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7:29:50 a.m.

Lo lógico, lo que se esperaba la noche del sábado con la posibilidad de alguna que otra resistencia por parte de Cuba, era que los Caribes de Anzoátegui mantuvieran su invicto y pasaran a la final de la Serie del Caribe 57. Los cubanos, si acaso, deberían contentarse con haber accedido a una de las semifinales.

Así se esperaba y así lo decía la marcha del partido hasta el inicio del sexto, cuando el juego marchaba 4-0 a favor de los venezolanos -que forzaron la salida del abridor Freddy Asiel Álvarez en la cuarta entrada-, y los cubanos habían dejado cinco corredores en circulación, tres de ellos en posición anotadora, y habían sido silenciados con tres outs al hilo en el quinto.

Norge Luis Ruiz, tras entrar por Freddy Asiel para acallar la ofensiva de los Caribes, brilló en un relevo largo y congeló la pizarra para los sudamericanos (que sumarían otros cinco hits hasta llegar a diez y cometerían tres errores, quedando en cuatro anotaciones). Tras el inicio del reinado del joven lanzador (sacó a los venezolanos con tres outs consecutivos en el quinto), llegó la rebelión cubana en el sexto.

Yulieski Gourriel y Alfredo Despaigne en base. Les siguió Yosvany Alarcón y al primer lanzamiento -un mal lanzamiento- sacó un fly que puso el primer out para Cuba. Cepeda -que había llegado a segunda por una larga conexión en el primer inning y a primera por hit en el cuarto, sin que sus compañeros batearan para adelantarle en las bases- hizo el trabajo pendiente y de un enorme batazo trajo a Yulieski y a Despaigne y entró él mismo -por error de tiro a tercera- para hacer la magia con el tres: conexión de tres esquinas, de tres-tres al bate y tres carreras para Cuba. 

En un instante cambió la trama del encuentro y quedó atrás el recuerdo del 6-2 favorable a los Caribes en la primera fase de la competencia, e incluso el magro balance preliminar cubano de 1-3.

Desde ese momento, con alguna que otra amenaza de los venezolanos, Norge Luis les mantuvo a raya y los Vegueros siguieron rompiendo el pronóstico en el Hiram Bithorn de San Juan. En el séptimo un hit de Yulieski -el noveno de Cuba, con hombres en primera y segunda y un out- llevó al home a Yadier Hernández (que había sustituido al bate a Roel Santos), para poner el 4-4 en la pizarra.

Un roletazo de Despaigne que el antesalista no pudo dominar y se llenaron las bases. Un pelotazo a Alarcón, carrera forzada y siguió la sorpresa: Cuba aventajaba 5-4 al equipo de Venezuela, gran favorito del torneo. Con bases llenas, Cepeda -sin dudas el héroe de la noche con cinco empujadas, junto a Norge Luis, dominante en cuatro y un tercio- disparó hit que le llevó a segunda y puso otro racimo de tres para el definitivo marcador de 8-4, en un inning en que poco sirvió a los Caribes usar a cuatro relevistas para dominar a la totalidad de la batería cubana. 

El juego estaba definido y poco cambiaría su decoración. Los cubanos seguirían bateando hasta los 12 hits, sin producir más carreras. Los venezolanos no lograrían descifrar el pitcheo de Ruiz y tampoco el del cerrador Héctor Mendoza, que logró los tres outs del noveno con dos ponches y línea capturada en el jardín central.

Tras dar la sorpresa del torneo, los cubanos Vegueros de Pinar del Río enfrentan este domingo en la final a los Tomateros de Culiacán, de México, que seguramente esperaban a los Caribes.

Cambia el ritmo de la Serie del Caribe y Cuba cambia la imagen, aun cuando siguieron apreciándose lagunas: los hombres en posición anotadora dejados en base hasta el tercero; Yadier (sin conexión en el torneo) sustituyendo a Roel Santos en el séptimo para adelantar al hombre en primera y tocando para propiciar el out en segunda…

Cambia la historia de la Serie del Caribe: Cuba está en la final por primera vez después de una ausencia de 54 años y un debut gris en la edición 56, el pasado año, con los Azucareros de Villa Clara.

La última corona data de 1960, el último año en que Cuba asistió al certamen, y la ganó Cienfuegos. Antes, desde el mismo debut de la Serie, lo habían hecho los equipos Almendares (1949 y 1959), Habana (1952), el propio Cienfuegos (1956) y Marianao (1957 y 1958).

Este domingo, Vegueros tiene la oportunidad de reanudar el hilo dorado de Cuba en la historia de la Serie del Caribe, un reto difícil ante un equipo que derrotó 5-4 a los Gigantes del Cibao de República Dominicana en dramático desafío de la otra semifinal y busca el tercer título consecutivo para México, luego de los alcanzados por los Yaquis de Ciudad Obregón en 2013 y los Naranjeros de Hermosillo en 2014.

(Fuente: CC)