, ese es mi trabajo de ahora, mi segundo trabajo aunque se ha convertido en el primero, increíblemente. Pero bueno, uno no sabe dónde se la tienen preparada.

Marta. Para bien, para bien.

Amaury. Para bien, yo creo. Ahí estaba Ana Lasalle, que hacía de Tecla.

Marta. Tecla, que era la mamá mía.

Amaury. Coqui García...

Amaury. ...Coqui García, que hacía de Domingo, un personaje que... Ese programa nunca se pensó que los niños lo vieran, que vaya, les llamara la atención, y fue increíble la telelaudiencia de niños que logró ese programa.

Amaury. ¿Por qué ese programa desapareció? ¿Por qué desaparecen los programas de la televisión? Porque también pasó con Si no fuera por mamá, del que hablaremos un poquito más adelante.

Marta. Sí.

Amaury. Pero esos programas que tienen mucha aceptación  y de repente desaparecen. ¿Por qué desapareció Casos y cosas...?

Marta. Mira, ese programa, bueno, como Núñez Rodríguez...

Amaury. ...Nuestro magnífico y maravilloso, inolvidable escritor...

Marta. ...Sí, señor. Lo escribieron cuando estaban los otros actores, lo escribían varias gentes. Pero después que se fueron también los escritores, y eso Núñez Rodríguez (Enrique) lo agarró y él creó esos personajes que eran Finita, Ignacio, Domingo, Tecla, que eran los fijos, porque nosotros nos reuníamos y aportábamos cosas de la vida, que como seres humanos que somos y que vivimos en este planeta, y que tenemos circunstancias en la bodega y en esto y lo planteábamos a Núñez y Núñez agarraba todo lo que se le presentaba y lo volcaba, porque esa era una familia cubana.

Amaury. Claro.

Marta. Era un hogar cubano.

Amaury. Sí, si, eso es lo que era.

Marta. Y entonces las incidencias de una familia cubana llevada al humorismo. Y Núñez dejó de escribirlo por situaciones, que sabemos, de burocratismo, de cosas absurdas que surgieron y entonces empezaron a escribirlo otras personas con toda la buena intención del mundo, pero no.

Amaury. No tenía la chispa aquella.

Marta. Fíjate que el público, que a nosotros, que éramos a quienes veían en la calle, nos decían: ¿Qué le pasa al programa? Ay, ¿qué le pasa? Y el colectivo de actores, o sea, los cuatro protagonistas planteamos a la dirección de la programación quitarlo del aire antes que el público dejara de verlo.

Amaury. Ah, bueno, en este caso, entonces ¿fueron ustedes mismos?

Marta. Nosotros lo pedimos.

Amaury. Eso se llama pundonor, orgullo.

Marta. Claro chico, si era una cosa que teníamos ahí, mantenida tantos años, con un raiting, con un cariño. Y ya la gente empezaba a no gustarle el programa. ¿Tú sabes lo que es eso? Perder el programa, a quién estaba dirigido el programa; al público.

Amaury. Sí, era una época en que no se podía improvisar tampoco.

Marta. Estás loco. Fíjate que yo leía y decía: esto no lo dice Finita, esto no lo hace Finita. Pues yo sabía quién era Finita, yo la cree.

Amaury. ¿Qué tiempo duró?

Marta. 14 años.

Amaury. Hablemos de los dramáticos. Yo puedo decir, con una sinceridad total, que yo me he emocionado pocas veces en televisión, como con tus actuaciones. Hay algo en ti contenido, no es esa tristeza -en el momento dramático, ¿no?-, en que se desparrama uno en gestos y en cosas. No, es la cosa de la contención. Yo siempre que eso llega más, el tener ganas de llorar que llorar, el aguantarse.

Y hablemos de los programas dramáticos, Una luz en el camino, Iris Dávila escribió varios.


Marta. No, la primera novela que yo hice en televisión, era de Iris.

Amaury. ¿Cuál era?

MartaRosa María.

AmauryRosa María.

Marta. Es la primera novela que hice en el espacio de Una luz en el camino, así se llamaba el espacio.

Amaury. Ah, era el espacio y tenía distintas novelas.

Marta. Sí, y entonces después Aleida Amaya fue quien siguió escribiendo, porque Iris no escribió más y Aleida Amaya fue la que hizo distintas novelas; se terminaba una y empezaba otra. Y yo trabajaba en todas.

