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7:41:41 a.m. 

El tercer y último debate televisivo, ayer por la noche, ha sido el más sustantivo de todos por la variedad de temas que tocaron ambos candidatos, aunque a menos de tres semanas para la elección presidencial, Donald Trump dejó la profunda duda sobre si aceptará el resultado. En caso de que pierda, dijo: “Lo voy a decir en su momento, cuando lo vea… Mantendré el suspenso”, y él ha demostrado saber manejarlo. El “trumpismo” no ha sido derrotado. 

“Lo que veo es tan malo”, explicó Trump, culpando a los medios de “envenenar la mente de la gente” y de permitir, en primer lugar, que Hillary Clinton sea candidata. 

“Ella es culpable de un crimen muy serio, no se le debería permitir que corra (para presidente)”, apuntó Trump. 

“Esto es horrible”, contestó Clinton. "No es así como funciona nuestra democracia", agregó la ex secretaria de Estado. "Hemos estado dando vueltas por 240 años. Hemos tenido elecciones libres y justas. Hemos aceptado los resultados aun cuando no nos hayan gustado. Y eso es lo que se espera de cualquiera que se pare en el escenario de un debate durante una elección general". 

"Está denigrando —esta menospreciando—nuestra democracia", continuó Clinton. "Y yo soy una, que me siento ofendida que alguien que es el nominado de uno de nuestros dos más grandes partidos tome esa clase de posición”. 

Pero Trump volvió a plantear la duda sobre si aceptará los resultados en caso de que pierda: “Lo voy a decir en su momento, cuando lo vea… Mantendré el suspenso”. 

Siria y el Estado Islámico 

El aspirante republicano, lanzó una grave acusación contra su rival demócrata Hillary Clinton, a quien responsabilizó con la creación del grupo terrorista Estado Islámico (Daesh). 

Trump aseguró que Hillary, en su etapa de Secretaria de Estado en la administración de Barack Obama, ordenó la salida de las tropas estadounidenses de la ciudad iraquí de Mosul, lo que permitió que el Estado Islámico (Daesh por sus siglas en árabe) volviera a tomar la ciudad. 

“Mosul va a ser algo maravilloso e Irán debía escribirnos una carta de agradecimiento porque el tratado que firmamos con ellos, les dará armas nucleares”, afirmó Clinton mofándose del candidato republicano. 

Al ser cuestionado por el moderador Chris Wallace, el magnate neoyorquino reafirmó su premonición de que la ciudad Siria de Alepo será liberada por el ejército de esa nación árabe. 

“(Bashar) Al-Assad es más inteligente que ella (Clinton) y que Obama, todos pensaron que iba a desaparecer hace dos años, pero él se alió con Rusia”, subrayó Trump. 

Refiriéndose a la situación de Siria y el papel jugado por Hillary Clinton, el magnate inmobiliario agregó que "si ella no hiciera nada, sería mejor. No tendríamos esta gran inmigración". 

Por su parte, Wallace preguntó a la candidata demócrata que, en caso prevaleciera su propuesta de crear un área de exclusión aérea en Siria, si Estados Unidos sería capaz de derribar un avión de guerra ruso. 

La exprimera dama respondió que esa propuesta tomaría muchas negociaciones y que habría que dejar en claro a los rusos y sirios, que esa eventual situación implicaría dejar posiciones seguras en tierra. 

Putin, Rusia y hackeo de cuentas

Otro de los intercambios interesantes ocurrió cuando Clinton acusó a Trump de ser “un títere” del presidente ruso, Vladimir Putin. 

“Está muy claro que (a [Putin) le encantaría tener a un títere como presidente de Estados Unidos”, dijo Clinton, haciendo ver que Putin prefiere a Trump y que por eso le ha ayudado hackeando las cuentas de correo del Partido Demócrata. 

“Yo no conozco a Putin, pero si nos llevamos bien, eso será bueno… Si no lo quieren es porque les ha salido adelante a Obama y a ella en cada paso”, respondió Trump. 

A preguntas de Wallace, Trump terminó aceptado que “los rusos u otros” pueden haber hackeado las cuentas demócratas y de otras instituciones. 

¡Al fin! la inmigración 

En este tema las diferencias surgieron más claramente durante el debate en la Universidad de Nevada en Las Vegas, que  comenzó sin saludos entre los candidatos, pero de manera tranquila y controlada, con discusiones bastante serios sobre los jueces que podrían elegir para la Corte Suprema, lo que piensan sobre el control de armas y el derecho a portarlas, así como  la ley Roe vs Wade, sobre el aborto. 

