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7:48:50 a.m. 

Por Favio Guerra 

Desde el mismo momento en que se anunció la reinstauración de Víctor Mesa en el puente de mando se dispararon las alarmas. Ningún equipo dirigido por el ex estelar jardinero ha logrado escapar de la polémica, así que la nueva selección nacional, diseñada para encarar próximamente el torneo Premier 12, no sería la excepción. 

El anuncio de la nómina, programado para el 10 de septiembre, se aplazó por varios días y solo ahora, nota de la Federación Cubana mediante, los aficionados más impacientes se enteraron de que el ente rector del béisbol en la Isla había solicitado una prórroga a los organizadores. 

En el mismo comunicado se explicaba la no realización de una rueda de prensa porque el director y sus auxiliares se encontraban cumpliendo sus obligaciones en la presente campaña. Al parecer, nadie pensó en lo saludable de traer a Víctor Mesa hasta la capital para un intercambio de al menos una hora con los medios, de explicar las variables manejadas para la elección, de salirle al paso a cualquier especulación. En definitiva, se trataba de solo un viaje de Matanzas a La Habana, perfectamente posible antes del juego vespertino. 

Así las cosas, media Cuba anda elucubrando teorías, repartiendo certezas y suposiciones, complacencia e ira sobre el tema. Para unos resulta una lista lógica a partir de los antecedentes, mientras que otros vociferan las supuestas ausencias a partir de sus particulares preferencias. Lo típico llegados momentos como este. 

A falta de explicaciones, nadie sabe a ciencia cierta a partir de qué presupuestos se armó la banda. Queda claro que la incapacidad de realizar una preparación previa obligaba a seleccionar jugadores en plenitud de forma, pero la inclusión de algunos no encaja con ese precepto. 

Son notables los cambios con respecto a la escuadra que, bajo las órdenes de Roger Machado, terminó tercera en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto, como también las dudas que deja el actual llamado a filas con relación al cuerpo de tiradores convocados. 

A falta de hombre de alta fiabilidad sobre el box, el staff tiene como puntales a lanzadores del calibre de Freddy Asiel Álvarez, Yosvani Torres o Yoanni Yera, quienes no han sido muy dominantes en el espectro internacional. Ellos son secundados por algunos que vuelven a tomar un segundo aire (Montieth, Danny Betancourt, Jonder Martínez, por ejemplo) y por un Norberto González de reciente incorporación a la campaña, favorable por la escasez de zurdos efectivos en el panorama doméstico.

Polémica asegurada tiene la suma del Yunieski, el mayor de los hermanos Gourriel, como uno de los jardineros del equipo, lo que completa algo inédito en la pelota cubana: que tres hermanos compartan al mismo tiempo responsabilidades en el equipo nacional. Lo cierto es que, a pesar de su extraordinaria campaña en Canadá, su inclusión atizará el morbo mediático que envuelve a este ilustre apellido beisbolero.

Casi esperada era la salida de Frederich Cepeda después de concretar otra pálida temporada en la liga profesional japonesa -casi toda la campaña fuera del primer equipo de los Gigantes de Yomiuri-, pero no así la del diestro Vladimir García, quien a juzgar por los números que exhibe en lo que va de campeonato parece recuperado de las dolencias que lastraron su rendimiento.

Sin dudas, entre las fortalezas del equipo seleccionado está la versatilidad de algunos efectivos como Yurisbel Gracial o Lourdes Yunielki Gouriel, quienes pudieran funcionar como jugadores de cuadro o jardineros, además de aportar velocidad en el corrido de las bases. La fuerza parece estar garantizada con Despaigne, Malleta, Alarcón y el propio Yulieski Gourriel, y la defensa no debe aportar mayores dolores de cabeza.

No obstante, no es un secreto que será el naciente Premier 12 uno de los torneos más complicados que ha enfrentado una escuadra cubana en los últimos años —Clásico incluido—, y no por la calidad de los rivales, pues se sabe que serán los elencos asiáticos los únicos que asistirán con sus pesos pesados.

Mas, es una realidad incuestionable que la mayor de las Antillas estará representada por lo mejorcito que ha quedado después del constante éxodo de sus mejores figuras y prospectos más relevantes. De ahí que muchos apasionados del béisbol en la Isla ya van conformándose con un decoroso lugar.

(Fuente: CC)