Amaury. ¿Y qué pasó con Ofelita Núñez? Te sustituyó un día.

Marta.  Porque mi mamá murió.

Amaury. Ah, ya.

Marta. Mi mamá murió un día de transmisión de Una luz en el camino. Y la gente de Sabatés, que era quien patrocinaba el programa, quería que yo fuera a hacer la novela. Y el elenco en el que estaban, Candita Quintana, Ramón Veloz, Coralia dijeron. ¡Cómo Martica va a venir si su mamá se murió! Era en vivo.

Amaury. Y era diario, ¿no?

Marta. Era martes y domingo la transmisión y fue un domingo, precisamente, que mamá murió y yo estaba en el hospital, yo estaba con el libreto en la mano al lado de mamá. Entonces Ofe, hablaron con Ofe y me sustituyó. Lo dijeron.

Amaury. Ah, lo dijeron.

Marta. La locutora lo dijo antes de empezar, que me sustituía.

Amaury. Qué maravilla, cuánto respeto, qué maravilla, para el público, quiero decir.

Marta. Sí, dijo que Ofelia me iba a sustituir porque había fallecido mi mamá. Y entonces la sentaron en la silla, con la colita de espaldas, más o menos.

Amaury. Sí, no, pero así y todo le explicaron al público.

Marta. Sí, le explicaron al público, fíjate que todo el mundo se enteró de lo mío, por el mismo programa y después que terminaron la transmisión todos los compañeros fueron al velorio.

Amaury. Y además, eso es respeto al público.

Marta. Seguro, seguro.

Amaury. El público tiene que saber por qué un actor salió, por qué el otro entró.

Marta. Exacto, seguro, todo eso.

Amaury. Por qué un programa se suspende.

Marta. sí se hizo.

Amaury. ¿Y la radio?

Marta. Ah, la radio, Radio Progreso. Los años de Radio Progreso fueron maravillosos. Yo había hecho mucha televisión, ya papeles protagónicos en clásicos y todo en teatros que se hacían, con Vázquez Gallo.

Amaury. Vázquez Gallo, con él trabajaste muchísimo.

Marta. Hay que recordarlo con tanto cariño.

Amaury. ¡Como hay que recordarlo!

Marta. Con tanto cariño, con tanto respeto, un director maravilloso.

Amaury. Por suerte nos duró muchísimos años.

Marta. Sí. Que yo le agradezco tanto, tanto, tanto, porque yo trabajé mucho con él, y me dio muchas oportunidades.

Amaury. El teatro y La novela.

Marta. Las novelas, teatros, los cuentos, todo, todo, yo trabajé mucho con él, adaptación de novelas de la Literatura Universal, Teatro adaptado a la televisión. Clásicos en versos, Lópe de Vega, Moliere, todo eso.

Amaury. ¿Y no te fue complicado? Hay actores, por ejemplo, Enrique Molina dijo que él no podía con el radio, que la radio lo superaba.

Marta. ¡Ay, pero el radio es maravilloso! Porque, espérate, no es fácil, porque el problema es que no es fácil, por eso él no puede.

Amaury. Por eso él lo dijo.

Marta. No, es que no es fácil.

Amaury. Y él es un actor maravilloso...

Marta. Te estoy haciendo este preámbulo, porque después de haber hecho tantas cosas en televisión, yo había hecho esporádicamente en radio cosas, pero cuando a mí me llaman de Radio Progreso, porque Martica Velazco, la compañera actriz.

Amaury. Cómo no, claro que sí.

Marta. A la cual yo quiero tanto, también.

Amaury. Es que estas hablando de gente muy buena.

Marta. Sí, maravillosa compañera, que fue a la Unión Soviética a hacer un trabajo allá en Radio Moscú, y entonces en el espacio de la Novela de las dos, que ella era la protagonista y me llaman para yo trabajar. Mira, Amaury, cuando yo cogí el libreto de la novela, las manos me temblaban como una hoja de qué sé yo, como un ventarrón, así: Taca, taca, ta. Y ya yo había hecho, ya te digo, mucha televisión, pero el radio es dificilísimo... hasta que a la semana ya cogí, ya, porque el medio no es fácil. Tú tienes que interpretar, tienes que situarte en tiempo y espacio, el estado anímico, todo, a través de la voz.

