20151214010906-ignacio-ramonet.jpg

 

6:59:52 p.m. 

Lo  aseguró este jueves en La Habana Ignacio Ramonet:  Las fuerzas progresistas de este continente viven un momento de preocupación por lo sucedido en Argentina con el triunfo presidencial de Mauricio Macri, en las elecciones parlamentarias de Venezuela y por la situación en Brasil, y también, los estragos de la política económica internacional. 

“Hay mucha reflexión sobre si se estaría agotando el ciclo progresista que comenzó el 6 de diciembre de 1998, con la victoria en las elecciones del Presidente Chávez… Estamos a 17 años de esa victoria, es necesario reflexionar. En algunos países no se ha agotado nada, no hay ninguna fatalidad. Pero sí hay problemas en la economía de América Latina, que sigue basada en la exportación de los productos primarios”, dijo en la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, en diálogo con el director de este espacio televisivo, Randy Alonso. 

Ante el actual escenario mundial de baja brutal de los precios del petróleo, la contracción de las economías del continente ha afectado a los gobiernos de izquierda, que se ven obligados a reducir su inversión social, reconoció. 

Ignacio Ramonet (Pontevedra, 1943) dirigió durante 18 años Le Monde Diplomatique, uno de los medios más prestigiosos del mundo y principal tribuna del movimiento contra la globalización neoliberal. Afincado en Francia, este periodista español que actualmente dirige Le Monde Diplomatic, la versión española del citado mensual, aseguró que otro elemento a tomar en consideración en la geopolítica mundial es China, que durante años mantuvo una expansión productiva con vistas a la exportación. 

“Recientemente, ese modelo dejó de ser sostenible y en estos momentos potencia la producción hacia su mercado interno y exporta menos. Por otro lado, hay sobreabundancia del petróleo y los precios se derriten”, añadió el autor de Cien horas con Fidel y Hugo Chávez, mi primera vida. 

No es que la derecha haya reencantado a las sociedades. Puso como ejemplo que en Venezuela el movimiento de los votos no se corresponde con los escaños. La diferencia entre el campo chavista y la MUD, en termino de votos, es del 14 por ciento, y sin embargo los escaños es el doble para la derecha, dijo. 

La pregunta es por qué se votó a la oposición, en Venezuela, y también ocurre en Argentina. El problema es que los parámetros de agradecimiento y desagradecimiento no son pertinentes en política electoral, aseguró Ramonet. “No, porque la gente ya lo recibió. La elección se gana con una promesa de mejoría”. Es muy interesante lo que dijo Maduro cuando se dieron los resultados de las elecciones del domingo, y lo dijo con mucha nobleza: nosotros debemos plantearnos la calidad de la Revolución. 

A continuación, en Cubadebate, una amplia versión de las palabras de Ramonet esta noche en la Mesa Redonda.

Una reflexión sobre el supuesto agotamiento de la izquierda

Efectivamente, una cuestión que se expresa en los debates y reflexiones en estos momentos, es sobre si se estaría agotando el ciclo progresista que comenzó el 6 de diciembre de 1998, con la primera elección a la presidencia del Presidente Chávez.

En estos últimos meses, el campo progresista ha conocido una serie de reveses, primero municipales -en las elecciones en Ecuador, Colombia… Luego disturbios, protestas populares contra gobiernos progresistas, en Brasil, donde sigue una situación complicada. La derrota la selección presidencial en Argentina, y ahora la derrota en la elección legislativa parlamentaria en Venezuela.

Por consiguiente, aparece ahora este tipo de opinión. Estamos a 17 años de la victoria (de Chávez) y yo pienso que en todo caso es necesario reflexionar. En algunos países, este ciclo no se ha terminado para nada. Es el caso de Uruguay, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, donde hay muchas perspectivas para el progreso. Entonces, evidentemente es un tema para la reflexión, pero no hay ninguna fatalidad.

¿Cuáles son los elementos que impactan en esta situación?

