20140206120348-1149251174-0.jpg


5:47:23 a.m.

Naciones Unidas demandó hoy poner fin a la mutilación genital femenina, en el Día Internacional de la tolerancia cero con esa práctica que afecta a entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas.

En un mensaje a propósito de la jornada que se celebra desde 2003, el presidente de la Asamblea General de la ONU, John Ashe, calificó de «devastadoramente dañino» a ese procedimiento, el cual se concentra en unos 30 países de África y el Oriente Medio.

La mutilación genital femenina constituye una severa violación de los derechos humanos de mujeres y niñas, y una forma de violencia extrema contra ellas, advirtió.

Para el diplomático de Antigua y Barbuda, se trata de una práctica que amenaza de manera muy seria la salud reproductiva y psicológica de las féminas afectadas.

«Este Día es otra oportunidad para que la comunidad internacional se una y trabaje en función de detener este abuso, el cual se ha convertido en un problema global, que requiere una solución inmediata», expuso.

Ashe convocó a perseguir la meta de erradicar la mutilación genital para la próxima generación, en aras de ayudar a millones de mujeres y niñas alrededor del planeta a vivir una vida más saludable y plena.

El presidente de la Asamblea General en su 68 período de sesiones reconoció la decisión de algunas comunidades de abandonar la peligrosa práctica.

La Asamblea adoptó en diciembre de 2012 una resolución que insta a celebrar cada 6 de febrero el Día Internacional de tolerancia cero con la mutilación genital femenina.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, ese tipo de mutilación comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, y otras lesiones de dichos órganos por motivos no médicos.

La agencia del sistema de Naciones Unidas asegura que no tiene ningún efecto beneficioso para la salud, por el contrario, interfiere con la función natural del organismo.

Por su parte, Unicef atribuye tal conducta a razones sexuales (controlar la sexualidad), sociológicas (rito de iniciación de las niñas a la edad adulta), estéticas (criterio de que los genitales son sucios) y religiosas (creencia errónea de que la ablación genital femenina es un precepto religioso).

(Fuente: PL)