Amaury. Y además, los actores no se están mirando, los actores están leyendo un libreto.

Marta. Leyendo y yo en todo lo que había trabajado era en mi memoria. ¿Tú entiendes? Y además, con movimientos escénicos.

Amaury. Con movimientos. Apoyándote en todo eso.

Marta. En todo eso. Después hice infinidad de novelas, donde hice novelas de Joaquín Cuartas, tremendo escritor.

Amaury. ¿Y en la televisión? Pasión y perjuicio, recuerdo.

Marta. Ah, Pasión y perjuicio.

AmaurySi me pudieras querer, de las más recientes.

Marta. Sí, no, la más reciente, pero Pasión y perjuicio.

Amaury. ¿Las huérfanas de la Obrapía?

MartaLas huérfanas..., El rojo y el negro.

AmauryEl Rojo y el negro.

Marta. Hice La madre; hice Fortunata y Jacinta; hice El alma encantada, con otra maravilla... yo tuve la suerte de estar...

Amaury. ...Con Margarita Balboa, con Margot...

Marta. Otra hermana querida, yo, de verdad tuve la suerte... con Gina también, cuando yo entré trabajé mucho...

Amaury. ...Gina Cabrera...

Marta. En el programa de Gina, con ella, y de verdad fueron maestras que me ayudaron mucho y que quise mucho y que de verdad me. Me siento orgullosa de haber trabajado con ellas.

Amaury. Ay, qué bueno. A ver, entonces nos vamos ahora a tu familia. Ha estado apareciendo desde el principio de la entrevista. Y yo he estado tratando de atajar eso para llegar al final y cerrar con la cosa más familiar, más íntima tuya, ¿no?, para que todos los programas no sean empezar hablando de la familia, y terminamos hablando de otra cosa.

Marta. Sí.

Amaury. Hablamos de Rodolfo León, yo sé que así con ese nombre estoy perdido, Macho León, ¿cómo se conocieron ustedes?

Marta. Bueno, en la casa de huéspedes donde yo vivía. Cuando mi mamá murió, yo me quedé, como te dije, mamá me dijo tú vives... Tú no te vayas a vivir con nadie, tú vives según tu conciencia, tú tienes tú vida hecha ya. Ya yo trabajaba en televisión. Y ahí se hospedó la hermana de él con el esposo.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Marta. Pero claro, a mí me conocían, sobre todo Rosalba, la hermana, me conocía de la televisión. Supo, sabían, porque lo habían dicho, como te conté, en la televisión que mi mamá había muerto. Eso fue en el 60 y mi mamá murió en el 59 y me invitaban a  salir para qué sé yo. Y un día, Rosalba, vamos a ver la película, creo que era El último cuplé.

Amaury. Sarita Montiel.

Marta. Sarita Montiel. Y entonces ella: Ay, mi hermano, porque ella empujó como loco; mi hermano y mi hermano, ella tenía adoración conmigo.

Amaury. Porque tú no lo habías visto todavía.

Marta. No, yo no lo conocía. Ella me hablaba de su hermano, ella tenía locura con su hermano. Y entonces; ay, mi hermano va a venir. Yo iba a ver mi película, qué cará.

Y el hermano se aparece con una muchacha. Oye esto, con una muchacha se aparece el hermano en el cine, cuando ya íbamos a entrar. Y entonces yo me senté con Rosalba ahí, y él con la muchacha, y yo comiendo rositas de maíz y viendo la película.

Amaury. Pero tú lo viste, tú sentiste que había un algo.

Marta. No, no, no, en ese momento no, porque además, él estaba con una mujer. Entonces él con su novia ahí, qué sé yo, sentados en el asiento de atrás y nosotras adelante. Se acabó la película y nos fuimos para la casa de huéspedes y él se fue, porque él vivía en Palacio, él estaba allí en la guardia. Y entonces.

Amaury. Sí, porque él es militar.

Marta. Sí, sí, ya él está jubilado pero lo fue.

Amaury. Sí, yo sé.

Marta. Médico, además.

Amaury. Médico, médico militar. Ortopédico.

Marta. Entonces, nada, pasó. Pero vino otro día. Él viene, ya él fue, no fui yo, fue él.

