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10:12:02 p.m. 

En 1952 Mercedes Sosa todavía era Gladys Osorio. Fue el pseudónimo que utilizó antes de que el mundo conociera a la gran cantora argentina por su verdadero nombre.

Hoy llega a Santa Clara a través de una muestra de 32 carteles que reflejan su transitar artístico por más de 40 años. La exposición Mercedes Sosa, Baquiana del mundo es una de las actividades organizadas por el Festival de Trovadores Longina.

Los afiches se vieron en el Centro Pablo de la Torriente Brau desde octubre pasado, y son promovidos en Cuba a través de la Fundación Mercedes Sosa; entre ellos se aprecia el que fuera el más antiguo de su carrera, que data de 1952, cuando aún se presentaba con su nombre artístico, Gladys Osorio.

En uno se anuncia a la artista en Japón, en otro aparece cual pintura al óleo; en todos hay un pedacito de su enorme personalidad. Representan, además, parte de sus presentaciones junto a otras grandes figuras de la canción social como Teresa Parodi, Milton Nascimento y Pablo Milanés.

La exposición, según sus organizadores, “permite ver el desarrollo en el concepto del diseño, el objeto de la comunicación, y hasta en el formato del afiche, tanto en Argentina como en Latinoamérica y el resto del mundo”.

Sobre los carteles, Víctor Casaus dijo anteriormente: “desde las hermosas memorias sonoras que estos carteles evocan, hasta las imágenes diversas y deslumbrantes que nos muestran, crece hoy la voz y la ternura de Mercedes Sosa, baquiana universal y nuestra”. Y claro, no se equivoca.

Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, en Argentina, el 9 de julio de 1935. Durante toda su vida se dedicó, como ella misma dijera, a “contar las historias de liberación y revoluciones del continente americano, con las canciones populares como esenciales testigos de estos sucesos”. 

En la galería del Centro Cultural El Mejunje están las imágenes hasta el fin de semana. A más de cinco años de su partida física, Mercedes permanece allí, entre la gráfica que capta, magistralmente, la sonoridad de la gran cantora de Latinoamérica.

(Fuente: CC /Mairyn Arteaga Díaz)