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7:15:41 p.m.

En un partido que puede costarle la clasificación a semifinales, los tigres de Ciego de Ávila no lograron adivinar el pitcheo de los Cangrejeros de Santurce, Puerto Rico, y cayeron 12 x 1, en lo que puede calificarse como una de las más pálidas demostraciones de un elenco cubano desde su retorno a las Serie del Caribe en el 2014.

Sin la efectividad esperada de su abridor Wilber Pérez, ni el primer relevista Livan Moinelo, la dirección avileña se vio desconcertada también con la pobre ofensiva de apenas cuatro indiscutibles—dos de ellos de Yulieski Gurriel—, en tanto la alineación presentada frente a un pitcher zurdo no complació a muchos, a pesar de la necesidad del cambio.

Para que se tenga una idea del dominio ejemplar en que tuvieron los lanzadores boricuas a la alineación baste señalar que no regalaron boletos, poncharon a ocho bateadores y retiraron seis de las nueve entradas de uno-dos-tres.

“Cuando hay pitcheo no hay bateo”, reza un viejo refrán beisbolero, pero la historia de lo sucedido en el estadio Quisqueya Juan Marichal llevó también cierto “cubo de agua fría” cuando la ventaja 7 x 0 se impuso en apenas el primer tercio.

Lo mejor del montículo por Cuba fue el relevista Yaifredo Domínguez, quien pudo silenciar a los boricuas por tres entradas con 10 hombres llegados a retirar por su turno, hasta que le adivinaron los envíos y soltaron sobre él otro racimo de tres anotaciones.

Como la dirección cubana no acudió a la conferencia de prensa tras la derrota –algo que no debe pasar jamás por muy desastroso que haya sido el examen- desconocemos la opinión sobre a qué se debe el descontrol inmenso de nuestros lanzadores (son los de más boletos en la lid con 14 y los de mayor cantidad de carreras permitidas con 21).

La historia de Cuba y Puerto Rico en las Series del Caribe data desde 1949 y en la primera fase, hasta 1960, el balance era muy parejo: 12 x 11 a favor de los nuestros, aunque los propios Cangrejeros de Santurce nos habían doblegado seis veces (1951, 1953, 1955 y 1959) por apenas uno nuestras selecciones.

Con el retorno del 2014, siempre habíamos triunfado ante elencos boricuas, primero frente a los Indios de Mayagüez con pitcheo de Vicyohandri Odelín y luego ante los Cangrejeros en su casa.

(Fuente: Cubadebate)