Amaury. Claro, claro, ya él vio a la muchacha del cine.

Marta. Él dice que no, pero bueno. Y entonces, la responsable de la casa de huéspedes, Claudia, que era una vieja encantadora, le dice: mira, el cuarto de Martica, ella a todo el mundo le enseñaba el cuarto mío, qué sé yo y Martica. Ella tenía un lío conmigo. Entonces él le dice a la hermana que me invitara a mí, que iban a pasear.

Amaury. ¿Y la otra, la desapareció?

Marta. Yo no sé. Rosalba viene y dice: Martica, vamos. Yo estaba acostada. Vamos Martica, que mi hermano nos invitó. Ay, Rosalba. Vamos, chica, para que salgas y te distraigas.

Bueno, al fin hizo que me vistiera y saliera con ella. Entonces fuimos a Barlovento. Es lo que es ahora...

Amaury. La Marina Hemingway.

Marta. Marina Hemingway. Era Barlovento. Y me paseó en lancha, en bote.

Amaury. Pero era un romántico, un gondolero.

Marta. Ay, sí, en bote, porque él era un galán. Él no es actor, pero quiero decirte que le falta poco, le ha faltado poco en la vida para ser actor. Y entonces así empezó la cosa.

Amaury. Así empezó el romance.

Martha. Después la hermana ya estuvo un tiempo más y después se fueron para Camagüey y él siguió visitándome ahí, hasta el día de hoy. 50 años.

Amaury. 50 años. Ahora. ¿Cómo se puede mantener un matrimonio 50 años? ¿En base a qué?

Marta. En base al respeto, al respeto mutuo y al amor, por supuesto.

Amaury. Y al amor, sí, sí.

Marta. Por supuesto, eso está descontado.

Amaury. Eso está descontado, si no hay amor, no se puede estar ni un año, ni un mes, ni un día.

Marta. Pero ha habido mucho respeto, tanto yo hacia él y a todo su ideal de vida, a su motivo de vida. Y él a mi carrera, a todo, y entonces eso nos ha mantenido, nuestros hijos.

Amaury. No has tenido que ser especialmente tolerante, no ha sido necesario.

Marta. Bueno, en todo. Decir eso es ilusorio, por supuesto.

Amaury. Pero hay matrimonios idílicos, el tuyo tiene que ser uno, ¡50 años, Martica!.

Marta. Sí, pero bueno, ha sido así y he estado sola mucho tiempo, él en misiones, en todo, pero eso ha sido así. Yo lo admiro mucho, lo admiro mucho y entonces eso ha sido.

Hay que sobrellevar muchas cosas, ahora, la convivencia no es fácil. Pero hay cosas muy por encima de otras que sobreviven a una pareja. Y eso es lo que uno tiene que mantener.

Amaury. Qué bonito, me ha encantado oírte hablar de eso, yo siempre sueño con esos matrimonios largos. En mi familia nadie tuvo matrimonios largos, y ha sido como una asignatura pendiente. A ver, ya llevo 28 años, a ver si puedo llegar.

Marta. Bueno, ya tienes bastante. Ya con la edad que tú tienes.

Amaury. Sí, quiero decir, con la edad que yo tengo, a los 50 no llego, pero, bueno, estoy luchando, que es lo que quisiera.


Marta. ¡Cómo no vas a llegar!

Amaury. Ahora, háblame de tus hijos.

Marta. Ay.

Amaury. Porque yo sé que tú eres una madraza.

Marta. Esos son mi gran tesoro.

Amaury. Eso siempre se ha dicho en la vida, la madraza Martica.

Marta. Eso, bueno, lo aprendí de mi madre.

Amaury. Ahí está.

Marta. Por encima de esas tres criaturitas no hay nada.

Amaury. ¿Cómo se llaman?, a ver, porque tienen unos nombres bien curiosos.

Marta. Yoanka, Dunieski y Yaumara.

Amaury. A Dunieski es el que yo conozco. Ah, claro, a ese sí yo lo conozco. Ese iba por la casa, era amigo de mi hermano.

Marta. Sí, era amigo de tu hermano, sí, muy amigo de tu hermano.

Amaury. A Dunieski sí, ese sí lo conozco yo. A ese lo recuerdo como bien vivo.

Marta. Uf, demasiado, eso es candela.

