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viernes, 20 de octubre de 2017
9:45:37 p.m. 

El Doctor Eusebio Leal Spengler informó que el próximo mes de enero, en ocasión del aniversario 165 del natalicio de José Martí, será develado oficialmente el monumento que constituye una “reproducción fiel, exacta y única de la obra de la gran escultora norteamericana Anna Huntington”. 

 “Las obras grandes demoran mucho tiempo para hacerlas”
Eusebio Leal Spengler. 

Después de más de dos décadas de constantes esfuerzos, la Oficina del Historiador de La Habana, liderada por el Historiador de la Ciudad, Doctor Eusebio Leal Spengler, logró traer a Cuba una réplica de la estatua ecuestre del Apóstol cubano que arribó a la Isla el pasado 3 de octubre. 


En la mañana de este viernes, Día de la Cultura Cubana, el Doctor Eusebio Leal Spengler, informó ante la prensa que el próximo mes de enero, en ocasión del aniversario 165 del natalicio de José Martí, será develado oficialmente este monumento que constituye una “reproducción fiel, exacta y única de la obra de la gran escultora norteamericana Anna Haytt Huntington”. 

Refiriéndose a la tenacidad de la artista, el Historiador recordóque “cuando enfrentó la tarea de hacer el monumento a José Martí ya había regalado a la Ciudad de La Habana el bello monumento que está en Ayesterán y 20 de mayo, un monumento muy hermoso que se titula El relevo, y que supone ese relevo cultural o esa sucesión de generaciones en dos espectaculares esculturas que originalmente fueron concebidas para ser colocadas frente a lo que es hoy el teatro en la Plaza de la Revolución. Por no estar construido en ese momento y por unas modificaciones urbanísticas, se colocó en el lugar donde hoy se encuentra”. 

 

El homenaje en bronce y granito negro realizado por Huntington y colocado en el Parque Central de Nueva York, “muy cerca de los monumentos de los grandes libertadores de América y donde hasta esa fecha en la década del 50´ estaba ausente una figura digna de José Martí, fue una obra colosal tratándose del empeño de una mujer, una mujer iluminada por una vocación artística y por una espontánea y afectuosa devoción por la historia de Cuba. Ella estudió para hacer este monumento, buscó todos los elementos de juicio, se inspiró en el cuadro que ya no existe de Valderrama (Esteban Valderrama), bello, que representa la muerte en combate de José Martí”, agregó Leal.

“Martí aparece en el acto de morir. Es extraño un monumento en el cual el Héroe no parece en esa posición heroica y triunfadora. El héroe aparece sublimado por la idea de que va a entregar su vida por una causa justa y excepcional. Había afirmado: «La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida». También dijo que «el carro se convertiría en un carro de gloria». Ese monumento es uno bello, lleno de poesía y de belleza (…) Estuvo concluido para ser inaugurado solemnemente el 10 de octubre de 1959. La embajada de Cuba en los Estados Unidos, la embajada ya de la Revolución, había tratado y coordinado distribuir las invitaciones para ese acto. Los acontecimientos que se desarrollaron luego lo impidieron.

La estatua en definitiva fue colocada y hace 22 años que la Oficina del Historiador ha luchado porque se pueda traer una reproducción fiel y exacta. Gracias a que una institución norteamericana en una coyuntura favorable asumió la representación del Proyecto, el Museo del Bronx (Bronx Museum of the Arts), y fundamentalmente su directora recientemente fallecida, Holly Block —amiga de Cuba que auspició numerosos proyectos de colaboración cultural entre Cuba y Estados Unidos y que dedicó los últimos meses de su vida con extraordinaria lealtad a la idea de hacer la colecta que Cuba no podía hacer en Estados Unidos para esto—.

