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6:48:24 a.m. 

La mayoría de los médicos están de acuerdo en que una aspirina diaria es una buena idea para personas que ya han tenido un infarto o un derrame cerebral, pero las opiniones difieren respecto a quiénes deberían tomar aspirinas para evitar potenciales problemas, un uso conocido como prevención primaria.

La controversia se centra en las propiedades que tiene el calmante para diluir la sangre: mientras estudios han mostrado que la aspirina ofrece beneficios protectores contra las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, también han mostrado que el uso de aspirinas puede causar hemorragia estomacal y cerebral.

La pregunta es si los beneficios superan los riesgos para las personas saludables.

La Oficina de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos cree que no. Sin embargo, algunos investigadores creen que la balanza se inclinará hacia el lado de la aspirina una vez que se evalúe por completo las crecientes evidencias de investigaciones sobre cáncer.

A continuación, dos posturas sobre el tema.

1. Jack Cuzick, director del Instituto de Medicina Preventiva Wolfson de la Universidad Queen Mary de Londres, argumenta a favor del uso general de las aspirinas.

Sí: la evidencia es clara e indica que reduce las muertes por cáncer

Si usted es un adulto de más de 50 años con bajo riesgo de hemorragia, hay una forma simple y económica de reducir sus posibilidades de morir de cáncer y en menor medida enfermedad cardíaca: tome una aspirina diaria para bebés.

Un grupo de expertos internacionales llegó a esa conclusión luego de realizar un análisis formal de beneficios y perjuicios del uso de aspirinas en la población general. Nuestro estudio, publicado en los Anales de Oncología, descubrió que en general tanto para hombres y mujeres de entre 50 y 65 años los beneficios de 10 años de tomar una pequeña dosis de aspirinas superan los riesgos de hemorragia gastrointestinal y otras complicaciones, por gran margen.

Específicamente, estimamos que una aspirina diaria podría prevenir 4% de todas las muertes en los próximos 20 años, principalmente debido a una menor mortalidad por cáncer. En términos de prevención del cáncer, eso sólo es superado por abandonar el uso de tabaco y es comparable con reducir la obesidad pero mucho más fácil de conseguir. Ocho muertes de cáncer y enfermedades cardíacas se podrían prevenir por cada muerte de hemorragia gastrointestinal o derrame cerebral.

Muchos estudios clínicos han mostrado una clara reducción del cáncer colorrectal con el uso de la aspirina, y seguimientos de esos estudios a largo plazo sugieren que la aspirina también ofrece protección contra otros tipos de cánceres, como de esófago y estómago.

Los beneficios de la aspirina contra el cáncer no se producen enseguida, así que los primeros estudios de seguimiento a pruebas clínicas no los registraron. Ahora es claro que se necesitan al menos cinco años de uso de aspirinas para que entren en efecto las propiedades anti cáncer, y que los beneficios se sostienen durante muchos años después de dejar de tomar aspirinas. Se debe estudiar más este efecto a largo plazo para determinar cuándo dejar de usar aspirinas, ya que los efectos colaterales hemorrágicos se vuelven más serios después de los 70 años.

Descubrimos que las complicaciones serias como efecto colateral de las aspirinas no son frecuentes: se produce un evento hemorrágico de gran magnitud que requiere hospitalización cada 300 individuos que toman aspirinas durante 10 años. Los individuos que presentan riesgo o toman otros medicamentos deben consultar al médico.

Cuando la aspirina se evalúa solamente en el contexto de enfermedades cardiovasculares, sus efectos de protección son menos pronunciados, por lo que las principales organizaciones de salud no la recomiendan para prevención primaria. Pero la creciente cantidad de datos sobre cáncer inclina el cálculo de beneficios y riesgos marcadamente a favor de la aspirina, y preveo que esas recomendaciones cambien.

2. Lianne Marks, decana asistente de desarrollo educativo y presidenta del directorio de medicina internacional de la Universidad de Medicina Texas A&M Health Science Center, cree que los riesgos son demasiado grandes.

No: los riesgos son grandes y aumentan con la edad

Prevenir las enfermedades sin dudas es una meta noble. Pero antes de comenzar a tomar aspirinas para evitar un primer infarto, un derrame cerebral o cáncer, como sugieren algunos, considere esto: la medicina basada en datos revela cada vez más daños causados por muchas medidas preventivas aparentemente seguras, y la terapia con aspirinas no es la excepción.

Datos nuevos muestran que el beneficio de tomar aspirinas para prevenir el surgimiento de una enfermedad es menor y el riesgo es mayor de lo que se sospechaba antes.

Muchas personas consideran que las aspirinas son un calmante relativamente benigno, pero las complicaciones asociadas con su uso regular pueden ser significativas, y aumentan con la edad. Una aspirina diaria puede causar una hemorragia gastrointestinal lo suficientemente seria como para requerir una hospitalización, así como accidentes cerebro-vasculares fatales causados por una hemorragia cerebral.

Según la evidencia disponible, es mejor evitar el uso rutinario de las aspirinas. En cambio, debería ser una decisión individual conversada con un médico y basada en los riesgos específicos de una persona.

Un estudio publicado en la revista Heart en diciembre descubrió que si el riesgo de enfermedad coronaria o cáncer de colon es bajo, la posibilidad de beneficiarse de tomar una aspirina diaria también es muy baja. Y puede tener efectos colaterales serios, como una hemorragia seria o más leve. Los autores concluyeron que para la mayoría de las mujeres, el riesgo de tomar aspirina supera el beneficio.

En el caso de pacientes con diabetes u otros niveles de riesgo alto, como problemas cardiovasculares, varios estudios han indicado que tomar aspirina tampoco trae beneficios.

En cuando al rol de la aspirina para prevenir el cáncer, un ensayo reciente publicado en los Anales de Oncología lo favoreció. Pero tres de los coautores del estudio indicaron que debido a que la evidencia que relaciona la aspirina con reducciones en cánceres de mama, próstata y pulmones es limitada, y apoyan un análisis que incluya sólo reducciones en cánceres colorrectal, de esófago y estómago. De esa forma, el análisis muestra menos personas beneficiadas pero la misma cantidad perjudicada.

En resumen, para la mayoría de la gente, los riesgos relacionados con la aspirina son demasiado grandes como para justificar su uso rutinario.

(Fuente: LWSJ)