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Joaquín "El Chapo" Guzmán, cabeza del más grande imperio criminal en México, está en camino de convertirse en ícono cultural como lo demuestra el furor que están causando en las redes sociales las camisas que usó en la entrevista que sostuvo con el actor estadounidense Sean Penn.

Apenas se difundió el video que anticipó el contenido de esta serie de encuentros con Guzmán, de 57 años, se iniciaron las apuestas de los internautas sobre cuál era la marca de su ropa, en especial de su colorida camisa en franjas verticales de color turquesa y azul marino con filigranas. Algunos afirmaban que eran Versace y otros que Roberto Cavalli, hasta que se descubrió que en realidad son fabricadas por una pequeña empresa de Los Angeles, California, y que llevan la poco conocida marca Barabas.

Aprovechando este revuelo y el escándalo que siguió a la entrevista con la emblemática revista Rolling Stone, la compañía decidió promoverse por Internet con la imagen del propio Chapo, que es ya una leyenda viviente del bajo mundo luego de su espectacular escape de dos cárceles de alta seguridad, la segunda de ellas hace apenas seis meses.

El modelo que lució "El Chapo" en una de las imágenes se vende en 128 dólares y el que vistió al responder a las preguntas de Penn cuesta 107 dólares.

La pequeña empresa Barabas  fue fundada en 2001 y ofrece en su catálogo camisas, poleras, pantalones, trajes, chalecos y accesorios masculinos.

En su sitio barabasmen.com la compañía invita a dar un "like" a las imágenes de los modelos usados por "El Chapo" en sus páginas de Facebook e Instagram para poder ganar la oportunidad de una prenda como esa.

Aparentemente la nueva marca se ha convertido en parte de la llamada "narcocultura" o "cultura de la marihuana" de la cual la música y la moda forman parte importante.

En el ámbito de la moda del narcotráfico, hasta ahora los amos y señores eran Ralph Lauren, con sus poleras que llevan en el frente el famoso jinete a caballo, o Versace, con sus vistosas camisas de cadenas y nudos dorados con ribetes azules y blancos, imágenes de caballos y de hojas de marihuana.

Estas camisas eran favoritas de muchos capos al viejo estilo que acompañaban con accesorios como grandes cadenas y pulseras, y algunas marcas de jeans, con sus camisas a cuadros, bajo la premisa de que a mayor excentricidad, mayor poder.

Además, las camisas estampadas, acompañadas de cinturones de piel de serpiente y grandes hebillas, y pantalones con botas de pieles exóticas, sobre todo de lagarto y avestruz, los hacían distinguir entre el resto de los pobladores de algunas localidades rurales.

Sin embargo, esta forma de vestir ya no parece ser la favorita de la nueva generación de narcotraficantes, que se inclina por "oufits" más discretos, de preferencia evitando ser reconocidos o camuflándose entre los jóvenes hipsters en los bares de moda de las ciudades.

No obstante, siempre de distinguían por sus hábitos de derroche, su gusto por bebidas finas, autos deportivos, relojes caros y bellas mujeres.

Por ello, causa sorpresa el furor como el que ahora provocó la camisa del "Chapo" no se veía desde que en agosto de 2010 apareció Edgar Valdez Villarreal, "La Barbie", ex operador del cártel de los Beltrán Leyva, cuando apareció con una polera verde del reconocido diseñador Ralph Lauren, con la leyenda "London" impresa.

De inmediato muchos jóvenes comenzaron a adquirir este tipo de prenda, similar a la también usada por José Jorge Balderas, "El JJ", también perteneciente al cártel de los Beltrán Leyva, quien baleó al ex futbolista paraguayo Salvador Cabañas, el 25 de enero de 2010. Barabas Men presumió en Facebook que el jefe del Cártel del Pacífico, detenido el pasado viernes 8, usa camisas de su marca y junto a su foto aparece la de un modelo con la misma prenda e las imágenes del narcotraficante los diseños al estilo "Crazy Paisley".

Se espera muy pronto el mercado se vea inundado por imitaciones de esta camisa, pero siempre habrá un sector de altos recursos que prefiera las prendas originales.

(Fuente: ANSA)