"Ella quiere dar amnistía, pero necesitamos fronteras fuertes", argumentó Trump. "Necesitamos el muro". 

Clinton en cambio prometió promover una reforma migratoria integral en los primeros 100 días de gobierno y "sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras"… (Cuando lo vea lo creo). 

En pie el escándalo de "los manoseos"

No fue sino hasta que el moderador planteó el tema del escándalo de la cinta de Trump sobre manoseos y besos forzados y la aparición de las mujeres que han dicho que no solo fueron palabras, cuando el debate comenzó a calentar. 

“Esas historias son ficción”, dijo Trump. “Yo no conozco a esas mujeres. Ni siquiera me he disculpado con mi esposa, que está aquí, porque yo no hice nada malo”, agregó. 

Clinton dijo que la forma en que trata Trump a las mujeres refleja lo que es realmente. 

“Donald piensa que menospreciar a las mujeres lo hace a él más grande. Va tras su dignidad, su autoestima. Y yo no creo que haya una mujer que no sepa cómo se siente eso”. 

El debate terminó con invitaciones a los votantes para que los apoyen y aunque cada quien por separado saludó y agradeció al moderador, ni Clinton ni Trump se saludaron entre ellos. 

¿Es posible vencer a Trump?

Como escribiera en un artículo titulado  La Hora de Clinton, el Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano Ricardo Alarcón de Quesada “Trump sigue recorriendo libremente el país donde lo aplauden miles de entusiastas seguidores”, quien repite por todas partes “un mensaje de odio, prejuicios y violencia, de modo particular “contra los mejicanos y las mujeres, los musulmanes y los padecen discapacidades físicas, los inmigrantes y la comunidad LGTB, los que abogan por limitar el comercio de armas y quienes luchan contra la contaminación atmosférica.. y un interminable etcétera que incluye a los políticos republicanos que toman distancia de su discurso ultrarreaccionario y su lenguaje procaz”.  

Continúo con citas textuales de Alarcón: 

“En cualquier país del mundo, y en Estados Unidos en situaciones normales, un personaje semejante perdería cualquier elección y probablemente sería recluido en una institución penal o en algún sanatorio. Trump, increíblemente, ha sido el centro de la campaña electoral y aunque muchos lo critican, tiene el respaldo de millones de electores.  

“La única posibilidad de derrotarlo es Hillary Clinton, la primera mujer en la historia con posibilidades de ser elegida. La diferencia entre ambos es abismal. No exageró Barak Obama cuando dijo que ella estaba más preparada que él —Obama— o su marido —Bill Clinton— para ejercer la presidencia.  

“Hillary tiene una larga trayectoria política desde sus tiempos juveniles y siempre ha sido vista como una enemiga por los grupos más conservadores que contra ella han desatado una campaña feroz en la que abundan las calumnias. 

“Cometió errores, algunos de trascendencia indudable, hizo concesiones censurables, no siempre se mantuvo fiel a sus ideales de juventud. Pero lo mismo puede decirse de cualquier político norteamericano y ninguno ha sido sometido como ella al escrutinio implacable de todos los medios de comunicación —los de las grandes corporaciones y también los otros que circulan en el universo digital— que han examinado su vida al detalle y no pueden acusarla de haber cometido crimen alguno 

“El mayor cargo contra ella es haber abrazado el neoliberalismo como hicieron casi todos los de su partido y haber aplicado, como Secretaria de Estado, la línea belicista de la Casa Blanca.  

“Estados Unidos sigue siendo la potencia más poderosa pero su sociedad atraviesa una profunda crisis. La frustración y el malestar predominan en una ciudadanía cada vez más escéptica ante sus políticos. Donald Trump manipula esa situación y lo hace apelando al racismo, el individualismo brutal, la estulticia y la violencia que han estado presentes, desde su origen, en la nación que se cree superior a todo el mundo. Su candidatura ha sacado a flote lo peor de Norteamérica y lo ha convertido en una fuerza política organizada. 

Hillary no representa una alternativa revolucionaria. Elegirla no producirá la transformación radical de la sociedad norteamericana. Pero en este momento ella es la única esperanza para detener la barbarie.  

“Es posible vencer a Trump. Pero hace falta que sea una derrota aplastante, una avalancha de votos que no solo ponga fuera de combate al inaudito demagogo sino que permita iniciar una etapa nueva en la que pueda ser derrotado también el “trumpismo”, esa enfermedad que corroe a la sociedad norteamericana y amenaza a la Humanidad.  

(Fuentes: Agencias/PL/VA)