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24/8/2013 6:58:12 

 

En casi todas las regiones del mundo hay países que adoptan un sistema penitenciario privado promovido por Estados Unidos, pese a que la evidencia acumulada muestra que no son rentables ni ofrecen servicios adecuados.

 

Nuevos datos divulgados el martes 20 revelan que casi una decena de países en África, América del Norte, América del Sur, Asia Pacífico y Europa, instauran centros de detención privados con fines de lucro en sus sistemas penales. 

El modelo surgió en Estados Unidos, donde ahora se trata de disminuir la población carcelaria. Esto derivó en la exportación de conocimientos sobre penitenciarías privadas. 

Por ejemplo, 14 por ciento de los ingresos de la segunda mayor compañía del sector en Estados Unidos, Geo Group, procedieron de los servicios internacionales en el año fiscal 2012. 

El creciente interés mundial en la privatización de cárceles fue también una bendición para las empresas británicas, en particular para G4S y Serco. 

Todas esas compañías prosperaron a raíz de la privatización generalizada de penitenciarías y de los sistemas de detención de inmigrantes, entre otros servicios del Estado. 

De hecho, numerosos críticos acusan a las compañías carcelarias, con requisitos explícitos de recortar fondos, de ofrecer condiciones y servicios peores que los sistemas estatales. 

La Corporación de Correccionales de América (CCA), fundadora de esta tendencia a principios de los años 80 y actualmente la mayor compañía del sector en Estados Unidos, tiene 80.000 reclusos en 60 centros de detención, 40 de los cuales son de su total propiedad. 

Organizaciones y gobiernos critican cada vez más el argumento de rentabilidad del este modelo. Un organismo de control del estadounidense estado de Arizona concluyó en 2010 que las cárceles privadas le costaban 16 por ciento más que las públicas. 

Los países que actualmente cuentan con cárceles privadas o están por implementarlas incluyen a Brasil, Chile, Grecia, Jamaica, Japón, México, Perú, Sudáfrica y Tailandia, aunque el sector sigue dominado por las naciones ricas, y en especial las angloparlantes. 

Estados Unidos es el país con más presos en cárceles privadas, unos 131.000 en 2011. Eso se debe en gran parte a que también es el que más personas envía a prisión, 1,5 millones, alrededor de la cuarta parte de la población carcelaria mundial. 

Pero varios países más cedieron una parte mayor de sus sistemas penales a compañías privadas. Según los últimos datos, Australia, Gran Bretaña y Nueva Zelanda tienen entre 10 y 20 por ciento de sus presos en recintos privadas. 

Los números aumentan cuando se trata de centros de detención de inmigrantes, un rubro en el que destacan particularmente las empresas privadas. 

Gran Bretaña, por ejemplo, mantiene a tres de cada cuatro personas acusadas de infringir normas de inmigración en instalaciones privadas. Australia, por su parte, privatizó totalmente las cárceles para inmigrantes. 

 

(Fuente: IPS)