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sábado, 15 de septiembre de 2018
7:55:38 p.m.

La tormenta tropical Florence avanzaba el sábado tierra adentro en Estados Unidos descargando copiosas lluvias y provocando caídas de árboles, cortes de energía e inundaciones graves en Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde al menos seis personas murieron.

La intensidad de Florence ha disminuido desde que tocó tierra en la costa atlántica estadounidense el viernes como un huracán. Pero su lenta marcha por dos estados de Estados Unidos, a un ritmo de apenas 3 kilómetros por ahora, podría devastar a la región en los próximos días.

  

“El sistema está descargando cantidades épicas de lluvias y en algunos lugares el volumen de agua caída se mide en centímetros, no en milímetros”, dijo el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, en una rueda de prensa, a referirse a la vasta tormenta de 480 kilómetros de extensión.

Mientras las aguas suben rápidamente en varias localidades, personas atrapadas en sus casas esperaban ser rescatadas, y decenas de miles se acomodaban en refugios tras haber sido evacuados ante la proximidad de la tormenta. Las autoridades advirtieron que podrían producirse desprendimientos de tierra y varias autopistas fueron cerradas.

  

Trabajadores de empresas de servicios intentaban restaurar la energía. Cerca de 772.000 personas estaban sin electricidad en Carolina del Norte, junto con 172.000 en Carolina del Sur.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) advirtió que la tormenta arrojaría entre 760 y 1.020 milímetros de agua en la costa sureste de Carolina del Norte y en parte del noreste de Carolina del Sur, así como 250 milímetros en el suroeste de Virginia.

A las 1500 GMT del sábado, Florence avanzaba con vientos máximos sostenidos de unos 75 kilómetros por hora y seguía generando inundaciones catastróficas en los dos estados. La tormenta se ubicaba a unos 65 kilómetros al este de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, y los meteorólogos anticipaban un avance lento al oeste.

Florence ya ha marcado un récord en Carolina del Norte por el volumen de agua que descargó, al exceder el total de lluvias producido por el huracán Floyd en 1999, cuando murieron 56 personas.

El ciclón Floyd dejó caer 610 milímetros de lluvia, mientras que Florence ha descargado alrededor de 760 milímetros en áreas como Swansboro, en Carolina de Norte, y aún está lejos de terminar.

  

En New Bern, Carolina del Norte, la crecida de las aguas por la tormenta arrasó la ciudad de 30.000 habitantes situada en la confluencia de los ríos Neuse y Trent.

Funcionarios en New Bern, una ciudad de principios del siglo XVIII, dijeron que más de 100 personas fueron rescatadas de las inundaciones, aunque entre 65 y 75 personas aún esperaban el sábado por ayuda de las autoridades.

(Fuente: Reuters/El Pais)