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Una serie de apariciones de "payasos siniestros" aterroriza desde fines de agosto a todo Estados Unidos, con detenciones cada vez más frecuentes, en algunos casos de individuos armados, que generan una especie de psicosis viral.  

Los reportes parecen inspirados o salidos de ficciones de terror como el payaso asesino Pennywise, del famoso libro "It" (1986) de Stephen King, o de la más cruda realidad del país, como el siempre recordado asesino serial, John Wayne Gacy, que se bautizaba a sí mismo como "el payaso Pogo", y que fue ejecutado en 1994 tras probarse en su contra el abuso sexual y posterior asesinato de al menos 33 hombres jóvenes.

Muchos de los avistamientos resultan apenas bromas pesadas pero en algunos otros casos el pánico está bien motivado, como un caso de la semana pasada en Manhattan, donde un payaso armado con un cuchillo les impedía a los pasajeros salir de una estación en Upper East Side, y cuando un joven intentó esquivarlo, el clown lo persiguió blandiendo el arma.

Hasta ahora se registraron denuncias en al menos 37 estados de Estados Unidos, al tiempo que la paranoia potenciada por las redes sociales no cesa de crecer y parece ya haberse "contagiado" también al Reino Unido.

Innumerables variantes del Joker, el siniestro villano de la serie Batman, y tantos otros payasos amenazantes fueron reportados desde el 29 de agosto en territorio estadounidense cuando los residentes de Greenville County, Carolina del Sur, vieron a una persona vestida de clown, que buscaba atraer a niños hacia los bosques, ofreciéndoles pequeñas sumas de dinero.

Los verdaderos payasos del país ya se rebelaron en defensa de su profesión, organizando una protesta bajo el eslogan Clown Lives Matter (Las vidas de os payasos importan). "Los payasos no somos asesinos seriales. Queremos que el público se sienta seguro, nosotros somos buenos", afirmaron los voceros de los clowns.

"Estadísticamente es más probable ganar la lotería que toparse con un payaso malvado", observó Benjamin Radford, investigador de leyendas urbanas y autor de un nuevo libro titulado Bad Clowns (Payasos malos), en el cual estima apenas en una docena los avistamientos realmente peligrosos.

El propio novelista King, el rey del terror y padre del siniestro Pennywise, llamó a "cortar con esta histeria" pues consideró que la mayor parte de los payasos "son buenos" y ayudan "a hacer brotar una buena risa".

(Fuente: ANSA)