Primero: La economía en América Latina sigue siendo una economía de exportación de los productos del sector primario -productos mineros o productos de la agricultura. Hay pocos productos elaborados. El contexto económico internacional tiene una enorme importancia para lo que está ocurriendo en América Latina. Hablemos por ejemplo, del petróleo. El petróleo es decisivo para muchos países de América Latina: México, Venezuela, Ecuador, Argentina y Brasil.

El petróleo desde hace unos años ha entrado en un período de baja brutal, no desde hace unos años, sino de apenas 12 ó 14 meses. Hemos pasado de un petróleo que estaba a 100-110 de dólares el barril, ahora está a 31 y va, según los observadores hacia los 20-25.

¿Cómo es posible? Son parámetros muy diferentes que tienen que ver con la geopolítica y con la actitud de Arabia Saudita, quien es uno de los principales exportadores del mundo. El costo de producción de un barril de Petróleo en Arabia Saudita es de 8 dólares; o sea que puede permitirse que el precio del petróleo internacional esté a 20-30 dólares, sin que eso afecte fundamentalmente a su economía. Además posee una población relativamente pequeña. Entonces Arabia Saudita, por razones geopolíticas, porque no quiere que Estados Unidos se retire del Oriente próximo, como tienen intención de hacerlo, ni quieren que Estados Unidos firmen el acuerdo de paz con Irán, que ya se estableció, de todas maneras, intentan que EEUU mantenga su dependencia del petróleo del Oriente próximo.

La nueva lucha por el petróleo

Los sauditas se han lanzado a una hiperproducción de petróleo, inundando el mercado para romper el petróleo proveniente del fracking de los EEUU.

EEUU desde hace 4 ó 5 años está produciendo este tipo de petróleo que se obtiene presionando unas rocas mediante un sistema hidráulico, y este petróleo hace que EE.UU. sea prácticamente autosuficiente en petróleo. De aquí a cinco años será exportador de petróleo, cosa que no sucede desde 1948, cuando el petróleo de Texas comenzó a ser insuficientemente para transformarlos en exportadores.

EEUU intentó instalarse en el Oriente próximo, lanzando toda una serie de políticas de golpes de Estado, tanto en América Latina y como en Oriente próximo, para controlar el petróleo, que es una materia prima para ellos fundamental. Hoy es menos estratégica que se posicionen en el Oriente, por eso se han retirado de Iraq y Afganistán, lo cual plantea otros problemas, porque se han retirado demasiado rápido y ha traído como consecuencia el surgimiento del Estado Islámico, que se ha aprovechado de la debilidad tras esta retirada y ha lanzado estas operaciones de terrorismo a escala internacional.

Arabia Saudita -lo hemos visto en el fracaso de la reunión de Viena de la semana pasada-, inunda el mercado y busca nuevos productores como Irán, que estaba fuera del juego por razones políticas. Entonces hay sobreabundancia de petróleo.

Por otro lado, el crecimiento de China ha bajado, por lo que importa menos. Además, el cambio climático ha traído como consecuencia que no haya un frío tan fuerte en Europa, y por consiguiente hay sobreabundancia del petróleo. Es decir, y el precio del petróleo se derrite.

El fracking

EEUU ha reducido su importación de petróleo obtenido mediante fracking. La producción de un barril de petróleo de fracking costaba hace dos años 40 dólares. El objetivo de los sauditas era reducirle el precio del petróleo por debajo de los 40 dólares para que no fuese rentable el petróleo de fracking. Lo que ocurre es que con esta amenaza y rivalidad la tecnología en EEUU ha hecho progresos y hoy día la producción de un barril de fracking cuesta ente 20 y 25 dólares.

Por eso pensamos que el petróleo va a bajar a 20 dólares. Esta política produce estragos a escala internacional. Muchísimos países que dependen del petróleo para equilibrar sus economías, porque a veces el petróleo es la fuente de divisa, se encuentran prácticamente ahora sin este recurso. Evidentemente es el caso para muchos países como Angola, Argelia o Venezuela.

