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domingo, 08 de enero de 2017
 

Ahora la hermana menor de Michael Jackson, convertida al islam y dedicada a ser madre,  es otra persona. Con 50 años la superestrella del pop es feliz como nunca, junto a su primogénito Eissa (nacido hace apenas cinco días) y su esposo, el magnate catarí Wissam al Mana. 

En la etapa madura de la vida Jackson es otra. Tras dos fracasos matrimoniales (con James DeBarge y René Elizondo), la cantante estadounidense se dedica por entero al cuidado de su bebé, como lo han hecho las demás mamás de la extensa dinastía musical del malogrado Michael Jackson. 

Pero en la felicidad de mamá Janet Jackson mucho ha tenido que ver el padre de la criatura, con quien se caso en 2012. 

 

Wissam Al Mana, de 45 años, posee el control sobre 50 corporaciones dedicadas a la ingeniería, la construcción, el sector inmobiliario o la alimentación en la Península Arábiga, dígase Infiniti, Nissan, Renault, McDonald’s o Haagen-Dazs. Además tiene interés por la moda a través de firmas como Hermès, Sonia Rykiel o Emporio Armani, con acciones en tiendas de la cadena Saks Fifth Avenue en Dubai, Doha, Bahrain y Kuwait. 

Con Wissam, la Jackson parece haber encontrado la estructura que andaba buscando, o mejor, el hijo deseado. De ahí que haya sacrificado su estilo de vida americano y de corte extravagante —al menos en la forma de vestir— para adaptarse a las normas que establecen las leyes del país árabe con respecto a las mujeres. 

 

A principios del pasado año, Janet Jackson dijo que su discurrir en Doha era una suerte de lujoso infierno en el que, entre otras prohibiciones absurdas, está la de no poder escuchar música. Esas limitaciones y el hecho de no poder lucir más que el velo islámico hicieron circular los rumores de divorcio. (También circularon comentarios de que había suspendido su gira Unbreakable World Tour debido a un tumor en las cuerdas vocales, lo cual la propia Jackson se encargó de desmentir a través de las redes sociales).  

Sobre el supuesto divorcio nada más se ha dicho, y tal vez sea difícil saber si de verdad existió tal crisis. La prueba está en su relación con Al Mana, que ya va para siete años,  y por supuesto, el nacimiento de Eissa.  

  

Ahora se sabe que les gusta viajar en jet privado, visitar lugares exóticos y mantenerse "alejados de los curiosos", incluyendo ocasionales paradas en Londres para ir de compras. En una de esas visitas la pareja fue fotografiada, ella vestida de riguroso negro y con la cabeza cubierta. Ver para creer en el caso de una estrella cuyo pezón al aire durante el descanso de la Super Bowl de 2004, dio la vuelta al mundo. 

Mientras tanto la Jackson siguirá siendo noticia, porque ha asegurado que reanudará su tour Unbreakeable en 2017, y para la cual se van agotando las, al precio de 168 dólares.