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Científicos cubanos y estadounidenses dedicados al estudio de las células madre compartieron por vez primera sus experiencias en el Intercambio Interamericano de esta especialidad, bajo el auspicio de Sociedad Cubana de Hematología y la firma norteamericana Regenestem. 

Estos encuentros entre las dos naciones ofrecerán al sistema cubano de salud las opciones terapéuticas ya desarrolladas con evidencias científicas suficientes para lograr una generalización controlada, segura y eficiente. 

La cita acogió a un centenar de médicos e investigadores cubanos y poco más de 70 estadounidenses. 

Entre las personalidades norteamericanas que llegaron a La Habana destacan el doctor Anthony Atala, director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de Wake Forest, Carolina del Norte; y el doctor Robert Nerem, Profesor Emeritus del Instituto de tecnología de Georgia y de la escuela de Ingeniería Mecánica y Producción de células Madre. 

También Jakub Tolar, director y profesor del Instituto de Células Madre de la Universidad de Minnesota; y el doctor Rocky Tuan, al frente del Laboratorio de Ingeniería Molecular y Celular de la Escuela de medicina de la Universidad de Pittsburg. 

Una oportunidad única 

Sabemos la importancia que la ciencia y la tecnología tienen para Cuba, y tener la posibilidad de traer a los más importantes ponentes norteamericanos en materia de medicina regenerativa es una oportunidad única, aún más por el momento en que se encuentran las relaciones entre ambos países, destacó a Prensa Latina Ricardo de Cubas, presidente de Regenestem. 

El directivo aseguró que no hay nada mejor que potenciar el intercambio sobre tecnología y salud para mejorar la calidad de vida humana: la isla caribeña es un baluarte de la medicina, por lo que no es casual que se busque crear espacios para compartir conocimientos y experiencias, señaló. 

Regenestem es una compañía de práctica médica internacional enfocada en dar soluciones integrales a los tratamientos con células madre adultas y la investigación de las mismas. Reconocida a nivel mundial por sus avances dentro de la medicina regenerativa, fungió como puente para que otras se interesaran en conocer la experiencia del sistema cubano de salud, como es el caso de la firma Marrow Cellutions. 

Marrow Cellution se centra en la construcción de dispositivos tecnológicos relacionados con la medicina regenerativa, necesarios en las salas de operaciones. 

“No teníamos idea de lo que nos encontraríamos ya que es nuestra primera vez en Cuba y en un evento de este tipo; vinimos con la esperanza de que esta fuera la primera de muchas otras citas similares”, declaró el investigador estadounidense Andrew Mcgullacady, representante de esa firma norteña. 

Para la manufactura de nuestros productos es necesaria la investigación profunda acerca de la biología de los tejidos, y como éstas se relacionan con las enfermedades que se pretenden combatir, detalló Mcgullacady. 

El I Intercambio Interamericano de Células Madre tuvo como principales objetivos profundizar en las experiencias y conocimientos científicos en ese campo, así como identificar las potencialidades reales de intercambio y trabajo conjunto entre Cuba y Estados Unidos. 

Otros encuentros similares 

De acuerdo con la doctora cubana Consuelo Macías, directora del comité organizador del intercambio, aunque se trató del primer intercambio interamericano sobre células madre, no es el primer encuentro de medicina regenerativa que se realiza en Cuba, razón por la cual se incluyó como evento paralelo el IV Simposio Internacional de esa especialidad y Terapia Celular. 

La primera reunión sobre esta especialidad tuvo lugar en la isla en 2005; la aplicación de la medicina regenerativa inició en el IHI un año antes bajo la dirección del profesor José Ballester, con un grupo de investigadores de las especialidades de hematología e inmunología, aclaró la también presidenta  de la sección Clínica de la Sociedad Cubana de Inmunología. 

La especialidad en Cuba 

Este origen, continuó,  pues contábamos con hematólogos con experiencia en la obtención de célula madre hemotopoyética mediante la aspiración de médula osea, útil para el diagnóstico y la realización de trasplante hemotopoyético, iniciado en Cuba en 1985. 

La experiencia de los inmunólogos en la separación de diferente grupos celulares y la experiencia en medicina transfusional permitieron desarrollar en el país métodos de obtención de células y su aplicación en enfermedades crónicas no transmisibles.  

En un inicio, la técnica se utilizó para tratar la isquemia crítica de miembros inferiores, en  las especialidades de Angiología; y en Cardiología, en la cardiopatía isquémica. Posteriormente se diversifica su uso y se amplía otras especialidades como la Ortopedia.