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martes, 16 de enero de 2018
5:15:30 p.m.

A casi seis años de emprendida Televisión Digital, y en medio aun de la etapa de simultaneidad, Cuba se prepara para iniciar el apagón digital parcial a partir del segundo semestre de 2018. 

Directivos del Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones y Radio Cuba, informaron a Cubadebate que 2017 finalizó con alrededor del 60 por ciento de cobertura de la Televisión Digital Terrestre (TDT), equivalente a unos siete millones de cubanos que pudieran percibir la señal en definición estándar, y tres millones, en alta definición (HD). 

 

Se trata de clientes potenciales, pues no todo el mundo cuenta aún con la cajita o el televisor adecuado. 

La problemática fundamental continúa siendo la asequibilidad en el precio de los diferentes tipos de dispositivos de recepción necesarios (cajitas, televisores, etc.) existentes en el mercado. 

De acuerdo con estimados el año pasado se comercializaron casi dos millones de receptores, de ellos más de un millón y medio son cajas decodificadoras, y el resto, televisores híbrido. Del total de receptores el 31 % son ensamblados por la industria nacional, y el 69%, importado. 


Aunque no satisfacen la demanda, también se vendieron más de 300 mil antenas (interiores y exteriores) y más de tres millones 500 mil metros de cable coaxial, aditamentos imprescindibles para que no ocurran deficiencias en la recepción, como por ejemplo el frisado de la imagen.

Para iniciar 2018 las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) cuentan con unas 30 mil cajas y ocho mil televisores híbridos, aunque en el caso de las antenas la venta se ha disparado. 

Pero otras limitaciones reales frenan a estas alturas la implementación de la televisión digital terrestre. Entre ellas destaca el incremento del consumo energético y la saturación del espectro radioeléctrico, lo que obliga al llamado apagón parcial. 


Apagar un canal sería la variante más adecuada para Cuba, donde no hay televisión por cable ni satelital, y todo depende de la señal pública. En este caso el canal seleccionado es el Educativo.

No obstante el apagón parcial es por etapas, pues habría que reordenar la programación que transmite ese canal en otros analógicos para mitigar el riesgo que tiene este apagón, previsto en tres etapas. Una en el año 2018 y las restantes a partir del 2019 aunque por las condiciones reales quizás este programa sufra algunos ajustes. 

En la primera etapa pudiera apagarse parcialmente a la Isla de la Juventud (Centro transmisor de Sierra Caballos) y el transmisor de San Isidro ubicado en  el centro de Sancti Spíritus.

La segunda etapa comprende a los centros de alto nivel donde ya existen condiciones. Serían los CTV: Guanito, en Pinar del Río; Dos Hermanas, en Villa Clara; Jayama, Camagüey; Tunas; Boniato, en Santiago de Cuba, y Cueva Arriba, Guantánamo.

La Habana también se incluiría en este segunda etapa, comenzando en el municipio Habana del Este, donde el apagón pudiera ser mayor, y pasar a digital completamente.

Además se priorizan Mayabeque, Artemisa y Matanzas, lugares que comenzará a dar entrada al despliegue de la 4G para la telefonía móvil, que requiere disponer de frecuencias que son actualmente empleadas por transmisores de la TV analógica.  


Mas, ¿qué pasará con aquellos que no tengan el nivel adquisitivo suficiente para comprar un dispositivo de recepción de televisión digital? La política es abaratar los precios, entre tanto el estado asume los costos del sector público donde se incluyen salud y educación fundamentalmente. 

Asimismo se prevén el otorgamiento de créditos a la población para adquirir el receptor o cajita, así como el otorgamiento  de subsidios a una parte pequeña de esta que no tenga condiciones para comprarlo. 

Durante el 2018 la industria nacional iniciará el ensamblado de una nueva cajita de altas prestaciones y el precio será mayor. Con sistema Android, el dispositivo se halla estos momentos en fase prueba por los especialistas.


  

De cara al apagón total aparece otro problema: el marcado envejecimiento de los televisores de que dispone el país pues, según cálculos conservadores, de unos cuatro millones que existían en el 2012 solo unos 600 mil en la actualidad son modernos.

A pesar de que Cuba avanza con solidez hacia el apagón analógico, es necesario seguir repensando las políticas de precios vigentes para los dispositivos de recepción, así como asegurar de manera estable en las cadenas de tiendas los complementos que permiten recibir con calidad la señal.

A su vez, una programación televisiva capaz de satisfacer las demandas cada vez más exigentes de la población y una continua atención a las dudas de los usuarios son otros de los retos importantes de cara al apagón parcial de este 2018.

(Fuente: Cubadebate/Canal USB/Oscar Figueredo Reinaldo)