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Dicen que lo inventaron los egipcios, quienes para el año 1000 a.n.e. ya usaban una tripa de animal anudada en un extremo para socavar los bríos de la fecundidad. Casanova, el legendario conquistador del siglo XIX, lo utilizó con regularidad en sus incontables aventuras, y a lo largo de la historia se pueden encontrar interesantes anécdotas sobre este método anticonceptivo. 

Sería bueno que los jóvenes villaclareños repasaran la milenaria historia del condón, así podrían elegir con más facilidad entre la tripita egipcia del pasado milenio o el caparazón de tortuga ideado por los japoneses. Ante la escasez, valen todas las iniciativas. 

Resulta increíble, pero los preservativos han desaparecido de las farmacias y los centros gastronómicos de la provincia. Estas ausencias, en tiempos de sida, ponen en peligro la vida de cientos de jóvenes y potencian la proliferación de ITS (infecciones de transmisión sexual) y de embarazos no deseados. 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año 448 millones de personas adquieren una infección de transmisión sexual curable. Por otro lado, las estadísticas sobre la prevalencia del VIH le ponen los pelos de punta a cualquiera, pues, a pesar de los avances de la ciencia, no se avizora una cura efectiva. 

A principio de año, en la provincia se reportó un aumento de enfermedades como la sífilis; aunque las ITS en sentido general presentaron un discreto descenso, según afirmó Berta Pérez de Alejo, funcionaria de estadística de la Dirección Provincial de Salud. 

Por otro lado, decenas de mujeres visitan en un día los servicios de legrado en el territorio para interrumpir un embarazo no deseado, decisión que conspira contra la necesidad de incrementar los índices de natalidad en la provincia más envejecida del país. 

A pesar de las campañas de bien público, muchas parejas desestiman el condón y confían en la fidelidad de su amado (a), comportamiento que en la actualidad parece haber pasado de moda. Otros, mantienen relaciones desprotegidas con personas que conocen en una noche de locura. 

Los que eligieron el preservativo como un aliado indispensable en sus prácticas sexuales se encuentran en una lamentable encrucijada: celibato o desprotección. Ellos reclaman respuestas y soluciones. 

La Empresa de Suministros Médicos (EMSUME) se encarga de la distribución mayorista. Provee dicho producto a la Empresa Comercializadora de Medicamentos (EMCOMED), la cual abastece la red de farmacias del territorio. También les vende a los servicios gastronómicos y de Campismo Popular. 

Según Juan Carlos González Rojas, director del EMSUME, el actual desabastecimiento se debe, en primer lugar, a los problemas con la fuerza de trabajo para retiquetear los condones Momentos, fabricados en China, que se encuentran en el almacén, ya que el país no importará nuevos lotes hasta el segundo semestre del año. 

¿Por qué retiquetearlos? González Rojas argumenta problemas con el plazo de caducidad.  En una carta emitida el 9 de julio de 2012 por el Ministerio de Salud Pública de Cuba se autorizó el cambio de la fecha de vencimiento de dichos preservativos, lo cuales están aptos para su uso hasta cinco años después de producidos. 

Por otro lado, según explicó la especialista del grupo de ITS provincial, Yudelkys Triana Siverio, previa autorización del fabricante, la empresa china Tianjin Human Care, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) avaló la integridad del producto en cuestión. 

Para su comercialización, las autoridades pertinentes exigieron borrar el número de lote y poner el nuevo vencimiento: diciembre de 2014. 

Entonces, ¿están o no vencidos los condones Momentos que ofrecen, de forma intermitente, nuestras farmacias? El CECMED dice que NO y esta entidad vela por la integridad de los productos médicos que se distribuyen en el país, para lo cual realiza las pruebas de calidad pertinentes. 

¿Por qué no se distribuyen? El director de la Empresa de Suministros Médicos, Juan Carlos González Rojas, explicó que no cuentan con la fuerza de trabajo necesaria para realizar el reenvase. 

En un día empacan unas 1440 tiritas de tres condones cuando la provincia demanda más de 150 000 mensuales. En los almacenes queda más de un millón de unidades a la espera del proceso. 

De acuerdo con González Rojas, el abastecimiento depende del reempaque del producto, aunque asegura no haber recibido la ayuda necesaria de otras entidades de Salud, también comprometidas con la tarea. Por otro lado, ¿por qué esperaron tanto para iniciar el reenvase, si la carta de autorización se emitió en 2012? 

Mientras los factores se ponen de acuerdo, Liborio paga el precio del desabastecimiento. Habrá que realizar un análisis interno del asunto para resolverlo. Una etiqueta no puede mellar la salud de cientos de jóvenes, algunos muy irresponsables, que no encuentran reparos a la hora de disfrutar de algunos segundos de placer. 

La estabilidad y el fomento de una relación donde impere la fidelidad podrían erigirse como una solución para estos momentos de escasez. Por desgracia, la realidad dista mucho de los cuentos de hadas.  En las circunstancias actuales, no podemos darnos el lujo de propiciar tan peligrosas ausencias. 

(Fuente: Vanguardia /Leslie Díaz Monserrat)