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lunes, 04 de junio de 2018
8:03:00 p.m. 
 

Este domingo volvió a despertar, por segunda vez en el año, el volcán de Fuego, ubicado a 50 kilómetros de Ciudad de Guatemala, y 24 horas después se mantiene generando fuertes explosiones y levantando columnas de más de diez mil metros de altura sobre el nivel del mar.

Las víctimas ya suman 62, y los afectados 1,7 millones; un río de lava que se salió de su cauce y sepultó la aldea El Rodeo, en el departamento de Escuintla. 

  

  

Unas 3.100 personas fueron evacuadas y trasladadas a albergues. Los sobrevivientes continúan la búsqueda de sus familiares desaparecidos, tal vez enterrados bajo las capas de ceniza y lava. 

La madrugada de este lunes el Gobierno guatemalteco declaró tres días de duelo nacional, y aprobó el Estado de Calamidad Pública en los departamentos de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, por ser de los más devastados.  


Una verdadera tragedia de la que el mundo se conduele y muchos países ofrecen ayuda prestos y alertas ante cualquier solicitud del Gobierno de Guatemala para socorrer en lo que consideren y necesiten. 

 Mas,¿por qué la erupción de volcán de Fuego resultó tan devastadora? 

Para el geólogo David Rothery, de la Open University de Inglaterra, la velocidad de las rocas y cenizas expulsadas por el volcán de Fuego en Guatemala y la falta de rutas de evacuación empeoraron la tragedia. 

El especialista comparó la erupción con la ocurrida en el año 79 d.C., que destruyó la ciudad romana de Pompeya. 


Rothery indicó que no se explica por qué si el volcán cumplió su fase eruptiva desde el año 2002 hasta el año pasado, “no se establecieron rutas de evacuación”. 

Asimismo, se refirió a un incidente ocurrido en mayo pasado cuando un flujo fangoso de al menos 25 metros de largo bajó por una ladera del volcán. También se registraron explosiones y nubes de cenizas. 

  

“El Instituto Nacional de Sismología y Vulcanología de Guatemala (Insivumeh) indica que la erupción terminó, pero que los lahars todavía representan un peligro. En efecto, cuando la lluvia cae sobre las cenizas frescas, éstas pueden transformarse en un barro denso (como cemento húmedo) y devastar rutas o destruir puentes”, explicó el geólogo. 

(Fuente: teleSURtv)