En Venezuela el petróleo es el 96 por ciento de los recursos en divisa. Para ellos ya es demasiado costoso con métodos tradicionales explotar el petróleo. Y también, se está abandonando la explotación de petróleo en alta profundidad. Por ejemplo, los grandes yacimientos brasileros en altamar ya se han abandonado; también los yacimientos en el Ártico, donde impacta el cambio climático. No olvidemos que aún sigue la conferencia del Cambio Climático. Por ejemplo los americanos acaban de anunciar que no van a hacer el oleoducto en Alaska. Lo dicen como si fuese una victoria de su reflexión ecológica. Pero no, es porque actualmente no es rentable. Y tienen que abandonarlo. Y eso es importante para detener el cambio climático.

En todo caso aquí tienes un parámetro que no tiene que ver con la política latinoamericana; sino con la política energética en general, pero que tiene repercusiones muy importantes en América Latina. Y de la misma manera que el petróleo es un parámetro fundamental para algunos países, hay otros parámetros de la economía internacional que están teniendo repercusiones, y que, claro está, modifican la situación en estos países. Las políticas de redistribución de los ingresos en las clases desfavorecidas, se ven afectadas en estos países, Venezuela entre ellos.

El caso de China

Hay que valorar la situación de China, por ejemplo. La actividad económica de China en el mundo es considerable. Cualquier movimiento o progreso o reducción del crecimiento, tiene importancia para el mundo entero, porque China es la fábrica del mundo. Ahí se produce entre el 60 y 80 por ciento de lo que se fabrica en el mundo. China ha decidido cambiar su modelo crecimiento. Ha pasado de un crecimiento basado en la exportación de producción masiva en condicione a veces extremadamente difíciles para los trabajadores, de productos de baja calidad a bajo precio. Esto ha creado una situación social muy difícil -hay una explotación de los trabajadores muy alta- y por otra parte también esto produce una contaminación enorme. Estamos viendo en estos días en la informaciones, que Beijing está asfixiada por la contaminación. China ha decidido reducir su crecimiento, al 6-7 por ciento.

Por otra parte cambiar de modelo significa que ahora que se le va a dar más importancia al mercado interior, que es enorme, de 1 500 millones de habitantes, y por otra parte, habitantes, que gracias a los progresos excepcionales de China en los últimos 40 años, es una población con capacidad adquisitiva relativamente importante. Es una sociedad que está buscando calidad de vida.

Esto significa que va a producir menos para la importación, y al hacer eso afecta a los países exportadores. Hemos dicho que todos los países de América Latina tienen economías de exportaciones, una estructura que no ha cambiado desde la época colonial. Si China consume menos e importa menos, tiene repercusión en estos países: el crecimiento en Brasil y Argentina ha bajado, entre otras cosas por estos parámetros. Lo anterior provoca que el balance comercial se ha reducido, de manera que esto afecta a todos los países latinoamericanos, en particular a los países progresistas que son los que más redistribuyen. Maduro ha dicho varias veces que aunque el precio del petróleo ha disminuido, la misión del Estado bolivariano de redistribución no ha disminuido. Es una prueba de esta voluntad de los gobiernos progresistas de mantener esta promesa hecho al pueblo.

De alguna parte tiene que salir dinero, probablemente del endeudamiento o la obtención de crédito. Esto inevitablemente tiene repercusiones. Por otra parte, ¿cuánto tiempo se puede vivir a crédito? No lo sabemos.

El dólar

El tercer parámetro es el dólar, que siempre es un elemento fundamental en la economía mundial, porque es esencialmente capitalista, en un momento neoliberal, dominada por la economía financiera. Aquí el dólar tiene una función muy importante, porque es la moneda principal de reserva del mundo.

La crisis del 2008 fue de créditos que afectó a decenas de millones de personas que no podían devolver el crédito. Entramos en la crisis que caracteriza al mundo. ¿Cómo EEUU combatió los efectos de esa crisis? Los bancos se declararon en quiebra y lo que hizo el gobierno de EEUU fue inundar de liquidez y darle mucho dinero a los bancos, sin tasas de interés, casi gratuitamente, en el sentido de que no tienen que pagar interés.