A ese monumento han contribuido instituciones amigas en los Estados Unidos, respetuosas de Cuba, ha contribuido la emigración patriótica cubana y una dama mexicana que pide por modestia que no aparezca su nombre, puso una suma sustancial para pagar la copia y la fundición. La base del monumento se realizó exactamente igual que la original, con las mismas inscripciones que fueron consultadas en su día a Gonzalo de Quesada, el director de la fragua martiana, ya fallecido. Esas inscripciones son muy bellas y están escritas en español y en inglés (…)”, aseveró el Historiador. 


    

Asimismo, el Historiador destacó la importancia de colocar la estatua ecuestre de José Martí en el parque conocido como 13 de marzo: “Este lugar que tiene una grata significación. Desde la terraza norte de Palacio donde Camilo pronunció su histórico discurso, al lado yendo hacia Máximo Gómez, el Generalísimo, el General en Jefe del Ejército Libertador a quien Martí dio el encargo y el que lo acompañó el día de su muerte el 19 de mayo de 1895 en la confluencia de los Ríos Cauto y Contramaestre y que por eso lleva el nombre de Dos Ríos (…). Es un monumento más del Apóstol pero un monumento muy significativo, muy hermoso, muy importante. Ennoblecemos esta avenida, la Avenida de las Misiones, cerca del parque de las murallas, donde hay importantes edificios restaurados, frente a la sede de la Unión de Jóvenes Comunistas), de la de los pioneros y del gobierno de la ciudad”.

”La Oficina del Historiador —continuó— se complace en anunciar en el día de hoy que el esfuerzo de tantos años ha sido felizmente concluido. El día que la escultura estaba entrando por el puerto de La Habana viniendo sobre una balsa custodiada por los prácticos del puerto, después de haber llegado al puerto del Mariel, fue un momento de suma emoción y de suma importancia porque las obras grandes demoran mucho tiempo para hacerlas”. 

Frente a la escultura de más 8.5 toneladas de bronce que eleva hacia el cielo la figura de nuestro Apóstol en un pedestal de cinco metros, el Historiador de la Ciudad se refirió a los tristes y convulsos años en que José Martí vivió en los Estados Unidos, y aseguró: “fue el hombre que más conoció en su tiempo y para todos los tiempos, el carácter, la virtud, y la luz y la sombra de la gran nación. En sus cuadernos norteamericanos está expresado todo lo que él vio, todo lo que él comprendió en ese acercamiento vital. Tuvo en EE.UU. muchos amigos que fueron amigos de Cuba, amigos que allí Cuba tiene, tuvo y tendrá. En memoria de Henry Reeve, en memoria de los mambises norteamericanos, en memoria de todos lo que allá lucharon por Cuba”. 


Desde su llegada a la Isla, la estatua ha sido colocada en el sitio donde permanecerá hasta la posteridad, motivo por el cual la Oficina del Historiador acomete labores de reparación en sus entornos con la constante vigilia del Doctor Leal, quien ha sido una figura imprescindible para que este sueño martiano del pueblo de Cuba se haga realidad. 

La existencia de este monumento en nuestro país reafirma “que más allá de los extravíos, más allá de las políticas erráticas, más allá de lo que tratan de destruir los puentes y la comunicación, existe entre las naciones y entre los hombres algo que Benito Juárez señalaba con intensidad: El derecho al respeto ajeno es la paz. Entonces, al develar este monumento que viene de allá que ha sido el fruto de la contribución callada y secreta, pública y también notoria de incontables amigos de Cuba, del pueblo cubano, que lo han hecho para una cosa tan noble, bella poética y cultural como lo es la estatua de Martí ecuestre, hecho por una gran artista norteamericana, decimos que este es el único camino, no hay otro, porque de lo contrario estaríamos dispuestos como él a morir por lo que creemos”.

La develación oficial, prevista para el próximo mes de enero, contará con la presencia de personalidades que asistirán a la cita para honrar a José Martí frente al monumento que como resultado de la ayuda y el respeto entre ambos pueblos, demuestra el legado que el Apóstol cubano dejó para el mundo.

(Fuente: HR)