Amaury. Tú dijiste Martica, ahora hace un ratico, dijiste una cosa que a mí me llamó la atención, quizás porque nadie lo había dicho en el programa. Tú dijiste que te unía con Macho, tu esposo, te unía el amor. Pero dijiste una palabra que hacía rato que yo no escuchaba decirla con tanta sinceridad. Estamos unidos en el amor y en los ideales. Y ahí yo quiero que tú me hables del valor que tiene la lealtad de uno hacia sus propios ideales.

Marta. Cómo no, eso es importantísimo, eso es importantísimo. Porque puede uno equivocarse, pueden las cosas no salir como uno quiera, pero hay un ideal y hay una firmeza de pensamiento y hay principios y hay ética. Y esos son valores que únicamente una gente con ideales de verdad, genuinos puede tener y eso es lo que yo admiro en mi esposo.

Amaury. Lo que pasó de alguna forma de él hacia ti.

Marta. Hacia mí, que sí porque él es combatiente, pero yo no, yo me incorporé a la Revolución cuando triunfó.

Amaury. Tú no tenías nada que ver con eso antes.

Marta. No, pero yo me incorporé de lleno, porque, además, muy humilde como yo soy y era. ¿Cómo no me voy a abrazar a una obra que es para los humildes, entiendes? Yo la sentía de verdad y ahí estoy. Pero aprendí mucho de él y él me ayudó mucho en eso. En ver las cosas, en sentir las cosas. En luchar por las cosas.

Amaury. Eso es muy importante. Porque hay personas que quieren que las cosas caigan mientras están sentados ahí.

Marta. No, no.

Amaury. Por suerte yo conozco pocas personas que son así, pero conozco a algunas personas que no quieren luchar por las cosas que merecen.

Marta. No, no.

Amaury. Que quieren que las cosas se las regalen.

Marta. Qué va, no es fácil.

Amaury. Ya sabemos que en esta vida no es así. Martica. A mí me gustaría que estas entrevistas nunca se acabaran. Y entonces yo podía, no solo tomar café...

Marta. ...Por cierto, que yo no he tomado ni un buchito de café.

Amaury. ...Y no está malo, no está malo.

Marta. Yo soy cafetera.

Amaury. Ah, bueno, pues.

Marta. Como buena cubana.

Amaury. Podemos hacer una cosa que nunca se me ha ocurrido.

Marta. ¿Brindar con café?

Amaury. Brindar con café.

Marta. Bárbaro.

Amaury. Te quiero.

Marta. Y yo, mucho.

Amaury. Te adoro, me ha dado una alegría tremenda que vinieras y me ha dado una gran alegría que trajeras contigo a todos esos duendes maravillosos que te acompañaron, y que de alguna manera se han quedado jugueteando aquí entre nosotros. Y junto con ellos, en su silencio, y yo sonoramente, te aplaudo.

Marta. Gracias.

Amaury. Y te doy un beso.

Marta. Gracias, mi niño.

Amaury. Gracias, mi vida.

 

(Fuente: lademajagu/Anaisis Hidalgo Rodríguez)

Dialogando con Alicia Alonso

Dialogando con Alicia Alonso

 

jueves, 15 de octubre de 2020
8:24:43 am

En ocasión del centenario del nacimiento de Alicia Alonso y un año después de su deceso, sehan impreso en España sus memorias conocidas desde 1986 como Diálogos con la danza. (Ediciones Cumbres, Madrid, 2020. 647 págs. ISBN: 978-84-947063-6-3) 

Ésta es la octava publicación global y la primera en el sello madrileño: la más completa de cuantas han aparecido y la que no deja fuera ningún texto fundamental sobre el ballet y su trayectoria como bailarina y coreógrafa. 

El compendio ha ido perfilándose con cambios y adiciones tanto de los textos como del formato y del material gráfico que los acompaña. Un material rico y variado que presenta un amplio número de fotografías en distintas actividades en unas sesenta páginas ubicadas en blanco y negro al final del volumen que la muestran en su infancia, bailando, recibiendo distinciones de manos de ilustres mandatarios o en compañía de notables personajes que son parte de la historia del arte y del canto, muchos de ellos españoles. 