Esa cantidad de dinero sin interés fue utilizada por muchos especuladores, por muchos inversores, para sacarlo de EEUU. y se fueron a invertirla a otros país, a lo que llamamos en aquel momento, entre el 2010 y el 2012, países emergentes. Ya casi no se habla de eso, como tampoco de los BRICs, países que han tenido muchas dificultades, particularmente monetarias. ¿Qué pasó?: los dólares que no eran rentables en EEUU y eran muy abundantes, se colocaron en los países emergentes. Ahí podían generar hasta un 15 por ciento de rentabilidad. Y así se colocaron decenas de miles de millones de dólares, que reforzaron el real brasileño, el peso argentino y chileno… Se creó la ilusión de bonanza, de que todos los países latinoamericanos tenían una materias al más alto nivel e inversiones en dólares que venían masivamente a colarse y a reforzar sus monedas.

Todo parecía magnífico y en particular los países progresistas con sus políticas de redistribución pudieron llevar a cabo unas políticas muy generosas. ¿Qué ha ocurrido últimamente? La Reserva Federal de EEUU ha empezado a decir que la crisis estaba resuelta y que iba a remunerar el dinero, es decir, que iba a vender el dólar por unos intereses de 1 y 1,5 por ciento. Aunque parezca que no es demasiado, muchos inversores prefieren tener el dinero en EEUU porque ahí está muy seguro, que en un país en emergencia, donde puede que no esté seguro. Lo que ha estado ocurriendo en los últimos dos o tres años, es que los miles de millones de dólares que se fueron, están regresando masivamente a EEUU y están retirándose de estos mercados. Esto participa del ciclo económico en el que estamos y repercute en los países de América Latina.

La derecha no propone nada 

En Argentina la derecha no propone nada, la MUD tampoco ha propuesto ningún programa en estas legislativas, más bien se ha concentrado en el descontentos de la población. Se ha enfrascado en hacer una guerra contra los gobiernos como la guerra económica: los desabastecimientos forzados, en Venezuela; en Argentina, la guerra de los fondos buitres.

Estos países se han desendeudado. La derecha tiene muy poco argumentos, no es que la derecha haya reencantado a las masas populares. En Venezuela el núcleo duro del chavismo ha votado por su partido, pero el movimiento de una pequeña franja del electorado amplifica los escaños en el Parlamento. Los 14 puntos obtenidos por delante del chavismo, se transforman en más de un 50 por ciento de los escaños.

Quizás haya que reflexionar sobre si en estos 17 años, en todo este tiempo quizás haya que reflexionar sobre el desgaste de estos gobiernos progresistas. Yo recuerdo en las elecciones en Ecuador, cuando la oposición ganó las municipales, había muy poco que reprocharle al partido de Correa. Las infraestructuras y las condiciones, eran mucho mejores.

Por qué se votó a la derecha

Entonces habría que preguntarse por qué se votó por la MUD o contra el kichnerismo en Argentina.

Qué no ha hecho la revolución bolivariana por su pueblo, te lo digo yo que conozco esa sociedad desde antes de la Revolución, yo creo que los parámetros de agradecimiento o desagradecimiento no son medibles. No es nada excepcional. No hay nada que agradecer realmente, la elección se gana con una promesa de mejoría. ¿Cuál fue la primera reflexión de Maduro cuando aceptó la derrota electoral? Ahora debemos hacernos muchas preguntas en términos de calidad de la Revolución.

Es decir, no se trata de cantidad, no se trata de hacer 100 mil escuelas, sino de qué pasa dentro de ellas. Eso fue lo que ocurrió en Brasil cuando la gente comenzó a protestar. Se estima que Lula da Silva y Dilma Rousseff han sacado de la pobreza a 15 millones de pobres. Tú no puedes luego de sacar de la pobreza, no puedes pensar que te lo agradezcan, sino que ahora quieren calidad de los servicios.

