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El Havana Film Festival de Nueva York defiende el enriquecimiento y la ampliación de la visión de la cultura latina en los Estados Unidos. El objetivo de este festival, el cual cumple quince años, es reflejar través de las películas elegidas fuertes identidades culturales y sociales arraigadas en sus respectivos países.

Del 3 al 11 de abril, se exhibirán más de cuarenta películas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú, Uruguay, Costa Rica, Venezuela y Estados Unidos. Cuba contará con casi treinta obras, de las cuales cuatro estarán en concurso: Conducta, Melaza, Se vende y Esther en alguna parte.

La primera de estas, dirigida por Ernesto Daranas, causó un gran furor entre los espectadores y críticos cubanos, dos sectores con opiniones tan diferentes como la noche y el día. Ganadora en Málaga de la Biznaga de Plata al mejor largometraje en la sección Territorio Latinoamericano, la cinta gira alrededor de la importancia de los buenos maestros para la formación de los niños y la necesaria flexibilidad a la hora de tratar con los pequeños.

En el caso de Melaza, también ganadora del mismo lauro en Málaga y dirigida por Carlos Lechuga, trata del intento de sobrevivir de un joven matrimonio que tras cerrar el central azucarero del pueblo donde viven (Melaza), se quedan con muy pocas opciones para sobrevivir económicamente. Una película que regresa como muchas otras al problema para sobrevivir el día a día de los cubanos.

Esther en alguna parte es una rara avis en la cinematografía del país. Dirigida por Gerardo Chijona y protagonizada por Reynaldo Miravalles, trata sobre el descubrimiento de un anciano de la doble vida llevada por su esposa y cómo él, en la búsqueda de una verdad que ignora si desea conocer, se adentra en el mundo de la farándula habanera de los años cincuenta y sesenta. Ganadora del Premio Rita a la Mejor Película del Festival Internacional de Los Ángeles, la obra no intenta reflejar la realidad cubana como casi siempre hacen las películas del patio, y se limita a contar una buena historia sin criticas sociales.

Quizás la más floja de todas las concursantes sea Se vende, de Jorge Perugorría. Con las actuaciones de Dainelys Fuentes, Yuliet Cruz, Mirtha Ibarra, Mario Balmaseda y el propio director, nos narran cómo Nácar, la protagonista, decide afrontar su difícil situación económica: vendiendo la bóveda familiar. Exhibida en varios circuitos y Festivales internacionales, la cinta volverá a sus andanzas durante estos días en el Havana Film Festival de New York.

Otros de los títulos a exhibirse fuera de concurso en la ciudad que nunca duerme serán Los cien sones cubanos, un excelente documental de Edesio Alejandro y Rubén Consuegra que buscan a través de un recorrido por recónditos lugares del país la esencia del son cubano. También se exhibirán De cierta manera, de Sara Gómez, Chamaco de Juan Carlos Cremata y Camionero de Sebastian Miló, entre otros. Además, se proyectarán las cintas La película de Ana y Hacerse el suecocomo parte de un homenaje a Daniel Díaz Torres, fallecido hace menos de un año.

(Fuente: cubahora)