lunes, 02 de enero de 2017
1:37:08 p.m.

En la primera misa del año y en el Angelus posterior, el papa Francisco recordó que la paz se construye "diciendo no, con los hechos, al odio y a la violencia, y sí a la fraternidad y la reconciliación".

"La humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes" y "no hay necesidad de maltratar a los demás para sentirse importantes", dijo Francisco en la homilía de la misa, y recordó que "María nos dio el calor materno, el que envuelve en medio de las dificultades", y "donde hay una madre, hay ternura".

El pontífice también afirmó que es necesario salir de la "corrosiva enfermedad de la orfandad espiritual, esa orfandad que el alma vive cuando se siente sin madre y le falta la ternura de Dios".

"Una sociedad sin madres sería no solo una sociedad fría, sino una sociedad que perdió el corazón, que perdió el sabor de familia", subrayó Francisco.

"Aprendí mucho de aquellas madres que, teniendo hijos en la cárcel o postrados en un lecho de hospital, o subyugados por la esclavitud de la droga, con el frío y el calor, con la lluvia y la seguía, no se rinden y siguen luchando para darles lo mejor", observó.

En la homilía, el Papa insistió en que "no somos objeto de consumo ni mercadería de intercambio" sino que estamos invitados a ocuparnos los unos de los otros y juntos de la casa común.

La paz —dijo Francisco en el Angelus— se construye "diciendo no, con los hechos, al odio y la violencia, y sí a la fraternidad y la reconciliación".

"Expreso mi reconocimiento por muchas iniciativas de plegaria y empeño por la paz que se realizan en todo el mundo", agregó.

(Fuente: ANSA)