 

La edición sigue el libro de estilo habitual de la colección dirigida por Mayda Bustamante. Es decir, con presentación rústica, con una textura granulada en la cubierta y contracubierta y letra espaciosa; además incluye un índice onomástico, siempre útil y provechoso para facilitar las consultas. No obstante se echa de menos un listado cronológico que sintetice los momentos fundamentales de su vida y trayectoria; así como un índice de los todos los materiales ordenados por fecha, que deberían incluirse en una futura reimpresión.

Esta monografía se divide en tres grandes bloques (Recuerdos y reflexiones; Textos mínimos y Diálogos con la prensa) que compilan 77 textos de distinta naturaleza aparecidos en diferentes publicaciones, de varios países, entre 1947 y 2015. Estos pivotan sobre un abanico de recuerdos, observaciones técnicas y conceptos específicos configurando una fuente documental nutrida a partir de entrevistas, programas de mano, artículos y algún discurso como los encomendados por la Unesco para la celebración del Día Internacional de la Danza los años 1998 y 2000.

  

Muchos son de calidad; otros, de interés relativo como sucede en alguna entrevista «pastelona» y excesivamente adulatoria. Algo inevitable en figuras de esta relevancia, consideradas mitos ya en vida. Al margen de las vivencias biográficas y personales, domina una actitud convincente y convencida desde la que Alonso se muestra firme defendiendo el valor de la cultura como baluarte para el artista, el conocimiento de la tradición, el compromiso ético y estético con el ballet desde tres perspectivas: como expresión nacional de los pueblos en su idiosincrasia; como manifestación de carácter universal por la potencialidad física y expresiva del cuerpo humano; y como una manifestación artística íntimamente ligada al sujeto y el destino, ligado a los signos del tiempo.

  

Con ello, la protagonista puso en relieve la dimensión antropológica y social de la identidad del individuo y de los colectivos, con la que también denuncia actitudes discriminatorias por prejuicios raciales y culturales ante las que no se plegó. Otras cuestiones recurrentes en sus locuciones atañen a la diferencia entre escuela y estilo; a la vez que entre el elemento primitivo y originario de la danza frente a la búsqueda de la perfección en la compostura y movimiento del cuerpo humano.

Entre las curiosidades destacan ideas que conciernen a la importancia del pueblo vasco en la historia de la danza durante la Modernidad; el escueto comentario sobre la coreografía de Alberto Méndez dedicada a Maria Callas; y al compositor americano Louis Moreau Gottschalk. Una figura, por cierto, ausente en la mayoría de libros sobre historia de la música y del siglo XIX en particular. Por su parte, más pintoresco resulta el relato de un almuerzo con Fidel Castro en 1959, al que, como en otros momentos, muestra su apoyo a la Revolución mostrando públicamente su gratitud.

 

En conjunto, esta matriz documental acopia los pensamientos que la bailarina y coreógrafa, inmersa en la práctica de su arte, postula sobre él con sinceridad e intensidad, incluso cuando define su relación con los partenaires, maestros y directores tanto a nivel personal, artístico y laboral.

En las más de seiscientas páginas se sintetiza lo indispensable sobre la figura que contribuyó de manera decisiva a situar la danza en Cuba como un referente en el panorama mundial, gracias a la fundación del Ballet Nacional de Cuba en 1948, inicialmente llamado Ballet Alicia Alonso.

Su lenguaje es claro, penetrante y capta al lector por la seguridad con que expone sus ideas, en un tono natural y reflejo de su actitud vital basada en la fuerza del amor, el coraje y la voluntad. Una voluntad diamantina que tomaba la energía del músculo y la ponía al servició del espíritu, tal y como definió el periodista, escritor y abogado Francisco Ichaso en una entrevista transversal y amplia de 1950. Lo que, a su vez, reafirma la concepción de Alicia Alonso cuando afirmaba que para ella bailar era vivir y rechazaba una existencia estática, puesto que la vida es movilidad y cambio.

Otras dos excelentes entrevistas son las realizadas por los periodistas Luis Baez y Rosa Elvira Peláez, en 1981 y 1982 respectivamente, que recogen hábilmente una síntesis de la vida, trayectoria y credo artístico de la que fue la última diva del ballet clásico; una de las más grandes del siglo XX y de la historia de esta disciplina. 

(Fuente: cubadebte/Granma/codalario.com/Albert Ferrer Flamarich)