20151125065157-cristina-escobarccon-lopez-blanch.jpg

 

1:52:18 a.m. 

A solo cuatro años de graduada, Cristina Escobar, periodista de la televisión cubana, va "viento en popa y a toda vela", como dice el refrán. Ahora, de gira por España, este miércoles 25 de noviembre está en Cataluña para hablar sobre las transformaciones del periodismo en la Cuba actual. Lo hará en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. (Foto: Cristina durante una entrevistada con el colega Edelberto López Blanch.)

La charla la ha titulado "Cuando Cuba pregunta en la Casa Blanca".  El acto está organizado por la Asociación de Estudiantes Progresistas (AEP), de Barcelona. (Pero la charla es un pretexto para hablar del personaje). 

Cristina es muy feliz con su novio “con quien vive muy tranquilamente, sin mayores preocupaciones”, en la barriada de Luyanó, en "una casa que era de la recién fallecida abuela", mientras que sus padres, psicólogos, comparten un apartamento en el municipio de Playa. 

Se licenció en periodismo en la Universidad de La Habana en 2011. Ha hecho sus  pininos en la prensa escrita y en la radio. En poco tiempo, su agradable presencia y sus dotes de comunicadora (aunque hay quien dice que siempre habla como si estuviera recitando un poema de amor no correspondido) , la han convertido en uno de los rostros más conocidos de la televisión cubana, medio "muy agresivo", al que se ha lanzado con relativo éxito, sobre todo en entrevistas a personalidades elevantes (a veces controvertidas) del arte y del periodismo cubano. 

Pero su carisma y juventud no solo la han convertido en la nueva imagen de la TV cubana pues también es presentadora del programa informativo "Mesa redonda" de Cubavisión y del programa "Interview from Havana" de TeleSUR, donde graciosamente habla en inglés. 

Su popularidad creció con la retransmisión del viaje del Papa Francisco a la isla, pero sobre todo durante  la rueda de prensa en la Casa Blanca del pasado 21 de mayo cuando "pudo dirigir una pregunta a la presidencia de Estados Unidos". Según ella misma "ha tenido suerte", afirmación que de inmediato justifica "porque esta (la suerte) se hace, se construye y se merece". 

"¿Siendo tan joven no te ha costado trabajo abrirte el camino?", le preguntó durante una entrevista su colega Edelberto Lopez Blanch, publicada en la web La Nueva Réplica. Cristina respondió textualmente: 

"Desgraciadamente en Cuba hay un enfrentamiento generacional donde existe una desconfianza hacia los jóvenes y batir eso no es fácil y aun no lo hemos logrado. Pero cada día que un joven ocupa una posición de decisión o protagónica o sensible o que otrora lo ocuparon personas muy probadas es un éxito para esta generación hija del período especial que creció en las mejoras condiciones de educación pero las peores desde el punto de vista social. Por eso digo que es un éxito y sin miedo hay que tomarlo, pero desgraciadamente en las personas seguimos premiando la historia, la experiencia y no premiamos las capacidades. Las personas de más edad quieren seguir imponiendo sus duras historias a los que vienen nuevo que no tienen una misma formación, porque no es igual un periodista de los años 70 que el formado en los tiempos de Internet, y en los tiempos de una Cuba cambiante y abierta al mundo….” 

Mas, también por suerte cristina es de pensamiento abierto, y eso me parece muy pero que muy bueno. Miren qué bien le respondió a López Blanch esta otra interrogante: 

¿Como joven, qué piensas de las relaciones entre cubanos que viven dentro y fuera de la Isla?

“Tengo muchos amigos en Estados Unidos. Hay una parte de esta generación que va a estar del lado de allá.  Aquí, en Cuba, una generación que no está en contra de la emigración, ni la crítica como se hizo en otros tiempos pues es casi un proceso natural. Esta generación ve todas las películas de Estados Unidos, incluso hasta las últimas que aun ni se han rodado en los cines de ese país, que está al tanto de lo que ocurre en la vida cultural norteamericana, a través de Internet, facebook, es una generación muy abierta al diálogo, muy familiar, a hablar inglés; no se va a llegar a ningún lado con un discurso de enfrentamiento. Poco a poco, tengo la esperanza, que esos jóvenes emigrados, adquieran participación política y puedan ejercer cambios provechosos para Cuba. Somos cubanos aquí y allá y será fundamental la unidad entre todos, estén donde estén”. 

La muchacha vale, carisma, amabilidad y pertinencia aparte. Lean otras de sus respuestas a López Blanch: 

“Siempre que voy a enviar un mensaje pienso en las personas del humilde barrio en que nací y vivo, en Luyanó. Uno debe tenerle respeto a quienes te estan viendo y oyendo más allá de que concuerdes o no con el mensaje político que heredaste. Porque todos nosotros hemos heredado consignas, palabras, slogan. Despojarse de todo eso, ‘resemantizarlo’ y convertirlo en un lenguaje propio es el desafío de esta generación que va a tener que vivir sin los líderes de la Sierra Maestra. Cómo lo vamos a hacer, cómo vamos a vivir sin Fidel, sin Raúl y cómo vamos a mantener el proyecto revolucionario, ese es el reto”...

Y habrá que asumirlo, digo yo.

(Fuente: UAB/Cataluña)