Esto plantea muchas preguntas teóricas a la izquierda, porque es una experiencia para todos los movimientos de izquierda en la región. Los menores de 30 años en Venezuela, ya no saben lo que es el neoliberalismo, lo que es la pobreza, porque Chávez sacó a miles de personas de la pobreza. Si se sigue hablando únicamente con los pobres y los más humildes, te equivocas porque hay un grupo importante que ya salió de esa pobreza y no puedes entregarle ese sector la derecha.

Si una vez que terminas la pobreza no tienes discurso la gente se va para los partidos de centro derecha o pasa como en Brasil, que protestan por la calidad. Los electores son inteligentes, son adultos y saben por quién votan.

Poca iniciativa derechista para ganar el electorado

Pero esta indica también que esa derecha tiene muy poca iniciativa para ganarse ese electorado. Mauricio Macri, que gana por muy pequeña diferencia, controla el poder ejecutivo, pero no tiene el poder legislativo. Y otro elemento importante es que los movimientos de trabajadores son kischneristas y peronistas y estos podrán movilizarse en la calle. Otro tema es que mediáticamente ha sido una batalla fundamental en los últimos 12 años. El Ejecutivo hereda la gestión de los canales públicos, pero va a tener batalla.

Para un no peronista siempre ha tenido históricamente muchas dificultades y Macri va a tener que negociar si tiene cordura política. En el caso de Venezuela, la oposición tiene una sola carta, que es la Asamblea, donde domina dos tercios de los escaños. Y esto significa que puede tener múltiples poderes. En Venezuela, una mayoría de 3/5 te permite realizar leyes habilitantes y con las 2/3 partes se puede modificar hasta la Constitución.

Maduro tiene la capacidad de movilizar a los movimientos chavistas. Incluso el PSUV es el que mas escaño tiene, porque la MUD es una coalición de partidos por lo que la fuerza mas importante es el chavismo. Recordemos que el chavismo sociológico es superior al 50 % de la población, si la derecha se pone a legislar en contra de los progresos, el chavismo sociológico se volverá a movilizar y esto es lo que tiene que aprovechar Maduro.

El año que viene tendremos un gran debate entre el legislativo y el ejecutivo.

No sabemos si habrá un debate digno de una Asamblea. No sabemos si la Asamblea también va a reclamar un debate contra Maduro. Lo que sí sabemos es que el debate se va intensificar. Habrá que ver si el desabastecimiento, la inflación y la inseguridad se pueden corregir.

El imperio de la vigilancia

Es un libro que salió hace un mes en Francia, pero que saldrá en español en febrero próximo. Se titula El imperio de la vigilancia e incluye dos entrevistas, una con Julian Assange y otra con Noam Chomsky, donde conversamos sobre la vigilancia y las sociedades de control.

Aborda las consecuencias que debemos sacar de las revelaciones de Snowden, que reveló que la NSA tiene un programa de vigilancia total llamado PRISM, que devela todas las comunicaciones a nivel global. El libro también habla de Internet, que cuando surge parecía una herramienta de liberación, una guerrilla comunicacional, porque con un teléfono puedes tener las mismas herramientas que la CNN —subir mensajes, poner videos—. Parecía que nos estaba dando la posibilidad de la democratización de la comunicación.

Hoy la internet se ha recentralizado. Está en manos de cuatro o cinco empresas, como Google, Amazon, Facebook, que son las que controlan Internet. En el caso de Google, es una de las grandes empresas mundiales, básicamente un gran motor de búsqueda, que llega a conocer mejor que tú. Conoce tus relaciones. Toda tu vida intima la tiene Google, la tuya y la de 1500 millones de personas, y le vende nuestros datos a los anunciantes. Evidentemente te indica que, más que libertad, hay mayor control.

Nuestro amigo Julian Assange asegura que Google lo sabe todo de usted y se lo da al Departamento de Estado. Esto no quiere decir que tengamos que prescindir de internet. No se puede hoy concebir el desarrollo sin Internet, que es un mundo aparte, como un mundo cuántico. Necesitamos internet, pero no deberíamos ser controlados y tendremos que lograr que una Carta para proteger los derechos de los usuarios de Internet, como de la ONU, para que no conserven y usen esos datos sin nuestro consentimiento.

(Fuente: Cubadebate)