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8:34:48 p.m. 

Hace ya seis meses, el 8 de marzo del 2014, el vuelo MH370 de Malaysia Airlines despegó del aeropuerto de Kuala Lumpur con destino a Beijing. Llevaba 239 pasajeros y tripulación a bordo. Pero una hora después de su despegue el Boeing 777-200R desapareció. 

El hecho provocó la mayor operación de búsqueda por cielo, mar y tierra de la historia. Sin embargo, los resultados no han sido los deseados y hoy muchos continúan preguntándose, ¿cómo es posible que un avión de 63 metros de largo y 60 metros de envergadura simplemente desaparezca sin dejar rastro en un mundo en el que la tecnología se perfecciona a cada instante? 

Desde su desaparición, la búsqueda de la aeronave ha cambiado varias veces en dimensión. Inicialmente los esfuerzos se centraron en el Mar de China Meridional. Des­pués, con ayuda de la compañía británica de comunicación por satélite Inmarsat, se logró deducir que la última posición del avión fue el sur del océano Índico al occidente de Aus­tralia y se establecieron dos “corredores” de búsqueda al norte y al sur de ese punto. 

Luego de obtener varias pistas que resultaron falsas, la operación de búsqueda que en un momento llegó?? a cubrir 7,68 millones de kilómetros cuadrados —el equivalente del 11 % del océano Índico y 1,5 % de la superficie de la Tierra— y que involucró a 26 países, fue suspendida a finales de mayo y los investigadores regresaron a sus mesas de trabajo para revaluar la zona de exploración. 

Según se informó, este mes la búsqueda se reiniciará y entrará en una nueva fase que cubrirá unos 60 mil kilómetros cuadrados de lecho marino en el sur del océano Índico, al occidente de Australia. 

El operativo será dirigido por las autoridades malasias, que colaboran con el FBI, Interpol y otras agencias internacionales de orden público. Participan también Australia, China, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos. 

Esta nueva fase del operativo, para el que se han contratado barcos equipados con sistemas de remolque para sondeos especializados para explorar metro por metro de la profundidad marina, comenzará a fines de mes y se cree que podría tomar hasta 12 meses. 

Respecto a las teorías, factores comunes a los accidentes aéreos son el mal tiempo, el error humano y problemas de navegabilidad. Pero en este caso las condiciones atmosféricas eran buenas. El piloto, de 53 años, contaba con más de 18 mil horas de experiencia de vuelo y trabajaba para la aerolínea desde 1981. 

De acuerdo con un informe divulgado en junio por la Oficina Australiana de Seguridad en Transporte, el más probable escenario del desastre sería que el avión navegó en modo automático hacia el océano, debido a que los pilotos sufrieron hipoxia (falta de oxígeno) causada por despresurización en la cabina. Pero esa conclusión no puede comprobarse, e incluso si fuera correcta, no explica por qué el avión se desvió de su ruta original. 

(Fuente: Granma)